28 nov. 2009

Automotivarse

Por qué cuesta automotivarse/XAVIER GUIX
El País Semanla, 29/11/2009;
Mientras los estímulos nos llegan de fuera, estar motivado es más fácil. El problema empieza cuando las fuerzas, las ganas y la voluntad tienen que partir de uno mismo y se nota que nos falta práctica en esta disciplina.
Pronto hará un año cuando en Navidad nos hicimos unos cuantos propósitos que, se suponía, nada ni nadie impediría su ejecución desde ese lugar llamado "el mundo de las posibilidades". Puede que el tema no consistiera en propósitos, sino en auténticas necesidades que no admitían demora: bajar ese sobrepeso para evitar indicios de enfermedad. Hacerles hueco a esos estudios imposibles de resolver si se dejan para última hora. Ponerse las pilas en el trabajo para no quedar fuera de servicio o, incluso, apostar definitivamente por esa relación que, de tanto darle tumbos, se encuentra a un paso del precipicio.
Todas estas situaciones apelan a una de las características más importantes de la inteligencia emocional: la automotivación.
O, lo que es lo mismo, esa capacidad de motivarse por uno mismo, de encontrar las fuerzas movilizadoras en nuestro interior, sin tener que esperar a que estímulos externos nos pongan las pilas. Acostumbrados a una sociedad altamente sofisticada precisamente en el arte de proporcionarnos ese tipo de estímulos; a un sistema educativo que premia los resultados finales y a la competitividad; a un sistema productivo basado históricamente en el palo y la zanahoria..., es fácil deducir que no hemos sido entrenados en la tolerancia a la frustración, a la espera paciente y al esfuerzo disciplinado.
Intenciones sin estrategia
Nadie se desembaraza de un hábito o de un vicio tirándolo de una vez por la ventana; hay que sacarlo por la escalera, peldaño a peldaño (Mark Twain)
¿Por qué fallan los propósitos? La respuesta requiere una observación y otra pregunta: ¿Cuándo nos hacemos esos propósitos? Cuando una parte de nosotros reconoce lo que debería estar haciendo y no hace. Dicho de otro modo, un propósito suele ser una obligación que nos imponemos. Pero no nos gusta hacer nada por obligación, y menos aún si es por y para nosotros mismos. Ahí es donde se echa en falta la automotivación.
Este año seré puntual; voy a dedicar más tiempo a la familia; haré más deporte; aprenderé inglés; me tomaré las cosas con más tranquilidad... Todas son frases que apuntan a un escenario futuro, al que pretendemos acceder por mero convencimiento. Sinceramente, la cosa así no funciona. Las intenciones sin estrategia son meros brindis al sol.
Si a todo ello le añadimos que los propósitos se suelen plantear coincidiendo con épocas de inicio, ese recomenzar se asemeja a un marcador que se pone a cero, como si el tiempo se aliara con nuestros propósitos para darnos un empujoncito. Se trata de un espejismo más. Volveremos a nuestros hábitos adquiridos a no ser que pongamos en ello algo más que buenas intenciones.
La capacidad de motivarnos tiene mucho que ver con nuestra auténtica voluntad. Pero ¿es lo mismo la voluntad que la intención? Muchas personas dicen, por ejemplo, que quieren dejar de fumar. Ésa es su intención. Se han cargado de excelentes motivos para dejarlo, pero al mismo tiempo reconocen que no tienen suficiente fuerza de voluntad. Por tanto, voluntad e intención son cosas diferentes. Quizá sea útil distinguir entre aquello que hemos convertido en un deseo y aquello que en realidad estamos dispuestos o no a hacer.
Para san Agustín, la voluntad era el centro vital, la vida misma, "la incomprensible certidumbre íntima, la firme seguridad del querer irrevocablemente enderezado a su meta". Pero nuestras mentes tienen el defecto del enredo; nuestros cuerpos se ciñen a la inmediatez del deseo; nuestros estados de ánimo nos adormecen ante lo inapetente, desalojando a la voluntad del primer plano de nuestra visión.
El filósofo José Antonio Marina observa la voluntad como la motivación inteligentemente dirigida. Marina va más allá de aquella vieja voluntad, entendida como una facultad innata, y la redefine más como un proceso que como un concepto: inhibir el impulso, deliberar, decidir y mantener el esfuerzo. Ése podría ser el proceso para automotivarse.
Hacer lo que nos da la gana
¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán, y vendrán a tiempo (Amado Nervo)
Dice Abraham Maslow que estamos motivados cuando sentimos deseo, anhelo, voluntad, ansia o carencia. O, lo que es lo mismo, cuando necesitamos resolver nuestras necesidades. Algunas son básicas, pero muchas otras se generan por nuestra capacidad de crearnos todo tipo de expectativas. Dicho de forma menos elegante: vamos detrás de lo que nos da la gana aunque probablemente no nos haga falta alguna. Pero se nos ha metido entre ceja y ceja y ahora sólo queda consumirlo, de lo contrario nos parecerá morir de un ataque de angustia. Ese problema se llama inmediatez e incapacidad de controlar los impulsos, muy propio de nuestra contemporaneidad.
En una investigación sobre la motivación humana, propusieron a unos niños un curioso dilema. Los dejaban solos en una habitación con una golosina encima de la mesa. Les decían: "Si quieres, te la puedes comer ahora mismo y ya está. Pero si tienes un poco de paciencia, más tarde te daremos dos. Las imágenes fueron muy reveladoras entre aquellos niños que no resistían la tentación y aquellos otros que desplegaron un sinfín de estrategias para aguantar. Eso diferencia a unos de otros, la capacidad de tolerar la ansiedad de la espera, de postergar la gratificación en lugar de responder al primer impulso.
De mayores seguimos haciendo lo mismo, luchamos entre hacer lo que nos da la gana o adaptarnos a las exigencias del medio cuando nos impone un esfuerzo personal. Eso cuesta más mientras circulen mensajes publicitarios del tipo "Lo quieres, lo tienes". Hace falta mucho autocontrol y tener muy claras nuestras motivaciones si queremos sobrevivir a la vorágine social, haya más o menos crisis. Que la motivación venga de fuera es lo más fácil. En cambio, nos fortalecemos cuando somos capaces de motivarnos por nosotros mismos.
Más fluir, menos sufrir
El pesimismo conduce a la debilidad; el optimismo, al poder (Williams James)
Qué sentido puede tener hacerse propósitos que no vamos a cumplir, si no es para autocastigarnos un ratito y retomar ese viejo discurso que nos acompaña hace años, consistente en demoler nuestra identidad por nuestras incapacidades. Nos infligimos un cierto sufrimiento como para expiar la culpa de no tener más voluntad a mano. Entonamos un mea culpa por el desánimo que sentimos ante el esfuerzo que nos hemos ahorrado.
Automotivarse, como todo, es un aprendizaje. Y aprendemos entrenándonos. Y nada mejor para lograrlo que unas cuantas pequeñas frustraciones, para darnos cuenta de que podemos sobrevivir al ataque de nuestras compulsiones. La automotivación se ejercita cuando somos capaces de orientarnos hacia el logro, obteniendo como beneficio la satisfacción por el esfuerzo realizado, por la ilusión y el optimismo que hemos generado en la aventura de conquistar nuestros retos cotidianos. Cuando, en definitiva, fluimos con lo que hacemos. Ese fluir es impagable.
Satisfacción del esfuerzo
1. Películas
– ‘El guerrero pacífico’, de Víctor Salva (imprescindible).
– ‘Forrest Gump’, de Robert Zemeckis (increíble ejemplo de fluir).
– ‘Jerry Maguire’, de Cameron Crowe (interesante cambio de motivación).
2. libros
– ‘La práctica de la inteligencia emocional’, de Daniel Goleman (capítulo VI). Kairós.
– ‘El hombre autorrealizado’, de Abraham Maslow. Kairós.
– ‘El misterio de la voluntad perdida’, de José Antonio Marina. Anagrama.

