Crónica de un Silencio de 10 Minutos
Dicen que en la alta política el tiempo no se mide en relojes, sino en voluntades. Y ayer, la voluntad que une a Palacio Nacional con la Casa Blanca se fracturó en apenas diez minutos. Lo que la narrativa oficial intentó vender como un intercambio "amable", Ramón Alberto Garza lo disecciona desde el rigor de Código Magenta como un auténtico choque de trenes en la oscuridad.
I. El naufragio ideológico: Venezuela y Cuba
La llamada nació herida. Cuando la presidenta Sheinbaum puso sobre la mesa la palabra "soberanía" para referirse a Venezuela y deslizó la petición de "ayuda humanitaria" para Cuba, el aire se congeló. Para un Donald Trump que ya paladea la caída definitiva del comunismo en la isla tras el arresto de Maduro, la postura mexicana no fue diplomacia, fue una provocación. Cuentan los que escucharon - dice Ramón Alberto-, que el lenguaje del neoyorquino perdió cualquier rastro de etiqueta; el "f#ck" retumbó en los auriculares de los testigos mexicanos como un portazo en la cara.
II. El espejo colombiano y el desdén
La comparación duele en los pasillos de la Cancillería. Mientras que con Gustavo Petro —un exguerrillero que Trump solía insultar— el magnate terminó pactando una cita cara a cara en Washington, para México solo hubo un frío desdén. No hubo invitaciones, ni elogios en redes sociales, ni fotos de camaradería. Solo la promesa vacía de una "próxima llamada" - la # 16-, para intentar recoger los vidrios rotos de un debut que supo a despedida.
III. Un castillo de naipes llamado Seguridad
Agrega Garza que de nada sirvió que García Harfuch estuviera allí, con sus carpetas bajo el brazo listas para presumir decomisos de fentanilo y golpes al huachicol. En la mente de Trump, la seguridad mexicana es un tema secundario frente a su gran cruzada geopolítica.
IV. La advertencia: Un incendio en puerta
La crónica de Garza nos deja una reflexión amarga: parece que en México no hay un "cuarto de guerra" capaz de descifrar la psicología del volcán que habita en la Oficina Oval. Mientras aquí se defienden principios históricos, allá la narrativa de que "los cárteles gobiernan México" ya es un tatuaje indeleble en el ánimo social y político.
Con las 25 menciones de Maduro sobre México ante un juez en Nueva York, las hojas secas para un incendio diplomático ya están apiladas. El dilema para Sheinbaum es de antología: aferrarse a la vieja escuela de la política exterior o aceptar que, en este nuevo mundo, nos están cocinando a fuego lento.
Recomiendo vean la opinión de Código Magenta (abajo)
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Se acabó la simulación: El despertar de Palacio
La mañana del 13 de enero de 2026 quedará marcada como el día en que la realidad derribó la puerta de Palacio Nacional. Según la columna de Raymundo Riva Palacio, la administración de Sheinbaum habita un ecosistema que ya no existe, aferrada a un "mantra" de soberanía mientras el mundo se mueve bajo sus pies.
Error de cálculo. La tragedia comenzó con la mala información. El gabinete aseguró que la intervención en Venezuela era improbable; leyeron mal el tablero (y hay que decirlo, no fueron los únicos; muchos nos equivocamos). Mientras aquí se hablaba de principios, en Caracas el nuevo gobierno ya pactaba con Washington. La captura de Maduro fue un baño de agua helada para un equipo que parece haber dejado de leer el contexto global.
El desafío del crudo
En un acto que Riva Palacio califica de casi suicida, Sheinbaum autorizó enviar petróleo a Cuba justo cuando Trump rugía su "cero crudo" para la isla. Aunque Washington ha suavizado el golpe permitiendo que el suministro continúe, el mensaje de fondo es de una tensión máxima: mientras Petro en Colombia o Xiomara Castro en Honduras buscaban el control de daños con Trump, México decidió acelerar hacia el muro.
El regreso de la DEA
Aquí la crónica se vuelve personal y peligrosa. Palacio creía que la DEA estaba fuera de la jugada, pero la agencia volvió con un expediente que quita el sueño: Políticos de Morena en estados clave bajo la lupa por facilitar el paso de fentanilo y cocaína, y para Washington, la palabra oficial ya es irrelevante; ya no quieren simulaciones, exigen "resultados tangibles".
La sentencia: El bisturí
La "gran fotografía" es cruda. No habrá una invasión como en Venezuela porque aquí no hay un eje ruso-chino que desmantelar, pero la advertencia es otra: acciones quirúrgicas. EU ya no va a esperar a que México decida actuar. La era de "sí, estamos cooperando" mientras la droga cruza la frontera, ha llegado a su fin.
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Las columnas políticas hoy, martes 13 de enero de 2026
No es fácil decirle no a Trump
Bajo Reserva/ EL UNIVERSAL
Nos hacen ver que de la conversación telefónica de ayer entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el presidente de los Estados Unidos, llama mucho la atención que nuevamente la mandataria mexicana dijo un rotundo no a la intención de Donald Trump de “ayudar” con sus fuerzas armadas a combatir a los cárteles en territorio mexicano. No es cualquier cosa, nos dicen, que alguien de manera tan tajante le diga que no a un presidente que ha dado muestras de que el derecho internacional no le es impedimento para realizar a placer operaciones militares en territorios terrestres y marítimos extranjeros. Se requiere de cierto valor para decirle que no al todopoderoso Trump. Pero, además del valor, se requiere también acelerar el combate a los cárteles y cortar sus brazos operativos y políticos, para que no exista el pretexto de que hay que venir por ellos.
La violencia doméstica en el INE
Las divisiones que hay al interior del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) por las propuestas finales que hicieron para la próxima reforma electoral, ayer quedaron en evidencia. Nos cuentan que algunos consejeros electorales, frente a los integrantes de la Comisión Presidencial, que encabeza Pablo Gómez, presentaron reclamos contra su propia presidenta, Guadalupe Taddei, por la cooptación de los órganos de dirección del instituto. Fue el consejero Jaime Rivera quien acusó que la autonomía del INE debe respetarse no solo en el papel, sino en que “los nombramientos de los órganos directivos no obedezcan al interés de una sola fuerza política”, y delante de propios y extraños exigió que en la reforma electoral se le “restituya la colegialidad al INE” para evitarle a la presidencia del organismo “una carga excesiva de trabajo”. La ropa sucia no siempre se lava en casa.
