28 jun. 2017

El abrazo del papa Francisco a las mujeres separadas, divorciadas

El abrazo de Francisco a las mujeres separadas
Detalles de un encuentro íntimo entre el Papa y un grupo de mujeres que han encontrado un lugar en la Iglesia pese a sus matrimonios rotos
El Papa Francisco y las mujerese separadas en Vaticano

Vatican Insider, Pubblicato il 28/06/2017
ANDRÉS BELTRAMO ÁLVAREZ
CIUDAD DEL VATICANO
El abrazo de un pastor. Un encuentro íntimo, cercano. Francisco y ellas, separadas, divorciadas. Muchas madres de familia, todas mujeres en busca de una segunda vida luego de las crisis y los matrimonios rotos. Mujeres que han recuperado su estabilidad y un lugar en la Iglesia. El Papa las recibió en el Vaticano, les dedicó 95 minutos, escuchó sus historias y les dio consejos. Llegaron hasta Roma desde la Arquidiócesis de Toledo, en España, porque el pontífice mismo quiso conocerlas. 
La noticia pasó casi desapercibida, ni siquiera apareció en las actividades papales del día. 
Se sabe, la agenda oficial vaticana de las citas de Jorge Mario Bergoglio nunca es completa. Siempre existen reuniones privadas que no se anuncian, pero se dan. Así fue el encuentro con unas 35 mujeres del Grupo Santa Teresa, la tarde del lunes 26 de junio. Un diálogo coloquial, en una sala contigua al Aula Pablo VI. 

Sólo se supo del encuentro hasta después, por los testimonios de algunas de las participantes. Todo se originó en abril pasado, cuando el arzobispo de Toledo Braulio Rodríguez le entregó una carta al Papa en la cual ellas misma relataban la experiencia de esa peculiar comunidad de fieles. Le contaron, entre otras cosas, que se reúnen mensualmente en la parroquia San Juan de la Cruz, hacen adoración al santísimo y tocan temas de interés en un ambiente 
fraterno. 

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(ZENIT – Ciudad del Vaticano, 27 Jun. 2017).
Francisco recibió este lunes por la tarde en audiencia privada en el Vaticano, al grupo ‘Santa Teresa’ constituido por 35 mujeres separadas de la diócesis de Toledo, acompañadas por su arzobispo, Mons. Braulio Rodríguez Plaza.
Ellas se reúnen mensualmente en la parroquia de San Juan de la Cruz de dicha ciudad, iniciando siempre con una adoración al Santísimo.
Mons. Braulio Rodríguez ha definido el encuentro de media hora con el Papa como “sencillo en un ambiente distendido”, durante el cual “las mujeres han entrado en diálogo con el Santo Padre a través de una serie de preguntas”.
“Ha sido el propio Francisco –subrayó el arzobispo– quien ha mostrado interés en conocer personalmente cómo se trabaja pastoralmente en este ámbito”. Precisando que “este trabajo forma parte de nuestro plan pastoral diocesano que quiere responder ante los problemas reales que existen en nuestra sociedad”.
Esperanza Gomez-Menor, una de ellas indicó que “se ha tratado de una experiencia genial donde hemos encontrado a un padre que nos ha escuchado con cariño y con una sencillez absoluta”.
Esta madre de dos hijos le ha preguntado al Pontífice cómo acertar en la educación de los hijos cuando los criterios de los padres son diversos a la hora de inculcar valores. “El Papa nos ha insistido en que desde el amor hemos de educar a nuestros hijos a amar y respetar a todo el mundo y que hemos de rezar por nuestros ex-maridos”.
Por su parte el delegado de familia y vida de la diócesis de Toledo, Miguel Garrigós, indicó que “el Papa nos ha insistido en que no tenemos vocación (como humanos) de permanecer heridos” y por lo tanto es necesario acostumbrarse “a vivir con la cicatriz”, sin olvidar que esta “da dignidad porque ha habido un sufrimiento detrás”. Señaló que Francisco les ejemplificó con las arrugas de los ancianos, que “dignifican a quienes las poseen”. Y que “no se puede perdonar sin una gracia de Dios”.
El Santo Padre durante la conversación le pidió al grupo de mujeres Santa Teresa que “lean íntegramente la exhortación apostólica Amoris Laetitia y con especial énfasis el capítulo cuarto”.
Otra de las mujeres del grupo, Isabel Diaz, en cambio le ha preguntado al Santo Padre acerca del papel de las mujeres separadas y divorciadas en la Iglesia. “El Santo Padre nos ha insistido en que, con nuestra experiencia, podemos ayudar a los separados a vivir este sufrimiento y sobre todo nos ha remarcado insistentemente que la Iglesia nos arropa y abraza”. Y aseguró: “Hemos sentido que estábamos con un amigo y era como si estuviéramos en una de nuestras reuniones mensuales. Francisco ha sido muy cercano y muy amoroso con nosotras”.
El grupo le ha regalado al Papa una encuadernación formada por las cartas personales que cada una de ellas ha escrito al Santo Padre, donde también han incluido dibujos realizados por sus hijos, además de un cuadro de damasquino y dos publicaciones propias de la delegación de familia y vida en su trabajo pastoral con padres jóvenes en la educación de los hijos.
Por su parte el Santo Padre les ha regalado un rosario a todas las mujeres que han participado en este encuentro. 


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