14 dic. 2010

Clausura de sesiones , Senado de la República

Clausura de sesiones , Senado de la República
-EL C. PRESIDENTE BELTRONES RIVERA: .
Señoras y señores Senadores:
Hoy más que nunca, cuando esta sociedad se debate entre tantas preocupaciones, todas intensas, y a cual más severas para nuestra realidad, el Congreso tiene la obligación de responder con oportunidad, responsabilidad y justicia ante sus reclamos.
En este Período del Senado de la República, se demostró un compromiso desplegando una intensa actividad por parte de sus integrantes y los órganos colegiados que lo constituyen.
Hago un recuento: Durante las 30 Sesiones Ordinarias, se presentaron 259 Iniciativas, y más de 300 proposiciones con puntos de acuerdo.
Se aprobaron un total de 25 decretos, para su envío al Ejecutivo.
26 proyectos, para su revisión a la Cámara de Diputados.
14 minutas, devueltas a la colegisladora, con el propósito de enriquecer sus contenidos.
Y remitimos a las legislaturas de los estados, 2 decretos de reforma constitucional.
Ratificamos 14 instrumentos internacionales suscritos por el gobierno mexicano.
Autorizamos la entrada y salida de tres contingentes de tropas extranjeras; todas ellas enmarcadas en los festejos de este año.
Ratificamos, seis nombramientos del personal diplomático.
Y ratificamos 117 grados navales.
En este período que nos ocupa, el Senado fijó su postura en diferentes temas de gran importancia.
Como lo son:
La expedición de la Ley Federal de Justicia para Adolescentes.
Así como la Ley para Refugiados y Protección Complementaria.
Avanzamos en temas de toral importancia, como lo fue el proporcionar a los ciudadanos, las normas que permitirán emprender acciones colectivas a favor de sus derechos.
Proporcionamos al Ejecutivo Federal, las herramientas legislativas que le permitirán abatir el robo de hidrocarburos.
Formalizar las asociaciones de la Administración Pública Federal, con particulares, para la prestación de servicios.
Dotar de incentivos a los empresarios y favorecer a los trabajadores, mediante la Ley de Ayuda Alimentaria.
Y las disposiciones normativas que activan el mecanismo para fomentar el primer empleo.
Asimismo, hemos logrado instaurar medidas que atienden y combaten la obesidad; un fenómeno preocupante que hoy acomete principalmente a la niñez mexicana.
A nivel constitucional, este Senado aprobó una reforma que modifica el Juicio de Amparo, para permitir, entre muchas otras cosas novedosas, que por esta vía se puedan proteger, no sólo las garantías contempladas en la Constitución, sino también las establecidas en los Tratados Internacionales, suscritos por México.
También en este período, logramos adecuar nuestro sistema jurídico, con normas específicas que permitirán armonizar nuestra legislación, con las normas internacionales en materia de combate y prevención en torno al cambio climático.
En este año, el Senado otorgó la Presa Belisario Domínguez, a dos ilustres mexicanos, a don Javier Barro Sierra y don Luis H. Álvarez, quienes por sus méritos, hoy forman ya parte del Muro de Honor, dedicado al prócer de la libertad de expresión.
Y en reflejo de los acuerdos que esta Asamblea se ha distinguido llevarlos a cabo.
Es de destacar, que en este período, también ratificamos el nombramiento de un miembro de la Junta de Gobierno del INEGI.
Todo lo anterior, en el marco de un nuevo instrumento normativo, como lo ha sido el Reglamento del Senado de la República, el nuevo Reglamento del Senado de la República, que entró en vigor el 1° de septiembre de este año.
Señoras y señores: La Cámara de Senadores, en el marco de los trabajos que he descrito, ha ejercido, entonces, con responsabilidad su encargo y procura que el afán de la sociedad prevalezca.
Solicito a los presentes ponerse de pie, para la declaratoria de clausura del período de Sesiones Ordinarias del Senado de la República.
(Todos de pie)
“Hoy, 14 de diciembre de 2010, la Cámara de Senadores de la LXI Legislatura del Honorable Congreso de la Unión, declara concluidos sus trabajos correspondientes al Primer Período de Sesiones Ordinarias de su Segundo Año de Ejercicio Constitucional”.
Se levanta la sesión, y se cita a los senadores que han sido nombrados para integrar la Comisión Permanente, a efecto de acudan al recinto de la Honorable Cámara de Diputados, a la cita que hagan, para la instalación, de ese órgano del Poder Legislativo. (Aplausos)

Los pecados del padre Maciel

Los pecados del padre Marcial Maciel Degollado /Fred Alvarez
Publicado en Código Topo de Excélsior, 1 de junio de 2009;
El pasado 30 de marzo de 2009 el padre Álvaro Corcuera dio a conocer una carta de la Curia Vaticana donde el Papa Benedicto XVI ordena una inspección* (la carta) –léase una visita apostólica-, a los Legionarios de Cristo, congregación fundada por el fallecido sacerdote mexicano Marcial Maciel, investigado por abusos sexuales a seminaristas y del que recientemente se supo que tuvo una hija con una de sus amantes.
Un mes después, la agencia Notimex informa que la Comisión que auditará a la congregación por órdenes del papa Benedicto XVI, estará compuesta por tres obispos y un sacerdote, a saber: Ricardo Watty Urquidi, obispo de la diócesis de Tepic; Charles Joseph Chaput, arzobispo de Denver y Giuseppe Versaldi, obispo de Alejandría (Italia), y el sacerdote jesuita Gianfranco Ghirlanda, rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
La inspección, "visita apostólica" en el argot de la Iglesia católica fue notificada a la Congregación a través de una carta del secretario de Estado de la Santa Sede, Tarcisio Bertone, con fecha 10 de marzo dirigida al actual líder de los Legionarios de Cristo, el padre Álvaro Corcuera;.
El número dos del Vaticano informa al padre Corcuera que la inspección la realizará "un equipo de prelados" y afectará a todas las instituciones de la congregación. Bertone precisa que la inspección es "de fundamental importancia" y hay que verla "con amplitud de miras y limpio corazón". El Secretario de Estado asegura al padre que los Legionarios "siempre" podrán contar con la ayuda de la Santa Sede "para que, a través de la verdad y la transparencia, y en un clima de diálogo fraterno y constructivo, superen las dificultades existentes".
La inspección a las instituciones de la congregación se anuncia dos meses después de que los Legionarios de Cristo confirmaran que Maciel -fallecido en 2008 - tuvo una amante con la que concibió una hija.
Tras la misiva de Bertone -pero por alguna razón 20 días después- el padre Corcuera escribió una carta a todos sus hermanos donde les comunica la iniciativa ordenada por Benedicto XVI, dijo: "he agradecido cordialmente al Pontífice esta ulterior ayuda que nos ofrece para afrontar las actuales vicisitudes relacionadas con los hechos graves en la vida de nuestro padre fundador, que ya fueron objeto de las investigaciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe concluida en 2006 y los que han salido a la luz recientemente".
El sucesor de Maciel agrega que están "profundamente apenados" y pide perdón a quienes se hayan sentido lastimados por las acciones de Maciel. "Confirmemos nuestra entrega y elevemos nuestras oraciones para que Dios nos conceda seguir buscando la santidad a la que Él nos llama y para que podamos llevar a plenitud el carisma que Él nos ha confiado", concluye el director general.
Años de investigación sin ningún avance
En efecto, las investigaciones al padre Maciel se inician en octubre de 1998 cuando la Congregación para la Doctrina de la Fe recibió formalmente acusaciones, que en parte -1996 y 1997- ya se habían hecho públicas en medios impresos y electrónicos, contra Marcial Maciel “por delitos reservados a la competencia exclusiva del Dicasterio” (en 1997, el periódico norteamericano Hartford Courant, fue el primero que dio a conocer los abusos sexuales del padre Marcial Maciel, dos medios en México—La Jornada primero y CNI Canal 40, después— dieron espacio a la denuncia que un grupo de ex miembros de la Legión de Cristo decidió hacer contra el sacerdote por abusar sexualmente de ellos cuando tenían entre 12 y 17 años de edad). No fue sino hasta el 20 de febrero de 1999, cuando la abogada Martha Wegan les dijo a sus clientes que la congregación había aceptado el caso que recibió el título oficial "Absolutionis complicis (A. Jurado et alii -Rev. Marcial Maciel Degollado)". Es conveniente señalar que en junio de ese año el entonces sacerdote Alberto Athie envió una carta a Joseph Ratzinger a través del obispo Carlos Talavera y en ella se narraban algunos testimonios contra Maciel; Ratzinger al leer la misiva, el a Monseñor talavera: "Lamentablemente éste es un asunto muy delicado. El Santo Padre estima mucho al padre Maciel, quien ha hecho mucho bien a la Iglesia; no es prudente abrir el caso". Punto.