Explica funcionario de SEP origen de su fortuna
En días pasados, en este mismo espacio le comentamos el caso de José Gonzalo Espina Miranda, funcionario de la Secretaría de Educación Pública, quien en su declaración patrimonial reporta un ingreso por sueldo de 164 mil pesos mensuales, y que tiene diversos inmuebles y muebles por una suma cercana a los 140 millones de pesos. Ayer, don José envió una carta en la que asegura que esos bienes los posee por una copropiedad familiar, herencia familiar y el trabajo de varios años, y que todos ellos fueron adquiridos antes de haber ocupado un puesto de elección y de ser servidor público. Sobre los señalamientos relacionados con su plaza, asegura que él no ha incurrido en ninguna falta administrativa. Ahí están las dos versiones. Será la investigación de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno la que determine cuál es la que tiene sustento.
Salinas Pliego, de nuevo a Washington
Quien estará de regreso en Washington, nos cuentan, es Ricardo Salinas Pliego. El presidente de Grupo Salinas realizará un viaje de trabajo de dos días a Washington. Nos aseguran que el empresario mexicano tiene programadas reuniones con diversos actores de la política estadounidense, incluidos secretarios y subsecretarios de Estado del gobierno de Donald Trump, así como funcionarios de la Casa Blanca. Durante su estancia también sostendrá encuentros con defensores internacionales de la libertad de prensa y de los derechos humanos.
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Templo Mayor de REFORMA
¿QUÉ PASÓ en San Luis Potosí que el gobernador Ricardo Gallardo decidió vetar la "Ley Esposa" que él mismo promovía? Repentinamente el mandatario anunció que ejercería esa facultad, dijo, para propiciar un mayor debate alrededor de lo aprobado el 14 de diciembre
BAJO la excusa de la equidad de género, la reforma obligaba a que en la próxima elección de gobernador, en 2027, sólo fueran postuladas mujeres. El propósito de fondo era que la senadora Ruth González Silva, esposa de Gallardo, quedara como candidata del Partido Verde y con todo el apoyo oficial ganara la elección.
PERO GALLARDO decidió que no se iba a pelear con la presidenta Claudia Sheinbaum, quien había manifestado su oposición a esa ley, la cual, advirtió, podría ser invalidada por la Suprema Corte pues había visos de inconstitucionalidad.
COMO SEA, el gobernador jugó sus fichas para generar dos impactos: congraciarse con la Presidenta y salvar la alianza federal de Morena con el Partido Verde que se andaba tambaleando. Lo que queda pendiente es quién será ahora la candidata o el candidato de la 4T en San Luis. Aunque después de esta maniobra, Gallardo quedará fortalecido para tener mano en la decisión.
EL ÚLTIMO en salir del sistema electoral, que apague la luz. El viejo luchador de izquierda Pablo Gómez dejó en claro el tipo de autoridad electoral que quiere la 4T.
PALABRAS TEXTUALES: el morenista dijo que el INE ¡no debe ser autónomo! Así de claro y contrario a todo lo que avanzó el país desde que el gobierno dejó de organizar las elecciones, incluidas las reformas electorales que el propio Gómez impulsó. Hoy el régimen ya decidió que el instituto electoral tenga libertad en sus decisiones, ¡ajá!, pero que no sea autónomo en su integración, en su regulación y mucho menos en su presupuesto.
SEGÚN la visión de Pablo Gómez, el INE es un mero ente administrativo. ¿Y dónde lo dijo? Pues ni más ni menos que en la reunión en la que las y los consejeros del INE le entregaron sus propuestas para la reforma electoral. Si alguien cree que la consejera presidenta, Guadalupe Taddei, aprovechó la oportunidad para defender la autonomía del instituto, ¡qué buen chiste!
PARA ENTENDER lo que está pasando con el registro de los teléfonos celulares, hay que ver los partidos de la NFL. Los filtros de seguridad son más frágiles que la defensa de Green Bay. La utilidad del registro está en duda, como la carrera de Dak Prescott con los Cowboys. El interés del gobierno por tener los datos de todos los usuarios es tan preocupante como ver jugar a San Francisco. Y la posibilidad de que esta medida sirva para algo es tan remota como volver a ver a los Steelers en un Super Bowl.
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Estrictamente Personal
Se acabó la simulación/Raymundo Riva Palacio
El Financiero, enero 13, 2026 |
Preguntas retóricas para iniciar una conversación: ¿Se ha dado cuenta la presidenta Claudia Sheinbaum de la solidez del piso en el que encuentra su relación con Washington? ¿Está viendo lo que están haciendo algunos gobiernos de izquierda en América Latina con Estados Unidos? ¿Ajustó este fin de semana su estrategia? O, en síntesis, ¿sabe realmente en dónde está parada? Respuesta a partir de sus declaraciones: no. La presidenta sigue sin entender el momento. Está aferrada a lo que ya no existe y no se ha dado cuenta. La intervención de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, a la que ya no se refieren en Palacio Nacional como “secuestro” sino como “extracción” –que puede ser sinónimo de “captura”–, la tomó por sorpresa.
Su gabinete le había informado, a partir de sus “análisis”, que era improbable una intervención militar estadounidense en Venezuela, y que era posible que hubiera una negociación con Maduro para una salida pacífica negociada. La falta de información directa del gabinete de Sheinbaum es sorprendente. Ni siquiera leen periódicos extranjeros, donde podrían haber visto señales de que la negociación que pensaban se había agotado hace varios meses. No alcanzan a ver en Palacio Nacional que mientras siguen hablando de la no intervención como un mantra principista, el nuevo gobierno en Venezuela se está arreglando con Washington.
Sheinbaum autorizó, tras la captura de Maduro, el envío de petróleo a Cuba, como una señal orgullosa de soberanía, luego de que el presidente Donald Trump había declarado que Cuba era el siguiente régimen en caer –el domingo advirtió “cero” crudo para Cuba–. Escudarse en la soberanía en el contexto actual es tirarse a un pozo. El gran teórico de la guerra Carl von Clausewitz advirtió en su obra clásica De la guerra sobre actuar sin claridad, porque decisiones precipitadas tomadas con información deficiente podrían tener consecuencias irreversibles. Esto es lo que está haciendo la presidenta de México.
No está analizando el entorno. Dejando a un lado el pragmatismo del chavismo venezolano para buscar darle viabilidad a sus líderes y a ese país, el presidente colombiano Gustavo Petro leyó el invierno que se le venía y llamó a Trump como control de daños y demorar una decisión militar sobre su país. La presidenta de Honduras, Xiomara Castro, anuló su decisión de cancelar el Tratado de Extradición con Estados Unidos. El presidente Miguel Díaz-Canel volvió a hablar sobre la profunda crisis económica que vive Cuba, creando condiciones de opinión pública para cualquier decisión que se tome en La Habana. Sheinbaum apretó el acelerador, pero con indecisiones. Emitió un comunicado conjunto con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, repudiando la acción militar en Venezuela, pero fue hasta en una segunda llamada telefónica con él, porque en la primera no había aceptado.
