19 feb 2026

"Ni venganza ni perdón", el libro incómodo/ Fred Alvarez Plafox

"Ni venganza ni perdón", el libro incómodo

¿Claudia Sheinbaum conoció las entrañas del libro de Julio Scherer, “Ni venganza ni perdón” antes de que las prensas empezaran a girar? | Fred Álvarez

La Silla Rota, 18/2/2026 · 22:07 hs;

—Presidenta, preguntarle: ¿cuál es su reflexión personal en torno a este libro que se acaba de publicar de Julio Scherer, “Ni venganza ni perdón”?

La pregunta de Judith Sánchez Reyes, lanzada en la mañanera del lunes 16 de febrero, no fue un dardo menor. Scherer, el hombre que habitó las entrañas del poder anterior, regresaba convertido en tinta y revelaciones incómodas. La respuesta de Claudia Sheinbaum llegó con una sequedad que buscaba, más que responder, clausurar el aire:

—No lo he leído, ni lo voy a leer —sentenció—. La crítica y la autocrítica siempre son importantes, pero nosotros somos parte de un movimiento de Transformación.

Sin embargo, el libro es una carga de profundidad difícil de ignorar. En sus páginas se narra, por ejemplo, que el exvocero Jesús Ramírez mantuvo reuniones con Sergio Carmona, el polémico "Rey del Huachicol" asesinado en 2021. Ante el fardo, la Presidenta apeló a la "congruencia absoluta". Pero más allá del guion político, hubo un detalle que escapó a la frialdad de la transcripción oficial: el silencio.

Antes de pronunciar la palabra "consecuencia", la mandataria hizo una pausa de varios segundos. En ese vacío —recomiendo observar el video para captar la tensión de su lenguaje no verbal—, cargado de una seriedad que pretendía sentar cátedra, se reveló que no estábamos ante una simple descalificación literaria, sino ante un juicio político sobre la lealtad. Con la precisión quirúrgica que la caracteriza, Sheinbaum diseccionó la obra como un fenómeno de nicho, atrapado en el eco de la red social X y en las discusiones de esa élite intelectual que suele leerse a sí misma. Apostó a que el "ciudadano de a pie" permanecerá indiferente, protegida por una narrativa donde la percepción pública es un terreno blindado por la confianza popular.

Bajo esta óptica, ser consecuente se ha vuelto sinónimo de una cohesión sin fisuras. Por ello, minimizó las revelaciones como ruido de fondo y lanzó un desafío: si hay pruebas, que se presenten ante la justicia. Pero, hablemos claro: invitar a los autores a llevar sus denuncias a la Fiscalía General de la República (FGR) es, en esencia, enviarlas al vertedero de las polémicas estériles; un laberinto burocrático diseñado para que los temas mueran por inanición.

Además, no es papel de quien escribe un libro de denuncia aportar el expediente armado; es la Fiscalía la que tiene la obligación constitucional de actuar de oficio y abrir carpetas de investigación. No hacerlo no es prudencia política, es una omisión legal con todas sus implicaciones.

La resaca del martes

Al día siguiente, la atmósfera se espesó. Una pregunta punzante rompió la inercia del diálogo circular: los señalamientos que, desde la oposición y sectores de Estados Unidos, intentan tejer un vínculo entre el oficialismo y el narcotráfico. La sombra de “Ni venganza ni perdón” volvió a planear sobre el Salón Tesorería.

—¿Usted considera que sería deseable que la Fiscalía investigue a Julio Scherer? —lanzó Jatziri Magallanes, de MVS Noticias.

—Pues no, no veo ninguna necesidad. ¿Por qué no siguen investigando a García Luna? Se enojan cuando hablamos de Calderón —reviró la Presidenta.

La respuesta fue un ejercicio depurado de deslinde y contraataque. Sin embargo, el quid de la cuestión —como bien apuntan Salvador García Soto y Carlos Loret— es la duda razonable de si la mandataria conoció las entrañas del libro antes de que las prensas empezaran a girar. Loret sugiere que en Palacio no solo se leyó, sino que se "superleyó" en digital y papel, barajando incluso la posibilidad de frenar su publicación. De haber ocurrido tal escrutinio previo, la afirmación presidencial de "no haberlo leído" cruza la frontera de la omisión para entrar en el terreno de la mentira.

