Sinaloa en dos espejos:; el templete y la fosa en El Verde
El contraste que duele
Hola, ¿qué tal? Les cuento que este pasado 27 de febrero, Sinaloa se partió en dos, mostrándonos las dos caras de un México que simplemente no termina de encontrarse. Por un lado, vimos la coreografía del poder: la C. Presidenta de la República aterrizaba en el estado, rodeada de micrófonos, vallas y el eco de los aplausos, para hablarnos de una paz que se lee en gráficas y de un futuro prometedor. Incluso, se dio tiempo para darle un espaldarazo al Gobernador, como si en Sinaloa no pasara nada.
Pero, mientras el discurso oficial volaba alto, en el fraccionamiento Infonavit Jabalíes, en Mazatlán, el silencio se volvía eterno para Rubí Patricia Gómez-Tagle. Rubí no era una cifra, no era un punto en una curva descendente; era la fuerza y el corazón del colectivo “Corazones Unidos por una Misma Causa”. Una mujer que, como miles de madres rastreadoras en este país, dejó de vivir su propia vida para escarbar la tierra buscando la de su hijo, movida por ese amor que solo entiende quien vive con una ausencia en la mesa.