12 feb. 2017

Retrospectiva/ Las pugnas por la foto le dieron sello a la marcha pro soberanía

Retrospectiva/
Las pugnas por la foto le dieron sello a la marcha pro soberanía
POR LA REDACCIÓN , 24 MAYO, 1986
Nota de Oscar Hinojosa
La manifestación contra el intervencionismo norteamericano en asuntos mexicanos, realizada el miércoles 21 dio prueba de varios hechos a la vez:
—Que los métodos de acarreo priístas, con el habitual pago en tortas y refrescos, son imprescindibles aun en los momentos de mayor urgencia patriótica 
—Que a los políticos e intelectuales reputados de progresistas, en especial los del PRI, nadie les gana a la hora de salir en defensa de la nación ofendida: a codazos y empujones, cada uno de ellos se ganó un lugar en la primera fila de la manifestación
—Que los integrantes de la Preparatoria Popular Lázaro Cárdenas, dolor de cabeza del rector Jorge Carpizo, son peligrosos competidores del PRI en la disputa por la foto: con mantas monumentales, los preparatorianos y los priístas robaron cámara en los sitios más visibles de la manifestación
—Que brillantes políticos desplazados del gobierno no pudieron ocultar su anhelante ambición de regreso,
El corto trayecto de la marcha —del Monumento a la Revolución al Zócalo— dio prueba también de la precaria coexistencia de funcionarios públicos en activos legisladores y políticos priístas con personajes sin partido reconocido y representantes de organizaciones de la izquierda Así es: sólo unas cuadras del recorrido bastaron para que la lucha por los primeros lugares de la manifestación fuera la causa de la dispersión y descomposición de la marcha, de tal modo que al Zócalo entraron, en realidad, varias manifestaciones en una

