La Entrega de los 37
Entre el escudo de la soberanía y el mazo de Washington
El caso de "los 37" no es solo una cifra en un expediente judicial; es el espejo de una relación binacional que se juega en dos tableros con reglas distintas. Mientras en la Ciudad de México el discurso se construye desde la dignidad y el análisis estratégico, en Washington se celebra como el trofeo de una "misión de desmantelamiento".
Lo que la Presidenta Sheinbaum define como un "acto soberano" es, en esencia, un intento por blindar la narrativa interna. Al decir que "se pone a México por encima de todo", busca humanizar la seguridad: dejar de ver el traslado -que No extradición-, como una rendición y presentarla como una depuración necesaria para la paz en nuestras calles. Sin embargo, el desafío crítico radica en la percepción: ¿es posible convencer a una sociedad escéptica de que esta entrega masiva no es una respuesta directa al tono rudo de Trump?
La dualidad de las victorias
Es fascinante, y a la vez preocupante, observar cómo un mismo hecho se traduce de formas tan opuestas:
Para México: Es un ejercicio de justicia bajo sus propios términos y tiempos.
Para Estados Unidos es la validación de su estrategia contra los "narcoterroristas", una etiqueta que, aunque el gobierno mexicano rechaza, la administración Trump utiliza para justificar su presión.
Pam Bondi, ha calificado la transferencia de los 37 presuntos criminales como un "logro histórico" y un paso decisivo en su estrategia contra los cárteles.
Si somos objetivos, la colaboración "histórica" que menciona el embajador Ronald Johnson tiene un matiz agridulce. Humanizar este análisis implica reconocer que, mientras los gobiernos se anotan puntos políticos, la realidad en las regiones controladas por estos grupos no cambia con un solo vuelo hacia NY, Arizona o Texas.
La soberanía no solo se defiende en el discurso de la mañanera ante la "comentocracia, como nos trata la C. Presidneta"; se ejerce cuando el Estado recupera el control de los territorios que estos 37 hombres dejaron atrás. El verdadero triunfo no será la entrega, sino que el vacío que dejan estos capos no sea llenado por una nueva generación igual de violenta.
El Choque de narrativas (El factor Noroña)
El reporte subraya una tensión terminológica importante que define la relación bilateral actual:
Estados Unidos: Utiliza el término "narcoterroristas" y "Organizaciones Terroristas Extranjeras", lo cual les otorga facultades legales más agresivas.
: El expresidente del Senado respondió directamente al embajador Johnson, aclarando que se trata de "narcotraficantes" y no de terroristas, señalando que operan de forma similar a los grupos criminales dentro de territorio estadounidense.
Este matiz de lenguaje es fundamental, pues "terrorismo" es la palabra clave que Washington está usando para justificar una mayor intervención en la seguridad de México.
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La historia de Leonardo Ariel Escobar Barrios se ha convertido en un laberinto de espejos donde la verdad parece depender de quién sostiene el estetoscopio. Lo que comenzó como un grito de auxilio desde los pasillos de la Ibero Puebla, hoy se estrella contra el frío muro de los peritajes oficiales en Nuevo León.
Apenas el lunes, el académico le ponía voz a su calvario: recordaba el 31 de diciembre no como una fiesta, sino como el inicio de una pesadilla en el Aeropuerto de Monterrey. Denunció golpes, humillaciones y costillas fracturadas a manos de la GN . Su narrativa era la de un hombre vulnerado por el uniforme que debía protegerlo, una historia que resonó con fuerza en la comunidad académica y diplomática.
Pero la justicia tiene otros datos. El Fiscal de Nuevo León, Javier Flores, salió a escena con un dictamen médico bajo el brazo para decir que los rayos X no mienten: en el cuerpo de Escobar Barrios no hay rastro de fracturas. Para la Fiscalía local, el relato del profesor se queda sin el sustento de la evidencia física. Es una frase lapidaria que lanza la duda al aire: "Si él refiere tales lesiones, debe tener las constancias".
Más allá de los huesos sanos o rotos, queda el rastro de la opacidad. La justicia en este caso se ha fragmentado:
Mientras la FGR investiga a la Guardia Nacional por la presunta agresión,
La fiscalía estatal le pisa los talones a la Policía de Apodaca.
El verdadero pecado que las autoridades sí parecen reconocer es el silencio administrativo:
¿Por qué un hombre detenido no figuró en el registro nacional?
Esa omisión es la que mantiene viva la sospecha de que, aunque no haya huesos rotos, algo en el proceso sí se quebró.
Al final, nos queda el eco de un hombre que terminó en un anexo de rehabilitación y que hoy se enfrenta al desafío de probar sus heridas ante un sistema que ya lo declaró sano. Es la lucha eterna entre el testimonio humano y el sello de la oficina.
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Las columnas políticas hoy, miércoles 21 de enero de 2026
SEP: Se sacan una espina, pero se clavan una daga
Bajo Reserva/ EL UNIVERSAL;
En este espacio le dimos a conocer el caso de José Gonzalo Espina Miranda, quien ocupaba el cargo de director general de Centros de Formación para el Trabajo de la Secretaría de Educación Pública, y cuyo patrimonio levantaba sospechas dentro del gobierno federal. Finalmente, el lunes el propio secretario de Educación, Mario Delgado, informó en su cuenta de X que la presidenta Claudia Sheinbaum nombró al tristemente célebre exdirector del Instituto Nacional de Migración (NM), Francisco Garduño, como el nuevo director general de Centros de Formación para el Trabajo. Durante la gestión de don Francisco en el INM, 40 personas murieron atrapadas en el incendio de una estación migratoria en Ciudad Juárez, Chihuahua, hecho por el que Garduño enfrentó un proceso judicial. Al menos, nos dicen, no le dieron la plaza del encargado de protección civil de las escuelas. La SEP se sacó una espina, pero se clavó una daga de fuego.
Redistritación con la reforma, ¿otro botín para Morena?
Nos cuentan que el respingo de PT y PVEM frente a la reforma electoral llevó al gobierno a ofrecerles que en lugar de reducir los plurinominales se eliminen cien diputaciones de mayoría y que el recorte a las prerrogativas sea de 25% en lugar de 50%. En unos días, petistas y verdes llevaron al gobierno a olvidar dos de los principales argumentos para la reforma: reducir el número de legisladores que “no representan a nadie” y ahorrar para ya no tener las elecciones “más caras del mundo”. Si se acuerda lo anterior, nos dicen, tendrán que reducirse de 300 a 200 los distritos electorales federales y entonces viene otra bronca: el INE deberá reorganizar las circunscripciones y, nos alertan, se abren puertas grandes para que Morena influya para desaparecer distritos incómodos y que los absorban distritos en los que tienen el control. Como sea, la mayoría guinda nunca pierde.
Josefa no es la única acusada de acoso laboral en la diplomacia
El caso de la embajadora saliente en Reino Unido, Josefa González Blanco, es escandaloso, pero no es el único. El maltrato y el acoso laboral nos comentan, son prácticas que sufren miembros de más de una representación de México en el extranjero. Y añaden que en varias ocasiones ha habido denuncias, pero que pocas han sido tomadas con la seriedad necesaria. Señalan que una vez que ha explotado el caso de doña Josefa se puedan investigar a fondo las denuncias en su contra y los señalamientos contra otros representantes de México en el extranjero.
PT denuncia a diputado del PT
Recordará usted que en diciembre el diputado del PT Wblester Santiago fue grabado en video cuando agredía a trabajadores y destruía mobiliario en una plaza de Metepec presuntamente alcoholizado. Nos dicen que, pese a que el hecho fue denunciado, el legislador nunca se presentó ante el Ministerio Público. Además, sus colaboradores declararon que presentaron un acuerdo reparatorio con la plaza comercial, pero resulta que el acuerdo fue ¡falso! Nos dicen que el Comité de Ética de la Cámara de Diputados recibió una denuncia por el comportamiento de don Wblester que fue interpuesta por su propio coordinador, Reginaldo Sandoval. ¿Será que esta vez alguien sí haga algo para meter en orden al diputado?
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Mandan más narcos a EU, ¿y a los que los protegen, cuándo?/ Salvador García Soto
El Universal, | 21/01/2026 |
En lo que representa, sin duda, una nueva ofrenda para tratar de calmar la ira y la desesperación del presidente Donald Trump, justo ayer que cumplió el primer año de gobierno en su segunda presidencia, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum mandó 37 narcos y operadores de los cárteles a los Estados Unidos, los cuales llegaron ayer mismo a diversas ciudades estadounidenses donde son reclamados por diversos delitos.
Es la tercera vez desde que empezó su presidencia, que la doctora recurre al envío de capos y sicarios considerados de alta peligrosidad, con los que busca calmar y atenuar las presiones de la Casa Blanca para que dé “resultados concretos y verificables” en contra de los cárteles mexicanos de la droga; en total el gobierno de México ha mandado un total de 92 narcotraficantes sentenciados y que purgaban condena en cárceles de máxima seguridad: 29 en febrero de 2025, 26 en agosto de ese mismo año y los 37 de ayer; en todos los casos sin que quede claro bajo qué figura legal le son entregados esos reos mexicanos a la justicia estadounidense.
