4 oct. 2009

Historia con aerosol

Historia con aerosol/Enrique Krauze
Reforma 4 octubre 2009;
Han comenzado a escucharse las voces agoreras del 2010. La historia mexicana -dicen- siempre llega puntual a su cita con la violencia. De ser así, 2010 no será sólo el año del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución sino el comienzo de una nueva conflagración. "Nos vemos en el 2010", advierten algunos grafiteros. En semanas recientes hemos sido testigos de diversos petardazos en la capital del país y otras ciudades del interior. Una de las explosiones se la adjudicó, a través de su página web, la "Alianza Subversiva por la Liberación de la Tierra, Animal y Humana". La revista Proceso entrevistó a Jorge Lofredo, director del Centro de Documentación de los Movimientos Armados, que explica: "Algunos grupos llevan incluso nombres de anarquistas famosos, como ocurre con las Células Autónomas de Revolución Inmediata Praxedis G. Guerrero, bautizadas así en honor a ese anarquista opuesto al porfiriato, vinculado a los Flores Magón y muerto durante una de las primeras acciones armadas de la Revolución Mexicana".
La filiación de quienes han reivindicado los actos recuerda, en efecto, las proclamas incendiarias de Regeneración, el periódico que publicaba desde el exilio nuestro mayor anarquista: Ricardo Flores Magón. Hace 99 años, el sábado 1º de octubre de 1910, el diario incluía "balazos" como éste: "Mexicano, tu mejor amigo es un fusil"; advertencias como ésta: "Llora, tirano, tu ruina inevitable y próxima"; precisiones como ésta: "... el triunfo del pueblo mexicano tendrá exactitud matemática, pues el producto de los despotismos ha sido siempre la rebelión. La revolución es una necesidad impuesta por las circunstancias"; y textos reveladores, como éstos:
"Tierra". La tierra pertenece a unos cuantos y el resto vive sufriendo la humillación del salario o del hambre. ¡Tierra! han gritado todos los rebeldes de la humanidad y ¡Tierra! grita la Revolución Mexicana. Esclavos, empuñen el Winchester y láncense a la lucha gritando "¡Tierra y Libertad!" Ricardo Flores Magón.
"Dulce paz". En la dictadura, todo se sacrificó en aras del mito de la paz: dignidad, derechos, libertad, el pan, el pensamiento. "Paz dulce, paz divina. Adoremos la paz. Conservemos la paz al precio de la tranquilidad, de los afectos más queridos y aun de la misma vida, han sido las palabras que abyectos labios han pronunciado sin cesar al oído del pueblo sacrificado". Praxedis G. Guerrero.
¿Hay bases para trazar un paralelo? ¿Hay motivos de alarma? Si nos atenemos a lo visto en las últimas semanas, no lo creo. A diferencia de los preocupantes reportes sobre el fortalecimiento de la guerrilla en ciertas zonas del sur de México, las acciones de los grupos anarquistas son hechos aislados. En principio, estos grupos están errados por partida triple: son malos lectores de la historia anarquista, malos lectores de la historia mexicana y malos lectores de la historia sin más.
El editor catalán Ricardo Mestre, el más noble anarquista que ha vivido en México, fundador de una magna biblioteca sobre el tema, abjuraba de la violencia. "Por tirar bombas -decía- el anarquismo manchó su nombre y logró que se olvidara su vasta aportación histórica". Los anarquistas inventaron la noción de seguridad social y el sindicalismo (llamado originalmente anarco-sindicalismo) que los socialistas y aun los marxistas expropiaron cuando el anarquismo se volvió sinónimo de violencia. Los anarquistas (Proudhon, Bakunin) previeron con claridad la naturaleza totalitaria del marxismo y fueron las primeras víctimas del leninismo, pero sus anticipaciones cayeron en el vacío debido a la tradición violenta. Los anarquistas diseñaron asequibles y modestas utopías rurales (Kropotkin) y criticaron con agudeza e imaginación el gigantismo burocrático del Estado mexicano nacido de la Revolución (Frank Tannenbaum), pero nadie recuerda ahora esas ideas ni les da mayor crédito. Las borró la violencia.
