Las sombras que buscan luz en el Carnaval de Mazatlán
Este domingo 15 de febrero, el Malecón de Mazatlán fue el escenario de dos realidades que conviven sin tocarse. Por un lado, el estruendo de la tambora y el brillo de las lentejuelas anunciando el primer desfile del Carnaval 2026; por el otro, el silencio sepulcral de un contingente de poco menos de 150 personas que no buscaba aplausos, sino rostros.
Mientras la multitud aguardaba el paso de las carrozas, un grupo encabezado por madres y hermanas de desaparecidos decidió intervenir la alegría. No hubo gritos. El plan, como explicó Nadia Berrelleza Flores, era simplemente "ser vistos". En una ciudad que hoy se oculta tras la máscara del festejo, ellas mostraron las fotografías de quienes faltan, reclamando visibilidad en el escaparate más grande del puerto.
Rostros frente a la fiesta.