Pareciera que el gobierno de México no tuviera la capacidad de vigilar y garantizar que esos delincuentes sentenciados por un juez purguen sus condenas en el país y prefiriera deshacerse de los reos, en aras de mantener contento a Trump y evitar que siga amenazando con intervenir militarmente en el territorio mexicano, ante la insatisfacción y la molestia de las autoridades estadounidenses ante los magros resultados de la lucha contra los cárteles en el territorio mexicano.
Porque extrañamente, en su propio comunicado oficial, en el que da cuenta del nuevo envío de delincuentes mexicanos, que justifica con la Ley de Seguridad Nacional, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó la entrega de reos, que ayer llegaron ya a diversas ciudades de los Estados Unidos donde los reclamaba la justicia de aquel país, con el argumento de que “representaban una amenaza de seguridad real para nuestro país” y que “ya no podrán generar más violencia entre los mexicanos”.
¿Cómo es que ya estando en prisión, varios de ellos ya con varios años de reclusión y condenas dictadas por jueces, esos operadores de narcos seguían siendo “una amenaza de seguridad” y seguían “generando violencia en el país”? ¿No sirve el sistema penitenciario -sobre todo el de los penales de máxima seguridad como en el que se encontraban los reos recién enviados- para evitar que los narcotraficantes sigan operando en el mundo delincuencial o sigan generando violencia?
La realidad es que, en medio de las presiones crecientes de la Casa Blanca, para que la Presidenta dé mayores resultados en el combate a los cárteles de la droga o para que acepte la ayuda armada del ejército estadounidense en ese combate, lo que está haciendo la doctora es entregar a cuanto narco y sicarios le pidan en Estados Unidos, pero hasta ahora sigue sin entregar a los políticos y funcionarios que protegen la actividad criminal en México y a los que también exigen desde Washington.
Para decirlo claro y simple: si ya están entregando a los narcos que quiere Estados Unidos, al menos a los que ya tenían sentenciados en las cárceles, ¿para cuándo empiezan a entregar a los narcopolíticos, varios de ellos del partido gobernante, que también la Casa Blanca quiere y exige que le entreguen? Porque en algún punto los “sacrificios humanos” que realizan con reos ya condenados, a los que no les dan oportunidad ni de opinar ni defenderse de una extradición que no tiene sustento legal, ya no le serán suficientes al iracundo Donald Trump, y tendrán que empezar a mandar a políticos y funcionarios que protegen, toleran y hasta forman parte de los cárteles de la droga.
Está más que claro que la presencia de aviones militares de Estados Unidos en México, como el Hercules que aterrizó en Toluca, es parte de lo que está cediendo, en privado y sin informar a los mexicanos el gobierno de Sheinbaum, porque claramente ese avión tuvo que llegar tripulado por militares estadounidenses, y el argumento de la Presidenta, de que se trataba de un programa de “capacitación”, claramente no se sostiene porque la Fuerza Aerea Mexicana tiene aviones propios para mandar o regresar del país vecino a militares mexicanos que se hubieran ido a capacitar.
Esa es la realidad de lo que veremos cada vez más en los próximos meses: la Presidenta que se envuelve en la bandera y se jura defensora de la soberanía, terminará aceptando, como ya lo está haciendo, que personal militar de Estados Unidos, debidamente camuflajeado en programas “de cooperación y capacitación” entrará a territorio mexicano para planear, organizar y ejecutar acciones contra los cárteles de la droga en la que irán por delante las fuerzas mexicanas, pero detrás los estadounidenses.
Eso ya ocurrió en el gobierno de Felipe Calderón, con la presencia de agentes de élite de la DEA y de otras agencias que llegaron a participar en capturas como la de Arturo Beltrán Leyva. Y aunque ahora lo nieguen y aparezcan hacia afuera con el doble discurso de que "defienden la soberanía”, está volviendo a ocurrir en el gobierno de la presidenta Sheinbaum, que no tiene otra salida que ceder a las presiones estadounidenses.
NOTAS INDISCRETAS…
Nadie mejor que el primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha explicado el momento actual que vive el mundo y las consecuencias de permanecer pasivos ante los cambios en el orden mundial. Ayer en Davos, el ministro canadiense puso los puntos sobre las íes de lo que están haciendo las superpotencias, especialmente Estados Unidos y su delirante presidente, Donald Trump. “Estamos en medio de una ruptura, no de una transición. En las últimas dos décadas una serie de crisis en finanzas, salud, energía y geopolítica han puesto al descubierto los riesgos de la extrema integración global. Pero más recientemente las grandes potencias han empezado a usar la integración económica global como un arma. Aranceles como palanca, infraestructura financiera como coerción, y las cadenas de suministro como vulnerabilidades a explotar. No podemos vivir de la mentira de la integración como beneficio mutuo, cuando la integración se convierte en la fuente de la subordinación. Sabíamos que la historia del orden mundial basado en normas era parcialmente falso. Que los más fuertes se eximirían. Las normas comerciales se aplicaban a su conveniencia y sabíamos que el derecho internacional se aplicaba con distinto rigor según la identidad del acusado o la víctima. Esa ficción era útil y la hegemonía estadounidense contribuía a aportar bienes públicos, rutas marítimas abiertas. Este acuerdo ya no funciona. Entendemos que esta ruptura necesita más que adaptación. Exige honestidad sobre el mundo tal y como es. Vamos a quitar el cartel de la ventana. Sabemos que el antiguo orden no va a volver. No deberíamos lamentarlo, la nostalgia no es una estrategia. Pero creemos que a partir de la fractura podemos construir algo mejor, más grande, más fuerte y más justo. Esa es la tarea de las potencias medias. Los países que más tienen que perder en un mundo de fortalezas y que más ganan con una cooperación genuina. Los poderosos tienen su poder, pero nosotros tenemos algo también, la capacidad de dejar de fingir, de nombrar la realidad, de fortalecer nuestra casa y de actuar juntos. Ese es el camino de Canadá. Lo elegimos abiertamente y con confianza y es un camino abierto a cualquier país dispuesto a seguirlo con nosotros”. ¿Así o más claro el llamado a que el mundo, en este nuevo orden mundial que están impulsando los superpotencias, como Estados Unidos, las potencias medias se unan para enfrentar a los gigantes y evitar que se repartan solos el mundo de acuerdo a sus intereses, como ya lo hicieron en 1945 tras el horror de la Segunda Guerra Mundial?...Los dados repiten Escalera. Subida para el primer ministro canadiense.
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Arriesgar la soberanía con tal de proteger a AMLO/Carlos Loret de Mola
El texto plantea que Sheinbaum enfrenta una encrucijada crítica frente a las exigencias del gobierno de Trump. La tesis central sostiene que la presidenta prefiere comprometer la soberanía nacional antes que entregar a figuras de Morena presuntamente vinculadas con el narcotráfico, protegiendo así el legado y el círculo cercano del expresidente López Obrador.
Según Loret, EU no solo busca la captura de capos, sino la extradición de "narcopolíticos" de Morena. El incumplimiento de esto podría derivar en operaciones militares unilaterales en territorio mexicano; ante la presión, México ha recurrido al envío de 37 presuntos delincuentes hacia EU; describe esta acción como un "Diazepam político": una medida distractora de menor impacto jerárquico para ganar tiempo y calmar las aguas.
l texto concluye con una nota de incertidumbre sobre si la entrega de mandos medios del crimen organizado será suficiente para saciar las demandas de la Casa Blanca o si, por el contrario, la negativa a entregar perfiles políticos acelerará una intervención extranjera más agresiva.
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Arriesgar la soberanía con tal de proteger a AMLO/Carlos Loret de Mola
El Universal,
La presidenta está arriesgando la soberanía nacional por proteger a López Obrador. Si hay una operación militar unilateral de Estados Unidos en suelo mexicano, será en buena medida porque la doctora Sheinbaum no quiso entregar narcopolíticos de Morena. Eso es lo que está exigiendo la administración Trump y eso es lo que la presidenta de México no quiere. Está protegiendo a ese clan porque todos los nombres que circulan en la lista de la narcopolítica mexicana están ligados al expresidente.
La disyuntiva parece clara para la presidenta Sheinbaum: expone a López Obrador o expone la soberanía nacional. ¿Va a escoger lo segundo? Por ahora, parece estar comprando tiempo. Apenas ayer, México envió a Estados Unidos 37 narcos más. El envío busca ser un Diazepam político. Un tranquilizante para Trump que es a la vez una ofrenda para conmemorar el primer aniversario de su segundo mandato en la Casa Blanca.
Le mandaron 37 narcos para no mandarle a ningún narcopolítico de Morena.
¿Servirá? No sé. Porque además estos 37 narcos ya no son de primer nivel, como los que fueron enviados antes. Son de la segunda y hasta tercera línea de mando del crimen. Pero hacen bulto. Dan para la foto. Alimentan el discurso de coyuntura. No sé si baste.
Los mensajes de Trump han sido claros: quiere hacer operaciones militares contra el narco en suelo mexicano y recibir a los narcopolíticos de Morena responsables de haber dejado trabajar a sus anchas a los criminales. Y con ello, terminar de controlar la política de seguridad de México. Porque Trump ya define la política migratoria de México. Ya define la política comercial de México. Y está definiendo cada vez más la política de seguridad de México.
Un breve recordatorio:
Tan pronto llegó al poder, Trump exigió sellar la frontera. México obedeció: puso a diez mil elementos de la Guardia Nacional mexicana a bloquear los cruces. Hoy la frontera está sellada. El muro de Trump tiene uniforme militar mexicano. Y México está pagando por él
Cuando lanzó la metralla de aranceles, Washington hizo una exigencia muy concreta a México: no queremos que China utilice el territorio mexicano para meterse por la puerta de atrás al mercado estadounidense, aprovechando las bondades del TMEC. El gobierno de la presidenta Sheinbaum acató de inmediato la instrucción: congeló su relación comercial con China. Desincentivó inversiones y recetó un menú de aranceles a todo Asia.
Lo que Trump no ha logrado del todo, aunque ya tiene un gran avance, es definir la política de seguridad de México. Ya desapareció el “abrazos no balazos”. Ahora se combate abiertamente al crimen. Llevan detenidos 40 mil presuntos delincuentes de alto impacto y han destruido 2 mil narcolaboratorios. Y ha recibido 92 narcos a domicilio, enviados desde México a manera de ofrenda para irlo tranquilizando. Le faltan las operaciones militares en suelo mexicano y le faltan los narcopolíticos.
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92 capos… y ni un solo político/Héctor De Mauleón
El Universal
Un nuevo paquete de 37 operadores del narcotráfico fue enviado ayer, a solicitud del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, a prisiones de seis ciudades estadounidenses. En la lista destaca Armando Gómez Núñez, el Delta 1, líder de una violenta célula de ejecución del Cártel Jalisco Nueva Generación, detenido por tercera vez en octubre de 2025.
Omar García Harfuch lo ubicó al frente de un grupo de sicarios dedicado a torturar y asesinar personas. Fue mencionado como tercero al mando de la organización criminal, bajo las órdenes directas de Juan Carlos Valencia, hijastro del líder criminal Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, y como responsable de las actividades criminales realizadas por los presos desde el penal de Puente Grande.
El día de su detención en Zapopan, Jalisco, Gómez Núñez se hallaba al lado de su pareja sentimental, Mónica del Carmen Ávila, prima hermana de la alcaldesa emecista de Coalcomán, Michoacán, Anavel Ávila Castrejón.
Un año antes, en diciembre de 2024, la alcaldesa Ávila Castrejón se había colocado al centro de un escándalo, la noche en que, durante los festejos por el 193 aniversario del municipio de Coalcomán, fue colocada una manta a las afueras del Palacio Municipal según la cual los niños de Coalcomán le agradecían al Mencho, a sus hijos, y al Delta 1 la entrega de juguetes.
Un video ventilado en redes sociales capturó el momento en que el mensaje contenido en la manta era leído ante la plaza abarrotada. Los niños presentes fueron conminados a gritar: ¡Gracias Mencho!, mientras se escuchaba un corrido dedicado al capo.
Ávila Castrejón se hallaba bajo sospecha de la Fiscalía General de la República desde tiempo atrás. Se le señalaba como encargada del cobro de cuotas al servicio del CJNG y de rendirle cuentas a su cuñado, el Delta 1. Había perdido por amplio margen las elecciones celebradas en junio de ese año, frente al perredista Rafael Saucedo. Pero por amenazas del Cártel Jalisco, Saucedo no se presentó a recoger su constancia de mayoría. “Aquí va MC, así que bájate ya”, les dijeron a varios aspirantes a la alcaldía, según denunciaron ellos mismos más tarde.
La alcaldesa emecista había sido acusada, asimismo, de regalar juguetes en plena campaña, a nombre del líder criminal. Ella se deslindó de las acusaciones y se dijo “vigilante de que se actúe bajo lo que marca la ley”. Agregó que bajo ninguna circunstancia participaría “en alguna situación de apología del delito”.
Unos días más tarde se solicitó su separación del cargo. Las autoridades dijeron desconocer su paradero. En marzo de 2025, en una sesión extraordinaria donde 17 legisladores estuvieron ausentes y uno votó en contra, el Congreso de Michoacán aprobó que se le llevara a juicio político. La alcaldesa compareció días más tarde ante el Legislativo para aclarar “hechos presuntamente sucedidos el 27 de diciembre de 2024” y tramitó un amparo ante el Poder Judicial de la Federación por supuestas irregularidades en el proceso.
El caso fue congelado mediate una suspensión definitiva otorgada por la juez federal Karla Orozco Alfaro. Nueve meses más tarde, el presidente de la Comisión Jurisdiccional, el diputado Alfonso Janitzio Chávez Andrade, informó que por órdenes de la autoridad federal el caso había quedado “finiquitado”, debido a que “el procedimiento no ha sido el adecuado”.
“Nos obligaron a dejar el tema, por eso ya no le entramos”, declaró el diputado Chávez Andrade.
El Delta 1 se encontraba en ese momento en el Penal de Puente Grande. Efectivos del Ejército lo habían detenido el 28 de octubre de 2024 en la colonia Lagos del Country. Era la segunda vez que caía en manos de la justicia. Poco después de esa detención pasó a prisión domiciliaria “por cuestiones de salud”. El 18 de diciembre de 2025 se le volvió a aprehender por delitos contra la salud en la modalidad de posesión de clorhidrato de metanfetamina con fines de comercio.
De Puente Grande lo trasladaron al Altiplano. Desde la madrugada de ayer se reportó un despliegue de elementos del Ejército, la Guardia Nacional, la Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana para concentrar en el penal de máxima seguridad del Altiplano a un grupo de operadores del narcotráfico, quienes más tarde fueron trasladados al Aeropuerto Internacional de Toluca, desde donde fueron trasladados, en siete naves de las fuerzas armadas, a penales de Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego, como parte de la tercera entrega masiva de capos al gobierno de los Estados Unidos.
Hasta el momento, 92 delincuentes de alto impacto, procedentes de todas las organizaciones criminales, han sido expulsados y puestos bajo la custodia del gobierno estadounidense: el tributo del gobierno de Claudia Sheinbaum frente a las ansias intervencionistas de Donald Trump.
92 capos que tienen en la memoria la historia del narco en México y, sobre todo, de sus conexiones con la política durante los últimos 50 años. 92 capos, como el Delta 1: 92 capos del Cártel Jalisco, el Cártel del Pacífico, los Zetas, los Beltrán Leyva, el Cártel de Juárez, el Cártel de Sinaloa, el Cártel del Noreste… y ni un solo político, como lo ilustra el caso de la alcaldesa de Coalcomán, Anavel Ávila Castrejón.
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La lista negra de EU: Primero narcos y luego políticos/Mario Maldonado
El unibersal
La expulsión de 37 operadores de organizaciones criminales a Estados Unidos, realizada esta semana por el Gabinete de Seguridad, marca un nuevo punto de inflexión en la cooperación bilateral en materia de seguridad. El traslado se ejecutó conforme a la Ley de Seguridad Nacional y bajo mecanismos de colaboración binacional, con el compromiso explícito —a solicitud del Departamento de Justicia estadounidense— de no solicitar la pena de muerte.
Los detenidos fueron enviados a Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego, a bordo de siete aeronaves de las Fuerzas Armadas. Con este operativo, suman ya 92 criminales de alto impacto entregados a autoridades estadounidenses en la presente administración, una cifra que no tiene precedente en un periodo tan corto y que confirma un cambio estructural en la relación México-Estados Unidos.
El antecedente inmediato fue el primer traslado, realizado a finales de diciembre, de 55 personas privadas de la libertad consideradas de alto perfil, también a solicitud del gobierno estadounidense y bajo los mismos mecanismos de cooperación jurídica y de seguridad nacional. Ambos operativos se realizaron con custodia militar, coordinación directa con el Departamento de Justicia y con garantías diplomáticas formales para destrabar jurídicamente las entregas. Tal como se adelantó en esta columna la semana pasada, México abrió la puerta a una cooperación más profunda en la localización, detención y entrega de objetivos prioritarios para Washington, no como gesto político aislado, sino como parte de una reconfiguración de la agenda de seguridad compartida.
En paralelo, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ha intensificado los operativos de alto impacto. En los últimos cuatro días fue detenido Alejandro “N”, uno de los 10 fugitivos más buscados por el FBI, con ficha roja y una recompensa de 250 mil dólares, requerido por autoridades de Carolina del Norte por homicidio en primer grado, robo con arma, secuestro y otros delitos graves. En Playa del Carmen, en una acción coordinada con Interpol, Semar, Defensa y la FGR, fue capturado Otmane Khalladi, buscado en Estados Unidos por fraude electrónico y lavado de dinero, quien ingresó al país con identidad falsa. En Badiraguato, Sinaloa, fuerzas federales detuvieron a Iván Valerio “N”, alias “Mantecas”, identificado como jefe de una facción ligada al grupo de los Beltrán Leyva. A estos casos se suman anuncios recientes de desarticulación de bandas criminales, aseguramientos de armamento y desmantelamiento de laboratorios de drogas, que forman parte de una estrategia de exhibición de resultados ante nuestro socio estadounidense.
La percepción en Washington acompaña esta dinámica. El embajador Ronald Johnson ha reconocido públicamente la cooperación operativa con México y ha vinculado estos resultados con la reducción del tráfico de fentanilo y el fortalecimiento de la seguridad fronteriza. En sus mensajes ha enfatizado que esta coordinación se da bajo el liderazgo directo de ambos presidentes, elevando el tema de seguridad a un nivel estratégico dentro de la relación bilateral. El reconocimiento diplomático es validación política del nuevo esquema de colaboración y una señal de que los flujos de información e inteligencia están funcionando con mayor profundidad que en años recientes.
Detrás de estos movimientos existe una presión sostenida de Estados Unidos para acelerar resultados. Llamadas directas entre Sheinbaum, Trump y sus secretarios, ofrecimientos reiterados de apoyo militar, advertencias públicas sobre la expansión de las redes criminales, alertas del Departamento de Transporte sobre el espacio aéreo mexicano y exigencias para priorizar la captura de objetivos buscados por agencias estadounidenses forman parte de un mismo paquete de presión hacia México.
Por el momento, lo que más importa a Estados Unidos son las organizaciones criminales y los narcotraficantes de alto perfil; sin embargo, lo que los funcionarios del gobierno de Trump han transmitido al gabinete de México es que, en una segunda fase, también quieren a sus cómplices: funcionarios, políticos y empresarios.
Estados Unidos ya tiene bajo custodia a figuras centrales del crimen organizado como Ismael “El Mayo” Zambada, Joaquín “El Chapo” Guzmán, dos de sus hijos, Rafael Caro Quintero y decenas de operadores que pueden aportar información sobre esquemas de protección institucional. El valor de estos perfiles permite reconstruir redes completas, identificar complicidades y abrir líneas de investigación de mayor alcance.
En este contexto, está prevista para las próximas semanas la visita a México del director del FBI, Kash Patel, como parte del reforzamiento de los canales operativos y de intercambio de inteligencia entre ambos países. Y no se descarta que la visita de Estado de Claudia Sheinbaum a Washington se adelante y ocurra antes de la celebración del Mundial de Futbol y de la renegociación del T-MEC, prevista para mediados del año, en un intento por alinear las agendas de seguridad, comercio y migración en un solo paquete de negociación. La cooperación entró en una fase de mayor exposición y la Presidenta alinea sus fichas para jugarlas de la mejor manera posible, aunque casi siempre a la defensiva.
Posdata 1
El anuncio del secretario de Educación, Mario Delgado, sobre la incorporación de Francisco Garduño como director general de Centros de Formación para el Trabajo de la SEP desató una polémica más a todas las que arrastra el expresidente de Morena que se perfil para convertirse en candidato al gobierno de Colima en 2027. Delgado presentó a Garduño como “un funcionario ejemplar” en un mensaje público, destacando su papel en la implementación de la reforma a la educación media superior.
Sin embargo, organizaciones de la sociedad civil y colectivos que acompañan a víctimas del incendio ocurrido en la estancia migratoria de Ciudad Juárez han rechazado el nombramiento, recordando que Garduño continúa imputado por el delito de ejercicio ilícito del servicio público tras el incendio de marzo de 2023, que dejó 40 migrantes muertos y que todavía está bajo proceso judicial.
El contraste entre la calificación de “funcionario ejemplar” y las críticas sobre que su designación envía un mensaje de desinterés por la verdad y la justicia profundiza la percepción de que la política de nombramientos públicos privilegia cuotas políticas sobre idoneidad profesional. El famoso 90% de lealtad y 10% de experiencia de Andrés Manuel López Obrador, aunque con Garduño el asunto es aún más delicado.
Posdata 2
Mientras la coordinadora del Consejo Asesor para el Desarrollo Económico Regional y Relocalización de la Presidencia, Altagracia Gómez, se encuentra en Davos, Suiza, para participar en el Foro Económico Mundial 2026, en México su empresa Minsa se apresta a colocar mil millones de pesos en deuda dentro de la Bolsa Mexicana de Valores.
Moody’s México calificó la operación con ML A-2.mx, apenas un escalón debajo de la nota más alta para deuda de corto plazo. Ese respaldo proyecta confianza en un actor industrial tradicional cuya heredera participa activamente como consejera del Ejecutivo federal.
Al mismo tiempo, la administración de Sheinbaum permitió modificaciones al entorno regulatorio energético, autorizando a Minsa permisos para generar energía bajo la figura de autoconsumo con cogeneración a gas natural en cuatro estados del país, un esquema que el gobierno anterior de Andrés Manuel López Obrador había restringido adversamente.
Las plantas, ubicadas en Veracruz, Jalisco, Coahuila y Sinaloa tendrán vigencia de 20 años y entrarán en operación en los próximos meses, marcando un claro giro en la política energética y abriendo un nuevo capítulo para la empresa en su integración vertical.
Posdata 3
Y también en Europa, pero en España, quienes dieron de qué hablar en plena Feria Internacional de Turismo 2026 fueron el embajador de México en España, Quirino Ordaz, y la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez, captados en el palco de honor del Santiago Bernabéu, en “lo más fifí de lo fifí”, durante la goleada del Real Madrid 6-1 al Mónaco, con Carlo Ancelotti justo delante de ellos.
La FITUR 2026 se celebra oficialmente del 21 al 25 de enero en Madrid. Esta es la 46ª edición de la feria turística que es considerada como la más relevante del mundo, con más de 10 mil empresas, participación de alrededor de 160 países, casi mil expositores y una expectativa de más de 250 mil visitantes, en su mayoría profesionales del sector. Este año, además, México es el País Socio, con el pabellón más grande que ha montado en su historia y una delegación que supera las 800 personas, con representación de los 32 estados, más de 130 empresas y la asistencia de gobernadores como Mara Lezama (Quintana Roo), Mauricio Kuri (Querétaro), Pablo Lemus (Jalisco), además de equipos turísticos de la Ciudad de México y Nuevo León, entre otros.
@MarioMal
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El “pacifista” Trump y el mundo en vilo
El asalto a la razón/Carlos Marín
Milenio,
Un informe del Foro Económico de Davos alerta: “El mundo se encuentra al borde del precipicio”.
El documento fue presentado como una de las bases del debate en que participan más de tres mil dirigentes políticos —entre éstos Donald Trump— y los principales empresarios y banqueros del orbe para sostener más de 200 sesiones en que el tema inevitable es Groenlandia.
Con un descaro que aterra, Trump quiere invadir o “adquirir” esa isla (como si se tratara de un lote baldío en remate). Parece protagonizar un episodio de El Aprendiz y confunde el derecho internacional con un juego de Monopolio para ganar todas las casillas.
Pero Groenlandia (2.16 millones de kilómetros cuadrados, algo más grande que México, que mide 1.9 millones) no está en venta. Su estatus no admite duda alguna: es un territorio autónomo dentro de un Estado soberano de la Unión Europea.
Lo que para cualquier líder sensato sería una ocurrencia desechable, para Trump es un plan “estratégico de seguridad nacional”.
Pero su obsesión real no es la geografía sino cobrarse la afrenta de no habérsele otorgado el Premio Nobel de la Paz, lo que atizó su ambición por las “tierras raras” y los potenciales mineros y petroleros de Groenlandia.
Está convencido de que la razón por la que no obtuvo el galardón fue una conspiración del “gobierno noruego”.
Ignora que el premio lo decide un comité autónomo designado por el parlamento, integrado por cinco representantes de tendencias diversas asesorados por especialistas que evalúan méritos reales por la paz.
Pagado de sí, alardea que impuso la paz en “ocho guerras” y esto le bastaría para merecer la medalla.
Crece la paradoja: mientras atacaba a Europa por no rendirse a su ocurrencia, se ufanó del diploma y la medalla que imprudentemente le obsequió María Corina Machado (encantado presumió el obsequio como niño que estrena lonchera); en Oslo, los miembros del comité expresaron su desconcierto porque la premiada fue ella, no Trump.
La similitud con Andrés Manuel López Obrador es evidente: ambos se creen bordados a mano, iluminados por una incomprensible misión “histórica”.
Como suele ocurrir con los caudillos nacionalpopulistas, Trump justifica su ambición por Groenlandia con la falacia de la “seguridad nacional”. Se dice obligado a evitar que Rusia o China ocupen la isla, aunque éstos jamás han mostrado interés por invadirla.
Y como todo berrinche demencial, su ambición por la isla tendría gracia si no fuera porque plantea una contradicción jurídica monumental: varios países europeos, miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (que incluye a Estados Unidos), se proponen reforzar su presencia militar en Groenlandia en apoyo de Dinamarca, previendo que EU o algún otro miembro de la misma alianza ose dar un paso hostil.
Nunca antes un capricho presidencial había puesto una alianza militar en riesgo de autodevorarse.
Por obra y gracia de Trump, el Tratado del Atlántico se convertiría en un manual de autodefensa mutua: la OTAN contra la OTAN....
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