1 jul. 2017

El papa releva al conservador jefe del antiguo Santo Oficio

El papa releva al conservador jefe del antiguo Santo Oficio
En una decisión inusual, Francisco sustituye a Müller, uno de los cardenales críticos con el aperturismo
DANIEL VERDÚ

El País, Roma 1 JUL 2017 
La semana está siendo muy movida en el Vaticano. Al escándalo por la imputación del superministro de Finanzas, el cardenal George Pell, por abusos a menores se suma ahora un cambio de rumbo en uno de los dicasterios o departamentos más importantes de la Santa Sede: la Congregación para la Doctrina de la Fe. El papa Francisco ha decidido no renovar el encargo a su prefecto, el alemán Gerhard Müller (69 años). El purpurado, perteneciente a la línea más conservadora y contrario a las medidas más aperturistas del Pontífice, especialmente en temas de familia, deja paso a Luis Ladaria, arzobispo jesuita español.

La Doctrina de la Fe —conocida antiguamente como el Santo Oficio— es una de las congregaciones clave del Vaticano, puesto que regula y vela por el rigor e integridad del mensaje y porque no sean traicionadas sus esencias. En ese puesto, por ejemplo, estuvo durante casi 25 años Joseph Ratzinger antes de ser elegido Papa. Precisamente, fue él quien escogió en julio de 2012 a Müller y también a su segundo, que ahora pasará a ser el prefecto de la Congregación.

La Santa Sede precisó que el pontífice "ha agradecido" a Müller, "a la conclusión de su mandato quinquenal", su labor al frente de la Congregación, y como presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, de la Pontificia Comisión Bíblica y de la Comisión Teológica Internacional.
No se recuerdan precedentes para la situación creada, al menos en los últimos tiempos. Tampoco se conocen todavía los motivos claros, pero como apunta La Stampa, parece ser que Müller también estaba por la labor de no continuar. El alemán no se encontraba alineado con la línea aperturista del Pontífice, especialmente en cuestiones como las que trata la controvertida exhortación apostólica Amoris laetitia, que por primera vez abría la puerta de la Iglesia a los hombres y mujeres divorciados. Esa podría ser una de las explicaciones del distanciamiento, pero Ladaria tampoco es el perfil más progresista que se podía encontrar.
La exposición pública a la que se ha sometido voluntariamente Müller y su toma de posición en algunos asuntos podrían haber afectado a su no renovación. “Digamos que no era muy sensible ante determinadas críticas, no tenía mucha habilidad social”, señalan fuentes de su entorno. Müller fue también directamente señalado por Marie Collins, una de las víctimas que integraban la Pontificia Comisión para la Protección de los Menores, como una de las personas que había entorpecido las reformas y la relación con las víctimas que dicho órgano había sugerido. Ella lo llamó en su momento "resistencias".
El hecho de que no se renueve al prefecto de uno de los dicasterios más importantes no es nuevo en el pontificado de Francisco, pero todavía no había sucedido en un área de tanta relevancia. El nuevo responsable de la Congregación para la Doctrina de la Fe es un jesuita, como el papa, de 73 años, nacido en Manacor, en la isla española de Mallorca, y profesor de la Universidad Gregoriana...

