8 abr. 2017

Las columnas políticas hoy, a 8 de abril de 2017

Las columnas políticas hoy, a 8 de abril de 2017
Frentes Políticos/Excelsior
I.  Abandono. Sacudida a Jaime Rodríguez, El Bronco, gobernador de Nuevo León, quien se queda sin “cerebro”, pues Fernando Elizondo Barragán presentó su renuncia como coordinador ejecutivo de la Administración Pública del estado, luego de 18 meses. Elizondo alegó motivos personales y dijo que parte de las metas cumplidas en su desempeño fue la reestructuración del aparato estatal y la realización de un código de ética. Autoridades designaron ya a Gerardo Guajardo como encargado temporal del despacho y en los próximos días entregarán al Congreso estatal la propuesta para el nuevo coordinador. Sin su ayuda, El Bronco no hubiese ganado la silla. Lo raro era su permanencia. Demasiado tiempo para que estuviera el respetable abogado, expanista, en un gobierno al que le gana el populismo simplón.
II. Enseñanza. El accidente en Paseo de la Reforma, en el que cuatro personas murieron víctimas de la alta velocidad con la que era conducido un vehículo que se partió por la mitad, levantó toda clase de reflexiones. El responsable Carlos Salomón Villuendas, quien quedó con vida, fue vinculado a proceso por homicidio culposo agravado. Un triunfo de las autoridades capitalinas, si se toma en cuenta que había desconfianza de que la impunidad sellara el caso. Es momento de actuar. Por lo pronto, Xóchitl Gálvez, jefa delegacional en Miguel Hidalgo, pedirá la aplicación del alcoholímetro en antros, bares y puntos de valet parking para evitar que las personas conduzcan en estado de ebriedad. Ahogado el niño, a tapar el pozo.

III. Asueto seguro. Julio Sánchez y Tépoz, titular de la Cofepris, en coordinación con las autoridades estatales de Salud y la Red Nacional de Laboratorios de Salud Pública, informó que el muestreo realizado en el agua de 267 playas de 17 estados costeros arrojó como resultado que son aptas para uso recreativo. Este análisis se hace desde 2003, a fin de garantizar la protección de la salud. Es así que México mantiene su potencial en el sector, como el país más competitivo en Turismo en América Latina. El orgullo es de todos. Quintana Roo, Guerrero, Morelos… Donde usted elija,  viaje tranquilo y disfrute su asueto.
IV. Paren el ridículo. Raúl Camacho Baños, presidente municipal de Mineral de la Reforma, Hidalgo, inauguró un parque recreativo que tuvo una inversión de dos millones 500 mil pesos, al que bautizó con el nombre ¡de su abuelo!, Horacio Baños González. “Lamentable que, habiendo personajes ilustres, el alcalde ponga nombres de familiares como parte de los parques y monumentos del municipio”, reclamó el dirigente de la asociación Ciudadanos del Sur, César Lemus Arias. “Tiene seis meses en la administración municipal y ya perdió el piso”, acusó. Pero a estos personajes, como a Hilario Ramírez, Layín, el alcalde de San Blas, Nayarit, sus electores los premian volviéndolos a elegir. El mundo al revés.
V. Músculos. La lectura que no debe perderse es la de este fin de semana en la Ciudad de México, cuando las dos fuerzas de izquierda tomen las calles. ¿Cuál le parece la más sólida? La incógnita quedará develada en unas horas, pues dos de las izquierdas buscan hacerse presentes para los electores. Para hoy el PRD convocó a una movilización nacional a las 10:00 horas, en el Zócalo, donde presentará los 10 puntos con los que la izquierda busca cambiar el rumbo de la política en México. Y mañana, Movimiento Regeneración Nacional, a las 17:00 horas, se reunirá en el Monumento a la Revolución. Ahí firmarán el Acuerdo Político de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México. Aquí se verá cuál de las dos tiene más capacidad de convocatoria. Pero lo más importante será quiénes acompañarán a los líderes de ambos movimientos. La izquierda, o lo que queda de ella, de nuevo sale a pescar votos. ¿Todavía los hay?
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Templo Mayor/Reforma
COMO no queriendo, el canciller Luis Videgaray ha ido cambiando las representaciones mexicanas en el extranjero para ajustarlas a su estrategia.
A LA embajada en Canadá, que ocupaba Agustín García-López, llega Dionisio Pérez Jácome, ex subsecretario de Hacienda y ex titular de la SCT. Con ello, ya puso sobre el tablero a los alfiles que les tocará operar la renegociación del TLC de Norteamérica.
LO QUE NO ha cambiado es que, en el reacomodo, no faltó el político de toda la vida que salió premiado con una embajada: el ex gobernador de Puebla Melquiades Morales, quien se va a representar a México ante Costa Rica... ¡pura vida!
POCOS se dieron cuenta, pero el recién detenido Ricardo Yáñez, ex titular de la Comisión de Vivienda de Chihuahua con César Duarte, es hermano de Francisco Yáñez, el operador de Elba Esther Gordillo.
Y MIENTRAS Ricardo enfrenta una acusación por peculado, Francisco es recordado en Chihuahua por el escándalo que desató al abogar por la hermana de su pareja sentimental, Beatriz Enríquez, a quien atraparon traficando drogas.
ESE CASO le costó la dirección de la Lotería Nacional y, tras la detención de Gordillo, su nombre ha salido varias veces a colación en los procesos abiertos contra la profesora. Vaya par de... hermanitos.
EL DESCONTÓN que los incondicionales de Rafael Moreno Valle le dieron al ex alcalde panista de la angelópolis, Eduardo Rivera, retumbó en la CDMX y hasta el Estado de México.
LOS DIPUTADOS cercanos al ex gobernador poblano inhabilitaron para el servicio público a Rivera por 12 años, cerrándole la puerta a una posible candidatura a gobernador, pero también le dieron un recargón a Margarita Zavala y a Josefina Vázquez Mota.
Y ES QUE Rivera, además de ser muy cercano a la ex primera dama, acaba de ser nombrado delegado del CEN del PAN en tierras mexiquenses y es uno de los operadores de la candidata panista a la gubernatura.
PARECE que Moreno Valle está aplicando en el PAN aquello de: o estás conmigo, o contra mí.
BUEN RELAJO se armó en Hermosillo ahora que el Ayuntamiento decidió cambiarle el nombre al Boulevard Ganaderos, una vialidad importante en esa ciudad, para ponerle Manlio Fabio Beltrones.
CLARO que el alcalde priista Manuel "Maloro" Acosta ganó puntos con un peso pesado de la política sonorense y nacional. Pero, a cambio, recibió críticas de muchos ciudadanos que nomás no ven bien el culto a la personalidad.
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Retrovisor/
IVONNE MELGAR
Excelsior
Videgaray: Venezuela, EU y 2018
Cuando el presidente Enrique Peña acudió a los funerales de Hugo Chávez, era imposible imaginar que el gobierno de México reprobaría en un futuro inmediato la falta de democracia en Venezuela.
Iniciaba el sexenio (6 de marzo de 2013) y el canciller en turno, José Antonio Meade, se esforzaba por proyectar cercanía con las administraciones de la izquierda latinoamericana.
Todavía más: la narrativa que el gabinete peñista filtraba en la prensa pretendía subrayar un supuesto contraste con los gobiernos del PAN, a los que caracterizaba como afines a Estados Unidos y lejanos al bloque bolivariano.
Pero las vueltas que da la vida han colocado al tercer canciller del sexenio, Luis Videgaray, en una posición similar a la que los priistas le cuestionaron a Vicente Fox y a Felipe Calderón.
Porque más allá de las palabras, el secretario de Relaciones Exteriores ha protagonizado la cercanía de la administración de Peña Nieto con Donald Trump, aun antes de ser gobierno, y la crítica a las pulsiones autoritarias del heredero del chavismo.
Mas la coyuntura internacional y los traspiés del presidente vecino, parecen servirle la mesa al canciller Videgaray, convirtiéndolo en protagonista de un nuevo capítulo en la historia de la diplomacia mexicana.
Nadie puede negar que el exsecretario de Hacienda carga con el hecho impopular de haber traído al candidato Trump a Los Pinos para regodearse con sus advertencias del maltrato que daría a los mexicanos.
Esa verdad monumental, sin embargo, no impide reconocer que Videgaray afronta, a partir de esta semana, mejores condiciones a las previstas a su llegada a la Cancillería, hace tres meses.
¿Ha funcionado la estrategia del hombre en el que más confía el presidente Peña? ¿O es que Trump se ha topado con la realidad?
Todo indica que ambas situaciones se han cruzado en beneficio de México, diluyendo el justificado catastrofismo que teníamos 10 semanas atrás, en el arranque de la gestión del republicano.
Además de los cambios en su equipo —su estratega Steve Bannon salió del Consejo Nacional de Seguridad—, hubo reconocimiento de que “el gran y precioso muro” era “improbable”, en voz de John Kelly.
El secretario de Seguridad de EU no sólo aclaró que esa promesa de Trump sería una suma de torres y cercas, sino que además suavizó la amenaza de la separación de las familias migrantes, con el señalamiento de que se haría en casos particulares.
La moderación en el discurso antimexicano sucedió justo en la cuarta visita de trabajo de Videgaray al vecino país, donde las negociaciones que él encabeza habrían entrado, al fin, en una fase de distención.
De mantenerse esa tendencia en la comunicación bilateral para los temas migratorio y comercial, el canciller tendría razones para sonreír.
Y es que así lo observamos, optimista, se diría que contento, en su conferencia de prensa este 6 de abril, en Washington, al concluir la visita.
No era para menos. Ese mismo jueves, por la tarde, el presidente Peña recibió en Los Pinos a la esposa y a la madre del líder opositor venezolano, Leopoldo López, quien está en la cárcel desde 2014.
La conversación privada del mandatario mexicano con Lilian Tintori y Antonia Mendoza avaló las declaraciones presidenciales y del canciller sobre la urgencia de que se restablezca el orden democrático en Venezuela.
“México le abre los brazos a los venezolanos, a los familiares de los presos políticos y a buscar una solución que tiene que venir urgente para Venezuela”, expuso Lilian Tintori al concluir la visita que había solicitado desde hace dos años.
El giro de la política exterior de Peña deja atrás la pretensión de cerrar los ojos frente a las violaciones de los derechos humanos en otras naciones, bajo el retórico pretexto de la no intervención.
Si bien la excanciller Claudia Ruiz Massieu dio señales de rectificación en su momento, ha tocado en suerte a Videgaray protagonizar el liderazgo en la OEA para reclamar la restauración de los valores democráticos en el gobierno de Nicolás Maduro.
Y para cerrar su buena semana, ayer, en Buenos Aires, el canciller encabezó el exhorto a EU firmado por siete gobiernos latinoamericanos a actuar con mayor prudencia en Siria y encontrar una salida política.
Pero como no se puede tener todo en la vida, el llamado “vice” en los corrillos de la grilla, por su ascendencia sobre el presidente Peña, continuó estando muy lejos de las preferencias de los priistas como prospecto para 2018.
Según las encuestas de abril, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, sería hasta ahora el único del PRI con posibilidades de competencia frente a la oposición, al tiempo que se consolida entre la militancia del partido en el poder.
Quizá por ello, el canciller respondió en Washington con un “no, no y no” este jueves a la pregunta de si le gustaría ser candidato presidencial.
Había en su semblante una sonrisa que dejó abierta la duda. No sólo porque “el vice” es considerado el favorito del presidente Peña, sino porque la coyuntura ha comenzado a girar a su favor.
PD: Haremos una pausa la próxima semana para reencontrarnos aquí el sábado 22 de abril. Feliz Semana Santa.
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Arsenal/FRANCISCO GARFIAS
Excelsior
El padrino Campa
Uno de los muertos en el choque del año pasado en Nochixtlán fue Jesús Cadena, un catequista que acudió para auxiliar a los heridos. Jesús era el único hijo varón de la señora Patricia, quien tiene otras tres hijas. Una de ellas bautizó ayer a su niña de un año en la iglesia del pueblo. La llamó Patsy Jatzibe. Y Roberto Campa, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, fue el padrino. 
Jesús Cadena tenía 19 años. Era catequista. Ayudaba en la iglesia. Fue el primero de los siete que cayeron muertos en la batalla de Nochixtlán, Oaxaca, que enfrentó a policías con pobladores que bloqueaban la carretera para exigir la anulación de la Reforma Educativa.