Sin embargo, dos años después el 30 de abril de 2001, Juan Pablo II promulga el «motu proprio» «Sacramentorum sanctitatis tutela», por lo que el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger, autorizó una investigación de las acusaciones.
Un año después, el 15 de abril de 2002, el tema resurgió en los medios, esta vez con mayor fuerza en el programa Círculo rojo, a cargo de Carmen Aristegui y Javier Solórzano en canal 2 de Televisa. Ello quizá obligó –una semana después- a que el padre Maciel emitiera una declaración para negar las acusaciones y para expresar su disgusto por las ofensas en su contra de algunos antiguos Legionarios de Cristo., dijo “Delante de Dios y con total tranquilidad de conciencia declaro categóricamente que estas acusaciones que se hacen contra mí son falsas. Yo nunca he tenido el tipo de comportamiento abominable del cual me acusan estas personas y no hay nada que pueda ser más ajeno a mi manera de tratar a las personas, como consta a cualquiera de los miles de legionarios que me conocen”.
El caso quedo aparentemente en el limbo varios meses, y no fue sino hasta diciembre de 2004 que las denuncias fueron reabiertas por instrucciones de Joseph Ratzinger, justo pocos días de Juan Pablo II le hiciera un homenaje a Marcial Maciel por sus sesenta años de ordenación sacerdotal.
En efecto, el martes 30 de noviembre ante la presencia de más de siete mil personas Juan Pablo II animó y bendijo al padre Marcial Maciel Degollado, con motivo del sexagésimo aniversario de su ordenación sacerdotal. En el discurso pronunciado en italiano dijo: “imparto de corazón al querido padre Maciel y a todos vosotros que estáis aquí presentes una especial bendición apostólica”. Atestiguaron esa bendición el Obispo del Opus Dei, Javier Echeverría, el Cardenal eslovaco Josef Tomko, prefecto emérito de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, Edmund Szoka, presidente del Gobernatorato de la Ciudad del Vaticano; el italiano Agostino Cacciavillan, presidente emérito de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica; e Ignace Moussa Daoud, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales. Por parte de México asistieron el Obispo legionario de Cancún, Pedro Elizondo Cárdenas; el Arzobispo de Durango, Héctor González Martínez; Emilio Berlie Belaunzarán, obispo de Yucatán, Onésimo Cepeda, obispo de Ecatepec; el de Cuernavaca, Florencio Olvera; y el de Tehuantepec, Felipe Padilla. Estuvieron también el Embajador de México ante la Santa Sede, Javier Moctezuma Barragán; el de Estados Unidos, Jim Nicholson; y el Gobernador de la Banca Central de Italia, Antonio Fazio.
En ese momento de los pecados de Maciel nadie dijo nada. Cualquier analista que observará eso debía concluir que estas celebraciones en vida a Maciel confirmaban que la congregación era una de los más cercanas de Juan pablo II, incluso más cercana que Los Focolares y el Opus Dei.
Es más, unos días antes –el 25 de noviembre- , en un servicio religioso celebrado el Papa agradeció al padre Maciel – en voz de Leonardo Sandrí- sus seis décadas al frente de la Legión de Cristo. "Me siento feliz de unirme al cántico de loas de agradecimiento al Señor que se eleva por todas las grandes cosas de estos 60 años de intenso, generoso y prolífico ministerio sacerdotal", dijo Juan Pablo II en un mensaje a Maciel, leído por el Arzobispo argentino Leonardo Sandri, entonces sustituto de la Secretaría de Estado. La misa de acción de gracias se celebraba en la Basílica de San Paolo Fuori le Mura, a la que asistieron unas 4 mil personas. Sentado en el atrio, el fundador de la Legión agradeció el apoyo brindado por Juan Pablo II en sus 26 años de Pontificado. "No ha sido un camino fácil. Seguiré orando para continuar adelante con fidelidad al Señor por el tiempo que él me quiera conceder, procurando ser, como siempre, un restaurador dócil para la extensión del reino de Jesucristo en la Tierra", dijo Maciel. Y claro n primera fila estaban el Cardenal italiano Angelo Sodano, Secretario de Estado, Junto a él estaban el Arzobispo de la Ciudad de México, Norberto Rivera; el Cardenal español del Opus Dei, Julián Herranz; el colombiano Darío Castrillón Hoyos, prefecto de la Congregación para el Clero; el español Eduardo Martínez Somalo, camarlengo de la Santa Sede, y el ex Arzobispo de Boston, Bernard Law.
No estuvo presente en ninguno de los festejos Joseph Ratzinger. Nadie se olía lo que vendría unos días después. Obviamente el reabrir el caso causo una verdadera sorpresa no se podía creer, sobre todo a dos días que el mismo papa le hiciera tantos homenajes y bendiciones a su amigo Marcial Maciel. Ello provocó que se reabrieran heridas. Empero, la decisión estaba tomada. La oficina de Ratzinger decidió entrevistar a las presuntas víctimas y se nombró un fiscal especial para el caso el padre maltes Charles J. Scicluna. Y es e curiosamente el caso no avanzo mientras lo tuvo en sus manos el subsecretario de la Congregación, monseñor Gianfranco Girotti. José Barba me confirmo que ellos fueron notificados de la reapertura del caso el 2 de diciembre por medio de su abogada, la canonista Martha Wegan. Es decir, dos días después de que Juan Pablo II bendijera a Maciel.
Curiosamente un mes después, en enero de 2005 -ya muy enfermó Juan Pablo II-, y después de encabezarlos por 64 años, Marcial Maciel dejaba de ser el director general de la legión por motivos de edad y “y por "su deseo de ver florecer en vida a la congregación bajo la dirección de su sucesor" el sacerdote mexicano Álvaro Corcuera Martínez del Río de 47 años de edad.
El 2 de abril de 2005 a las 21: 37 horas muere Karol Joseph Wojtyla a la edad de 84 años. E 19 de abril Joseph Ratzinger es nombrado Papa y decide adoptar el nombre de Benedicto XVI; el 13 de mayo, nombra a William Joseph Levada Núñez nuevo presidente para la Congregación de la Doctrina de la Fe. Un año después Marcial Maciel Degollado fue invitado por dicha Congregación al retiro sacerdotal, fue suspendido Ad divinis para ejercer públicamente su cargo ministerial. La decisión estaba tomada, tenía por lo menos cuatro meses de haberse resuelto. Seguramente se dio a conocer debido a que la información se filtro a la revista estadounidense National catholic Reporter.
El comunicado oficial de la oficina de Prensa del Vaticano: La Stampa, decía: “Después de haber sometido los resultados de la investigación a atento estudio, la Congregación para la Doctrina de la Fe, bajo la guía del nuevo prefecto, Su Eminencia el cardenal William Levada, ha decidido -teniendo en cuenta tanto la edad avanzada del reverendo Maciel como su débil salud -renunciar a un proceso canónico e invitar al padre a una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a todo ministerio público. El Santo Padre ha aprobado estas decisiones. Independientemente de la persona del fundador, se reconoce con gratitud el benemérito apostolado de los Legionarios de Cristo y de la asociación Regnum Christi.”
Ese fue el comunicado, no hubo ningún dictamen de la Congregación, por lo menos no se dio a conocer en ese momento.
Ante el Comunicado de la Santa Sede la Legión de Cristo y el Movimiento Regnum Christi, respondieron: “En relación con la noticia de la conclusión de la investigación de las acusaciones hechas al padre Marcial Maciel, nuestro venerado padre fundador, la Congregación de los Legionarios de Cristo informa cuanto sigue:
1. El P. Marcial Maciel ha recibido a lo largo de su vida un sinnúmero de acusaciones. En los últimos años, algunas de ellas fueron presentadas a la Santa Sede para que abriera un proceso canónico.
2. Ante las acusaciones hechas en su contra, él afirmó su inocencia y siguiendo el ejemplo de Jesucristo optó siempre por no defenderse de ninguna manera.
3. Considerando su avanzada edad y su precario estado de salud, la Santa Sede decidió no realizar el proceso canónico e «invitar al padre a una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a todo ministerio público».
4. Él, con el espíritu de obediencia a la Iglesia que siempre lo ha caracterizado, ha aceptado este comunicado con fe, con total serenidad y con tranquilidad de conciencia, sabiendo que se trata de una nueva cruz que Dios, el Padre de Misericordia, ha permitido que sufra y de la que obtendrá muchas gracias para la Legión de Cristo y para el Movimiento Regnum Christi.
5. Los legionarios y miembros del Movimiento Regnum Christi, a ejemplo del padre Maciel y unidos a él, acogemos y acogeremos siempre todas las disposiciones de la Santa Sede con profundo espíritu de obediencia y fe y renovamos nuestro compromiso de trabajar con toda intensidad para realizar nuestro carisma de la caridad y extender el Reino de Cristo sirviendo a la Iglesia.
En tanto, la Conferencia el Episcopado Mexicano dirigido por Monseñor Carlos Aguiar Retes, emitió un comunicado fechado el 19 de mayo de 2006 que decía: “La Conferencia del Episcopado Mexicano manifiesta la plena comunión con el Santo Padre Benedicto XVI en la decisión tomada sobre la investigación de las acusaciones hechas al padre Marcial Maciel”
Pero el retiro de Maciel de su actividad sacerdotal y llevar una vida retirada de rezos y penitencias cayó como un balde de agua fría- ¡Fue un severo golpe! Un castigo que no había recibido ningún fundador de congregación. La decisión fue severísima, semejante a degradar a un general de cinco estrellas a soldado raso y sobre todo para el fundador de una congregación quien regularmente se muere dirigiéndola.
Sin embargo, la lectura que nos dejó en ese entonces Benedicto XVI es que no cumplió como muchos hubieran querido: hacer justicia. Todo parecía que la historia concluiría con el retiro de Marcial en 2005, por motivos de edad avanzada, y después en 2006 con la renuncia a una vida de rezos y penitencias, y porque no-, tiempo después con su deceso el 29 de enero de 2008 se iniciaría un proceso canónico para elevarlo a los altares. Esa era la estrategia de los Legionarios.
Basta ver todos los homenajes que le hicieron después de su muerte –curiosamente dada a conocer dos días después- sobretodo el de la Universidad Anáhuac que convocó a miles de integrantes de la congregación Legionarios de Cristo -seminaristas, benefactores y alumnos de colegios, universidades y escuelas apostólicas- para darle el “último adiós”. La misa fue encabezada por los sacerdotes Jorge Cortés, Eduardo Robles Gil y Manuel Torres. Participaron 52 sacerdotes legionarios y 22 de distintas ordenes; por alguna razón no acudieron ninguno de altos jerarcas de la Iglesia católica.
El padre Maciel fue sepultado la mañana del sábado 2 de febrero en total hermetismo; sólo asistieron familiares, miembros de esta congregación y algunos representantes de la jerarquía católica mexicana. Según el comunicado en el que la congregación notificó la muerte, Maciel deseaba un funeral “en un clima de oración, de forma sencilla y privada”. Maciel Degollado murió sin pedir perdón a sus víctimas, porque la “gran oportunidad que pudo haber tenido de reconocer la verdad, de pedir perdón, se fue”.
La pregunta que hicimos entonces fue ¿qué pasará después de su muerte de Maciel?, todo apuntaba que se iniciaría la canonización fast track que estaba preparada. Pero un año después las cosas cambiaron. La difusión en febrero pasado en el periódico The New York Times y el reconocimiento de la “doble vida” y de la existencia de una hija fue durísima. La divulgación de los “pecados de Maciel” no fue un asunto casual. Seguramente fue resultado de una presión que desde hace varios meses ejercía la Congregación de la Doctrina de la Fe de la Santa. No es incidental que a mediados de enero de 2009 y antes de llegar a México al encuentro Mundial de las Familias con la representación papal, el cardenal Tarcisio Bertone haya visitado Cancún,– la noche del 12 de enero-, donde se entrevistó en privado con el obispo legionario Pedro Pablo Elizondo Cárdenas. Seguramente hablaron del tema, al tal grado de que en “círculos eclesiales circuló la versión de que el cardenal italiano traía un mensaje para la Legión”.
La información no podía ocultarse más. El padre Marcial Maciel había llegado demasiado lejos, había cometido varios pecados, aparentemente el mayor de ellos fue haber dejado descendencia: una hija. Este sería el último clavo en su cruz. Benedicto XVI de alguna manera empezaba a cumplir un añejo compromiso hecho en privado cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe: hacer justicia.
La filtración periodística
La “filtración periodística” de The New York Times precipitó los hechos. Pero hay que precisar que fue un blog –Exlcblog- quien primero filtro la noticia el lunes 2 de febrero. Scott Reilly, director territorial en Atlanta, Georgia, de los Legionarios de Cristo, dijo a quienes trabajan con él que tenía información de que el Padre Maciel había tenido “una amante, al menos un hijo y llevó una doble vida”. “la Legión de Cristo lo ha dejado de considerar su guía espiritual”, concluía el padre Reilly. Un día después la agencia Catholic News Agency confirmaba la noticia. Un vocero de los Legionarios, Jim Fair, dijo :“Hemos aprendido algunas cosas de la vida de nuestro fundador”. “Son sorprendentes y difíciles de entender. Lo que podemos confirmar es que hubo aspectos inapropiados para un sacerdote católico”. Fair concluyó: “Maciel murió hace un año; lo que haya hecho en la tierra queda ahora entre él y Dios; serán el juicio y la misericordia de Dios las que se hagan cargo de él”.
Y el miércoles 3 de febrero The New York Times publicaba la noticia. La influyente orden a había sido cimbrada por nuevas revelaciones de que su fundador, Marcial Maciel, había tenido un amorío con una mujer y procreó a una hija mientras él y su orden se ganaban la aclamación de Juan Pablo II. El periódico menciono que antes de la difusión Álvaro Corcuera, visitó discretamente sus comunidades y seminarios religiosos en EE UU.
A manera de conclusión:
Es posible que éstos acontecimientos públicos no sean los únicos ni los últimos hechos que lamentar de la vida del padre Maciel.
Por último hay un texto que merece la pena destacar denominado “Soy Legionario de Cristo” fue publicado en Reforma (9/02/2009,) a pocos días de darse a conocer la noticia de los amoríos de Maciel, está firmado por un sacerdote de la legión: el Padre Juan Pedro Oriol Muño, gente muy más cercana al fundador (hijo de Ignacio María de Oriol y Urquijo, y sobrino de Iñigo Oriol e Ybarra, aquel hombre que en 1946 apoyara a Maciel para trasladar a 36 legionarios, a la Pontificia Universidad de Comillas, en Santander, España) . Llama la atención el tono y el dolor en el texto. El Padre Oriol pide perdón a nombre propia, del superior y de sus hermanos legionarios. Escribe: “En éste y en muchos medios de comunicación salí en defensa abierta del Padre Maciel, eso sí, sin juzgar a los que decían lo contrario. Siendo sincero, hubiera dado lo que fuera por haberlo podido defender aún más. Sí, así fue. Con un dolor que es difícil describir y del que no quiero hacer el menor alarde, hemos conocido que nuestro fundador llevaba una doble vida, y dentro de ésta, empiezan a darse a conocer datos que para nosotros eran impensables y que hoy aún nos cuesta creer que sean verdad, pero lo son.”
Concluye: “A los que tienen dudas de nosotros y tienen preparadas las piedras para arrojarlas, les pedimos que sigan el camino de la verdad y no mezclen mentiras, que tanto confunden y dañan. Estamos seguros que "la verdad nos hará libres", y hoy más que nunca los Legionarios de Cristo la aceptamos y queremos vivirla, cueste lo que cueste, obedeciendo al Papa, sirviendo a la Iglesia y dando la vida por las almas hasta el final”
El “golpe de la doble vida de Maciel fue duro, se ve que todavía muchos no lo creen. Al padre Oriol, le costó trabajo, se percibe en el texto. Y cómo dice “la verdad nos hará libres”.
No sabemos qué sorpresas vayan a encontrar los comisionados nombrados por el Papa. Seguramente tendremos algunas. Y aunque inédito, la orden religiosa podría renunciar o desconocer a su fundador y que Álvaro Corcuera, “heredero” del puesto renuncie con un claro reconocimiento de que se equivocó; No basta pedir perdón a quienes ni siquiera fueron capaces de escuchar: “estamos profundamente apenados y pedimos sincero perdón a Dios y a quienes hayan sido lastimados por este motivo.”, dijo el padre Corcuera.
Seguramente una de las consecuencias inmediatas de estos escándalos sea una retirada tanto de algunos sacerdotes legionarios como de miembros del Regnum Christi. Todavía no lo podemos medir. La orden hasta ahora solo ha reconocido hasta ahora el “mal menor” que es el asunto de los affaires amorosos y la existencia de descendencia directa del padre Maciel, pero quizás falta el tema más espinoso y duro de aceptar y reconocer, que son las acusaciones de pederastia. Hay claros indicios de que varios legionarios conocían desde antes de la muerte del padre Maciel su pasado pecaminoso. No es azaroso que en 2007, en una acción sin precedentes en la historia del papado, Benedicto XVI revocará dos votos privados que los legionarios tenían ante la misma orden. Así, desparecieron por decreto el voto que impedía a los religiosos, primero, que criticaran cualquier aspecto de la persona del superior, incluido su carácter moral, y segundo, que desearan cargos en la congregación y por supuesto maquinar de cualquier modo para conseguirlos.
De los comisionados conocemos al Obispo de Tepic Watty Urquidi Urquidi. Hombre serio, un pastor sin protagonismo mediático; en 2005 cuando era obispo de Nuevo Laredo emitió junto con otros prelados de la región Pastoral Noreste la declaración Narcotráfico y Violencia Social. Monseñor Watty por cierto pertenece a la Comunidad del Espíritu Santo, de la que fue su Superior; muchos años fue cercano al Cardenal Ernesto Corripio Ahumada, debido a que fue su obispo auxiliar. De su experiencia en estas cosas debemos decir que fue dentro de la CEM Presidente de la Comisión Episcopal para los Religiosos, y Vocal de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe.
¿Quiénes son los Visitadores? ¿Cómo y cuándo realizarán su visita?, se preguntan los LC, ellos mismos responde en su página web:
 “Estamos todavía a la espera de una notificación de la Santa Sede con estos datos. Muy probablemente la Visita Apostólica iniciará después de Pascua y durará algunos meses.”
¿Qué implicaciones tiene la Visita Apostólica para la vida de la congregación y de sus miembros?
 “Durante el tiempo de la Visita Apostólica nuestra vida y nuestro apostolado seguirán su curso ordinario. Además estaremos a disposición para acoger con fe y espíritu sobrenatural a los Visitadores en nuestros centros y obras, colaborando con ellos y facilitando su misión. “
Al margen:
Según datos del L’Osservatore Romano, los legionarios y los miembros del movimiento Regnum Christi –brazo seglar de la orden, en el que participan laicos y sacerdotes– controlan 150 colegios, 21 institutos superiores y nueve universidades. En México la más representativa es la Universidad Anáhuac.
Cuenta con 760 sacerdotes y más de 2500 seminaristas, en 125 casas religiosas y centros de formación. Dirigen más de 600 centros dedicados a la formación y trabajo apostólico de los laicos.
Varias fuentes indican que la Legión de Cristo tiene un presupuesto de 650 millones de dólares) y para atraer a jóvenes seminaristas a su causa.
La carta de Tarciso Bertone a los Legionarios
Comunicado de Los Legionarios de Cristo al hacer públicas la carta de una visita apostólica
La web de Los Legionarios de Cristo, dice: "Deseamos compartir con los miembros del Regnum Christi y con todos nuestros hermanos y amigos en Cristo las dos cartas que anuncian una Visita Apostólica a las instituciones de los Legionarios de Cristo. Invitamos a nuestros lectores a seguir acompañándonos con sus oraciones y con su colaboración para que esta ayuda especial del Santo Padre redunde en frutos de auténtica entrega a Dios y de fecundidad apostólica al servicio de la Iglesia. Al final de este artículo se encuentran algunas preguntas y respuestas sobre la Visita Apostólica."
¡Venga tu Reino! CONGREGATIOLEGIONARIORUM CHRISTI
DIRECTOR GENERALIS
***
Las cartas
Roma, 29 de marzo de 2009
A todos los legionarios de Cristo
Muy estimados en Jesucristo:
Con profunda gratitud hemos experimentado en este período de la vida de nuestra congregación la cercanía de la Santa Sede. El Papa y sus más estrechos colabora­dores nos han confirmado en nuestra misión al servicio de la Iglesia y nos han ofrecido, con solicitud paternal, su consejo y apoyo.
Deseo compartir con ustedes la carta que me escribió el Eminentísimo Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad el pasado 10 de marzo (cf. anexo).
Ahí el Cardenal Tarcisio Bertone nos asegura que el Santo Padre nos renueva su cercanía, “su solidaridad y su plegaria”, y nos comunica que el Papa ha decidido que se lleve a cabo una Visita Apostólica de las instituciones de los Legionarios de Cristo.
He agradecido cordialmente al Santo Padre esta ulterior ayuda que nos ofrece para afrontar las actuales vicisitudes relacionadas con los hechos graves en la vida de nuestro padre fundador que ya fueron objeto de las investigaciones de la Congre­gación de la Doctrina de la Fe concluidas en mayo de 2006, y los que han salido a la luz más recientemente.
Estamos profundamente apenados y pedimos sincero perdón a Dios y a quienes hayan sido lastimados por este motivo. Llenos de confianza en la Providencia divina y en nuestra Madre, la Iglesia, que vela por el auténtico bien de sus hijos, nos disponemos ahora a acoger a los visitadores Apostólicos que, a lo largo de los próximos meses, vienen a conocer de cerca la vida y el apostolado de la Legión de Cristo. Confirmemos nuestra entrega y elevemos nuestras oraciones para que Dios nos conceda seguir buscando la santidad a la que Él nos llama y para que podamos llevar a plenitud el carisma que Él nos ha confiado. Que María Santísima nos acompañe y nos lleve a amar cada día más a su Hijo Jesucristo.
Suyo afmo. en Cristo y la Legión,
P. Álvaro Corcuera, L.C.
Anexo: Carta de S. E. R. Cardenal Tarcisio Bertone
* * * * * *
Secretaria de Estado
Primera Sección – Asuntos Generales Vaticano, 10 de marzo de 2009
Reverendo Padre,
En la Santa Cuaresma, tiempo de gracia y salvación, me es grato recordar que son muchos los que se están beneficiando de las obras educativas y apostólicas que los Legionarios de Cristo promueven en diversas partes del mundo, movidos por el deseo de establecer, según las exigencias de la justicia y la caridad, el Reino de Cristo entre los intelectuales, profesionales y personas comprometidas en la acción social y en la enseñanza.
Puesto que esta misión es de fundamental importancia y merece la pena consagrarse a ella con amplitud de miras y limpio corazón, quisiera transmitirle, como Director General, que Su Santidad Benedicto XVI renueva a los Legionarios de Cristo, a los miembros del Movimiento Regnum Christi y a cuantos les son cercanos espiritualmente, su solidaridad y su plegaria en estos momentos delicados.
El Santo Padre, consciente de los altos ideales que los animan, y de la entereza y espíritu de oración con que están afrontando las actuales vicisitudes, los alienta a seguir buscando el bien de la Iglesia y de la sociedad, mediante las iniciativas e instituciones que les son propias. A este respecto, podrán contar siempre con la ayuda de la Santa Sede, para que a través de la verdad y la transparencia, en un clima de diálogo fraterno y constructivo, superen las dificultades existentes.
En este sentido, el Papa ha decidido llevar a cabo por medio de un equipo de Prelados una Visita Apostólica a las instituciones de los Legionarios de Cristo.A la vez que me uno a los sentimientos del Sumo Pontífice, encomiendo a todos los Legionarios y miembros del Movimiento Regnum Christi a la maternal protección de Nuestra Señora de Guadalupe, y aprovecho la ocasión para reiterarle el testimonio de mi consideración y estima en Cristo.
Cardenal Tarcisio Bertone
Secretario de Estado de Su Santidad
____________________________________________
Rev.do P. Álvaro CORCUERA MARTÍNEZ DEL RÍO, LC
Director General de los Legionarios de Cristo


El 30 de marzo de 2009 se dio a conocer una carta de la Curia Vaticana donde el Papa Benedicto XVI ordena una inspección –léase una visita apostólica-, a los Legionarios de Cristo, congregación fundada por el fallecido sacerdote mexicano Marcial Maciel, investigado por abusos sexuales a seminaristas y del que recientemente se supo que tuvo una hija con una de sus amantes.
Un mes después, la agencia Notimex  informa que la comisión que auditará a la congregación por órdenes del papa Benedicto XVI, estará compuesta por tres obispos y un sacerdote, a saber: Ricardo Watty Urquidi, obispo de la diócesis de Tepic; Charles Joseph Chaput, arzobispo de Denver y Giuseppe Versaldi, obispo de Alejandría (Italia).  Al grupo de visitadores se sumará el sacerdote jesuita Gianfranco Ghirlanda, rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
La inspección, "visita apostólica" en el argot de la Iglesia católica fue notificada a la Congregación a través de una carta del secretario de Estado de la Santa Sede, Tarcisio Bertone, con fecha 10 de marzo dirigida al actual líder de los Legionarios de Cristo, el padre Álvaro Corcuera;.
El número dos del Vaticano informa al padre  Corcuera -quien sucedió a Maciel en 2005-, que la inspección la realizará "un equipo de prelados" y afectará a todas las instituciones de la congregación. Bertone precisa que la inspección es "de fundamental importancia" y hay que verla "con amplitud de miras y limpio corazón". El Secretario de Estado asegura al padre que los Legionarios "siempre" podrán contar con la ayuda de la Santa Sede "para que, a través de la verdad y la transparencia, y en un clima de diálogo fraterno y constructivo, superen las dificultades existentes".