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El Papa releva a Müller como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe
SORAYA MELGUIZO Milán
El Mundo, 1 JUL. 2017 13:27
El cardenal alemán Gerhard Ludwig Müller, cuando recibió el birrete cardenalicio en 2014. REUTERS
El Papa Francisco no ha renovado en el cargo al cardenal conservador Gerhard Müller, prefecto para la Congregación para la Doctrina de la Fe, una de las más importantes del Vaticano. En su lugar ha sido elegido el hasta ahora secretario de la Congregación, el arzobispo y jesuita español Luis Ladaria Ferrer.Gerhard Ludwig Müller, de 69 años y obispo de Ratisbona, fue designado para dirigir la Congregación de la Doctrina de la Fe en el año 2012 por Benedicto XVI. Dos años más tarde recibió el birrete cardenalicio por parte del Papa Francisco, en el primer consistorio de Bergoglio celebrado en febrero de 2014 . Mañana 2 de julio se cumplían los primeros cinco años de su mandato y, en una decisión insólita y sin precedentes en la congregación que dirigía, el Papa Francisco ha decidido no renovarle.
Müller, según publican algunos medios vaticanos, habría confirmado al Papa su voluntad de retirarse y no habría aceptado ningún otro encargo dentro de la Curia. La Congregación para la Doctrina de la Fe, originalmente conocido como Santa Oficio, es el organismo de la Santa Sede encargado de difundir la doctrina católica y defender aquellos puntos de la tradición cristiana "que parecen estar en peligro como consecuencia de doctrinas nuevas no aceptables". El trabajo del cardenal alemán al frente de este organismo ha estado rodeado de polémica, sobre todo en los últimos meses en los que se ha enfrentado, más o menos explícitamente, a la línea de renovación propuesta por el Papa.
En octubre de 2015, durante los trabajos del Sínodo de la Familia convocado por el Pontífice, se difundió una carta firmada por él y otros 12 cardenales conservadores en las que denunciaban la metodología empleada en la asamblea de los obispos. Pero las polémicas entorno al Sínodo no concluyeron ahí. En septiembre de 2016, cuatro cardenales escribieron una carta al Papa Francisco pidiéndole que aclarara algunos puntos de su exhortación Amoris laetitia, que analizaba las consideraciones expresadas por los obispos durante el Sínodo celebrado el año anterior.
Los cardenales estaban preocupados por la apertura propuesta por Bergoglio respecto a los divorciados vueltos a casar y otras cuestiones referentes a la moral familiar. Ante la no respuesta de Bergoglio, estos cardenales decidieron hacer pública la carta dando voz a una corriente cada vez más crítica con el Pontífice y creando un cisma dentro de los muros vaticanos. La ambigua posición de Müller en numerosas entrevistas concedidas a medios de comunicación respecto a esta crisis, ha sido interpretada como un apoyo implícito a estos cardenales.
Recientemente, estos mismos cardenales han pedido una audiencia privada al Papa para exponer su postura pero el Pontífice ha rechazado reunirse con ellos. La Congregación y los abusos sexuales A los debates morales se unen las dificultades en la lucha contra los abusos sexuales dentro de la Iglesia a los que se ha enfrentado el cardenal alemán.
La Congregación para la Doctrina de la Fe es también la encargada de gestionar las denuncias relacionadas con estas cuestiones. En marzo, la irlandesa Mary Collins, miembro de la comisión creada por el Papa Francisco para combatir la pedofilia y víctima de abusos por parte de un sacerdote durante su infancia, renunció a su cargo y acusó a Müller, a la Congregación y otros organismos del Vaticano de falta de cooperación con la comisión
.El cardenal también estuvo en el ojo del huracán después de la expulsión de uno de sus miembros, el teólogo y prelado polaco Krystof Charamsa, que tras 'salir del armario', acusó públicamente a la Congregación de ser "el corazón de la homofobia de la Iglesia católica". Un español al frente de la CongregaciónA partir de ahora el encargado de sustituir a Müller será el jesuita español Luis Francisco Ladaria Ferrer, arzobispo titular de Tibica y número dos de la Congregación para la Doctrina de la Fe desde 2008. Ladaria, de 73 años, nació en Manacor (Mallorca). Estudió Derecho y Filosofía en la Universidad Pontificia de Comillas y Teología en la Philosophisch-theologische Hochschule Sankt Georgen de Fráncfort, en Alemania. Ingresó en la Compañía de Jesús en 1966 y fue ordenado presbítero en 1973. En 1995, el Papa Juan Pablo II le nombró consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Fue ordenado arzobispo el 9 de julio de 2008 por Benedicto XVI y en esa misma fecha asumió el cargo de secretario del organismo encargado de velar por la fe y la moral católica.El año pasado Bergoglio le puso a la cabeza de la Comisión sobre el Diaconato de las mujeres, una comisión de expertos que estudia la posibilidad de que las mujeres puedan volver a ser diaconisas en la Iglesia, tal y cómo lo fueron en el pasado. Pero ante la hipótesis infundada de que el Papa pudiera estar valorando conceder a las mujeres un papel más activo en las instituciones eclesiásticas, Ladaria Ferrer, el arzobispo español precisó: "Se trata de dar al Santo Padre sólo algunos elementos de juicio. Nada más". La comisión -aclaró- "no pretende llegar a ninguna decisión". Según algunos expertos, Ladaria no puede ser considerado precisamente como progresista.

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