8 ene 2026

Las columnas políticas hoy, jueves 8 de enero de 2026

El Laberinto Judicial de Maduro: Entre la Soberanía y el Precedente

Leí un análisis del profesor Ignacio J. Álvarez en El Español sobre el futuro legal de Nicolás Maduro ante una corte en Nueva York y, honestamente, me dejó reflexionando sobre las ironías del destino. No estamos ante un proceso cualquiera; es, como bien señala Álvarez, un "choque de trenes" donde la diplomacia internacional y la ley penal estadounidense colisionan de frente.

Aquí les comparto mis tres conclusiones clave sobre este escenario:

Soberanía vs. realismo político

A nivel internacional, la ONU y diversos organismos han cuestionado la forma en que Maduro terminó bajo custodia, apelando al principio de "no intervención" y la defensa de la soberanía. Si bien este mensaje antes tenía un peso específico, bajo la doctrina de seguridad nacional de EUU. la realidad es otra. Aunque surjan resoluciones calificando la captura de irregular, en Washington el pragmatismo manda: la seguridad nacional precede a la cortesía diplomática. Una vez que el sistema judicial estadounidense "muerde", difícilmente suelta la presa por una crítica externa.

El "fantasma" de Noriega y la paradoja del Derecho

La defensa intentará invocar la "inmunidad de Jefe de Estado", pero es un argumento que nace muerto: EU simplemente no lo reconoce como tal. Es casi una copia  de lo vivido por el dictador panameño Manuel Noriega en 1990.

Lo más irónico es que Maduro será juzgado bajo el precedente Alvarez-Machain, que permite procesar a un individuo incluso si su captura fue, técnicamente, un "secuestro judicial". Aquí surge la gran paradoja: el hombre que desmanteló el debido proceso en Venezuela, hoy se beneficiará de un sistema que le garantiza defensa técnica y trato digno. Tendrá la justicia que él siempre le negó a su pueblo.

La deuda con los derechos humanos

Es vital entender que en Nueva York se le juzga por narcotráfico, no por crímenes de lesa humanidad (competencia de la Corte Penal Internacional). Aunque hoy rinda cuentas por drogas, el dolor de las víctimas de la represión aún espera una sentencia propia.

Este desenlace es, en última instancia, el síntoma de un multilateralismo fallido. Durante años, la región se escudó en la palabra "soberanía" para ignorar la tragedia venezolana. Ese vacío de liderazgo fue el que le abrió la puerta a la acción unilateral.

Los crímenes de lesa humanidad no prescriben; son una sombra que perseguirá a Maduro más allá de cualquier veredicto en Nueva York. Si quieren profundizar en este complejo tablero, les recomiendo mucho el ensayo de Ignacio J. Álvarez. Es lectura obligatoria para entender que, en este laberinto, la salida no será ni rápida ni sencilla.

#

Templo Mayor de Reforma

DE LAS 80 EMBAJADAS que tiene México alrededor del mundo, la de Reino Unido debe ser una de las más importantes en términos estratégicos. A pesar de eso, en la 4T no parecen darle la importancia debida.

SI SE VIERA sólo a las embajadas en países del G7, de las democracias industrializadas más importantes en el mundo, únicamente la embajadora Melba Pría, asignada a Japón, tiene carrera diplomática. En los otros seis países los representantes son personajes premiados con un pago por su lealtad política, sin trayectoria en el servicio exterior.

Y REINO UNIDO es buen botón de muestra. Luego de Julián Ventura, quien se desempeñó al final del sexenio peñista, no ha habido un solo embajador que sea diplomático de carrera en gobiernos morenistas. En los primeros tres años del sexenio de AMLO ni siquiera hubo titular de la embajada, sólo encargados de despacho.

LUEGO FUE el nombramiento, en 2021, de Josefa González Blanco, cuya experiencia era más en cuestiones ambientales y culturales.

AHORA QUIEN LLEGA es el ex fiscal Alejandro Gertz Manero, quien tampoco cuenta con un currículum asociado a temas diplomáticos, sino con experiencia más bien policiaca. Curiosamente, uno de sus antecesores también saltó de la PGR a la casona de Saint George Street: Eduardo Medina Mora. 

QUÉ CONTRADICCIÓN: los morenistas en el Congreso de la Unión están de acuerdo en crear una comisión especial que investigue el descarrilamiento del Tren Interoceánico. Ah, pero no quieren que se hable del tema.

RESULTA QUE, al comenzar ayer los trabajos de la Comisión Permanente, tanto diputados como senadores de oposición querían incluir en la orden del día el asunto del trenazo, a fin de llevar a tribuna cuestionamientos sobre el mismo. Pero los legisladores afines a la 4T les echaron montón al interior de la Mesa Directiva... y borraron cualquier intento de debatir sobre el descarrilamiento.

LO CURIOSO ES que la senadora Verónica Camino aseguró que Morena apoyará la creación de la comisión especial, pero por lo visto, quieren que sea ciega, sorda y muda.

DADO QUE en 2027 hay ¡17 gubernaturas! en juego, en el bloque oficialista ya se están moviendo los apetitos y las exigencias. Cuentan que el PT le puso condiciones a Morena: que al menos dos candidaturas a gobernador sean para petistas.

ENTRE OTROS ARGUMENTOS está que no le ha tocado encabezar ninguna desde 2006, pese a que, en su momento, fue clave en el financiamiento de lo que hoy es Morena. Dicen que si la respuesta de nuevo es "gracias por participar", los petistas analizan ir solos o formar alianzas propias donde les convenga.

Y AUNQUE todavía están por definirse esos reacomodos, todo indica que en el PT ya le echaron el ojo a Zacatecas y Baja California. A ver si no se quedan nomás con el reintegro.

##

El Cártel de los Soles/Carlos A. Pérez Ricart 

REFORMA, 08 enero 2026;

La cantaleta lleva años repitiéndose: Nicolás Maduro es el jefe de un cártel de la droga. Donald Trump la ha formulado sin matices; Marco Rubio la ha convertido en consigna.

En ese relato, el régimen venezolano deja de ser solo un gobierno autoritario atravesado por la corrupción para transformarse en una organización narcoterrorista -el llamado Cártel de los Soles- dedicada a traficar cocaína hacia Estados Unidos y Europa.

La narrativa quedó formalizada en 2020, cuando la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York la incorporó a un expediente judicial y señaló a Maduro como líder de una supuesta organización criminal transnacional integrada por militares, políticos y aliados armados, cuyo objetivo es "inundar" el mercado estadounidense de cocaína.

La operación llevaba maña. Maduro dejaba de ser un presidente autoritario y corrupto para ser reconfigurado como un capo.

Desde entonces, la etiqueta circula como verdad asentada. Ha servido para justificar sanciones, recompensas millonarias, una intervención militar y una narrativa cada vez más explícita: Venezuela no es un Estado erosionado por economías ilícitas; es un cártel que se disfraza de Estado.

La imagen es eficaz y resulta muy oportuna cuando, casualmente, el problema a resolver coincide con un país que tiene petróleo.

El problema -ese pequeño detalle- es que, una vez apagados los micrófonos, la afirmación se desarma con facilidad. La evidencia simplemente no acompaña.

.Para empezar, el Cártel de los Soles no nació como el nombre de una organización criminal La etiqueta es anterior a Maduro y a Hugo Chávez. Aparece a principios de 1993 en la prensa venezolana como una expresión coloquial -a veces irónica- para aludir a militares corrompidos por el dinero del narcotráfico, en referencia a los soles que llevan los generales en el uniforme. No describía estructura ni jerarquía. Era una forma de decir.

Durante años, periodistas y analistas la usaron como atajo para hablar de corrupción militar, no como referencia a un cártel en sentido estricto. Fue un comodín retórico: flexible, impreciso y funcional para convertir un fenómeno difuso en una amenaza con nombre propio.

El salto vino después, cuando esa expresión fue tomada de manera literal por la justicia estadounidense y elevada a categoría penal.

En todo lo publicado seriamente sobre el Cártel de los Soles no hay una sola prueba verificable que permita hablar de una organización criminal cohesiva. Las acusaciones descansan, en lo esencial, en fuentes anónimas del aparato judicial estadounidense y en el testimonio de un supuesto desertor. No hay documentación independiente, ni cadenas de mando identificables, ni mecanismos claros de coordinación. Nada.

¿Qué sí acredita la bibliografía académica sobre crimen organizado y narcotráfico en Venezuela? La existencia de redes fragmentadas de corrupción y protección.

La diferencia no es menor. Un cártel implica cohesión, jerarquía y disciplina; la corrupción estatal suele operar de otro modo: fragmentación, patronazgos selectivos y competencia interna. Confundir ambas cosas no ilumina el fenómeno, lo aplana; en ese aplanamiento la política estadounidense encuentra una ventaja nada despreciable.

¿Por qué insistir entonces, durante años, en llamar cártel a lo que no lo es? Porque la palabra ordena el mundo con una eficacia notable. Traduce un problema político complejo en una amenaza criminal nítida. Convierte a un adversario geopolítico en un enemigo penal. Facilita sanciones, jurisdicción extraterritorial y un lenguaje de guerra que prescinde de matices. Permite -por ejemplo- que el secuestro de presidentes deje de verse como una anomalía y empiece a presentarse como acto de liberación.