Trump escaló el jueves la amenaza de atacar a los cárteles en territorios extranjeros –mensaje directo a México y Colombia–, y hasta el día siguiente, en la mañanera, que se ha convertido en una anomalía para la reacción gubernamental, Sheinbaum dijo que le iba a pedir al canciller Juan Ramón de la Fuente comunicarse con el secretario de Estado, Marco Rubio. Hablaron el domingo, y Rubio criticó el combate al narcotráfico, al subrayar que querían “resultados tangibles” y reforzar la cooperación para enfrentar a los cárteles. Fue una llamada de cortesía, porque desde el viernes la Casa Blanca ya les había aceptado una llamada con Trump.
La llamada puede interpretarse también de mantenimiento diplomático. Duró alrededor de 15 minutos –la más breve de las que han sostenido– donde, para la complejidad por la que atraviesa la relación bilateral, no debió haber nada de sustancia sino de reafirmaciones que, para el momento actual, no valen nada. Sheinbaum insistiendo lo mucho que han hecho contra los cárteles; Trump repitiendo que no es suficiente y ofreciendo una vez más ayuda militar, y Sheinbaum diciendo gracias, pero no, gracias.
La palabra de Sheinbaum, de acuerdo con un funcionario estadounidense, es irrelevante para Washington. “Se acabó el tiempo de las simulaciones”, agregó, reflejando el ánimo prevaleciente con ella en la administración Trump. Este fin de semana, de manera directa, recibió varias llamadas de altos funcionarios estadounidenses para sugerirle que no hablara sobre el tema de Venezuela hasta tener información oficial de Washington, que vino poco después. El caso contra Maduro, le dijeron, estaba bien sustentado con información de inteligencia y con testimonios de los jefes del Cártel de Sinaloa detenidos en aquel país.
En una de esas llamadas le informaron que la DEA está investigando a una serie de políticos mexicanos en gobiernos estatales mayoritariamente gobernados por Morena, por sus vínculos con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación, a los que de acuerdo con lo que le dijeron, están facilitándoles el tráfico de fentanilo y cocaína a Estados Unidos. Esta investigación se desconocía, y aunque tenga coincidencia con las listas que han elaborado en Washington sobre qué políticos están metidos con el narcotráfico, puede tener vasos comunicantes, es paralela a lo que ya tienen procesado.
La revelación sobre el papel de la DEA en este momento debe haber causado sorpresa en la presidenta y su equipo –si tienen memoria–, porque estaban convencidos de que el papel de esa agencia había perdido fuerza y estaba relegada en la Administración Trump. No es así y valdría la pena que recordaran que el actual jefe de la DEA, Terry Cole, vivió en México, donde elaboró la primera lista de narcopolíticos durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Es la segunda vez en una semana que funcionarios estadounidenses le hablan sobre políticos mexicanos metidos en el narcotráfico, en el contexto de una creciente presión para que actúe judicialmente en su contra. Le aseguraron en privado que no se tiene planeado en México ninguna intervención militar como la realizada en Venezuela, pero no está interpretando correctamente la gran fotografía. No habrá una acción como contra Maduro y el núcleo de poder venezolano porque aquí no necesitan desmantelar el centro de operaciones ruso-chino-iraní-cubano contra Estados Unidos. Pero eso no significa que Morena esté fuera de la ecuación del combate a los cárteles, ni que, como dejó abierto un funcionario estadounidense, se realicen acciones quirúrgicas contra las organizaciones criminales en México.
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¿Reforma electoral o apropiación morenista?/Salvador García Soto
El Universal, | 13/01/2026 |
Anoche, en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum operaba con los coordinadores nacionales de su partido para “planchar” la propuesta de reforma a las leyes electorales y a la Constitución con la que el régimen morenista consumará un nuevo modelo electoral para regir la competencia política y democrática en el país. Hasta la sede presidencial se vio llegar ayer a los dos coordinadores parlamentarios de Morena, Ricardo Monreal y Adán Augusto López, además de la dirigente del partido oficial, Luisa María Alcalde, para coordinar la estrategia por la cual el régimen aprobará e impondrá, con sus mayorías, su reforma electoral.
Con la disminución de costos presupuestales del sistema electoral, un argumento popular pero al mismo tiempo peligroso, la doctora presentará la propuesta redactada por la Comisión que ella misma integró con personajes ligados todos a su movimiento político, sin tomar en cuenta a la oposición ni a expertos y especialistas en derecho electoral, por lo que la iniciativa que llegará al Congreso en los próximos días bien puede definirse como unilateral, con la única visión del régimen y del oficialismo sobre cómo deben integrarse y funcionar las instituciones y los procedimientos políticos y electorales.
Y aunque hubo consultas organizadas por la comisión que preside el morenista Pablo Gómez y se hicieron reuniones por todo el país “para escuchar propuestas de la ciudadanía”, la realidad es que el documento que anoche revisaban la presidenta y los líderes de su partido será la primera propuesta de reforma política que se lleve a cabo en México desde el gobierno, pero sin consultar a todas las expresiones políticas, a las minorías y sin tomar en cuenta la pluralidad política y democrática que caracteriza a este país.
De hecho, la reunión que ayer sostuvo la presidenta con sus líderes en el Congreso y de su partido, lo que buscaba era evitar las diferencias y choques que han surgido entre morenistas por el contenido de dicha reforma electoral, con la idea de que en el momento del análisis, debate y votación no afloren rupturas o disensos entre las bancadas del oficialismo y que se presente como una propuesta uniforme del oficialismo, a la que buscaría sumar votos de algunas bancadas de oposición, como la de Movimiento Ciudadano, para alcanzar la mayoría calificada que no tienen en el Senado.
Todo apunta, pues, a que la presidenta y su partido se aprestan a imponer su visión y su voluntad en el diseño de las nuevas reglas para la competencia política y para la democracia, sin escuchar ni tomar en cuenta otras propuestas como las que ya se han presentado en la Cámara de Diputados, como la iniciativa ciudadana de la agrupación civil “Salvemos la Democracia”, que reunió mucho más de las 130 mil firmas que le exigía la ley para poder presentar una propuesta legislativa a nombre de ciudadanos que proponen 5 cambios específicos a las leyes electorales y la Constitución para garantizar que la competencia política y electoral en México siga siendo equitativa, que haya “cancha pareja” para todos los partidos, y que no se beneficie sólo al partido hegemónico del gobierno que hoy es Morena.
Además de la iniciativa ciudadana que se presentó el pasado 9 de diciembre con la propuesta de reforma a 5 artículos constitucionales clave para garantizar un “árbitro justo y piso parejo”, además de “terminar con las trampas” en las elecciones y prevenir la sobrerrepresentación y el “chapulineo” en los partidos, hay otra propuesta legislativa presentada por la agrupación política “Somos México” y entregada la semana pasada a la presidencia de la Cámara de Diputados por expresidentes del IFE y del INE como Leonardo Valdés y Lorenzo Córdova Vianello.