El binomio 1810-1910 es una coincidencia numérica. La lucha de 1810 era probablemente inevitable. Ocurrió en casi toda la América hispana. Tenía motivos estructurales (el viejo resentimiento criollo, por ejemplo) y coyunturales (la ocupación napoleónica en España). Pero el estallido de 1910 era perfectamente evitable. Sucedió por el empeño de Porfirio Díaz en aferrarse al poder hasta 1916. Bernardo Reyes era el heredero adecuado: hubiera honrado a Díaz y seguido los aspectos positivos de su obra (que el maniqueísmo niega, hasta la fecha) pero al mismo tiempo hubiese gobernado con el sentido social que faltó a éste. La conclusión es simple: 2010 no tiene por qué recrear 1810 o 1910. Nuestros problemas son enormes, pero debemos seguir abordándolos en el marco de nuestras instituciones.
La idea de la historia como un proceso cíclico es un mito tan atractivo como falso. La modernidad nace justamente cuando se concibe la historia como una ruta abierta, con progresos y retrocesos, víctima frecuente del azar, las fuerzas impersonales y la naturaleza, pero siempre susceptible de transformarse con actos de imaginación y libertad. Las transformaciones perdurables del mundo occidental fueron producto de reformas, no de revoluciones. El año que viene debemos recordar 200 años de edificación nacional, no sólo dos fechas de violencia.
Los anarquistas suelen signar con aerosol una letra A dentro de un círculo. Han concebido el 2010 como el escenario de un ritual. Pero la historia no se rige por la magia ni la superstición. La historia es, sobre todo, construcción colectiva, construcción en libertad
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@beltrandelriomx

Columna Bitácora del director/Pascal Beltrán del Río
Excélsior, 4 de octubre de 2009
Usuario de la red social Facebook desde hace unos dos años, me resistí por largo tiempo a serlo también de Twitter, porque la sola idea de limitar mis comentarios a 140 caracteres y conectarme únicamente para saber a qué hora se meten a bañar mis amigos me parecía una pérdida de tiempo.
Aun así, la irrefrenable curiosidad que me llevó a volverme periodista finalmente me condujo a ser un entusiasta tuitero, como ya se denomina en español a quienes utilizan este servicio de microblogging, creado por el ingeniero en informática Jack Dorsey hace apenas tres años.
Se espera que para fines de 2009 el número de personas que utilizan esta aplicación web llegue a 18 millones, una cifra todavía modesta si se considera que Facebook cuenta ya con unos 300 millones.
Sin embargo, por su sencillez y velocidad, Twitter está ganando rápidamente adeptos entre quienes quieren informarse en tiempo real y opinar sobre los asuntos de interés público.
Varias organizaciones periodísticas de larga tradición, así como un número creciente de competidores espontáneos, usan Twitter para dar a conocer noticias apenas generadas (lo que en inglés se denomina breaking news). Casi todas las noches, durante el cierre de edición, mis compañeros y yo encontramos en esta red social los primeros datos sobre acontecimientos incluso antes de que aparezcan como noticia en el hilo de las agencias noticiosas.
De esa manera, se acorta el tiempo de reacción de reporteros, fotógrafos y editores, aunque siempre es aconsejable tomar esas informaciones con un grano de sal y confirmarlas.
La mañana del 7 de septiembre, descubrí otra utilidad de esa red cuando pude informar sobre el incendio que se produjo en un ducto de ventilación en desuso del edificio histórico de Excélsior, vecino del inmueble donde hoy se localiza nuestra redacción.
Como todas las oficinas habían sido evacuadas por los bomberos —por mera precaución—, nuestra página internet no pudo dar la noticia, que se esparcía por la ciudad de manera más rápida que el humo que provenía de la azotea del edificio. En un portal de la competencia, se aseguraba de manera irresponsable que el incendio se había originado “en una bodega de papel”, cosa totalmente falsa.
