Mucho rollo..
Entre el "Faro del Mundo" y el asfalto de Tlalnepantla
Bajo el cielo plomizo de Tlalnepantla, la Presidenta Sheinbaum subió al estrado con una misión: convencer de que México no es solo una nación, sino un faro global. Con un discurso encendido por ese nacionalismo que tanto gusta al movimiento, aseguró que nuestro país sigue siendo "la esperanza del mundo". Según su visión, la elección popular del Poder Judicial nos ha colocado en un pedestal único en la historia contemporánea.
Sin embargo, detrás de la narrativa de gloria, la plaza dictaba otra sentencia. Los claroscuros de la jornada nos recordaron que la política, antes que ideología, es resistencia física: