11 ene 2026

Las columnas políticas hoy, domingo 11 de enero de 2025

 El fin del puente Caracas-La Habana: el ultimátum de Trump a Cuba..

La geopolítica del Caribe ha dado un vuelco definitivo. Este domingo, el presidente Trump, lanzó una advertencia que suena a sentencia: el flujo de petróleo y dinero venezolano hacia Cuba se ha detenido por completo. Con un tajante "¡CERO!" publicado en su red Truth Social, Trump instó al gobierno de La Habana a alcanzar un acuerdo "antes de que sea demasiado tarde".

Este mensaje se produce apenas una semana después de la captura del ahora depuesto Nicolás Maduro en Caracas, una operación militar nocturna que no solo cambió el destino de Venezuela, sino que desmanteló el anillo de seguridad cubano que protegía al régimen. Según el propio Trump, la mayoría de esos agentes cubanos —a los que calificó de "matones y extorsionistas"— murieron en el operativo estadounidense de la semana pasada.

Desde el año 2000, bajo el pacto sellado entre Fidel Castro y el fallecido Hugo Chávez, Cuba sobrevivió gracias a las generosas cuotas de crudo venezolano enviadas a cambio de servicios de inteligencia y seguridad. Hoy, ese cordón umbilical ha sido cortado de tajo.

La tensión subió de tono cuando Trump republicó un mensaje sugiriendo que su Secretario de Estado, Marco Rubio, podría ser presidente de Cuba, comentando con un lacónico: "¡Suena bien para mí!".

Sin el soporte de Venezuela, la isla enfrenta su hora más oscura bajo el embargo, mientras Washington deja claro que el tiempo de las negociaciones suaves ha terminado.

La Habana sólo recibirá crudo de México como "ayuda humanitaria"?. Hasta cuándo?

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Las columnas políticas hoy, domingo 11 de enero de 2025

Templo Mayor/ Reforma 

LOS RUMORES sobre supuestas tensiones en la relación entre la titular de la Segob, Rosa Icela Rodríguez, y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, crecieron ayer como la espuma.

Y ES QUE ayer se viralizó un video en el que, aparentemente, Rodríguez le hace un desaire a García Harfuch cuando él intentaba saludarla en el marco de la conferencia mañanera de Claudia Sheinbaum que tuvo lugar en Acapulco el viernes.

LO QUE SE alcanza a ver es que la secretaria camina frente a su compañero de gabinete sin cruzar palabra con él y sin siquiera voltear a verlo.

PERO, más allá de ese momento incómodo, quienes anduvieron por allá cuentan que no los vieron interactuar a diferencia de giras anteriores, en las que platicaban continuamente.

¿PROBLEMAS de comunicación en el primer círculo presidencial o una mera distracción que hizo olas como si estuvieran en Pie de la Cuesta? Es pregunta que no niega el saludo.

¿QUÉ OCURRÍA en el primer círculo del asesinado alcalde de Uruapan, Carlos Manzo? Quedó claro que los escoltas que se supone que lo protegían no eran de confianza y terminaron detenidos tras el crimen.

SU ESPOSA y sucesora en el cargo, Grecia Quiroz, ya prescindió de todos los guardias que tenía su marido y, ahora, Yesenia Méndez, quien fue secretaria particular de Manzo, está bajo sospecha.

ELLA FUE detenida por cargos de cohecho el jueves y liberada el viernes, pero todo indica que se trató de una advertencia, pues le incautaron mensajes que indican su relación con presuntos criminales.

SEGURAMENTE no regresará a la alcaldía en donde había sido ratificada en su cargo, pues ya perdió la confianza de Grecia Quiroz y está bajo vigilancia policial. Pero la sombra de las dudas crece... ¿Pues de quiénes estaba rodeado Manzo? Y, ahora, ¿quién rodea -y protege- a su viuda?

MIENTRAS el mundo estaba preocupado y ocupado por lo ocurrido hace una semana en Venezuela, las cosas se complicaron en el Medio Oriente.

