9 abr. 2017

Las columnas políticas hoy, 9 e abril e 2017

Templo Mayor/REFORMA/
LUEGO de días aciagos, Alejandra Barrales salió a plantarles cara a sus malquerientes con la demostración de músculo que hizo ayer en el Zócalo.
QUEDA claro que las cerca de 200 mil personas que logró movilizar fueron un mensaje para sus opositores dentro del propio PRD, además de que fue arropada por los principales liderazgos capitalinos.

AQUELLOS que saben lo intenso que ha estado el calor al interior del sol azteca dicen que el acto le sirvió a Barrales para realinear las cosas al interior del partido y, sobre todo, para dejar en claro que todavía hay presidenta para rato, contrario a lo que algunos "Chuchos" andan diciendo.
EN UN BRONCÓN se metieron los organizadores del evento hípico "Global Champions Tour" en México.
SUCEDE que esa competencia se realiza en el Campo Marte, que es administrado por la Secretaría de la Defensa Nacional, y ayer que el titular de la dependencia Salvador Cienfuegos llegó como espectador, se encontró con la desagradable sorpresa de que no habían respetado sus lugares.
CUENTAN que, al darse cuenta del trato que estaba recibiendo el General Secretario, en la Sedena decidieron retirarse de inmediato, no sin antes avisarle a los responsables del evento que se vayan olvidando de la posibilidad de que, el año próximo, puedan contar con el Campo Marte como sede.

Y COMO que esa valla está muy difícil que la vayan a poder saltar los organizadores.
NO SÓLO anda ocupada en castigar la corrupción de la administración del panista Guillermo Padrés, sino que la gobernadora sonorense, Claudia Pavlovich, también está activa en otros rubros.
EN LA VISITA que siete gobernadores mexicanos hicieron a Los Ángeles propuso crear protocolos para proteger a niños migrantes que cruzan la frontera o son repatriados sin la compañía de un adulto.
LOS MANDATARIOS mexicanos se reunieron con Edmund G. Brown, gobernador de California, y con Eric Garcetti, alcalde de Los Ángeles y, con su cachucha de presidenta de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Conago, la sonorense llevó la voz cantante para proponer una agenda de apoyo a los migrantes que viven en Estados Unidos. Oh, yes!
VAYA que le ha ido bien al ministro de la Suprema Corte Arturo Zaldívar en su incursión en Twitter.
A DOS DÍAS de abrir su cuenta con la idea de abrir un espacio de reflexión con los ciudadanos sobre el trabajo que se hace en la Corte, sumaba más de 5 mil seguidores. Sin duda será interesante verlo interactuar con los tuiteros.
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Frentes Políticos/Excelsior
I.  Una unión muy dividida. Alejandra Barrales, líder nacional del Partido de la Revolución Democrática, aseguró que recuperarán la confianza de la gente y además presumió de unidad, pero durante una movilización en el Zócalo, en la que aseguró: “Somos la izquierda histórica, tenemos que salir a luchar para transformar a México”, efectivamente, sus tribus lucharon, pero a golpes, pues militantes de las delegaciones Iztapalapa y Gustavo A. Madero se enfrentaron mientras sus dirigentes se despedían. “El PRD está más fuerte que nunca y estamos dispuestos a morir en la raya”, les dijo. Se ve que Barrales no es la política que México necesita. Muchos, pero enfrentados,
así no funciona.
II. Diabólico. Édgar Veytia, exprocurador general de Nayarit, dijo ser inocente de narcotráfico y dos cargos más que se le imputan, durante su presentación ante la corte de Nueva York, luego de su traslado desde la ciudad de San Diego, California, donde fue arrestado en marzo pasado durante su ingreso a Estados Unidos. Además, Veytia expresó su no culpabilidad de los cargos relacionados con su presunta conspiración para importar y distribuir heroína, cocaína, metanfetamina y mariguana en la Unión Americana, entre enero de 2013 y febrero de 2017. En teoría, el acusado diseñó una red criminal y los documentos asientan además que Veytia era conocido por los apodos de El diablo, Eepp y Lic Veytia. Una blanca
paloma no es.
III. Sin descanso. Las Fuerzas Armadas de México siempre cumplen su papel histórico de proteger a la población y se encuentran listas para la “Operación Salvavidas Semana Santa 2017”, periodo en el que se contará con cuatro mil 486 elementos entre almirantes, capitanes, oficiales, clases y marinería. Apoyados con 48 buques, 99 embarcaciones menores, 14 aeronaves y 192 vehículos terrestres. En este periodo vacacional, la Operación se implementará en 160 playas, con puestos de socorro y rescate. ¿Y los militares a los cuarteles?, y la Ley Nacional de Seguridad, ¿para cuándo? Los soldados no son policías, salvo en México.
IV. Trabajador. Mientras las izquierdas se reparten simpatías el fin de semana, Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno de la Ciudad de México, hace labor en Los Ángeles, California, donde inició una nueva política de solidaridad y, junto con el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, coincidió en continuar con la defensa de los migrantes que viven en Estados Unidos. “Esta casa, la ciudad de Los Ángeles, es mejor que la Casa Blanca”, dijo Garcetti, al reiterar su apoyo y protección a los connacionales. Hay quienes sí trabajan con miras en el presente y en 2018. Otros sólo se ilusionan.
V. Buenos escenarios. En una semana azarosa en términos internacionales debido a, entre otras cosas, los misiles lanzados a Siria por Estados Unidos, el peso mexicano no se debilitó, por el contrario, se recuperó y esto fue gracias en gran parte a que el petróleo continúa subiendo de precio, lo que siempre ayuda a México en general. También influyó la mezcla Brent, que se ubica a 55.09 dólares; el West Texas Intermediate a 52.21, y a que marzo no fue un buen mes para el empleo en la Unión Americana, lo que debilita al dólar e impulsa al peso. El analista Scott Petruska, del banco Silicon Valley, dio sus pronósticos para el peso de aquí hasta 2018 y afirma que “lo peor ya pasó
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El editor heroico/Enrique Krauze
Reforma
Ha muerto, a los 87 años de edad, Robert Silvers, el legendario editor de The New York Review of Books. El alud de testimonios publicados en la prensa internacional y en el sitio de la revista (nybooks.com/daily) da apenas una idea de la dimensión y singularidad del personaje cuya revista ha sido, por más de medio siglo, el órgano más influyente de la crítica cultural en Occidente.
Recuerdo cuando descubrí la revista, con su mismo formato tabloide, sus portadas tipográficas (temas, autores) y las geniales caricaturas de David Levine. Fue hace más de cuarenta años y he sido su ávido lector desde entonces. En aquellos tiempos prehistóricos en que para leer un libro en inglés había que encargarlo a la American Bookstore y esperar tres meses, leer la NYRB era la mejor manera de ser, como predicaba Octavio Paz, "contemporáneo de todos los hombres". La revista fue, en muchos sentidos, mi verdadera universidad, libre y abierta, a la que debo el acercamiento a autores esenciales. Pienso, al azar, en Isaiah Berlin, Hugh Trevor-Roper, Conor Cruise O'Brien, Leszek Koakowski, V. S. Pritchett, Saul Bellow, Susan Sontag, V. S. Naipaul, Irving Howe y, más recientemente, Ian Buruma, Mark Lilla, Michael Greenberg, Mark Danner, Helen Epstein. La lista es interminable.
Naturalmente, mi sueño era publicar en ella. Hacia 1985 tuve la osadía de enviar -sin que mediara petición alguna- la reseña de un libro. Bob me invitó a comer y con gentileza la rechazó con excelentes argumentos: "siempre sé concreto" y "siempre cuéntanos una historia". Fue una cátedra instantánea sobre la importancia de la fundamentación, la lógica argumentativa, la claridad y la precisión.
Silvers llevó la figura del editor a extremos heroicos. Si cada número bimensual ha tenido un promedio de veinte artículos, desde la fundación de la revista Bob editó (junto con Barbara Epstein hasta la muerte de ella en 2006, y por su cuenta desde entonces) cerca de 25,000 reseñas. Pero el milagro es el grado de involucramiento personal en cada una: estar al tanto del universo cultural, literario, intelectual, científico, político de su tiempo; elegir el libro o los libros pertinentes sobre esos temas (le llegaban cientos a la semana), pensar en el reseñista adecuado, escribirle una carta manuscrita, sugerir las preguntas que el lector esperaría ver respondidas y, una vez recibidas las reseñas, trabajarlas hasta la perfección. Esa prodigiosa artesanía, y una vivacidad sin paralelo, explica el éxito y la permanencia de The New York Review of Books.
Hacia 1998 comencé a colaborar en la revista. Pasaron los años, y un domingo por la tarde me llamó para sondear pausadamente posibles reseñistas de literatura brasileña. El día y la hora eran improbables, pero el momento lo era más: la final de la Copa del Mundo de futbol entre Alemania y Argentina. Nunca hubiese esperado yo que Bob estuviera viendo el juego o supiera siquiera que se llevaba a cabo, pero me impresionó el contraste simbólico: mientras cuatrocientos millones de personas condescendíamos a ese divertimento, Bob Silvers planeaba el número siguiente de su revista.
En 2015 me encargó un texto sobre el deshielo en Cuba. El tema tocaba una fibra íntima en él. Me narró sus viajes a la isla, su entusiasmo inicial, su papel (junto con Ted Kennedy y Arthur Schlesinger) en la operación de salvamento de Heberto Padilla, el poeta disidente, perseguido y humillado por Castro. Con sus preguntas, matices, orientaciones, recortes, libros complementarios (hasta sobre coches antiguos en Cuba), quería lograr una visión crítica pero justa del régimen cubano. "Esto es solo el comienzo", me dijo, como entreviendo el desarrollo futuro de una "historia" cuyo desenlace le importaba mucho.
Aunque John H. Elliott, Hugh Thomas, Paul Preston, Antony Beevor y otros grandes historiadores británicos se ocuparon en sus páginas de la historia española, mi único reparo con él fue la escasa atención que prestaba al orbe hispánico. No obstante, fueron memorables los numerosos reportajes sobre América Latina que, a lo largo de muchos años, publicó la gran Alma Guillermoprieto. Pero México lo exasperaba: "Cuando parece que va a despegar, nos decepciona. Siempre nos decepciona".
"No nos damos por vencidos", escribió a sus amigos hace unos años, en la celebración del cincuenta aniversario de la revista. Tampoco nosotros, sus lectores, autores, amigos, nos damos ni daremos por vencidos. Su ejemplo no nos lo permitiría
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 El miedo se diluye
La estación/GERARDO GALARZA
Excelsior
Sí, es el Estado
La corrupción es la madre de todos los males del Estado mexicano. La impunidad es su hija más aventajada y prominente. El gobierno de México, en sus tres poderes y sus tres niveles, lo sabe perfectamente (el escribidor apuesta a que sus pocos lectores saben diferenciar entre Estado y gobierno). Otra de las partes esenciales del Estado mexicano (los ciudadanos) también sabe de la gravedad del mal, pero tajantemente rechaza ser parte de ese problema.
Los corruptos en México, claro está, son los funcionarios, los grandes y los bajos, los burócratas, los policías que se corrompen a sí mismos. Los demás mexicanos son víctimas de los corruptos (y sí, algunos que sin ser corruptos ni corruptores  —los hay, para fortuna de este país— sufren de las consecuencias de la corrupción).
La semana que hoy termina, los lectores de Excélsior pudieron conocer dos joyas de la corona de la corrupción mexicana, aunque en esos hechos no aparezca el nombre de ningún político renombrado ni las cifras sean estratosféricas, como es lo común y corriente, la costumbre.
En su edición del viernes 7 de abril, este diario publicó como su información principal (“la de ocho”, la “princesa”, se dice en el argot de las redacciones periodísticas), que en su título decía: “Fingen deportación para cobrar apoyos”, bajo la responsabilidad de mis compañeras reporteras Tania Rosas y Vanessa Alemán, quienes cotidianamente cubren las actividades de los señores diputados federales y asuntos legislativos.
La información firmada por esas dos reporteras debería haber causado un escándalo. Poco pasó. Y si usted no la leyó, el escribidor se la recordará: en una comparecencia, la coordinadora del programa Somos Mexicanos del Instituto Nacional de Migración (INM), Delia Gabriela García Acoltzi, reveló que esa dependencia ha detectado casos de “falsos deportados” por el gobierno de Donald Trump con el objetivo de conseguir apoyos y servicios (pagados todos por el dinero gubernamental, es decir, de todos los mexicanos) destinados a migrantes mexicanos que efectivamente necesitan de esas ayudas luego de ser deportados de Estados Unidos.
Los falsos deportados tienen dos orígenes, de acuerdo con lo detectado por el INM, aquellos migrantes que regresan por su propia voluntad de Estados Unidos y otros quienes, sin siquiera haber salido de México, se dicen deportados. Es más, según García Acoltzi, ya circulan constancias de repatriación falsas para conseguir los recursos de esos programas sociales. “No queremos que esto se vuelva un negocio”, dijo la funcionaria. No, ya lo es.
Y no, no se llama “ingenio”, se llama corrupción.
Otro: La madrugada del lunes 4 de abril, más o menos a eso de las 2:20 de la mañana, un automovilista estrelló su coche Aston Martin DB11 —que los conocedores le cuentan al escribidor que es el coche de James Bond y que en México cuesta, al contado, 357 mil dólares que convertidos a la humilde moneda nacional suman algo así como 6.7 millones de pesos y que en todo el país sólo hay una agencia automotriz que lo vende: en Polanco, Ciudad de México, por supuesto— en el viaducto Río Becerra, a la altura de la calle 11 de la colonia San Pedro de los Pinos. Los peritos dicen que circulaba a unos 120 kilómetros por hora, una insignificancia para el motor de ese auto, dirán los expertos.
El conductor abandonó su popular auto, que transitaba sin placas y con un permiso de circulación del “honorable” (así se dice, qué quieren) ayuntamiento de Pilcaya, Guerrero, un municipio que, según la última cifra del Inegi, tiene 11 mil 588 habitantes, pero que, de acuerdo con su presidente municipal, expide “no más” de 300 permisos de circulación al mes, 15 diarios si se divide esa cantidad entre cinco días hábiles a la semana.
La cifra habla muy bien de los ingresos de los habitantes de ese municipio: tres mil 600 permisos para circular en un año. Pobres, muy pobres, no deben ser los pilcayenses, tanto que compran sus autos en Polanco, #CDMX (según la nueva nomenclatura de la capital del país). Claro que, seguramente, para compensar, el permiso de circulación para un auto de superlujo costó 205 pesos, caro si se compara con quienes, habitantes de la Ciudad de México, “emplacan” sus autos nuevos, los baratos y los caros, en los estados de México, Morelos y Guerrero para evitar el pago de la tenencia, es decir, para evadir impuestos. Es “un servicio” que ofrecen las agencias, dicen que dicen los que lo hacen.
Claro que atrás de estos actos de flagrante corrupción hay funcionarios públicos, que “atienden” como se debe a sus corruptores, los ciudadanos tan corruptos como ellos.
“¡Ay, joven! Ustedes son de los que se fijan en una raya más al tigre”, le dijo un taxista de Hermosillo, Sonora, en junio de 1983 al escribidor, cuando el gobierno del priista Miguel de la Madrid juzgaba al senador priista Jorge Díaz Serrano, acusado de corrupción en su paso por la Dirección General de Pemex, y la promesa era entonces “la renovación moral de la sociedad”, algo que suena más o menos al Sistema Nacional Anticorrupción.