Aquel 19 de junio de 2016, el joven catequista había ido al bloqueo a rescatar heridos que produjo el violento choque para llevarlos a la parroquia, habilitada como sala de urgencias.
El joven, nada que ver con la lucha de los maestros. Sólo quería ayudar. Las balas lo alcanzaron. Terminó en una tumba, muy cerca del panteón, narran las crónicas de la tragedia.
Pero antes de dejar este mundo, alcanzó a hablar por teléfono con su mamá, la señora Patricia Sánchez Meza.
“Estoy en el bloqueo. Ven por mí. Me dieron un rozón. Los federales nos están aventando balazos”, le dijo ya herido. La llamada se cortó. (Pulso, diario de San Luis Potosí, 13/07/16).
Doña Patricia ya no alcanzó a llegar al bloqueo para verlo. No la dejaron pasar. En el Centro de Salud le dieron la noticia de que Jesús había muerto. Allí lo vio muy blanco, ya sin vida. Se sorprendió: “Me dijo que tenía un rozón, pero eran tres balazos”, contó la madre al periódico Pulso.
Jesús era su único hijo varón. La señora Patricia tiene otras tres hijas. Una de ellas bautizó ayer a su niña de un año en la iglesia del pueblo. La llamó Patsy Jatzibe. 
Roberto Campa, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, fue el padrino, a petición de la abuela de la bautizada y madre de Jesús.
Cuauhtémoc Blanco ya dio color. El exfutbolista y alcalde de Cuernavaca quiere ser gobernador de Morelos para, entre otras cosas, “meter a la cárcel” al perredista Graco Ramírez, actual mandatario en la entidad, su acérrimo enemigo.
El Temo comparó a Graco con Javier Duarte, en entrevista de radio, el jueves, con Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula.
Buscamos al gobernador de Morelos para que nos diera una reacción. No quiso hacerlo directamente. “Me quieren bajar al nivel de Blanco”, nos dijo.
Pero recibimos un WhatsApp a nombre del secretario de Gobierno del estado, Matías Quiroz, que descalificaba al exfutbolista.
“Qué autoridad tiene quien llega a Morelos para ser candidato mediante un contrato, falsifica la credencial de elector, registra una falsa residencia y no tiene arraigo.
“Ahora, mediante otro contrato, está en el PES para ayudar al PRI, por lo pronto en el Estado de México. Al tiempo… que el dirigente del PES muestre el  nuevo contrato”, pidió.
El choque Graco-Cuauhtémoc ya es un clásico, pero en el terreno de la política.
A Delfina Gómez le echaron montón 14 mujeres del PRI, en una conferencia de prensa.
Según la organización pro-Morena Mujeres de Hierro, a la que pertenecen exmilitantes del tricolor como Verónica Martínez Sentíes y Lorena Villavicencio, las priistas se burlaron del origen de la maestra Delfina; la acusaron de incapaz y de ser la “Juanita” de López Obrador.
Entre las mujeres que “denostaron” a Delfina mencionaron a Claudia Ruiz Massieu, secretaria general del PRI.
“El ataque y pronunciamiento en contra de la candidata de Morena es cobarde. Quienes lo hacen carecen de calidad moral alguna, ya que se trata de dirigentes mujeres que se han distinguido por su sometimiento a las posiciones machistas y misóginas de los dirigentes de su partido”, dice el comunicado de las ahora morenistas.
En lo que parece una respuesta a las observaciones que nos hizo la senadora Alejandra Barrales, presidenta del PRD, en el sentido de que Miguel Barbosa tiene que dejar sí o sí la presidencia del Instituto Belisario Domínguez porque ya no es coordinador de ningún grupo, el poblano señaló:
“El tema de las comisiones y del Instituto Belisario Domínguez se define por los órganos del Senado y, cuando lo definan, lo asumirán los grupos parlamentarios. Debe ser antes de que termine el Periodo Ordinario.
“Esto se debe resolver a través de los órganos del Senado, pero no con declaraciones”, puntualizó.
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Los niños y la guerra/Jorge Ramos Ávalos
Reforma.