Y también se suman las 241 propuestas que entregaron ayer la mayoría de consejeros del INE (9 los 11 consejeros) a la Comisión de la Reforma Electoral y en la que los integrantes del órgano electoral piden, entre otras cosas, mantener la representación plurinominal para el Congreso de la Unión –algo que plantea eliminar la propuesta presidencial–, aumentar las facultades de fiscalización del dinero en los partidos, mantener intacta la autonomía del instituto electoral y garantizar un presupuesto suficiente para los organismos comiciales, mediante una fórmula basada en el PIB y en el crecimiento del padrón electoral.
Pero una prueba de que no se escucharán ni se tomarán en cuenta más propuestas que las de la Comisión Presidencial, fue la respuesta dura y tajante que les dio Pablo Gómez anoche a los 11 consejeros del INE que acudieron a presentarle sus planteamientos para la reforma. “No será una reforma de consensos, porque ninguna lo ha sido”, les dijo, al tiempo que rechazaba la fórmula para asignar el presupuesto al INE y les comentaba que “ningún órgano administrativo puede ser del todo autónomo”, en respuesta a los comentarios de consejeros que pedían respetar la autonomía del instituto.
Es decir, que lo que se viene en la discusión de la Reforma Electoral, más que un cambio positivo o una mejoría del sistema electoral, será la imposición de la visión gubernamental y del régimen, sobre cómo deben ser las elecciones y cómo debe regirse la competencia política. Y cuando esa visión es sólo una, sin tomar en cuenta a todos los grupos políticos, lo que se augura es que más que un modelo electoral mejorado, más económico y más confiable, tendremos la apropiación final de los órganos e instituciones electorales por parte de un régimen, que más que democracia, lo que quiere y le interesa, es perpetuarse en el poder.
Si no fuera ese el objetivo ¿por qué no convocaron a los partidos de oposición, a los expertos electorales y a todo aquel que pudiera sumar algo para mejorar nuestra joven e imperfecta democracia y por qué optaron por conducir esta reforma sólo con militantes, funcionarios y dirigentes de Morena?
La mejor definición de lo que viene en el Congreso la hacía anoche el escritor Héctor Aguilar Camín, al referirse a Pablo Gómez, el flamante coordinador de la reforma presidencial electoral, que anoche afirmaba que el INE “no puede ser autónomo”. “Con estas acciones Pablo Gómez está quitando la escalera por la que él mismo trepó”, publicó en redes sociales el escritor. Y sí, Gómez fue uno de los primeros 100 diputados plurinominales que hubo en México en los años 70, gracias a la reforma electoral y política impulsada por Reyes Heroles, y hoy el militante comunista que se benefició de la apertura del régimen y la pluralidad, busca cerrar la puerta al pluralismo para imponer sólo la visión de su movimiento político.
NOTAS INDISCRETAS… En vísperas de la reunión que sostendrá esta semana el Grupo de Implementación de Seguridad Bilateral de alto nivel entre México y Estados Unidos, según lo que acordaron ayer en su llamada telefónica la presidenta Sheinbaum y el presidente Donald Trump, anoche fuentes del gabinete mexicano confirmaban que parte de lo que se discutirá en esa reunión en Washington serán la listas de nombres de políticos mexicanos, gobernadores y funcionarios, que Estados Unidos ha entregado al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y a los que acusa de “proteger a los cárteles de la droga” que operan en varios estados del país. En esa lista, nos dicen, figuran los nombres de al menos 5 o 6 gobernadores, en su mayoría de Morena, y de dos ex secretarios de Estado militares, uno del gobierno de López Obrador y otro del sexenio de Peña Nieto, así como algunos exgobernadores que hoy ocupan otras posiciones políticas, y a los que el gobierno de Donald Trump exige que se les investigue y enjuicie en México, con posibilidades de ser después extraditados a los Estados Unidos. Ese es el primer golpe “concreto” que el secretario de Estado, Marco Rubio, le pide a México para demostrar su compromiso con la cooperación y el combate a las “organizaciones narcoterroristas” y su violencia en territorio mexicano, además de frenar el flujo de fentanilo y otras drogas a su país. Veremos si la presidente Sheinbaum, que ayer presumió su llamada telefónica “cortés” de 15 minutos con Trump, está dispuesta, y sobre todo si puede, atender la petición estadounidense que significa sacrificar a varios morenistas que hoy son vistos por Washington como “protectores del narco” en sus estados y a los que exigen procesar en la justicia mexicana… A propósito de la demanda por daño moral que presentó Julio Scherer Ibarra en contra del exfiscal Alejandro Gertz Manero, en la parte final de su escrito de denuncia presentado el pasado viernes ante el Tribunal Superior de Justicia de la CDMX, el exconsejero jurídico ofrece presentar como sus “testigos” en el proceso judicial que pide que se le abra a Gertz, a una lista de personajes políticos y de la abogacía que testificarían en favor de su causa y confirmarían los hechos y delitos de los que acusa al extitular de la FGR. Dice Scherer en cuanto a sus testigos: “En términos de lo dispuesto por la fracción V del artículo 255 del Código de Procedimientos Civiles para la Ciudad de México, me permito anunciar como testigos de los distintos hechos narrados en la presente demanda, a los siguientes: Jorge Carrasco Araizaga, César Omar González Hernández, Roberto García González, Guillermo Barradas Cendón, José Javier López García, David Gómez Arnau, Adán Augusto López Hernández, Juan Ramón Collado Mocelo, Antonio Collado Mocelo, Alejandra Cuevas Morán, Gerardo Álvarez Morphy Alarcón, Francisco Álvarez Morphy Alarcón y Ernesto Álvarez Morphy Alarcón”, son los nombres que propone como testigos. Y en la parte final de su denuncia, bajo el título de “Capítulo Conclusivo”, el exconsejero jurídico de la Presidencia le pide al juez condenar a Gertz Manero, con los siguientes argumentos: “Ante ello, lo único que resta será condenar a AGM al pago y cumplimiento de las prestaciones que se le reclaman, pues en su desempeñó como Fiscal General de la República, violentó mis derechos de personalidad, como lo hizo con varias personas, al utilizar de manera facciosa a la Fiscalía General de la República, en la cual intentó fabricar delitos para perseguir a sus adversarios, de entre los cuales se encuentra el Suscrito, al no haber accedido a peticiones ilegales. No dejando de señalar que las expresiones que llevó a cabo AGM en la Conferencia de Prensa no son más que el clímax de la persecución de “Estado” que realizó en mi contra, con el afán de denostar mi imagen y