La inspección a las instituciones de la congregación se anuncia dos meses después de que los Legionarios de Cristo confirmaran que Maciel -fallecido en 2008 - tuvo una amante con la que concibió una hija.
Tras la misiva de Bertone, el padre Corcuera escribió una carta a todos sus hermanos donde les comunica la iniciativa ordenada por Benedicto XVI, dijo: "he agradecido cordialmente al Pontífice esta ulterior ayuda que nos ofrece para afrontar las actuales vicisitudes relacionadas con los hechos graves en la vida de nuestro padre fundador, que ya fueron objeto de las investigaciones de la Congregación para la Doctrina de la Fe concluida en 2006 y los que han salido a la luz recientemente".
El sucesor de Maciel agrega que están "profundamente apenados" y pide perdón a quienes se hayan sentido lastimados por las acciones de Maciel. "Confirmemos nuestra entrega y elevemos nuestras oraciones para que Dios nos conceda seguir buscando la santidad a la que Él nos llama y para que podamos llevar a plenitud el carisma que Él nos ha confiado", concluye el director general.
En efecto, las primeras investigaciones a Maciel las efectuó la Congregación para la Doctrina de la Fe cuando Joseph Ratzinger -el actual Papa-, era su prefecto. Y tras numerosas indagaciones, el 19 de mayo de 2006 Benedicto XVI, exigió a Maciel que renunciara "a todo ministerio público" de su actividad sacerdotal y llevara una vida retirada de rezos y penitencias. La decisión del Papa entonces cayó como un balde de agua fría; fue un severo golpe. Un castigo que no había recibido ningún fundador de congregación. La decisión fue severísima, semejante a degradar a un general de cinco estrellas a soldado raso y sobre todo para el fundador de una congregación quien regularmente se muere dirigiéndola.
En ese entonces, Benedicto XVI no cumplió como hubiéramos querido: hacer justicia. Pero el hecho de bajar de los altares a Maciel ¡fue severísimo! El padre Maciel Degollado pasará a la historia de la Iglesia como el único fundador de una congregación que no ocupará un lugar en los altares, pero que sí logró colocar a su orden religiosa como un movimiento poderoso e influyente en el Vaticano, con el carisma de “evangelizar” principalmente a las clases empresariales de las ciudades y países donde se estableció, de donde obtuvo siempre importantes recursos y desde donde fincó un imperio de la educación.
Todo parecía que la historia concluiría con el retiro del Padre Marcial en 2005, por motivos de edad avanzada, y porque no-,  tiempo después con su deceso en 2008 se iniciaría un proceso canónico para elevarlo a los altares; esa era la estrategia de los Legionarios. Pero las cosas cambiaron. La difusión en febrero pasado en el periódico The New York Times y el reconocimiento de la “doble vida” y de la existencia de una hija fue la gota que derramó el vaso.
La divulgación de los “pecados de Maciel” no fue un asunto casual. Seguramente fue resultado de una presión que desde hace varios meses ejercía la Congregación de la Doctrina de la Fe de la Santa, al mando de Monseñor Joseph Levada Núñez.  El asunto no podía quedar así. Maciel había llegado demasiado lejos, poco le importaba a Benedicto XVI las violación a seminaristas; lo que ya no gustó es que había dejado descendencia: una  hija. Ese fue su mayor pecado.
La “filtración periodística” del Times precipitó los hechos e incluso es muy posible que éstos acontecimientos públicos no sean los únicos ni los últimos hechos que lamentar de la vida del padre Maciel.
Hay un texto que merece la pena destacar fue publicado en un medio nacional en febrero pasado por un sacerdote de la legión: el Padre Juan Pedro Oriol Muño, una de las gentes más cercanas al Padre Maciel y al Regnum Christi. Allí´ el Padre Oriol pidió perdón a nombre propia del superior y de sus hermanos legionarios. Escribe: “Con un dolor que es difícil describir y del que no quiero hacer el menor alarde, hemos conocido que nuestro fundador llevaba una doble vida, y dentro de ésta, empiezan a darse a conocer datos que para nosotros eran impensables y que hoy aún nos cuesta creer que sean verdad, pero lo son.”
 “pido perdón –dijo-, por negar las voces que decían lo que jamás podía haber llegado a imaginar, "pido perdón por tanto sufrimiento" (…) pedimos perdón, de todo corazón. Reconocemos los errores, no nos empeñamos en defender los hechos, (pero) tampoco juzgamos la conciencia de un difunto porque no podemos ocupar el lugar que sólo le toca a Dios.”
Concluye: “A los que tienen dudas de nosotros y tienen preparadas las piedras para arrojarlas, les pedimos que sigan el camino de la verdad y no mezclen mentiras, que tanto confunden y dañan. Estamos seguros que "la verdad nos hará libres", y hoy más que nunca los Legionarios de Cristo la aceptamos y queremos vivirla, cueste lo que cueste, obedeciendo al Papa, sirviendo a la Iglesia y dando la vida por las almas hasta el final”
Fin del texto.
Pero, el perdón ha llegado demasiado tarde. Seguramente una de las consecuencias inmediatas de estos escándalos sea una “desbandada, una retirada” tanto de sacerdotes legionarios como de miembros del Regnum Christi, Todavía no lo podemos medir.
Y aunque inédito, la orden religiosa podría “renunciar o desconocer” a su fundador y quizás- dependiendo de lo que digan las investigaciones-, destituir a Álvaro Corcuera, “heredero” del puesto de Maciel al frente de los Legionarios;  ello podría recomponer un poco las cosas en la Congregación; sería un claro reconocimiento de que se equivocaron y pidiendo perdón a quienes ni siquiera fueron capaces de escuchar.
Sabemos que hay claros indicios de que el Vaticano conocía desde antes de la muerte del padre Maciel su pasado pecaminoso.
Recuerdo todavía aquel comunicado del 20 de mayo de 2006, 31 días después de que Ratzinger se convirtiera en Benedicto XVI, el vocero de los Legionarios de Cristo en Roma, enviaba a los medios un comunicado en el que aseguraba que la Santa Sede había comunicado a los Legionarios que "no hay, ni habrá" ningún proceso canónico contra Marcial Maciel. Daban a entender que "el no haber iniciado un proceso canónico demostraba su inocencia. ¡Se equivocaron! Tres años después una Comisión ha empezado hacer su trabajo. Y aunque no se han dado a conocer oficialmente los nombre, sabemos de quienes se tratan; hay de todo en ese grupo. De los cinco conozco al Obispo de Tepic Watty Urquidi Urquidi, hombre serio, un pastor sin protaganismo mediático; en 2005 cuando era obispo de Nuevo Laredo emitió junto con otros prelados de la región Pastoral Noreste la declaración Narcotráfico y Violencia Social. Monseñor Watty por cierto pertenece a la Comunidad del Espíritu Santo, de la que fue su Superior; muchos años fue cercano al Cardenal Ernesto Corripio Ahumada, debido a que fue su obispo auxiliar. De su experiencia en estas cosas debemos decir que fue dentro de la CEM Presidente de la Comisión Episcopal para los Religiosos, y Vocal de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe; están también  Charles Joseph Chaput, arzobispo de Denver - y Giuseppe Versaldi, obispo de Alejandría (Italia).  Al grupo de visitadores se sumará el sacerdote jesuita Gianfranco Ghirlanda, rector de la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma.
Esperemos las investigaciones.
Según datos del L’Osservatore Romano, los legionarios y los miembros del movimiento Regnum Christi –brazo seglar de la orden, en el que participan laicos y sacerdotes– controlan 150 colegios, 21 institutos superiores y nueve universidades. En México la más representativa es la Universidad Anáhuac.

Abusos en la Iglesia católica

El Papa ha dicho basta

Benedicto XVI ha ordenado 'tolerancia cero' ante la pederastia. Hasta 2004, él también achacaba los escándalos a campañas de enemigos de la Iglesia. Se acabó el silencio.

JUAN G. BEDOYA
El País, 31/10/2010
El viejo y sabio cura rural de Georges Bernanos resumía los problemas de la Iglesia romana en una cuarta: la distancia que hay entre la bragueta y el bolsillo. Se refería a los escándalos sexuales y al poder del dinero. Una cuarta es la medida entre la punta del pulgar y la del meñique. En ese palmo ha tenido que bregar el papa Benedicto XVI desde que el 24 de marzo de 2005, con Juan Pablo II ya moribundo, el todavía cardenal Joseph Ratzinger clamó contra "la suciedad" que habita en el catolicismo jerárquico. Su recorrido vital hasta llegar este año a pedir perdón a las víctimas de abusos, y a ordenar públicamente "tolerancia cero" frente a la pederastia y otros pecados que sean además delitos civiles, ha estado lleno de espinas y resistencias, también entre miembros de la Curia, que es como se llama el Gobierno del Estado de la Santa Sede.
Ratzinger habló por primera vez contra "la suciedad" clerical durante el vía crucis de la Semana Santa de 2005 ante el Coliseo romano. Aquel grito de alarma le valió el pontificado. Tres semanas más tarde, los 114 cardenales llegados desde toda la cristiandad católica para buscar en cónclave al sustituto del polaco Wojtyla lo eligieron Papa, pese a que en aquel momento el sabio cardenal alemán ya tenía 78 años -tres años más de la edad de jubilación de los obispos- y una salud quebradiza.
Alarmados y abrumados por los escándalos que acorralaban a su iglesia en numerosos países, la decisión de los conocidos como Príncipes de la Iglesia parecía lógica. "¡Cuánta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deberían estar entregados al Redentor! ¡Cuánta soberbia! La traición de los discípulos es el mayor dolor de Jesús. No nos queda más que gritarle: Kyrie, eleison. Señor, sálvanos", habían escuchado en boca del entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe durante la oración de la novena estación del vía crucis.
Fue en la prensa norteamericana desde donde se lanzaron los primeros y los más gruesos pedriscos contra el Vaticano, en forma de noticias sobre sacerdotes e incluso obispos que llevaban años abusando sexualmente de niños y niñas confiados a su ministerio moral. Los datos eran aplastantes, con miles de nombres de culpables y víctimas, y también con testimonios sobre cómo los prelados habían maquinado meticulosas operaciones de silencio, con traslados de clérigos pederastas de una diócesis a otra para protegerlos, y con indemnizaciones a las víctimas a cambio de librar a los delincuentes de la justicia civil.
"Somos pastores, no policías", se disculpaban los jerarcas. "Si no podemos ser castos, al menos seamos cautos", aconsejaban a veces, con otra de las ironías del simpático cura rural de Bernanos. Ese fue el espíritu con que durante siglos se había enfrentado la Iglesia romana a los comportamientos de los clérigos entregados a vicios y placeres demasiado mundanos.
Otros muchos prelados achacaban los escándalos a campañas de los enemigos de la Iglesia. Esta fue la tesis de Ratzinger durante una visita, en noviembre de 2002, a la Universidad Católica de Murcia para hablar sobre Jesucristo, camino, verdad y vida. Un periodista le preguntó si creía que "los escándalos desatados en Estados Unidos eran fruto de una campaña mediática". Esto fue lo que dijo entonces el futuro papa: "Personalmente estoy convencido de que la presencia mediática constante de los pecados de los sacerdotes católicos es una campaña planeada, puesto que el porcentaje de esos escándalos no es más alto que en otras categorías profesionales, e incluso es menor. La constante presencia de esas noticias no se corresponde con la objetividad de la información estadística de los hechos. Uno llega a la conclusión de que se trata de una campaña intencionada y manipulada con un deseo expreso de desacreditar a la Iglesia". No faltaron, incluso, las voces en el Vaticano que achacaron la campaña a una venganza del entorno del ex presidente George W. Bush contra Juan Pablo II por haber condenado la invasión y la guerra de Irak.
Al margen de conjuras o juicios de intenciones, los datos ofrecidos por la prensa más seria -uno de los informes publicados en EE UU fue galardonado con el Premio Pulitzer- resultaban incontestables. Se estaban produciendo, además, año tras año, severas condenas judiciales en numerosas diócesis, con millonarias indemnizaciones a las víctimas, que amenazaban con la bancarrota de archidiócesis como la de Boston.
Es en esa avalancha de malas noticias verdaderas cuando Juan Pablo II se ve forzado a pedir a Ratzinger que se ocupe del asunto. Es probable que fuese el propio cardenal alemán quien reclamase al Papa ese encargo, con gran disgusto de los cardenales Angelo Sodano y Tarcisio Bertone, partidarios de lavar la ropa sucia en casa.
Para el sacerdote Juan Rubio Fernández, director de la revista católica Vida Nueva, la fecha del 27 de noviembre de 2004 fue el día de la "conversión del Papa", que es como calificó entonces el cambio de actitud el famoso vaticanista estadounidense John Allen. Rubio ha hecho un meticuloso seguimiento de ese proceso en un libro publicado esta semana por la editorial bilbaína Desclée De Brouwer con el título Tolerancia cero. La cruzada de Benedicto XVI contra la pederastia en la Iglesia.
Sin descartar la tesis de una campaña mediática contra la Iglesia -"las palabras de Ratzinger en Murcia no estaban exentas totalmente de razón porque no han faltado bulos, tergiversaciones, sensacionalismos y una buena dosis de agresividad"-, Rubio reconoce que fue la prensa la que ha obligado a la Iglesia católica a cambiar "la forma tradicional de abordar el problema". Añade: "La Iglesia no puede tener miedo a la verdad, aunque esa verdad y transparencia la lleve al sufrimiento. Se trata de saber sacar del limón limonada".
Según Juan Rubio, hay un antes y un después de la pederastia en la Iglesia tras estas decisiones del Papa, tanto que "el próximo cónclave estará marcado por este tema y será algo decisivo en el perfil del nuevo papa". Tampoco descarta el director de Vida Nueva que los escándalos pasados tengan consecuencias en el proceso de beatificación de Juan Pablo II.
Lo cierto es que cuando Ratzinger tomó la decisión de cambiar de rumbo -y de normas legales- para combatir la pederastia era ya demasiado tarde. La suciedad había saltado por la ventana, con grave daño para la fama y el prestigio de las jerarquías del catolicismo. Desde entonces hasta ahora, todos los años han sido annus horríbilis en el Vaticano, porque después llegaron en cascada las peores noticias de abusos y complicidades también en Irlanda, Alemania, Bélgica, Italia y España, entre otros países.
¿Cuándo se cayó Benedicto XVI del caballo aparentemente encubridor, para encabezar, ya sin tapujos, el combate contra la impunidad de los culpables y el silencio de las jerarquías? Fue el 27 de noviembre de 2004, curiosamente el mismo día en que Juan Pablo II se prestaba a presidir en Roma una multitudinaria celebración de los Legionarios de Cristo (LC) con su fundador, Marcial Maciel, en primer plano.
"Es un ejemplo para la juventud", piropeó ese día el Pontífice al ya notorio pederasta Maciel. Fue otra humillación a las incontables víctimas del poderoso legionario. Horas más tarde, el cardenal Ratzinger firmaba el decreto por el que se iniciaba oficialmente una investigación sobre el fundador del movimiento. Maciel había acompañado en primera fila a Juan Pablo II en los viajes a México en 1979, 1990 y 1993, cuando ya eran un clamor las denuncias contra él. También entraba en los más altos despachos del Vaticano como Perico por su casa, muchas veces con sobres con miles de dólares para agasajar a cardenales por sus silencios y complicidades.
Durante décadas, el sacerdote Maciel y algunos de sus lugartenientes sometieron a abominables abusos a cientos de muchachos, especialmente en el seminario de Ontaneda (Cantabria). Solo tras la muerte del Papa polaco, en 2005, el sedicente pederasta y padre de varios hijos con diversas mujeres fue apeado de su enorme poder, con la orden tajante de alejarse de Roma. Se recluyó en México. Fue su único castigo en vida. Falleció en enero de 2008, a los 88 años.
Este jueves pasado, uno de los principales legionarios en España, el sacerdote Santiago Oriol, ha anunciado que abandona la Legión. Se ha hartado de esperar soluciones dignas frente a las tropelías del fundador y el encubrimiento de sus colaboradores. La gota que colmó el vaso de su paciencia ha sido la extensa carta pública del delegado pontificio para la LC y el Regnum Christi -el grupo de laicos de la Legión-, el arzobispo Velasio de Paolis, confirmando en sus puestos a los directores y superiores del movimiento. En la misiva, De Paolis, nombrado cardenal la semana pasada, subraya que Benedicto XVI "ha renovado su confianza" en la congregación. Santiago Oriol anunció su marcha de la Legión ante los padres de alumnos del colegio Everest que la Legión tiene en Pozuelo (Madrid). Era su director e impulsor principal.
Los Oriol -ahora cuatro varones sacerdotes legionarios y una hermana que está al frente de las mujeres consagradas del movimiento, descendientes de una poderosa saga política durante el franquismo- estuvieron en el origen de la exitosa extensión de la Legión de Cristo en la España de la posguerra, junto con el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Alberto Martín Artajo. Para ello han donado dineros y haciendas, incluidos gran parte de los terrenos donde se levanta la legionaria Universidad Francisco de Vitoria en Pozuelo de Alarcón (Madrid).
Ante tantos sucesos escandalosos, la disculpa del contubernio anticlerical y ateo caía por su propio peso. Al margen de excesos en algunos medios de comunicación amarillos, los documentos oficiales del Vaticano, una y otra vez reproducidos, dejaban claro que había habido en la Curia, durante décadas, una intención firme de ocultar los abusos sexuales de clérigos y hacer oídos sordos a las denuncias de las víctimas.
Ratzinger lo sabía, porque él mismo había firmado alguno de esos documentos. Ante cualquier denuncia hay que asegurar la reserva total, se decía en una instrucción papal de 1962. También era consciente de la "suciedad" y la "soberbia" con que se seguía actuando en algunas Iglesias nacionales y en despachos de la propia Curia.
Es en ese ambiente de inquietud en el que se produjo su ascensión al Pontificado romano. Si la situación era tan grave como clamaba el cardenal alemán, sus colegas en el cónclave iban a considerarle el único capaz -por conocimiento y por autoridad- de arreglarla. ¿Quién podía conocer mejor los pecados y delitos del cristianismo romano que el presidente de la Pontificia Congregación que antaño llevó el nombre terrible de Santo Oficio de la Inquisición? El teólogo Ratzinger había dirigido ese organismo desde 1981, con mano de hierro.
Tampoco ignoraba el nuevo Papa que iba a estar solo en la tarea, salvo que realizase cambios radicales. No los hizo. En la llamada eufemísticamente Ciudad Santa, el poder ha seguido estos años en manos de los de siempre, con algunos cambios por razones de edad. Es el caso del cardenal Angelo Sodano, número dos de Juan Pablo II y protector del fundador de los Legionarios. Ha sido sustituido por otro italiano, Tarcisio Bertone, igual de inmovilista, también amigo de guardar en casa la ropa sucia.
Fue el cardenal Bertone quien vino a Madrid en 2009, en viaje privado, a apaciguar a una hija de Maciel que amenazaba con hacer pública su situación si el Vaticano la abandonaba a su suerte tras la muerte del padre. Hubo acuerdo. Pero después se ha sabido que no era la única heredera del fundador legionario. Maciel tenía otros hijos con otras mujeres en otros países, algunos con sus reclamaciones en manos de abogados. Demasiado enojo para un Papa que había contemplado durante años, impasible pero escandalizado, cómo el sacerdote mexicano gozaba de las complacencias de su antecesor y de una parte de los cardenales. Su conversión hacia la tolerancia cero, cayese quien cayese, iba a ser radical a partir del escándalo Maciel. No siempre ve cumplidos (o hace cumplir) sus deseos.

Abusos en la iglesia

Comentarios de Benedictus XVi en l libro-entrevista Luz del mundo, hecho por el periodista Peter Seewald sobre el Papa, la Iglesia y los signos de los tiempos.
La conversación ofrece claves sobre los retos de la sociedad actual y la fe y la crisis de la Iglesia.
Frases más destacadas del libro.
--Sorpresa ante su elección: "El hecho de que me viera de pronto frente a esa formidable tarea fue, como todos saben un shock para mí. La responsabilidad es realmente gigantesca”.
--El poder del papa: “El papa no tiene divisiones ni puede comandar. Tampoco posee una gran empresa en la que todos los fieles de la Iglesia fuesen sus empleados o subordinados. En tal ese sentido, el papa es, por un lado, un hombre totalmente impotente. Por otro lado, tiene una gran responsabilidad. En cierta medida es el jefe, el representante, y al mismo tiempo el responsable de que la fe que mantiene unidos a los hombres sea creída, que siga estando viva y que permanezca intacta en su identidad. Pero sólo el mismo Señor tiene el poder de mantener a los hombres también en la fe”.
--Renuncia al papado: “Si el papa llega a reconocer con claridad que física, psíquica y mentalmente no puede ya con el encargo de su oficio, tiene el derecho y, en ciertas circunstancias, también el deber de renunciar”.
--Persecución: “La Iglesia, el cristiano, y sobre todo el papa, debe contar con que el testimonio que tiene que dar se convierta en escándalo, no sea aceptado, y que, entonces, sea puesto en la situación de testigo, en la situación de Cristo sufriente”.
--Las masas y el papa: “No se trata tanto del contacto con la persona, sino del contacto físico con ese ministerio, con el representante de lo sagrado, con el misterio de que hay un sucesor de Pedro, uno que debe representar a Cristo. En este sentido hay que aceptarlo y no tomar como un agasajo personal el júbilo dirigido a uno mismo”.
--Escoger colaboradores: “Lo decisivo es que tenga las cualidades, que sea una persona espiritual, un hombre realmente creyente y, sobre todo, valiente. Eso implica no dejarse doblegar por el dictado de las opiniones sino actuar a partir de lo que se reconoce interiormente, aun cuando ello traiga consigo enojos. Y, como es natural, han de ser hombres que posean cualidades intelectuales, profesionales y humanas de modo que sean capaces de conducir e integrar también a otros en una comunidad familiar”.
--Juan Pablo II: “Yo me sé realmente un deudor suyo que, con su modesta figura, procura continuar lo que Juan Pablo II hizo como gigante”.
­--Crisis de los abusos: “Todo esto ha sido para nosotros un shock y a mí sigue conmoviéndome hoy como ayer hasta lo más hondo”.
--Soluciones a los abusos: “Lo importante es, en primer lugar, cuidar de las víctimas y hacer todo lo posible por ayudarles y por estar a su lado con ánimo de contribuir a su sanación; en segundo lugar, evitar lo más que se pueda estos hechos por medio de una correcta selección de los candidatos al sacerdocio; y, en tercer lugar, que los autores de los hechos sean castigados y que se les excluya toda posibilidad de reincidir”.
--Afrontar los abusos: “Lo que nunca debe suceder es escabullirse y pretender no haber visto, dejando así que los autores de los crímenes sigan cometiendo sus acciones. Por tanto, es necesaria la vigilancia de la Iglesia, el castigo para quien ha faltado, y sobre todo la exclusión de todo ulterior acceso a niños”.
--Situación actual de la Iglesia: “La Iglesia vive. Contemplada sólo desde Europa pareciera que se encuentra en decadencia Pero ésta es sólo una parte del conjunto. En otros continentes crece y vive, está llena de dinamismo (···). Si la Iglesia dejara de estar presente, significaría un colapso de espacios vitales enteros”.
--Año Sacerdotal: “Se podría decir que el diablo no podía tolerar el Año Sacerdotal y, por eso, nos echó en cara la inmundicia. Por otra parte, podría decirse que el Señor quería probarnos y llamarnos a una purificación más profunda”.
--Libro Jesús de Nazaret: “No es un libro del magisterio, un libro que yo haya escrito en mi potestad papal, sino un libro que me he propuesto desde hace largo tiempo como mi última gran obra”.
--Legionarios de Cristo (LC): “Naturalmente, hay que hacer correcciones, pero en términos generales, es una comunidad sana. Hay en ella muchas personas jóvenes que quieren servir con entusiasmo a la fe. No se debe destruir ese entusiasmo. Muchos de ellos partieron de una figura falsa, pero al final se han visto llamados a adherir a una correcta. Éste es el hecho notable, la contradicción: que, por así decirlo, un falso profeta haya podido tener un efecto positivo. A esos jóvenes hay que darles un nuevo aliento. Hace falta una estructura nueva para que no caigan en el vacío sino que, rectamente conducidos, puedan prestar un servicio a la Iglesia y a los hombres”.
--Fundador de los LC: “Para mí, Marcial Maciel sigue siendo una figura enigmática. Por una parte, una vida que, como ahora sabemos, se encuentra fuera de la moralidad, una vida de aventuras, disipada, extraviada. Por otra parte, vemos el dinamismo y la fuerza con al que construyó la comunidad de los Legionarios”.
--Sacerdotes que cohabitan con una mujer: “El problema fundamental es la honradez. El segundo problema es el respeto por la verdad de esas dos personas y de los niños a fin de encontrar la solución correcta. Y el tercero es: ¿cómo podemos educar de nuevo a los jóvenes en el celibato?”.
--Progreso: “Lo que se puede hacer, hay que poder hacerlo. Todo lo demás iría contra la libertad. ¿Es verdad eso? Yo pienso que no”.
--Deuda: “Vivimos a costa de las generaciones futuras. En tal sentido se advierte que vivimos en la falsedad. Vivimos orientados hacia las apariencias, y las grandes deudas se tratan como algo de nuestra propiedad, sin más. (···) Haría falta una reflexión, reconocer de nuevo lo que realmente es posible, lo que se puede, lo que se debe”.
