25 abr. 2009

Pandemia

Pandemias: ¿un riesgo para la seguridad? /Rickard Sandell, Investigador principal de Demografía y Población, Real Instituto Elcano
ARI Nº 31-2006 - 15.3.2006 (Traducción del inglés)
Tema: Este análisis estudia los escenarios de riesgo a los que podría enfrentarse España en el caso no demasiado improbable de que el país se vea afectado en el futuro por una pandemia de gripe humana.
Resumen: Hoy por hoy la posibilidad de que se produzca una pandemia de gripe humana es poco más que teórica. No obstante, y debido a la propagación de la gripe aviar y al hecho de que se han producido casos de transmisión de aves a humanos, la OMS ha emitido una alerta de pandemia para informar de que un nuevo subtipo de virus de la gripe está afectando a seres humanos, aunque de momento no se está extendiendo de forma eficaz y sostenible entre la población humana. Esto sugiere que es el momento oportuno de adoptar alguna acción preparatoria con vistas a minimizar los daños que podría ocasionar una pandemia. Este análisis evalúa la situación actual con respecto a una posible pandemia causada por el virus H5N1 responsable de la gripe aviar. Las conclusiones sugieren que, aparte de una meticulosa planificación en lo que respecta a los problemas sanitarios, también resulta necesario, como poco, planificar el modo de hacer frente a problemas relativos a la seguridad en caso de que la pandemia tenga unas consecuencias más graves que los dos últimos episodios de pandemia mundial.
Análisis: A lo largo del último año se ha venido produciendo un aumento gradual de la atención prestada por los medios de comunicación a la epidemia de gripe aviar. En la actualidad ese interés sigue en aumento a medida que la enfermedad, tras haberse logrado confinar a Asia durante muchos años, va convirtiéndose en una pandemia que hasta la fecha ha afectado a tres continentes: Asia, África y Europa. Dada la información cada vez mayor sobre la propagación de la enfermedad, existe el riesgo de exagerar en exceso los riesgos actuales e infravalorar los riesgos futuros.
Como indica su nombre popular, la gripe aviar afecta principalmente a aves silvestres y de corral. Como en el caso de la gripe humana, puede aparecer en múltiples formas, aunque existen dos variantes principales: (1) la denominada “de baja patogenia” y (2) la “altamente patógena”. Mientras que la primera causa síntomas leves y puede incluso no detectarse, la segunda es mucho más virulenta. En su variante altamente patógena el virus se propaga rápidamente entre las poblaciones de aves de corral y presenta una tasa de mortalidad cercana al 100%, a menudo en un plazo de 48 horas. Uno de los subtipos del virus que causa la gripe aviar en su variante altamente patógena se conoce como H5N1, y probablemente sea uno de los virus de la gripe transmitidos de ave a ave más temibles de todos los tiempos. Es este subtipo el que se está propagando actualmente con gran rapidez por Asia, Europa y África, transmitido por aves silvestres migratorias. No obstante, un rasgo común de todos los virus de gripe aviar es que son específicos de especie, es decir, que el virus se transmite fundamentalmente de aves a aves, y salvo en contadas excepciones, las únicas víctimas verdaderas de la gripe aviar son las poblaciones mundiales de aves.
Así, si el virus se considera un virus específico de las aves, ¿por qué deberían preocuparse los humanos? Hay dos motivos principales. En primer lugar, en algunas ocasiones contadas aves infectadas han transmitido el virus a personas, con consecuencias muy graves. Según la OMS, desde 2003 hasta 13 de marzo de 2006 se han dado 177 casos conocidos de personas que han contraído la enfermedad tras haber mantenido contacto estrecho con aves infectadas por el virus H5N1, de las cuales fallecieron 98.
Aunque no debería infravalorarse la gravedad de la posibilidad de que pueda producirse una transmisión del virus de aves a humanos, tampoco debería exagerarse. Tal y como indican los datos anteriores, el riesgo de infección en ese sentido es extremadamente limitado teniendo en cuenta el número de personas que viven en el sudeste asiático (la región que hasta ahora ha presenciado la mayor incidencia de infecciones de aves a personas y que probablemente tenga la mayor población de aves de corral del mundo) y que están expuestas a un contacto con aves. Aun así, el hecho de que las aves puedan contagiar el virus significa que deberían tomarse las precauciones necesarias para evitar tal posibilidad. Las acciones emprendidas por los gobiernos europeos (aumento de la vigilancia de las muertes de aves silvestres y aislamiento de las aves de corral para evitar que tengan contacto con el exterior como consecuencia de informes sobre la presencia en Europa de aves silvestres infectadas por el virus H5N1) son buen ejemplo de lo que puede hacerse para evitar que el virus se extienda aún más entre la población aviar. En pocas palabras, el razonamiento que subyace a todo esto es que cuantas más aves infectadas haya, mayor es el riesgo de que se produzca una transmisión de aves a humanos.
El segundo motivo por el que los seres humanos deberían temer una pandemia de gripe aviar entre la población mundial de aves es, por el momento, tan sólo teórica, pero mucho más preocupante. Existe un riesgo teórico de que el virus pueda sufrir variaciones genéticas que le permitan superar la barrera de la especie. En el peor de los escenarios posibles, esto podría conllevar la aparición de un virus mutado con capacidad para infectar a humanos por vía respiratoria, que sería fácilmente transmisible entre personas. Otros escenarios, considerados menos probables por la mayoría de los expertos y medios de comunicación, incluyen la aparición de un virus mutado que afectase a otras especies, como el ganado bovino o porcino, con graves consecuencias para la cadena alimentaria de los humanos, de forma parecida a los estragos que está causando el virus actual en la oferta y el consumo de aves de corral (una de las principales fuentes de alimento humano de origen animal). Independientemente del escenario, cualquier expansión genética del virus que le proporcione capacidad infecciosa más allá de su actual barrera de especie podría pagarse muy cara. En caso de que la transmisión entre humanos se convirtiera en una posibilidad, podría producirse un brote mundial de gripe (una pandemia) de consecuencias más o menos graves para la salud humana, la seguridad y la economía mundial.
La transformación genética necesaria para permitir que el virus se transmita entre humanos es posible mediante: (1) la combinación de la cepa H5N1 con una cepa ya existente de virus de la gripe humana, lo que permitiría al virus superar la barrera de la especie; o (2) una evolución genética progresiva generada por el propio virus y por la que éste ampliaría su abanico de posibles organismos huésped.
Ambos escenarios de transformación ganan credibilidad a medida que aumenta la incidencia de infecciones en aves. Además, la probabilidad de una combinación genética aumenta al mismo ritmo que la probabilidad de contacto entre aves infectadas y otras especies (especialmente humanos), lo que se deduce más o menos de forma natural de la primera condición. Es por ello por lo que resulta tan importante contener la enfermedad entre las aves y evitar que se propague geográficamente, y por lo que los gobiernos de países en cuyo territorio se ha detectado la presencia del virus H5N1 están emprendiendo acciones firmes. El problema, sin embargo, es que, aunque los acontecimientos recientes indican claramente que la intervención humana probablemente haya logrado retrasar la propagación geográfica del virus H5N1 entre las aves, no ha conseguido sin embargo evitar su propagación hasta Europa y África. Esto significa que, a pesar de los esfuerzos realizados, el virus tiene hoy muchas más posibilidades de mutar.
Los acontecimientos recientes en África resultan especialmente preocupantes. El virus H5N1 se está propagando de forma más o menos descontrolada entre las poblaciones de aves silvestres y de corral de Nigeria. El vecino Níger ha informado de casos y existen fuertes indicios de que ha muerto un elevado número de aves de corral en Etiopía como resultado de infecciones por este virus. Si el virus consigue establecerse firmemente en el continente africano, sus probabilidades de mutación aumentarían de forma muy considerable.
No obstante, resulta imposible afirmar con certeza que el virus conocido como H5N1 vaya a tener capacidad para transformarse en un virus de gripe humana. Independientemente de las medidas preventivas que puedan tomarse para tratar de contenerlo y evitar una mayor transmisión de la enfermedad de aves a personas, puede que el virus esté tan lejos de adquirir la capacidad de transmitirse entre humanos que nunca se presente en forma de pandemia. Así, en este momento resulta sencillamente imposible saber si el virus H5N1 supone algún riesgo real y significativo para la salud humana. Con todo, la evidencia empírica sugiere que de hecho podrían existir muchas probabilidades de que el virus se convirtiese en un problema muy preocupante para las personas.
No es la primera vez que un virus de gripe aviar consigue transmitirse de humano a humano. Las dos últimas pandemias mundiales, en 1957 y 1968, fueron causadas por un intercambio de códigos genéticos entre virus de gripe aviar y gripe humana. Lo mismo ocurrió con la pandemia de “gripe española” de 1918. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurrió con los brotes de 1957 y 1968, los expertos creen ahora que la pandemia de 1918 fue causada por el virus H1N1 que inicialmente sólo afectaba a las aves, pero que mediante una serie de mutaciones progresivas generadas por el propio virus adquirió la capacidad de transmitirse entre personas sin ningún intercambio de código genético con un virus humano. Aunque existe la posibilidad de que el H5N1 pudiese combinarse con un virus de gripe humana, la OMS sostiene que podría seguir el mismo patrón evolutivo que se cree siguió el virus H1N1 que causó la pandemia en 1918. Existen también otras similitudes entre los virus H5N1 y H1N1. En los pocos casos en que las aves han contagiado el virus H5N1 a humanos, ha sido normalmente la población joven y sana la que ha corrido mayor riesgo de verse infectada y morir. Cuando el virus H1N1 atacó a seres humanos en 1918, prefirió también a los jóvenes y sanos a los niños y ancianos, que son el principal grupo objetivo y de riesgo en casos de gripe común e incluso pandemias (como ocurrió en 1957 y 1968). Por último, y a diferencia de lo ocurrido en las pandemias de 1957 y 1968, tanto el virus H5N1 como el H1N1 tienen la capacidad de provocar neumonía vírica primaria en ausencia de infección bacteriana secundaria, lo que aumenta considerablemente su capacidad letal.
Para resumir la situación, existen dos posibles resultados con respecto al virus H5N1: (1) que el virus nunca mute y, por lo tanto, no exista ninguna amenaza inmediata de pandemia; y (2) que en algún momento del futuro el virus adquiera capacidad de transmisión entre humanos mediante (a) un intercambio con un virus de gripe humana o (b) una adaptación gradual –véase la Ilustración 1–). Con todo, aun cuando el H5N1 no cause una pandemia de gripe humana, podrían posiblemente hacerlo otros “nuevos” virus de gripe aviar emergentes a lo largo de este siglo, de ahí la flecha de retorno mostrada en el caso de “Ausencia de mutación” en la Ilustración 1. Si el virus sufriese una transformación, esto marcaría casi sin ninguna duda el comienzo de una pandemia, principalmente porque el subtipo de virus H5 nunca ha circulado entre humanos. La vulnerabilidad o susceptibilidad de la población mundial a un H5N1 mutado sería por lo tanto universal.
Con respecto al resultado más probable de una transformación del virus, puede esperarse que el nivel de gravedad de la pandemia resultante quede determinado por el tipo de transformación. Si el virus termina intercambiando códigos genéticos con un virus de gripe humana, lo más probable es que la población humana muestre cierta resistencia al “nuevo” virus resultante puesto que muchas personas pueden haber estado expuestas al menos a uno de los subtipos H y N del nuevo virus. Éste es el motivo dado por los expertos para explicar por qué las pandemias de 1957 y 1968 fueron mucho menos graves en términos de mortalidad que la pandemia de 1918, en la que el virus mutó gradualmente por sí solo sin la interferencia de un virus de gripe humana. Como se explicaba anteriormente, los expertos han observado que el modo en que está evolucionado actualmente el virus H5N1 no permite descartar el riesgo de una grave pandemia parecida a la de 1918 y 1919. Aun así, puesto que no hay forma de poder prever qué forma podría adoptar un virus pandémico, el enfoque más racional que puede darse a la amenaza de una pandemia mundial es prepararse y estar preparado para una amplia gama de situaciones. Así, para hacer frente a la amenaza de forma efectiva, la pregunta importante es: ¿cuál es el daño potencial que cabe esperar de una pandemia de gripe?
Dada la incertidumbre en torno a la capacidad del virus de infligir daño una vez que ha adquirido capacidad de transmisión entre humanos, resulta extremadamente difícil prever el daño que puede causar a la sociedad, pero sí puede hacerse uso del conocimiento que se tiene acerca del daño causado por anteriores pandemias.
El problema de este enfoque es que los datos son extremadamente escasos, sobre todo por lo que respecta a la tasa de incidencia, las estadísticas de hospitalización y los datos relativos a la necesidad de asistencia médica. Existen diversos motivos para ello; sin embargo, uno de los principales es que nunca se informa de la mayor parte de los casos de gripe puesto que los enfermos suelen permanecer en casa si solo presentan síntomas leves. Otro motivo importante es que la gripe no se diagnostica directamente, sino más bien según los síntomas que produce. Los únicos datos razonablemente fiables que existen son las tasas de mortalidad. Por ello, el modo más sencillo de evaluar el posible impacto de una pandemia es evaluar el exceso de mortalidad observado en cada uno de los años en que existe una pandemia.
La Figura 1 muestra la mortalidad declarada en España entre 1910 y 1970. Los años de pandemia aparecen marcados en rojo. Puede apreciarse que la pandemia de 1918 fue algo completamente fuera de lo común. La mortalidad total se aproximó aquel año a los 700.000 individuos, una cifra superior a cualquier otro año del que se tienen datos en la historia de España. ¿Cuántas de estas muertes pueden atribuirse a la “gripe española”?
Una forma de evaluar el exceso de mortalidad es comparar la mortalidad total con la mortalidad media total en los cinco años anteriores a la pandemia. Esto muestra que el exceso de mortalidad en 1918 fue aproximadamente de 240.000 personas, o aproximadamente 1.163 muertos por cada 100.000 habitantes (España tenía una población de alrededor de 21 millones en aquella época). Es decir, de no haberse producido una pandemia en 1918, habrían muerto alrededor de 240.000 personas menos.
Aunque 1918 fue en todos los aspectos un año excepcional de pandemia, resulta más difícil distinguir los años pandémicos 1957 y 1968-1969 (España se vio afectada por la pandemia de 1968 en 1969) de un año “normal”. El motivo es que esas dos pandemias fueron causadas por un virus menos letal que el virus H1N1 responsable de la pandemia de 1918. No obstante, con el mismo procedimiento descrito anteriormente puede calcularse que en 1957 y 1969 el exceso de mortalidad fue de alrededor de 26.000 y 34.000 respectivamente. Teniendo en cuenta el tamaño de la población, esto se traduce en aproximadamente 59 y 78 personas muertas respectivamente por cada 100.000 habitantes.
La OMS, al evaluar el posible impacto letal de una nueva pandemia, suele considerar como más probables las tasas de mortalidad de las pandemias de 1957 y 1968-1969. Sin embargo, puesto que el virus H5N1 ha demostrado su capacidad para matar a personas al ser éstas infectadas por aves, y puesto que probablemente no exista ninguna vacuna eficaz hasta transcurridos varios meses desde la aparición de la pandemia (y entonces tan sólo en cantidades limitadas), no existe garantía alguna de que los fármacos antivirales vayan a resultar efectivos contra el nuevo virus. Como resultado, existe la posibilidad de que una pandemia causada por un virus H5N1 mutado pudiese ser tan mortal, o incluso más, que la causada por el virus de 1918. Semejante escenario de pesadilla podría suponer un número de muertos de entre 250.000 y 500.000 sólo en España.
Con todo, la mortalidad no es el único aspecto a tener en cuenta al evaluar el posible impacto de una nueva pandemia. También resulta importante tener en cuenta otros aspectos tales como el número de personas que enferman y el número de personas que requieren algún tipo de asistencia médica. Los estudios que pretenden evaluar el impacto general de una pandemia de gripe suelen citar un 30% como tasa de incidencia global probable en una población de un país desarrollado que nunca antes haya estado expuesta a un nuevo subtipo de virus. Evidentemente, la cifra podría ser muy superior. En los tres casos de pandemia citados se han observado tasas de incidencia de entre un 30% y un 70% en países desarrollados, pero por motivos de simplicidad puede presuponerse como razonable una tasa de incidencia del 30%, lo que sugiere que alrededor de 13 millones de personas podrían posiblemente enfermar en España en caso de que la posibilidad de una pandemia se hiciese realidad. Es importante señalar que existe la posibilidad de que la tasa de incidencia sea alta independientemente de la gravedad del virus en términos de mortalidad. Para entender la magnitud de la tasa de incidencia, en un año normal alrededor de un 10%-15% de la población española se ve afectada por la gripe y el número de casos diagnosticados se sitúa en torno a los 2 millones, o un 4%-5% de la población total.
Además, los estudios que pretenden evaluar el impacto de las pandemias en el sistema sanitario calculan que alrededor del 45% de las personas afectadas requeriría algún tipo de consulta/atención médica, y que un porcentaje de ellas requeriría hospitalización. Esto sugiere que el sistema sanitario español podría tener que estar preparado para atender a cerca de 6 millones de personas en un plazo de dos o tres meses.
Resulta difícil conseguir datos sobre tasas de hospitalización en años de pandemia, y normalmente sólo se encuentran disponibles los relativos a las pandemias de 1957 y 1968-1969. Uno de los pocos estudios en que se habla del exceso de tasa de hospitalización por neumonía y gripe para la pandemia de 1968-1969 indica un pico del 140% con respecto a un año de baja actividad epidémica. Para 2003, el Instituto Nacional de Estadística español informó de una tasa de hospitalización por neumonía y gripe de 236/100.000 habitantes. El Centro Nacional de Epidemiología clasificó la temporada de gripe 2002-2003 como temporada de baja actividad. Esto significa que en caso de que se produzca una pandemia similar a las de 1957 y 1968-1969, podrían esperarse alrededor de 100.000 casos más de hospitalización que en un año con baja actividad gripal. Con todo, las tasas de hospitalización dependen de la virulencia del virus, y algunos expertos no descartan que ésta se multiplique por diez en caso que la pandemia estuviese causada por un virus con una capacidad letal similar a la cepa de 1918.
La Ilustración 2 resume el impacto que podría producirse a partir de los datos anteriormente citados para tres escenarios distintos: escenario leve, escenario intermedio y, por último, escenario grave. Debería tenerse en cuenta que los tres escenarios son tan sólo indicativos. Leves variaciones de la tasa de incidencia, o de cualquier otro supuesto relativo al resto de las variables, los invalidaría de inmediato. La finalidad es sencillamente ilustrar el posible daño que una nueva pandemia podría ocasionar a la sociedad española, dadas una serie de supuestos establecidos.
El primer escenario se basa en las pandemias de 1957 y 1968-1969. Los supuestos acerca del exceso de hospitalización son de un aumento del 50% al 100% frente a un año “normal”. El exceso de mortalidad se presupone en 68/100.000 habitantes, una cifra situada a medio camino entre los dos excesos de tasa de mortalidad declarados en las dos pandemias citadas. El escenario intermedio presupone un virus más virulento. Prevé un aumento de 3 a 4 veces en el exceso de hospitalización y una tasa de mortalidad de entre 260 y 560/100.000 habitantes. El límite inferior corresponde a la mitad de la tasa de mortalidad registrada en EEUU en la pandemia de 1918 y el superior es aproximadamente igual a la tasa de mortalidad estadounidense para ese año. Por último, el escenario grave extrapola las tasas de mortalidad observadas en la pandemia de 1918, donde el nivel inferior se corresponde con la tasa observada en EEUU, y el superior, con la tasa observada en España. Se presupone una tasa de hospitalización aproximadamente diez veces superior a la de un año normal de gripe. Obsérvese que los tres escenarios presuponen tasas de incidencia similares y un número similar de personas con necesidad de algún tipo de asistencia médica.
¿Cuáles son las consecuencias para la sociedad de estos tres escenarios?
Existen pocas dudas de que los tres escenarios exigirían un enorme esfuerzo por parte de los sistemas sanitarios nacionales en términos de asistencia médica. También debería tenerse en cuenta que quienes trabajan en servicios relacionados con la sanidad son igualmente susceptibles, por no decir más, a un virus pandémico que la población general. Si cerca del 30% de los trabajadores sanitarios del país se pusiera enfermo, el sistema tendría que hacer frente al doble de carga de trabajo, funcionando al mismo tiempo a tan sólo dos tercios de su capacidad. Así, puede llegarse a la conclusión de que cualquier pandemia, independientemente de su gravedad en términos de mortalidad, sometería al sistema sanitario a una presión considerable. Sería absolutamente necesaria una planificación por adelantado para evitar el colapso del sistema y garantizar los medios necesarios para retrasar cualquier propagación adicional del virus.
Con este fin, el Ministerio español de Sanidad y Consumo ha desarrollado un plan de acción nacional ante un posible caso de pandemia de gripe (Plan Nacional de Preparación y Respuesta ante una Pandemia de Gripe, véase
http://www.msc.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/pandemia/home.htm).
El plan sigue las recomendaciones emitidas por la OMS y deberá aplicarse con éxito si quiere evitarse el posible colapso del sistema sanitario del país en medio de una pandemia, independientemente del escenario. Ciertamente, por muy bien pensado que esté el plan nacional, si las personas implicadas en hacerlo operativo desconocen lo que se espera de ellas, existe la posibilidad de que el plan no consiga alcanzar sus objetivos. Así, a estas alturas las autoridades españolas deberían probablemente estar preocupadas por el problema de cómo informar satisfactoriamente a todas las partes englobadas en el plan sobre lo que se espera de ellas con la antelación suficiente como para poder actuar en caso de producirse realmente una pandemia. Puesto que el plan cuenta prácticamente con la cooperación de todas las organizaciones e instituciones públicas y privadas y de la población en general, definitivamente la tarea no resulta tan sencilla como podría imaginarse. Informar a la opinión pública en general podría fácilmente dar lugar a una situación de alarma. Pocas personas son conscientes del riesgo potencial de una pandemia y la mayoría de las personas siguen creyendo que evitar la gripe aviar se limita a no comer aves de corral y, en el caso remoto de que se convirtiese en gripe humana, la fe en el sistema sanitario es tal que no se tienen en cuenta los posibles riesgos. Independientemente de la capacidad virulenta del virus, si los empresarios y ciudadanos corrientes no cooperan con los objetivos establecidos en el plan, el daño económico causado a la sociedad puede aumentar de forma desproporcionada, ya que tanto la tasa de incidencia como la de hospitalización aumentarían de forma significativa.
Dicho esto, si las tasas de mortalidad aumentan de forma muy considerable, tal y como se describe en los escenarios intermedio y grave, pueden empezar a aparecer más problemas aparte de los meramente sanitarios. Un aumento significativo de las tasas de mortalidad se vería seguido automáticamente de un aumento igualmente significativo de la propensión al pánico. Y si el pánico se generalizase, la pandemia supondría un riesgo para la seguridad tanto a nivel estatal como mundial.
El primer problema que surgiría sería cómo proteger el sistema sanitario y a sus empleados en una situación de pánico público. Además, una gran parte de la asistencia médica necesaria en una situación de pandemia se ve mantenida por trabajadores sanitarios ambulatorios que realizan visitas a domicilio, y esto resultaría especialmente cierto en un escenario grave, ya que la capacidad logística de los hospitales sería mucho menor que la demanda real durante una pandemia grave (España cuenta con alrededor de 150.000 camas hospitalarias y en el peor de los escenarios posibles la demanda podría ascender hasta 1 millón). El trabajo ambulatorio podría pasar a asociarse con ciertos riesgos si la pandemia se ve acompañada de tasas de mortalidad considerablemente superiores a las predichas por un escenario leve en base a las experiencias de 1957 y 1968-1969, y es posible que el personal médico llegase a requerir algún tipo de protección y asistencia para poder llevar a cabo sus tareas de forma efectiva. Además, si la capacidad hospitalaria se agota el sistema sanitario tendría que depender de la policía y las fuerzas armadas para montar hospitales ambulatorios y proporcionar la logística necesaria para mantenerlos en funcionamiento.
Otro problema que surgiría sería la necesidad de mantener servicios básicos en una sociedad en estado de descomposición. Tendrían que protegerse las cadenas de suministro de alimentos y agua, así como los canales de distribución y las infraestructuras de transporte. Un desastre natural de esta magnitud también supondría un aumento del índice de criminalidad y exigiría medidas efectivas de protección de la propiedad.
Una complicación adicional es el hecho de que España es altamente dependiente del gas y el petróleo para su suministro de energía, y que cerca del 100% de los mismos se importe del extranjero(véase de Paul Isbell, ARI Nº 32/2006,
"La dependencia energética y los intereses de España"). Una pandemia es un acontecimiento de carácter mundial que implica los mismos riesgos en todo el mundo. Así, si la tasa de mortalidad se aproxima a los niveles registrados en la pandemia de 1918, podría producirse un grave trastorno del orden social a nivel mundial, así como de la distribución de bienes y servicios. Esto podría suponer graves dificultades en el suministro de energía. Un corte de dicho suministro obstaculizaría gravemente cualquier intento de hacer frente a las distintas situaciones ocasionadas por una pandemia, ya sean relativas a la salud o la seguridad.
Además, al igual que los trabajadores sanitarios, la policía, la Guardia Civil y el ejército (los actores clave en el frente de la seguridad) podrían también verse expuestos a losriesgos sanitarios de la pandemia. La movilización general de las fuerzas de seguridad del país podría tener como resultado un nivel operativo de tan sólo dos tercios, o probablemente menos, de su plena capacidad.
Conclusión: Al prepararse para la posibilidad de una pandemia, y puesto que no puede descartarse que ésta se vea causada por una cepa del virus de la gripe H5N1 que ha demostrado tener capacidad letal al menos equivalente a la del virus que causó la pandemia de 1918, resulta esencial ampliar las tareas preparatorias necesarias para incluir a instituciones estatales más allá de las autoridades sanitarias. Si las tasas de mortalidad se aproximan a los niveles registrados durante la pandemia de 1918, puede que adquieran importancia rápidamente problemas de seguridad estatal. Así, el actual plan de acción nacional ante una posible pandemia de gripe debería verse acompañado de un plan nacional para hacer frente a problemas relacionados con la seguridad derivados de unas tasas de mortalidad extremas. Dicho plan debería, como mínimo, cubrir lo siguiente:
Garantizar la plena operatividad de las infraestructuras y el personal sanitario del país en una posible situación de pánico público a lo largo de todas las fases de la pandemia, así como contribuir a la distribución generalizada de medicación y vacunas en caso de disponerse de ellas.
Capacidad de montar hospitales ambulatorios y proporcionar la logística necesaria para hacerlos operativos.
Garantizar el orden público y evitar posibles saqueos y la criminalidad.
Asegurar la provisión de servicios básicos y el suministro y distribución de agua y alimentos.
Preparar servicios de refuerzo en caso de trastornos en el suministro de energía del país y estudiar la posibilidad de otros trastornos graves del comercio internacional de vital importancia, y planificar al respecto.
Además de la necesidad de elaborar planes para garantizar la seguridad del Estado en caso de un escenario de pandemia grave, también es importante fomentar la conciencia de cómo puede verse afectada la seguridad estatal por un desastre natural. Esto ha pasado a ser aún más importante a la luz de los cambios medioambientales a gran escala predichos por la comunidad científica. Además, podría ocurrir que una pandemia de próxima aparición no fuese la última en aparecer en este siglo, de ahí que probablemente resulte una inversión sólida para el futuro estudiar en profundidad posibles soluciones a los problemas de seguridad planteados por la Madre Naturaleza, ya sean biológicos (como en el caso de una pandemia), sísmicos, producidos por el hombre o relacionados con la meteorología.

La decisión de la COMED

La decisión de la Comed
CARLOS MONTEMAYOR
Proceso # 1695, 25 de abril de 2009
Hace 11 meses, los mediadores entre la guerrilla eperrista y el gobierno federal plantearon una serie de preguntas que deberían responder la Secretaría de la Defensa Nacional, el Centro de Investigación y Seguridad Nacional y la Procuraduría General de la República. Sin embargo, ante los mensajes erráticos y cambiantes de la Secretaría de Gobernación, decidieron poner fin a una espera infecunda. Carlos Montemayor, integrante de la Comisión de Mediación y colaborador de Proceso, da cuenta puntual de las razones por las cuales los miembros de esta instancia dieron por terminadas sus funciones.
Pocos días antes de que cumpliera un año, la Comisión de Mediación entre el PDPR-EPR y el Gobierno Federal (Comed) tomó la decisión de poner fin a sus labores. El pasado martes 21 dio a conocer los puntos de vista y las razones con que valoró el proceso de diálogo desde su creación y a través de hechos recientes.
La Comed inició sus labores en mayo de 2008 y desde la primera reunión formal con los representantes del gobierno federal quedó muy claramente establecida la disposición al diálogo de la Secretaría de Gobernación. Ese fue un punto relevante en el inicio de las tareas de la comisión. Pero si bien la disposición gubernamental al diálogo no ha desaparecido, esa disposición no ha logrado convertirse en avances sustantivos para los propósitos de la mediación.
Los avances declarativos y el estancamiento sustantivo comenzaron a ser evidentes a partir del 13 de junio, cuando la Comed entregó amplios documentos sobre acciones procesales emprendidas, argumentos aplicables al caso de los señores Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez –como desaparición forzada de personas– y una pequeña lista de cinco preguntas concretas sobre acciones policiales y militares. Tal documentación, que puede consultarse aún ahora en el sitio serapaz.org.mx, nunca mereció respuesta, comentario o análisis por parte del gobierno federal; por el contrario, en la sesión siguiente a la del 13 de junio, se le dijo a la Comed explícitamente que la consideraba como de único interés de los miembros de la comisión y no como dirigidos al gobierno federal. A partir de ese momento la línea declarativa siguió avanzando, pero sin señal de avance sustantivo.
Las tareas que siguió desarrollando la Comed hicieron posible que el 14 de agosto de 2008 se entregaran al gobierno federal otros documentos más amplios, que daban respuesta a las dudas del 13 de junio y que avanzaban en numerosos aspectos policiales, militares, informativos y judiciales que explicaban y sustentaban las razones por las cuales se pedía ampliar la interlocución con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) y la Procuraduría General de la República (PGR). Estos documentos también pueden consultarse en serapaz.org.mx.
Entre el 14 de agosto y el 6 de diciembre de 2008, la Comed mantuvo comunicación con la Secretaría de Gobernación vía telefónica y epistolar y mediante sesiones de trabajo con comisiones reducidas para abundar en los contenidos de los documentos del 14 de agosto. En sesión de trabajo efectuada el pasado 5 de febrero, el secretario de Gobernación hizo saber a la Comed, finalmente, que se aceptaba ampliar la interlocución con la Sedena, el Cisen y la PGR. Después, vía telefónica, se pidió a la comisión que entregara por escrito las preguntas y consultas que se desearan plantear a la Sedena. Con tal motivo, el 24 de febrero de este año de 2009 se envió por escrito al subsecretario de Gobernación el siguiente documento:

Propuesta de Agenda para la Ampliación de Interlocución de la Comed con la Sedena

1. En septiembre de 2007, el gobierno federal, a través del entonces subsecretario de la Sedena, el general Tomás Ángeles Dauahare, y del director de el Cisen, Lic. Guillermo Valdés Castellanos, trató de establecer contacto con el EPR a fin de evitar más acciones violentas por parte de la organización armada. Buscó tal comunicación a través de familiares y de exmilitantes del Procup-PDLP que actualmente participan en la organización política Izquierda Democrática Popular (IDP) y actúan dentro de la legalidad en forma pacífica. El papel de ambos funcionarios fue limitado en tiempo y materia y consistió en abrir canales formales o informales para que el EPR supiera que el gobierno no deseaba llegar a un derramamiento de sangre tanto por un tercer atentado como por enfrentamientos. Consideramos oportunos y válidos estos intentos de acercamiento.
2. Durante ese período ocurrió una coincidencia importante: el cese del hostigamiento a los hermanos Alejandro y Francisco Cerezo Contreras, aunque no al Comité Cerezo-México en su totalidad, pues fue agredido físicamente uno de sus miembros. En los acontecimientos relacionados con estos hermanos intervino después el Cisen. La relevancia de presionar y buscar contactos con el EPR a través de los hermanos Cerezo Contreras deriva de una presunción esencial: creer que son hijos de Tiburcio Cruz Sánchez, reputado como dirigente principal del EPR, y de Florencia Canseco Ruiz. A partir de esta presunción, parece lógico que se les considerara canales de comunicación naturales con el EPR y, por tanto, de negociación. Es decir, las amenazas de muerte a los hermanos Cerezo Contreras pudieron interpretarse como un posible mecanismo de presión al EPR y una forma de enviar mensajes a la organización armada para disuadirla de efectuar más atentados. Sin embargo, tales amenazas no fueron útiles como disuasión para frenar precisamente el segundo atentado y, como lo decimos más adelante, tampoco para frenar un posible tercer atentado, pues esto se logró mediante la actuación de la Comisión de Mediación.
Empero, es posible que los numerosos intentos del gobierno por establecer contactos formales o informales con el EPR a través de gestiones como las del subsecretario de la Sedena y del director del Cisen, o de las presiones violentas o negociables con los hermanos Alejandro y Francisco Cerezo Contreras, o de la búsqueda de canales con exmilitantes del Procup-PDLP, hayan dificultado al gobierno federal entender el papel de la Comisión de Mediación en el proceso de diálogo. Ante algunas versiones difundidas en los medios informativos acerca de acuerdos secretos entre el EPR y el gobierno federal, solicitamos a la Sedena nos informe sobre la valoración que da ahora a esos intentos de establecer contacto directo o indirecto con el EPR y nos aclare si el ejército “cree” en el origen de la tregua del EPR. La Comisión de Mediación reitera que tal tregua es resultado de la condición planteada a la organización popular armada para iniciar las tareas mediadoras y que el gobierno mexicano precisa reconocerlo así.
3. Solicitamos tal valoración porque es también razonable creer, por todo lo anterior, que algunos sectores del gobierno federal hayan pensado que la “respuesta” del EPR fue la Comisión de Mediación. Por ende, que la tregua del EPR no deriva de la propuesta hecha a esa organización por la Comisión misma; por tanto, que la tregua no es una aportación al proceso de diálogo a través de la Comisión de Mediación y que no está comprometido el gobierno a una aportación equivalente en importancia política a la tregua eperrista.