LA REVUELTA popular en Irán en contra del régimen de los Ayatolas y el ataque de ayer calificado por EU como de "gran escala" en contra del Estado Islámico en Siria, son focos rojos en una región del planeta permanentemente conflictiva, pero cuya volatilidad ha escalado en la última semana.

A ESO se suma la difícil situación que prevalece en Gaza desde octubre de 2023 cuando Hamas atacó un festival musical en Israel desatando una guerra que no tiene para cuándo terminar.

Y SABIENDO que Donald Trump anda en plena racha "trigger happy" (de gatillo fácil, pues), la situación puede ponerse color de hormiga más rápido de lo que tarda en despegar un dron militar.

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Sady Loaiza, el chavista insurrecto en la SEP

Bajo Reserva/ El Universal

Nos cuentan que si en la SEP ya no sabían qué hacer con el director de Materiales Educativos, Marx Arriaga, el que ya les colmó el plato es el subdirector Sady Loaiza, quien es el principal asesor de la insurrección interna a la que llama don Marx. Tras su llamado a insubordinarse al gobierno del que son funcionarios, ambos apuestan ahora por “movilizar” a sus bases. Don Sady, venezolano que fue director de la Biblioteca Nacional de su país durante el régimen de Nicolás Maduro, nos aseguran, es el encargado de organizar plenarias estatales de maestros llamadas “Diálogos dialógicos”, que ya arrancaron en Michoacán y en las que se llama a la insurgencia y a defender la Nueva Escuela Mexicana. Quizá lo ocurrido en Venezuela al arranque del año influye en que se ponga ahora atención en Loaiza, a quien Andrés Manuel López Obrador defendió en el sexenio pasado diciendo que los señalamientos en su contra eran “politiquería de la derecha”, pero el hecho es que hoy lo traen en la mira.

Investigan a agentes de la FGR por extorsión

El área de asuntos internos de la Fiscalía General de la República, nos informan, tiene en la mira a un grupo de agentes ministeriales acusados de extorsionar a gasolineros y gaseros del Estado de México. Tras la llegada de Ernestina Godoy como fiscal se abrió una carpeta de investigación sobre esos elementos que, según empresarios del ramo, realizan operativos en Naucalpan, Atizapán de Zaragoza y Nicolás Romero y, con el pretexto de que les falta la documentación requerida, les exigen cuotas de hasta 200 mil pesos mensuales para dejarlos operar. Los extorsionados piden a la FGR frenar el acoso de los agentes que, dicen, aprovechan el combate al huachicol para llevar agua a su molino.

Salmón fresco y 4 mdp para comida de funcionarios de la UIF

Nos comentan que hay dependencias que consideran que la buena alimentación debe correr a cargo del pueblo bueno y un ejemplo de ello, nos dicen, es la Unidad de Inteligencia Financiera, que encabeza Omar Reyes Colmenares. Hace unos días se dio el fallo de la licitación "Adquisición de insumos para el comedor en la Unidad de Inteligencia Financiera" de la Secretaría de Hacienda, mediante la cual se entregó el contrato E-2025-00119687 a una empresa de alimentos por casi 4 millones de pesos. En el menú que tendrán los funcionarios de la UIF se encuentra salmón fresco, costilla de res sin hueso, suadero y tocino rebanado, entre otras proteínas animales que no atenten contra paladares exigentes. ¡Provecho!

Sheinbaum va a Michoacán

La presidenta Claudia Sheinbaum estará hoy en tierras michoacanas, a más de dos meses del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, un crimen que mantiene a la entidad bajo la lupa nacional. La visita, nos dicen, servirá para presentar avances del llamado Plan Michoacán. La mandataria llega al estado cuando la violencia sigue marcando la agenda y donde el caso del edil asesinado se ha convertido en un símbolo incómodo de la fragilidad institucional en la región. Por eso, más de uno ve la presencia presidencial como un intento por impulsar el discurso oficial y quitarle oxígeno al movimiento del sombrero.

