19 ene 2026

El calvario del colombiano Leonardo Escobar en el Aeropuerto de Monterrey


La incertidumbre, ese peso invisible que durante catorce días asfixió a la comunidad de la Ibero Puebla y a la familia de Leonardo Ariel Escobar Barrios, finalmente ha dado tregua. Pero.. el hecho de que el académico colombiano haya aparecido con vida no borra las huellas de una brutalidad institucional que debería avergonzarnos a todos.
Lo que comenzó el pasado 31 de diciembre como una simple escala de tres horas en el Aeropuerto de Monterrey, terminó convirtiéndose en una bajada a los infiernos. Bajo el nebuloso paraguas de un "altercado administrativo" —ese eufemismo de que el sistema utiliza para disfrazar el caos y el abuso—, Leonardo fue detenido por efectivos de nuestra gloriosa Guardia Nacional todavía al mando del general Hernan Cortes.
La anatomía del abuso
Hoy, gracias al testimonio valiente del propio profesor, sabemos que detrás de las palabras "custodia" y "protocolo" se escondieron los golpes. Tres costillas fracturadas son el saldo de un encuentro con quienes se supone están para cuidarnos. Pero la violencia física fue solo el prólogo.
Lo que siguió fue una cadena de omisiones que rayan en lo criminal:
i) Su detención nunca fue registrada en el Sistema Nacional. Para el Estado mexicano, Leonardo simplemente no estaba ahí;
ii) Se le negó el derecho humano y legal de avisar a su familia;
iii ) Al final, tas "liberarlo", lo dejaron a su suerte sin pertenencias, dinero ni documentos, obligándolo a deambular como un espectro por las inmediaciones de la terminal, sin agua ni alimento.
El umbral de la muerte
Es escalofriante pensar que un hombre de letras, un profesional de los estudios literarios, terminó siendo confundido con una "persona en situación de calle" debido al estado de inconsciencia y desorientación provocado por la propia autoridad. Durante once días, Leonardo habitó un paréntesis mental en una clínica de rehabilitación en el municipio de Juárez,; Allí, en un mutismo total, se mantuvo al borde de la muerte. No fue el sistema el que lo rescató; fue el azar y la caridad de un centro asistencial, hay que decirlo.
Una pregunta punzante
¿Qué diablos es, en realidad, un "altercado administrativo"? 
En el lenguaje gris de las terminales aéreas, esto suele ser un roce, una discusión que escala. En el caso de Leonardo, parece que el estrés de un viaje o una revisión detonó una respuesta desproporcionada de la Guardia Nacional. Castigaron su vulnerabilidad emocional con el rigor que no se aplica a los verdaderos criminales.
El Rector de la Ibero Puebla y sus expertos jurídicos han sido claros: esto es un incumplimiento grave de protocolos y un reflejo del estado de indefensión en el que vivimos. Es alarmante que en un aeropuerto internacional, saturado de cámaras y vigilancia, la Guardia Nacional y la Policía de Apodaca no hayan entregado un solo segundo de video sobre las tres horas clave de su detención.
¿Por qué?
Hoy Leonardo está a salvo, recuperando su centro y su voz. Pero su caso es el espejo de un país donde la norma es el incumplimiento y donde 130 mil personas no han tenido su misma suerte.
La FGR de Ernestina Godoy ahora tiene la palabra..; no la ultima ya que hay otras instancias incluso internacionales..
No basta con que el profesor haya vuelto; es necesario que la justicia también aparezca, porque si la vida "no vale nada" en una cantina de José Alfredo, no podemos permitir que valga menos en las manos de quienes portan el uniforme de la patria.

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