1 may. 2017

¿Un viaje a Argentina? “No lo tengo en agenda”

¿Un viaje a Argentina? “No lo tengo en agenda”
Tras las especulaciones en su país natal, el Papa Francisco confiesa a un amigo que no tiene previsto visitar Argentina en 2018 y habla por primera vez de una gira por Perú y Chile, “para cerrar el eje del Pacífico”

Vatican Insider, Pubblicato il 30/04/2017
ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
“No lo tengo en agenda”. La respuesta no dejó espacio a la especulación. Este domingo, tras cumplir sus actividades públicas, el Papa llamó a Luis Liberman, director general de la Cátedra del Diálogo y la Cultura del Encuentro. Lo felicitó por su cumpleaños y, en la conversación, quiso despejar dudas. No viajará a Argentina el próximo año, como trascendió semanas atrás. En cambio, sí tiene planeado visitar Chile y Perú, “con el fin de cerrar el eje del Pacífico”. 
Sin importar su intenso fin de semana, que incluyó una estratégica gira por Egipto y una multitudinaria audiencia con la Acción Católica en la Plaza de San Pedro, Francisco se hizo un momento, tomó el teléfono y marcó. Eran las 11:30 horas de Buenos Aires, las 16:30 en Roma. ¿El objetivo? Felicitar a un viejo amigo. Tras agradecer la salutación Liberman, entre sorprendido y contento, bromeó: “¡El año próximo podrías venir para mi cumpleaños!”. 

 Pero la negativa fue clara. Entonces, el felicitado recordó que algunas semanas atrás la prensa argentina difundió informaciones precisas sobre el supuesto viaje papal. Según se publicó entonces, durante una reunión con la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y con la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Carolina Stanley, el pontífice habría revelado su voluntad de pisar suelo argentino en 2018. 

Incluso se aportaron datos muy concretos: la visita sería “entre marzo y abril”, incluiría etapas en “cinco provincias” para congregar “a más de 20 millones de personas” y “un equipo ya está trabajando en Roma”. Planteados así, los datos resultaban (al menos) extraños. Hasta ahora, el Papa no ha cumplido una visita apostólica con tantas paradas dentro de un mismo país. Claro, siendo Argentina podría hacer una excepción. No obstante, en medio de los dos meses indicados se encuentra la Semana Santa, que el próximo año irá del 25 de marzo al 1 de abril. Eso restringía aún más las opciones. 

Inmediatamente después de la filtración periodística, la Santa Sede negó con firmeza el particular. “Ni siquiera está en estudio”, indicaron acreditadas fuentes vaticanas. Aun así, en Argentina las especulaciones siguieron. Se llegó a indicar una fecha específica: el 18 de marzo y hasta los mismos amigos del Papa creyeron en la versión.  

El gobierno argentino no recibió el debate público sobre un hipotético viaje papal como una buena noticia. Se temió, con razón, que unos datos inconexos filtrados sin más a la prensa “embarraran la cancha”, afectando la relación institucional. “El gobierno quiere que el Papa venga, es un deseo, pero que salgan estas informaciones no ayuda”, confió por esos días una fuente acreditada al Vatican Insider.  

Al respecto, fue indicativa la respuesta que dio la canciller argentina, Susana Malcorra, a la pregunta de si había hablado con el pontífice sobre la ansiada visita, el pasado viernes 21 de abril. Ella precisó: “No hablamos. El santo padre ha sido invitado en reiteradas ocasiones, todas las veces que habló o se vio con el presidente. La invitación de parte de la Argentina está abierta y se va a hacer en el momento en que el Papa juzgue oportuno, en función de su amplia agenda. Así que ni siquiera toqué el tema”.  

Con estos antecedentes, el comentario de Francisco de este domingo tuvo un valor aclaratorio. “Nunca hubo interacciones en esa línea”, precisó el líder católico a su amigo. Es más, recordó que él mismo le había dicho a Liberman que no tenía agendada una visita a Argentina en 2018 cuando ambos se vieron en el Vaticano en febrero último, con motivo de un seminario mundial sobre el derecho al agua organizado por la Cátedra del Diálogo y la Pontificia Academia para las Ciencias Sociales. 

En la llamada, en cambio, sí confirmó su intención de volver a América Latina, con una gira por Chile y Perú. Algo que ya había informado a los obispos chilenos y que adquiere sentido si se considera la anterior visita a Ecuador y Bolivia, o la futura a Colombia. De allí la frase “cerrar el eje del Pacífico”. 

Los amigos hablaron de otras cosas. Sobre su paso por El Cairo, este viernes 28 y sábado 29 de abril, Jorge Mario Bergoglio expresó entusiasmo. Un tema propio de la cultura del encuentro. “Fue un viaje extraordinario, conmovedor. Me fui con la certeza de que hay un pueblo que ama la paz”, apuntó.  

También felicitó a Liberman por “impulsar desde la Cátedra actividades centradas en el medio ambiente, la educación y el trabajo”. Una apuesta que va a redoblar ese espacio “académico y plural”, como se autodenomina. Esta semana que comienza, el organismo tendrá en Colombia reuniones preparatorias para un taller sobre el derecho humano al agua en la cuenca del Amazonas, a realizarse en septiembre próximo en ese país, en coincidencia con la visita apostólica a esa nación, prevista del 6 al 10. 


En esos encuentros participarán referentes de la Red Eclesial Panamazónica (Repam), que preside el cardenal brasileño Claudio Hummes, arzobispo emérito de Sao Paulo, y actores locales, entre los que destacan integrantes de la fundación Gaia Amazonas. 

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