No se trata de relativizar la corrupción ni el narcotráfico en Venezuela, ni de absolver a Maduro. Su desprestigio es real, acumulado y largamente trabajado.

Lo que importa aquí es otra cosa: medir hasta dónde Estados Unidos está dispuesto a estirar el argumento de la "guerra contra las drogas" y transformarlo en licencia de intervención.

Hoy el villano útil se llama Nicolás Maduro. Mañana el nombre puede cambiar; el guion, no. Venezuela hoy, otro país después.

México incluido, llegado el turno. Total, el pretexto ya está escrito.

@perezricart

#

Petróleo venezolano

JAQUE MATE / Sergio Sarmiento 

REFORMA, 08 enero 2026

"La lección es simple, pero profunda:

la prosperidad no viene del petróleo,

los decretos o incluso los gobernantes

benévolos. Viene de los derechos". Ricardo Hausmann, The Economist

El presidente Trump de Estados Unidos anunció el 7 de enero que las "autoridades interinas de Venezuela entregarán a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad". El petróleo, dijo, se venderá a precios de mercado y "el dinero será controlado por mí, como presidente de Estados Unidos".

Como todas las comunicaciones de Trump, esta deja dudas importantes. Para empezar, no establece un parámetro temporal. ¿En cuánto tiempo se debe entregar el petróleo? ¿Quién lo extraerá? ¿Quién lo venderá? ¿Qué porcentaje se dará a Venezuela, cuánto quedará bajo control personal de Trump? ¿Qué hará Trump si Venezuela no lo entrega? ¿Cómo se define el petróleo de "alta calidad"?

Venezuela dice tener las mayores reservas probadas de petróleo crudo del mundo, 303 mil millones de barriles, pero la cifra es sin duda falsa. Cuando Hugo Chávez tomó control de Venezuela, en 1999, PDVSA reportaba 70 mil millones de reservas. Para 2010 las subió a 100 mil millones, ya cuestionables. En 2011, súbitamente, las aumentó a 200 mil millones y en 2013 a 300 mil millones, sin nueva exploración. Y ahí se han quedado (John D. Arnold, @johnarnold, expresidente de Centaurus Advisors, LLC, un fondo de inversión en energía). Esas mayores reservas del mundo son similares a la prosperidad que Chávez dijo que construyó en Venezuela.

La producción, mientras tanto, se desplomó. En 1997 Venezuela produjo 3.47 millones de barriles diarios, pero en 2024 apenas 893,470 (statbase.org). El petróleo venezolano, por otra parte, es muy viscoso, nada que pueda considerarse de "alta calidad", por lo que requiere de una fuerte inversión en procesamiento. Compite con el crudo bituminoso de Canadá, actualmente el principal proveedor de petróleo de Estados Unidos, pero el crudo canadiense cuenta con una infraestructura enorme de oleoductos que le permite llegar a bajo costo a Estados Unidos y refinarse allí.

Una de las razones por las que las cotizaciones del petróleo no se han movido con la captura de Nicolás Maduro, o con la afirmación de Trump de que tomará control de la producción petrolera venezolana, es porque en este momento es insignificante. El crudo venezolano representa menos del 1 por ciento de la producción mundial. Gracias a la fractura hidráulica, el fracking, la Unión Americana es hoy el principal productor global con cerca de 21 millones de barriles diarios. Mucha de la producción estadounidense, por otra parte, es crudo ligero de fácil refinación.

El régimen venezolano de Delcy Rodríguez no ha respondido públicamente a la orden pública de entregar esos millones de barriles, pero Trump está impidiendo la exportación de crudo venezolano a otros países. Ayer la Armada estadounidense incautó un buque cisterna ruso que había evadido el cerco estadounidense desde las costas de Venezuela; Rusia mandó a un submarino a escoltar el barco, que supuestamente no llevaba carga, pero no se atrevió a confrontar a los buques estadounidenses. Posteriormente se anunció la captura de otro petrolero.

El plan de Trump es claro: obligar a Venezuela a entregar la cantidad de petróleo que ha exigido o dejar al país sin la posibilidad de vender a nadie más. Es una acción ilegal, pero ya se vio que ni siquiera Rusia está dispuesta a confrontarse con Washington. China, la otra gran potencia global, ha protestado, pero en realidad le conviene, porque Trump le está dando los argumentos para ocupar Taiwán.

· FUE CALDERÓN

A mi columna de ayer que criticaba la insistencia del gobierno de culpar de todo a Calderón, la presidenta Sheinbaum respondió: "Hay que seguir hablando de ello... Porque Calderón hizo de su sexenio, la lucha contra el narcotráfico, la esencia de su gobierno...". ¿Significa esto que a la 4T no le preocupa la lucha contra el narco?

www.sergiosarmiento.com

#

No hay comentarios.: