17 may. 2017

James Comey, el jugador de ajedrez

James Comey, el jugador de ajedrez
Cuando tenía 15 años un criminal apodado 'Ramsey el violador' lo tuvo retenido. Logró escapar. Dice que eso le hizo mejor fiscal. El exdirector del FBI ha puesto a la Administración Trump en jaque


Nota de AMANDA MARS
El País, Washington 17 MAY 2017
James Comey, en el Senado el pasado mes de mayo. KEVIN LAMARQUE REUTERS
“Jim es un jugador de ajedrez”. En 2003 la revista New York Magazine preguntó a Eric Holder, exfiscal general, sobre este conocido jurista al que George W. Bush hijo había nombrado número dos del Departamento de Justicia. “Él no está pensando solo en cuál es el impacto del movimiento que va a hacer hoy, él piensa: ‘¿Cuál es el impacto que tendrá mañana?’ Él se pregunta, '¿y dentro de un mes, dos meses, seis…'?”. Los primeros meses de la incendiaria Administración Trump y el fantasma de la trama rusa se han convertido en un partida de ajedrez. El último movimiento, la filtración de una nota del propio Comey, revelando supuestas presiones del presidente Trump para cerrar la investigación sobre Michael Flynn, adquieren mimbres de jaque al rey.


En los libros que se escriban sobre estos meses vertiginosos de la política americana, James B. Comey (Yonkers, Nueva York, 1960) aparecerá como personaje clave en su ascenso y sus demonios. En octubre, a pocos días de las elecciones, el entonces director del FBI anunció que reabría la investigación sobre los correos de Hillary Clinton (pese a que lo cerraría muy poco después y que la había exculpado meses atrás), una bomba que en aquel momento lastró a la candidata demócrata. Meses después, en el marco de la investigación de los vínculos entre Rusia y el equipo de Trump, se ha convertido en un agente capaz de poner patas arriba al nuevo Gobierno.

