14 jul. 2012

Yo soy aquel!

Raphael ya no es aquel

Más reposado, más "huevón". Así se ve una década después de su trasplante de hígado
El cantante explica, con humor, cómo antepone su familia a todo lo demás
Y cómo asume con deportividad las palizas que le pega al póquer su consuegro, José Bono
Karmentxu Marín lo entrevista para El país, 14 JUL 2012.
Después de 10 lustros de chorro de voz enlatada en más de 50 millones de copias; un trasplante de hígado que considera la suerte de su vida; un disco, 50 años después, donde colaboraron muchos de sus compañeros de andanzas, y una gira por América Latina, Raphael aparece más templado. Se encuentra al filo de los 70 y ha perdido –o aparcado– gran parte de sus tics histriónicos. Se le ve menos brazo de mar, con menos decibelios y menos revoluciones. Menos invasivo. No es que sea normalito. Sería borrar de un plumazo su medio siglo de micrófonos y escenarios. Pero se presenta reidor y tranquilo. Y cuando se sienta en el sofá parece casi modoso.

¡Y todo a media luz!


A media luz/ Carlos César Lenzi
 “Corrientes tres cuatro ocho, 
segundo piso, ascensor. 
No hay porteros ni vecinos. 
Adentro, cocktail y amor. 
Pisito que puso Maple: 
piano, estera y velador, 
un telefón que contesta, 
una victrola que llora 
viejos tangos de mi flor 
y un gato de porcelana 
pa' que no maúlle al amor. 
¡Y todo a media luz!...






La verdad no sé si existió esa casa de citas; ese burdel que describe Carlos César Lenzi en su canción: A Media Luz. Supuestamente debía haber estado en el centro de Buenos Aires, en la calle Corrientes 348. 

Cuando uno visita Buenos Aires, es inevitable caminar por esa avenida y buscar ese lugar “mágico” que dicen existió allá por los años 20. 
¡Ah, me la imagino! 
¡ Ha de haber sido un lugar “sagrado”! 
¡Perfecto para el placer!
¿La Casa de La Bandida, o la casa de Corrientes 348?
Y de repente pregunto ¿sería mejor que los que tuvo Graciela Olmos, “La Bandida” en México? 
¡Quién sabe! 
La Bandida –la mayor lenona de México- tuvo varias casas de amor. La última, estaba ubicada en la Colonia Roma de la Ciudad de México; ahí por avenida Durango y Salamanca; hoy es una sucursal bancaria.
Pero la verdad es que fueron diferentes.
En Buenos Aires se escuchaba el tango tocado en Victrola y con La Bandida era música viva; lo mismo cantaba José Alfredo Jiménez, que Agustín Lara y  Marco Antonio Muñiz. La clientela era muy variada. Eran clientes asiduos tanto la clase política de México como parroquianos comunes y corrientes: asistían a beber, bailar, cantar y etcétera; (de todo como en Botica), poetas, escritores, toreros. 
Ahí se podía encontrar lo mismo a David Alfaro Siqueiros, o al poeta chileno Pablo Neruda bebiendo unos tragos –¡como debe ser!- con los jóvenes literatos Octavio Paz, Carlos Fuentes, o Carlos Monsiváis. 
Con La Bandida no se discriminaba a nadie, podía asistir cualquier gente; había 50 meseros, 100 mujeres, y había de todo como en "Botica Coco".
Joaquín Sabina escribió una canción que es ideal  para recordar al burdel de la Bandida, dice Sabina 
“No había nadie detrás
de la barra del otro verano.
 Y en lugar de tu Bar 
 me encontré una sucursal del 
Banco Hispano Americano..."
Regresemos a Corrientes 348. 
Carlos Lenzi –su autor-, la describe como una casa de citas elegante, de alta categoría, seguramente ha de haber sido muy caro el servicio; había muebles de Maple, teléfono - que sonaba sin césar-  adornos de porcelana; como el gato para que no maúlle al amor.
Por cierto Botica Cocó es la expresión del argot para aludir a la cocaína… 
O sea, había de todo en es lugar (de todo como en Botica)
Y claro descansaba los lunes como debe ser.
El tango ha sido grabado por muchos, empezando por Carlos Gardel. 
Me gusta como lo interpreta Libertad Lamarque en un filme donde sale Piporro fumando puro y bebiendo como Dios manda,  junto a él Pedro Infante! 
Rocío Durcal lo interpreta magistralmente.
http://www.youtube.com/watch?v=xWvJJ1AAtJM
http://www.youtube.com/watch?v=PlPxhIDmOpY
Y me fascina como lo bailan los que saben hacerlo
http://www.youtube.com/watch?v=Ui6u9VjdmL0
PD: La verdad es que no había necesidad de poner un gato de porcelana en aquel lugar sagrado;  bastaba un gato de verdad o quizás mejor un perro. El gato maúlla al amor...el perro es discreto., no dice nada….es perfecto.