29 abr. 2018

'Jamás voy a tapar una corrupción' Claudia Sheinbaum,

Revista R
'Jamás voy a tapar una corrupción'
Claudia Sheinbaum, candidata de Morena a Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. 
Nota de Martha Martínez
Reforma, Cd. de México (29 abril 2018).- Claudia Sheinbaum camina hacia la fila en donde la esperan Andrés Manuel López Obrador; Beatriz Gutiérrez, esposa del candidato, y la líder nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky. Acaba de hablar ante pobladores de la delegación Xochimilco y luce sonriente.
Ante una plaza abarrotada en el centro de la demarcación, la candidata al Gobierno de la Ciudad acaba de prometer que no sólo será jefa de Gobierno sino que su administración caminará de la mano del líder de Morena.
"Vamos a rescatar programas que están por ley: el de Adultos Mayores, el de Apoyos a Madres Solteras y el Programa de Apoyo a Personas con Discapacidad... todo eso se va a juntar con las políticas del nuevo Presidente de la República, que se llama Andrés Manuel López Obrador", exclamó.

El candidato presidencial la recibe con un abrazo y un beso en la mejilla, muestras de afecto que pocas veces se le ve dar en público, y que sólo obsequiaría a unos cuantos de sus colaboradores.
Ambos cruzan un par de palabras antes de que el líder de Morena inicie su discurso. Mientras lo escucha con atencion, "Claus" -como la llama López Obrador- asiente con la cabeza.
Científica y política, Claudia Sheinbaum era una reconocida especialista en energía y cambio climático en México. Desde hace casi dos décadas, es una de las más cercanas colaboradoras de López Obrador.
Como secretaria del Medio Ambiente del Gobierno del Distrito Federal (2000-2006), fue la encargada de la construcción de los segundos pisos, la obra más emblemática del ex jefe de Gobierno; vocera de su primera campaña presidencial, una de sus más fieles seguidoras tras la derrota de 2006 e impulsora de la campaña en contra de la reforma energética propuesta por el presidente Felipe Calderón en 2008.
Al cambiar la academia por la política, Sheinbaum se colocó en los reflectores y ha acumulado polémicas como servidora pública. Sus detractores la acusan de haber ocultado la información financiera de la construcción de los segundos pisos, de no haber resuelto problemas graves de la delegación Tlalpan -que gobernó de 2015 a 2017- y, más recientemente, de encubrir la corrupción que habría ocasionado el colapso del colegio Enrique Rébsamen, donde murieron 19 estudiantes, una maestra y seis trabajadoras, en el sismo del 19 de septiembre.
A pesar de ello, hoy busca dos hazañas: convertirse en la primera mujer en gobernar la Ciudad de México y darle a Morena su primer gobierno local.
Candidata
A Sheinbaum se le ve diferente. La funcionaria que se presentaba en eventos públicos con la cara lavada y el semblante serio, ahora luce maquillada; su cabello, tradicionalmente chino, hoy está lacio. Sonríe más.
En su casa de campaña, en la colonia Portales, la académica reitera su admiración por el líder de Morena, pero asegura que, de ganar la elección del 1 de julio, será ella quien gobierne la Ciudad de México.
"Tengo una profunda admiración por Andrés Manuel López Obrador, estoy convencida de que va a ser el mejor Presidente en la historia moderna de México, pero Claudia Sheinbaum es Claudia Sheinbaum", indica.
Vestida con una blusa blanca y un foulard de colores -prendas comunes desde el inicio de su campaña-, reconoce que en algunos temas no concuerda con López Obrador, aunque se niega a dar más detalles.
"Si lo digo públicamente, va a ser de ocho columnas, por eso mejor me lo guardo para el interior de mi partido", señala.
La académica advierte que el proceso electoral en la Ciudad de México ha estado marcado por la compra y la coacción del voto. No obstante, afirma que esta práctica ha sido exclusiva del Gobierno de la Ciudad de México y del PRD.
"Es increíble que el gobierno de un partido político que surgió en contra del fraude electoral hoy sea el principal promovente del fraude y la compra del voto. El Gobierno de la Ciudad de México está actuando como un partido político, no como un gobierno, ése es el grave problema en la Ciudad", indica.
La candidata de Morena no descarta que militantes de su partido puedan participar en este tipo de delitos. No obstante, asegura que serían "casos aislados".
"No tengo conocimiento de alguna persona de Morena que esté haciendo esto, si hay alguien que lo está haciendo hay que sancionarlo, pero no puedes comparar las carretas de dinero que hay desde el Gobierno de la Ciudad con alguna acción de algún militante aislado, no es Morena como partido político", afirma.
Para Sheinbaum, es positivo que la Ciudad de México sea gobernada por una mujer, pero advierte que la calidad de la administración local no es una cuestión de género sino de trayectorias.
"No es un asunto de ser mujer, es un asunto del programa que enarbolas, de tu historia y de la honestidad que representas", insiste.
Asegura que ella es la mejor opción, no sólo porque su programa es el más completo, sino porque quiere retribuir de alguna manera la educación que el Estado mexicano le facilitó.
"Nosotros tenemos un proyecto, una propuesta que lo que busca es ampliar los derechos, acortar las desigualdades a partir del mayor impulso de los derechos: educación, cultura, deporte, el desarrollo económico... Yo estudié en escuelas públicas desde la preparatoria hasta el posgrado, yo le debo al pueblo de México, y lo que quiero es que mis conocimientos, mi articulación con la academia, a partir de la sensibilidad social que me ha dado mi historia y la pertenencia a Morena, sean puestos en marcha en la Ciudad", indica.
La ex delegada de Tlalpan asegura que su trayectoria como académica y como funcionaria pública la muestran como una mujer de resultados. Y aprovecha para definir a su contrincante, la perredista Alejandra Barrales.
"Creo que la tiene que definir el electorado, pero creo que es una persona que en su vida se ha dedicado a acumular fortuna y una persona que se ha dedicado a eso ¿a qué llega a un puesto de elección? A seguir acumulando fortuna", sostiene.
Sobre el caso del colegio Enrique Rébsamen, Sheinbaum asegura que nunca encubrió las irregularidades en las obras de ampliación del colegio y la casa de la dueña, Mónica García Villegas.
"Jamás voy a tapar ninguna corrupción, eso es absolutamente falso y siempre voy a estar del lado de la justicia, siempre voy a estar de lado de las víctimas y me parece una vileza que se utilice eso como parte de una campaña electoral y por respeto a los padres de familia hasta ahí siempre va a quedar mi declaración", advierte.
Y reitera: "todo es transparente, ahí está en la página en internet de la delegación".
Académica
Sheinbaum es la segunda hija del matrimonio formado por Carlos Sheinbaum, un ingeniero químico y empresario de la industria curtidora, y Annie Pardo Cemo, bióloga, profesora emérita de la UNAM, y una de las investigadoras más reconocidas del país en el área de las enfermedades fibrosas del pulmón.
Ambos nacieron en México, pero son descendientes de inmigrantes judíos que llegaron al país en el marco de la Segunda Guerra Mundial.
Fue su madre la que la inspiró para convertirse en científica. En 1989, obtuvo la licenciatura en Física en la Facultad de Ciencias y desde entonces se interesó por los energéticos.
En 1994, obtuvo la maestría en Ingeniería Energética. Y un año más tarde, se convirtió en la primera mujer inscrita en el doctorado de Ingeniería Energética de la UNAM.
El grado de doctor en Ingeniería Ambiental lo obtuvo con un estudio sobre la energía residencial en México, el cual realizó en el Lawrence Berkeley National Laboratory, uno de los más antiguos laboratorios del Departamento de Energía de Estados Unidos gracias a una beca.
En 1995, se incorporó como investigadora del Instituto de Ingeniería de la UNAM y poco tiempo después, fue parte de un grupo de científicos creado por el premio Nobel de Química, Mario Molina, para realizar uno de los primeros estudios sobre la contaminación atmosférica en la Ciudad de México.
Sheinbaum formó parte del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas -el cual aglutinó a alrededor de 2 mil expertos de todo el mundo- que obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2007.
Política
Su primer acercamiento con la política también fue resultado de su paso por la UNAM. En 1986, con 24 años de edad, la entonces estudiante de la Facultad de Ciencias participó en el Consejo Estudiantil Universitario (CEU), el cual había surgido para enfrentar la reforma planteada por el entonces rector Jorge Carpizo, quien buscaba aumentar la colegiatura y eliminar el pase directo.
Ese mismo año, conoció al dirigente estudiantil Carlos Imaz, quien a la postre se convertiría en su esposo. Con él, mantuvo una relación hasta 2016 y tiene una hija, Miriam, quien acaba de terminar la licenciatura en Historia.
La académica también presenta como suyo a Rodrigo, el hijo que Imaz tuvo con Sandra Alarcón.
El movimiento estudiantil rápidamente se vinculó a la Corriente Democrática del PRI y, en 1988, a la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas. Sheinbaum fue parte de los grupos que protestaron contra el fraude electoral.
No obstante, Sheinbaum salió de su cubículo universitario 12 años después. En el año 2000, López Obrador ganó la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México y decidió buscar, para la Secretaría del Medio Ambiente local, a alguien que formara parte del grupo de científicos que en ese momento colaboraba con el Premio Nobel Mario Molina.
La científica fue recomendada al jefe de Gobierno por José Barberán, el iniciador de las encuestas para el PRD y para el hoy candidato presidencial.
El 20 de noviembre de ese año, fue nombrada titular de la Secretaría del Medio Ambiente local. Durante su primer cargo político, estaría a cargo de dos de las obras más polémicas y emblemáticas de López Obrador: los segundos pisos del Periférico y Viaducto.
Constantes señalamientos de irregularidades en ambos proyectos marcarían su gestión. López Obrador hizo a un lado a la Secretaría de Obras y creó el Fideicomiso para el Mejoramiento de las Vías de Comunicación (Fimevic) para realizar las obras viales de la ciudad durante su sexenio; al frente de este instrumento financiero colocó a Sheinbaum.
El uso del Fimevic permitió que fuera la Secretaría del Medio Ambiente local la encargada de desarrollar las obras y, al mismo tiempo, de aprobar los permisos ambientales de las mismas.
Un ejemplo: el tramo que corre de Benvenuto Cellini a Las Flores, comenzó a construirse horas después de que la Secretaría del Medio Ambiente aprobara la evaluación de impacto ambiental el 16 de septiembre de 2003, es decir, en día festivo.
Sheinbaum ha calificado como una "leyenda urbana" la reserva de la información de estas obras, y aunque es cierto que no existen antecedentes de una declaratoria en este sentido, la documentación sobre los contratos, financiamiento y auditorías de las obras fue negada incluso a legisladores locales, quienes vía la ley de transparencia, la solicitaron al Fimevic, entre ellos a la panista Kenia López.
Además, en marzo de 2007, el PRD impuso su mayoría en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal para rechazar la creación de una comisión que vigilara el proceso de extinción del fideicomiso, el cual fue liquidado en total opacidad.
Si había dudas respecto a la confianza y el apreció de López Obrador hacia Sheinbaum, en 2004 el hoy líder de Morena dejó clara la cercanía entre ambos.
Ese año, se dio a conocer un video en el que se ve a Carlos Imaz, entonces delegado de Tlalpan, recibiendo dinero del empresario argentino, Carlos Ahumada.
Sheinbaum se vio afectada por el videoescándalo y aseguró que renunciaría al gobierno capitalino si López Obrador se lo pedía, pero eso no ocurrió; por el contrario, lo acompañó hasta el final de su sexenio.
Luego de dejar la Secretaría del Medio Ambiente, en 2006, la académica se convirtió en la vocera del entonces candidato presidencial de la coalición Por el Bien de Todos -PRD, PT y Convergencia- y desde esa posición, encabezó la difusión de los contratos obtenidos por la empresa Hildebrando S.A. de C.V., propiedad del hermano de Margarita Zavala.
López Obrador acusó al entonces aspirante presidencial de PAN, Felipe Calderón, de haber favorecido a su cuñado con contratos gubernamentales cuando se desempeñó como Secretario de Energía.
Tras la derrota de López Obrador y el posterior bloqueo de Paseo de la Reforma, Sheinbaum regresó a la UNAM y ahí permaneció hasta 2008, cuando regresó a la escena política como parte del Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo liderado por López Obrador en el marco de la reforma energética propuesta por Calderón.
Fue ponente en los debates organizados por el Senado, incidió en la redacción de la iniciativa del Frente Amplio Progresista y dirigió a "las adelitas", es decir, brigadas de mujeres que, vestidas de revolucionarias, hacían marchas y organizaban protestas en rechazo al gobierno de Calderón y del supuesto intento de éste por privatizar a Pemex.
Años más tarde, diversos medios de comunicación reprodujeron testimonios de mujeres que acusaron a Sheinbaum de no proporcionarles los apoyos prometidos a cambio de participar en la brigadas.
En 2012, López Obrador la incluyó en su propuesta de gabinete para ocupar la Secretaría del Medio Ambiente federal en caso de ganar la elección presidencial, pero volvió a perder, ahora ante el priista Enrique Peña Nieto.
Delegada
En 2015, ya fuera del PRD, Sheinbaum fue postulada como candidata a jefa delegación de Tlalpan por Morena. Y ganó.
A la par, ese año Morena anunció que había ganado la encuesta para definir al aspirante a contender por el Gobierno de la Ciudad de México y fue nombrada "coordinadora territorial" de ese partido.
La designación generó una crisis interna por el rechazo de Ricardo Monreal al mecanismo de elección.
Su desempeño al frente de Tlalpan fue objeto de críticas, pero sería el colapso del colegio Enrique Rébsamen el que pondría en riesgo su carrera política.
El 19 de septiembre de 2017, tras el sismo de magnitud 7.1, el plantes se derrumbó y 26 personas perdieron al vida, entre ellas 19 menores. Tras el colapso, quedaron al descubierto una serie de irregularidades.
Seis días después del sismo, la delegada aseguró que el colegio operaba con legalidad, pero un par de semanas después, diversos medios informaron que Sheinbaum sabía desde mediados de junio que había 20 irregularidades en el Programa Interno de Protección Civil de la escuela.
Los medios citaron un documento emitido por la Dirección de Proyectos Especiales de Tlalpan, dirigido a la directora y propietaria del plantel, Mónica García Villegas. En él se describían las irregularidades detectadas en el funcionamiento del colegio: la falta de constancia de seguridad estructural completa y vigente, la falta de descripción de los riesgos internos y la inexistencia de la evaluación de análisis de riesgo y vulnerabilidad, entre otras.
Sheinbaum no aclaró la existencia y el contenido de este documento y aseguró que ella no tenía facultades para clausurar el colegio e interpuso una demanda en contra de dos ex funcionarios delegacionales.
Dos meses después, se informó que la delegación Tlalpan, a cargo de Sheinbaum, había rechazado 22 solicitudes de información realizadas vía la Ley de Transparencia, y había calificado como información "reservada" el expediente del caso.
En respuesta, la ex delegada asegura que la información es pública, y está en la página en internet de la delegación.
A pesar de estas irregularidades, Sheinbaum evadió comparecer ante la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
La comparecencia estaba programada para el 5 de diciembre de 2017, pero dos días antes, anunció que pediría licencia definitiva para buscar la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Siete meses después del sismo del 19 de septiembre de 2017, Sheinbaum busca convertirse en la primera mujer en gobernar la Ciudad de México.
Si lo logra, asegura, en seis años entregará una mejor Ciudad en temas como seguridad, movilidad, acceso al agua y derechos sociales. 
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