28 oct. 2012

Los Zetas se reacomodan y Los Templarios amenazan

Los Zetas se reacomodan y Los Templarios amenazan
La Redacción
Revista Proceso # 1878, 28 de octubre de 2012


La ausencia del Lazca desató en las últimas semanas una serie de reacomodos al interior de Los Zetas y el desplazamiento de Los Caballeros Templarios hacia el noreste del país, para disputarle las plazas a esa organización que hoy lidera Miguel Ángel Treviño Morales. Y mientras el exgobernador de Coahuila Humberto Moreira sostiene que el asesinato de su hijo José Eduardo es una venganza del Z-40, éste comienza a confrontarse con sus propios aliados.

Una familia de zetas/Anabel Hernández

Una familia de zetas/Anabel Hernández
Revista Proceso # 1878, 28 de octubre de 2012
Una vez que los gobiernos de México y de Estados Unidos declararon muerto a Heriberto Lazcano, el liderazgo de Los Zetas pasó a Miguel Ángel Treviño Morales, el Z-40, La Mona o El Muerto. Pertenece a una extensa familia de Nuevo Laredo, Tamaulipas, integrada por 13 hermanos, de los cuales por lo menos seis han estado involucrados en el narcotráfico en los últimos 15 años. En documentos de inteligencia de ambos países y expedientes de cortes estadunidenses, Proceso encontró datos reveladores sobre la vida, las actividades delictivas y la tragedia que envuelven al clan Treviño.

El Z-40 nació el 28 de junio de 1973 en Nuevo Laredo, Tamaulipas, bastión de Los Zetas desde hace más de una década. Sus padres son Rodolfo Treviño, quien ya tenía 49 años cuando Miguel Ángel nació, y María Arcelia Morales, entonces de 34.

Un padrote nunca se enamora

Un padrote nunca se enamora
Crónica: Alejandro Almazán
Milenio  Dominical • 27 Octubre 2012 –

En San Miguel Tenancingo, Tlaxcala, los tratantes de mujeres presumen cómo las prostituyen, controlan y explotan incluso en Estados Unidos.
Para ser honestos, Kalimán es un tipo feo, muy feo. Él mismo me lo dirá apenas se aparezca por el paupérrimo bar y regañe a una joven prostituta que ha perdido ya lo mejor de ella. Por eso, porque Kalimán es feo, le preguntaré cómo se convirtió en padrote. Él soltará una sonrisa ambigua y contestará con un rústico lenguaje: “La medecina, mi buen, la medecina”. Creeré que habla del viagra, pero no. Kalimán aludirá a un menjurje del que solo sabrá que provoca vómitos y diarreas interminables. “La medecina se lo doy a las viejas en el trago o en la comida, y nunca me han abandonado las cabronas”.

Cárceles en México

Es la peor cárcel y hasta le sobra espacio
El diagnóstico de Derechos Humanos califica a 100 penales del país; Excélsior entró a los que están en los extremos de la lista para ver su realidad
Juan Carlos Rodríguez, reportero.
Excélsior, 28 de octubre.- En México, el código postal puede determinar que un prisionero curse la licenciatura o que transcurra sus días en el analfabetismo; que pueda visitar al dentista dos veces al año o que muera por una simple diarrea; que aprenda un oficio y tenga un ingreso fijo o que haga de la extorsión una forma de vida tras las rejas. Todo depende del estado en que una prisión se ubique.
La mejor cárcel del país es monitoreada las 24 horas del día por cámaras de alta definición desde una central policiaca, y las imágenes son enviadas a Plataforma México. Además posee un sistema monetario propio, tiene jardines, aulas con computadoras y sus custodios portan ametralladoras semiautomáticas que, en ocasiones, ni las propias corporaciones estatales utilizan.