Todo comenzó con los niños. Las imágenes son espantosas. Una muestra a por lo menos seis niños muertos, con los ojos abiertos, luego de un ataque con armas químicas en el norte de Siria. En otra, un padre está cargando en ambos brazos los cuerpos de sus gemelos recién fallecidos. Y en varias más hay menores de edad, apenas moviéndose, aferrándose a la vida con cada respiro.
Esas son las imágenes que acabaron por convencer al presidente Donald Trump de que tenía que atacar al régimen del dictador Bashar al-Assad. "Incluso hermosos bebés fueron asesinados cruelmente en este ataque barbárico", declaró Trump horas antes de ordenar el bombardeo contra Siria. "Ningún niño hijo de Dios debe sufrir ese tipo de horror".
A Trump siempre le pareció una señal de debilidad que el expresidente Barack Obama no hubiera cumplido su amenaza de atacar a la dictadura siria si usaba armas químicas. De hecho Bashar al-Assad cruzó esa "línea roja" en agosto del 2013 cuando unas 1,400 personas murieron por gas sarín a las afueras de Damasco, la capital. Un reporte indica que murieron 426 niños en ese ataque.
Trump hizo lo que Obama no quiso hacer y ahora está metido en uno de los conflictos más complicados del mundo. Siria es un país hundido en los últimos seis años en una terrible guerra civil, con un brutal dictador hijo de otro brutal dictador. Rusia e Irán apoyan al gobierno sirio en su lucha contra un desorganizado pero insistente grupo de rebeldes.
Además, hay una fuerte presencia del grupo terrorista ISIS en el territorio. Todo esto ha generado la muerte de más de 250 mil personas. Al menos cinco millones de sirios han huido como refugiados a naciones vecinas, según la ONU.
En ese polvorín se ha metido Trump. Si quiere seguir la llamada Doctrina Powell tiene que explicarnos cómo Siria amenaza la seguridad nacional de Estados Unidos y cómo piensa salirse de ahí luego de los bombardeos.
Estados Unidos actualmente ya está involucrado en dos guerras, Irak y Afganistán. Obama, como vimos, evitó durante ocho años el meterse en otro conflicto militar a pesar del desafío que le planteó el gobernante sirio y de las recomendaciones de algunos de sus asesores. Pero Trump, en el tercer mes de su Presidencia, ya está metido en el lugar más complejo del planeta.
Ya dio el primer paso y ahora no hay decisiones fáciles. Insistir en la salida del dictador sirio implicaría, si cae, un enorme vacío de poder. ¿Está dispuesto Estados Unidos a cambiar de régimen en Siria y encargarse de crear un nuevo gobierno de transición?
Además, la prioridad de Trump durante la campaña nunca fue terminar con la dictadura siria sino el destruir al grupo ISIS y evitar nuevos ataques terroristas en Estados Unidos y contra estadounidenses en el extranjero. Una nueva guerra en Siria cambiaría radicalmente la agenda de su gobierno y obligaría a gastar billones de dólares que tanto se necesitan en escuelas, infraestructura y seguros médicos.
Es loable, sin duda, la defensa de Trump de los niños sirios. Pero la gran ironía es que esos mismos niños y sus familiares que fueron atacados por el régimen de Bashar al-Assad no podrían entrar como refugiados a Estados Unidos si se pusiera en práctica la prohibición de vuelos propuesta por Trump. Esa prohibición en contra de los ciudadanos de seis países, incluyendo Siria, está atorada en las Cortes.
Para los opositores de Trump, lo que está ocurriendo es un escenario de pesadilla. Claramente no confían en la personalidad irascible y cambiante del Presidente. Pero, en momentos de un conflicto bélico como este, es difícil para ellos criticar públicamente al comandante en jefe.
Aquí es cuando la credibilidad del Presidente es vital. ¿Cómo confiar ahora en Trump cuando en el pasado ha mentido abiertamente sobre el lugar de nacimiento de Obama, sobre la votación de tres millones de indocumentados y sobre el supuesto espionaje ordenado contra la Torre Trump, entre muchas otras falsedades?
No se le puede creer a Trump en esos temas. Pero ¿se le puede creer sobre Siria? Es, al final, una cuestión de confianza. ¿Le crees al Presidente lo suficiente como para apoyarlo en caso que decida comenzar una nueva guerra?
