12 feb. 2017

Las columnas políticas hoy, a domingo 12 de febrero de 2017

Las columnas políticas hoy, a domingo 12 de febrero de 2017
Frentes Políticos/ Excelsior
I. Debut fallido. La ofensiva de odio de Donald Trump contra los mexicanos es un fracaso, pues su lucha contra “violadores” y “bad hombres” ha levantado encendidas protestas en territorio estadunidense. Trump pelea ahora también contra las comunidades de California, Nueva York, Illinois y una veintena de estados, que no creen en el estilo de gobernar de su propio Presidente. Y lo mejor es que rectores de universidades de Estados Unidos informaron a Enrique Graue, rector de la UNAM, sobre las acciones legales que preparan en defensa de sus estudiantes, en particular de los llamados dreamers. La solidaridad con México es hoy el bien más preciado. Y hay mucha.
II. Fortaleza. El secretario de Turismo federal, Enrique de la Madrid Cordero, informó que la conectividad, infraestructura y el conocimiento del mercado permiten que México viva uno de sus mejores momentos. En 2016 hubo 11.6 millones de viajeros más que en 2012 y, además, por cuarto año consecutivo habrá un récord histórico en turismo internacional, equivalente al número de visitas que reciben Brasil y Argentina juntos. Nueve millones de mexicanos viven directa o indirectamente del turismo. Éstos son resultados. Nuestro crecimiento como país no depende de nadie más que de nosotros mismos. Somos más que un muro.

III. Ay, Xóchitl. Según la delegada de Miguel Hidalgo, Xóchitl Gálvez, quienes quieran “vengarse de Donald Trump sólo tendrán que acudir a los baños del mercado de Lago Garda, donde por cinco pesos podrán utilizar papel sanitario con la cara del presidente estadunidense.  La panista hizo el anuncio durante la entrega de la remodelación de los sanitarios del mercado. Rodeada de locatarios, Gálvez cortó el listón y dijo que, por ahora, el papel con el rostro de Trump estaba de promoción. Lo que hace falta no es molestar a Trump. Necesitamos inversión en obra pública o programas sociales. ¿Alguna otra idea para caer más bajo?
IV. La unión hace la fuerza. Nunca como ahora es momento de mostrar lo cercanos que estamos. Este domingo 12 de febrero, mientras en diversas ciudades de México y Estados Unidos se desarrollen marchas en contra de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) convocó a las televisoras y radiodifusoras del país a que transmitan de manera simultánea el Himno Nacional, a las 14 horas, como muestra de unidad nacional. “Esta convocatoria es una forma de reiterar que la nuestra es una industria nacionalista, solidaria y responsable”, indicó la CIRT. Entone el Himno en casa. Y, por favor, recuerde: Juntos somos más. 
V. Intocables. Los once ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación rechazaron reducirse el salario como medida de austeridad. De acuerdo con un documento de la Corte, bajarles el sueldo sería inconstitucional, pues sus ingresos se rigen por el principio de irreductibilidad del artículo 94 de la Constitución. Firmado por Rafael Coello, secretario general de Acuerdos de la Corte, establece que “tanto la SCJN como cualquier órgano constituido del Estado mexicano se encuentran constitucionalmente imposibilitados para reducir las referidas remuneraciones”. Cada ministro de la SCJN gana 520 mil pesos mensuales. Gracias.
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Templo Mayor de Reforma
SI ALGUIEN conoce algún buen ortopedista, mándelo al Instituto Nacional de Salud Pública porque en la sucesión de Mauricio Hernández las patadas están a todo lo quedan.
POR ALGUNA extraña razón, la candidatura de Pablo Kuri Morales está siendo objeto de fuego amigo desde dentro del propio instituto. Por lo que se cuenta, dentro de la actual administración del INSP existe la consigna de evitar a toda costa que llegue el subsecretario de Salud.
DE AHÍ que están buscando ponerle todo tipo de piedritas al médico, buscando restarle posibilidades a fin de que triunfe cualquiera de sus otros dos contrincantes.
QUIÉN SABE qué tanto habrá dentro del instituto -o qué le ven a Kuri- como para que les preocupe de tal forma que llegue alguien que viene de fuera.
EN MEDIO del cúmulo de malas noticias, hoy habrá una bastante buena. Este domingo el IMSS dará a conocer sus cifras de afiliaciones, el termómetro más confiable en cuestión de cómo anda el empleo.
QUIENES han podido conocer de antemano el reporte comentan que, contra todo pronóstico, los números son alentadores: en enero se generaron muchas más fuentes de trabajo que en el mismo mes del año pasado. De hecho, el de 2017 es el mejor enero en creación de empleos desde 2008.
ENTRE los datos que presentará Mikel Arriola, el titular del Seguro Social, se menciona que hay entidades que crecen al ritmo de los tigres asiáticos, como Baja California Sur y Quintana Roo; en tanto, estados petroleros como Campeche y Tabasco se las empiezan a ver negras, pese a lo cual el balance general es positivo.
ANTE el fracaso del "rescate" que prometieron las autoridades federales, los sectores empresariales, agrícolas y ganaderos de Tamaulipas y Nuevo León ya dejaron sentir su interés por que se concrete el proyecto de la Policía Interestatal.
ARGUMENTAN que la geografía del crimen no tiene fronteras y los comandos de delincuentes se pasean por igual en Cadereyta, Sabinas, General Treviño, China, Bravo o Bustamante, en Nuevo León; que por Reynosa, Miguel Alemán, Mier o Nuevo Guerrero, en Tamaulipas.
LO RARO, comentan, es que siempre se pone el foco de la crítica del lado tamaulipeco, siendo que del lado nuevoleonés también hace aire... ¡y mucho! Tanto que la zona donde los grupos armados se mueven a sus anchas e imponen su ley no es precisamente pequeña.
Y LO PEOR, dicen, es que ni uno ni otro gobierno parecen estar haciendo lo suficiente para cambiar las cosas, de ahí la necesidad de un nuevo enfoque.
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La estación/GERARDO GALARZA
Excélsior 
¡Chusma, chusma!
Parte de la educación “sentimental” de los mexicanos, diría Monsiváis, es la orden de “no te juntes con la chusma”, no seas igual, consigna que ayuda a reforzar nuestro narcisismo, nuestro racismo, nuestra discriminación, nuestras descalificaciones, nuestra superioridad “moral” frente a los otros; nuestro cretinismo.
La chusma está constituida por los otros, los diferentes; los que decimos que tienen derechos, pero no deben ejercerlos porque están equivocados. Los mexicanos sabemos que todos somos iguales, pero que esencialmente hay unos más iguales que otros; yo, nosotros, estamos en el primer grupo... por supuesto.
Los mexicanos decimos promover, prohijar, defender la diferencia, la diversidad en cualquier materia… siempre y cuando yo, nosotros, seamos los diferentes y exigimos que se nos incluya; los demás sí tienen derechos, pero son la chusma. Faltaba más. Todavía hay clases, gracias a Dios y también a Marx, según sea la creencia y su fanatismo.
Los otros deben existir y se les deben reconocer sus derechos, siempre y cuando piensen como yo, como nosotros. De no ser así, son en palabras decentes la chusma, aunque se les puede llamar de otras formas: alineados, vendidos; lamebotas o, para hacerlo más notable, lameculos; manipulados, borregos o, en el mejor de los casos, idiotas útiles, compañeros de viaje…
Los diferentes, los diversos, los poseedores de la verdad somos nosotros mismos y nuestras circunstancias. Dueños de la verdad revelada y única. Nosotros somos los iguales. Faltaba más. Los demás son la chusma y ya nos dijeron que con ella no debemos juntarnos. ¿Por qué tienen que insistirnos en que también tienen derecho a manifestarse, a salir a la calle, al espacio público, al espacio de todos (siempre y cuando todos sean los que piensen como yo, nosotros), si todo está claro?
Y si no está claro, pues entonces recurrimos a nuestro gigante priista que todos los mexicanos llevamos dentro y fuera, porque nos desborda, y recurrimos a la teoría política impoluta de que “aquí sólo mis chicharrones truenan”. ¿Por qué?, preguntará algún insolente de los que todavía afortunadamente existen. Pues porque lo digo yo, lo decimos nosotros, los de este lado, los que poseemos la verdad, los elegidos…
La existencia de la chusma es la causa de la imposibilidad mexicana de dialogar, discutir, debatir, convencer, hacer política. Los mexicanos lo sabemos bien: “Para qué discutir, si lo podemos arreglar a chingadazos” o con insultos, descalificaciones, anatemas, exorcismos, agresiones, condenas.
Dialogar, discutir y debatir entrañan la probabilidad de que el otro, el diferente, el diverso, el lo que usted quiera, nos convenza y eso, eso no puede permitirse. Ceder, vamos, siquiera aceptar que el otro pudiera tener un poco de razón, es una agresión, un ataque directo a nuestro ser perfecto, es una humillación, un doblez; una violación a nuestro machismo-hembrismo (acá también hay, debe haber —como proclamamos— equidad de género), una aberración en contra de nuestra clara e indiscutible superioridad moral. Descalificamos el diálogo, el debate, la discusión. Eso es, en resumen, negociar, “concertacesionar”, se dice. Nada, a la chusma ¡hay que romperle su madre!
En México es imposible aceptar los argumentos del prójimo o (no se escandalice) del camarada (no se santigüe), que son lo mismo. Esos argumentos, sus reclamos, lastiman nuestra prepotencia, nuestra arrogancia, nuestro autoritarismo, nuestro priismo, nuestra corrupción.
Doña Florinda, madre de Quico, ambos personajes de El Chavo, apelaba a la razón mexicana: “No te juntes con la chusma”. Todo indica que Roberto Gómez Bolaños, Chespirito para sus cuates, su creador, había leído algo de la historia nacional.
¿Llegó usted hasta acá? Bien, una última recomendación, sólo eso, una recomendación: no olvide que usted y yo somos parte de la chusma de ese que usted está mirando y ese que lo está, nos está, viendo. Debo decirle que usted, yo y él, todos, tenemos los mismos derechos, al menos en este país, todavía. Y por supuesto también tenemos derecho a la crítica, a la oposición, a la lucha política, pero no al insulto, ni a la descalificación, ni a la agresión en contra de quienes sientan, piensan y actúan diferente. Lo contrario es, en México, el regreso al dominio absoluto del partido único. Eso ya lo vimos y, bueno, hay algunos que no creemos que deba regresar.
Por eso si hoy, día de marchas, usted decidió marchar, pues marche; si decidió no marchar, pues no marche; si le vale, pues que le valga. ¿Tenemos derecho a la crítica contra los que marcharán, contra los que no marcharán y contra los que se abstengan? Sí, es parte de la democracia. También el derecho de apoyarlos, sí; también es parte de la democracia.
La libertad de expresión es la madre de todas las libertades, es decir, es la madre de todos los derechos humanos, por encima de cualquier Constitución, ley, norma o reglamento. Negar la libertad de expresión, sin sus consecuentes libertades como la de manifestación, es negar los derechos humanos. Y éstos también protegen a cualquier chusma, palabra de hermoso origen genovés, proveniente del griego que originalmente describió al “canto acompasado del remero jefe para dirigir el movimiento de los remos”, según el Diccionario de la RAE, que la define en su primera acepción, la utilizada por Doña Florinda según cree el escribidor, como el “conjunto de gente grosera o vulgar”, la misma que no piensa ni actúa como yo, como nosotros, pero que tiene los mismos derechos que yo, que nosotros. Los otros.
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De naturaleza política/ENRIQUE ARANDA
Excelsior
En el aire…
Acaba de nacer y la recién promulgada Constitución de la Ciudad de México enfrenta ya un proceso jurídico que, en manos de la Suprema Corte de Justicia, podría, en el extremo, dar paso a que fuera declarada inconstitucional. 
Ahora sí que no acaba de nacer y ser conocida siquiera, y la recién promulgada Constitución de la nueva Ciudad de México enfrenta ya, además del generalizado repudio y desprecio de una gran mayoría de los capitalinos, un proceso jurídico que, en manos de la Suprema Corte de Justicia podría, en el extremo, dar paso a que la misma fuera declarada inconstitucional y, en consecuencia, a que quedara sin efecto…
Ello, en virtud de que, como se denunció desde aun antes del inicio de actividades del circo, perdón, de la Asamblea encargada de su discusión y dictamen, a más de uno entre los más afamados constitucionalistas del país quedó claro que, merced a la composición de ésta, precisamente, sus trabajos adolecían no sólo del sustento democrático mínimo necesario,  tratándose de un ordenamiento de tal envergadura sino, también, de la “constitucionalidad” exigible.
De sustento democrático, se afirmó en algún momento, en cuanto que si bien 60 de sus 100 miembros fueron electos en comicios en los que participó sólo 28% de los votantes capitalinos y, de constitucionalidad por la inclusión en la llamada Constituyente, de 40 miembros designados por el tradicional método del dedazo, 28 de ellos legisladores, diputados federales o senadores en funciones… lo que contraviene y viola el artículo 125 constitucional que establece que “ningún individuo podrá desempeñar a la vez dos cargos federales de elección popular, ni uno de la federación y oro de un estado…”.
Ahora, el pasado miércoles para ser exactos, una semana escasa después de su formal promulgación, la primera sala de la (Tremenda) Corte atrajo la solicitud de amparo interpuesta, desde el último trimestre del 2016, por el abogado y constituyente Javier Quijano Baz, de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) en contra de sus autores, los 28 legisladores federales que fueron designados para el cumplimiento de esa tarea, por transgredir el artículo citado de la Constitución federal.
Es cierto que, apenas darse el proceso de atracción del referido juicio de amparo, a instancia del ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, no han sido pocas las voces que se han levantado para argumentar que la cuestionada integración de la Constituyente respondió a lo dispuesto por la reforma política que le dio origen y que, en virtud de ello, lo dispuesto en el referido artículo no es aplicable.
Ello, sin embargo, no impidió ya que la Corte atrajera el asunto “en virtud de la especial relevancia que (tiene) para el orden nacional” y que, en virtud de ello, la cuestionada Carta Magna capitalina se encuentre hoy, en el mejor de los casos, literalmente en el aire…
 ASTERISCOS     
*¡Vaya cara dura! la de los supuestos maestros, vándalos en realidad de la impresentable Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que, desde su ignorante posición en lo que a temas (y responsabilidad) educativos se refiere, presentaron una propuesta para revertir la reforma constitucional en la materia que, groso modo, no hace más que obligarles a trabajar, y a ser profesionales…
*Hoy en Plaza Olvera de Los Ángeles, el moreno Andrés Manuel López Obrador presidirá la primera de las asambleas a las que, anunció, concurrirá en defensa de los migrantes. Antes, “más a fuerza que de ganas…”, tanto el tricolor Enrique Ochoa Reza como el azul Ricardo Anaya, cruzaron la frontera para sacarse la foto…  
* Convertidas en una suerte de feria de las vanidades,  “por parte de líderes de organizaciones de la sociedad y universidades ahora…”, las marchas antiTrump, anti y proPeña o, en el mejor supuestos, por la unidad de los mexicanos convocadas para hoy, amenazan con derivar en confrontaciones inútiles en los actuales momentos…
Veámonos aquí mañana, con otro asunto De naturaleza política.
 Twitter: @EnriqueArandaP
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Desunión nacional/Enrique Krauze
Reforma 
"(Se dice que) la guerra extranjera salva la nacionalidad y consolida las instituciones de los pueblos agitados por las facciones".
José Fernando Ramírez, 1847 
 El autor de esa frase comprobó, trágicamente, que México era la excepción. Durante la invasión de Estados Unidos ocupaba el cargo de ministro de Relaciones Exteriores, Gobernación y Policía. Su veredicto fue terrible:
 Todos, universalmente todos, se han conducido de una manera tal, que justamente merecemos el desprecio y el escarnio de los pueblos cultos. Somos nada, absolutamente nada, con la circunstancia agravante de que nuestra insensata vanidad nos hace creer que lo somos todo.
Se refería a las elites rectoras (políticas, militares, eclesiásticas, intelectuales, empresariales). Absortos en sus diferencias políticas, "los representantes raciocinan poco y hablan mucho", escribía Ramírez. Con el "enemigo extranjero [echando] anclas en Veracruz", el clero "aprovechó la coyuntura [...] y abrió sus arcas para encender la guerra civil". La "sibarita y muelle juventud capitalina [...] indiferente a la invasión", había salido en defensa de la inmunidad eclesiástica en la rebelión de los Polkos. El presidente Gómez Farías actuaba con "dignidad y valentía", pero era solo un "fanático político de buena fe". Su gabinete era corrupto e ineficaz. Algunos liberales "puros" manifestaban su simpatía por el invasor. El general Santa Anna era "un vicioso administrador de los caudales públicos". Los jefes militares se mostraban "cobardes, ignorantes y sin rayo de pundonor".
Por contraste, en el pueblo de la ciudad de México "se había despertado grandísimo entusiasmo" para luchar. "Dios quiera que dure", apuntaba Ramírez el 11 de agosto de 1847. Un mes más tarde, cuando la capital estaba a punto de caer, aquel entusiasmo se había apagado por la ineptitud del ejército:
 Yo [no] he visto en estos últimos días una sola persona que diera muestras de miedo, y todos estábamos resueltos a vender caras nuestras vidas en los parapetos, si nuestro ejército sufría un descalabro en regla. El miedo entró por los entorchados y bandas; y me parece muy natural, pues a la hora de la prueba se encontraron con que habían errado vocación, o que ignoraban completamente lo que el traje demandaba.
La lección de 1847 es clara: el pueblo estaba dispuesto a combatir pero las facciones políticas y las elites rectoras fallaron.
Ahora como entonces, con todas las diferencias, el peligro está a la vista y es mayúsculo. Justamente por eso las facciones políticas y las elites (políticas, empresariales, mediáticas, sin dicales, académicas, intelectuales) deben actuar poniendo el interés de la nación sobre sus intereses particulares. No todas lo están haciendo.
El gobierno ha afirmado que el límite infranqueable de la negociación es la dignidad nacional. Esa actitud debería complementarse con una explicación continua, oportuna y clara sobre la gravedad de la situación y las estrategias a seguir. Los partidos políticos -sin excepción- se han comportado con mezquindad. Están más interesados en ganar posiciones rumbo al 2018 que en salvar la situación de emergencia de 2017. Tampoco los grandes y medianos empresarios, la Iglesia, los medios de comunicación, han aportado suficientes iniciativas y acciones prácticas.
Lo más triste es la enconada división que se ha manifestado en las redes a propósito de la marcha de este domingo 12 de febrero. Cuando ha ocurrido un agravio semejante en París, Madrid, Londres o Nueva York, las imágenes suelen dar la vuelta al mundo. ¿Qué mejor forma de demostrar a Trump de qué pasta está hecho el pueblo mexicano? El rector de la UNAM ha tomado la antorcha cívica. Otras instituciones académicas y un sector de la sociedad acudirán también. Pero una franja muy amplia de la izquierda ha demonizado la manifestación. Para ellos, México se divide entre el "pueblo" (que ellos representan) y el "no pueblo" (que marchará representando a "la derecha", "manipulada por el gobierno"). En el mejor de los casos, esta franja radical no ha calibrado el sufrimiento que podría provocar Trump en la vida de decenas de millones de compatriotas. En el peor de los casos, simpatiza con él.