­--Relativismo: “Nadie discutirá que es preciso ser cuidadoso y cauteloso al reivindicar la verdad. Pero descartarla sin más como inalcanzable ejerce directamente una acción destructiva”.
--Nueva intolerancia: “Hay parámetros acostumbrados del pensamiento que se quieren imponer a todos. Así, pues, se los anuncia en la llamada “tolerancia negativa”, por ejemplo, cuando se dice que, en virtud de la tolerancia negativa, no debe haber cruz alguna en los edificios públicos. En el fondo, lo que experimentamos con eso es la supresión de la tolerancia, pues significa que la religión, que la fe cristiana, no puede manifestarse más de forma visible.
--Burka: “No veo razón alguna para una prohibición general. Se afirma que algunas mujeres no llevan el burka de forma libre y voluntaria, y que se trata propiamente de una violación de la mujer. Por supuesto, con eso no se puede estar de acuerdo. Pero si libre y voluntariamente quieren llevarlo, no sé por qué hay que prohibírselo”.
­--Drogas: “Esa serpiente del tráfico y consumo de drogas abarca toda la tierra, es un poder que no nos imaginamos como se debe”.
­--Sed de eternidad: “Hemos de poner de manifiesto -y vivir también- que la infinitud que el hombre necesita sólo puede provenir de Dios. Que Dios es de primera necesidad para que sea posible resistir las tribulaciones de este tiempo”.
--Comunicar el Evangelio: “Debemos procurar decir realmente la sustancia en cuanto tal, pero decirla de forma nueva. El proceso interior de traducción de las grandes palabras a la imagen verbal y conceptual de nuestro tiempo está avanzando, pero aún no se ha logrado realmente. Y esto sólo puede conseguirse si los hombres viven el cristianismo desde Aquel que vendrá”.
--¿Un nuevo concilio?: “Creo que en este momento el instrumento correcto son los sínodos, en los que el episcopado entero está representado y, por así decirlo, se encuentra en un movimiento de búsqueda, mantiene en unión a la Iglesia y entera y, al mismo tiempo, la lleva hacia adelante”.
--Nueva generación eclesial: “Es distinta, es más positiva que la generación de la ruptura de los años setenta”.
--Judíos: “Una nueva unión de amor y comprensión entre Israel y la Iglesia, en el respeto mutuo por el ser del otro y por su propia misión, tiene que ser esencial para mi anuncio de la fe cristiana”.
­--Ortodoxos: “El lugar donde, por así decirlo, nos sentimos más inmediatamente en casa y donde más podemos esperar también alcanzar la unidad es la Ortodoxia”.
--Protestantismo: “Ha dado pasos que más bien lo alejan de nosotros: con la ordenación de mujeres, la aceptación de uniones homosexuales y cosas semejantes”.
--Ecumenismo: “El mundo necesita un potencial de testimonio a favor del Dios uno que nos habla en Cristo”.
--Diálogo interreligioso: “Tenemos un mensaje ético que da orientación a los hombres. Y llevar juntos ese mensaje es de suma importancia en la crisis de los pueblos”.
--China: “Hay una gran esperanza de que pronto podamos superar definitivamente la división. Es una meta por la que tengo un interés especial y que presento diariamente al Señor en la oración”.
--Iglesia-comunidad eclesial: “Hay Iglesia en sentido auténtico allí donde está dado el ministerio episcopal en la sucesión sacramental de los apóstoles y, con ello, está presenta la eucaristía como sacramento que administran el obispo y el sacerdote”
--Ordinariatos: “La iniciativa no partió de nosotros, sino de obispos anglicanos que se pusieron en diálogo con la Congregación para la Doctrina de la Fe. Deseamos ofrecer posibilidades para que tradiciones de Iglesias particulares, tradiciones que han crecido fuera de la Iglesia romana, entren en comunión con el papa y, de ese modo, en la comunidad católica”.
--Ratisbona: “Yo había concebido el discurso como una conferencia estrictamente académica, y así lo pronuncié, sin ser consciente de que un discurso papal no es interpretado en clave académica, sino política”.
--Islam: “Lo reconozco como una gran realidad religiosas con la que debemos estar en diálogo”.
--Sexualidad: “Lo importante es que el hombre es alma en cuerpo, que él es él mismo en cuanto cuerpo y que, por eso, se puede concebir el cuerpo de forma positiva y la sexualidad como un don positivo. A través de ella, el hombre participa de la condición creadora de Dios. Encontrar esta concepción positiva y cuidar de ese tesoro que se nos ha dado es una gran tarea”.
--Preservativos: “Es obvio que ella [la Iglesia] no los ve como una solución real y moral. No obstante, en uno u otro caso pueden ser, en la intención de reducir el peligro de contagio, un primer paso ene l camino hacia una sexualidad vivida de forma diferente, hacia una sexualidad más humana”.
--Lefebrianos: “Su excomunión no tenía nada que ver con el Vaticano II, sino que había sido pronunciada con motivo de una falta contra el primado. En ese momento habían declarado en una carta su reconocimiento del primado, y en tal sentido la consecuencia jurídica era muy clara. (···). Lamentablemente, de nuestra parte se realizó un mal trabajo de comunicación ante la opinión pública, de modo que el verdadero contenido jurídico y los límites de este procedimiento no quedaron claros en absoluto".
--Ideales: “Es preciso percibir nuevamente que, como seres humanos, hemos de plantear exigencias mayores a la condición humana; más aún: que justamente sólo a través de eso se accede a la felicidad mayor”.
--Pío XII: “Fue uno de los grandes justos, que salvó a muchos judíos, a tantos como ningún otro”.
--Posesiones de la Iglesia: “No es que arrojemos fuera con liviandad los bienes mientras conservan su carácter de servicio. La pregunta es por cuánto tiempo sirve una cosa realmente al conjunto. Nunca debería suceder que estemos sometidos a ella, de modo que los bienes dominen el Bien, sino siempre a la inversa”.
--Nueva evangelización: “El único evangelio debe ser anunciado en su inmensa, permanente racionalidad y, al mismo tiempo, en su poder, que sobrepasa la racionalidad, para llegar nuevamente a nuestro pensamiento y nuestra comprensión”.
--Concepción eclesial: “Si cada uno recibe al mismo Cristo, todos estamos reunidos realmente en ese cuerpo nuevo, resucitado, como el gran ámbito de una nueva humanidad”.
--Enseñanza de la religión: “Los obispos deben reflexionar de hecho seriamente sobre cómo puede darse a la catequesis un corazón nuevo, un rostro nuevo”.
--Indisolubilidad del matrimonio: “Nosotros no podemos manipular esa palabra. Debemos dejarla así, aun cuando contradiga las formas de vida hoy dominantes”.
--Eucaristía: “Si es verdad -como creemos- que en la eucaristía está Cristo realmente presente, éste es el acontecimiento central sin más”.
--Celibato: “Es siempre, por así decirlo, un ataque a lo que el hombre piensa normalmente, algo que sólo es realizable y creíble si Dios existe”.
--Ordenación de mujeres: “La Iglesia no tiene 'en modo alguno la facultad' de ordenar a mujeres. No es que, digamos, no nos guste, sino que no podemos. El Señor dio a la Iglesia una figura con los Doce, y después, en sucesión de ellos, con los obispos y los presbíteros (los sacerdotes). Esta figura de la Iglesia no la hemos hecho nosotros, sino que es constitutiva desde Él. Seguirla es un acto de obediencia”.
--La mujer en la Iglesia: “Hay tantas funciones destacadas, importantes de las mujeres en la Iglesia que no puede hablarse de discriminación. Si se contempla la historia de la Iglesia, la importancia de las mujeres -desde María, pasando por Mónica y hasta llegar a la Madre Teresa- es tan eminente que, en muchos sentidos, las mujeres plasman la imagen de la Iglesia más que los hombres”.
--Homosexualidad: “Si alguien tiene inclinaciones homosexuales profundamente arraigadas -no se sabe hasta ahora si son realmente innatas o si surgen en la temprana infancia-, y en cualquier caso si ellas tienen poder en esa persona, tales inclinaciones son para ella una gran prueba".
--Fin del mundo: “El Apocalipsis no da ningún esquema de una posibilidad de cálculo cronológico. Justamente lo llamativo en él es que, cuando se cree que ha llegado propiamente el final, todo empieza de nuevo desde el comienzo. Lo importante es que cada tiempo se disponga para la cercanía del Señor. Que justamente nosotros, aquí y ahora, estamos bajo el juicio del Señor y nos dejamos juzgar desde su juicio”.
--Ecología: “Que el hombre está amenazado, que se amenaza a sí mismo y amenaza el mundo, se hace hoy de algún modo visible a través de las pruebas científicas. Sólo puede ser salvado si en su corazón crecen las fuerzas morales; fuerzas que sólo pueden provenir del encuentro con Dios”.