Entonces abrí la laptop, me contecté a Twitter y, desde el estacionamiento del periódico, comencé a enviar información sobre lo que estaba pasando realmente.
La respuesta fue inmediata: centenares de usuarios reprodujeron los mensajes y se pudo controlar el pánico que se había desatado entre amigos y familiares que nos imaginaban atrapados en un edificio en llamas y la inquietud de colegas periodistas que pensaban que, por primera vez en su historia, Excélsior no circularía al día siguiente.
Hasta esa fecha, creía saberlo todo respecto del uso de Twitter en el trabajo periodístico. Pero pronto me vería desmentido.
La tarde del viernes 18 de septiembre, después de la junta editorial del periódico, Aníbal Martínez, el editor más joven de la primera sección, entró casi corriendo a mi oficina. Venía pálido. Acababa de ser testigo del asesinato de dos personas en un andén de la estación Balderas, del Metro.
“Fue espantoso”, me dijo. Uno de los muertos había caído a unos pasos de donde se encontraba. Le pedí que se pusiera a escribir una crónica antes de que la conciencia del peligro mortal en el que estuvo comenzara a torpedear su memoria de los hechos.
Yo me conecté a Twitter, donde ya había un verdadero frenesí por saber qué pasaba. Sin pensarlo mucho, comenté que Excélsior tenía un testigo de primera mano de los hechos y que publicaríamos su relato en la edición sabatina del periódico. Sin embargo, en lugar de entusiasmo, con lo que me topé fue con reclamos.
“Ta bien, pero ¿y el tiempo real, apá?”, disparó desde su computadora @lupislicious. “Sería bueno que no dejaran todo para la edición de mañana”, secundó @aleksweb.
En respuesta, argumenté que aún estábamos reporteando los hechos y que no queríamos contribuir a las desinformación que ya circulaba por internet, donde se afirmaba, por ejemplo, que los hechos del Metro Balderas habían sido un montaje del gobierno capitalino, para competir con el operativo federal contra el aeropirata Josmar.
Sin embargo, el flujo de cuestionamientos no se detuvo. Me parecía que algunos tuiteros imaginaban que el periódico estaba ocultando datos por no subir de inmediato el testimonio de Aníbal a nuestro sitio web. Otro usuario me recomendó hacer pública la información “ya” porque “mañana será información vieja”. No le faltó razón: unos minutos después, el Metro hizo público el video del andén.
Como conté aquí alguna vez, pertenezco a una generación de periodistas que aún conoció la máquina de escribir. En los días en que comencé a reportear, la duda entre trabajar para un semanario y un diario tenía que ver con que éste vivía la vida mientras aquél la veía pasar.
La irrupción de las redes sociales ha modificado ese panorama. El diario es un instrumento indispensable para aportar profundidad, contexto y comprensión a la noticia, pero ya no “vive la vida” como se decía anteriormente. La gente no quiere esperar un día —a veces ni siquiera el tiempo de subir la información a internet y, menos aún, una semana— para enterarse de un acontecimiento. La adquisición y el consumo de la información son hoy acciones casi simultáneas.
También creo que la generación que está creciendo con internet no quiere ser mero receptor del trabajo que realizan los periodistas. Quiere ser testigo de la manufactura del producto final, incluso poder hacer aportaciones en este proceso. Y la objetividad, ese valor supremo con el que creció mi generación, ya no vale por sí sola si no va acompañada de transparencia
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Reajustes y fusiones en Gober

Autoriza Cofemer reubicar o fusionar unidades internas; no se eliminan costos
Nota de Ariadna García
Reforma, 4 octubre 2009.- Para evitar la existencia de unidades administrativas y órganos desconcentrados que requieren de un presupuesto independiente, el Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, recibió luz verde para reestructurar la dependencia a su cargo.
La Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) aceptó la propuesta del funcionario federal para reubicar varios órganos desconcentrados que existen en la dependencia, así como fusionar unidades administrativas, como la de Protección Civil.
El pasado 1 de octubre, el Oficial Mayor de Gobernación, Manuel Rodríguez Arregui, envió a la Cofemer el proyecto de reestructuración en el que se plantea reubicar la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres; la secretaría Técnica del Consejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal; la coordinación General de Protección Civil así como las direcciones generales de Protección Civil y del Fondo de Desastres Naturales y el Centro Nacional de Prevención de Desastres.
De acuerdo con el proyecto elaborado por la Secretaría de Gobernación, y que ya fue aprobado por la Cofemer, la reestructuración no tendrá costos adicionales para la dependencia; no crea nuevas obligaciones; no tendrá trámites nuevos, no modifica los existentes aunque tampoco los elimina.
Así, la coordinación General de Protección Civil -que ya tenían un rango de subsecretaría-; las direcciones generales de Protección Civil y del Fondo de Desastres Naturales y el Centro Nacional de Prevención de Desastres Naturales, pasan a formar parte de las oficinas de la subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos, la cual dirige Alejandro Poiré.
De acuerdo con la Secretaría de Gobernación, el argumento para fusionar toda el área de Protección Civil a la subsecretaría de Población, es que todo ello entra en las acciones poblacionales, además de que el objetivo es optimizar las funciones.
La Comisión Nacional para la Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, así como la Secretaría Técnica del Consejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal, serán adscritas a la subsecretaría de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos, la cual está a cargo de Daniel Cabeza de Vaca.
La aprobación de la Cofemer se emitió el mismo 1 de octubre pasado y entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Ajustes internos
Para evitar áreas con presupuesto independiente, la Segob ubicará seis unidades bajo el organigrama de sus actuales subsecretarías:
Quedan bajo la subsecretaría de Población, Migración y Asuntos Religiosos:
· La Coordinación General de Protección Civil -Ya tenía rango de subsecretaría-.
· Dirección General de Protección Civil.
· Fondo de Desastres Naturales.
· Centro Nacional de Prevención de Desastres Naturales.
Y quedarían bajo el organigrama de la subsecretaría de Asuntos Jurídicos y Derechos Humanos:
· Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.
· Secretaría Técnica del Consejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal.

El amorío de Gabriela Mistral

Aflora de Mistral su pasión secreta
Editan epistolario amoroso con Doris Dana. Remueven en Chile tabú sobre sexualidad de la Nobel de 1945; preparan otro libro
Érika P. Bucio
Reforma Cultura, 3 octubre 200).- La publicación de las cartas amorosas de la poeta chilena Gabriela Mistral (1889-1957) a su secretaria y compañera, Doris Dana (1920-2006), han removido un tema tabú en Chile: la sexualidad de la premio Nobel de Literatura 1945.
Esa correspondencia sale a la luz, después de permanecer oculta por más de medio siglo, en Niña errante (Lumen), de próxima circulación en México.
"Era una verdad a medias pero a la luz de esta correspondencia, uno no tiene por donde perderse. Es evidente, el material habla por sí mismo", asegura Pedro Pablo Zegers, a cargo de la edición y el prólogo.
"Cuando tú vuelvas, si es que vuelves, no te vayas enseguida. Yo quiero acabarme contigo. Yo quiero morirme en tus brazos (...) Me asombra el que tú me des las gracias. ¡Por favor! Has comido mal, has trabajado como una loca; has hecho todo por mí, has sido enfermera, dueña de casa, todo. Si me agradeces el amor, eso, 'en español' no se agradece, 'se corresponde'. Gracias ¿de qué? Me da vergüenza la palabra, mi amor no me la repitas", le escribe Mistral desde Veracruz en diciembre de 1949.
Doris Dana, secretaria de la poeta durante sus últimos diez años de vida, negó hasta su muerte que hubieran mantenido una relación amorosa. "Tengo la impresión de que Doris olvidó el tema o quiso olvidarlo. O pensó que esas cartas nunca iban a ser publicadas", matiza Zegers.
Al morir Dana en noviembre de 2006 en Estados Unidos, era albacea de un legado de 60 mil documentos de Mistral, que su sobrina Doris Atkinson decidió donar a Chile para que se agregara a los materiales previamente entregados por su tía a la Biblioteca Nacional.
Zegers, director del Archivo del Escritor de la Biblioteca Nacional de Chile, fue el encargado de inventariar los papeles.
El investigador confiesa que dudó en publicar las cartas, pero Atkinson le dio el impulso final para hacerlo. Reunió más de 200 misivas de Mistral. "Sabía lo que iba a desatar, sobre todo en mi país que es bastante conservador", admite.
Pero también quiso ser fiel a la verdad. "Estoy a cargo de estos papeles, no podría haberlos guardado porque alguien más en 30 años los publica y habríamos quedado todos como unos perfectos imbéciles".
El origen de la relación es epistolar, como anota Zegers en el prólogo: Dana envía la primera carta a Mistral en febrero de 1948, junto con un ejemplar de The stature of Thomas Mann, una antología crítica en la cual Dana tradujo El otro desastre alemán, un ensayo de Mistral sobre el escritor.
De inmediato la poeta le responde: "Téngame Ud. por amiga suya. Nos hemos reunido en un mundo muy noble: en la obra de nuestro venerado Thomas Mann".
Para entonces, Mistral ya había ganado el Nobel de Literatura, pero era una mujer muy solitaria. Su sobrino Juan Miguel Godoy, Yin-Yin, quien creció junto a ella considerándola su madre, se había suicidado y la escritora "vivía en un estado de amargura y soledad".
"Necesitaba de este afecto, una relación más cercana, de mayor confianza, más íntima como amiga, compañera y secretaria, y la encuentra en Doris, una joven estudiante de Columbia", opina Jaime Quezada, presidente de la Fundación Gabriela Mistral.
La relación de maestra-alumna se afianza, a pesar de su diferencia de edad, mayor de 30 años. Comparten la escritura, los viajes y la lectura. Se instalan cerca de Nueva York hasta la muerte de Mistral en 1957, con algunas separaciones motivadas por los viajes de Dana -la "niña errante"-, que la escritora padece.
"Llevo cuatro días de vagar como un fantasma, haciendo esfuerzos que nunca hice por salir de la obsesión, de la tristeza, del temor que me trabajan. Miedo es todo esto, puro miedo de perderte", le recrimina a Dana en abril de 1949.
La relación pasa por altibajos, a veces fortaleciéndose y otras debilitándose. Hacia 1953, escribe Zegers, asoma en Mistral el problema de la vejez y el temor a la muerte, "exacerbado frente a la proximidad de la juventud de Dana"; el tono de las cartas pasa de la exigencia al ruego: "¿Cuándo, cuándo, cuándo, cuándo llegas? Nunca más te dejaré partir, sólo al morirme. No falta mucho para esto...".
En la correspondencia también hay constantes referencias a Lagar y el Poema de Chile, que por esos años la poeta escribía y corregía, además de los temas que le preocupaban: política, vida y literatura.
"¡A ver si sale Lagar, libro que aún no consigo 'realizar' en mí. Parece un hijo mío rarísimo, tal vez por estar hecho en cuatro o cinco lugares del mundo".
Mistral vuelca su intimidad en esas misivas: "La mejor biografía que podríamos tener de Mistral es la lectura de sus cartas", opina Quezada.
Las cartas permanecieron ocultas entre papeles, fotografías, libros y otros objetos de la poeta que pasaron a manos de Dana, quien en su calidad de albacea de Mistral los entregó para su custodia a la Biblioteca del Congreso de Washington.
El legado, contenido en 168 cajas, regresó a Chile en diciembre de 2007. Los manuscritos y correspondencia están siendo catalogados en la Biblioteca Nacional. Lleva un avance del 60 por ciento y Zegers calcula que en un año el material estará disponible en Internet.