Todo esto es nuevo para Trump y para nosotros.
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Carambola francesa/Jorge Volpi
Reforma
La primera catástrofe fue el Brexit. La segunda, Trump. La tercera, Marine Le Pen. Así se expresan quienes expresan una repentina vena pesimista, justo aquellos que nunca dieron crédito a la posibilidad de que el no pudiese imponerse en Gran Bretaña -un suicidio inconcebible entre sus flemáticos habitantes- y no concebían que un demagogo llegase a la Casa Blanca. De modo que, tras dos descalabros, se desgarran las vestiduras y anticipan, ahora sí, el fin de Occidente. Por fortuna, nada es tan simple y, aunque ya nunca habría que descartar la victoria de un fascista, esta simplificación no toma en cuenta las particularidades del sistema francés.
Un amigo francés solía decirme que su país era mayoritariamente de derechas pero que, cuando quería castigar a sus líderes, de vez en cuando votaba a la izquierda. Quizás la ironía sea un tanto exagerada -la tradición progresista radical está bien enraizada en muchos sectores-, pero no deja de tener algo de razón. Con dos importantes precisiones. La primera es el insoslayable republicanismo de su clase política, en casi todos los sectores del espectro ideológico, que crea un consenso general en torno a valores como la laicidad, la defensa de los derechos humanos o la excepción cultural. Y la segunda es que, de un tiempo a la fecha, sin duda el chauvinismo, el racismo y la xenofobia que infectan toda Europa han hecho que el castigo hacia la derecha también se decante ahora a favor de la extrema derecha representada por el Frente Nacional.

No obstante, el Brexit y Trump han provocado un curioso efecto búmeran que ha modificado drásticamente el escenario de las próximas elecciones. Una Marine Le Pen cada vez más alejada de los exabruptos de su padre, pero que no ha renunciado al corazón de su ideología, encabeza todas las encuestas: de allí el pánico de muchos. Pero lo cierto es que ella las encabeza desde antes del Brexit y de Trump y, gracias a esa tendencia francesa a siempre llevarle la contraria a Estados Unidos sin dejar de envidiarlo, quizás ambos triunfos le resulten contraproducentes.
Entretanto, la derecha y la izquierda también han sido objeto de sacudimientos impredecibles. En el campo de Los Republicanos -el espantoso nombre que Sarkozy le impuso a su partido-, su candidato, el exprimer ministro François Fillon -caso raro: católico y antiabortista-, quien derrotó a Nicolas Sarkozy y Alain Juppé en las primarias y parecía dirigirse cómodamente a desbancar el errático gobierno de François Hollande, comenzó a desbarrancarse ante las acusaciones de corrupción: unos pocos miles de euros pagados ilegalmente a su esposa (lo cual para cualquier político mexicano sería apenas un pecado venial).
Por su parte, el Partido Socialista sufrió un sacudimiento paralelo: el primer ministro Manuel Valls, demasiado identificado con el desliz hacia el centro de Hollande, fue rápidamente apartado de la candidatura: las bases eligieron al mucho más izquierdista Benoît Hamon, quien no ha conseguido entusiasmar a nadie. Aún más a la izquierda, Jean-Luc Mélenchon ya ha logrado sobrepasarlo y en alguna encuesta se ubica en tercer sitio, desplazando a Fillon.
La mayor sorpresa de esta elección la ha protagonizado, sin embargo, el candidato ciudadano Emmanuel Macron, exbanquero y antiguo ministro de Hollande, quien afirma no ser de derechas ni de izquierdas, lo cual significa que en realidad pertenece a esa misma izquierda moderada que tantas críticas le valió a Hollande: liberal en lo económico y progresista en lo social, quien se ha convertido en la única figura con posibilidades reales de vencer a Le Pen en la primera vuelta.
Y es aquí donde el sistema electoral francés cuenta con un freno natural a la extrema derecha: la segunda vuelta, en la que es prácticamente imposible que Marine Le Pen se imponga sobre Macron. En otras partes una mayoría simple bastaría para impulsarla al gobierno: en el férreo modelo republicano francés, eso no habrá de ocurrir. Pingüe consuelo ante tantas malas noticias.



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