afectar con ello mi patrimonio moral, por ello acudo a su Señoría para que condene al otrora Fiscal General de la República a que pague las prestaciones que aquí se le reclaman, al haber dejado de observar sus obligaciones como Fiscal del País y pretender utilizar dicha institución como oficina privada, denostando mi nombre y reputación. No se deja de hacer referencia a que con fecha 28 de noviembre, se hizo del conocimiento del público en general, que el otrora Fiscal General de la República, renunció a su cargo, sin que se haya actualizado una causal grave como lo establece la Constitución, lo que deja en evidencia que ni durante el ejercicio del cargo, ni en el momento en el que terminó con el mismo, pudo cumplir AGM con las disposiciones legales que deberían haber regido su actuar. No obstante, gracias a su renuncia, México respira. No es una metáfora, es un respiro hondo, largo, el que sigue a una opresión sostenida. La salida de AGM de la Fiscalía General de la República pone fin a uno de los capítulos más oscuros de dicha Institución. Ningún fiscal en la historia reciente había acumulado tanto descrédito, tantos agravios ni tal distancia moral respecto al encargo que recibió. La institución, que nació para ser contrapeso y garantía, quedó sometida al vaivén de un hombre dominado por rencores antiguos. El país fue testigo. Vio cómo la Fiscalía se torcía en manos de quien confundió lo público con lo personal; cómo la justicia se volvió herramienta de intimidación, de miedo, de castigo a conveniencia. Observó el uso del Estado como un arma personal para perseguir obsesiones privadas, como si la ley fuera una propiedad y no un deber. Se va Gertz Manero, el fiscal que convirtió motivos personales en asuntos de la Nación. Para quienes fuimos blanco de su perversidad, este día no llega sin costo. Durante años cargamos el peso de acusaciones sin sustento, sostenidas a golpes de arbitrariedad, filtraciones y abuso de poder. Vivimos bajo un hostigamiento que se ocultaba bajo el abrigo de una ley a su medida, con forma de venganza. Esa herida existe, no se borra. Pero su renuncia cierra, por fin, un ciclo de injusticia. Terminó la era en que la justicia perseguía los rencores de un solo hombre. Gertz Manero se marcha como llegó a la conciencia pública: señalado, cuestionado y repudiado. Un fiscal que nunca entendió la dimensión ética del cargo. Un símbolo de lo que no debe repetirse: la justicia al servicio de un ego, las instituciones a merced de un carácter. Su partida es más que la caída de un funcionario. Es la oportunidad de que la justicia mexicana salga del secuestro que la mantuvo cautiva. Es la posibilidad —por primera vez en estos años— de que la Fiscalía emprenda un proceso de reconstrucción, de limpieza, de restitución de su propósito elemental: servir a la nación, proteger a las víctimas, ejercer la ley sin favoritismos ni amenazas. Hoy, México pasa la página. Los perseguidos por su capricho pueden mirar hacia adelante sin la sombra que utilizó la ley como arma. El país se libra de un fiscal que confundió autonomía con arbitrariedad y poder con dominio”, sostiene Julio Scherer en la conclusión de su demanda… Los dados mandan Doble Serpiente. La primera del año.
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La censura más tonta jamás hecha desde el oficialismo/Javier Tejado Dondé
EL UNIVERSAL
Contrario al discurso presidencial, cada vez hay más muestras de censura de la 4T contra el periodismo y la libertad de expresión. Hay muestras de sobra en entidades como Campeche, Veracruz, Tamaulipas y Puebla, todas ellas gobernadas por Morena.
Pero lo que pasó el fin de semana en los canales 11 y 14 de la televisión pública del Estado mexicano es algo verdaderamente penoso. La periodista Sabina Berman, compañera de estas páginas, realizó una entrevista al influencer de ultraderecha, excandidato presidencial y exactor Eduardo Verástegui. La señora Berman hace los mejorcitos programas de la TV pública y trata de meterse a la coyuntura informativa. Hace un par de semanas, por ejemplo, le hizo una entrevista a la cantante Gloria Trevi, quien habló de sus litigios contra Paty Chapoy y TV Azteca, información poco conocida.
Ahora, para ser transmitida el jueves 8 de enero, la señora Berman entrevistó a Verástegui, una persona que enarbola ideología de extrema derecha. A la directiva de los canales 11 y 14, léase a Jenaro Villamil, no le gustó la entrevista y la censuró. Desde luego, la periodista y el director de cualquier medio deben tener la potestad de no transmitir un reportaje o entrevista que no sale bien. Es su prerrogativa. Pero, en este caso, los medios públicos, para “lavarse las manos”, maquinaron que los defensores de la audiencia de estos dos canales de TV censuraran la entrevista.
Así, se ordenó a los “defensores”, Gerardo Estrada y Lenin Martell, publicar un comunicado en el que señalan que la entrevista “no se ajusta a los principios rectores, objetivos y mandatos que legalmente rigen” la actuación de la TV, al “promover una noción política contraría a los derechos de la mujer y de otros grupos de vulnerabilidad”.
Es penoso, pues: 1) les hacen decir que “coinciden” con el análisis hecho por los medios de gobierno, la fuente original de la censura; 2) olvidan el pequeño detalle de que la labor de los defensores de audiencia, prevista en la Constitución y en la Ley de Telecomunicaciones, aplica ex post, es decir, después de que un programa de TV se haya transmitido y haya quejas de la audiencia. Aquí, sencillamente hicieron censura previa, lo que está prohibido.
Sigamos: 3) contrario a la intención de no fomentar la ideología de derecha, la censura ejecutada le da pretexto y visibilidad a Verástegui, cuyo discurso, de no haber sido por los funcionarios públicos, habría pasado desapercibido; y, 4) le abre un innecesario frente jurídico a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), a cargo de Norma Solano, a quien ahora podrán llegar quejas por lo acontecido, mismas que tendrá que resolver jurídicamente, e incluso enfrentar juicios complejos.
Lo más grave es que esto ocurre en momentos en que la CRT está por iniciar la consulta pública nacional para definir cómo elaborar la reglamentación de los derechos de las audiencias. Queda en evidencia que, desde el oficialismo, hay quienes quieren usar a los defensores de las audiencias para censurar programas en la radio y TV mexicanas. Todos los comunicadores, sus entrevistados y cualquier reportaje elaborado, parecen estar en riesgo ahora. Incluso, hay indicios de que quieren ampliar el ámbito de la supervisión de contenidos a los medios impresos, lo que no tendría base legal, pero en la 4T muchas normas se incumplen.
Así, lo sucedido deja ver cómo el ala dura del oficialismo quiere silenciar a los medios de comunicación. Lo curioso es que empezaron antes de que el programa fuera transmitido y antes de que la CRT haya expedido los lineamientos para tal efecto. Actuaron sin ninguna base legal. Se ve que a algunos les urge empezar a censurar, y empezaron con “los de casa”. Es un llamado de atención para la CRT, para el gabinete legal del gobierno federal y, desde luego, para la propia Presidenta de la República.
Cambiando de tema:
Muchas dudas sobre cómo se está implementando la vinculación (registro) de líneas móviles con sus respectivos titulares. Al parecer, quien lleva la base de datos para Telcel habría tenido algunas alertas de vulnerabilidad en la información que tiene de millones de clientes. Telcel habría implementado “medidas de seguridad adicionales”, pero hay dudas sobre lo que están haciendo los operadores móviles.
Después de que las bases de datos móviles oficiales se filtraran en 2010, ahora el gobierno traspasó toda la obligación a los operadores. Las cosas no parecen ir bien, ya que se activó la Secretaría de Buen Gobierno, al ponerse en riesgo datos personales. Es importante revisar lo que ocurre, pues entre miles de mensajes de hackers y riesgos de filtración de datos, el registro de celulares puede fracasar.
X: @JTejado
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La palabra que desató el enojo de Trump con México/Mario Maldonado
EL UNIVERSAL,| 13/01/2026 |
Fue en general el tono del comunicado, pero sobre todo el verbo que utilizó el gobierno en su encabezado: “México condena intervención militar en Venezuela”, publicó la Cancillería mexicana en respuesta a la intervención militar estadounidense en Venezuela y la detención del presidente Nicolás Maduro. El comunicado fue publicado por la presidenta Claudia Sheinbaum en sus redes sociales y reiterado en público.
En el lenguaje diplomático anglosajón el verbo “condenar” –to condemn– cuando es empleado por un Estado contra otro, tiene un peso mucho mayor que expresiones como “rechazar” o “expresar preocupación” –to regret o express concern–. La palabra implica censura política y moral explícita. En Washington, ese término se leyó como un señalamiento directo a la Casa Blanca, y habría sido uno de los detonantes del enojo de Donald Trump contra México, según fuentes gubernamentales.
Poco después vino la reacción. El presidente estadounidense afirmó públicamente que la presidenta Sheinbaum “estaba preocupada” y que “tiene un poco de miedo sobre los cárteles controlando México”. Y remató con una frase que elevó la tensión: “No es agradable decirlo, pero los cárteles gobiernan México”. Días después, el tono subió aún más cuando, en entrevista con Fox News, Trump lanzó una advertencia más incendiaria: “Vamos a empezar a atacar en tierra en lo que se refiere a los cárteles”.
Ese fue el contexto de la llamada entre Trump y Sheinbaum de este lunes. Según lo informado, la conversación duró alrededor de 15 minutos y logró desactivar, al menos por ahora, la amenaza de una intervención militar. Sheinbaum llegó con datos duros: cifras de detenciones de alto impacto, desmantelamiento de laboratorios clandestinos de fentanilo, decomisos históricos de droga y aseguramientos recientes. El mensaje fue el que ha dicho decenas de veces en público: de cooperación y resultados, pero sin espacio para la intervención.
Un factor que jugó a favor de la presidenta fue el tono. El temple de Sheinbaum, su dominio del inglés y la claridad con la que expuso los datos generaron confianza en Trump, quien, según fuentes cercanas a la conversación, se mostró particularmente amable durante el intercambio. La propuesta de apoyo directo de Estados Unidos sobre territorio mexicano quedó sobre la mesa, fue agradecida, pero rechazada de manera firme. “Cooperación sí; tropas, no”.
Se trata de la llamada número 15. Desde noviembre de 2024, tras el regreso de Trump a la Casa Blanca, el contacto ha sido constante y, en muchos casos, reactivo a presiones comerciales o de seguridad. Ocho de esas llamadas se concentraron entre el primer semestre y el verano de 2025, en medio de amenazas arancelarias, negociaciones contrarreloj y el tema recurrente del fentanilo y la migración. Varias más ocurrieron fuera del reflector, como parte de una estrategia de contención diplomática.
Posdata 1
Tras las llamadas del canciller Juan Ramón de la Fuente con el secretario de Estado, Marco Rubio, y la conversación directa de la presidenta Sheinbaum con Trump, se acordó la visita a México del director del FBI, Kash Patel, en las próximas semanas. El movimiento se inscribe en la nueva fase de cooperación en materia de seguridad.
Patel recibió al secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, y a otros funcionarios mexicanos en la sede del FBI, en Washington, en marzo de 2025, lo que refuerza la relación entre el gobierno mexicano y la agencia estadounidense.
En paralelo, Sheinbaum informó que el 22 o 23 de enero volverá a reunirse en Washington el grupo bilateral integrado por altos funcionarios de ambos países para dar seguimiento a los temas de seguridad y economía compartidas. Se trata de una mesa de alto nivel destinada a revisar compromisos, coordinar acciones y dar continuidad política a los acuerdos alcanzados en las últimas semanas.
La presidenta también señaló que en la llamada con Trump quedaron pendientes dos asuntos centrales: las inversiones y la situación de los migrantes mexicanos en Estados Unidos. Ambos temas, dijo, se abordarán en una conversación posterior con el mandatario estadounidense, lo que anticipa una agenda bilateral escalonada, con la seguridad como punto de partida y la economía y la migración como los siguientes frentes de negociación.
Posdata 2
Por cierto que el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, también visitó Palacio Nacional este lunes, como parte del contacto telefónico entre los dos mandatarios.
“Fue un gusto haber contribuido a facilitar la productiva llamada de hoy entre el presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum. Tras un año de la relación Estados Unidos-México más cooperativa y mutuamente beneficiosa de las últimas décadas, aún queda mucho por hacer, pero juntos podemos construir un futuro más brillante para nuestros pueblos”, publicó en sus redes sociales.
Posdata 3
En el terreno de las contrataciones públicas hay un nuevo jugador que genera dudas en el gobierno. Se trata de Sales Up, SA de CV, una empresa sin historial corporativo, solvencia financiera documentada o especialización técnica acreditada, la cual buscaría acceder a contratos de alto valor en el sector de flotas vehiculares.
Su único antecedente conocido es una adjudicación directa para proveer de termómetros a Segalmex. Sus directivos aseguran mantener una supuesta alianza con Navistar Defense, fabricante estadounidense de vehículos militares y logísticos, pero al parecer no hay certeza de ello.
La figura clave sería Jesús Alejandro Hinojosa Valencia, quien se presenta como representante tanto de Sales Up como de Navistar Defense en las áreas de contratación de diversas dependencias federales.
@MarioMal
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Una Pésima Llamada/ Ramón Alberto Garza /
Mala, por no decir pésima, debió ser la llamada telefónica de ayer lunes por la mañana entre el presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum. Tan ríspida fue que apenas alcanzó una duración de 15 minutos. Y hay quienes dicen que no llegó a los 10.