Los jóvenes priístas y los grupos que el PRI capitalino movilizó, junto con los integrantes de la Preparatoria Popular “Lázaro Cárdenas”, alcanzaron en primer lugar el Zócalo Después fueron llegando los grupos restantes
Además de la disputa por la foto, otras más se escenificaron en el breve recorrido: la disputa por las consignas —las organizaciones de izquierda independiente pretendían formular un deslinde a través de las que coreaban sus contingentes— y, la más bochornosa, la disputa por los refrescos que en pleno Zócalo se dio alrededor de camiones del Departamento del Distrito Federal
Y en la disputa, los contingentes priístas, con pancartas tricolores, se dieron gusto en el plagio de las consignas de la izquierda “Miguel, amigo, el pueblo está contigo”, “Miguel, Miguel, qué tiene Miguel, que los americanos no pueden con él”, repetían
Y los grupos de izquierda, temerosos de lo que ya estaba sucediendo —que el PRI capitalizara el acto— insistían en el deslinde: “Marchamos contra la agresión; también contra la corrupción”, “Fuera de aquí, el FMI”, entre otros estribillos
Los pocos más de 10,000 manifestantes fueron encabezados, en los primeros momentos del recorrido, por Gonzalo Martínez Corbalá, Pedro Peñaloza, Eduardo Valle El Búho, Pablo Gómez, Porfirio Muñoz Ledo, Antonio Tenorio Adame, Carlos Tello, León García Soler, Enrique Rubio, Heriberto Galindo, Jesús Salazar Toledano, Alejandro Carrillo Castro, Celso Delgado, Jorge Cruickshank, Santiago Oñate Laborde, Gabino Fraga, Rolando Cordera, José Carreño Carlón, uno de los más resueltos y activos promotores de la marcha De los gobernadores convocantes al acto, sólo Cuauhtémoc Cárdenas estuvo presente breves momentos
En posiciones menos ostensibles marcharon también la esposa del expresidente Luis Echeverría, María Esther Zuno, acompañada de sus nietos, la escritora Angeles Mastreta y la actriz Ofelia Medina El rector Carpizo, uno de los convocantes, no se presentó, pero envió como representante a Eduardo Andrade, abogado de la UNAM
No fue ajeno a la pasión patriótica Guillermo López Portillo, exdirector del desaparecido Instituto Nacional del Deporte Pero la de otros, más corajuda, le impidió al primo de JLP figurar en la “descubierta”
Todo parecía ir bien, pese a empujones y codazos Pero he ahí que en el entronque de la avenida Juárez con Madero —la calle que debía seguir el recorrido, según las previsiones de los organizadores— un grupo de jóvenes que gritaba coros politécnicos irrumpió en la marcha para dirigirse hacia la calle Cinco de Mayo Ahí tronó la inestable “descubierta” de la manifestación, que llegó hecha pedazos al “corazón político” del país
Una disputa más, ganada de inmediato por el PRI, ocurrió en el improvisado templete alrededor del cual convergieron los manifestantes Aquí, sin que formara parte de los acuerdos formalizados el día anterior por los diferentes grupos participantes, se leyó una resolución de la Comisión Permanente, de apoyo a la manifestación
La actriz Ofelia Medina, leyó un texto acordado por los distintos grupos participantes. En él, se estableció que “las expresiones vertidas en el Senado estadunidense por parte de políticos primitivos, agreden la conciencia mexicana”, y se advirtió que algunos grupos del norte “quieren modificar el régimen jurídico constitucional que nos hemos dado los mexicanos; precipitar al país a una crisis para ganar a río revuelto; imponer un sistema de partidos sin alternativas de transformación real; un estatuto económico propiciador de un paraíso para la inversión extranjera y para la especulación monopólica; vertir las conquistas laborales de los trabajadores mexicanos; una educación al servicio del coloniaje y una presencia internacional de México que sea cómplice servil del militarismo y de la intervención en el mundo”
El texto leído por Ofelia Medina se constituyó en la parte más sustanciosa de la tarde, la que estuvo a salvo de la disputa
La última disputa de la jornada se dio alrededor del contenido y objetivo de la manifestación
Porfirio Muñoz Ledo, uno de los miembros del grupo gobernante en receso, creyó ver en la diversificada marcha la prueba de que en México existen condiciones para la formación de un frente democrático nacional por la soberanía y la independencia nacionales
Gabino Fraga, subsecretario de Vivienda de la Sedue, interpretó el acto como “una demostración de apoyo al Estado mexicano”, idéntica versión utilizada por los noticieros de la televisión gubernamental
Pedro Peñaloza, el coordinador parlamentario del Partido Revolucionario de los Trabajadores, que marchó en la calle codo a codo con Muñoz Ledo, hizo un deslinde después de la manifestación:
—Mi presencia fue estrictamente individual, con la claridad absoluta de que no era una marcha de apoyo al gobierno, sino para repudiar la injerencia imperialista. El PRT, como tal, no participó
Advirtió que la marcha ilustró varias contradicciones “En primer lugar, algunos tramposamente han querido llevar agua a su molino, diciendo que la izquierda apoya al gobierno, que es precisamente uno de los elementos más proclives a rendir la soberanía nacional ante los organismos financieros internacionales, a través del monitoreo de nuestra economía y la intromisión de los Estados Unidos”
Peñaloza salió al paso también en la propuesta de Muñoz Ledo, al decir que “nos negamos a caer en la trampa de un frente nacional en defensa de la soberanía, mientras no se definan claramente las demandas nacionalistas y no se les apoye consecuentemente: suspensión de la deuda, rechazo al FMI, defensa del nivel de vida de los trabajadores”
Exhibió también a “muchos que se desvivían ayer por aparecer en los primeros sitios de la marcha”, que son “los mismos que cuando la izquierda combate el imperialismo se ponen al lado de éste No existe ningún elemento que permita pensar en la formación de un frente patriótico con el gobierno dentro de éste, porque si hay alguien proimperialista en México ése es el gobierno actual”
Reconoció que una jugada del PRI era capitalizar la marcha en favor del gobierno, copando con mantas y banderas los puntos más visibles del contingente manifestante Censuró también el “antiimperialismo vespertino y efímero” de “los mismos que han firmado o firmarán hoy mismo leyes que violentan la soberanía nacional”
Eduardo Montes, uno de los dirigentes del PSUM que participaron en la marcha, sostuvo que plantear una propuesta de formar un frente nacional “está fuera de lugar” en la situación actual en la que el gobierno mexicano desarrolla una política económica antipopular (como el desmantelamiento de la Conasupo y el cierre de Fundidora) y se opone a aceptar una exigencia que no sólo expone la izquierda: adoptar la moratoria
Para Montes, la marcha del miércoles 21 sólo fue un indicador de que existe “una posibilidad real de que haya una conciencia muy amplia cuando se trata de protestar o presentar resistencia a las presiones abiertas del gobierno estadunidense sobre México”
A la manifestación de repudio al intervencionismo norteamericano se sumó, en otro acto que puede considerarse un triunfo político de la cancillería mexicana, la declaración del secretario de Estado, George Shultz, en el sentido de que las críticas del subcomité de Asuntos Hemisféricos del Senado de EU no representaba el punto de vista del gobierno norteamericano
En respuesta a la nota de protesta del gobierno mexicano por las acusaciones de un sector del Senado estadunidense, Shultz manifestó que “entendemos y tomamos seriamente en consideración sus preocupaciones sobre las audiencias” promovidas por el senador derechista Jesse Helms
También señala Shultz “el objetivo de la política de Estados Unidos hacia México sigue siendo el de mantener relaciones constructivas, amistosas y de beneficio mutuo entre ambas partes”
En una declaración a la televisión privada de México el canciller Bernardo Sepúlveda interpretó el significado de la respuesta de Shultz al gobierno mexicano, señaló la necesidad de que “no se celebren esas audiencias” en el porvenir y criticó el intervencionismo del senador Helms y “el grupo de estrafalarios que participan en estas cuestiones”
Entre tanto, el líder nacional del PAN insistió en las acusaciones que sobre fraude electoral —además de manejo ineficiente de la economía nacional y corrupción en la lucha antinarcóticos— se formularon en el Senado norteamericano Dijo que la cancillería mexicana debe desmentir, si puede, las acusaciones que se han hecho sobre fraudes “Que vayan a San Luis Potosí a firmar un documento en el que se diga que no existe el fraude Que vaya Miguel de la Madrid a hablar de democracia a Chiapas, a ver quién le cree, que vaya a Nuevo León, a ver quién le cree, que vaya a San Luis, a ver quién le cree”

La marcha antiintervencionista se realizó en medio de pronunciamientos de diversos funcionarios del gobierno mexicano, de rechazo a “calumnias y campañas de afuera y de adentro” que, como dijo el secretario de Energía, Minas e Industria Paraestatal, Alfredo del Mazo, en el aniversario del fallecimiento del general Lázaro Cárdenas, “no socavarán la independencia y la soberanía nacionales”

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