La C. Presidenta Sheinbaum negó categóricamente que su Gobierno haya recurrido a "dádivas" o "acarreo" para la movilización masiva en el Zócalo, argumentando que tal asistencia y entusiasmo solo pueden ser genuinos, no comprados.
O sea, ¿lo que vimos no ocurrió?
Pese a la negación presidencial, la movilización masiva y organizada de la base trabajadora fue innegable. La plancha fue copada por grandes contingentes sindicales como la CATEM y el SNTE, así como otros gremios (electricistas, petroleros, etc.).
Pregunta: Esto plantea la duda sobre quién financió y coordinó la logística (camiones, traslados) para movilizar a tantas personas si el Gobierno niega haberlo costeado.