29 jun. 2018

La fiesta de la Solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo en Roma/ Fred Alvarez Palafox..

La fiesta de la Solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo en Roma/ Fred Alvarez Palafox..
La mañana del jueves 28 de junio, el  papa Francisco recibió en audiencia a la delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, quienes llegaron a Roma, como cada año, en el marco del tradicional intercambio de Delegaciones en las respectivas fiestas patronales: el 29 de junio en Roma, por San Pedro y San Pablo, y el 30 de noviembre en Estambul, por San Andrés.
La delegación del Patriarcado ecuménico estaba encabezado por el arzobispo de Telmisos, Job, co-presidente de la Comisión mixta internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa, que iba en compañía del obispo Nazianzos Theodoretos y del diácono Alexander Koutsis.
El papa Francisco les dirigió un mensaje en el curso de la audiencia:
"En este día de víspera de la fiesta de los santos apóstoles Pedro y Pablo, me llena de alegría encontrarme con vosotros que habéis venido a Roma para representar a Su Santidad el Patriarca Ecuménico Bartolomé y al Santo Sínodo y para darle mi más cordial bienvenida. Su presencia durante las fiestas en honor al patrón de la iglesia principal de Roma es un signo de nuestra creciente comunión que une la Iglesia Católica y el Patriarcado Ecuménico."...

Bergoglio les dijo a la delegación que está agradecido "a Su Santidad Bartolomé por  haber aceptado inmediatamente mi invitación a encontrarnos el próximo 7 de julio en Bari, junto con los jefes de las Iglesias y Comunidades cristianas de Oriente Medio, para rezar y reflexionar sobre la trágica situación que aflige a tantos hermanos y hermanas de esa región."

Francisco citó a Bartolomé, cuando, en su reciente visita a Roma, dijo que hay que rechazar  "la cínica frase “No hay alternativa” [...]. Es inaceptable que las formas alternativas de desarrollo y la fuerza de la solidaridad social y la justicia sean ignoradas y calumniadas. Nuestras iglesias pueden crear nuevas posibilidades de transformación para nuestro mundo. De hecho, la Iglesia misma es un evento de transformación, intercambio, amor y apertura. [...] En nuestras iglesias experimentamos la bendita certeza de que el futuro no pertenece al “haber” sino al “ser", no a la "pleonexia", sino a la "compartición", no al individualismo y al egoísmo, sino a la comunión y a la solidaridad: no pertenece a la división sino al amor".
 Por la tarde del jueves la delegación asistió al Consistorio para la creación de los nuevos cardenales. Mañana, y la mañana del viernes 29 de junio, estuvieron presentes en a solemne celebración eucarística presidida por el Santo Padre.
Celebración en la Plaza de San Pedro..
Como es tradición, el papa Francisco celebró la mañana del viernes 29 de junio la Santa Misa en la Plaza de San Pedro, con la bendición de los palios para los 30 nuevos arzobispos Metropolitanos nombrados en todo el mundo durante el año pasado; entre ellos estaba el cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo Primado de México...

Después el papa jesuita rezó el Ángelus junto a los fieles llegados de todo el mundo.
Al finalizar el rezo, Francisco dio las gracias a la asociación de promoción turística de la ciudad, “Pro Loco”, impulsora de esta iniciativa, por sus esfuerzos para mantener la tradición.
“Mi saludo hoy se dirige de forma especial a vosotros, fieles de Roma, en la fiesta de los santos patrones de la Ciudad. Para esta ocasión, la ‘Pro Loco’ romana ha promovido la tradicional ‘Infiorata’, realizada por diferentes artistas y realidades asociativas y de voluntariado. ¡Gracias por esta bella iniciativa y por las sugestivas decoraciones florales!”, fueron las palabras del Santo Padre.
En efecto, como es tradicional la Vía della Conciliazione de Roma, que da acceso a la Plaza de San Pedro del Vaticano, estuvo adornada con alfombras floralespopularmente conocida como “infiorata”.
Lainfiorata, se traduce como la decoración con flores, tradición que se remonta al siglo XVIII cuando Benedetto Drei, responsable de la florería vaticana, y su hijo Pedro, decidieron adornar la Basílica de San Pedro con estas alfombras, a maneras de mosaicos, para la fiesta del 29 de junio de 1625.
Luego, fue el famoso artista Gian Lorenzo Bernini quien difundió esta tradición que luego se extendió a la fiesta del Corpus Christi, alrededor de 1778.
Carlos Aguiar Retes, emitió el siguiente Tui..
@ArzobispoAguiar
Hoy, día de San Pablo y San Pedro, recibí el palio arzobispal como Arzobispo de México de manos del Papa Francisco. Fecha que coincide con mi aniversario 21 de ordenación episcopal. Les pido que recen por mi para que guíe su Iglesia como Él quiere
11:56 - 29 jun. 2018