La secretaria mexicana
En el legado de Gabriela Mistral devuelto a Chile en 2007, han aparecido las cartas de la mexicana Palma Guillén a la escritora. Ambas se conocieron en 1922, cuando la poeta chilena fue invitada a México por José Vasconcelos a colaborar en la reforma educativa.
Guillén fungió como su secretaria hasta fines de los años 40, cuando se casó con Luis Nicolau, pero la amistad perduró hasta la muerte de la poeta. Mistral le dedicó el poemario Tala.
"Son cartas de otro ámbito, obedecen a lo cotidiano, la política internacional, la literatura. Palma tenía mucho más ascendencia sobre Gabriela que la propia Doris", opina Pedro Pablo Zegers.
Una selección de esa correspondencia -alrededor de 350 misivas de 1942 a 1956- será publicada en Chile, adelantó Zegers, a cargo de la edición. Tanto Guillén como Dana trajeron orden a la vida de la escritora: "Gabriela era una persona antidoméstica".
Mi vida:
Tú eres de una raza que se controla; yo no. Tú estás segura de mí; yo no tengo seguridad alguna de ti.
Pero hay más: yo necesito de tu presencia de una manera violenta, como del aire. Parece que estuviese viviendo una asfixia. Es eso exactamente.
Tal vez fue locura muy grande entrar en esta pasión. Cuando examino los primeros hechos, yo sé que la culpa fue enteramente mía. Yo creí que lo que saltaba de tu mirada era amor y yo he visto después que tú miras así a mucha gente. Loco fui, insensato: como un niño, Doris, como un niño.
(....)
Tu Gabriela
1949
Así lo dijo
"El haber publicado estas cartas (de Mistral) humaniza más al personaje. Venimos durante mucho tiempo, más de 50 años, hablando de un personaje de mármol".
Pedro Pablo Zegers
Director del Archivo del Escritor Biblioteca Nacional de Chile

Los judíos, el diálogo y la esperanza

Los judíos, el diálogo y la esperanza
Por el historiador Jorge E. Traslosheros. miembro del Sistema Nacional de Investigadores de México, docente en la UNAM sobre el momento que atraviesan las relaciones entre judíos y católicos.
* * *
Acaba de pasar el Yom Kippur. Se trata de la fiesta más grande de los judíos por ser el día de la expiación y del perdón. Esto me recuerda que judíos y católicos han iniciado un camino de reconciliación. Las dificultades no faltan. Los judíos fueron víctimas de agravios por más de mil años y una historia así no se borra con cualquier gesto.
Sin embargo, los frutos son más que los fracasos y los encuentros se hacen cada vez más profundos. Así, a nadie debe extrañar que Benedicto XVI cuente entre sus amigos a más de un teólogo hebreo. Tampoco que, ante las acusaciones recibidas por supuesto antisemitismo, distintas comunidades rabínicas hayan acudido en su defensa. El presidente de Israel, Shimon Peres, le ha manifestado su aprecio por haber llevado las relaciones entre judíos y católicos al punto más alto de su historia.
El acercamiento es más que un gesto diplomático o un asunto de carisma personal. El hecho es que a lo largo del siglo XX el pensamiento y la actitud de la Iglesia hacia el pueblo hebreo fue cambiando, incluso desde antes de la Shoá, hasta afectar el núcleo mismo de la teología. El cambio tiene que ver con la idea rectora de la Alianza entre Dios y los judíos, un hecho que define de su identidad y su sentido de la historia.
Durante siglos, los cristianos afirmaron que la Nueva Alianza sellada por Cristo en el calvario cancelaba la anterior y con ello la primogenitura de los hebreos. Sobre esta interpretación se cometieron indecibles injusticias, dejando claro ejemplo de lo que sucede cuando la teología se pone al servicio de la política, ya sea para justificar la discriminación de judíos o de seres humanos en el vientre materno, o la "lucha de clases". Cuando la teología se pone el servicio de la política acaba por divorciarse de la razón y con ello del núcleo de su existencia que no es otra que la relación amorosa entre Dios y el ser humano.