Asistiré a la marcha. Dudo que sea un éxito y es una pena. Ante una muestra palpable de unidad nacional, todo el pueblo mexicano habría reaccionado con "grandísimo entusiasmo". Pero no hemos aprendido la lección. La división de los mexicanos fue un factor en la derrota de 1847. Si persiste, lo será de nuevo.
www.enriquekrauze.com.mx
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Nosotros, la gente/Eduardo Caccia
Reforma
En su último discurso como presidente de Estados Unidos, Barack Obama dijo que la palabra más importante de la Constitución de su país era "Nosotros", evocando el histórico documento que empieza "Nosotros, la gente..." y exhortó a ejercer una ciudadanía activa. Ahora que los agravios contra México han provocado un brote nacionalista, conviene reflexionar sobre el estilo de ciudadanía que nos ha marcado por décadas, una ciudadanía pasiva que ve la política como algo binario; se es político o se es ciudadano, una dicotomía que debe acabarse. Así como alguna vez el abandono de nuestros territorios en el norte dio pie a la separación de Texas y posteriormente alimentó el deseo expansionista de nuestro vecino, el abandono que hemos hecho de la política ha facilitado que ésta sea ocupada por una cleptocracia depredadora.
En la semana tuve un encuentro con un ciudadano rebelde, profundamente inconforme y ciertamente provocador. Contra todos los pronósticos y cualquier evidencia histórica que le diera una mínima esperanza, Pedro Kumamoto, jalisciense de entonces 24 años, empezó a tocar puertas diciéndole a la gente "quiero que tú también seas político" y buscando apoyo para su idílica misión: ser diputado independiente por el Distrito 10 en Zapopan. Desconocido por todos, alentado por algunos con frases tan estimulantes como "no vas a ganar, pero síguele", un egresado de la carrera de licenciado en Gestión Cultural del ITESO demostró que los muros pueden caer. Con el lema "Ocupemos la ciudad, habitemos la política", creado por su amigo y también activista Luis Sánchez, está logrando pasar de una metáfora con tintes poéticos a una realidad que ya tocó la puerta de la Cámara de Diputados: #SinVotoNoHayDinero.
Kumamoto es otra de las rara avis de la política mexicana. Llega en bicicleta, mochila a la espalda, viste sin pretensiones y usa una camiseta que dice en el pecho: territorio.mx, regalo de cumpleaños que le recuerda la geografía donde forjó su aventura. Habla con la elocuencia que muchos políticos no tienen ni tendrán, parece haber nacido para lo que los ciudadanos estamos llamados: ser políticos. Borda sus ideas con el optimismo de quien ha hecho muchos castillos en la arena y está dispuesto a hacer otro al día siguiente. "La política es hablar de las ideas para el futuro y cómo las vamos a realizar", me dice mientras toma su extracto de café frío, dosis de cafeína que parece no necesitar. Su ejemplo es un café para el país.
La iniciativa Sin Voto No Hay Dinero honra otros intentos similares que no prosperaron. Kumamoto logró pasarla por el Congreso local en Jalisco y ahora la impulsa junto con Manuel Clouthier en la Cámara de Diputados. Es un sensato ejercicio para el país. Se trata de que el dinero que reciben los partidos políticos esté ligado a los sufragios válidos que consigan, y no a una fracción de los ciudadanos inscritos en el padrón electoral (voten o no). Participar en política tiene hoy el incentivo de quien se saca la lotería, a una gran mayoría los mueve el dinero que hay para dar y repartir. Si queremos mejores políticos necesitamos cambiar los incentivos de participar en política, transformar los méritos necesarios para ocupar cargos de representación popular.
La política no es mala, lo que tenemos (en general) son malos políticos, y un sistema que pervierte. Los ciudadanos estamos llamados a recuperar los territorios abandonados, infiltrar el sistema actual y, esperanzadoramente, rescatar lo sanable de los partidos políticos, no para desaparecerlos, sí para regenerarlos. Necesitamos aceptar la responsabilidad de ser ciudadanos de tiempo completo y hacer algo tangible para cambiar lo que no nos gusta, más allá de marchar un domingo o salir a votar cuando hay elecciones. El adagio "si no votas, no te quejes" ya no funciona, hoy debemos decir "si no participas, no te quejes".
Habitar la política es como habitar una casa, convertirla en hogar, llenarla de esencia, de risas, sueños y lejanías imposibles, no sólo de muebles. Querer a México implica habitar la política, llenarla de gente con buenas intenciones, conseguir pequeñas grandes victorias pues, como me dice un rebelde jalisciense con ahora 27 años: "el optimismo es un acto de rebeldía". Le creo.
@eduardo_caccia

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