Lo que estamos viendo en Venezuela no es diplomacia, es una rendición disfrazada de retórica soberanista. Delcy Rodríguez, hasta ayer el brazo derecho y la sombra de Maduro, ha pasado del grito de guerra al susurro conciliador en menos de 24 horas. ¿La razón? El peso de la realidad —y de las tropas estadounidenses— que asedian Venezuela…
El pragmatismo del miedo
Resulta fascinante, observar cómo Rodríguez ahora apela a la "convivencia comunitaria" y al "derecho internacional" después de haber denunciado el sábado lo que llamó un secuestro de su otrora jefe: Nicolás Maduro, peor decidió dejarlo solo en la prisión de Nueva York.
Pero no nos engañemos: el tono suave no nace de la convicción, sino de la amenaza directa de Washington…
Cuando el inquilino de la Casa Blanca te advierte que "te puede ir peor que a Maduro", el vocabulario revolucionario se archiva y aparece la palabra "cooperación".
El botín de guerra: El crudo
La verdadera trama de este drama no está en las declaraciones de paz de Rodríguez, sino en las frases de Trump a bordo del Air Force One. Al pedir "acceso total" al petróleo, Washington está pasando la factura de la operación militar. La promesa de miles de millones de dólares para reconstruir la infraestructura no es filantropía; es la toma de control de la joya de la corona por parte de las petroleras estadounidenses.
Un petroleo que no erra de los venezalanos sino de sus aliados China Rusoia, Iran , Cuba, que los han dejado solos..
¿Qué futuro le espera a Delcy?
Por un lado, Trump dice que ella "trabajará con ellos"; por el otro, el exilio venezolano clama por su cabeza y su arresto. Pero escuché hoy a mi amigo el venezolnao mexicano Gustavo Tovar Arroyo en una entrevista con Ciro, y me gustó que este jubiloso; como analista que lo es, comenta que saluda que Ni Corina Machao ni el presidnete Gonzales esten en este momento en la transicion, ya que Venezuela esta podrido..; hay mafias, hay gruo poderosos y que Delcy podrá sobrellevarlos…
En efecto, Rodríguez intenta navegar en una contradicción imposible: ser la heredera del chavismo capturado y, al mismo tiempo, la operadora local de una intervención extranjera que busca desmantelar todo lo que Maduro representaba.
Estamos ante un cambio de guardia donde el discurso de "paz" de Rodríguez es simplemente el aceite necesario para que la maquinaria de EU vuelva a girar. El destino de Venezuela ya no se decide en Miraflores, sino en los términos que dicte Washington bajo la sombra del petróleo.
Pero hay jubilo, hace unos minutos Corina Machado celebró que el bravo pueblo de Venezuela salió a las calles en 30 países y 130 ciudades del mundo para celebrar un paso enorme que marca la inevitabilidad e inminencia de la transición en Venezuela.
Agradeció a Trump por la firmeza y determinación en el cumplimiento de la ley. Venezuela será el principal aliado de Estados Unidos en materia de seguridad, energía, democracia y derechos humanos.
La libertad de Venezuela está cerca y pronto vamos a celebrar en nuestra tierra. Vamos a gritar, orar y abrazarnos en familia, porque nuestros hijos regresarán a casa.
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