Hoy, la falacia ha sido abandonada en beneficio de una interpretación más acorde con el evangelio y que sorprende por su sencillez: puesto que Dios no falta a sus promesas, la Primera Alianza persiste y el pueblo judío sigue siendo el elegido. Los cristianos, como pueblo de Dios tienen su propia misión y en manera alguna sustituyen a los judíos. Esta idea es ahora magisterio eclesiástico y son parte de las enseñanzas y reflexiones de las nuevas generaciones de católicos. Juan Pablo II lo puso muy en claro: los judíos son los hermanos mayores en la fe.
El camino a la reconciliación apenas empieza y se pavimenta con diálogo, esperanza y reconocimiento. Ante el recién celebrado día de la expiación y la reconciliación, aprovecho para desear la paz a mis hermanos judíos
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Tomado de Zenit

La hipermnesia

La hipermnesia y Facebook/Emma Riverola, creativa publicitaria y novelista, autora de Cartas desde la ausencia
Publicado en EL PAÍS, 04/10/09;
Sólo tres o cuatro personas en el mundo padecen un extraño y cruel trastorno de la memoria, la hipermnesia. Así lo afirma el profesor de neurobiología James L. McGaugh, de la Universidad de California en Irvine. Este investigador, especializado en neurología del aprendizaje y de la memoria, ha estudiado el insólito síndrome que provoca el recuerdo autobiográfico perfecto. Es decir, la capacidad de retener todos los detalles de una vida. Y ese “todos” es lo que convierte a esta enfermedad en un tormento. Nada se borra. Nada se olvida. Se conservan todas las imágenes. Todas las palabras. Todas las emociones. Todos los regalos de cumpleaños. Todos los importes de todas las compras de toda una vida. Los momentos felices y los dolorosos. Lo sublime y la anécdota más estúpida. Para las personas afectadas, el pasado se torna una mochila cada vez más pesada. Un lastre obsesivo que les impide encarar libremente el futuro.
Por fortuna, las posibilidades de sufrir este síndrome son irrisorias. Sin embargo, millones de personas en todo el mundo vivimos expuestas a quedar noqueadas por un directo del pasado en el momento más inesperado. A vernos sorprendidas por la resurrección de aquel episodio que la memoria había tenido el acierto de encerrar en el baúl de los recuerdos y tirar la llave al mar. Ese ataque repentino suele producirse de la mano de alguien tan inocente como un antiguo amigo del colegio, la novia de párvulos o la pandilla de los campamentos del 81 que nos ha localizado a través de Facebook. Asidos al teclado, nos sumergimos en un túnel del tiempo capaz de conducirnos al paraíso de la nostalgia o al infierno de unas heridas que ya creíamos cicatrizadas.
El pasado retorna en los colores alterados de las fotos digitalizadas. Del mismo modo que en el mañana se entremezclarán las imágenes, vídeos y comentarios del presente. La futura profesora de instituto, física nuclear o ejecutiva empresarial tendrá que aprender a convivir con sus imágenes adolescentes de ahora. Ésas en las que posa en bikini frente a un espejo, con los labios entreabiertos y los ojos entornados, en una burda imitación de las provocativas divinidades de moda.
La vida es evolución. Todos tenemos derecho a cambiar, a contradecirnos, a realizar cuantos viajes ideológicos nos plazca y a defender, en cada momento, nuestro modo de pensar y actuar. La diferencia es que esa evolución, hasta ahora, era un periplo interior. Un trayecto que, a veces, compartíamos con otras personas. Compañeros de aventuras que el azar de la travesía obligaba a despedir en diferentes estaciones, en función del destino elegido por cada cual.