Lo hombres de los servicios de inteligencia en Washington advierten que el inquilino de la Casa Blanca perdió su ecuanimidad en los primeros minutos, cuando escuchó la postura de la mandataria mexicana rechazando la intervención de Estados Unidos en Venezuela bajo el argumento de la violación a la “soberanía”.
Peor aún fue la reacción del presidente Donald Trump cuando se abordó -aunque se niegue- el tema de Cuba. La jefa del Estado mexicano insistió en la ayuda “humanitaria”. Y ya se imaginarán la reacción de quien ya trae en la bolsa la decisión de acabar con 66 años de dictadura comunista en la Isla. Debut y despedida.
El presidente Donald Trump se vio molesto y tan poco accesible con la actitud de la presidenta Claudia Sheinbaum, que fue imposible abordar a fondo en esos supuestos 15 minutos los temas de Venezuela, Colombia, Cuba y por supuesto las alertas sobre México. Por eso debió salir la inquilina de Palacio Nacional a justificar que fue una conversación breve y que, sin duda, la próxima semana vendría otra para cerrar todos los temas inconclusos. Sería la número 16. Y, en contraparte, ninguna reunión cara a cara, una cumbre real entre los jefes de gobierno de los dos principales socios comerciales del planeta. ¡Cuánto desdén!
Tan evidente fue el desencuentro telefónico que, la misma presidenta Claudia Sheinbaum, alertó que del lado norteamericano podrían surgir otros puntos de vista, distintos, pero que no sería nada que no se pudiera resolver con el diálogo.
Para ella la llamada fue una “muy buena conversación”, muy “amable”. Mentira. Y ella lo sabe, igual que lo saben el canciller Juan Ramón de la Fuente, el subsecretario Roberto Velasco y el secretario Omar García Harfuch, quienes fueron testigos del encuentro telefónico. ¿Escucharían todos la palabra “f#ck” que pronunció el presidente Donald Trump al preguntar por la ayuda de México a Cuba?
Y ni modo de decir que el inquilino de la Casa Blanca no tiene lado. Muy distinto fue el desenlace que se dio hace unos días tras la llamada telefónica entre el presidente Donald Trump y el presidente colombiano Gustavo Petro. De iniciar la conversación en medio de tensiones por insultos mutuos, acabaron del brazo y por la calle. El mandatario norteamericano no sólo subió a sus redes un elogio al nivel de comunicación alcanzado con su homólogo colombiano, sino que anunció que, muy pronto, ambos tendrían un encuentro personal en Washington. Nada de eso sucedió con la presidenta Claudia Sheinbaum. Silencio que se deberá romper en las próximas horas. Ninguna invitación a tener un encuentro personal en Washington.
Tan áspera debió estar la llamada Trump-Sheinbaum, que uno de los aliados norteamericanos en México, Omar García Harfuch, no pudo ni pronunciar una palabra para presumir sus logros en seguridad y decomisos de fentanilo y huachicol. Después de la posición de la presidenta Sheinbaum, en torno a Venezuela y a Cuba, el castillo de naipes se derrumbó. ¿Por qué en la fotografía del telefonazo no aparece el general Ricardo Trevilla, quien fue visto a su llegada a Palacio Nacional?
En pocas palabras, les quieran vender lo que les quieran vender, desde el punto de vista diplomático, la llamada telefónica entre la Casa Blanca y Palacio Nacional fue un desastre. Podríamos decir, sin equivocarnos, que es la comunicación más fría entre ambos mandatarios.
En el fondo, lo que se exhibe, es que la presidenta Claudia Sheinbaum carece de un auténtico “cuarto de guerra”, de un puñado de asesores que conozcan al Estado Profundo norteamericano y que puedan abordar con inteligencia el impredecible carácter del presidente Donald Trump, sin sacarlo de sus casillas y colocarlo como enemigo, en la acera de enfrente.
¿Acaso nadie le informó a la inquilina de Palacio Nacional -antes de la llamada telefónica- de la catarata de cuestionamientos que se dieron sobre México, lo mismo en las entrevistas del presidente Trump con Fox y con CBS, que en editoriales tanto del New York Times como del Wall Street Journal? El mantra de que “en México no gobierna la presidenta, los que gobiernan son los cárteles” ya esta tatuado en la narrativa de Estado Unidos. En la oficial y en la popular. Y si este fuego se está avivando es porque alguien prepara un incendio. Las hojas secas ya las puso Nicolás Maduro al mencionar, en 25 ocasiones, el nombre de México en su primera comparecencia ante un juez en Nueva York.
Y a menos que la presidenta Claudia Sheinbaum y su débil séquito de asesores en política exterior reaccionen, después de la fallida llamada de ayer, el coletazo que vendrá de nuestro principal socio comercial y proveedor de energía y alimentos básicos, será de antología. Y la ayuda a Cuba será el punto de quiebre. El dilema es claro para quien ocupa la silla presidencial en México: defender “principios” o aceptar que nos están cocinando “el final”.
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No, presidente Trump, no…/Francisco Martín Moreno
REFORMA, 13 enero 2026
El diablo sabe a quién se le aparece...
Una nueva intervención militar estadounidense en México para intentar liquidar a los cárteles, no solo implicaría otra violación a nuestra soberanía, una peligrosa y temeraria ruptura en las relaciones bilaterales, además de una abierta transgresión a la convivencia civilizada internacional, sino que, un ataque de semejante naturaleza detonaría una crisis diplomática y militar de proporciones inimaginables, sin olvidar que somos el primer cliente de EU. En lugar de eliminar a los cárteles, Trump los fragmentaría al surgir múltiples líderes de grupos más pequeños, deseosos de apoderarse a cualquier precio de más mercados y territorios, lo que daría lugar a más asesinatos, secuestros y desapariciones, en el entendido que la inestabilidad social originada por la invasión armada se traduciría en más inseguridad, parálisis económica, desempleo y migración hacia Estados Unidos.
¿La intervención militar no extinguiría el conflicto facineroso, sería peor el remedio que la enfermedad, pues el crimen organizado evoluciona eficazmente en un ambiente de absoluta corrupción, como el mexicano, con masas marginadas en el reino de la impunidad, atenazadas por la ignorancia, sepultadas en la marginación, sin acceso a la justicia ni a servicios sanitarios públicos. Lo primero que se pudre del pescado es la cabeza, sostienen los chinos, y nuestro gobierno está podrido hasta la médula. Los cárteles se adaptan rápidamente, innovan la producción e improvisan nuevas rutas de contrabando con sorprendentes tecnologías.