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Honor a Francisco Barrio/Enrique Krauze

REFORMA, 11 enero 2026

Francisco Barrio (1950-2025) fue un precursor de la democracia mexicana que hoy se encuentra en estado crítico. Lo conocí en Chihuahua, en la primavera de 1986. Era candidato del PAN a la gubernatura de ese estado. Teníamos casi la misma edad y los mismos sueños. Los compartía un sector amplísimo de la sociedad chihuahuense -obreros, empresarios, maestros, estudiantes, religiosos y, sobre todo, mujeres-. Era emocionante ver la relación estrecha y respetuosa entre Luis H. Álvarez, heredero del chihuahuense Gómez Morin, y el profesor Antonio Becerra Gaytán, líder de izquierda que había comprendido cabalmente la importancia de la democracia.

En junio de ese año publiqué en la revista Vuelta "Chihuahua, ida y vuelta", un reportaje en el que quise dar cuenta de esa esperanza encarnada una vez más, como en 1910, en el pueblo de Chihuahua y en un líder como Madero, salido de las filas empresariales. En Ciudad Juárez, Barrio dirigió una empresa de 140 personas (su "escuela de liderazgo") y llegó a la presidencia del Centro Empresarial de esa ciudad. Tras lo que llamaba el "shock de la nacionalización bancaria", decidió ingresar al PAN. "Tan bonita carrera que llevabas", lamentaban sus amigos al enterarse de su candidatura a la presidencia municipal de Ciudad Juárez. "Si no ganamos, sacudimos", les respondía. Y ganó. A principios de 1986 el 66% de la Asamblea panista lo eligió candidato a gobernador. Tenía 35 años de edad.

Le pregunté sobre la importancia de la religión en su vida. "Es lo más fuerte, lo más importante". El ingreso al Movimiento en el Espíritu Santo tuvo en él un carácter de "conversión y catarsis". Su despertar, afirmó una vez, fue similar al del profeta Jeremías.

Lo acompañé a una reunión con un grupo de empleados de la R.C.A. En el tránsito comprobé su popularidad. El diálogo con los empleados era franco y claro. Reconocía que su táctica había sido básicamente de "ataque" y "cuestionamiento", con "poco énfasis en un programa". Advirtió sobre el "bloqueo informativo" y apuntó un ejemplo concreto: "desde el centro intentaron la clausura de una radiodifusora, pero la gente quitó los sellos". En cuestiones electorales "ya no se cuidan ni las formas -me dijo-. El fraude está en marcha... el gobierno pregona que no va a soltar nada... Tenemos que arrebatárselo... ¿Hasta dónde llegaremos?... Hasta todo. Evitar la violencia, pero no doblegarse, no claudicar". En todo el estado -agregó- el PRI enfrenta una situación difícil. Una encuesta en la ciudad de Chihuahua favorecía al PAN sobre el PRI en una proporción de 3 a 1: "El fraude está canijo".

A la salida de la reunión me resumió su programa. Buscaría un "gobierno participativo... Devolver a la sociedad parte del peso de problemas que también son suyos como el alcoholismo o la criminalidad". El "combate a la corrupción" no sería una frase de campaña sino un objetivo prioritario. Advertí dos vertientes en él: el político-administrador y el carismático. Su gestión en Ciudad Juárez y su programa denotaban una concepción moderna del poder. Pero la otra vertiente de Barrio vinculaba la política con formas de misticismo que me preocupaban. Pero ciertamente, para mover al PRI se necesitaba una fe que moviera montañas. Meses atrás, el gran historiador chihuahuense José Fuentes Mares había escrito sobre Barrio: "Proclive a la autoflagelación (son conocidas sus frecuentes huelgas de hambre), se aproxima al modelo de Gandhi". Su movimiento despertó la esperanza, no solo en Chihuahua, sino en todo el país. En México se volvió a hablar de democracia como un ideal deseable, posible.

El fraude "estaba canijo", pero se consumó. En Vuelta convocamos a un grupo plural de intelectuales para protestar por el fraude. Nunca antes habían firmado personas de tan diversas ideologías. Para restaurar la concordia y la credibilidad, pedíamos la anulación de la elección. Nos unía la fe en la democracia. El gobierno, en su soberbia, no concedió la anulación. La historia se lo reclamaría. Seis años después, Barrio llegó a la gubernatura de Chihuahua. Su toma de posesión fue tristísima: una de sus hijas había muerto en un accidente cuando lo acompañaba en la campaña. Su paso posterior por el servicio público fue discreto, honesto y eficaz.

Sin la gesta de Francisco Barrio no se entiende el coraje cívico de Manuel Clouthier ni el subsiguiente compromiso de Vicente Fox. Para mover a Morena se necesitará "una fe que mueva montañas", pero también un líder. ¿Dónde está el nuevo Francisco Barrio?

www.enriquekrauze.com.mx

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Qué futuro?/Luis Rubio 

REFORMA, 11 enero 2026;

En su crónica sobre su participación en la guerra civil española, Homenaje a Cataluña, George Orwell describe no sólo lo que vivió y observó, sino también los conflictos y tensiones dentro de la coalición republicana, en cuyas filas había militado. Amos Oz escribió alguna vez que hay dos maneras de entender el conflicto: una es en la forma de Shakespeare, cuyos personajes reivindican la justicia, pero todos acaban muertos; y la otra es la de Chéjov, en cuyas tragedias todos acaban tristes, enojados y peleados, pero vivos. Lamentablemente, la política mexicana del último cuarto de siglo optó por Shakespeare como guía y ahora el control generalizado que ejerce un solo partido amenaza con exacerbar ese camino. El gran reto es de liderazgo porque, en ausencia de instituciones (incluso mediocres como las que había), todo depende de una persona y su partido, que serán responsables del devenir.

La democratización del país no ocurrió por gracia divina, sino por las presiones que se fueron presentando y acumulando a lo largo de los años -de los sesenta en adelante- y a las cuales el viejo sistema político fue respondiendo de manera renuente. En el libro La mecánica del cambio político en México. Elecciones, partidos, reformas, los autores (Becerra, Salazar y Woldenberg) ofrecen una perspectiva sobre cómo se fue dando ese proceso, las negociaciones que tuvieron lugar y los criterios con que el régimen priista fue actuando. El libro demuestra algo que ahora se quiere ignorar: que creció una ciudadanía demandante que, poco a poco, cambió al país. Intentar cerrar los ojos ante ese proceso de cambio es como pretender regresar la pasta de dientes al tubo.

Pero también es imperativo reconocer que el cambio de régimen que se dio a partir de la creación de una cancha pareja para la competencia electoral no fue integral ni resolvió todos los problemas del país. A través de elecciones libres y votos bien contados se resolvió el problema del acceso al poder, pero no se afectó la nula rendición de cuentas, ni de esos procesos nació un sistema de gobierno efectivo, funcional y exitoso. La llegada de Morena al poder fue una respuesta de la ciudadanía al enorme desorden que vivía (y vive) el país, pero tampoco fue una fuente de mejor gobierno, paz, tranquilidad o progreso. Como todos los gobiernos, atendió algunos problemas (notablemente el de la pobreza) pero está lejos de haber sentado los fundamentos para un mejor futuro. De hecho, el séptimo año de los gobiernos de Morena estuvo dedicado a la negación del proceso de democratización que ocurrió en las décadas anteriores y a eliminar las instituciones creadas para, pretendidamente, hacer posible un futuro de participación, equidad y prosperidad.

Ahora que comienza un año nuevo y en los albores del segundo año de la presidenta Sheinbaum, la gran pregunta es qué sigue. Me parece claro que el entramado institucional que se fue construyendo en las pasadas décadas no fue suficiente para crear una buena gobernanza ni para acelerar el crecimiento de la economía o incorporar a las regiones más retrasadas en el proyecto modernizador. Sin embargo, la respuesta morenista que hemos observado en los últimos meses -destruir todo lo existente en aras de concentrar el poder en la presidencia y en el partido- es un camino poco promisorio para enfrentar los retos que el país confronta.

Mientras que el diseño institucional emanado de los noventa implicaba una dispersión del poder, lo que está haciendo Morena al concentrarlo es dejar la totalidad de la responsabilidad sobre el futuro en las manos de una persona, lo que nos retrotrae al punto inicial: ahora todo depende de la calidad del liderazgo que ejerza la presidenta.

El común denominador de personajes como Benito Juárez, Porfirio Díaz, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Lázaro Cárdenas, Carlos Salinas y Andrés Manuel López Obrador no fue su definición ideológica, sino su liderazgo. Todos y cada uno de ellos fueron líderes excepcionales en su tiempo, líderes que lograron romper obstáculos y avanzar sus respectivos proyectos de desarrollo, algunos con más éxito que otros.

De haber funcionado debidamente, la ventaja de un sistema descentralizado de gobierno como existe en la mayoría de las naciones desarrolladas y exitosas es que dispersa la responsabilidad a la vez que se apuntala la estabilidad política y económica a través de un desempeño dependiente de múltiples factores en lugar de uno solo. Cuando ocurre lo contrario, como es nuestro caso ahora, toda la responsabilidad recae sobre una persona y es ahí donde el liderazgo adquiere dimensiones exorbitantes.

Así comienza el año nuevo, con un reto mayúsculo. Gobernar una nación del tamaño, diversidad y complejidad de México es ya de por sí un enorme desafío (Porfirio Díaz decía que "gobernar al mexicano es más difícil que arrear guajolotes a caballo"), magnificado ahora por circunstancias monumentales como la violencia, inseguridad, parálisis económica, Trump y la ancestral inequidad. Quizá, en este contexto, comience a resultarle obvia a nuestros gobernantes la lógica y sabiduría inherente al intento de gobernanza previo, que procuraba reglas del juego confiables, creíbles y que se hacen cumplir, pues, sin eso, todo recae sobre una sola persona.

@lrubiof

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El ‘sheriff’ gringo volvió a América Latina: así se infiltró la CIA en el círculo de Maduro

La captura de Nicolás Maduro revela una novela de espionaje y traición interna. Y confirmó el regreso del intervencionismo como ejercicio de poder sin pudor en América Latina.

Diego Legrand

Milenio. Bogotá, Colombia / 11.01.2026 

DOMINGA.– El ruido de varias explosiones simultáneas despertó a Caracas, la madrugada del sábado 3 enero de 2026. En los alrededores de la base aérea de La Carlota y del complejo militar Fuerte Tiuna –donde se encontraba el presidente venezolano Nicolás Maduro–, llovió el infierno que lanzó Estados Unidos.

A medida que la onda expansiva de los bombardeos se alejaba del epicentro, el estruendo se fue haciendo más débil y a la casa de Sara*, residente del centro de la capital, llegó menguado. Fueron las llamadas de sus conocidos las que la despertaron. “¡Hay unas explosiones, están bombardeando!”, dijo al teléfono un amigo que vive cerca de uno de los puntos del ataque.

“Me levanté rapidito y vi por la ventana que una parte de la ciudad estaba a oscuras, cerca de Fuerte Tiuna. Enseguida escuché explosiones, los misiles. No vivo tan cerca, y por eso no era un sonido que habría podido despertarme, pero las personas que vivían por allí estaban aturdidas”, dice. Desde la torre en la que vive se divisa toda la ciudad, ella miraba igual de sorprendida que todos la caída de Nicolás Maduro.

El resto lo supo de las noticias y las redes sociales que sirven de sustituto, dice, ante el bloqueo del gobierno sobre la información que circula en este país sudamericano. El mismo 3 de enero, el diario estadounidense The New York Times relató con todo detalle la “Operación Resolución Absoluta”.

Un comando de fuerzas especiales aterrizó en Fuerte Tiuna desde helicópteros y capturó a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, antes de que pudieran resguardarse en un búnker. “Era una puerta muy gruesa, muy pesada. Pero no pudo llegar a esa puerta. Llegó a la puerta pero fue incapaz de cerrarla”, contó el presidente Donald Trump en conferencia de prensa.

¿Hubo traición del círculo cercano de Nicolás Maduro?

Las fotos del dirigente chavista esposado en Nueva York, luego de atravesar el mar Caribe y el océano Atlántico, dieron la vuelta al mundo; al igual lo hizo la versión del gobierno estadounidense que relataba de un ataque cibernético, sumado al bombardeo de drones y misiles disparados por más de 150 aeronaves que paralizó la defensa de esta nación petrolera.

Sin embargo hay preguntas que están en boca de todos y que nadie ha podido responder aún. Si hubo alguna traición en el gobierno chavista que facilitó la captura de Maduro, diluyendo el relato heroico del operativo . Y si esto, de ser cierto, afectaría las negociaciones en curso con lo que quedó del gobierno descabezado, dirigido ahora por la exvicepresidenta Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo de mandataria interina luego de hablar con el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio.

“No tengo casi ninguna duda”, dice Javier*, uno de los pocos periodistas venezolanos que todavía cubre en el terreno lo más parecido a un conflicto armado internacional que ha visto el continente americano en este siglo. “La forma en que se ejecutó la extracción tiene varios rasgos que delatan algún grado de cooperación interna [...]. La resistencia fue mínima, las bajas gringas, cero”.

La reportera Sebastiana Barráez, conocida por su manejo del tema militar venezolano, va incluso más allá al afirmar claramente en su pódcast que hubo “traición”. Otros también cuestionan que no se activara ninguno de los miles de misiles antiaéreos, comprados a lo largo de los 25 años que lleva el chavismo en el poder para enfrentar amenazas externas.

Mike Vigil, exjefe de operaciones de la DEA, no cree que haya sido traición del círculo de Maduro porque, de ser el caso, no le habrían disparado a uno de los helicópteros estadounidenses que aterrizó en Caracas. “Pero sí había gente dentro de Venezuela que no estaba de acuerdo con el régimen y que estaba dando información”.

En la ofensiva murieron cerca de un centenar de personas, según el conteo hecho por The New York Times. Oficialmente sólo se ha dado parte de 32 agentes cubanos fallecidos que formaban parte del primer anillo de protección de Maduro.

aDe momento, lo único que es seguro es que este caso aparece como el más reciente capítulo de una novela de espionaje que empezó hace tiempo y que marca el regreso del sheriff estadounidense a una parte del continente en la que se han implantado chinos, rusos, cubanos, iraníes y hasta libaneses, además de todo tipo de grupos armados con la bendición de Caracas.

“Vamos a gobernar Venezuela”, dijo abiertamente Donald Trump, quien ya no esconde que manejar las gigantes reservas de petróleo venezolano –303 mil millones de barriles– le interesa tanto o más que la lucha contra el narcotráfico que sirvió de pretexto para realizar la “Operación Lanza del Sur”.

Enseguida, amenazó directamente a Colombia e indirectamente a México, dos países que tienen en común el hecho de ser gobiernos de izquierda en un continente que vira a la derecha y epicentros del narcotráfico, repletos de riquezas naturales, como petróleo y minerales estratégicos.

Antes del operativo, hacía meses que reinaba la desconfianza en el palacio presidencial de Miraflores. Bajo el pretexto de combatir el narcotráfico, Estados Unidos estacionó desde agosto pasado frente a las costas venezolanas una gigantesca flota de buques de guerra, compuesta por una decena de navíos, entre ellos el mayor portaaviones nuclear del mundo y más de 15 mil soldados.

Cada día los aviones de caza F-18 y bombarderos B-52 se fueron haciendo más atrevidos, al punto que se pudo ver en la plataforma FlightRadar24 los vuelos que se adentraban al Golfo de Venezuela y rozaban la tierra, en un espacio aéreo por demás vacío de aviación comercial.