Ahora, Facebook, Twitter, Tuenti y otras redes sociales están convirtiendo el desarrollo personal en un crucero de masas. Los jóvenes crecen en la red, comparten cada minuto de su evolución y de su intimidad. Pérdida terrible de la vida privada, dirán unos. Aumento de la transparencia y la sinceridad, dirán otros. La única certeza es que, con sus pros y sus contras, el virus del exhibicionismo de los reality shows ha penetrado en nuestra conducta social.
Hay una necesidad, una obligación, de ser visibles. Somos la imagen que se refleja en los ojos de los demás. Y en esa obsesión por compartir la existencia se esconde un modo de reafirmar la identidad, de reclamar un lugar en el grupo y de lanzar al aire un ¡aquí estoy yo!, ¡contad conmigo!
El anonimato produce terror, del mismo modo que asusta la soledad. Las redes sociales son el espantajo que aleja el fantasma de la exclusión, el rincón de las voces que rompen el silencio y la tristeza. Frente a la pantalla del ordenador puedes sentir que formas parte de un grupo, que tienes un lugar donde volcar las emociones, donde compartir tu tiempo.
Pero la soledad también es una fuente de riqueza en nuestras vidas. En ella se encuentra el germen del pensamiento, del arte, de nuestra propia identidad. En un mundo permanentemente conectado, los espacios de aislamiento se reducen hasta convertirse en preciadas perlas exóticas. Entonces, surge la duda. La incertidumbre de saber si la generación que está creciendo bajo el abrazo continuo de las redes sociales sabrá estar sola. Si al no haber recibido la dosis habitual de soledad adolescente, no resultará más vulnerable al sombrío y temible ataque del gregarismo.
Ni George Orwell pudo predecir las horas de diversión que produciría la renuncia a la vida privada. La alegría con que nos convertiríamos en una sociedad que se observa a sí misma. Con una sonrisa inocente y, sin ensuciarnos las manos, actuamos como un detective privado ante un cubo de basura, rebuscando el rastro de un nuevo empleado, de un amante o de un amigo. Sin una sombra de culpa o arrepentimiento. Todo vale, ya que hay consentimiento de por medio.
En este beneplácito es donde radica nuestra única capacidad de control. Aunque no deja de producir cierta inquietud saber que la memoria de Facebook es ilimitada. Y que en su cerebro se hallarán almacenados, por siempre, las imágenes, las palabras y las emociones de nuestra vida. Incluso cuando ésta ya sólo pertenezca al pasad
o.

Buena Luna de octubre

Hoy es domingo 4 de octubre de 2009 y es noche de Luna llena.
Siempre he pensado -y creído, por ser un dicho popular quizá-, que la Luna de octubre es la más hermosa.
La canción de José Michel, dice;
De las lunas la de octubre es mas hermosa,
Porque en ella se refleja la quietud
De dos almas que han querido ser dichosas,
Al arrullo de su plena juventud./
Corazon que has sentido el
Calor de una linda mujer
en las noches de octubre,
Corazon que has sabido sufrir
Y has sabido querer
desafiando al dolor./
Hoy que empieza la vida
tan solo al pensar
Que tu amor se descubre,
El castigo de ayer que me diste tan cruel
Parece que murio./
Si me voy,
no perturbes jamas
La risueña ilusión de mis sueños dorados,
Si me voy, nunca pienses jamas
Que es con unico fin de estar lejos de ti.
Vivire con la eterna pasión que senti
Desde el dia en que te vi,
Desde el dia en que soñe
Que serias para mi...."
/
La canción de José Michel de repente se convierte en una creencia popular, y obviamente carece de alguna base científica.
Lo que pasa es que tiene que ver con el hecho de que es en este mes cuando tradicionalmente las condiciones atmosféricas se vuelven más favorables para la observación del cielo nocturno.
El 2008 la luna llena llegó el 14 de octubre; en 2007 el día 26, entonces me toco apreciarla en dos ciudades; San Luis Potosí y el Distrito Federal.
¡Fue maravilloso!