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Discurso del papa Francisco ha dirigido a los miembros de la delegación en el curso de la audiencia.
Discurso del Santo Padre
Eminencia, queridos hermanos en Cristo:
En este día de víspera de la fiesta de los santos apóstoles Pedro y Pablo, me llena de alegría encontrarme con vosotros que habéis venido a Roma para representar a Su Santidad el Patriarca Ecuménico Bartolomé y al Santo Sínodo y para darle mi más cordial bienvenida. Su presencia durante las fiestas en honor al patrón de la iglesia principal de Roma es un signo de nuestra creciente comunión que une la Iglesia Católica y el Patriarcado Ecuménico.
Recordar a los apóstoles, sus enseñanzas y su testimonio significa  recordar las raíces comunes sobre las que se edifican nuestras iglesias hermanas, pero también tomar conciencia de la misión común al servicio del Evangelio, para generar una nueva humanidad, encaminada hacia Dios.
En muchas sociedades que tradicionalmente se decían cristianas, junto con ejemplos luminosos de fidelidad al Señor Jesucristo, se asiste a una ofuscación  gradual de la fe cristiana, que ya no afecta a las decisiones de los individuos ni en las decisiones públicas. El desprecio por  la dignidad de la persona humana, la idolatría del dinero, la propagación de la violencia, el absolutismo de la ciencia y la tecnología, la explotación imprudente de los recursos naturales son solamente algunos de los graves signos de una trágica realidad, a que no podemos resignarnos. Comparto plenamente lo que el Patriarca Ecuménico, Su Santidad Bartolomé, afirmó en su discurso durante su reciente visita a Roma para participar en la Conferencia internacional sobre "Nuevas políticas y estilos de vida en la era digital": "Rechazamos la cínica frase “No hay alternativa” [...]. Es inaceptable que las formas alternativas de desarrollo y la fuerza de la solidaridad social y la justicia sean ignoradas y calumniadas. Nuestras iglesias pueden crear nuevas posibilidades de transformación para nuestro mundo. De hecho, la Iglesia misma es un evento de transformación, intercambio, amor y apertura. [...] En nuestras iglesias experimentamos la bendita certeza de que el futuro no pertenece al “haber” sino al “ser", no a la "pleonexia", sino a la "compartición", no al individualismo y al egoísmo, sino a la comunión y a la solidaridad: no pertenece a la división sino al amor".
Para mí es un consuelo constatar que esta convergencia de puntos de vista con mi amado hermano Bartolomé se traduce en un trabajo común concreto. También durante estos últimos meses, el Patriarcado Ecuménico y la Iglesia Católica han colaborado en iniciativas concernientes a cuestiones muy importantes, como la lucha contra las formas modernas de esclavitud, la defensa de la creación, la búsqueda de la paz. En este sentido, estoy sinceramente agradecido a Su Santidad Bartolomé por  haber aceptado inmediatamente mi invitación a encontrarnos el próximo 7 de julio en Bari, junto con los jefes de las Iglesias y Comunidades cristianas de Oriente Medio, para rezar y reflexionar sobre la trágica situación que aflige a tantos hermanos y hermanas de esa región.
Es mi esperanza que se multipliquen las oportunidades en las cuales, nosotros, católicos y ortodoxos, a todos los niveles, podamos trabajar juntos, rezar juntos, anunciar juntos el Evangelio de Jesucristo que hemos recibido de la predicación apostólica, para experimentar cada vez  más en este camino común  la unidad que, por la gracia de Dios, ya nos une.
Eminencia, queridos hermanos, gracias de nuevo por vuestra presencia. A través de la intercesión de los santos Pedro y Pablo y de san Andrés,  hermano de San Pedro, el Señor Todopoderoso nos conceda ser heraldos fieles del Evangelio. Y, mientras invoco su bendición sobre todos nosotros, os pido, por favor, que recéis por mí.
Gracias.
Imagen de LAPRESSE.

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