La doblez del general Flynn acecha a Trump
Abogado y registrado como republicano la mayor parte de su vida, se acabó dando de baja del partido, se define ahora como absolutamente apolítico y se ha afanado en recalcar su independencia del poder político, ahora y en el pasado. Se sabe que es metodista, que creció en una familia de origen irlandés, que tiene cinco hijos y que a los 15 años vivió un episodio brutal cuando un criminal apodado Ramsey el violador lo retuvo a él y su hermano a punto de pistola en su casa de Nueva Jersey, lograron escapar y se acordó de aquel hombre cada día de su vida durante años. Eso -dice- le había hecho mejor fiscal.
Y se sabe que toma notas de las reuniones, que así lo ha hecho de las conversaciones con Trump, que lo expulsó del cargo la semana pasada y le amenazó con revelar charlas grabadas. Comey no se ha arrugado ante los presidentes en el pasado. Como número dos en Justicia con Bush hijo, marcó territorio al negarse a autorizar un programa de grabaciones secretas que funcionarios le presionaban a bendecir. Es uno de los gestos que le sirvió para ganarse la confianza de los demócratas y que llevó a Barack Obama a ponerle al mando de los federales en 2013. “No le importa la política, solo le importa hacer su trabajo”, dijo Obama. Ha pasado por el sector privado, por la contratista de defensa Lockheed Martin y el fondo de inversión Bridgewater.
En su escritorio del FBI, guardaba un documento muy especial: la solicitud que Edgar Hoover hizo en su día al Departamento de Justicia para poder grabar a Martin Luther King. “Toda la solicitud no era de más de cinco frases, sin hechos ni sustancia, y se apoyaba en la desnuda afirmación de que ‘hay influencia comunista en la situación racial”, contó en una conferencia en Georgetown en 2015. Comey pedía a sus agentes que visitaran de vez en cuando el monumento a King en Washington. “Quiero asegurarme de que recordamos los errores y aprendemos de ellos”, dijo. The New Yorker contó esta anécdota en una pieza de primeros de abril. Ahora Comey ya no está en ese despacho, donde también guardaba en él notas de sus reuniones de alto nivel###
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Cronología del ‘caso Flynn’ que tiene en vilo al Gobierno de Trump
Desde su dimisión en febrero, los lazos con Rusia del exconsejero de seguridad nacional han desatado un huracán en Washington
EL PAÍS, Washington 16 MAY 2017 - 23:09
El teniente general Michael Flynn se ha convertido en un lastre para el Gobierno de Donald Trump. Fue consejero de seguridad nacional solo 24 días hasta que se vio forzado a dimitir tras mentir sobre sus contactos con Rusia. Su sombra no deja de crecer y de poner en aprietos a la Casa Blanca. Flynn, de 58 años y con fama de conflictivo, es el epicentro de la investigación del FBI y del Congreso sobre si hubo coordinación entre el equipo de Trump y Rusia en el robo y publicación de correos del Partido Demócrata antes de las elecciones presidenciales de noviembre.
Este martes, se ha sabido que Trump presionó a James Comey, al que despidió la semana pasada como director del FBI, para que cerrara la investigación a Flynn.
Esta es una cronología del caso Flynn que tiene en vilo a la Casa Blanca:
- 18 de noviembre de 2016: Trump, entonces presidente electo, anuncia que Flynn será su consejero de seguridad nacional en la Casa Blanca una vez asuma la presidencia el 20 de enero. Flynn había sido uno de los asesores más cercanos a Trump durante la campaña electoral y había abrazado sus posiciones más extremistas sobre el yihadismo y la demócrata Hillary Clinton.  Michael Flynn, el general islamófobo y afín a Rusia de Donald Trump
- 13 de febrero de 2017: Presionado por Trump, Flynn presenta su dimisión como consejero de seguridad nacional tras varios días de informaciones periodísticas que sostienen que mintió al vicepresidente Mike Pence sobre el contenido de unas conversaciones que mantuvo en diciembre con el embajador ruso en Washington, Sergei Kislyak. Supuestamente habló sobre las sanciones a Rusia impuestas en diciembre por los ciberataques que los servicios de inteligencia achacan a Moscú. Dimite el asesor de seguridad nacional de Trump por su relación con Rusia
- 11 de marzo: Unos documentos revelan que, mientras asesoraba a Trump durante la campaña electoral, Flynn cobró 530.000 dólares de un empresario turco-estadounidense cercano al presidente Recep Tay­yip Erdogan para indagar en asuntos de interés para Ankara. El exconsejero de seguridad nacional de Trump se registró el año pasado como lobista, pero hasta esa semana no informó a las autoridades estadounidenses de que también era un agente extranjero El exconsejero de seguridad de Trump hizo ‘lobby’ para Turquía durante la campaña electoral
- 16 de marzo: Un congresista demócrata revela que Flynn cobró en 2015 más de 50.000 dólares como conferenciante para empresas rusas, una de ellas la televisión Russia Today (RT), acusada de ser un brazo propagandístico del Kremlin. Los pagos tuvieron lugar poco antes de que Flynn se convirtiera, en febrero de 2016, en asesor de la campaña electoral de Trump. El exconsejero de seguridad de Trump cobró en 2015 más de 50.000 dólares de empresas rusas
- 20 de marzo: Comey, entonces director del FBI, confirma por primera vez que la agencia policial investiga los presuntos lazos entre el equipo de Trump y la injerencia rusa durante la campaña electoral que buscaba ayudar al republicano. El FBI confirma que investiga al equipo de Trump y niega que Obama le espiara
- 3 de abril: El escándalo vuelve a crecer tras destaparse que Flynn, cuando aún era consejero de Seguridad Nacional, silenció en su declaración de bienes los pagos que había recibido por parte de empresas rusas. Flynn intentó corregir este ocultamiento, que puede acarrearle consecuencias legales, con una apresurada lista complementaria. El general Flynn ocultó como alto cargo de Trump los pagos recibidos de Rusia
- 25 de abril: La polémica toma una nueva velocidad con una acusación del Congreso. Los líderes del comité de supervisión de la Cámara de Representantes acusan a Flynn de incumplir la ley al recibir pagos de gobiernos extranjeros, que hasta poco se desconocían, y no revelarlos cuando renovó su credencial de seguridad de alto nivel. En caso de confirmarse esas acusaciones, el general retirado afrontaría serios problemas con la justicia. Un comité del Congreso acusa a Michael Flynn de incumplir la ley
- 27 de abril: A los tres días, el Pentágono anuncia que ha abierto una investigación sobre los cobros desde el extranjero de Flynn con el fin de determinar si el general solicitó la autorización pertinente para embolsárselos. El Pentágono investiga los cobros de Michael Flynn en el extranjero
- 8 de mayo: La ex fiscal general de Estados Unidos Sally Yates, que tuvo un papel clave en la dimisión de Flynn y que fue despedida por Trump, rompe su silencio. Ante un comité del Senado, asegura que Flynn no sólo “estaba engañando a la opinión pública” y al vicepresidente sobre sus conversaciones con el embajador ruso sino que era susceptible “de ser chantajeado” por el Kremlin. La ex fiscal general declara que el general Flynn era susceptible de “chantaje” por Rusia
- 9 de mayo: Trump destituye por sorpresa al director del FBI, James Comey, que dirigía las investigaciones a la trama rusa. El presidente sostiene que lo hace por recomendación del Departamento de Justicia por la gestión que hizo Comey del caso del servidor privado de la demócrata Clinton. Pero más adelante Trump admite que iba a despedir igualmente a Comey y que en su decisión influyeron las pesquisas sobre Rusia. Trump destituye al director del FBI que investigaba su conexión con Rusia
- 16 de mayo: En el enésimo viraje del culebrón, la prensa revela que Trump pidió en febrero a Comey, al día siguiente de dimitir Flynn, que cerrase la investigación a su exconsejero de seguridad, en lo que supone un claro intento de intromisión. Trump presionó al director del FBI para que cerrase la investigación a Flynn por la trama rusa


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