30 jun. 2010

¿Prohibido permitir?

¿Prohibido permitir?Por Fernando Savater, escritor
Publicado en EL PAÍS, 30/06/10;
Como ha señalado Sánchez Ferlosio, no hay disparo más peligroso que el de quien se ha cargado de razón. Ejemplo señero es el de aquel boy-scout cuya obra buena del día fue ayudar a cruzar la calle al ciego que no quería cambiar de acera. En España padecemos hoy una conjura de salvadores para redimirnos de nuestros vicios y nuestras devociones, en la que confluyen una derecha que tiene de liberal lo que yo de obispo y una izquierda torpe en la gestión económica y laboral pero firme en las prohibiciones: del tabaco, de los toros, de la rotulación comercial en lengua impropia y quizá mañana de las corrientes de aire, que también salen caras a la Seguridad Social. A los desobedientes solo nos salva que no siempre se ponen de acuerdo en lo que debe ser proscrito: cuando coinciden, estamos perdidos.
Ahora les toca el turno al burka y al niqab. El Senado -que de irrelevante parece decidido a ascender a nocivo en varias lenguas- recomienda prohibirlo por ley en los espacios públicos… incluida la calle, en nombre de la libertad, la igualdad y la seguridad. Quienes han votado en contra sostienen que no es para tanto, aunque apoyan el fondo de esa argumentación. Admirable batiburrillo. Hay espacios públicos que nadie duda de que deben estar regulados (escuelas, oficinas ministeriales o municipales, controles de aeropuerto, etcétera) y en los que no caben máscaras o disfraces. Pero en otros espacios públicos los controles son más discutibles: ¿debe la autoridad decidir cómo debemos ir por la calle? ¿Pueden prohibirme el maquillaje estrafalario, las pelucas de colores o la barba postiza? ¿Qué me dicen de los tatuajes? ¿Está permitido que un hombre se vista de mujer, aunque eso vaya contra su “dignidad” según el criterio de algunos?
En efecto, las instituciones (que son de todos) no deben implicarse en ceremonias religiosas particulares. Los demócratas laicos (católicos incluidos) celebran que se suprima la implicación militar en el Corpus toledano, indeseable residuo teocrático. Ojalá también se suprimieran los capellanes militares y demás jerarquía clerosoldadesca. Lo mismo cabe decir de los crucifijos en las aulas, etcétera. Pero la neutralidad laica de lo público tiene como objetivo permitir la libertad confesional o impía de los particulares. Mejor dicho, su libertad a secas, de expresar como quieran su personalidad, religiosa o estética, en ciertos lugares públicos y desde luego en su privacidad.
Cubrirse con velos o enseñar todo lo posible forman parte de esa libertad. En el caso de las mujeres que optan voluntariamente por velarse, resulta obvio que no es el velo lo que conculca su libertad, sino la imposiciónde prescindir de él les guste o no. Y tampoco el más tupido de los velos ofende su dignidad tanto como quienes no escuchan su testimonio de lo que piensan o desean y las declara sin apelación esclavas de lo irracional. Llamar a esos procedimientos impositivos “libertad” o “dignidad” es utilizar un nuevo lenguaje similar al que George Orwell patentó en 1984.
Si una mujer es obligada a desnudarse por un proxeneta o a cubrirse de pies a cabeza por un imán, debe haber instancias legales que la protejan eficazmente de tales atropellos. Pero si lo hacen de acuerdo a su voluntad, por mal orientada que esté según opinión de algunos, el atropello vendrá de quien se lo prohíba decidiendo que su criterio es mejor que el suyo, como si ellas no tuvieran raciocinio propio en materia ética. O aún peor, de quienes supongan según su prejuicio que cuando se desnudan lo hacen por gozo liberador y cuando se tapan son prisioneras de negras supersticiones. Según la ministra Bibiana Aído, que no es partidaria de la prohibición, las mujeres veladas son “víctimas” con las que no hay que ensañarse, aunque el objetivo gubernamental sea acabar con el burka “en público y en privado”. ¿Víctimas? Entonces ¿por qué no las salva? ¿No es humillante considerarlas a todas así, quieran o no? ¿No es una ofensa a su dignidad y a su libertad? ¿Por qué la ministra Aído no se decide ya a declararlas “enfermas” y tratarlas como a los homosexuales en esa clínica catalana que se ofrece a curarlos?
La ciudadanía democrática es un marco abstracto e igualitario para que cada cual intente su concreta realización personal, de acuerdo con su cultura, sus creencias, sus pasiones y manías. Como bien analiza Carlo Galli en su jugoso librito La humanidad multicultural (ed. Katz) no es fácil “mantener juntos, sin síntesis definitivas, los diferentes niveles de las culturas (de los grupos dotados de sentido, de lo común), de lo universal (de todos) y de las individualidades (de los particulares)”. Un empeño urgente en nuestras complejas y mestizas sociedades europeas, donde la humanidad concreta “solo puede ser imaginada y producida como crítica universal de los universalismos no críticos y, por igual razón, de los particularismos tribales”. Aquí es imprescindible la educación en valores cívicos y una paciente labor social con los inmigrantes, mientras que la actitud prohibicionista es un atajo que ni comprende ni asume ni remedia las irremediables diferencias.
Yo no sé si los diversos velos islámicos representan (sobre todo para quienes los llevan) la “opresión” de lo femenino: el día que me dé por averiguarlo procuraré acudir a fuentes antropológicas más fiables que la señora Sánchez Camacho, CiU y demás criaturas electorales. Tampoco sé si es ofensivo para la dignidad cívica pintarse la cara con los colores nacionales -y aún peor, la de los niños- para ir al fútbol o airear los trapos sucios familiares en programas del corazón. En cambio creo saber en qué consiste la libertad democrática: en aprender a convivir con lo que no nos gusta. Conviene recordarlo ahora que hay tantos paladines dispuestos a todo por defender “nuestros valores”, porque hay amores que matan… Personalmente, a mí me desagrada profundamente ver mujeres con burka o niqab, pero procuro recordar que también las señoras que los llevan desaprobarán muchas de mis aficiones que no quisiera ver prohibidas (aunque hay quien lo intenta, desde luego).
“Prohibido prohibir” fue uno de los lemas del ahora denostado -por carcas y arrepentidos, a cual más bobo- Mayo del 68 y acepto desde luego que, tomado literalmente, se trata de una peligrosa exageración. Pero entiendo que su verdadero significado era: “prohibidos los inquisidores que quieren salvarnos de lo que somos, por nuestro bien”. Y esta prohibición es de las pocas que siguen en mi devocionario plenamente vigente.

¿Prohibido permitir?

¿Prohibido permitir?Por Fernando Savater, escritor
Publicado en EL PAÍS, 30/06/10;
Como ha señalado Sánchez Ferlosio, no hay disparo más peligroso que el de quien se ha cargado de razón. Ejemplo señero es el de aquel boy-scout cuya obra buena del día fue ayudar a cruzar la calle al ciego que no quería cambiar de acera. En España padecemos hoy una conjura de salvadores para redimirnos de nuestros vicios y nuestras devociones, en la que confluyen una derecha que tiene de liberal lo que yo de obispo y una izquierda torpe en la gestión económica y laboral pero firme en las prohibiciones: del tabaco, de los toros, de la rotulación comercial en lengua impropia y quizá mañana de las corrientes de aire, que también salen caras a la Seguridad Social. A los desobedientes solo nos salva que no siempre se ponen de acuerdo en lo que debe ser proscrito: cuando coinciden, estamos perdidos.
Ahora les toca el turno al burka y al niqab. El Senado -que de irrelevante parece decidido a ascender a nocivo en varias lenguas- recomienda prohibirlo por ley en los espacios públicos… incluida la calle, en nombre de la libertad, la igualdad y la seguridad. Quienes han votado en contra sostienen que no es para tanto, aunque apoyan el fondo de esa argumentación. Admirable batiburrillo. Hay espacios públicos que nadie duda de que deben estar regulados (escuelas, oficinas ministeriales o municipales, controles de aeropuerto, etcétera) y en los que no caben máscaras o disfraces. Pero en otros espacios públicos los controles son más discutibles: ¿debe la autoridad decidir cómo debemos ir por la calle? ¿Pueden prohibirme el maquillaje estrafalario, las pelucas de colores o la barba postiza? ¿Qué me dicen de los tatuajes? ¿Está permitido que un hombre se vista de mujer, aunque eso vaya contra su “dignidad” según el criterio de algunos?
En efecto, las instituciones (que son de todos) no deben implicarse en ceremonias religiosas particulares. Los demócratas laicos (católicos incluidos) celebran que se suprima la implicación militar en el Corpus toledano, indeseable residuo teocrático. Ojalá también se suprimieran los capellanes militares y demás jerarquía clerosoldadesca. Lo mismo cabe decir de los crucifijos en las aulas, etcétera. Pero la neutralidad laica de lo público tiene como objetivo permitir la libertad confesional o impía de los particulares. Mejor dicho, su libertad a secas, de expresar como quieran su personalidad, religiosa o estética, en ciertos lugares públicos y desde luego en su privacidad.
Cubrirse con velos o enseñar todo lo posible forman parte de esa libertad. En el caso de las mujeres que optan voluntariamente por velarse, resulta obvio que no es el velo lo que conculca su libertad, sino la imposiciónde prescindir de él les guste o no. Y tampoco el más tupido de los velos ofende su dignidad tanto como quienes no escuchan su testimonio de lo que piensan o desean y las declara sin apelación esclavas de lo irracional. Llamar a esos procedimientos impositivos “libertad” o “dignidad” es utilizar un nuevo lenguaje similar al que George Orwell patentó en 1984.
Si una mujer es obligada a desnudarse por un proxeneta o a cubrirse de pies a cabeza por un imán, debe haber instancias legales que la protejan eficazmente de tales atropellos. Pero si lo hacen de acuerdo a su voluntad, por mal orientada que esté según opinión de algunos, el atropello vendrá de quien se lo prohíba decidiendo que su criterio es mejor que el suyo, como si ellas no tuvieran raciocinio propio en materia ética. O aún peor, de quienes supongan según su prejuicio que cuando se desnudan lo hacen por gozo liberador y cuando se tapan son prisioneras de negras supersticiones. Según la ministra Bibiana Aído, que no es partidaria de la prohibición, las mujeres veladas son “víctimas” con las que no hay que ensañarse, aunque el objetivo gubernamental sea acabar con el burka “en público y en privado”. ¿Víctimas? Entonces ¿por qué no las salva? ¿No es humillante considerarlas a todas así, quieran o no? ¿No es una ofensa a su dignidad y a su libertad? ¿Por qué la ministra Aído no se decide ya a declararlas “enfermas” y tratarlas como a los homosexuales en esa clínica catalana que se ofrece a curarlos?
La ciudadanía democrática es un marco abstracto e igualitario para que cada cual intente su concreta realización personal, de acuerdo con su cultura, sus creencias, sus pasiones y manías. Como bien analiza Carlo Galli en su jugoso librito La humanidad multicultural (ed. Katz) no es fácil “mantener juntos, sin síntesis definitivas, los diferentes niveles de las culturas (de los grupos dotados de sentido, de lo común), de lo universal (de todos) y de las individualidades (de los particulares)”. Un empeño urgente en nuestras complejas y mestizas sociedades europeas, donde la humanidad concreta “solo puede ser imaginada y producida como crítica universal de los universalismos no críticos y, por igual razón, de los particularismos tribales”. Aquí es imprescindible la educación en valores cívicos y una paciente labor social con los inmigrantes, mientras que la actitud prohibicionista es un atajo que ni comprende ni asume ni remedia las irremediables diferencias.
Yo no sé si los diversos velos islámicos representan (sobre todo para quienes los llevan) la “opresión” de lo femenino: el día que me dé por averiguarlo procuraré acudir a fuentes antropológicas más fiables que la señora Sánchez Camacho, CiU y demás criaturas electorales. Tampoco sé si es ofensivo para la dignidad cívica pintarse la cara con los colores nacionales -y aún peor, la de los niños- para ir al fútbol o airear los trapos sucios familiares en programas del corazón. En cambio creo saber en qué consiste la libertad democrática: en aprender a convivir con lo que no nos gusta. Conviene recordarlo ahora que hay tantos paladines dispuestos a todo por defender “nuestros valores”, porque hay amores que matan… Personalmente, a mí me desagrada profundamente ver mujeres con burka o niqab, pero procuro recordar que también las señoras que los llevan desaprobarán muchas de mis aficiones que no quisiera ver prohibidas (aunque hay quien lo intenta, desde luego).
“Prohibido prohibir” fue uno de los lemas del ahora denostado -por carcas y arrepentidos, a cual más bobo- Mayo del 68 y acepto desde luego que, tomado literalmente, se trata de una peligrosa exageración. Pero entiendo que su verdadero significado era: “prohibidos los inquisidores que quieren salvarnos de lo que somos, por nuestro bien”. Y esta prohibición es de las pocas que siguen en mi devocionario plenamente vigente.

Renuncia la titular de FEPADE

Renuncia titular de la Fepade
Arely Gómez presentó su renuncia en medio de críticas a esa institución electoral por su falta de acción ante irregularidades
Guadalupe Irízar
Ciudad de México (30 junio 2010).- La titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) de la PGR, Arely Gómez, presentó su renuncia al cargo este miércoles, confirmaron a REFORMA fuentes electorales.
La fiscal canceló una comparecencia que tenía programada esta tarde en la comisión especial de seguimiento a los casos de los procesos electorales en los municipios y entidades federativas, en San Lázaro.

Conferencia conjunta en Tams.