4. Al tiempo que Gilberto López y Rivas, Miguel Ángel Granados Chapa, Carlos Montemayor y don Samuel Ruiz hacían pública su aceptación (un día antes de que el Frente Nacional Contra la Represión, FNCR, designara como sus representantes en la Comed a Rosario Ibarra de Piedra, Enrique González Ruiz y Juan de Dios Hernández) y pedían como condición al EPR el compromiso de una tregua durante el tiempo que durara la mediación, en la ciudad de Oaxaca elementos del Ejército mexicano al mando del general Oropeza Garnica tomaron el edificio de la Procuraduría de Justicia del estado de Oaxaca sin mandato judicial y se apoderaron de los libros de gobierno. Solicitamos a la Sedena nos amplíe la información sobre la motivación y resultados de este operativo, del que supimos directamente por voz del procurador del estado de Oaxaca.
5. El 26 de abril, el mismo día que el EPR emitió el comunicado para informar que aceptaba la tregua propuesta por la Comisión de Mediación, la Policía Militar y la Policía Federal Preventiva participaron en otro peculiar operativo en la ciudad de Oaxaca: la captura de nueve elementos de la Policía Ministerial de ese estado presuntamente vinculados con la desaparición de Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez. Dos de esos nueve elementos fueron finalmente arraigados por la PGR como presuntos culpables de secuestro, crimen organizado y, destacadamente, desaparición forzada en perjuicio de los eperristas mencionados. Se trató de Pedro Hernández Hernández, subdirector operativo de la Policía Ministerial del Estado de Oaxaca, y de Ángel Reyes Cruz, agente de la misma corporación, apodado El Chicharrón y mencionado en el secuestro de Manuel Díaz Parada. Solicitamos a la Sedena nos informe si considera vinculados de alguna manera estos hechos y el motivo que llevó a la Policía Militar a participar en ese operativo.
6. En la madrugada del 2 de agosto de 2007 se efectuó otra acción del Ejército mexicano en Ciudad Nezahualcóyotl, Estado de México. El periódico La Jornada del 3 de agosto de 2007 informó que “en busca de presuntos integrantes del Ejército Popular Revolucionario (EPR), más de 150 elementos del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE) del Ejército mexicano catearon cuatro casas y un edificio de diez departamentos en la colonia El Sol… El operativo se inició alrededor de las 6:30 horas y concluyó poco más de una hora después... Los militares portaban pasamontañas y cubrieron los números de serie de los camiones y camionetas oficiales de traslado de personal…”. Familiares y analistas cercanos a la Comisión de Mediación consideraron este operativo como una señal de vida de por lo menos alguno de los desaparecidos, dado el modus operandi con que las autoridades proceden con personas que mantienen desaparecidas. Solicitamos a la Sedena nos abunde en la motivación y resultados de este operativo.
7. Según publicó la revista Proceso el 18 de mayo de 2008, en su número 1646, el 9 de agosto del año 2007 “llegaron a las oficinas de IDP dos sujetos que se identificaron como militares y les informaron que habían presenciado el ingreso de los militantes eperristas en el Campo Militar Número Uno, ubicado en la Ciudad de México”. En entrevista con la revista Proceso, Felipe Canseco Ruiz afirmó que los hechos fueron denunciados ante las secretarías de la Defensa y de Gobernación y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos: “Nosotros, como colectivo de expresos políticos, le dijimos en una reunión al subsecretario de la Defensa Nacional, general Tomás Ángeles Dauahare, lo que nos revelaron dos militares en nuestra oficina. El general nos dijo que no tenía jurisdicción sobre esos asuntos. Nosotros entendimos que no estaba a su alcance confirmar la versión, ni podía intervenir en este asunto”. En efecto, hubo varias diligencias en ese campo militar, dos de la CNDH y una ordenada por el juez Sexto de Distrito de Amparo en Materia Penal. Todas arrojaron datos negativos, pero la filtración misma abundó en la relevancia del papel del Ejército en este proceso de pesquisas y acciones del gobierno federal. Deseamos saber qué piensa la Sedena sobre los motivos que llevaron a esos militares a dar tal información.
8. Es relevante destacar que ocho días después de que el entonces subsecretario de Sedena y el director del Cisen se habían entrevistado con los integrantes de IDP, Felipe Edgardo Canseco Ruiz y Hermenegildo Torres Cruz, este último fue detenido por elementos de la PGR. Esta Comisión considera sumamente delicado que una de las personas con las que el gobierno federal se había acercado para buscar comunicación con el EPR hubiera sido arrestada, aunque liberada a la brevedad. Por ello, preguntamos quién ordenó, para qué y por qué dicha detención. Es razonable, además, suponer que las acciones de la PGR no estaban coordinadas con el Ejército y que podrían resultar excluyentes. Deseamos confirmar y conocer las posibles razones de esta aparente falta de coordinación.
9. Durante la semana del 30 de junio al 4 de julio del 2008, en la televisora del canal 13 de Oaxaca, la reportera Silvia Machuca presentó un reportaje sobre el EPR. En la última emisión dio a conocer una grabación anónima en la que se afirmaba que el EPR contaba con un campo de entrenamiento en la región Loxicha y que ahí la policía capturó a los dos eperristas y los llevó a la comandancia de la Policía Ministerial del Estado en la ciudad de Oaxaca para internarlos en los separos. La voz anónima afirma que arribaron ahí a las 00:00 horas del 25 de mayo, cuando estaba de guardia el comandante Jonás Efigenio Gutiérrez Corro, conocido en el medio policial oaxaqueño como “comandante Corro”, quien no los quiso recibir por verlos muy golpeados. La grabación concluyó que de la comandancia conocida como los “Pinos” fueron sacados y entregados a los militares y que están muertos y sepultados en Oaxaca.
El EPR ha precisado que Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez fueron dejados hacia las 5 de la tarde del 24 de mayo de 2007 en un punto cercano al hotel El Árbol (sin que se hubieran hospedado en ningún momento ahí), pues tendrían una reunión de trabajo a las 7 de la tarde. Fue la última vez que tuvieron contacto con ellos. Si fueron conducidos con el “comandante Corro” a las 00:00 hrs. del 25 de mayo, no pudieron provenir, pues, de los Loxicha.
Por otro lado, ese mismo día (o noche) estaban activos dos comandantes que pudieron haber concurrido en la aprehensión, conducción, entrega o desaparición de los dos eperristas: Alfredo Barrita Ortiz y Aristeo López Martínez. De estos comandantes, Jonás Gutiérrez Corro está desaparecido y los dos restantes han sido asesinados en la ciudad de Oaxaca. Deseamos saber si Sedena ha considerado la eliminación de estos elementos vinculada de alguna forma con la desaparición de los eperristas. Esta pregunta la haremos también a la PGR y al Cisen.
Desde la perspectiva de los documentos, la Comed estuvo esperando nueve meses a que se materializara la ampliación de la interlocución, nueve meses transcurrieron sin que recibiera comentario, respuesta o análisis de los documentos del 14 de agosto, y 11 meses sin que recibiera respuesta a los documentos del 13 de junio. No puede afirmarse, por tanto, en este sentido, que la decisión tomada por la Comed fuera apresurada, irreflexiva o inesperada.
Paso ahora a algunas comunicaciones telefónicas recientes que también influyeron en el ánimo de los integrantes de la Comed. El pasado 3 de abril la Secretaría de Gobernación propuso telefónicamente a la comisión las fechas del 17 o del 24 de este mismo mes para celebrar la primera reunión de ampliación del diálogo en una de dos modalidades: sólo con la Sedena, o con las tres dependencias juntas, Sedena, Cisen y PGR. Además se le preguntó a la Comed si el documento del 24 de febrero era una consulta sólo para Sedena o también para la PGR y el Cisen, pues si no fuera ese el caso, que se enviaran por escrito las preguntas y consultas para la PGR y el Cisen.
El día 6 de abril, la Subsecretaría de Gobernación planteó a la Comed que la única opción posible de ampliación del diálogo era mediante una reunión con las tres instancias juntas. El día siguiente, el 7 de abril, durante una sesión especial de trabajo, la Comed informó telefónicamente a la Subsecretaría de Gobernación que aceptaba la propuesta y que pedía, con el fin de que esa reunión del 17 de abril no fuese sólo protocolaria, se le enviaran por escrito previamente las respuestas al documento del 24 de febrero. Durante esa misma comunicación telefónica, la Subsecretaría de Gobernación inquirió si las preguntas que debían responder las instancias de la interlocución eran las del último documento del 13 de junio de 2008; además, refirió que desconocía los documentos del 14 de agosto. Después de estas noticias sorpresivas, al día siguiente, el 8 de abril, la misma dependencia me comunicó que había localizado ya la documentación del 14 de agosto, pero que desconocía la del 24 de febrero. Ese mismo día transmití por correo electrónico las consultas y por la noche me transmitieron el acuse de recibo.
El 15 de abril por la noche, la subsecretaría informó que se suspendía la sesión prevista para el 17 y que confirmarían al día siguiente si sería posible contestar por escrito previamente las consultas del 24 de febrero. Se propuso a la Comed el 24 de abril para celebrar la sesión, pero se le hizo saber a la subsecretaría que algunos integrantes de la comisión no podrían asistir ese día. La subsecretaría sugirió que la Comed propusiera otra fecha, lo cual no hizo ya. El 16 de abril por la noche la subsecretaría informó que se respondería por escrito a las consultas el jueves 23.
En pocos días, la Subsecretaría de Gobernación dio un gran vuelco en el manejo de la documentación de la mediación. Era difícil saber si se trataba de un desorden de archivos, de ineficiencia de secretarias o de una tomadura de pelo. Sin el conocimiento y ponderación previa, por parte de la Sedena, el Cisen y la PGR, de los documentos extraviados en la Subsecretaría de Gobernación; sin contar a tiempo los representantes de la Sedena, el Cisen y la PGR (y al parecer, la propia Segob) con las bases de información de las consultas del 24 de febrero, le pareció a la Comed que, ante tales mensajes erráticos y cambiantes, era un momento lógico para suspender una espera que se avizoraba interminable e infecunda.

Respuestas a las respuestas

El viernes 24, la Secretaría de Gobernación incluyó en su portal, a las 16:27 horas y bajo la responsabilidad de Miguel Pizano, subdirector de Información de esa dependencia, las preguntas que la Comed planteó el 24 de febrero y un intento de respuestas que ejemplifican las modalidades de la formulación de las versiones oficiales. La primera respuesta puede considerarse falsa y notable e intencionalmente inexacta, según puede comprender cualquier lector por los numerosos hechos y datos en contrario que contienen los documentos que la comisión presentó el multicitado 14 de agosto de 2008. La segunda respuesta es también notablemente inexacta, porque es imposible afirmarla “categóricamente”: hay numerosas evidencias en contrario en los documentos de la Comed del 14 de agosto de 2008. Lo que la Segob propone como tercera respuesta no tiene el menor vínculo ni sentido con la tercera consulta planteada por la Comed.
La cuarta respuesta, por otro lado, está en flagrante contradicción con la versión que la Comed recogió de las propias autoridades del estado de Oaxaca en la ciudad capital de esa entidad federativa el verano del año pasado; se trata, pues, de una respuesta sujeta a revisión y confirmación. La quinta respuesta es extraordinariamente increíble e inútil: desde el 2 de octubre de 1968, hasta las desapariciones de activistas indígenas guerrerenses hace escasas semanas, no ha habido registros oficiales de grupos de choque militares ni paramilitares; es una respuesta a todas luces insuficiente.
La sexta respuesta es equívoca e insuficiente, como lo puede observar cualquier lector atento y medianamente informado. La séptima respuesta no alude en absoluto a la pregunta del documento de la Comed. La octava respuesta constituye, por el contrario, un planteamiento útil para analizar y comentar en una sesión de trabajo. Pero la última respuesta no tiene la menor relación con la última consulta planteada por la Comed en su documento del 24 de febrero de 2008.
Las respuestas públicas de la Segob, pues, confirman que los documentos entregados por la Comed al gobierno federal el 13 de junio, el 14 de agosto de 2008 y el 24 de febrero de 2009, no merecieron un análisis ya no digamos atento, sino sólo suficiente, desde junio del año pasado hasta el momento en que la comisión decidió suspender justificadamente sus labores.


Conferencia en Los Pinos sobre la situación actual

Conferencia de prensa conjunta que ofrecieron los Secretarios de SALUD, SEP, SE y STPS
Sábado, 25 de Abril de 2009 Conferencia de Prensa Residencia Oficial
Sesión de Preguntas y Respuesta en la Conferencia Conjunta de los Secretaríos de SALUD, SEP, SE Y STPS
-PREGUNTA: Gracias, buenas tardes.
Secretario Córdova, quería preguntarle, de estos casos que usted menciona, estos mil 300 y tantos casos, en qué estados se han producido, desde que, bueno, las fechas si las dio.
También los muertos, en qué estados están.
Quería saber el primer caso que usted mencionó el 13 de abril, si le han dado un seguimiento, qué ha sido de él, si esta persona se dio de alta o falleció, si el día de hoy han tenido reportes de muertes.
Quería también preguntarle, en Estados Unidos dicen que sus especialistas ya llegaron al país. Qué están haciendo, quería ver si ustedes pueden confirmar esto; en qué porcentaje han subido la demanda de servicios.
Y el Director del Museo Nacional de Antropología que murió, ustedes saben la causa oficial de su muerte.
-SECRETARIO JOSÉ ÁNGEL CÓRDOVA VILLALOBOS: Sí, Margarita, nuevamente, los casos y las muertes se concentran en tres estados de la República, la mayor parte en el Distrito Federal, después en el Estado de México y en tercer lugar en San Luis Potosí.
San Luis Potosí que tiene 62 casos, ya los siguientes estados tienen menos de 30 probables, por eso es que las medidas tampoco se han extendido de manera global para todos.
Esto también correlaciona con los casos de mortalidad, a excepción, quizá, nada más de los dos casos que tuvimos en Baja California, los demás casos han sido también en San Luis Potosí, en el Distrito Federal y en el Estado de México.
El primer caso, que fue el que se presentó en Oaxaca, sí se le dio seguimiento, se sabe que hubo varios contactos y que de ellos se enfermaron 45 de influenza, pero no influenza grave.
El reporte de las muertes, no sé a qué se refería.
-Del día de hoy.
-SECRETARIO JOSÉ ÁNGEL CÓRDOVA VILLALOBOS: Ah, sí.
El día de hoy tuvimos en el Seguro Social ocho muertes y en el total es la cifra que les mencioné hace un momentito, son en total 81 muertes, de las cuales 20 son comprobadas.
Es que no tenemos todavía el estudio virológico.
Y en relación a los especialistas de Estados Unidos. Efectivamente, ya están aquí. Hay dos especialistas de Estados Unidos y una especialista de la OPS, que es de Argentina, que han estado trabajando en la Unidad de Emergencias Epidemiológicas de la Secretaría de Salud, y con los cuales estamos enfocados en algunos puntos fundamentales, como son el estudio de casos.
Y algo que es muy importante, esperamos el próximo martes ya tener la posibilidad de hacer el diagnóstico virológico aquí en México.
Que no lo teníamos antes porque no existía, y es algo que acaba de presentarse y se necesita adquirir o conseguir el patrón del PCR para poderlo comparar con este virus.
Del Director del Museo, lo que sabemos hasta hora es que tenía una patología previa agregada, que fue lo que en un momento dado facilitó la presencia de una neumonía fulminante, pero que hasta ahora los estudios indican que no estuvo relacionada con la influenza.
-Secretario, quisiera yo preguntarle sobre las acciones que está realizando esta Red de Notificación Negativa de la que nos dieron cuenta al inicio de esta semana, cuántos hospitales del país le han reportado de personas internadas; y si los casos a los que se refiere, de influenza, todos ellos están o han estado en los hospitales.
Y a qué otros estados en algún momento, dijo usted que hay varios ahorita que tienen menos de 30 casos, supongo enfermos sospechosos de influenza, y de influenza porcina, si podría hacer la diferenciación; qué otros estados estarían ustedes observando de que se pudieran sumar a estas medidas emergentes.
Por otra parte, Secretario, por último, si me permite, qué papel tiene el Consejo de Salubridad General en esta emergencia, si fue consultado antes de determinar la alerta el jueves pasado y cuál es el papel en el que ahora queda después del Decreto que se publica hoy en el Diario Oficial de la Federación.
-SECRETARIO JOSÉ ÁNGEL CÓRDOVA VILLALOBOS: La Red de Notificación ha estado funcionando aceptablemente y vamos a insistir en las acciones para fortalecerla el día de mañana, que tenemos Consejo Nacional de Salud Extraordinario, precisamente, para poder tener un conocimiento más amplio de todos los casos que se están presentando en el país.
Hay un sitio donde se concentran los informes de todos los hospitales por estado. En el caso, bueno, cada uno de los estados que son autónomos desde el punto de vista del sector salud, entonces, ellos, reportan, el Secretario de Salud o el encargado; y el IMSS y el ISSSTE; hay un Consejo también de emergencia estatal, pero que reportan también, es directamente a las oficinas centrales. Entonces, ellos tienen dos vías de información.
Sí ha estado funcionando. Los casos que se han mencionado han sido en varios estados, casos incluso que a veces se incluyeron que eran sospechosos, pero que después se demostró que no lo eran o no se pudo comprobar; y en la mayoría de éstos, son casos que no tuvieron un desenlace fatal.
Entonces, por ello, por ejemplo, en un momento hubo en el Estado de Coahuila más de 20 casos, pero, finalmente, se corroboró que ninguno de estos correspondía a esta patología, sino a otras patologías.
Es, precisamente, lo que en ocasiones causa un poquito de dificultad para poder tener la exactitud en el número, porque se necesita una comprobación, como en cualquier tipo de infección qué germen es, y en este caso, siendo un virus, es mucho más difícil.
El Consejo de Salubridad General es un órgano consultivo del Gobierno Federal; por ello, el Consejo, evidentemente, tiene un papel importante y está constituido por los representantes prácticamente de todo el Sector Salud, por representantes académicos, también de la industria farmacéutica, del gremio de los médicos, y sus opiniones son un consejo, precisamente, para que la autoridad sanitaria, o el Presidente de la República pueda tomar acciones para tratar de contener, en este caso, una emergencia sanitaria, como es la que se trata.
Y, precisamente, para tener todas las atribuciones legales, el señor Presidente el día de ayer publica este Decreto, a través del cual lo que se quiere es que las acciones que se den sean fluidas y que, por ejemplo, en el caso de poder internar medicamentos al país, sea mucho más fácil el trámite, para que no sean las cuestiones burocráticas las que eventualmente dificulten el acceso a los tratamientos o la atención de los enfermos.
-PREGUNTA MARK STEVENSON, AP: Para el señor Secretario, primero.
Por qué no pudieron detectar el estirpe del virus los laboratorios mexicanos; si los laboratorios en los estados sí pudieron.
Hay algún plan para aislar a los familiares de los enfermos.
En qué fecha se dio en el primer caso en Oaxaca y si usted cree que se originó ahí.
Y, cuáles son, aunque sea un caso, cuáles son el número de estados donde se ha presentado la enfermedad o ya se generalizó a todos.
Hay ya algún padrón de gente de bajos recursos, gente rica. Quiénes se están enfermando y muriendo, y por qué se mueren aquí y no se mueren en los Estados Unidos.
-SECRETARIO JOSÉ ÁNGEL CÓRDOVA VILLALOBOS: Primero.
El laboratorio que tenemos nosotros, el INDRE pudo hacer los estudios de las muestras y determinar que se trataba de Virus H1N1 o H1N3 o H3N1.
Sin embargo, hasta lo conocido en el mundo, porque de hecho, ésta es la primera pandemia por este virus. Eso era suficiente para poder detectar si se trataba del virus de la influenza.
Más, en medicina también es importante la parte clínica, la presentación de casos fuera de la época habitual, en edades no habituales y con virulencia acelerada, nos hizo sospechar que podíamos estar frente a algún tipo de virus diferente.
Por ello y al no tener nosotros la prueba para otro tipo de virus, como sería el de la gripe aviar, como sería el de porcino, enviamos estas muestras, solicitamos apoyo a Canadá y a Estados Unidos, y finalmente que fueron quienes nos dijeron, sí, este es un virus diferente y es idéntico, están acabando de corroborarlo, pero, prácticamente, ayer todavía la doctora del CDC de Atlanta dijo: Es el mismo que nosotros hemos tenido en Texas y en California.
El primer caso que se reportó fue el 13 de abril, fue la paciente de Oaxaca que falleció.
Lo que pasa es que pueden estar presentándose casos esporádicos y mientras un caso no adquiere cierta gravedad, a veces, no se da todo el seguimiento.
En este caso, el Estado de Oaxaca reportó correctamente y en cuanto la paciente ingresó y se vio la gravedad del padecimiento, y bueno, la muerte, finalmente, que fue lo que pasó, que existía el caso y se mandaron las pruebas.
Entonces, de allí es donde se empieza a desencadenar todo el estudio.
Sí se hizo el estudio de los contactos, ya lo había dicho hace un momento, que varios de ellos adquirieron la enfermedad.
En el caso de los estados, como lo he estado refiriendo, básicamente son seis estados los que han estado afectados y ahora se lo explicaba a Ángeles hace un momento, hubo algún estado en donde se reportaron casos y después dijeron: no, no fue.
Entonces, por ello es que en la mayoría, que son dos, tres, seis casos, tenemos por lo menos 15 estados que no han reportado ni si quiera uno; algunos han reportado y después han dicho que no.
Entonces, realmente, no los tenemos considerados. No está extendida a todo el país.
El padrón, el padrón, lo único que hemos detectado, específicamente, no hay diferencia en estatus socioeconómico. Aquí lo que hemos detectado y que preocupa, es que la incidencia de casos graves ha sido en personas en edad productiva, de 20 a 50 años. Ése es el padrón de presentación que estamos teniendo y que por ello, precisamente, resulta muy importante fortalecer los cuidados en este grupo de población, que normalmente, normalmente no toma muchos cuidados porque piensa que no se enferma.
En el caso de la influenza estacional, por ejemplo, son los muy jovencitos, o más bien los niños y los adultos mayores.
Por qué se mueren aquí.
No sabemos todavía, puesto que es un virus nuevo y allá en Estados Unidos tienen solamente ocho casos, que todos han sido en niños; aquí no hemos tenido niños que se hayan muerto.
Entonces, hay otros factores de inmunidad que le confieren una defensa a los niños. Es la única explicación que tenemos hasta ahora; creo que de aquí queda una gran cantidad de investigaciones por hacer.
-PREGUNTA: Gracias, muy buenas tardes.
Yo quisiera, doctor Córdova, que nos pudiera platicar un poquito sobre el flujo de pacientes que están acudiendo a los hospitales; en qué porcentaje se ha incrementado la demanda, digamos, en las últimas 24 horas, digamos, por padecimientos respiratorios y que sospechan que sea influenza, este tipo de influenza porcina.
Y yo quisiera preguntarle, Secretario del Trabajo, si está previendo algún ausentismo laboral la próxima semana, masivo, en el caso, sobre todo, de que los padres no van a tener dónde dejar a sus hijos, a lo mejor se les dificulta acudir a sus centros de trabajo, si faltan van ser víctimas de alguna sanción por parte de las empresas.
Cuál es la recomendación en este sentido.
-SECRETARIO JOSÉ ÁNGEL CÓRDOVA VILLALOBOS: El cálculo exacto del aumento de la demanda no lo tenemos, pero ha sido reportado por algunas unidades como entre un 15 y un 30 por ciento.
Sí, claro. Un 15, un 30 por ciento de problemas respiratorios, muchos de ellos que son, afortunadamente, banales.
Y algo que quisiera mencionar es que el problema de la mortalidad también está relacionado por el acceso tardío, cuando no se toma muy en serio los síntomas que se están presentando.
Muchas gracias.
-SECRETARIO JAVIER LOZANO ALARCÓN: En cuanto al ausentismo, lo que comentábamos hace un momento es que estamos haciendo un llamado muy respetuoso a los patrones, a los empleadores, a efecto de que sean sensibles, sean prudentes, tolerantes, respecto a la circunstancia por la que estamos atravesando, particularmente en aquellas ciudades o zonas en las que se han dictado estos padecimientos y donde se han dictado, sobre todo, estas medidas preventivas por parte de la Secretaría de Salud.
En tal virtud, si bien desde el punto de vista jurídico una ausencia se tiene que computar como tal, estamos rogando a su comprensión y a su sensibilidad, precisamente, para que tengan una mucho mayor tolerancia en estos próximos días, particularmente de aquí al día 6 de mayo, a efecto de que los padres o madres trabajadores tengan la posibilidad de estar con sus hijos, de poderlos encargar con alguien, de llevarlos a alguna guardería, en fin.
Pero, jurídicamente hablando, estaríamos expuestos a los que establezca la Ley Federal del Trabajo, en los contratos colectivos, en fin. No esperamos un ausentismo masivo. Sí esperamos este comportamiento también atípico, en cuanto a los horarios, a la puntualidad, a la asistencia, a las jornadas.
Y por eso también nuestra recomendación es en el sentido de que, bueno, en aquellos casos de que se trate de actividades no prioritarias, en las que se pueda realmente trabajar desde la casa, reducir las jornadas, sin que tenga esto una repercusión para el trabajador por lo que hace a su ingreso, a su salario, también se pueda permitir. Se trata de evitar el contacto físico en la medida de lo posible y las aglomeraciones en los centros de trabajo.
-PREGUNTA: Que no se descuente el día.
-SECRETARIO JAVIER LOZANO ALARCON: Yo estoy solicitando a los empleadores, a los patrones que sean comprensivos, sensibles frente a esta situación de emergencia; es temporal y, por lo tanto, se apela a su comprensión y a su sensibilidad, a su sentido social, a efecto de que no se descuente el día a quienes desafortunadamente, por no tener programada la ausencia, más bien la ausencia de sus hijos a las escuelas por esta medida que se está dictando, permitan que así ocurra y que no se les descuente a los trabajadores esas ausencias o las impuntualidades que se pudieran presentar.
-PREGUNTA: Tengo una pregunta para el Secretario del Trabajo.
Quiero preguntarle si no hubo algún acuerdo con los empresarios para que pudiera darse un aislamiento de manera generalizada, así como se está haciendo en las escuelas, para evitar, incluso, que los trabajadores que acuden, por ejemplo, en transporte público, a través del Metro, evitar estas aglomeraciones, tanto en el transporte, como en las fábricas, en los centros de trabajo, preguntarle si no hubo un acuerdo con los empresarios para también que se sumaran, no solamente pedirles algo de sensibilidad o comprensión, sino que se sumaran a este paro, a esta suspensión de actividades, como en las escuelas.
-SECRETARIO JAVIER LOZANO ALARCÓN: Como ya lo indicó el señor Secretario de Economía, Gerardo Ruiz Mateos, el acuerdo con ellos es, precisamente, que la actividad económica se va a seguir desarrollando con regularidad; claro, con estas particularidades que se han anunciado, en cuanto a las medidas dictadas por el Secretario de Salud.
Y fuera de esos casos excepcionales, la actividad económica continuará regularmente, y no está planteado, ni previsto, ni pactado, ni dispuesto un paro total de labores.
Aquí lo único que se está sugiriendo, se están emitiendo este tipo de recomendaciones, tanto por lo que hace a la Subcomisión, la Comisión Consultiva Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, como por lo que hace a la Secretaría del Trabajo de manera directa. Son meras recomendaciones para hacer que el trabajo, las relaciones laborales, el desempeño de sus actividades laborales, fluya con regularidad, pero claro, evitando al máximo posible las aglomeraciones o que el contacto físico de una persona que pueda padecer, o un trabajador que tenga estos padecimientos, evitar que entre al centro de trabajo, más bien remitirlo al centro salud correspondiente y que las instituciones de salud emitan los certificados de incapacidad que correspondan, a efecto de que puedan los trabajadores, en términos de la seguridad social, del régimen de seguridad social gozar de los beneficios de éste sin que tengan una afectación por lo que hace a su ingreso.
-MODERADOR: Muchísimas gracias.
El día de mañana les informaremos a qué hora daremos el cuarto corte informativo.
Gracias y buenas noches.
-PREGUNTA: Qué significa el Decreto en términos de las garantías sociales de la movilidad de las personas, porque también en el Decreto hay una parte que señala justamente que podrán ingresar, si lo considera la autoridad sanitaria, en el caso de que se detecte un caso y no haya podido acudir la persona a los centros de salud.
Qué significa exactamente el Decreto.
-SECRETARIO JAVIER LOZANO ALARCÓN: Un decreto presidencial con estas características siempre está sujeto a lo que establece la Constitución por lo que hace a las garantías individuales, también a las garantías sociales, pero, particularmente, a las garantías individuales de las personas, y en ese orden de ideas, se dan facultades amplísimas para tratar de evitar males mayores por un interés general, y en ese orden de ideas es que con estas consideraciones muy puntuales, es que se puede tener acceso, digamos a diversas actividades, acciones políticas, decisiones, desde la Secretaría de Salud, el Ejecutivo Federal como tal en su conjunto, las dependencias del Ejecutivo en su conjunto, pero siempre sujetas a lo que disponga la autoridad en la materia.
En este caso lo establece la Constitución, puntualmente en el Artículo 73 fracción 16, que es la Secretaría de Salud la que dispone de todo este tipo de instrumentos, de mecanismos, de acciones, de políticas y decisiones para enfrentar situaciones de emergencia sanitaria, como la que nos ocupa; y todas las demás autoridades administrativas, todas, estamos obligadas a acatar dichas disposiciones por parte de la Secretaría de Salud.
Ahora, ello no significa que se esté haciendo un régimen de excepción o un estado de excepción ni mucho menos. Todas las garantías individuales siguen siendo protegidas por nuestra Constitución, por el Poder Judicial de la Federación, y en ese orden de ideas, debe haber una compatibilidad, una armonización entre el ejercicio de estas atribuciones que está dictando la Secretaría de Salud y lo que es la salvaguarda y protección de las garantías individuales.
-MODERADOR: Muchísimas gracias. Buenas noches.
****
Muchísimas gracias por su asistencia.
Daremos paso al tercer corte informativo para, al término del informe de los secretarios, pasar a la sesión de sus preguntas y respuestas, que tendremos cinco preguntas.
Secretario, por favor.
-SECRETARIO JOSÉ ÁNGEL CÓRDOVA VILLALOBOS: Gracias.
Buenas noches a todos y a todas.
Con la finalidad de mantener informada a la ciudadanía y, conforme a los acuerdos del Consejo de
Salubridad General de la República, me permito informar el estado que guardan las acciones y el comportamiento de la situación de la emergencia epidemiológica que anunciamos a la Nación el pasado 23 de abril.
A partir de ese día se han realizado acciones puntuales de todos los integrantes del gabinete y de todos los sectores de la población.
Es muy importante reconocer la valiosa cooperación y la solidaridad de todos los mexicanos unidos frente a esta contingencia inédita.
Gracias a las recomendaciones de las autoridades sanitarias y la difusión que los medios de comunicación han dado a la población respecto a la epidemia, un gran número de personas han acudido a las diversas unidades de salud reportando enfermedades respiratorias.
De esta manera, a partir del 13 de abril y hasta el día de hoy a las seis de la tarde, han ingresado un total de mil 324 pacientes que han estado o están actualmente en estudio para determinar si corresponde a la enfermedad que hemos estado reportando.
En este mismo periodo se han registrado 81 defunciones probablemente vinculadas al virus, de las cuales en solo 20 casos se tiene la comprobación virológica.
El día de ayer se llevó a cabo la Sesión Extraordinaria del Consejo de Salubridad General con la presencia del Presidente de la República. En esta Sesión se ratificó y declaró formalmente el estado de contingencia sanitaria, así como intensificar las medidas de prevención y reforzar los grupos de expertos.
Se reconoció la eficacia del medicamento antiviral que estamos utilizando, aplicado a tiempo, del cual contamos con la cantidad suficiente.
Continuaremos con la distribución de cubrebocas, las campañas de información a la ciudadanía, la atención de los enfermos y solicitamos, además, la colaboración para disminuir las fuentes de contacto mediante la suspensión total de eventos en espacios cerrados o abiertos de cualquier tipo, como centros de culto religioso, estadios, teatros, cines, bares y discotecas donde se generen aglomeraciones.
A partir del día de mañana iniciaremos con transmisiones especiales en vivo en Once T.V. y en las frecuencias 105.7 Reactor, 107.9 Horizonte, del Instituto Mexicano de la Radio, donde la población podrá consultar cualquier duda, a fin de complementar la información acerca de la contingencia que estamos viviendo.
En las próximas horas la Secretaría de Educación Pública dará a conocer los horarios de transmisión.
En uso de mis atribuciones he tomado la decisión de suspender todas las actividades de los planteles públicos y privados de todos los niveles educativos, incluyendo las guarderías en el Distrito Federal, el Estado de México y el Estado de San Luis Potosí, las cuales serán reiniciadas las actividades, en principio, el miércoles 6 de mayo.
Muchas gracias.
-MODERADOR: Cedo la palabra al Secretario de Educación Pública.
-SECRETARIO ALONSO LUJAMBIO IRAZÁBAL: Gracias.
Dada la decisión que ha tomado el señor Secretario de Salud de reincorporarnos a las actividades escolares el miércoles 6 de mayo, tenemos en realidad tres y pico jornadas escolares vamos a perder nada más, dado que, como ustedes saben, el próximo viernes 1 de mayo, Día del Trabajo es inhábil, y el martes 5 de mayo es el Aniversario de la Batalla de Puebla, también día inhábil.
Ciertamente, el próximo jueves 30 de abril, el Día del Niño, que suele tener un comportamiento irregular en las escuelas, por razones obvias, por lo tanto, insisto, tres jornadas y pico, déjenme ponerlo así, vamos a perder nada más.
De modo que no serán muchas las jornadas educativas que se perderán mientras se sigue trabajando en el control de la epidemia.
La Secretaría de Educación Pública garantiza cabalmente que se cumplirá con el ciclo escolar en las entidades federativas afectadas. Vamos a estar especialmente atentos a que esto suceda así, modificando el calendario, haciendo los ajustes necesarios para que, insisto, el ciclo escolar se verifique con normalidad.
En este sentido, la Secretaría anunciará oportunamente las acciones necesarias por medio de las cuales se recuperará el tiempo que los alumnos hayan estado fuera de las aulas.
Mientras las clases estén suspendidas en este plazo se emprenderán los programas rutinarios de mantenimiento de las instalaciones escolares.
De cualquier manera la Secretaría estará atenta a los lineamientos que eventualmente la Secretaría de Salud emita.
Por otro lado, les comunico que la aplicación de la Prueba ENLACE se reprogramará en el Distrito Federal y en el Estado de México cuando las condiciones lo permitan con una nueva prueba, eso es importante, haremos una nueva prueba para garantizar la confidencialidad y la confidencialidad de la misma, puesto que la prueba que inició el jueves pasado ya es conocida ampliamente por la sociedad.
En San Luis Potosí también se hará un ajuste, pero es un ajuste menor, dado que el jueves y el viernes pasado se completó la prueba en primaria y sólo queda pendiente la prueba en secundaria.
Finalmente, comunico a ustedes que la Presidenta Nacional y el Secretario General Ejecutivo del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación me han expresado su absoluta disposición de sumarse a las acciones que el Gobierno Federal lleva a cabo para enfrentar la coyuntura actual.
Es cuanto, señor.
-SECRETARIO GERARDO RUIZ MATEOS: Muy buenas tardes a todos.
En la fase en la que nos encontramos y analizando diversas experiencias internacionales y los propios criterios de nuestras autoridades sanitarias, que recomiendan como respuesta ante un brote atípico de epidemia o pandemia en el país, que las medidas que se adopten para la prevención y atención de tales contingencias permitan, a su vez, mitigar el impacto hacia la economía y el funcionamiento de la sociedad en general.
Se busca, asimismo, el funcionamiento eficaz y oportuno del Gobierno. En consecuencia, y por acuerdo de los integrantes del Gabinete Económico y sometido a la consideración del Ejecutivo Federal, no se suspenderán las actividades económicas con motivo de la epidemia recientemente detectada.
Únicamente se atenderá el problema en términos generales de conformidad y en atención a lo que disponga la Secretaría de Salud, en el ámbito de sus atribuciones y en el marco normativo de otras dependencias y órganos competentes en materia de seguridad y salud en los centros de trabajo.
Asimismo, estaremos atentos a situaciones sectoriales o particulares que ameriten un tratamiento especial para asegurar la continuidad de la operación de la planta productiva de nuestro país, y particularmente de la Zona Metropolitana del Valle de México, en condiciones óptimas de higiene y seguridad.
Es de destacar que ninguna autoridad de Gobierno de otros países, ni los organismos internacionales han decretado cuarentena o impedimento para viajar a México.
Tan sólo se han hecho las recomendaciones pertinentes para tomar las medidas preventivas conducentes, tanto para el turismo como para los viajes de negocios. En ese sentido, hemos sostenido reuniones y alcanzado acuerdos con las principales organizaciones patronales y empresariales del país, a efecto de mantener una estrecha comunicación, colaboración, coordinación e intercambio de información, a efecto de armonizar las medidas preventivas de nuestras autoridades sanitarias, con la necesaria continuidad de la marcha de nuestra economía.
Por otro lado, he instruido a la Procuraduría Federal del Consumidor para que ejerza las facultades que le confiere la ley para evitar que los proveedores abusen de los consumidores que requieren de artículos y medicamentos para prevenir y combatir la influenza.
Deberán instrumentarse acciones de verificación y vigilancia para constatar que las prácticas comerciales llevadas a cabo por los proveedores se ajusten a lo dispuesto por la Ley Federal de Protección al Consumidor.
PROFECO se asegurará que brigadas de inspectores se aboquen a supervisar que los comerciantes de medicamentos no abusen de los consumidores, que exhiban sus precios y, en caso justificado, sancionen a quienes vendan a costos superiores al precio máximo de venta autorizado.
Recomendamos a los consumidores adquirir los medicamentos en farmacias formalmente establecidas evitando productos apócrifos. Además, que denuncien ante la PROFECO cualquier práctica abusiva por parte de proveedores, aportando datos específicos para que se tomen acciones de inmediato.
Convocamos a los comerciantes a la corresponsabilidad, a ser conscientes de la situación que enfrentamos, a no aprovecharse de la necesidad de la gente y despachar los productos a precios que están marcados en sus etiquetas.
La Procuraduría Federal del Consumidor estará al pendiente de que le sean reembolsadas cantidades íntegras a las personas que hayan adquirido servicios, como transportes y boletos para asistir a espectáculos deportivos y artísticos, cancelados por disposiciones de la autoridad.
Para cualquier denuncia o queja invitamos a los consumidores a que se comuniquen al teléfono del consumidor: 55-68-87-22, en el Distrito Federal, o al 01-800-468-8722.
Muchas gracias.
-SECRETARIO JAVIER LOZANO ALARCÓN: Muy buenas tardes tengan todos ustedes.
El día de ayer, viernes 24 de abril, sesionó, se constituyó y sesionó la Subcomisión para la Atención del Brote Atípico de Influenza, en el marco de la Comisión Consultiva Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, que está prevista en la Ley Federal del Trabajo, y que es un órgano colegiado conformado por representantes de patrones, de trabajadores y del Gobierno Federal.
Una vez realizado el análisis de la situación y lo que dispone la Ley General de Salud, la Ley Federal del Trabajo y el Reglamento Federal de Seguridad e Higiene y Medio Ambiente de Trabajo, se aprobaron por unanimidad las siguientes medidas y recomendaciones:
Primero. La Secretaría de Salud se auxiliará de los servicios preventivos de medicina del trabajo en las empresas para prevenir y contener este brote atípico.
Segundo. Los patrones deberán incorporar en sus programas preventivos de salud las medidas que dicte la autoridad sanitaria.
Tercero. Los patrones deberán transmitir a los trabajadores la información respecto de los riesgos relacionados con la exposición al brote atípico de influenza que emita la Secretaría de Salud, así como capacitando respecto de las medidas y programas que deberán observar para su prevención y control.
Cuarto. Cuando los patrones adviertan que un trabajador presente los síntomas iniciales de este tipo de padecimiento, deberán aislarlo de los demás trabajadores y remitirlo de manera inmediata a la unidad de atención médica que corresponda al asegurado.
Las instituciones de salud prescribirán el tratamiento médico necesario y expedirán el certificado de incapacidad temporal para el trabajo, de acuerdo con su normatividad interna y los criterios que al respecto expida la Secretaría de Salud.
Quinto. Los patrones serán responsables de que se practiquen los exámenes médicos especiales a los trabajadores expuestos a este agente biológico, que por sus características, niveles de concentración y tiempo de exposición puedan alterar su salud.
Será la Secretaría de Salud quien determinará a la población ocupacionalmente expuesta y el tipo de exámenes que habrán de practicarse. Esta medida, por cierto, se aplica para el caso concreto a los trabajadores expuestos a ser contaminados con este brote, como lo son los que prestan sus servicios en las instituciones de salud.
Sexto. Los trabajadores así expuestos deberán someterse a los exámenes médicos que disponga la Secretaría de Salud.
Y séptimo. Los patrones, por consecuencia, serán los responsables de proporcionar a sus trabajadores los medicamentos profilácticos que determine la autoridad sanitaria.
En adición a lo anterior, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social puntualmente formula las siguientes recomendaciones:
Primero. Cada centro de trabajo debe contar con su propio plan de contingencia, de conformidad con lo que disponga la Secretaría de Salud y demás autoridades de Protección Civil.
Segundo. Se debe distinguir en cada centro de trabajo cuáles son las áreas, funciones y personal adscrito a actividades o procesos básicos de aquellas en las que por su naturaleza se pueda contar con un margen mayor de flexibilidad en cuanto a asistencia, trabajo desde el hogar mediante el uso de las tecnologías de la información y de las comunicaciones, duración de jornadas, escalonamiento de éstas, horario para minimizar el contacto físico y las concentraciones excesivas de personal y, por lo tanto, también se recomienda evitar o disminuir al máximo posible la celebración de reuniones, asambleas y eventos que puedan concentrar a un gran número de empleados o trabajadores.
Tercero. Los centros de trabajo deben contar con servicios básicos de higiene personal para el lavado de manos con agua y jabón, ventilación, iluminación natural, limpieza en objetos y utensilios, mobiliario, y en general, condiciones óptimas de seguridad y salud en el uso de instrumentos y herramientas de trabajo.
Cuarto. Se reitera un respetuoso llamado a los empleadores y patrones cuyos centros de trabajo se encuentren dentro de las zonas, poblaciones o ciudades en las que se ha detectado esta epidemia, a fin de que traten a sus trabajadores con especial sensibilidad y comprensión por lo que hace a posibles ausencias o arribo impuntual, con motivo de las medidas preventivas que han anunciado las autoridades sanitarias y educativas, en virtud del repentino cambio de lo que es la rutina que habrán de experimentar las familias afectadas por esta circunstancia.
Quinto. Asimismo, y en ese orden de ideas, se pide a los padres de familia trabajadores no llevar a sus hijos a los centros de trabajo. La medida preventiva que ha anunciado el señor Secretario de Salud es, precisamente, para evitar el contacto de nuestros niños y jóvenes con otras personas o con instalaciones ajenas al ámbito familiar.
Sexto. Especial consideración se solicita tratándose de madres trabajadoras en periodo de lactancia.
Séptimo. Cada centro de trabajo o trabajador en lo individual, de acuerdo con sus circunstancias particulares, podrá y deberá acogerse a lo dispuesto por la Ley Federal del Trabajo en lo que concierne a la posible suspensión temporal de trabajo o de actividades, o a las incapacidades individuales, a fin de evitar el riesgo para la debida atención y por estar frente a causas de fuerza mayor.
Octavo. Los servicios de transportación de personal deberán ser lo más eficiente y seguro posibles, y se recomienda el uso de tapabocas y demás medidas preventivas de la Secretaría de Salud.
Noveno. Se sugiere que las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal y también las autoridades locales involucradas sigan todas estas recomendaciones, en la medida de sus posibilidades y capacidades.
Décimo y por último. Se recomienda valorar la posibilidad de otorgar ampliaciones de plazos para el cumplimiento de obligaciones y trámites ante las diferentes instancias del Gobierno Federal y en los gobiernos locales, y fortalecer, en general, los mecanismos de gobierno electrónico en trámites y cumplimiento de diversas obligaciones.
Expreso, por último, el más sentido y sincero reconocimiento a las organizaciones de trabajadores y de empresarios por la colaboración que han mostrado con todas estas medidas.

Influenza: amenaza global

La pandemia de gripe: una amenaza global /Ricard V. Solé, Laboratorio de Sistemas Complejos, Universitat Pompeu Fabra, Barcelona
ARI Nº 44-2006 - 7.4.2006
Real Instituto Elcano
Tema: Pocos virus se han cobrado en el pasado un número tan alto de víctimas como la gripe. La posibilidad de una nueva pandemia ha generado una alerta más que justificada tanto a nivel social como en términos de su posible impacto en las economías de todo el mundo.
Resumen: La Organización Mundial de la Salud ha señalado que sólo 40 países del mundo han desarrollado planes de prevención contra la pandemia de gripe. Sin embargo, la gripe de 1918 y otras pandemias fueron efectivas en gran medida debido a la falta de previsión. Esta situación puede evitarse en esta ocasión, y una parte importante de lo efectiva que sea la lucha contra la pandemia surgirá de una información eficiente y coordinada durante las fases iniciales. No menos importante es ser conscientes del carácter global del fenómeno y que por lo tanto hay que mirar algo más allá de lo puramente doméstico.
Análisis: Aunque estamos acostumbrados a pensar en la gripe como una molesta pero, en definitiva, inofensiva enfermedad –alejada de virus letales como el VIH o el Ébola–, la realidad es que pocos virus se han cobrado en el pasado un número tan alto de víctimas. Tres pandemias de esta enfermedad han marcado los últimos 100 años de historia y la globalización de las comunicaciones junto con la cría intensiva de aves en granjas industriales, así como la existencia de situaciones de economía de subsistencia en el mundo rural o en la periferia de las grandes ciudades, en la que humanos y aves conviven día a día, nos ha llevado a una situación en la que la posibilidad de una nueva pandemia ha generado una alerta a muchos niveles. Esta alerta está más que justificada y genera inquietud tanto a nivel social como en términos de su posible impacto en las economías de todo el mundo. Debemos recordar en este sentido las cifras que hablan por sí mismas: la pandemia de gripe de 1918 (la mal llamada “gripe española”) causó la muerte de al menos 50 millones de personas, que algunas estimaciones llevan a 100 millones. Desde 1997, los brotes recurrentes de la variante H5N1 de la gripe aviar (la variante más letal conocida hasta ahora) han causado decenas de millones de muertes entre las aves por infección directa o como medida preventiva para frenar la expansión del virus. Al menos entre las aves, la pandemia está de hecho ya en marcha y ha demostrado con creces su letal efectividad. Esta variante puede cambiar en diversas formas, con el peligro evidente de la aparición de una mutación que permita la infección entre humanos una vez se abra camino una variante eficaz.
Durante los últimos meses se ha ido conociendo la propagación constante del virus, llevado por aves salvajes en su migración anual, que hace poco ha alcanzado Europa y que inevitablemente alcanzará España en breve. Si bien las aves son portadoras de una variante del virus que no es capaz de infectar con facilidad a los seres humanos, su mortalidad en aves (fundamentalmente propagada por patos salvajes) y en aquellos casos en los que afectó a personas es enormemente elevada. Cerca de la mitad de los individuos infectados por el H5N1 murieron (la mayoría niños y adultos jóvenes) y lo hicieron con gran rapidez, lo que representa una agresividad y mortalidad muy elevadas, por encima de las registradas en la gripe de 1918, que infectó a la tercera parte de la humanidad y terminó con la vida de una fracción de éstos. Tal vez nos sirva como punto de comparación el siguiente dato: a lo largo de sus primeros 25 años, el virus del SIDA ha matado a más de 25 millones de personas. Esta cifra la alcanzó la gripe de 1918 en apenas 25 semanas.
Si bien todas las personas que murieron se hallaban en contacto estrecho con las aves, no es menos cierto que la letalidad mostrada por el virus da una idea de las posibles implicaciones de su propagación como pandemia. No existe una vacuna para este posible patógeno, dado que la elaboración de vacunas requiere en primer lugar disponer de la variante en cuestión. Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) lanzó hace ya tiempo un aviso inequívoco (la pandemia llegará tarde o temprano, la cuestión es sólo cuando y cómo emergerá) la respuesta de muchos gobiernos de los países desarrollados, especialmente en términos de previsión e información, ha sido muy desigual. En la mayoría de países, esta respuesta simplemente no existe o es claramente insuficiente. Es importante señalar que las incertidumbres asociadas al posible comportamiento de un virus de la gripe capaz de desarrollarse como pandemia no pueden considerarse una excusa para la inacción. Aunque es cierto que no podemos saber a ciencia cierta si el virus será tan letal como hasta ahora, nada apunta a que vaya a ser poco importante. Como señalaba recientemente el virólogo Frederyck Hayden, “a menos que el virus modifique su patogenicidad de forma dramática, nos enfrentaremos a una variante muy letal”. Dado que hace décadas que los científicos han advertido acerca de la posibilidad de una nueva pandemia similar a la de 1918, las lecciones del pasado deben servirnos para el futuro inmediato.
Estar prevenidos contra las posibles consecuencias de la pandemia tiene gran importancia, pero aún más lo será prevenir el daño inmediato que causarán sus efectos sobre colectivos especialmente relevantes en la gestión de la sanidad así como aquellos que deben considerarse motor de la economía y su mantenimiento, como son el sector del transporte o la energía. Durante la gripe de 1918 la pérdida o ausencia de personal sanitario suficiente frente a la avalancha de casos de gripe colapsó los servicios hospitalarios y lo mismo ocurrió con muchas otras infraestructuras, hasta el punto de que el absentismo laboral y el colapso de los servicios básicos llegó a paralizar ciudades enteras. Incluso las pandemias de 1957 y 1968, mucho menos letales, causaron considerables pérdidas económicas. En este sentido, no basta informar de criterios básicos de protección (que en gran medida son aun ignorados por la mayoría de la población) sino prevenir con antelación posibles escenarios de crisis. Debemos tener muy presenta que la actual globalización de la economía puede resultar un factor amplificador de los fallos que no se hayan previsto con antelación.
La posibilidad de que una variante letal del virus pueda aparecer en un futuro próximo debe ser tenida en cuenta como muy probable. Las variantes del virus de la gripe aviar que han ido apareciendo hasta ahora han demostrado ser muy ineficaces en su transmisión entre humanos, pero la posibilidad de un incremento en el número de humanos infectados (facilitada por la propagación del virus de las aves de granja a las aves salvajes) representa una seria amenaza. En este sentido, la reciente llegada del virus a África debe tomarse con suma seriedad. Dadas las condiciones especialmente deficientes de la sanidad de la mayoría de países africanos, junto a una población en la que los individuos con sus defensas inmunitarias reducidas son muy numerosos y con una economía de subsistencia donde disponer de animales en el propio hogar es moneda común, las posibilidades de emergencia de una variante eficaz aumentan notablemente. En este sentido, es importante mantener las medidas estrictas de eliminación de aves infectadas o potencialmente infectadas, dado que éstas representan el foco inicial.
La facilidad de contagio requiere planificar adecuadamente medidas de contención para evitar la propagación. El momento exacto en que una pandemia puede emerger es imposible de predecir, pero las reglas básicas de respuesta inmediata son claras. Cada comunidad y familia tendrá idiosincrasias especiales, pero en cualquier caso deben prevenirse y organizarse cuanto menos en los dos meses iniciales (cuando las vacunas serán previsiblemente accesibles).
Ejemplos de estas medidas son:
(a) Conocimiento de una conjunto básico de normas de profilaxis y de prevención, que reduzcan las oportunidades de propagación del virus,
como un lavado frecuente de las manos o evitar tocarse cara y ojos para alejar la posibilidad de infección por contacto.
(b) Evitar en la medida de lo posible las grandes aglomeraciones, que serán el talón de Aquiles de la propagación de la enfermedad. Cada comunidad debería proponer estrategias específicas y recomendaciones apropiadas para sus ciudadanos.
(c) Facilitar y promover el trabajo en el domicilio propio en aquellos casos en que ello sea posible. Esta medida es especialmente relevante dado que mantiene la actividad económica y ayuda a contener la propagación.
(d) Además de la prevención de los efectos directos del virus mediante el empleo de inhibidores adecuados como el Tamiflu (Oseltamivir) o Relenza (Zanamivir) u otros fármacos, deben también tenerse en cuenta los efectos indirectos causados por el virus, que puede facilitar la aparición de otras enfermedades (como es el caso especialmente de la neumonía, que fue la responsable de la mitad de las víctimas de la pandemia de 1918) que resultarán letales para segmentos de la población especialmente sensibles ante una caída de sus defensas inmunitarias, particularmente niños y personas de la tercera edad. Deben prevenirse estos efectos mediante la adecuada administración de medicamentos para combatir la neumonía y prevenir adecuadamente el acceso a las existencias de estos antibióticos. Es conveniente disponer de información médica personalizada, consultando con el doctor particular el tipo de antibióticos adecuados para las infecciones comunes en cada país.
La administración y acceso a medicamentos que bloquean la acción del virus debe llevarse a cabo de forma racional y durante las fases iniciales de la pandemia, en cuanto ésta se ponga en marcha. La importancia de estos tratamientos no sólo reside en su capacidad para bloquear la enfermedad en cada paciente, sino también como estrategia para frenar el avance y disponer así de una ventana temporal dentro de la que poder desarrollar vacunas eficaces. Es importante disponer de planes con suficiente antelación, dado que el almacenamiento de antivirales suficientes para una población se halla siempre restringida a la capacidad de producción (limitada) de las empresas que los elaboran. En cualquier caso, el almacenamiento de grandes cantidades de antivirales para cubrir las necesidades de la población sobre un período de tiempo de meses es totalmente irrealista, lo que lleva a considerar su uso sólo en pacientes y no como herramienta de prevención generalizada. A este problema se añade el problema logístico de asegurar la distribución adecuada en cuanto la epidemia inicie sus primeros pasos, que deben llegar a todas las personas que lo necesiten y deben hacerlo en el tiempo adecuado. En este sentido, el caso de nuestro país es un buen ejemplo de cómo abordar la alerta a todas las escalas, al menos en la medida en que el Ministerio de Sanidad y Consumo ha previsto las eventualidades a considerar en distintas fases de la pandemia. Estas incluyen la transferencia de información entre distintos organismos, cuya fluidez será crucial llegado el momento. Tal vez la preocupación mayor surge en el día a día que podemos experimentar al preguntar a nuestros vecinos acerca de lo que saben de la gripe aviar y sus posibles consecuencias: el desconocimiento es generalizado y ello debería ser motivo de reflexión. Sin necesidad de generar alertas innecesarias, sería deseable que la información que llega a los ciudadanos proporcionara las guías adecuadas sobre las que prever las necesidades individuales adecuadas a cada caso.
Algunos pensarán que esta preocupación es excesiva y que el virus pasará de largo o no será necesariamente tan dañino. Puede que nos venga a la mente la epidemia de SARS que ahora parece lejana y que en su momento generó una considerable preocupación, sin que finalmente se tradujera en un problema real. El ejemplo es adecuado: esta enfermedad no llegó a ser un problema mundial precisamente gracias a las medidas extraordinarias tomadas para evitar su propagación. Sin ellas, es seguro que esta enfermedad hubiera causado graves problemas a nivel mundial y la muerte de numerosas personas. Sin embargo, la OMS ha señalado que en este momento sólo 40 países del mundo han desarrollado planes de prevención. La pandemia de 1918 y otras fueron efectivas también en gran medida debido a la falta de previsión. Esta situación puede evitarse en esta ocasión, y una parte importante de lo efectiva que sea la lucha contra la pandemia surgirá de una información eficiente y coordinada durante las fases iniciales. No menos importante es ser conscientes del carácter global del fenómeno y que por lo tanto hay que mirar algo más allá de lo puramente doméstico: en la medida de lo posible, deben incrementarse los esfuerzos de ayuda a aquellos países carentes de las infraestructuras sanitarias e informativas adecuadas.
Conclusión: No hay que olvidar que el éxito final de cualquier epidemia reside en su eficacia matemática: en su fase inicial el proceso de propagación es lento y puede ser controlado, pero una vez se alcanza un número de infectados lo bastante grande, la pandemia se abre paso, con todas sus consecuencias. La mejor estrategia en este momento es aplicar estrictamente las medidas de control que eviten la exposición de humanos al virus. Sólo así se podrá reducir de forma efectiva la probabilidad de que una variante infectiva pueda propagarse entre personas. Los modelos de simulación por ordenador revelan que la infección se propagará con gran rapidez en ausencia de los medicamentos apropiados: como ejemplo, se ha calculado (en el Laboratorio Nacional de los Álamos en colaboración con la Universidad de Emory, en los Estados Unidos) que cuarenta personas infectadas, con la complicidad de las redes de comunicación actuales que han eliminado virtualmente la geografía, darían lugar a una propagación explosiva que sólo necesitaría dos meses para recorrer todo el país e infectar efectivamente a un 30% de su población. A escala mundial, la pandemia podría dar la vuelta a nuestro planeta en dos o tres ocasiones, cada una con una duración de varios meses, posiblemente alcanzando su máximo en cada comunidad tras cinco semanas de su llegada. El nuestro es un gran planeta, pero la pandemia se propagará por un mundo pequeño. Prevenir todas sus facetas es ahora más importante que nunca.
Ricard V. Solé
Laboratorio de Sistemas Complejos, Universitat Pompeu Fabra, Barcelona
Documentos de interés
Página de la OMS acerca de las cuestiones más importantes sobre la gripe aviar:
http://www.who.int/csr/disease/avian_influenza/avian_faqs/en/index.html
Acciones estratégicas recomendadas por la OMS:
http://www.who.int/csr/resources/publications/influenza/WHO_CDS_CSR_GIP_05_8-EN.pdf
Página del Ministerio de Sanidad y Consumo acerca de la gripe aviar:
http://www.msc.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/gripeAviar/home.htm