Y sí, en esto sí, es el Estado mexicano.#
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De naturaleza política/ENRIQUE ARANDA
Excelsior
Aborto, inexistente “derecho”…
La “Cartilla de Derechos Sexuales” afirma que los jóvenes y adolescentes “tienen derecho a un aborto legal y seguro…” sin que sus padres deban ser enterados, sea cual sea la edad de los implicados.
Al margen de consideraciones de otra índole, (respetables) posicionamientos personales inclusive, la única verdad legal hoy en México es que, con la sola excepción de la capital, la práctica criminal del aborto no es en forma alguna un derecho y, menos, una posibilidad susceptible de promoción indiscriminada (como tal) entre adolescentes y jóvenes, por instancia pública alguna.
Ello, sin embargo, no parece estar suficientemente claro ni para la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) del carpizista Luis Raúl González Pérez ni en el Instituto Mexicano de la Juventud de José Manuel Romero Coello que, sin más, difunden una “Cartilla de Derechos Sexuales” en la que, entre otras cosas, afirman que los jóvenes y adolescentes “tienen derecho a un aborto legal y seguro…” sin que,  incluso, sus padres deban ser enterados, sea cual sea la edad de los implicados.
“Es obligación del Estado —se lee en el documento— proveer asesoría legal e información y atención médica y sicológica oportuna que incluya tratamiento y profilaxis post exposición para VIH y otras ITS, anticoncepción de emergencia y aborto legal… servicios de salud sexual y reproductiva que sean amigables para adolescentes y jóvenes, confidenciales, de calidad, gratuitos, oportunos y con pertinencia cultural… que no se nos niegue el acceso los servicios por ausencia de padre, madre o tutor legal”.
La referida Cartilla, se asegura ahora, fue elaborada con la participación de las principales organizaciones proabortistas del país: Católicas por el Derecho a Decidir Ipas México, Mexfam —filial mexicana de la multinacional Planned Parenthood, receptora hasta hace unos meses de multimillonarios subsidios de la Casa Blanca—, el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir y la Red de Jóvenes por los Derechos Sexuales y Reproductivos, entre otras.
Al margen de consideraciones de otra índole, insistamos, el asunto resulta relevante y de interés incluso para autoridades responsables de garantizar la aplicación de la norma, en razón de que en ley o norma alguna mexicana, cuando no sea a nivel Ciudad de México, se establece al aborto como un derecho… como de manera falaz (o tramposa) se plantea en el documento de referencia.
Ello, obvio, independientemente de la consideración de que en la misma se pone en entredicho, o en riesgo si se quiere, el natural de derecho de los padres a educar a sus hijos y, más, la patria potestad en cuanto tal, al considerarse susceptibles de ignorancia la participación de aquellos, particularmente menores de edad, en la toma de decisiones y realización de acciones que exigen su explícito conocimiento y aval.
Grave situación ésta, entonces, que amén de “torcer” con intenciones claramente ideológicas la realidad jurídica, pretende ignorar y/o dejar de lado a los padres de familia y sus reconocidos derechos…
 ASTERISCOS
* Fuera ya del perredismo que le encumbró a la posición, el aún hoy presidente del senatorial Instituto Belisario Domínguez, Luis Miguel Barbosa, prepara para el próximo 19, la presentación del Atlas de la Seguridad y Defensa de México 2016. Sus compañeros “petistas” en la Cámara alta, miembros de la engordada fracción que lidera
Manuel Bartlett Díaz ya le garantizaron “echar montón…” al evento.     
* Apenas retornar de las vacaciones de Semana Santa, por cierto, el Senado deberá empeñarse en sacar adelante la ratificación de los 19 nuevos titulares en otras tantas representaciones diplomáticas en el mundo que, en opinión de los más, resultan urgentes para apuntalar el “giro” que en Relaciones Exteriores pretende concretar, o comenzó a implementar ya el secretario Luis Videgaray Caso.
Veámonos aquí mañana, con otro asunto De naturaleza política.
                Twitter: @EnriqueArandaP

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 Tanque lleno/Eduardo Caccia
Reforma
Durante décadas los mexicanos hemos llenado el tanque de gasolina con una misma marca. El monopolio de Pemex fue creciendo con el modelo de franquicias para, inteligentemente, ocupar la mayoría de espacios posibles, una táctica de posicionamiento defensiva-ofensiva ante la apertura del mercado y la llegada de nuevas marcas, que este año empiezan a formar un panorama inédito donde el consumidor puede escoger. Esto ha creado comportamientos inusuales en el mercado de un producto genérico.
Las marcas nuevas llegan con un aura renovadora (como en la política), más si las precede un monopolio. El consumidor, ávido de nuevas experiencias y, algunas veces como represalia por el maltrato y el abuso, hace largas filas para probar lo nuevo. Sucedió con las hamburguesas de los arcos dorados, con las donas de nombre extranjero, y hasta con la alternancia partidista en la Presidencia de la República. Aunque hay una sutil diferencia: las hamburguesas y las donas no decepcionaron; ni las primeras prometían ser de carne de Kobe, ni las segundas tener un centro a través de cual ver el futuro.
Todo comportamiento "irracional" en el consumidor no es otra cosa que una conducta a la que no se le ha encontrado la razón. Y muchas veces ésta es ilógica o fundamentada en aspectos emocionales pero, sobretodo, simbólicos, ¿por qué?: las cosas valen más por lo que significan que por lo que son. Si durante años el consumidor ha construido el significado de que en las estaciones de servicio le roban, una nueva marca que prometa (signifique) honestidad atraerá clientes como abejas en el panal. Alguna vez comenté el caso de las "Rendichicas" que en una cadena de gasolineras de Tijuana venden un productazo: litros de a litro (es decir, honestidad). "Le hemos puesto 43 litros com-ple-tos", dicen las mujeres despachadoras (son más confiables que los hombres). Esto explica las largas filas para llenar el tanque.
Las gasolineras, como esos mosaicos bizantinos, son un pequeño pero gran reflejo de nuestra (cultura) forma de ser. Me llama la atención el grito "¡Está en ceros!" para advertir que no habrá un robo. Y como toda cultura es algo vivo, orgánico, también evoluciona buscando los beneficios de algunos, muchas veces en detrimento de otros. Circula en las redes un video donde se ilustra una ingeniosa forma de robar en las gasolineras. Una vez llenado el tanque y ante la distracción del conductor, el despachador redondea abusivamente la cuenta (tecleando en el panel de control) para que en la pantalla de la bomba aparezca, en vez de un "$809.38", un "$850.00". El consumidor no ve su cuenta sino una cantidad programada como tope para un siguiente servicio. Esta conducta es un fractal de la cultura de la transa, lo hacen políticos y otros ciudadanos deshonestos.
Sin duda el servicio y la cultura organizacional son el gran ingrediente diferenciador cuando se comercia prácticamente cualquier cosa, más cuando se vende un genérico. No hay negocio (y partido político) que no quiera atraer clientes y busque la tan mentada "lealtad a la marca", un fantasma en el mundo corporativo (y político), un mito. No hay realmente "lealtad a la marca", existe la lealtad al beneficio que la marca es capaz de simbolizar y entregar. El beneficio constituye la esencia de la propuesta de valor de una marca, algunos le llaman con el anglicismo "claim", y es en ese territorio (y no tanto en el producto) donde está la verdadera batalla comercial. El senador Barbosa cambia sus afectos políticos porque vio el beneficio en otro lado. Es leal, al beneficio.
Si el mejor perfil para gerente de una funeraria es un gerente de hotel, ¿cuál debería ser el perfil del despachador en una estación de servicio? Si los baristas recuerdan nuestro nombre y nuestra bebida favorita al servirnos el café cada mañana, ¿no podrían hacer algo similar los despachadores de gasolina? Si un chofer repartidor de gas sabe que él representa "un buen día" para sus clientes, ¿qué debería representar el despachador de gasolina?
Volver a confiar en las gasolineras no es un tema menor cuando en un país la honestidad y la ética son especies en peligro de extinción. Estas dos cualidades quizá sean el verdadero combustible con el que debemos impulsar al país.
@eduardo_caccia

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