Conferencia de prensa del Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y el Gobernador del Estado de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores.
Ciudad Victoria, Tamps, a (noche del)28 de junio de 2010 | Conferencia
SECRETARIO GÓMEZ MONT: Señoras y señores: Acudo en representación del Presidente de la República y del Gobierno Federal.
He tenido oportunidad de conversar con el Procurador, (…) de las instrucciones que el Presidente de la República nos ha dado a todo el Gabinete en el sentido de apoyar tanto al Gobierno del Estado de Tamaulipas como al Partido Revolucionario Institucional en las decisiones políticas que tomarán en las próximas horas.
Asimismo, tuve la oportunidad de entrevistarme con la presidenta de ese partido para ratificarle lo que en la mañana ya le había manifestado el Presidente y ratificó en la conferencia de prensa.
A su vez, pude presentarle el respeto del Gobierno de la República a los familiares del doctor Rodolfo Torre.
En este sentido, al inicio de esta visita, tuvimos el señor Gobernador y su servidor una reunión con el Grupo de Coordinación interinstitucional para hacer los ajustes necesarios a la estrategia de seguridad para el día de las Elecciones.
Es el propósito desplegarlo, fue un programa que ya se tenía aprobado, con un complemento en términos de seguridad derivado de la lamentable circunstancia del atentado contra el doctor Torre, candidato del Partido Revolucionario Institucional.
En este sentido estamos trabajando las dependencias de seguridad del Gobierno Federal con las del estado para pedirle a la sociedad tamaulipeca que participe en el proceso electoral, que estamos realizando todos los esfuerzos necesarios para brindarles seguridad y para demostrarle a la delincuencia organizada que los votos siempre, siempre serán más potentes que las balas.
GOBERNADOR EUGENIO HERNÁNDEZ: Buenas noches, quiero agradecerle al Secretario de Gobernación que esté aquí, en Tamaulipas, en estos momentos tan complicados, tan difíciles.
Como ustedes ya saben -y se los comenté hace unas horas- hablé con el Presidente de la República respecto al crimen del doctor Rodolfo Torre Cantú, Candidato de la Coalición "Todos Tamaulipas" al Gobierno del estado.
Hemos recibido todo el apoyo y el respaldo del Presidente de la República. Hay que seguir adelante.
Han escuchado ya que hace un par de horas, el Instituto Estatal Electoral dio a conocer que este proceso electoral continúa y en ese tenor hemos platicado también con el Secretario de Gobernación, con los diferentes partidos políticos representados en Tamaulipas.
En ese sentido, ya el Partido Revolucionario Institucional y su Coalición tomarán las decisiones en su momento.
Por lo pronto, les expresamos nuevamente nuestros sentimientos como tamaulipecos, estamos indignados, agredidos, no solamente Tamaulipas sino México.
En ese sentido, quiero refrendar el compromiso que tiene el Gobierno de Tamaulipas para seguir combatiendo todo tipo de delincuencia y pedirle al Gobierno de la República acciones más efectivas, acciones que nos permitan vivir en paz y tranquilos en Tamaulipas y en todo México.
El Gobierno Federal ha hecho un esfuerzo notable, pero insuficiente y en ese sentido, valoro -de verdad- el apoyo que hemos recibido del Presidente y hace unas horas, también en el Grupo de Coordinación Interinstitucional, solicité al Secretario de Gobernación, aquí presente, que incremente la fuerza federal en Tamaulipas.
Todos sabemos que la competencia en cuanto al crimen organizado corresponde al Gobierno Federal y en ese sentido pedimos mayor efectividad, pedimos que se hagan cosas más efectivas.
Los tamaulipecos y los mexicanos sufrimos ese tema. Este crimen artero de nuestro candidato, de Rodolfo Torre Cantú, nuestro candidato priísta, es una evidencia de que hay una gran problemática referente a la delincuencia organizada que ha crecido en los últimos años.
A pesar del férreo combate que se le ha dado por parte del Gobierno Federal, tenemos una presencia muy importante en gran parte del país.
En ese sentido, señor Secretario, muchísimas gracias por acudir a Tamaulipas, por acudir a ver a la familia de nuestro amigo Rodolfo; valoramos muchísimo, de verdad, el interés del Presidente y aquí los tamaulipecos iremos trabajando, unidos como siempre, para salir adelante como hemos salido en otras ocasiones.
PREGUNTAS Y RESPUESTAS
PREGUNTA: Secretario, buenas noches. Primeramente le preguntaría: ¿Atraerá la PGR este caso?; y segundo: ¿Qué garantías habría para los tamaulipecos de que se va a esclarecer, cuando no tenemos todavía noticias de lo que ocurrió con el candidato del PAN en Valle Hermoso, Mario Guajardo?
También, si me permite, señor Gobernador del estado: Gobernador, ¿usted considera que están las condiciones dadas para la Jornada Electoral del próximo domingo, 4 de julio, para continuar con este proceso electoral?
SECRETARIO GÓMEZ MONT: A ver, la Procuraduría de Justicia del Estado está haciendo todas las diligencias con el apoyo de peritos y un equipo especial de la Procuraduría General de la República.
Hemos ofrecido nuestra colaboración, no vamos a hacer nada que entre en conflicto con el Gobierno del estado y en ese sentido, entiendo que vamos caminando por un camino serio, de una investigación seria, que tienda a esclarecer los hechos.
El atentado que hoy sufrió el doctor Torre es inusitado, era un hombre que no tenía enconos conocidos, era un hombre probo, tenía una relación apacible y respetuosa con toda la clase política en el estado y no teníamos conocimiento alguno de que hubiera recibido amenazas y eso obliga a que se haga una investigación seria y discreta.
Ustedes saben que en relación a esto, ahorita lo fundamental es darle espacios a quienes tengan la responsabilidad de investigar estos hechos y herramientas para que se puedan llegar a esclarecer estos hechos y se pueda enfrentar a los sicarios.
Por lo otro, son investigaciones que van en camino y sólo cuando se tienen certezas a partir de lo investigado, se comunican a la opinión pública; no quiere decir que no se pueda saber, sino que el proceso está en investigación y entiendo que en el caso del candidato panista de Valle Hermoso, las investigaciones van avanzadas.
GOBERNADOR EUGENIO HERNÁNDEZ: En cuanto a las condiciones para realizar la elección en nuestro estado el próximo domingo, el Instituto Estatal Electoral, los señores consejeros de este Instituto dieron a conocer hace un par de horas la determinación de seguir adelante en el proceso electoral.
En ese sentido, en el Grupo de Coordinación Interinstitucional hemos diseñado un operativo integrado por las corporaciones federales y estatales para dar mayor certidumbre a la ciudadanía para evitar que este tipo de sucesos sigan realizándose.
SECRETARIO GÓMEZ MONT: Debe quedar claro que los operativos ya se venían discutiendo y definiendo dentro del Grupo Interinstitucional y lo que hoy se discutió es un ajuste que tome en cuenta ciertas zonas a partir del evento, del atentado que hoy se ha sufrido en Tamaulipas.
Sin embargo, en términos generales, los operativos ya se venían diseñando y estamos en el proceso de echarlos a andar en estos días a fin de hacerlos aparentes y visibles.
Yo le pido a la ciudadanía tamaulipeca que esté atenta, que recibirá la presencia de la autoridad y que confíe y participe en el proceso electoral.
Esta es una afrenta que en primerísimo lugar se da contra los miembros simpatizantes del Partido Revolucionario Institucional, pero atrás de ellos estamos todos los mexicanos que nos sentimos afrentados por una agresión en contra de las instituciones democráticas.
Salvador Maceda, de TV-Azteca.-Señor Secretario, volviendo a insistir en este asunto, desde la perspectiva del Gobierno Federal, del Gobierno del estado, ¿hay garantías suficientes para tener seguras unas elecciones, sobre todo en relación al resto de los candidatos?, que supongo ya habrán manifestado otras fuerzas partidistas también su preocupación por lo que ha pasado y que están temerosos de que les pueda pasar lo mismo a sus candidatos.
¿Hay las garantías suficientes para poderles garantizar, para poderles dar una elección segura?
Y segundo: Quisiera preguntarle ¿cuál es el estado de fuerza que está presentando en este momento el Gobierno Federal para apoyar el operativo?, señor.
SECRETARIO GÓMEZ MONT: Primero, se ha hablado con los candidatos y se están afinando estrategias con respeto a su propio proyecto de actividad política en los próximos días.
Y por lo que toca al estado de fuerza, usted sabe que yo jamás revelo eso, porque implica información que puede simple y sencillamente alertar o informar a aquellos que tenemos que controlar y combatir. Nunca doy ese tipo de información.
Pero será incrementado, a petición del propio grupo; será incrementado. Si de por sí ya se percibió el que había un estado de fuerza suficiente, habrá un complemento que tienda a asegurar zonas de vigilancia que no se tenían contempladas por no haber presentado problemas en cierta parte del estado.
Ahora necesitaremos un espacio extraordinario a fin de que esas zonas también sean patrulladas.
PREGUNTA: Una pregunta para usted, Secretario: Nos dice que esto es una afrenta en contra del PRI, ¿no es en contra de las instituciones, no es en contra del país?
SECRETARIO GÓMEZ MONT: No, yo no dije eso. Dije que en primerísimo lugar lastima a los miembros y simpatizantes del Partido Revolucionario Institucional, pero que atrás de ellos -y en segundo lugar- afrenta a todos los mexicanos.
No reconocer que este es un hecho que lastima primordialmente a los familiares, a los deudos y a los priístas, en mi opinión sería una declaración hipócrita.
PREGUNTA: Hace no más de 15 días usted aquí, en esta ciudad, nos decía que había condiciones para la elección, hoy le pide a la gente que salga. ¿Qué garantías de seguridad les da?
SECRETARIO GÓMEZ MONT: Percibirán ustedes la acción de la autoridad para seguir patrullando la zona y necesitamos que la gente participe, que no se deje derrotar por estos eventos y que la gente participe para que la democracia no quede a disposición de grupos de criminales.
Víctor Muñoz, de Milenio Televisión:- Señor, en doce estados del país se van a presentar elecciones, ¿qué le dice el Gobierno Federal a esos 12 estados del país para que no estén como en este momento, en Tamaulipas, donde la gente está temerosa de salir incluso a las calles?
SECRETARIO GÓMEZ MONT: Mire, hemos estado hablando con todos los Gobernadores, se han venido discutiendo y diseñando operativos especiales de seguridad para el día de la elección.
Yo tengo contemplado visitar algunos de esos estados entre mañana y pasado mañana, para hacer público en lo que hemos venido trabajando en las últimas semanas y meses: Operativos coordinados donde la Federación y el estado toman decisiones tácticas para garantizarle a la sociedad que pueda salir a ejercer libremente su voto.
PREGUNTA: Última pregunta: ¿No hace falta labor de inteligencia por parte del Gobierno Federal en lugar de patrullajes después de un evento como este?
SECRETARIO GÓMEZ MONT: Yo creo que es una decisión que no es disyuntiva, las dos cosas son fundamentales: Actos de presencia de la autoridad, despliegue de la autoridad, al mismo tiempo que recolección de información y procesamiento de esa información.
Por ello, es muy importante colaborar con la autoridad para transmitir, a través de los mecanismos de denuncia anónima, a través de los mecanismos de reportes de llamadas y suministrar a la autoridad información relevante que le permita reaccionar en ciertos momentos frente a los despliegues o actos de la delincuencia organizada.
A la autoridad le toca manejar la fuerza, pero la información y la colaboración social para esos propósitos es fundamental para aumentar la eficiencia.
Ricardo Grosolo, del periódico Expreso:- Secretario, sobre la petición que hace el Gobernador de reforzar seguridad ¿será solamente para este proceso o continuará también mayor presencia en el estado?
SECRETARIO GÓMEZ MONT: Obviamente que nuestro interés primordial de corto plazo es la celebración del proceso, pero esto significa también un compromiso de mediano y largo plazo.
En cuanto a tiempos y fechas, entenderá usted, otra vez, que es información que debe quedar reservada para garantizar una mayor eficiencia en los operativos.
Gracias

Editorial de El País

EDITORIAL/El País, 
El reñidero mexicano
La imparable 'guerra del narco' amenaza al país con el espectro de 'Estado fallido'
El País, 30/06/2010;
La guerra del narco en México no solo es tremendamente cruenta -más de 25.000 asesinatos en tres años-, sino que por su misma naturaleza constituye un salvaje espectáculo que lastra dolorosamente la imagen del país. Los últimos episodios: la muerte de un candidato a gobernador de Tamaulipas, una de las 12 gobernaciones que irán a las urnas el domingo, y la de un conocido cantante de narcocorridos ponen de relieve los propósitos de los mafiosos. Pese a que el primero ha sido el peor atentado en casi 20 años, sus objetivos no eran estrictamente políticos, ni a favor ni contra el PRI, al que pertenecía el candidato, como tampoco castigar a un cantante traidor, sino avisar de que nadie está a salvo.
Y lo cierto es que, como recuerda el presidente Calderón -del conservador PAN-, los índices de criminalidad son relativamente moderados, ciertamente inferiores a los de Colombia y a leguas de los de varios países de América Central.
¿A qué se debe entonces la imparable carnicería mexicana? Hay dos escuelas de pensamiento. Una critica a Felipe Calderón por haber desencadenado una guerra innecesaria, porque quería darle un tono decisivo a su mandato, inaugurado por una ajustada victoria electoral sobre el candidato izquierdista Andrés López Obrador, y para ello había que lanzar una vasta operación contra una red envilecedora, pero que estaba a lo suyo y no quería llamar la atención del poder. Frente a esta teoría, otra argumenta que esa red mafiosa relativamente discreta había ido extendiéndose como una hidra por el cuerpo social, y lenta pero inexorablemente estaba transformando México de conducto entre países productores -como Bolivia, Perú y Colombia- y el gran receptor, Estados Unidos, a una nación de consumidores individuales. Es difícil en este contexto, además de hipócrita, reprochar al presidente mexicano haber tomado la iniciativa de combatir esta lacra hasta sus últimas consecuencias.
Lo gravísimo, sin embargo, es que esa guerra en la que el Estado se ha implicado a fondo no se está ganando. La intervención del Ejército para sustituir a una policía corrompida no ha hecho sino agudizar la violencia sin resultados apreciables. Y si no hay corrección de rumbo, nos hallaremos ante una tragedia no solo mexicana, sino por extensión latinoamericana. El acechante espectro de un Estado fallido es algo que hoy no se puede permitir el mundo de habla española.

La fotografía era el mensaje

Los mensajes del PRI
Ejecentral.com, June 30, 2010
Los priistas respondieron ayer al Presidente Felipe Calderón en dos tiempos:
El primero, en pleno Tamaulipas, a unos cuantos pasos del féretro con los restos de su candidato a la gubernatura, Rodolfo Torre Cantú. Ahí, bajo la sombra del duelo, la dirigente del tricolor asestó, a manera de banderillas, un par de frases y calificativos que se repetirían a lo largo del día.
-Nosotros no usamos los duelos para cadenas nacionales.
-Políticos improvisados que pretenden lucrar con el asesinato…
Esas dos expresiones, más el anuncio de que por la noche el PRI daría un mensaje desde su sede nacional, levantaron expectativas y crearon inquietud entre los propios priistas y los medios. “Algo duro se viene…”, avizoraban.
En la Presidencia de la República contuvieron el aliento. Los panistas callaron.
A las siete de la noche, el edificio A del Revolucionario Institucional mostraba en su fachada –por tercera ocasión en su historia reciente—un moño negro (las otras dos ocasiones fueron en 1994, cuando los asesinatos de Luis Donaldo Colosio y de José Francisco Ruiz Massieu).
Al interior, se congregaban jerarcas y gobernadores: Manlio Fabio Beltrones, Francisco Rojas, Jesús Murillo Karam, Emilio Gamboa, Fidel Herrera, Ivonne Ortega, Andrés Grenier, José Calzada, Humberto Moreira, Ney González, Carlos Flores Rico, Miguel Angel Osorio, Joel Ayala, Cruz López, José Aguilar Padilla..; y a los pocos minutos se uniría Enrique peña Nieto.
Sobre una tarima negra rodeada de flores blancas y con el logotipo del PRI cruzado por un moño negro en la pared de fondo, los poderosos del PRI tomaron asiento en semicírculo y se dispusieron a escuchar a su presidenta nacional, envuelta ella también en un huipil negro.
Pocas sonrisas, nada del bullicio clásico frente a las decenas de cámaras y micrófonos. Sin mayores preámbulos, Beatriz Paredes dio inicio a su segundo mensaje. Las primeras frases parecían ser la respuesta directa a la convocatoria del Presidente de la República al diálogo:
-Siempre hemos estado dispuestos a dialogar, pero con liderazgos legítimos y no fruto del oportunismo, que bregan en la borrasca de aguas tormentosas para ver si recomponen sus posicionamientos, cuando ha sido precisamente la irresponsabilidad y el cortoplacismo, el querer ganar a cualquier costo, lo que ha enturbiado el debate y envilecido a la política.
Luego, un recordatorio sobre la elección presidencial:
-Nuevamente se le pide al PRI civilidad, cuando fue la responsabilidad democrática del PRI la que le dio vigencia a este régimen, cuando los legisladores de nuestro Partido hicieron el quórum para que se rindiera protesta.
Tras varios reproches sobre el manejo partidista de los programas sociales en las campañas, el uso de las instituciones de seguridad en el espionaje electoral y el uso de la guerra sucia como método, volvió a la convocatoria presidencial:
-Más que declaraciones, discursos, debates, los mexicanos necesitan que la estrategia de seguridad sea eficaz, las familias quieren recuperar la tranquilidad.
Y de nuevo restregó lo dicho por la mañana:
-Rechazamos y nos llena de indignación lo que observamos como el fermento de una estrategia de lucro político de una tragedia que nos agravia.
Para finalmente exigir:
-Demandamos justicia, el esclarecimiento de los hechos que cegaron la vida de Rodolfo Torre Cantú.
Con ello cerró el mensaje nacional.
Un cierto desconcierto cruzó entre los asistentes: ¿Vamos al diálogo o no vamos?, se preguntaban unos. ¿Qué quiso decir?
La respuesta la tenían otros: “está muy claro en lo que dijo Beatriz por la mañana: nada con improvisados políticos…”
Más que las palabras, lo que quedaba tras el segundo mensaje del PRI era la imagen, el simbolismo de lo que había acontecido en esos quince minutos: la demostración de unidad de los priistas en ese momento; la imagen del bloque de poder que ellos representaban ante sus adversarios y, sobre todo, ante el propio Presidente de la República.
La fotografía era el mensaje.

Mesnajes institucionales

Mensaje del Secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, en la sala de prensa de esta dependencia; noche del martes29 de junio de 2010 |
Los hechos ocurridos el pasado lunes, en los que perdieron la vida el candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas y otras personas, son motivo más que suficiente de luto, dolor y respeto. Así lo asumimos en el Gobierno Federal.
México enfrenta en la lucha por la seguridad pública y contra el crimen organizado un desafío nacional que reclama más que nunca una visión de Estado por encima de visiones e intereses parciales o partidistas.
Por esa razón el Gobierno Federal reitera explícitamente su llamado al diálogo a las fuerzas políticas, a los poderes públicos, a la sociedad y a los distintos órdenes de gobierno.
No es posible ni se pretende anular las legítimas diferencias que, en una democracia como la mexicana, son naturales y se expresan con la absoluta libertad que ha costado tanto trabajo conseguir a los mexicanos. Hoy esa libertad y esa democracia están amenazadas y por esa razón debe abrirse un espacio a la civilidad y a los argumentos entre quienes tenemos deberes y representación política.
No podemos desconocer que en algunos puntos de la geografía nacional la violencia que se vive tiene hondas raíces y que vienen de muchos años atrás. Son consecuencia de un largo proceso de descomposición social y política que es urgente remediar.
El Gobierno Federal está convencido de que el crimen organizado debe ser detenido y a eso se ha abocado tanto el Gobierno Federal, con el apoyo de las fuerzas armadas, en estricto cumplimiento de su mandato constitucional.
Esos mismos hechos son prueba fehaciente de la ausencia de escrúpulos de quienes, desde el crimen organizado, pretenden vulnerar las instituciones democráticas de nuestro país y ocupar los espacios que corresponden a la sociedad y al Estado.
La magnitud de la amenaza y la violencia con la que actúan y acechan estos grupos criminales es tal que requiere el esfuerzo compartido de los tres órdenes de gobierno y de los tres poderes de la unión. Es un asunto grave del Estado Mexicano en su conjunto.
Ante ese formidable desafío, el gobierno del Presidente Calderón, desde el primer día de su administración, al tiempo de emprender una lucha frontal contra esa delincuencia organizada, con todos los instrumentos existentes a su alcance, ha hecho reiteradamente un llamado a todas las fuerzas políticas del país a asumir la responsabilidad que a cada una corresponde para superar este reto.
Hoy, de nueva cuenta, el Presidente Calderón ha convocado al diálogo a todos los actores involucrados para evaluar la situación y la estrategia. Es un llamado responsable y de buena fe. Aun para quienes consideren que la estrategia contra el crimen organizado puede mejorarse, el diálogo al que se convoca es una oportunidad inmejorable para plantear sus propuestas y, así, contribuir con los argumentos a fortalecer la estrategia.
Coincidimos en que no es momento de lucrar con la tragedia. La coyuntura electoral exige de nosotros una conducta ejemplar. Todos debemos hacer la parte que nos corresponde para tener una jornada electoral limpia y pacífica este domingo.
Todos debemos respetar el legítimo duelo por lo que ahora ha ocurrido. El duelo de las familias y de los compañeros de partido. Pero precisamente por ese dolor, todos debemos asumir la responsabilidad que nos toca para superar las causas que han hecho posible que los violentos hubieren cegado las vidas de personas de bien.
Hoy acompañamos a los priístas en este momento difícil, como en otro tiempo la sociedad ha acompañado a los militantes de otras opciones políticas que han sido víctimas de esta delincuencia.
Somos muchos, muchísimos más los mexicanos que aspiramos a tener un país más seguro y más limpio. La convocatoria al diálogo y a la corresponsabilidad que ha formulado el Presidente de la República, ante estas duras evidencias, así lo acreditan. Este llamado obedece a la necesidad de articular acciones en común para un problema común.
México es de todos.
México reclama que las legítimas diferencias que definen la pluralidad del país, sirvan para construir, en unidad, un mejor destino para todos.
La unidad nacional debe partir de la aceptación recíproca de que todos tenemos la calidad de mujeres y hombres comprometidos con el bien de México.
La unidad nacional es un esfuerzo colectivo por vivir en paz, en libertad, con instituciones fuertes que asumen su parte de responsabilidad.
A construir esa unidad nacional debemos, hoy más que nunca, empeñarnos todos.
***DECLARACIÓN DE LA SEÑORA BEATRIZ PAREDES, PRESIDENTA DEL PRI
El priísmo nacional está de luto; mediadía del martes 29 de junio
Sabemos que las personas de buena fe que habitan en nuestro país, también lo están.
Compartimos el dolor de nuestros correligionarios tamaulipecos, y, con ellos, apreciamos las condolencias y expresiones sinceras de solidaridad que hemos recibido. Al mismo tiempo, rechazamos, y nos llena de indignación, lo que observamos como el fermento de una estrategia política de lucro con la tragedia que nos agravia; exigimos respeto a nuestro dolor, exigimos respeto a nuestro duelo, y demandamos sobre todo, justicia, el esclarecimiento de los hechos que segaron la vida de Rodolfo Torre Cantú, de Enrique Blackmore Smer, de Luis Gerardo Sotero Subieta, de Rubén López Zúñiga y de Francisco David López Catache.
Más que declaraciones, reclamamos una investigación ágil y certera que encuentre a los culpables. El PRI y el Pueblo de México, en estos temas exigen resultados.
El crimen contra Rodolfo Torre Cantú, Candidato de la Coalición Todos Tamaulipas, integrada por el PRI, Nueva Alianza y el Partido Verde Ecologista de México, se inscribe en el clima de inseguridad que prevalece en nuestro país (22,700 muertos durante el sexenio, según cifra oficial con fecha a marzo de este año), se realiza este crimen en medio de un ambiente de crispación que ha sido y es altamente dañino para la vida nacional, y que deteriora el destino democrático del país.
En el Estado democrático, actuar con responsabilidad y civilidad política, supone desechar la guerra sucia como método, implica no alentar la polarización, significa propiciar la confianza y colaboración entre los tres órdenes de gobierno, habida cuenta que la República es una Federación. Instituciones democráticas debilitadas, y política envilecida, es caldo propicio para que la delincuencia pretenda enseñorearse.
El priísmo tiene muchos agravios, y ha sido nuestra responsabilidad con México y nuestra preocupación para encontrar, junto con la sociedad mexicana, las soluciones que requiere la gente, que demanda empleo, ingreso y seguridad, lo que nos ha llevado a no responder a provocaciones y a colocar el interés superior del país como vector fundamental de nuestra acción política. Siempre hemos estado dispuestos a dialogar, pero con liderazgos legítimos y no fruto del oportunismo, que bregan en la borrasca de aguas tormentosas para ver si recomponen sus posicionamientos, cuando ha sido precisamente, la irresponsabilidad y el cortoplacismo, el querer ganar a cualquier costo, lo que ha enturbiado el debate y envilecido a la política.
Nuevamente se le pide al PRI civilidad, cuando fue la responsabilidad democrática del PRI la que le dio vigencia a este régimen, cuando los legisladores de nuestro Partido hicieron el quórum para que se rindiera protesta.
Una vez más, se convoca al PRI, cuando hemos planteado en sucesivas entrevistas nuestra preocupación por el subejercicio presupuestal, cuando se tienen congelados los recursos para obras prioritarias para el desarrollo en las entidades gobernadas por correligionarios nuestros; cuando no se investiga el posible uso de las instituciones de seguridad en el espionaje electoral; cuando los delegados federales orientan su actuación con propósitos partidistas.
Con seriedad y visión de Estado, afirmé en repetidas ocasiones, que en el PRI no queríamos someter a debate la estrategia de Seguridad Nacional, señalaba, y lo reitero, que comprendía que era un asunto de tal relevancia y delicadeza, que los mexicanos debíamos encontrarnos unidos para enfrentar al crimen organizado. Así respondieron también nuestros legisladores cuando aprobaron las iniciativas que fortalecían el papel de las instituciones de procuración de justicia. Declaré, asimismo, nuestro respeto histórico por la Armada y el Ejército Mexicano. Saludo a las Fuerzas Armadas de nuestro país, que no obstante no ser su función constitucional el combate al crimen organizado, sirven a la Patria en ese terreno, atendiendo a las instrucciones de su Comandante Supremo.
Hoy, lo reitero, más que declaraciones, discursos, debates, los mexicanos necesitan que la estrategia de seguridad sea eficaz, las familias quieren recuperar la tranquilidad.