Para sortear el dardo, Sheinbaum se sostuvo en tres pilares que dejan flancos abiertos al análisis crítico

El recurso del espejo

Al girar los reflectores hacia Genaro García Luna, busca el contraste moral. Pero hay un matiz jurídico esencial: está EU bajo la figura de testigos protegidos, no en un sistema judicial mexicano que camina a otro ritmo.

Evidencias contra la lealtad de grupo

Citó las detenciones de Diego Rivera (Tequila) y María Elena “N” (Amanalco) para decir que "se tira del hilo" sin importar el rango. Pero en el análisis de café, la duda persiste: ¿actuará el Gabinete contra un compañero de proyecto de alto nivel? Lo dudo. El escepticismo sobre si la justicia alcanza a los "propios" sigue siendo el gran elefante en la habitación.

La legitimidad como escudo

Apeló al voto popular y la honestidad como blindaje. Pero la historia sugiere que la integridad personal no garantiza la higiene de todo un sistema.

Aunque ocurran eventos distractores —como las recientes polémicas de Max Arriaga— para desviar la atención, lo dicho en el libro marcará a este gobierno. No basta con enarbolar la libertad de expresión; la verdadera consecuencia de la democracia debe ser la aplicación de la ley. De lo contrario, el riesgo es que la justicia termine llegando, una vez más, desde los tribunales norteamericanos, recordándonos la vulnerabilidad de nuestra soberanía judicial.

No obstante, queda una interrogante técnica que el desdén no alcanza a borrar: el daño por 27 mil millones de pesos atribuido a la gestión de Jesús Ramírez por las dobles liquidaciones a integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas.

El silencio puede ser una táctica política efectiva para ganar tiempo, pero los números y las sombras del pasado suelen tener su propia voz; una que, tarde o temprano, rompe cualquier pausa.

La atmósfera cambió de densidad cuando el eco del libro de Scherer alcanzó  de nuevo el estrado: ¿por qué no investigar de oficio las graves acusaciones de corrupción que ahí se narran?

La respuesta oficial de la presidenta, avalada por la secretaria anticorrupción fue un muro: "que presenten su denuncia".

Se olvidan que, ante delitos de interés público, la autoridad debe investigar de oficio. Escudarse en el trámite es caminar por el peligroso filo de la omisión.

Mi comentario en la red.

PD1.-  Jorge Meléndez Preciado (1944-2026): el último vuelo del maestro de la resistencia. Mi amigo Jorge partió a los 81 años, precisamente el Día de la Amistad, paradoja final para un hombre que hizo de la lealtad y el compañerismo su patria más alta. No fue un periodista de escritorio, fue ante todo un maestro de la resistencia. En tiempos donde la verdad suele subastarse al mejor postor, Jorge se mantuvo erguido, con esa mirada aguda capaz de desmenuzar la realidad política de México sin perder jamás la calidez humana.

Su legado es piedra angular de la dignidad gremial. Fue escudo para los perseguidos y pilar en la fundación de la Unión de Periodistas Democráticos (UPD), caminando al lado de figuras fundamentales como Leduc, Musacchio, Granados Chapa y Rogelio Hernández.

Para su último viaje, le pusieron su chamarra de Puma, esa que siempre presumió con el orgullo azul y oro de quien conoce bien sus raíces. Descanse en paz.

PD2.- Justicia visual frente a la fiesta. En el Malecón de Mazatlán, la tambora chocó con un silencio que estremece. Madres de desaparecidos portaron rostros, no máscaras. Nadia Berrelleza lo dejó claro: “Queremos que nos vean”, y los vimos. Eso es justicia visual ante la opacidad estatal.

Pero la tragedia no termina en el puerto. Por Ricardo Mizael y la inocencia arrebatada, este domingo 22 de febrero a las 9:00 horas, marcha desde La Lomita en Culiacán. Bajo el lema «Con los niños NO», se recordará al poder que la vida es sagrada y que nuestra dignidad no está a la venta. 


No hay comentarios.:

"Ni venganza ni perdón", el libro incómodo/ Fred Alvarez Plafox

"Ni venganza ni perdón", el libro incómodo ¿Claudia Sheinbaum conoció las entrañas del libro de Julio Scherer, “Ni venganza ni per...