John Lennon de Philip Norman

John Lennon, la dura vida de un genial inseguro
Por Jordi Corominas i Julián |
Revista de Letras, | 25.11.09
John Lennon. Philip Norman
Traducción de Fernando González Carugedo
Anagrama (Barcelona, 2009)
Mother, you had me but I never had you
I wanted you but you didn’t want me
So I got to tell you
Goodbye goodbye
(John Lennon, Mother)
“En mi vida solo he tenido dos amigos: Yoko y Paul”
(John Lennon respondiendo a una pregunta sobre la amistad
Murió Aquiles e inauguró una espiral de héroes fallecidos prematuramente. Alejandro, Cleopatra, Jesucristo, Juliano el Apóstata. El club de los 33 de la Historia. El siglo XIX reinventó el mito y le dio visos más artísticos. Poetas, músicos y pintores accedieron al panteón de los sueños rotos antes de tiempo. La pasada centuria modificó, un mero trasvase léxico, la fórmula y de James Dean pasó a las estrellas del rock. Cinco malditos con 27. Jimmi Hendrix, Joplin, Brian Jones, Jim Morrison, Curt Cobain. Para John Lennon la otra vida empezó a los cuarenta. Su asesinato le convirtió en santo por rebeldía y arrojo. Los pecados de antaño se convirtieron en milagros engendrados porque la explotación póstuma de su figura transformó su ser en un modelo contracultural fácilmente aceptable en la normalidad, orgullosa de tenerle en su mausoleo legendario, feliz por adorar a un chico a la defensiva que mediante la acción derrotó inseguridades y complejos que a tantos atenazan y destruyen.
La relación bibliográfica de Philip Norman con el autoproclamado Working class hero empezó en 1981, año de la publicación de Shout!, biografía beatle que en nada puede ser definitiva. El Renacimiento pop de los noventa ha dado muchos libros–desde Revolution in the head de Ian MacDonald, hasta Here, there and everywhere de Geoff Emerick–mejor informados y documentados sobre las vicisitudes musicales y personales del cuarteto que revolucionó la cultura popular. Veintisiete años después de su primera incursión en el universo fab, Norman vuelve al tema con la legítima aspiración de mejorar otras semblanzas sobre Lennon, desfasadas por el transcurrir de las décadas u olvidadas por innecesarios partidismos. Sin duda, su aportación es sublime, si bien quizá tenga el defecto de centrarse demasiado en los sesenta para luego apuntar datos muy interesantes que no acaban de concretarse, y ello en parte es culpa del desajuste existente entre las partes. Al igual que hicieron Hunter Davies en el pionero The Beatles, publicado en 1968, y Barry Miles en Many years from now, el autor del volumen dedica una extensa introducción a la infancia y adolescencia para que el lector pueda entender como una ciudad medio en ruinas del norte de Inglaterra pudo generar tamaña energía y traspasarla a todo el Planeta. En este sentido, el niño que nace el 9 de octubre de 1940 empieza a caminar con múltiples obstáculos en su horizonte. La Segunda Guerra Mundial y el trabajo de su padre dividirán irremisiblemente el núcleo familiar. Freddie por los mares de cinco continentes. Julia en las pistas de bailes con soldados y marineros. El retorno del progenitor será una tragedia de elección y penuria, un tira de afloja entre Nueva Zelanda y su patria chica. John elegirá una figura materna poco protectora, con la que establecerá una relación especial sin compartir techo. Entre las cuatro paredes de Mendips, la casa de Menlove Avenue, la tía Mimi ejercerá la función de educadora del pequeño, instruido para comportarse correctamente en sociedad y hablar sin el enrevesado e incomprensible acento scousse. La disciplina y los buenos modales serán otro acicate para que el desdichado jovencito se transforme al salir del hogar para vagar en bicicleta durante horas por los campos cercanos, donde los días entre amigos adquieren una textura similar a la de las correrías de Guillermo y su pandilla, nostalgia de parajes desprovistos de televisión y tecnologia. El grupo y la necesidad de un compinche esencial marcarán su existencia.
Al ingresar en la pubertad, Lennon cosecha fracasos en la escuela y descubrimientos de suma importancia que coinciden cronológicamente con el desvanecerse del sopor de la posguerra y la aparición de emblemas inolvidables que alterarán el ritmo de toda una generación. Brigitte Bardot es mencionada en las masturbaciones grupales y modelará el prototipo femenino que guste a John hasta 1968. Elvis será otra cosa, una epifanía con voz de oro que le impulsará a la esfera musical. Nada fue lo mismo después de Heartbreak Hotel. Adoptará, para desesperación de su tía, la estética Teddy Boy– tupé, pantalones ajustados, botas de punta– y pedirá a su madre que le enseñé a tocar algunos acordes de guitarra con su banjo. La experiencia resultará fructífera y le llevará a fundar The Quarrymen, grupo skiffle donde ejercerá de líder con desparpajo, divirtiéndose a la espera de progresar y emular a sus ídolos norteamericanos, feliz por poder actuar en público, reivindicarse y exhibir su humor goon al respetable. El domingo seis de julio de 1957 les contrataron en la fiesta de la iglesia parroquial de Woolton. Cerca de la tumba de Eleanor Rugby acaeció un choque cósmico que parte la biografía en dos partes y exige modificar el tono de este articulo para que lo explicado pueda ser comprensible sin dimensiones enciclopédicas.
Lennon-McCartney: Jugo de limón y aceite virgen en la genialidad
“John tenía un montón de cosas de las que protegerse y eso conformó su personalidad; era una persona muy a la defensiva. Creo que eso producía un equilibrio entre los: John era caústico y punzante por necesidad y, debajo de eso, era una persona completamente afectuosa cuando le conocías bien. Yo era lo contrario: de trato fácil, cordial, no necesitaba ser caústico ni mordaz ni ácido, pero si hacía falta podía ser duro. Aquella asociación, aquella mezcla, era increíble. Ambos teníamos cualidades sumergidas que los dos conocíamos y veíamos. Nunca hubiéramos podido aguantarnos tanto tiempo si hubiéramos tenido sólo una dimensión”.
(Paul McCartney, Many years from now)
“Podríamos mandar nuestras figuras de cera y las masas quedarían satisfechas. Los conciertos de The Beatles ya no tienen nada que ver con la música. No son más que putos ritos tribales”. (John Lennon)
La colisión positiva de esos dos colosos es, sin temor a exagerar, uno de los acontecimientos más trascendentes de la segunda mitad del siglo XX. Ivan Vaughan fue el enlace que les catapultó a una amistad de contrastes que se complementaba y terminó por reforzarse por la muerte de sus dos madres. Paul la perdió en 1956 a consecuencia de un cáncer de mama y John casi vio con sus propios ojos como en julio de 1958 un policía borracho atropelló a Julia, con la que tuvo fantasías eróticas, al lado de Mendips. Esa ausencia compartida cimentó su vínculo y fue un aguijón de camaradería y competitividad. En esa época las estrellas tenían sus propios compositores. Los dos chavales escribían sus letras sin saber que haciéndolo transformaban la tradición. Se reunían en casa de Paul, Mimi no quería que John se relacionara con adolescentes de estatus sociales inferiores, y experimentaban guitarra en mano. La meticulosidad de McCartney profesionalizó la actitud escénica de la banda y Lennon lo agradeció adoptando su papel histriónico, explotado en Hamburgo hasta constituirse en un precedente de actitud punk, con sus saludos nazis en directo, imitaciones de retrasados mentales e insultos a los alemanes por haber bombardeado Liverpool. Si Paul, por versatilidad musical, captaba cualquier melodía que le pusieran delante, John se pavoneaba de ser un rocker puro. La diplomacia enlazada con la provocación en mentes siamesas, conectadas por sinapsis irrepetibles. Viajaron a Paris y se dejaron flequillo. Durante los años previos a la firma de su contrato con EMI, ambos plantaron la semilla del éxito, donde no hubieran llegado sin un sinfín de nombres y casualidades. El autobús 86 y un tal George Harrison fanático de la guitarra. El hermanito pequeño fue el tercer hombre, objeto de burlas por parte de los mayores, que le respetaban por sus dedos habilidosos y un admirable tesón por superarse. Pete Best fue un remiendo de zapato arreglado definitivamente cuando George Martin les abrió la puerta de EMI después del rechazo, el día de año nuevo de 1962, por parte de Decca. Ese contacto no hubiese sido posible sin la prestancia de Brian Epstein, manager de the Beatles y soporte básico para la estabilidad emocional de Lennon, huérfano perpetuo que halló en antiguo responsable de NEMS un apoyo a prueba de bombas. El círculo se cerró con Ringo, el batería que se contentaba con marcar el ritmo, ¡pero de que manera!, y poner paz cuando los egos se hinchaban hasta el infinito. Su opinión, porque no se andaba con chorradas, era la que más contaba para John.
Hasta 1967 Lennon y McCartney compusieron juntos gran parte de los temas que dieron la fama a The Beatles. Nuestro protagonista ejerció de líder en una formación sin alguien que sobresaliera por encima de los demás, un grupo donde los cuatro cantaban y dos se imponían por vigor y genialidad. El protagonista de la biografía de Norman era el iconoclasta, con su gorra a lo Lenin y sus declaraciones, un hombre que, mientras se sumergía en la pesadilla de ser un símbolo global ocultaba su matrimonio con Cynthia para no perjudicar intereses comerciales, un hombre que cuando todos le veneraban pedía socorro en una célebre canción que la mayoría interpretó como otro himno festivo. The Beatles fueron la punta de lanza de esa alegría típica de los sesenta, renovación estética e innovación formal. Letras como poemas. Yeah yeah yeah. Feedback de la nada. Chicas desgañitándose. La apoteosis inglesa de 1963 alcanzó una dimensión superior en Estados Unidos. La muerte de Kennedy y la urgencia del retorno de la sonrisa propiciaron un recibimiento más que multitudinario refrendado por su show en directo en el programa de Ed Sullivan, cuando 73 millones de telespectadores fijaron su mirada en esos ingleses deslenguados, simpáticos y talentosos. Bob Dylan y la marihuana en una habitación de hotel. El triunfo al otro lado del charco incrementó el ya de por si cargado ritmo laboral del cuarteto. Giras y más giras. Gritos ensordecedores que no les dejaban escuchar su propia música. Lennon se sintió encarcelado en un cárcel dorada, sujeto a un modelo de comportamiento que le disgustaba porque le cortaba sus alas de libertad, todo ello en su apogeo creativo, cuando componía más canciones que McCartney y aún era contemplado por los demás como el admirable John, el que bebía cerveza cuando ellos debían conformarse con leche y coca-cola.
1965 rompió las cadenas. En una visita a un amigo dentista tomó, junto a George Harrison, LSD y expandió su mente. Quemó mil barreras y cruzó un límite peligroso. Sus letras se despojaron de tanto amor y adquirieron matices poéticos. Rubber Soul ya le ve, ¡con 25 años!, como un lírico de excepción capaz de escribir letras como Norwegian Wood, con la dulzura cínica y letal de su canto, o In my life, composición madura que contrasta con chiquilladas machistas como Run for your life, agresiva con la mujer y síntoma musical de su malestar conyugal. Mientras Paul vivía en Londres, el y los demás se alejaron de la capital para vivir en lujosas residencias en cansinas urbanizaciones. Mientras McCartney, visitaba galerías y se introducía en las vanguardias, dando rienda suelta a su imaginación en el estudio e inventando el loop en Tomorrow never knows, Lennon consumía televisión y ácidos sin perder su enorme chispa corrosiva plagada de inteligencia. Las tornas iban virando sin que se diera cuenta, sumergido como estaba en su galaxia de drogas e insatisfacción. La encrucijada llegó el 29 de agosto de 1966, semanas después de la polémica sobre Jesucristo y la andanada extremista de la América conservadora. The Beatles dejaron los conciertos en directo y se tomaron una pausa.
El derrumbe y Yoko Ono
“That wedding bells are breaking up that old gang of mine.”
(Gene Vincent & his blue caps)
I need a fix ’cause I’m going down
Down to the bits that I left uptown
I need a fix cause I’m going down
( John Lennon, Happiness is a warm gun)
Ringo siguió siendo Ringo, George se fue a la India, Paul compuso una banda sonora y John aceptó una oferta para rodar una película en Almería. De su periplo español trajo Strawberry Fields, donde nada es real, y una última tranquilidad de espíritu. A finales de 1966 conoció a una artista fluxus, Yoko Ono. Visto y no visto. El cenit estaba a la vuelta de la esquina. Durante seis meses, Lennon y McCartney acapararon todo el protagonismo en el estudio. Harrison se conformó con una canción hindú y algún que otro solo de guitarra. Ringo aprendió a jugar al ajedrez con los roadies. Paul y John coparon el vendaval del Pepper, álbum que, desde una idea conceptual frustrada, abarca un falso grupo, letras psicodélicas, coros de una hermosura inigualable y un final enlazado apoteósico que recibe colofón con A day in the life, estallido de la compenetración entre dos amigos poniendo toda la carne en el asador. Su popularidad sufrió un vuelco, y de ser los músicos más amados pasaron a ser considerados estandartes, iluminados con un don casi sobrenatural.
El verano del amor, All you need is love, fue el sol de la muerte. El adiós de Brian Epstein, víctima de una sobredosis, precipitó lo impensable. Los chicos se quedaron solos en el barco. McCartney se erigió en líder organizativo y director musical del conjunto. Cargó a la banda con su descomunal hiperactividad, propuso rodar el Magical Mistery Tour y asumió toda la responsabilidad para que la nave llegara siempre a buen puerto sin bajar el pistón. Lennon, disminuido por sus adicciones y debilidades, aceptó, cabizbajo. La estancia espiritual en la India fue un último instante armónico previo a la triste batalla. La paz del ashram, alud de nuevas composiciones, se clausuró con un malentendido y un retorno en avión hacia Inglaterra donde confesó a su mujer la mayor parte de sus centenares de infidelidades entre camerinos, prostíbulos, clubs e impolutas habitaciones. Fue a Nueva York con su siamés a lanzar Apple y lo vio acaramelado con una americana, Linda Eastman.
Yoko Ono no se había ido de su existencia. Se habían visto ocasionalmente y se carteaban con frecuencia. En mayo de 1968 la artista japonesa visitó a John una noche, grabaron sonidos, el futuro y polémico por su portada Two virgins, e hicieron el amor al despuntar el alba. Ono sacudió su pasividad, confiriéndole una imagen activista y un tono netamente individualista, separado de sus compañeros. Para remarcar su metamorfosis se dejaba fotografiar con su musa, plantaba bellotas de la paz, vestía de blanco y hasta la llevaba al templo sagrado de Abbey Road, donde nunca antes una mujer beatle había puesto los pies, y lo que es peor, se atrevía a opinar sobre cómo tocaban los chicos. El 13 de octubre fundió a su madre con Yoko, ocean’s child, en la canción Julia. Beatledammerung. The White Album como suma agria de las partes en cuatro vinilos. Crecieron las fricciones, hubo varios conatos de abandono. Paul y sus ideas. Un documental que mostrara al grupo trabajando en un nuevo álbum que presentarían en un concierto. Get Back se transformó, un año después, en Let it Be.
Uno mandón e incansable, el otro heroinómano, irascible y obsesionado con su pareja, de la que no se separaba, y así fue hasta 1973, ni para ir al baño. Discusiones, luchas económicas por acciones y la elección de un nuevo manager. Y siempre, absolutamente siempre, su extensión siamesa, con Paul casándose el 12 de marzo de 1969 en Londres y John emulándole una semana después en Gibraltar. Bed in. Give peace a chance. The Ballad of John and Yoko como resumen musical registrado en una sesión donde sólo participaron ambos. Aun quedó Abbey Road, áureo regalo de despedida con una cara final donde esos señores, Lennon y McCartney, mezclan sus composiciones en un medley épico de 8 canciones y un suspiro a su majestad. And in the end, the love you take, its equal to the love you make. El veinte de septiembre John anunció en privado a sus compañeros que dejaba el grupo. I want the divorce.The dream is over.
Happiness is a warm gun: Una década a investigar
La noticia se mantuvo en secreto hasta el diez de abril de 1970, cuando un deprimido e iracundo Paul McCartney publicó su primer LP en solitario con una entrevista adjunta en que corroboraba la ruptura. La nueva década ve un Lennon politizado que sigue con su calvario personal. Su preponderancia al abordar asuntos que traspasaban la esfera musical le acarreó complicaciones, minucias si las comparamos con su sufrimiento por culpa de la heroína. Alaridos balsámicos. Terapia Janov compartida con Yoko que a nivel creativo engendró John Lennon-Plastic Ono Band, su mejor disco como solista, un exorcismo de confesiones de un hombre en continuo estado cambiante. En 1971 emigra a los Estados Unidos de América y prosigue su incesante agitación de protesta, actitud que contrasta con la salida al mercado de su disco más comercial y soft, Imagine. Sus esfuerzos se centran en obtener la carta verde que le permita anclarse en el Nuevo Mundo sin temor a ser deportado. Da la sensación, y así lo transmiten las páginas escritas por Norman, que ese período es como una válvula de escape para expulsar fantasmas del pasado y proyectar una personalidad radical que concuerde con la ruptura, que aporte una credibilidad al sujeto vigilado por el FBI hasta el estallido del Watergate.
La suerte, pese al sufrimiento interior, le sonríe. En 1973 algo se quiebra y la indestructible unión John Yoko padece una crisis. Escasea el deseo sexual y hay muchas mujeres disponibles. Pactan una pausa que se conoce como el Lost Weekend, cuando Lennon se fue durante año y medio a Los Ángeles, con frecuentes retornos a Nueva York, para emborracharse con Harry Nilsson, Ringo Starr y Keith Moon, además de ser expulsado de clubes, tenérselas con Phil Spector, reencontrarse con Paul McCartney, colaborar con Bowie y Elton John y finalmente reconciliarse con Yoko Ono en el Madison Square Garden.
Ninguna biografía sirve para comprender en su totalidad los últimos cinco años de la vida de John Lennon. Norman afirma tener dudas sobre las informaciones, contenidas en Nowhere Man de Robert Rossen, que retratan al genio de Liverpool como un hombre insano, maniático de la numerología y resentido por el éxito planetario de su otrora socio. Más creíble, aunque demasiado buenista, es la imagen del amo de casa, contento por ejercer de padre, amasar pan y dejar que su mujer, convertida por arte de birlibirloque en una ejecutiva agresiva, se encargue de los negocios. Habrá un término medio, una vía alternativa. Quizá me equivoque y una de las suposiciones atine más que la otra. Sabemos que durante un lustro se retiró y disfrutó con lo básico. En 1980 regresó a las portadas. Double Fantasy fue acogido con reservas y se coló en las listas de manera discreta. El 8 de diciembre de 1980 John Lennon volvía al edificio Dakota después de una jornada en el estudio de grabación. Mark David Chapman, un chalado con El guardian entre el centeno de Salinger como Biblia a quien horas antes había autografiado su último LP, le disparó seis tiros. Murió en un coche patrulla de la policía, camino del hospital. El mundo entero cantó sus canciones y guardó diez minutos de silencio para homenajearle. El poeta amante del surrealismo en los sesenta, el concienciado treintañero de los setenta desaparecía dejando un denso legado. Algunos literatos aun se rasgan las vestiduras si se equiparan ciertas composiciones pop a poesías o novelas, pero tienen que aceptar que muchas canciones ejercen desde su calidad lírica, y no sólo hablamos de John, una potencia imparable. El problema es que nuestros tiempos de marketing por doquier practican severas y vomitivas manipulaciones. Lo artístico queda relegado. Lennon y el Che no distan mucho. La música se ha ido a otra parte. Detesto las camisetas.
PS: El libro destaca entre otras cosas por su precisión. En más de ochocientas páginas sólo hay dos errores de bulto. La grabación de la parte orquestal de A day in the life, fue el 10 de febrero de 1967, no el 10 de marzo. Julia, canción mencionada en este artículo, no dura 33 segundos, sino 2 minutos y 54 segundos.
Jordi Corominas i Julián
http://corominasijulian.blogspot.com
http://www.revistadeletras.net/john-lennon-la-dura-vida-de-un-genial-inseguro/

La FIl 2009

México enciende su pasión por los libros
La Feria del Libro de Guadalajara abre sus puertas a la mejor literatura - La ciudad de Los Ángeles es la invitada de este año al certamen
PABLO ORDAZ - Guadalajara -
El País, 29/11/2009;
Los tatuajes no se borran. Por eso hay tipos que se tatúan el nombre de la amada como prueba de su amor infinito. El alcalde de Los Ángeles fue más allá. Nieto de uno de los millones de mexicanos que cruzaron el río Grande buscando fortuna, se enamoró perdidamente de una mujer y decidió incorporar su apellido al suyo. Antonio Villa pasó a ser Antonio Villaraigosa. Para siempre. Para mucho después de que aquel amor muriera. Ayer, Villaraigosa volvió a la tierra de sus abuelos. Para inaugurar, como orgulloso primer alcalde mexicano de Los Ángeles, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL). Tal vez la única feria donde la literatura se vive, de forma colectiva, con la pasión de un tatuaje en la piel.
Villaraigosa es un alcalde con carisma. Uno de esos políticos raros que no echan balones fuera. Invitado a dar la conferencia inaugural de la FIL -dedicada este año a la ciudad de Los Ángeles-, abordó sin complejos todas las cuestiones que separan, más que unen, a su país con el de sus abuelos. Ante la mirada del escritor mexicano Carlos Fuentes, Antonio Villaraigosa cargó contra los políticos norteamericanos que ven en sus vecinos del sur una amenaza más que una oportunidad. No deja de ser curioso ver a un alcalde -el de la segunda ciudad más poblada de Estados Unidos- llamando a la rebelión: "No podemos permitir que doce millones de hombres y mujeres sigan bajo las sombras. No podemos aceptar un no como respuesta a una reforma migratoria razonable".
¿Que qué tiene que ver esto con una feria del libro? Todo. Al menos con la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Porque la FIL es una feria distinta a todas las demás. Aquí los libros se disfrutan como en ningún sitio. Aquí, desde el primer minuto del primer día, el público llena todos los espacios y busca con verdadera pasión los últimos títulos, el encuentro fugaz con su autor preferido, ojalá una firma con dedicatoria. Aquí, por increíble que parezca, los escritores son vitoreados como futbolistas. Aquí, y no es exageración, se prefiere una metáfora de Rafael Cadenas a una finta de Cristiano Ronaldo. Aquí todo, hasta el alcalde que se tatuó el amor en su apellido, se mira desde el tamiz esperanzador -y protector- de la literatura. Todo. Hasta la difícil coyuntura que atraviesa México.
Sin ir más lejos, la novela que Carlos Fuentes presentó ayer, Adán en Edén, también convierte en literatura el presente que asfixia: "Me pasan informes de armas recuperadas en México. Un rifle en Acapulco después de un asalto a las oficinas del procurador con saldo de tres secretarias muertas. Dos rifles recuperados en carreteras federales (...). Saco las cuentas. Cinco armas recuperadas por las autoridades en México. Cinco. Miles de armas importadas por los carteles de la droga. Miles. Mansiones con puertas de metal, banderines de colores, ventanas tapiadas, pistoleros en las azoteas, jardineros armados".
Desde ayer y hasta el domingo próximo, por los pasillos de la FIL los mexicanos se pueden encontrar al premio Nobel Orhan Pamuk, o a Carlos Fuentes, o a Mario Vargas Llosa, o a José Emilio Pacheco, o a Carlos Monsiváis, o a Élmer Mendoza, o a Rosa Montero presentando su novela Instrucciones para salvar el mundo, una novela que es una historia de supervivencia: "Un cuento tragicómico sobre esta vida angustiosa que tiene esa apariencia de Apocalipsis. Ojalá mi libro sea como esas bolsas que te dan en urgencias cuando vas con un ataque de angustia para que respires dentro".
La FIL, que hoy entregará el primer Premio Internacional de Ensayo Isabel Polanco a Rafael Rojas por su obra Las repúblicas de aire, escuchó ayer las palabras de Rafael Cadenas. Con su voz cansada, el viejo poeta habló del devenir de la literatura desde la frontera de la nostalgia. Su discurso bien se podría haber titulado como aquel maravilloso libro del también poeta José Manuel Caballero Bonald Tiempo de guerras perdidas. Porque en algún momento, como si estuviera leyendo el último parte llegado desde el frente, se escuchó al poeta decir: "Pierde terreno la metáfora".

¿Cómo hemos llegado a esto?

Cómo hemos llegado a esto?/Timothy Garton Ash, es catedrático de Estudios Europeos y ocupa la cátedra Isaiah Berlin en el St. Antony's College, Oxford, y es profesor titular de la Hoover Institution, Stanford.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

Publicado en El País, 28/11/2009
Tintín y Mrs Tiggy-Winkle [personaje de un cuento de Beatrix Potter] suscitarían más respeto en el escenario mundial". Este comentario de la carta de un lector a otro periódico es, sin duda, horriblemente injusto, pero el nombramiento de Herman Van Rompuy y Cathy Ashton para los dos cargos supremos de la UE es muy decepcionante. De los dos, el puesto más importante es el de la alta representante para la política exterior, y ése ha sido el nombramiento más sorprendente. Ashton, a la que no conozco, parece agradable, capacitada y creadora de consensos, y quizá es más dura de lo que parece, pero resulta doloroso contemplar su falta de experiencia internacional. Incluso su camarada del nuevo laborismo y antecesor como comisario de comercio de la Unión, Peter Mandelson, la elogia de forma tan tibia que hay que interpretarlo como un "maldita sea" ("Maldita sea, ¿por qué no me han nombrado a mí?"). Fuera de la Comisión Europea, cuyo presidente está claramente encantado con la elección de la comisaria, la sensación de anticlímax es palpable. "Es bastante menos de lo que esperábamos", comentó un miembro de la Administración de Obama, con discreción diplomática. Lo único bueno que se puede decir es que los dos recién llegados no van a emprender su trabajo con la carga de unas expectativas desmesuradas. Tienen todo por demostrar.
P
Puede que Van Rompuy y Ashton no estén bien cualificados para representar a la UE en el sentido de atraer la atención de Washington y Pekín. No son grandes estrellas. Pero sí la representan siguientemagníficamente en el sentido de que hacen visible o manifiestan su carácter interno. Es más, son tan representativos de la UE de hoy como Ban Ki-moon lo es de la ONU actual.
En este momento de anticlímax, me acuerdo de uno de mis lemas favoritos: "el optimismo de la voluntad, el pesimismo del intelecto". Pero confieso que mi voluntad, generalmente optimista, necesita una inyección de esteroides para vencer el pesimismo del intelecto. Con esteroides, mis argumentos optimistas serían los siguientes: dado que, en realidad, casi todo sigue dependiendo de los Estados miembros, está bien tener a dos figuras discretas que son creadoras de consensos. En los próximos años, Van Rompuy puede concentrarse en construir los hábitos de la cooperación estratégica en el Consejo Europeo y Ashton en la importantísima construcción del servicio exterior europeo. Si está bien asesorada y aprende rápido, no hay motivos para que Ashton no escoja a la gente más adecuada, tome las debidas decisiones burocráticas, establezca embajadas eficientes de la UE en los países más necesarios, y así sucesivamente.
Su buena relación con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, será fundamental para que pueda contar con las grandes fortalezas de la UE -comercio, ayuda al desarrollo, ampliación, política de competencia, etcétera- a la hora de abordar cualquier problema exterior concreto. Unos cuantos éxitos, tal vez en países más pequeños de África y Oriente Próximo en los que Alemania, Francia y Reino Unido no sientan la abrumadora necesidad de tener sus propias políticas separadas y diferentes, abrirá las puertas a otros triunfos más sustanciales. Los análisis comunes elaborados por el servicio exterior europeo convencerán gradualmente a los ministros de Exteriores de que sus intereses nacionales coinciden, en general, en nueve de cada diez ocasiones. La política exterior europea avanzará cuando los intereses nacionales coincidan suficientemente; cuando no lo hagan, no avanzará.
El ascenso continuado de grandes potencias no europeas como China, India y Brasil ayudará a que los europeos presten atención al mundo en el que están. Poco a poco, surgirá una nueva cultura estratégica en todo el continente, en la que los europeos hablarán sobre las mismas cuestiones de política exterior de forma similar (aunque en distintos idiomas) en cada país. De aquí a cinco años, se habrá preparado el terreno para un alto representante más prominente que por lo menos sea verdaderamente capaz de ser una estrella en El Cairo, si no en Pekín.
Sin embargo, el intelecto pesimista no está de acuerdo y replica: qué más quisieras, voluntad optimista, qué más quisieras. Los jefes de los Gobiernos nacionales no son los únicos que se resisten a hacer lo necesario para que Europa hable con una voz más fuerte. Con su resistencia, representan los deseos de la mayoría de su gente. Desde el punto de vista intelectual, quizá son conscientes de que debemos aclararnos las ideas; desde el punto de vista político, están influidos y atados por su política nacional. Después de cada cumbre europea, todos los primeros ministros se apresuran a relatar a sus medios nacionales los triunfos que han obtenido. La presuntuosa presentación que hizo Brown del nombramiento de Ashton en Bruselas fue un ejemplo escandaloso. El teatro de la política es completamente nacional y local, no europeo. El único teatro político europeo lo proporciona Silvio Berlusconi, y se trata de una ópera bufa.
A la mayoría de los ciudadanos europeos les gusta lo que les ofrece la UE en materia de libertad de circulación, prosperidad, seguridad y libertad de consumo. Pero cada vez lo dan más por descontado, incluso en lugares como Estonia que, hace 20 años, ni siquiera figuraban en el mapa como Estados soberanos. Los europeos, en general, no están interesados en proyectar el poder de Europa en el mundo, y, desde luego, no el poder militar. Muchos piensan que ya lo hemos hecho demasiadas veces a lo largo de nuestra historia. Lo que queremos ahora es que traigan a nuestros chicos de Afganistán y nos dejen en paz.
Ya es suficientemente difícil conservar nuestra propia calidad de vida, con su mezcla de prosperidad, diversidad, ocio y seguridad social. Incluso la idea de extender esas ventajas a otros europeos, como los de los Balcanes, para no hablar de Turquía, se encuentra cada vez con más resistencia. En la prensa de calidad se pueden leer complejos argumentos que explican que necesitamos una política exterior europea simplemente para defender, a largo plazo, esa calidad de vida que tanto valoramos los europeos, pero esos argumentos sirven de poco. Los retos actuales del mundo -el cambio climático, la pobreza mundial, Rusia, la ascensión de China- no son factores inmediatos y movilizadores, como los ejércitos del Tercer Reich de Hitler o la Unión Soviética de Stalin en el corazón de Europa. No provocan el sentimiento de que debemos ponernos inmediatamente en pie y responder al llamamiento.
Es decir, al evitar tomar decisiones difíciles, Europa está tomando su propia decisión: está escogiendo un declive suave, lento y fragmentado. Europa está convirtiéndose en un museo de la buena vida; todavía brillante y moderno, pero volviéndose poco a poco más oscuro y decrépito con los años. Y esta Gran Suiza tiene los rostros que merece. O eso es, por lo menos, lo que dice el intelecto pesimista en un lluvioso día de noviembre.



or desgracia, no es ningún enigma cómo se ha llegado a esto. Ojalá lo fuera. Pero no ha habido ninguna aberración. Al contrario, estos nombramientos han seguido la lógica política de la Unión Europea en su estado actual. Reflejan la voluntad de los Gobiernos democráticamente elegidos de los Estados miembros y de los dos mayores grupos políticos en el Parlamento Europeo. Van Rompuy era el candidato en el que se pusieron de acuerdo Francia, Alemania y el grupo de centro derecha. Ashton surgió como intersección de tres criterios: que fuera de centro izquierda, según la definición del grupo de centro izquierda del Parlamento (puesto que el centro derecha había obtenido la presidencia), británica, a cambio de que Gordon Brown renunciara a la candidatura de Tony Blair a la presidencia, y mujer. El hecho de que hubiera en Europa, al menos, 50 personas mejor cualificadas para el puesto, entre ellas varios ministros de Exteriores en activo y retirados, no importaba nada frente a estos criterios de "representación". La objeción de que Ashton no hubiera sido nunca elegida para ningún cargo nacional, en mi opinión, no cuenta. Tampoco lo han sido muchos miembros excelentes del Gobierno de Estados Unidos. Lo importante son sus credenciales de política exterior, no su falta de legitimidad democrática directa.

Los Minaretes en Suiza



Este domingo 29 de noviembre tendrá lugar en Suiza una votación para aprobar o no la construcción de minaretes en las mezquitas.
Se trata de la inclusión en la Constitución de una cláusula que prohibiría la construcción de minaretes en las mezquitas que vayan a construirse en Suiza.
La iniciativa fue presentada en mayo de 2007 por el partido ultraderechista y mayoritario en el Parlamento Federal, la UDC, que ven el minarete como "un signo de dominación política y de voluntad de poder", más que como símbolo religioso.
Hoy día existen en Suiza 200 lugares donde se predica el Islam pero sólo cuatro cuentan con minaretes, siendo el más famoso el de la Mezquita de Ginebra.
El 4,6 por ciento de la población helvética, es decir 400 mil personas se declara musulmana, y de ellos, sólo el 10 por ciento se autoproclama practicante.
El alminar o minarete es el nombre con el que se conocen las torres de las mezquitas. Ambos nombres proceden del árabe منار min ... Ver más...ār o manār, el primero directamente con adición del artículo árabe al- y el segundo del francés minaret, tomado del turco, minare, que a su vez lo toma del árabe. La palabra árabe minar significa en realidad «faro», porque en siglos pasados era frecuente la colocación de luces en los minaretes para orientar a los viajeros hacia la ciudad. En árabe la palabra que designa más propiamente al minarete es مئذنة mi'dhana, es decir, lugar desde donde se realiza el adhan o llamada a la oración.

La Rreal Academia de la Lengua española señala:
Del fr. minaret, y este del turco minare).
1. m. Torre de las mezquitas, por lo común elevada y poco gruesa, desde cuya altura convoca el almuédano a los mahometanos en las horas de oración
Su principal cometido es, por tanto, facilitar que la máxima cantidad de gente posible oiga cada una de las cinco llamadas diarias a la oración. Para ello suele tener en su parte más alta un balcón que lo rodea, desde el cual el muecín o almuédano realizaba tradicionalmente la llamada a la oración mediante la voz. En la actualidad, el almuédano ha sido sustituido con frecuencia por un megáfono.

La forma de los alminares varía según las zonas. En el Magreb, las mezquitas suelen tener sólo uno, de planta cuadrada, el ejemplo más bello es el antiguo alminar de la Gran Mezquita de Kairuán en Túnez. En el oriente musulmán son habituales las mezquitas con más de uno, generalmente dos o cuatro, y de forma variable. Son característicos en los lugares de influencia otomana los esbeltos minaretes de sección circular, con un balcón sobresaliente y un tejado cónico.
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Suiza vota para prohibir los minaretes en las mezquitas

La iniciativa fue presentada en 2007 por cargos del Partido Popular de Suiza, una formación nacionalista y xenófoba, aunque no parecen existir grandes problemas de integración en el país
R. CARRIZO COUTO - Ginebra -EL, 28/11/2009
Los suizos están convocados hoy a las urnas en referéndum federal para tomar una decisión sin precedentes y polémica como pocas que, de ser adoptada, causaría una tormenta diplomática mayúscula para su país. Se trata de la inclusión en la Constitución de una cláusula que prohibiría la construcción de minaretes en las mezquitas que vayan a construirse en Suiza.
La espinosa iniciativa fue presentada en mayo de 2007 por cargos del UDC-SVP, o Partido Popular de Suiza. En este país cualquier ciudadano puede proponer un referéndum, si obtiene el apoyo de 100.000 votantes. En el caso de los minaretes, el comité logró reunir nada menos que 114.895 firmas. Y ello en la totalidad de los 26 cantones que componen la Confederación Helvética.
Los partidarios de la prohibición ven el minarete como "un signo de dominación política y de voluntad de poder", más que como símbolo religioso. Estos temen una Suiza repleta de minaretes en un futuro cercano y critican la "discreta invasión" musulmana, que buscaría "establecer un orden jurídico y social contrario a las libertades garantizadas por la Constitución". Según un informe, la justificación de los partidarios del "no" es en un 53 % de casos "para mandar un claro mensaje contrario a la implantación en Suiza de la sharia, o ley islámica".
El Ejecutivo ha expresado su oposición a la propuesta y ha recomendado a los ciudadanos votar contra esta modificación del artículo 72 de la Constitución. Las últimas encuestas darían el triunfo a los partidarios del "no" con algo más del 50% de los votos. Pero los analistan afirman que un margen de partidarios de la interdicción superior al 30% sería igualmente muy preocupante para la imagen internacional de Suiza. El peso global del electorado del partido SVP-UDC a nivel nacional equivale a más de un cuarto del censo. La formación nacionalista, populista y xenófoba obtuvo un 29 % de votos en las elecciones federales de 2007.
De momento, en territorio suizo solo existen cuatro minaretes, siendo el más famoso el de la Mezquita de Ginebra. A diferencia de las serias dificultades de integración que se observan en los suburbios de París, Bruselas o Londres, la inmigración musulmana parece integrarse aquí sin grandes dificultades, lo que añade aún más incomprensión sobre las verdaderas razones de la iniciativa del Partido Popular. Los musulmanes de Suiza son mayoritariamente provenientes de Turquía, Albania y la ex-Yugoslavia. Su número se calcula en unas 400.000 personas.
Las consecuencias de una posible aprobación serían catastróficas para la imagen de Suiza en el mundo árabe-musulmán y afectaría de forma grave a los intereses económicos de la nación alpina. La ministra de Asuntos Exteriores, la socialista Micheline Calmy-Rey, dejó planear en varias intervenciones públicas la posibilidad de que una prohibición pusiera a Suiza en el punto de mira del terrorismo islámico internacional. Una posibilidad doblemente grave dado que Suiza es un país tradicionalmente bien visto por los países musulmanes y es un destino privilegiado para los ricos emires del Golfo Pérsico.
El minarete que se ve en la foto es una mezquita en Estambul

La Cumbre de Estoril

El Presidente Calderón se ausentará del territorio nacional del 29 de noviembre al 1º de diciembre de 2009, a fin de participar en la XIX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se efectuará en Estoril, Portugal, y cuyos trabajos preparatorios y eje temático son la innovación y el conocimiento.***

Hospedada por el Gobierno de Portugal, que encabezan el Presidente Aníbal Cavaco Silva y el Primer Ministro José Sócrates Carvalho Pinto de Sousa, esta Cumbre . a inagurarse la noche del domingo- permitirá a los Jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos analizar, compartir experiencias y, en todo lo posible, concertar políticas públicas que profundicen la vinculación entre investigación, desarrollo e inversión, y las distintas etapas de los procesos productivos, a fin de potenciar el desarrollo económico y social de Iberoamérica.
La Cumbre de Estoril estará precedida por la II Reunión de Coordinadores Nacionales y de Responsables de Cooperación iberoamericanos, y por la Reunión de Ministros de Relaciones Exteriores, cuyos trabajos y resultados serán sometidos a los Jefes de Estado y de Gobierno, quienes al término de la Cumbre suscribirán la Declaración de Lisboa y el Programa de Acción, exposición política sobre los temas de la Cumbre, e instrumento central de las acciones en materia de cooperación que los gobiernos iberoamericanos habrán de instrumentar.
Dice un comunicado de Los Pinos que durante su estancia en Estoril, Calderón sostendrá un desayuno de trabajo con el Rey Juan Carlos I de Borbón y el Presidente del Gobierno Español, José Luis Rodríguez Zapatero, "así como otros encuentros bilaterales con distintos Jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos, y con altos dirigentes de los organismos internacionales que asistirán a la Cumbre."
Sin embargo, el tema de la cumbre será sin duda la crisis hondureña
La situación en Honduras, que se arrastra desde el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya el pasado 28 de junio, y de la no legitimación de las elecciones organizadas para mañana domingo por el golpista Roberto Micheletti, hablarán y mucho los dirigentes de las 22 naciones que integran el foro regional.
El presidente Lula da Silva llega a Portugal para ejercer a fondo su liderazgo para lograr que la cumbre de Estoril condene sin paliativos las elecciones hondureñas nacidas de un golpe de Estado. Para lograr, en definitiva, que la región contradiga con una sola voz a Washington. Brasil, representa la postura más firme de rechazo a unas elecciones espurias, que, en principio, serán reconocidas por los gobiernos de Estados Unidos, Colombia, Costa Rica y Perú. Venezuela, Bolivia, Argentina, Chile, Ecuador y Nicaragua están, de momento, con Brasil.
No estará en Estoril el presidente venezolano, Hugo Chávez, ni Evo Morales de Bolivia, ni Tabaré Vázquez, de Urugua debido a que están inmersos en procesos electorales. Tampoco el nicaragüense Daniel Ortega, el guatemalteco Álvaro Colom y el paraguayo Fernando Lugo, aparentemente, por "razones domésticas". Tampoco irá el presidente Raúl Castro de Cuba y el país estará representado por el titular de Exteriores, Bruno Rodríguez.

La crisis hondureña pone a prueba la Cumbre Iberoamericana de Estoril
El presidente de Cuba, Raúl Castro, anuncia que no estará en la reunión que arranca mañana en Portugal
FRANCESC RELEA - Lisboa -
El PAIS,  28/11/2009
La situación en Honduras y el futuro político de uno de los países más pobres de Occidente pondrán a prueba la unidad de la región, en la XIX Cumbre Iberoamericana que se inaugura este domingo por la noche en Estoril. De la crisis hondureña, que se arrastra desde el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya el pasado 28 de junio, y de la no legitimación de las elecciones organizadas para mañana domingo por el golpista Roberto Micheletti, hablarán y mucho los dirigentes de las 22 naciones que integran el foro regional.
Brasil, el gigante hemisférico, representa la postura más firme de rechazo a unas elecciones espurias, que, en principio, serán reconocidas por los gobiernos de Estados Unidos y alguna otra nación. El presidente Lula da Silva llega a Portugal para ejercer a fondo su liderazgo para lograr que la cumbre de Estoril condene sin paliativos las elecciones hondureñas nacidas de un golpe de Estado. Para lograr, en definitiva, que la región contradiga con una sola voz a Washington.
No estará en Estoril el presidente venezolano, Hugo Chávez, lo que atenuará la beligerancia de los discursos y, sin duda, la escenificación de su contencioso con el colombiano Álvaro Uribe, por el apoyo militar estadounidense a Bogotá en la lucha contra el narcotráfico. Tampoco acuden a la Cumbre el boliviano Evo Morales ni el uruguayo, Tabaré Vázquez, inmersos en procesos electorales. Ni el nicaragüense Daniel Ortega, el guatemalteco Álvaro Colom y el paraguayo Fernando Lugo, aparentemente, por razones domésticas. Como es habitual con Cuba, el presidente Raúl Castro ha dejado para última hora el anuncio de que no asistirá a la reunión, y el país estará representado por el titular de Exteriores, Bruno Rodríguez.
El lema de este año es Innovación y Conocimiento, en una región donde el 30% del gasto en este concepto es de origen privado, y donde el porcentaje de investigadores que trabaja en el sector público y universidades es del 80%. Todo lo contrario de lo que ocurre en la mayoría de países desarrollados. Los asistentes a la Cumbre pondrán sobre la mesa la recapitalización del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), una signatura pendiente, que ya fue planteada sin éxito en la cumbre del G-20 de Pitsburg.
España y Portugal tratarán de que la Cumbre de Estoril sirva para dar un empujón al acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, cuya negociación empezó en 1999. El secretario de Estado para la UE, Diego López Garrido, dijo esta semana en Lisboa que el acuerdo está más maduro que nunca, y que es posible que llegue a firmarse durante la Presidencia española, en la cumbre de mayo en Madrid entre la UE y América Latina. El ministro portugués de Exteriores, Luis Amado, el ex presidente Felipe González y el embajador español en Lisboa, Alberto Navarro, han dado también muestras de optimismo sobre la próxima firma del acuerdo. De momento, en la agenda de Estoril figura una reunión a nivel de ministros de España, Portugal y los cuatro países miembros de Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay). No se descarta que pueda realizarse un encuentro, aunque sólo sea para la foto, de los máximos líderes de estos seis países.
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Lula responde a Obama que no aceptará el resultado de las urnas en Honduras
El presidente brasileño insiste en que no puede avalar un golpe de Estado
JUAN ARIAS - Río de Janeiro - 28/11/2009
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha respondido a la carta que le había enviado el presidente estadounidense, Barack Obama, en la que éste le anunciaba que Estados Unidos está dispuesto a aceptar el resultado de las elecciones hondureñas del próximo domingo. Según el ministro de Asuntos Exteriores, Celso Amorim, Lula ha respondido que Brasil no va a aceptar el resultado de las urnas, porque no puede avalar un golpe de Estado.
Según Amorim, el tono de la carta de Lula a Obama, en la que tocó otros temas de conflicto entre Brasilia y Washington, fue "amistoso". La carta fue precedida por una conversación de más de una hora entre el ministro Amorim y la secretaria de Estados de EE UU, Hillary Clinton. Según informaciones del diario O Globo, la conversación del ministro con Clinton tuvo como finalidad que se agudizasen las divergencias entre ambos paises".
Según Amorim, en la conversación con Clinton "se discutió educadamente". Afirmó que ambos sostuvieron posturas divergentes y que "ahora hay que esperar a ver cómo se desarrollan las cosas".
Brasil se mantiene, a pesar de la carta de Obama a Lula, firme y compacto en su decisión de no aceptar al presidente que salga elegido de las urnas el domingo en Honduras. Para el asesor de la Presidencia de la República para asuntos internacionales Marco Aurelio García, ello favorecería que hubiera otros intentos de golpes de Estado en América Latina si los golpistas saben que, al final, acabarán siendo asimilados por la comunidad internacional.
"Divergencias" con EE UU
Para García y Amorim no existe un conflicto entre Brasil y Estados Unidos. Existen sólo "divergencias y diferentes puntos de vista". El ministro de Exteriores ironizó ayer al afirmar que "Brasil tiene obsesión. Si no concuerda en algo con los Estados Unidos es como si un rayo fuese a caer sobre nuestra cabeza. No es así".
Para García, a quien Lula escucha siempre con mucha atención, "si la comunidad internacional y Honduras quieren legitimizar estas elecciones, van a ser responsables, como mínimo, de lo que pase en aquel país. Vamos a tener un periodo de larga inestabilidad en un país que estaba tranquilo", dijo ayer. Según García, no hay posibilidades, por el momento, de que Brasil armonice sus posiciones con Washington. "El tiempo está contra nosotros", confesó, con tono de cierta resignación.
Colombia, Costa Rica y Perú comparten con EE UU la decisión de aceptar los resultados electorales en Honduras. Venezuela, Bolivia, Argentina, Chile, Ecuador y Nicaragua están, de momento, con Brasil.
Preguntado ayer Lula sobre si Brasil estaría dispuesto a reconocer bajo alguna circunstancia el resultado electoral, respondió que, "del modo en que se están desarrollando las cosas, Brasil no reconocerá el resultado de las elecciones y seguirá sin mantener relaciones con Honduras".
Lula afirmó también que no se trata de que Brasil sea "más radical, más guapo o más feo que los otros países", sino que, al haber vivido 21 años de dictadura militar, "sabe muy bien lo que es un régimen autoritario" y que por eso sigue defendiendo al depuesto Manuel Zelaya, elegido en las urnas, como presidente legítimo de Honduras.
Por su parte, el presidente de Costa Rica y ex mediador del conflicto hondureño, Óscar Arias, llamó a la comunidad internacional a la "cordura" y la instó a reconocer los resultados de las elecciones "si todo transcurre bien", informa Efe. En una entrevista con la cadena de televisión CNN desde Israel, donde se encuentra en visita oficial, Arias manifestó que desconocer al ganador de los comicios sería aun más dañino para Honduras. "¿Por qué los vamos a castigar con un segundo huracán Mitch, que es [lo que significaría] no reconocer al nuevo Gobierno, aislarlo, quitarle la cooperación?", cuestionó el mandatario costarricense y Premio Nobel de la Paz 1987.

Las FARC siguen

La Seguridad Democrática en crisis
http://www.cambio.com.co/portadacambio/856/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_CAMBIO-6673772.html
Se reactivan las Farc, sigue el paramilitarismo y las bandas criminales acechan en las grandes ciudades.
Revista SEMANA.COM. 28 DE NOVIEMBRE DE 2009
Los resultados de 2009 indican que la política de Seguridad Democrática ha empezado a declinar. Tuvo su punto más alto en 2008 cuando fueron extraditados 14 jefes paramilitares, se produjo la muerte de tres miembros del Secretariado de las Farc, se realizó la 'Operación Jaque' que trajo a la libertad a Íngrid Betancourt y a otros 14 secuestrados, y se redujo el tráfico de drogas.
Fue el momento cumbre de un proyecto que a lo largo de seis años había reducido los homicidios, los secuestros y el asedio de los grupos ilegales a los grandes centros de población y producción, mediante un gran esfuerzo del Estado y del sector privado que llevó a un aumento de más del 70 por ciento de los efectivos de la Fuerza Pública y a uno similar en los gastos de defensa.
Los impactantes resultados de 2008 generaron una gran euforia en el Gobierno y en la opinión pública y llevaron a pensar a muchos sectores que los paramilitares eran asunto del pasado y que las guerrillas estaban en su momento final.
Sin embargo, el balance de las acciones y de la presencia de los grupos ilegales en 2009 muestra un panorama distinto. Una nueva generación de paramilitares -llamados por el Gobierno 'Bacrim', bandas criminales- está extendiéndose de manera acelerada por todo el país y sus acciones han logrado un récord que supera la suma de las actividades de las Farc y el Eln.
Especial atención merece el caso de las ciudades. Medellín ha regresado a una situación muy parecida a la de 2003. Las bandas y los 'combos' se han reactivado y han logrado que este año la cifra de homicidios se acerque a 2.000: una tasa de 73 por cada 100.000 habitantes. Bogotá está empezando a vivir una preocupante presencia de grupos armados y mafias en las principales entradas y salidas de la ciudad, que acuden a la violencia y al sicariato para apoderarse de negocios lícitos e ilícitos. Y en otras 13 ciudades también se siente la proliferación de grandes bandas herederas de los paramilitares.
En cuanto a la guerrilla, después de sus graves derrotas en la cordillera Oriental, se ha atrincherado en lugares clave de la cordillera Central y en las zonas fronterizas de Venezuela y Ecuador, y ha iniciado con éxito un proceso de reorganización de sus fuerzas y relanzamiento de sus actividades. Hasta octubre 20, las Farc registraban 1.429 acciones, cerca del 30 por ciento más que en 2008. Han vuelto a atacar bases fijas y a incursionar en cascos urbanos con resultados muy negativos para las Fuerzas Militares y la Policía. El Eln, a pesar de su marginalidad y su baja actividad en los últimos años, muestra ahora un incremento considerable en sus filas y una mayor actividad de sus estructuras en Cauca, Nariño y Arauca.
Las Fuerzas Armadas están afrontando una dura prueba. El asesinato de 12 jóvenes oriundos de Soacha en un lejano paraje de Norte de Santander a manos de una unidad del Ejército, sacó a la luz pública una inmensa cadena de ejecuciones extrajudiciales que tienen a la Fuerza Pública en graves aprietos ante la Justicia y ante la comunidad internacional. Se conoció entonces que la Fiscalía tiene en procesos a más de 2.000 miembros de las Fuerzas Armadas y que 476 están presos. Esta situación, ligada al desgaste natural que traen siete años de ofensiva continua sobre las guerrillas, ha llevado a una pérdida de iniciativa de las Fuerzas Militares en algunas zonas del país.
La visión de que ha comenzado el declive de la seguridad democrática emana del informe anual del Observatorio del Conflicto Armado de la Corporación Nuevo Arco Iris. Sobre la base de fuentes oficiales de la Vicepresidencia de la República, el seguimiento de la prensa regional, estudios monográficos en regiones y ciudades, y un diálogo intenso con otros centros de investigación y con fuentes de inteligencia militar, los investigadores de Arco Iris han logrado una radiografía de la situación de los grupos irregulares y del estado de la confrontación en el país, y señalan que es urgente un cambio en las estrategias que parta de reconocer los nuevos desafíos de la criminalidad en las ciudades y el reacomodo de las guerrillas. Que tenga en cuenta también la reducción de los gastos en el conflicto interno que vendrán con la crisis económica, el recorte de los dineros del Plan Colombia y la atención de la crisis con Venezuela.
Una gráfica que recoge una larga línea de tiempo de las acciones del Estado y de los grupos irregulares puede ilustrar el momento en que nos encontramos:
En su afán de esconder las limitaciones y fallas que se presentaron en la negociación con los paramilitares, el Gobierno ha insistido en deslindar los grupos que ahora se cobijan bajo las denominaciones de Águilas Negras, Los Rastrojos, Los Paisas, Nueva Generación, Ejército Revolucionario Popular Anticomunista de Colombia, Oficina de Envigado, Autodefensas Gaitanistas de Colombia, etc., de las fuerzas que estuvieron en la mesa de conversaciones en Santa Fe Ralito. Y también ha intentado minimizar el alcance de las acciones de estas organizaciones.
Pero un examen de los lugares donde actúan estos grupos, de sus jefes y del tipo de acciones que realizan, permite concluir que corresponden a estructuras que nunca se desmovilizaron, grupos y personas que después de participar en el proceso de desmovilización han vuelto a las acciones armadas, y nuevas fuerzas reclutadas a partir de la ruptura generada por la reclusión de una parte de la cúpula paramilitar en Itagüí y su posterior extradición a los Estados Unidos.
Los acontecimientos de 2008 y 2009 muestran que tenían mucho de cierto las afirmaciones que Iván Roberto Duque, 'Ernesto Báez', consignó en una carta enviada al alto comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, en diciembre 28 de 2006. "Queremos percatar a los colombianos sobre la gravedad del fenómeno de las mal llamadas bandas emergentes, que no son más que grupos de autodefensas desmovilizados a medias, por el fracaso de la reinserción y en proceso acelerado de rearme y expansión, dirigidos por comandantes con tanto poder como usted efectivamente los pudo conocer, y que alcanzaron a quedar por fuera de las puertas de la cárcel", decía Báez. Y agregaba: "Al respecto me veo forzado a recordarle que de los 40 grandes jefes que Usted conoció dentro de la cúpula federada de las Auc, 19 están detenidos, esto indica que más del 50 por ciento de estos altos mandos gozan de libre albedrío, entre ellos el cofundador histórico de las Auc. En igual condición están más de 500 segundos comandantes y cerca de 1.000 mandos medios".
En 2008, la Corporación Nuevo Arco Iris logró identificar acciones de estos grupos en 247 municipios. Para 2009 ha logrado registrar alguna actividad en 46 municipios distintos a los de 2008, lo cual indica que en estos dos años han tenido algún tipo de presencia en 293 municipios. Las agresiones a la población civil y las acciones de contacto con la fuerza pública alcanzan la cifra de 2.286 y el número de integrantes se aproxima a 11.000. Sin duda alguna, están involucrados en el narcotráfico, como lo estaban las Auc, pero se dedican también a golpear a las organizaciones sociales y sindicales, a amenazar a líderes de la oposición y a las víctimas que reclaman sus derechos, y a reconstruir sus nexos con sectores de la fuerza pública y con dirigentes políticos. Se diferencian de la anterior generación de paramilitares en que aún no tienen una estructura nacional que los cobije a todos y en que, en algunos lugares, están aliándose con uno de los grupos guerrilleros para compartir actividades de narcotráfico o para luchar por el control territorial combatiendo a la fuerza pública o a otro grupo insurgente.
El caso emblemático del fracaso de la negociación con los paramilitares es Medellín. Con ocasión de los acuerdos de paz realizados por el gobierno del presidente Uribe con Diego Fernando Murillo Bejarano, 'don Berna', que llevaron a la desmovilización de los bloques Cacique Nutibara y Héroes de Granada, los homicidios se redujeron a 781 en 2005, 709 en 2006 y 790 en 2007.
Pero una vez rotas las negociaciones y extraditado 'don Berna', las cifras volvieron a escalar hasta 1.044 homicidios en 2008 y 1.717 entre el 1° de enero y el 31 de octubre de 2009, lo cual indica que en este año el número rondará los 2.000, cifra similar a los 2.012 registrados en 2003.
Las bandas y 'combos' que antes estaban bajo el control de 'don Berna,' han vuelto a una intensa actividad. Las autoridades han identificado cerca de 60 grandes estructuras, parte de las cuales recibe órdenes de alias 'Valenciano' y la otra de alias 'Sebastián'. La gran fragmentación y enfrentamiento que se produjo en 2008 empieza a ceder, y en el punto más alto de la pirámide del crimen han quedado estos dos mandos que en los tiempos de 'don Berna' ocupaban en lugar secundario.
Realizan, en todo caso, las mismas actividades de los anteriores paramilitares: obligan a conductores de vehículos de servicio público y a pequeños y medianos comerciantes de las comunas a pagarles una cuota. Controlan las entradas de la ciudad en la troncal que va hacia la Costa Caribe y en la carretera que lleva a Urabá, y también en el oriente por las vías que conducen a Bogotá y al aeropuerto José María Córdoba, y en el sur en la entrada desde Cali y el Eje Cafetero. Para conectar estos sitios establecen corredores por donde mueven grandes cantidades de drogas y de armas.
Este tipo de control territorial también empieza a darse en Bogotá. Las capturas de testaferros de 'el loco' Barrera llevaron a descubrir el interés de este jefe paramilitar en la compra de predios alrededor de la capital. Así mismo, el registro de 106 acciones de sicariato este año muestra que la disputa por el territorio y por los negocios entre las bandas paramilitares está cobrando gran fuerza en una ciudad que no tenía mayores antecedentes en este aspecto.
Kennedy, Suba, Bosa, Ciudad Bolívar y Usaquén son las localidades más afectadas por la presencia de estas bandas, y Corabastos es uno de los lugares donde con más claridad se registra la actividad de Águilas Negras, el bloque Cacique Nutibara, el grupo Héroes Carlos Castaño y el Ejército Revolucionario Popular Anticomunista, al mando de Pedro Olivero, 'Cuchillo'. También hacen presencia en los sanandrecitos, los centros de expendio de droga, las casas de prostitución e influyen en los juegos de azar y en las cooperativas de vigilancia y seguridad. Privilegian en todo caso el suroriente por donde se sale hacia los Llanos Orientales, o la carrera 7ª en la salida hacia Boyacá. Además de 'el Loco' Barrera y de 'Cuchillo', las investigaciones señalan que existe presencia importante de grupos ligados a mafias de esmeralderos.
No hay aún un aumento sensible de homicidios en Bogotá, lo cual indica que la disputa por la ciudad apenas comienza y las autoridades están a tiempo de impedir que el fenómeno paramilitar eche raíces como en otras ciudades. En este sentido, tanto la prevención como la confrontación de la nueva generación de paramilitares requieren un cambio profundo de la visión del Gobierno y de la actividad de la fuerza pública.
Es claro que tras la negociación con las Auc quedó intacta buena parte de las redes de narcotráfico y de las estructuras militares más especializadas, y ha sido evidente que estas organizaciones mantienen importantes nexos con sectores de la política, la Justicia y las Fuerzas Armadas, y que cuentan con la tolerancia de agentes del Estado en todos los niveles.
El 'Plan Renacer'
La euforia del Gobierno y de la opinión pública por los golpes propinados a la guerrilla en 2008 tenía buenos motivos. La 'Operación Jaque' selló con broche de oro una larga cadena de éxitos militares, dentro de los cual el mayor triunfo fue la expulsión de las Farc de Bogotá y Cundinamarca, y en general la disminución decisiva de sus fuerzas en toda la cordillera Oriental. En 2003, las Farc tenían en Cundinamarca nueve frentes, incluido el frente 'Antonio Nariño', que realizaba operaciones en Bogotá.
En total eran más de 1.200 guerrilleros y no menos de 1.500 milicianos. Las operaciones 'Libertad I' y 'Libertad II', lanzadas en 2003 y 2005, lograron desmantelar la mayoría de esos frentes y que se replegaran hacia Meta y Caquetá. Así mismo, las operaciones lanzadas sobre la Sierra de La Macarena y los llanos del Yarí sometieron a permanente acosos al jefe militar de las Farc, Jorge Briceño, 'el Mono Jojoy', y desbarataron buena parte de sus anillos de seguridad.
Además del castigo continuado de las guerrillas en la cordillera Oriental, la fuerza pública asestó golpes en otras zonas que estremecieron la cúpula de la insurgencia y lograron disminuir sus fuerzas en cerca del 40 por ciento. La ofensiva del Ejército tuvo el mejor momento a finales de 2007 y principios de 2008, cuando 'Manuel Marulanda Vélez', el jefe histórico de las Farc, se debatía entre la vida y la muerte y en las filas de la guerrilla se producía un gran desorden que permitió acciones como el ataque al campamento de 'Raúl Reyes' y el asesinato de 'Iván Ríos' por parte de uno de sus compañeros.
A mediados de 2008 comenzó la reorganización de las Farc con la elección de 'Alfonso Cano' como sucesor de 'Marulanda', y el lanzamiento posterior del 'Plan Renacer', que plantea la reactivación militar de las Farc y la retoma de varios territorios mediante el uso intensivo de minas antipersonal, la movilización de tropa en pequeños grupos, la especialización de francotiradores para hostigar al Ejército en movimiento, la fabricación y uso de armas artesanales para sustituir el armamento convencional, la apertura de escenarios de combate en la cordillera Central y en las fronteras para atraer a la fuerza pública y disminuir la presión sobre la guerrilla en la cordillera Oriental.
Con la reorganización del mando y el nuevo plan, las Farc han logrado frenar el desangre y la desarticulación a las que venían siendo sometidas. Después de la 'Operación Jaque' han recibido muy pocos golpes e incrementado sus acciones: han logrado reactivar varias estructuras en zonas urbanas y rurales, e incluso creado un nuevo frente guerrillero en el Guaviare, algo que no ocurría hacía varios años.
Particular mención merece el crecimiento de sus fuerzas en Cauca, Nariño, el Bajo Cauca antioqueño y las estructuras que tienen presencia en la frontera con Venezuela. Las Farc mantienen en sus filas alrededor de 11.500 guerrilleros. La incursión de un comando guerrillero en el casco urbano de Garzón, Huila, en mayo pasado, y el reciente ataque a una instalación militar en Corinto, Cauca, con un saldo de nueve militares muertos, muestran que las Farc están recuperando capacidad para atacar bases fijas del Ejército y regresar a los ataques urbanos.
La gráfica 3 muestra la evolución anual de acciones bélicas de las Farc. En ellas se incluyen combates, emboscadas, hostigamientos, francotiradores, campos minados activados y ataques a la infraestructura energética. Pero no se tienen en cuenta capturas, confiscación de caletas, desmovilizaciones, acciones que, en términos generales, no implican actividad armada alguna.
Una mirada superficial nos diría que el accionar se ha mantenido estable, pero las características de las acciones se han modificado. Durante 2003, el 31 por ciento fueron realizadas con explosivos y en 2008 llegaron a 64 por ciento. En lo corrido de 2009 la tendencia no se modifica: las acciones con explosivos se acercan a 55 por ciento. Por acciones con explosivos se entiende campos minados, y emboscadas y hostigamientos en las que utilizan estos artefactos.
La gráfica 4 muestra el total de acciones de las Farc en 2009 (hasta el 20 de octubre se registraron 1.429 acciones). En 10 meses, las Farc realizaron un número superior de acciones a la totalidad del año pasado. Si la tendencia continúa, para finales del año las acciones se acercarían a 1.600, un aumento sustancial con respecto a los años anteriores.
La gráfica 4 indica que el número de Campos Minados Activados (CMA) está por debajo del número de Combates (C), mientras que se registraron 177 acciones de Francotiradores (F), 188 Hostigamientos (H), 88 Ataques a la Infraestructura Energética (AIE) y 36 Emboscadas (E). Es decir, que la capacidad bélica de las Farc en términos de confrontaciones abiertas ha aumentado con respecto a 2008.
La nueva coyuntura de las FF.AA.
El auge económico que permitió aumentar la fuerza pública de 260.000 efectivos a 445.000 en seis años y subir el gasto en defensa de 3,2 por ciento del PIB a 4,6 por ciento, según cálculos de Planeación Nacional, o a 6,0 por ciento, según estimaciones de analistas independientes, no va a continuar. El aumento del déficit fiscal no permite gran movilidad en el gasto. Los empresarios empiezan a mostrar reticencias ante el impuesto de guerra que ha producido cerca de seis billones de pesos en los cuatro años de recaudo. Y los recursos del Plan Colombia que contribuían en forma significativa a la movilidad aérea, pueden llegar a un recorte del 40 por ciento.
Al tiempo que los recursos tienden a disminuir, las bajas en las filas aumentan y este año entre heridos y muertos es muy probable que la cifra se acerque a las 2.500, dado que en los primeros seis meses se registraron 1.346, con una alta cuota de mutilados por minas antipersonales. A esta situación se agrega una mayor exigencia en el desplazamiento de las tropas por los nuevos escenarios de combate y por las tensiones en las fronteras. En apenas una semana, a mediados de noviembre, se anunciaron dos movilizaciones importantes de unidades militares: 2.500 efectivos al norte del Cauca para repeler la ofensiva de las Farc en Toribio, Corinto y Jambaló, y una brigada entera hacia la frontera con Venezuela.
No menos importante es la crispación que se siente en algunos sectores de las Fuerzas Militares por la creciente vinculación de sus miembros a los juicios por ejecuciones extrajudiciales y por la entrada en vigencia de la Corte Penal Internacional que tiene puestos sus ojos en la situación colombiana.
Nada fácil va a estar la situación de seguridad en la próxima campaña electoral con una nueva generación de paramilitares en expansión, una guerrilla en proceso de reactivación y una fuerza pública en dificultades. Son asuntos sensibles que deberían estar en el centro del debate electoral, pero los candidatos están eludiendo la discusión bajo la premisa de que en este campo el presidente Uribe es amo y señor, y cualquier mención favorece su reelección.
Por León Valencia,
Corporación Nuevo Arco Iris.