Cinco familias tamaulipecas, que perdieron a sus miembros y los familiares de los compañeros que se encuentran heridos, se unen a esta exigencia general. Señoras y Señores:
Estimados amigos de los medios de comunicación que atendieron esta convocatoria.
Los priístas estamos unidos, en el dolor, y ante la felonía. No habrá ni la más mínima fisura donde se filtre la insidia, ni la manipulación.
Estamos unidos, gobernadores, legisladores, organizaciones y grandes fuerzas políticas que conforman nuestro mosaico plural y heterogéneo; legisladores locales, presidentes municipales, simples militantes. Estamos unidos acompañando a los familiares de las víctimas en su dolor. Tendremos la fuerza, como la han tenido miles de mexicanos, asolados por el crimen, para sobreponernos a nuestra pena, con entereza y dignidad. Es lo que nos enseña a diario el pueblo mexicano.
Rodolfo Torre era un hombre de ideales, un médico; como legislador defendió la salud y la vida; como tamaulipeco creía en el desarrollo de su región y en este gran país.
Son esos ideales, los profundos, los que nos hermanan, y los que nos identifican con otros hombres y mujeres progresistas de México, con otras fuerzas políticas.
Por eso, afirmo categóricamente: el crimen no nos doblega, ni nos va a doblegar.
Los priístas no permitiremos que la vulneración de la democracia por medio de la violencia, propicie el triunfo del caos generalizado, o de su rostro más perverso, el autoritarismo. Por ello, en medio de la desgracia, cumpliremos con nuestro deber el día de los comicios. Lo hacemos con el convencimiento de que la participación electoral es la respuesta más firme a quienes pretenden sabotearlos y el mejor homenaje a los caídos.
En medio de los días aciagos que ensombrecen a la Patria, el amor profundo de la familia de Rodolfo Torre, que la mañana de hoy en Tamaulipas, nos dio una lección de entereza, generosidad y vida, tengo la convicción de que los mexicanos venceremos la tragedia, cada quien en su ámbito, �por qué?, porque la entereza del pueblo de México, es mayor que el gran dolor, porque nuestra fuerza es mayor que nuestra miseria, y nuestra esperanza es mayor que nuestro miedo.
Gracias,
México, D. F., a 29 de junio de 2010.
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Mensaje a Medios de Comunicación del Presidente Calderón, en cadena, mañaa del martes 29 de junio de 2010:
Muy buenos días, amigas y amigos de los medios de comunicación.
Señoras y señores.
Ante la gravedad del hecho que implica el cobarde asesinato de Rodolfo Torre Cantú, Candidato de la Coalición Todos Tamaulipas a la Gubernatura de ese estado, ayer dirigí un mensaje al pueblo de México, en el cual hice un llamado a la unidad, y a la necesidad de crear un frente común. En particular, me dirigí a las y a los señores Gobernadores, a las y a los señores legisladores, a los dirigentes políticos.
Por otra parte, también he escuchado, y de manera muy atenta, el llamado que durante el día de ayer diversos actores políticos y sociales han expresado, en el sentido de que, por encima de legítimas diferencias, es indispensable que las fuerzas políticas nacionales y las autoridades de los distintos órdenes de Gobierno, nos reunamos de manera urgente para dialogar y dar una repuesta unitaria y eficaz.
Una respuesta serena y determinante, que sea reflejo de causa común de todos los que representamos a los ciudadanos, y no sólo del Presidente; una respuesta que implique unidad de esfuerzos y voluntad política de todas las representaciones partidistas.
Concretamente, se produjeron el día de ayer planteamientos directos, que planteaban al Gobierno Federal la conveniencia de convocar a los partidos políticos a un diálogo directo sobre estos temas.
Estoy convencido de que hoy, más que nunca, se requiere ese diálogo y de esa unidad, porque unidos, los mexicanos podemos vencer, y venceremos, a un enemigo común, que hoy amenaza con destruir, no sólo nuestra tranquilidad, sino también nuestras instituciones democráticas.
Porque es en la división entre los mexicanos donde los criminales encuentran los espacios y las vulnerabilidades para dañar a México.
Por eso, también he estado en comunicación con diversos líderes políticos del país en las últimas horas, a fin de poder establecer y concretar ese diálogo, un diálogo que nos permita encontrar, por encima de cualquier diferencia, una posición de unidad frente a este enemigo común.
Por eso, hoy también convoco a todas las fuerzas políticas del país, a todos quienes creemos y defendemos la democracia, a que dialoguemos sobre éste y otros desafíos que México enfrenta de manera directa; a que demos juntos una respuesta unida y firme, frente a quienes atentan contra la vida democrática y la paz de los mexicanos.
Porque es un momento de unidad y decisión para defender a nuestras instituciones representativas.
Estamos ante un desafío que exige que todos los partidos y fuerzas políticas actuemos de manera unida y por encima de nuestras legítimas diferencias.
Los tres Poderes de la Unión, las autoridades de los tres órdenes de Gobierno, tenemos el deber indeclinable de defender a México, de actuar en defensa de la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos, y de nuestra democracia.
Este problema exige que actuemos con visión de Estado, sumando todas las voluntades para generar, precisamente, un ambiente de colaboración; un clima en el que, sin menoscabo de los diferentes puntos de vista que tenemos, encontremos los consensos necesarios en lo esencial y que prevalezca, finalmente, el interés nacional.
Frente al desafío que hoy nos plantea la delincuencia organizada, no hay margen para pretender dividendos políticos. Éste es un reto donde sólo cabe la unidad y la corresponsabilidad de los mexicanos. Éste es un desafío que mi Gobierno no ha evadido y, por el contrario, lo ha enfrentado con toda determinación, pero que requiere el apoyo de los ciudadanos y la colaboración franca y sin titubeos de las fuerzas políticas y sociales del país.
Por eso, convoco también a la sociedad, a los sectores productivos, a los empresarios y a los trabajadores, a académicos e intelectuales del país, a los medios de comunicación, para que cada quien, en el ámbito de su competencia y de influencia, podamos crear juntos un frente común contra quienes pretenden imponer su voluntad por encima de la ley.
Contra quienes amenazan la paz y la tranquilidad de nuestras comunidades, contra quienes pretenden coartar las libertades y las garantías de los mexicanos.
Ante el desafío del crimen organizado, cerremos filas. Respondamos juntos, demos una respuesta unitaria y eficaz de toda la sociedad, y de todas las fuerzas políticas.
El Gobierno no sólo está dispuesto a actuar, y lo ha demostrado, sino también está dispuesto a escuchar y a dialogar.
Yo los invito a dialogar. Los invito para definir entre todos cuál debe ser esa respuesta, porque es momento de que se expresen las inquietudes de todos los actores, especialmente los actores políticos, a fin de fortalecer la estrategia del Estado mexicano por la seguridad pública.
El propósito del diálogo al que hoy convoco es hacer ese frente común, es acordar acciones concretas que den una respuesta decidida de todas las fuerzas políticas ante este desafío compartido; es decir, que demos, verdaderamente, no sólo una respuesta de Gobierno, sino una respuesta del Estado mexicano.
Yo estoy seguro de que juntos, mediante ese diálogo franco, respetuoso y constructivo, habremos de encontrar las mejores alternativas para hacer frente a éste que, sin duda, es el mayor reto que enfrenta el día de hoy el país.
Me reuniré entonces, e invitaré al diálogo a las diferentes fuerzas políticas, a las distintas representaciones sociales del país para construir ese diálogo que nos permita esa respuesta común.
Y espero, y estoy seguro que encontraré una respuesta de responsabilidad constructiva con México de parte de todos esos interlocutores.
Muchísimas gracias.
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Tarde del lunes 28 de junio; FCH
Buenas tardes, señoras y señores de los medios de comunicación.
Hoy me dirijo a ustedes y a todos los mexicanos para expresar mi más enérgica condena, la del Gobierno Federal y la de toda la sociedad mexicana, por el cobarde asesinato de Rodolfo Torre Cantú, candidato de la Coalición Todo Tamaulipas, conformada por el Partido Revolucionario Institucional, el Partido Verde Ecologista y el Partido Nueva Alianza, a la Gubernatura del Estado de Tamaulipas, así como de varias personas que lo acompañaban.
Se trata de un hecho absolutamente condenable, que merece el repudio de la sociedad entera.
Expreso mis más profundas condolencias por estas pérdidas irreparables a los familiares y amigos de Rodolfo Torre Cantú, a su esposa, Laura de la Garza, y a sus hijos, Laura, Rodolfo y Paulina Torre.


También a los familiares y amigos de Enrique Blackmore, Aurelio Balleza, David Castelo, Dante Quiroz y Gerardo Subiate.


Son hechos que nos llenan de dolor e indignación a todos los mexicanos.


Me he comunicado con la Presidenta del Partido Revolucionario Institucional, la licenciada Beatriz Paredes Rangel, así como con el Gobernador del Estado, Eugenio Hernández Flores, para ofrecerle el apoyo incondicional del Gobierno Federal en el esclarecimiento de estos lamentables hechos.
Trabajaremos sin descanso con las autoridades estatales de Tamaulipas para encontrar a los culpables y llevarlos a la justicia.
Estos sucesos representan un atentado, no sólo contra un ciudadano, un ciudadano que aspiraba a servir a su comunidad desde una responsabilidad pública, sino que son atentados contra toda la sociedad.
Se trata de un hecho, no sólo contra un candidato de un partido político, sino contra las instituciones democráticas y, por tanto, es un hecho que reclama una respuesta unida y firme de parte de todos los que creemos en la democracia.
Hemos analizado estos hechos en el Gabinete de Seguridad del Gobierno Federal y hemos ya asignado las tareas que corresponden a cada una de las dependencias para fortalecer, precisamente, la investigación en curso que llevan las autoridades y, por supuesto, contribuir con las autoridades de Tamaulipas en el tema del proceso electoral y de la seguridad que éste implica.
Como he subrayado, hoy el crimen organizado representa la mayor amenaza para la seguridad, la libertad y la tranquilidad de los mexicanos; es un enemigo que no conoce límites, que lastima profundamente a toda la sociedad por igual, que atenta contra la paz, contra nuestra seguridad y contra nuestras instituciones.
Por ello, la lucha por la seguridad, la justicia y en contra del crimen, debe ser una lucha que esté por encima de partidos y diferencias políticas. Es una lucha de todos. Porque es de todos el interés de que no se apoderen de nuestra sociedad y de nuestras instituciones, intereses tan aviesos.
Es una lucha de todos y en particular de quienes tenemos una representación ante los ciudadanos en cualquier nivel de Gobierno y en cualquier poder.
Hoy hemos comprobado que el crimen organizado es una amenaza permanente y que debemos cerrar filas para enfrentarlo y evitar que se repitan acciones como el cobarde asesinato que este día ha conmovido al país.
La lucha por la seguridad exige corresponsabilidad y participación decidida de todos los órdenes de Gobierno, de los tres Poderes de la Unión y de la sociedad en su conjunto.
Sucesos como el que hoy lamentamos profundamente, son un recordatorio de que enfrentamos un enemigo común y de que no podemos cejar en la lucha contra él.
Y esa es, precisamente, la razón por la cual el Gobierno Federal combate con toda la fuerza del Estado a la delincuencia organizada, en particular en el Estado de Tamaulipas y en otros estados del país.
Además de ser nuestra obligación, es un compromiso ineludible con el bienestar de las familias y el futuro de los mexicanos.
No podemos, ni debemos permitir que el crimen pretenda imponer su voluntad y sus reglas perversas, como ahora pretende intervenir en las decisiones de los ciudadanos y en los procesos electorales.
El único camino hacia la paz y la libertad de los ciudadanos es encarar con firmeza y con determinación a la delincuencia organizada, hacerle frente hasta derrotarla. Porque la lucha contra la inseguridad es, precisamente, por la defensa de la vida, la integridad y los derechos de los mexicanos.
En su intento por controlar territorios, los delincuentes han buscado intimidar, no sólo a otros criminales y grupos delincuenciales, sino también a las autoridades y a la sociedad, cometiendo una serie de delitos que dañan profundamente a todos.
El Gobierno Federal, por mi conducto, refrenda su compromiso de actuar con firmeza, precisamente, para preservar la seguridad de los ciudadanos y la estabilidad de las instituciones.
Debemos unir esfuerzos muy por encima de intereses políticos o partidistas. Esta lucha es de todos y en beneficio de todos.
Hago también hoy un llamado a todas las fuerzas políticas del país, a las y los legisladores, a las señoras y señores Gobernadores, para unirnos en la defensa de las instituciones en estos momentos delicados de la vida nacional.
Que más allá de las diferencias partidistas, que particularmente suelen evidenciarse en momentos electorales como éste, tengamos la madurez y la sensatez para comprender que problemas como el atentado que hoy se sufre, que problemas como éste, que afectan a la vida democrática del país, reclaman una respuesta unida y de todos, más allá de las diferencias partidistas presentes en una democracia como la mexicana.
Es tarea de todos también, y así lo asume el Gobierno Federal, el enfocarnos a generar un clima de colaboración en el que, sin demérito de los diferentes puntos de vista que prevalecen en una sociedad democrática como la nuestra, podamos entendernos en lo esencial, especialmente en circunstancias como las que hoy se viven, y ante problemas que afectan al interés nacional, como es, precisamente, la acción de la criminalidad en contra de las instituciones democráticas.
Me he comunicado también el día de hoy con Presidentes de varios de los partidos políticos, con Coordinadores Parlamentarios, con objeto de dialogar con ellos, con miras al trabajo conjunto que debe unirnos en propósitos superiores, como lo es el de defender nuestras instituciones democráticas y lograr la seguridad que anhelamos.
Lo he hecho hoy, y espero hacerlo pronto para que entre todos asumamos, no sólo la corresponsabilidad que nos corresponde, sino también acciones concretas en beneficio de la institucionalidad democrática del país.
Mexicanas y mexicanos:
Vivimos momentos decisivos en la historia de México. De nosotros depende convertirnos en una generación que enfrentó y derrotó con decisión, unidad y firmeza a los enemigos de México.
Una generación que, por encima de diferencias políticas, se supo unir en lo esencial en el momento histórico que se nos exigió para recuperar a México de manos de la delincuencia, evitar que nuestro país caiga en manos de ella y ponerlo en la ruta para ser un país desarrollado y próspero, un país justo que avance por la vía del orden, de la equidad, de la legalidad y de la paz.
En el caso concreto, trabajaremos en plena coordinación con el Gobierno del Estado de Tamaulipas para el esclarecimiento de estos hechos y en total apoyo a lo que decidan, tanto las autoridades electorales de esa entidad, como el Partido Revolucionario Institucional y los demás partidos que postulaban, precisamente, a este Candidato.
El crimen organizado nunca conseguirá sus objetivos. No conseguirá vencer nuestra fe en la democracia, ni doblegar nuestra confianza en el futuro de México.
Frente a la cobardía de la delincuencia organizada, sólo cabe la unidad y la corresponsabilidad de los mexicanos. Seguiremos actuando con todos los instrumentos que nos proporciona el Estado de Derecho, redoblando nuestros esfuerzos conjuntos para poner un alto a los criminales.
El Gobierno Federal está absolutamente decidido a seguir combatiendo sin tregua a la criminalidad, hasta conseguir ese México de seguridad, de justicia y de paz al que todos aspiramos.
Muchas gracias.