Imposible olvidar que la Guerra México-Estados Unidos (1846-1848) concluyó con la pérdida de más de 2 millones de kilómetros cuadrados del territorio nacional. La derrota, considerada como el robo más grande de la historia, produjo un resentimiento permanente, un recordatorio de nuestra vulnerabilidad histórica, además, de una fuente de desconfianza respecto al poderoso vecino del norte. A la fecha existe una combinación entre admiración y recelo, en realidad, una herida que jamás ha llegado a cicatrizar. Trump no debería arrancarnos las costras.
Otra intervención militar alimentaría el nacionalismo antiestadounidense en México, se darían ataques en contra de intereses estadounidenses, además de inimaginables venganzas de parte de las bandas en EU dedicadas al tráfico de narcóticos. En México no necesitamos marines, necesitamos democracia, Estado de Derecho, justicia. Los drones artillados y las balas norteamericanas no extinguirán el crimen sino lo multiplicarán, escalará la violencia, empezará el desquite de los afectados y se cancelaría, a un costo muy elevado, la colaboración entre "Vecinos Distantes", pero muy cercanos en términos geográficos. En Colombia, después de invertir 10 mil millones de dólares en entrenamiento militar, no desapareció el narcotráfico, solo se reubicó en América Latina...
EU ha causado heridas profundas e inolvidables en la memoria colectiva de los mexicanos. Si Trump cometiera el imperdonable error de invadirnos militarmente, provocaría la salida de AMLO de su herpetario tabasqueño para que, una vez envuelto en el lábaro patrio, saliera a defender los restos de la patria que él mismo destruyó. Si Washington no desea un vecino devastado al estilo cubano o venezolano, no debería hacer de AMLO otro Castro, otro dictador, enemigo feroz de EU que también sepultaría a México en la miseria.
No, presidente Trump, no: jamás olvide el Yankee, Go Home!, pues, entre otras consecuencias desastrosas, convertiría al viborezno y a sus crías, en grandes héroes de la República. Lo mejor que les podría ocurrir a estos desertores de la justicia es pasar a la historia como víctimas de las balas del invasor para ser honrados en el altar de la patria como sus perínclitos defensores, cuando ellos habrían sido los causantes del desastre al haber defenestrado el futuro de México, entre otras razones, a través de sus alianzas innombrables con el crimen organizado.
El narcotráfico afecta a ambos países. México ha fallado en su erradicación y EU en la distribución y en el consumo. No existen las culpas absolutas, solo que el Ejército mexicano no puede burlar la frontera de EU para imponer el orden. Antes de que nos suspendan la venta de gas o de gasolina y paralicen al país, tomemos las medidas idóneas para evitar males mayores de toda naturaleza...
www.franciscomartinmoreno.com
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Disgustado/Manuel J. Jáuregui
REFORMA, 13 enero 2026;
Afortunadamente para México, el Presidente Trump crece hora a hora su lista de enemigos, superando rápidamente su obsesión con los anteriores. La Presidenta Sheinbaum habló con él telefónicamente y, en su conferencia de ayer, confirmó que tras la conversación el riesgo de invasión o bombardeos a México se ha disipado. Ello obedece más, en nuestra modesta opinión, al hecho de que Trump trae de encargo a un nuevo enemigo que lo tiene DISGUSTADO y lo distrae de un ataque a México.
Este valiente señor que ha desatado la ira de Trump se llama Darren Woods, CEO de una de las petroleras más grandes y rentables del mundo: EXXON Mobil, quien tuvo las agallas de informarle cara a cara al señor Trump, durante la reunión con ejecutivos donde éste quiso ordenarles invertir en la industria petrolera venezolana, que él no lo haría, pues Venezuela es "ininvertible". A Trump no le gustó la respuesta y declaró a reporteros que la respuesta de Woods no le había parecido, que estaba "playing too cute", y que estaba considerando "dejarlos fuera" -a Exxon Mobil- de Venezuela.
Gran favor les haría, pues para variar el Sr. Trump no se ha percatado que hay casi CERO interés de participar en el rescate de la industria petrolera venezolana por parte de los grandes, excepción hecha de Chevron que ya está ahí desde hace tiempo y de algunos jugadores menores que se quieren meter para ver qué sacan. Para empezar, Exxon Mobil estuvo en Venezuela ya DOS VECES y fue expropiada en ambas; las leyes que lo permitieron siguen vigentes. Además, existe un problema llamado rentabilidad que es la fuerza inmutable y poderosísima que hace que el mundo gire. Analicen, amables lectores, los números fríos y decidan si dirigieran una petrolera mostrarían inclinación por "invertir en Venezuela":
Factor 1: El crudo venezolano es uno muy PESADO, azufrado, cuyo costo de EXTRACCIÓN roza actualmente hasta los 80 dólares/barril. En el mercado, el crudo pesado cotiza a un descuento considerable del West Texas Intermediate (WTI) que es el precio de referencia mundial, por lo tanto, el crudo venezolano en el mercado se cotiza en menos de 40 dólares por barril. ¿En dónde está el gane? Factor 2: Entre más produzcan, más pierden: el costo de extracción supera el valor de mercado por mucho. Se requiere estar loco para invertir miles de millones de dólares en un "negocio" que simplemente no es rentable... Factor 3: La industria petrolera venezolana está incrustada en un país devastado económicamente por mala administración y con falta de certeza jurídica, cuyo rumbo lo puede decidir un tuit.
Simplemente no hay condiciones, pues para las petroleras mundiales exitosas existen mejores oportunidades de inversión, más seguras y rentables. Además, eso de que Venezuela tiene las reservas de crudo más grandes del mundo está por verse, pues el número de estas reservas fue INFLADO por el tirano Chávez.
Bueno para México este desarrollo de cosas, pues mientras el Sr. Trump se enterca en obligar a empresas privadas a meterse en Venezuela para justificar su acción militar, y mientras traiga al tal Mr. Darren Woods "de encargo" por darle la contra, seguramente nos dejará a los mexicanos en paz... un rato. Claro, debemos agregar que el Gobierno de la Sra. Sheinbaum no puede quitar el dedo del renglón y debe continuar actuando contra los cárteles. Ello para evitar que se deschavete el vecino belicoso y amanezca un día ordenando un ataque a México: nuestro Gobierno debe continuamente esmerarse por entregarle sus "dulcitos". Éstos tienen nombre, son: "El Mencho", "El Mayito Flaco" e Iván Archivaldo Guzmán, los grandes capos cuya captura significaría el descabezamiento de las principales organizaciones que Estados Unidos tiene en su radar: el CJNG y el CDS.
Esto, claro está, mientras combate internamente la impunidad, la corrupción y la protección de autoridades a los capos que inquietan a Estados Unidos. Como afirman en mi rancho: ¡mejor prevenir que andar lamentando!
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