16 jul. 2017

“Tengo ambicion es, pero no obsesiones”...(Manlio)/Jose Gil Olmos

“Lo declaro abiertamente: no soy cabeza de grupo alguno; soy un militante del PRI...."MFB
Revista Proceso · 2124, 16 de julio de 2017
“Tengo ambicion es, pero no obsesiones”...(Manlio)/Jose Gil Olmos
En entrevista con Proceso, Manlio Fabio Beltrones se considera un priista como los demás y aclara que no es quién para vetar a nadie: “Soy un hombre con ambiciones naturales como cualquiera, pero sin obsesiones”. Y además de lanzar sus críticas al Frente Amplio Opositor –lo promueven partidos que riñen ideológicamente, dice–, pide a sus correligionarios buscar la unidad con miras a 2018. En vísperas de la XXII Asamblea Nacional del PRI, puntualiza: lo prioritario no son los estatutos, sino respetar las reglas que el partido aprobó en su asamblea anterior. Lo importante, insiste, es ver al futuro.

Descrito por algunos como cabeza de una corriente interna dentro del PRI que intenta imponerse en el método de selección del candidato presidencial, el exdirigente nacional de ese partido Manlio Fabio Beltrones Rivera es contundente: “Yo no soy cabeza de grupo alguno. Yo no soy nadie para vetar a nadie”.
Si no logra acuerdos y unidad en la próxima asamblea nacional, puntualiza, el PRI se tendrá que “diluir” para la elección de 2018, factor que resultó decisivo para la entronización del PAN en Los Pinos en los comicios de 2000 y 2006.
“Lo declaro abiertamente: no soy cabeza de grupo alguno; soy un militante del PRI. Confío en que el partido político tenga la suficiente fortaleza –como lo ha demostrado durante tantos años– para modernizarse, reconocer sus errores, e insistir en sus aciertos. Solamente así podemos seguir siendo competitivos”, reitera el sonorense.

–¿Por qué lo ponen a usted como cabeza de grupo entre estas facciones o corrientes que se mueven previamente a la realización de la asamblea de su partido, donde se elegirá al candidato presidencial?
–Deben ser versiones interesadas de quienes sí tienen grupo. En lo personal soy un priista más, con voz autorizada para pronunciarme sobre lo que deseo para el PRI.
Y sobre su posible candidatura presidencial en 2018, Beltrones contesta: “Yo no soy un hombre de obsesiones; me he dedicado a acordar y a garantizar unidad, sobre todo si participo en un partido tan rico por su pluralidad interna. Siempre ha buscado la unidad en el propósito, más allá de sucumbir ante la vanidad personalizada”.
–Pero, ¿hay una ambición?
–Soy un hombre con ambiciones naturales como cualquiera, pero sin obsesiones.
Durante la entrevista, quien fue diputado y senador durante los dos sexenios panistas y el primer bienio de la administración peñista, periodo en el cual se aprobaron las reformas estructurales, admite que para la XXII Asamblea Nacional del PRI Enrique Peña Nieto deberá tener un peso importante.
Sin embargo, rechaza la posibilidad de una imposición a través del famoso “dedazo presidencial”, pues, recuerda, en la pasada asamblea nacional se aprobaron los métodos de selección y éstos deben ser respetados.
“El presidente de la República es un militante orgulloso del PRI y por ello tendrá mucho que ver con la responsabilidad del proceso para seleccionar candidato, el mejor o la mejor, aquel que nos garantice más unidad, consistencia entre nosotros para después ir por los otros. Esa responsabilidad del presidente es compartida por quienes interactuamos en el partido”, dice.
Ante el creciente descontento social y la alta reprobación ciudadana al PRI y a Peña Nieto, Beltrones sostiene que, si bien ha habido errores, son mayores los aciertos.
“Peña Nieto representa, en buena parte, el éxito del PRI… Nadie se libra de que cuando gobierna cometa algunas fallas, que deben corregirse; es injusto cuando no se aprecien los aciertos, pero el partido no debe apenarse, sino sentirse orgulloso de lo que ha hecho bien.”
Posicionamientos
Sobre los errores, comenta: “Confiamos en que con las reformas estructurales el partido conservaría la popularidad; pero la ausencia de una acción integrada entre el gobierno y su partido nos llevó a olvidar la frase de Luis Donaldo Colosio según la cual los gobiernos hacen, pero su partido lo resiente”.
–Eso es lo que está pasando en esta administración. Me refiero a Javier Duarte, César Duarte y Roberto Borge. La ciudadanía los identifica con la corrupción.
–Creo que este gobierno ha cumplido en gran proporción con lo que prometió… Si se hace un análisis al interior del partido, tenemos que profundizar y corregir algunos de esos errores.
“En el caso de ciertos gobiernos que no cumplieron con las expectativas –incluso estuvieron muy cerca de defraudar a quienes les dieron su confianza–, el PRI ha tomado sus providencias, quitándole los derechos a esos militantes o expulsándolos del partido. El gobierno ha cumplido y no ha cerrado los ojos ante lo evidente. Yo estoy más que seguro que se ha hecho el trabajo, pero todavía se puede hacer mejor.”
En las últimas semanas algunos grupos y militantes han exigido que la selección del candidato presidencial sea abierta para evitar el “dedazo presidencial”. Algunos advierten incluso sobre la intención de favorecer a algún colaborador del presidente Peña Nieto al querer cambiar los estatutos para que se quiten los candados de 10 años de militancia y otros factores, como el que los aspirantes a presidentes municipales, legisladores o el mismo presidente de la República hayan tenido un cargo de elección popular.
–¿La selección del candidato debe ser abierta?
–Debemos pensar más en el futuro que en los estatutos, aun cuando hay quienes han hecho de la discusión de los estatutos el principal motivo de la próxima asamblea. Lo que pasa es que no hay asamblea donde no aparezcan los intereses de algún grupo o de alguna fuerza. Lo importante es cómo lo resolvemos en un gran acuerdo que privilegie el pensamiento sobre lo que queremos, más que con quién deseamos participar.
Ante ello, Beltrones fija su posición en vísperas de la próxima asamblea nacional: “Mi mirada va a estar puesta más en el futuro que en los estatutos. Yo no soy nadie para vetar a nadie. Si el PRI se dio reglas en la pasada asamblea, lo único que se tiene que hacer es respetarlas. Y si hay tres procedimientos para seleccionar candidata o candidato, usemos el que más nos convenga para alcanzar el acuerdo que lo fortalezca”.
El político sonorense, a quien muchos le atribuyen un peso determinante en el futuro del PRI, insiste en que si logran ir en acuerdo y en unidad el triunfo para 2018 “va a estar más cerca de nosotros”.
No obstante, advierte: “Para cualquier partido lo importante es la unidad. Si alguien va simplemente a la asamblea a buscar con su rijosidad que el partido se parta, entonces habrá conseguido lo que todos hemos tratado de evitar, que éste se debilite. El partido, cuando no hay un acuerdo, se diluye, eso quiere decir que no dejas de sentir ser parte de él, sino que ya no participa con el mismo entusiasmo”.
Beltrones apela a la autocrítica a sus correligionarios para llegar más firmes a 2018: “Hay que ser autocríticos… en buena parte las victorias o derrotas están muy ligadas a la unidad del partido. Al PRI, cuando le hace falta esa cohesión, no se divide, se diluye, y posteriormente resurge cuando se toca el ejercicio del acuerdo y la convocatoria a todos. En el PRI no puede haber facciones; debe haber un interés conjunto que lo defina como una garantía de pensamiento alrededor de lo que le conviene a México”.
–¿El candidato tiene que ser priista de raigambre, con historia partidista?
–Cualquier partido, y el PRI nunca será la excepción, debe tener un candidato que mínimamente se identifique con él; creo que eso es básico. Ningún partido va a postular un candidato que no crea o se identifique con él.
Se le cuestiona también sobre la necesidad de remover a Enrique Ochoa Reza como dirigente nacional, como lo piden algunos militantes.
“Yo no me distraería en ver si hay cambio de dirigencia o no. Eso sucederá por un movimiento de carácter estratégico ante lo que viene”, sostiene Beltrones.
Las propuestas  
En lo que va de la administración de Peña Nieto el PRI ha perdido 5 millones de votos; 1 millón de ellos se fue a Morena en los comicios del mes pasado en el Estado de México, se le recuerda.
Ningún partido está a salvo de esta situación, responde.
En 2016, cuando era dirigente del PRI y éste perdió siete de las 12 gubernaturas, el factor esencial de la derrota fue la falta de unidad interna.
“Ese ejemplo, esa realidad es la que hoy nos hace apreciar mejor los valores de la unidad, de la responsabilidad. Insisto: no hay partido que se salve de haber vivido un deterioro de su votación. Para eso son las competencias electorales.”
Sin embargo, se le recuerda que al PRI y al gobierno les queda poco tiempo para recuperar esa confianza y credibilidad ante la ciudadanía frente al inminente arranque del proceso electoral, el próximo 8 de septiembre, ya que en las últimas encuestas 70% de la ciudadanía desaprueba al gobierno de Peña Nieto.
Beltrones insiste: no se pueden cerrar los ojos ante los resultados de los estudios demoscópicos. Sin embargo, recalca que las encuestas señalan también que ningún partido, por sí mismo, cuenta con más de un tercio de la confianza de la población.
De ahí su insistencia en que tanto el gobierno de Peña Nieto como el PRI deben esmerarse primero en consolidar su fuerza hacia el interior y, posteriormente, salir hacia la población para conseguir más ciudadanos que confíen en un proyecto de país.
–¿Está el PRI ante la posibilidad de una derrota en 2018?
–Hacia adentro, veo objetivos que nos permiten alcanzar acuerdos para llegar unidos. La unidad depende más de los acuerdos que de la disciplina.
–Esta unidad es importante, pero también hay posibilidades de una fractura como en 1987-1988.
–Todos los partidos tienen el fantasma de la fractura que los acompaña y sólo la calidad de los acuerdos y la negociación política los evitan. No ha habido en muchos años en los cuales no se planteen esas disidencias hacia el interior. La vamos a librar; y la vamos a librar bien, estoy seguro. Insisto: es parte consustancial la unidad de los acuerdos, más que de la simple disciplina.
–¿Cree entonces que el PRI va a repetir la victoria en 2018?
–Estoy seguro de que todo militante que tenga simpatía e identidad con el PRI y con un proyecto que podamos acordar en la asamblea se va a esmerar por conquistar la confianza de la mayoría de la población.
E insiste: los priistas deben ganar el espacio de la discusión sobre el futuro, a diferencia de los partidos que plantean permanecer en el pasado, o los que no saben qué quieren.
Beltrones aprovecha para lanzar una crítica a quienes promueven el Frente Amplio Opositor:
“Yo no soy nadie para vetar a nadie. Lo único que quiero decir es que los partidos tienen que conservar una identidad para no engañar a la población sobre lo que pretenden y lo que proponen.
“Lo digo ante las múltiples versiones sobre la necesidad de construir frentes (entre partidos) que riñen ideológicamente entre sí. Lo único que buscan es ser competitivos electoralmente, pero no precisan con claridad qué le ofrecen a la población.”
Y pide a sus correligionarios no centrarse en el debate de los estatutos y en la selección del candidato antes de la asamblea nacional, sino mirar que, donde lograron la unidad, ganaron la elección, y donde ésta estuvo ausente, “el PRI se diluyó”.

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