¿Amago o amenaza real?
Donald Trump no se anda con rodeos. Mientras el eco de la "extracción" -secuestro-, de Nicolás Maduro en Caracas todavía retumba en el continente, el republicano ha puesto la mira en su patio delantero. En su reciente aparición con Sean Hannity en Fox News, el tono no fue el de un candidato, sino el de un comandante en jefe que ve en México un Estado fallido bajo el yugo de los cárteles. "Es muy, muy triste ver lo que le ha pasado a ese país", soltó Trump. Y cuando él dice que "algo debe hacerse", la historia reciente nos enseña que no suele quedarse de brazos cruzados.
La diplomacia del "aquí no pasa nada"
Desde Acapulco, la Presidenta Sheinbaum intentó aplicar una dosis de pragmatismo frío. Para ella, los dichos de Trump son solo "su estilo de comunicar". Sin embargo, entre líneas, la instrucción a Juan Ramón de la Fuente es clara: hay que buscar a Marco Rubio y "planchar" la situación antes de que la retórica de campaña se convierta en una orden de operación militar.
El grito de auxilio desde el Capitolio
Pero ojo, que no somos los únicos preocupados. Un bloque de 75 congresistas demócratas, encabezados por Greg Stanton, ha enviado una carta urgente a Marco Rubio. El mensaje es una bofetada de realidad: una acción militar unilateral en México sería desastrosa. Los demócratas no lo dicen por ideología, sino por estrategia. Argumentan que invadir o atacar territorio mexicano sin consentimiento destruiría la confianza y, paradójicamente, arruinaría la cooperación antinarcóticos que —irónicamente— ha mejorado bajo la administración de Sheinbaum.
Los legisladores estadounidenses reconocen lo que aquí poco se cacarea: en lo que va de 2025, México ha entregado a 55 capos, incluido el histórico Rafael Caro Quintero. ¿Por qué patear la mesa cuando la cooperación está dando sus mejores frutos en años?
El choque de dos realidades
Estamos ante un escenario de contrastes peligrosos:
La visión de Trump: Los cárteles gobiernan, México es incapaz, la fuerza es la única vía.
La realidad operativa: La cooperación bajo Sheinbaum es superior a la de la era de López Obrador, con extradiciones récord y diálogo abierto.
Sugerir que los dichos de Trump son solo "estilo" es un error de cálculo que México no se puede permitir. La carta de los demócratas es el primer contrapeso real, pero tras lo ocurrido en Venezuela, queda claro que la administración Trump tiene poca paciencia para las formas diplomáticas tradicionales.
Si Marco Rubio y Trump deciden ignorar al Legislativo y aplicar la "doctrina Caracas" en territorio mexicano, no solo se rompería la seguridad, sino la columna vertebral del comercio en Norteamérica.
La soberanía se defiende con hechos, pero también reconociendo el tamaño del lobo que está a la puerta.
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