Ante los rumores de guerra que resonaban en los pasillos del palacio, la paranoia se impuso e incluso la fuente del primer círculo de negociadores chavistas con Estados Unidos –con la que hablaba la revista DOMINGA– dejó de contestar y hasta borró los registros de sus llamadas.

La posibilidad de una operación militar fue tomando cada vez más forma con el ataque a una instalación de productos químicos de la empresa Primazol, ocurrida el 18 de diciembre en el puerto de Maracaibo. Este bombardeo realizado con la ayuda de drones fue el primer ataque en tierra llevado a cabo por Washington, luego de haber bombardeado durante meses lanchas acusadas de transportar droga en el mar Caribe y el océano Pacífico, incluso cerca de Acapulco, México.

Exactamente 36 años después de que se entregara el general panameño Manuel Noriega a los estadounidenses, el 3 de enero de 1990, se llevó a cabo la captura de Maduro, considerada un “secuestro” por el gobierno venezolano.

Y la CIA volvió a cobrar relevancia, luego de haber sido relegada durante décadas a favor de la DEA. La agencia de espionaje fue la encargada de llevar a cabo la recolección de información para la Operación Resolución Absoluta, incluso a infiltrar el círculo de Maduro, lo que permitió ubicarlo para su captura.

Previamente, ya se había dado a conocer el intento de uno de sus agentes por tratar de “reclutar” al general Bitner Villegas, piloto personal del presidente venezolano. El audaz plan fue revelado por Marshall Billingslea, exsubsecretario del Tesoro para la Financiación del Terrorismo, cuando publicó una fotografía en X en la que se veía a Villegas sentado en un hangar de República Dominicana, con un enigmático post rotulado con un “¡Feliz cumpleaños ‘General’ Bitner!”.

El mensaje que los estadounidenses querían dar era que las negociaciones con algunos altos miembros del chavismo estaban lo suficientemente avanzadas como para fomentar una traición, cuenta el periodista Javier,* quien solicitó anonimato en medio de la persecución que arrecia contra la prensa tras la detención de Maduro. “Pero en el momento clave en que querían entregarlo [...], este hombre se echó para atrás”.

El plan no parece tan descabellado si se tiene en cuenta las similitudes con la captura de dos sobrinos de Cilia Flores, la esposa de Maduro, arrestados en 2015 en Haití cuando intentaban negociar un envío de 800 kilos de cocaína a Estados Unidos. Luego fueron liberados en un canje de presos políticos. Sobre todo, en un país como Venezuela que ha vivido al menos tres golpes de Estado exitosos y cuatro fallidos.

La gran interrogante que se abre ahora que Nicolás Maduro se declaró inocente ante el tribunal de Nueva York que lo acusa de tráfico de armas y explosivos, es la de saber si la operación llevada a cabo por el sheriff del Tío Sam –con sus agencias de inteligencia– se sostendrá ante la ley.

“El ataque fue bien planeado pero algo que aprendí en mis 31 años dentro de la DEA: no se puede cometer un delito para capturar a un criminal [...]. Lo que hizo Donald Trump es ilegal”, opina Mike Vigil, quien lamenta que el presidente no haya pedido permiso al Congreso para atacar a otra nación, como lo ordena la Constitución.

La legalidad de las operaciones estadounidenses está de hecho en duda desde que se empezaron a bombardear lanchas en el Caribe. A la fecha, estos ataques han causado más de 100 muertes, sin que se haya aportado ninguna prueba de la culpabilidad de los difuntos o sobrevivientes en los tribunales.

Una de las víctimas mortales fue Alejandro Carranza. Este colombiano salió a pescar en el mar Caribe el 15 de septiembre de 2025, cuando un ataque aéreo golpeó su embarcación y lo mató al instante, según narra Daniel Kovalic, el abogado de su familia, al compartir la petición interpuesta ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que se estudie su caso.

​Ese ataque, asegura el abogado, es “una ejecución extrajudicial”, un “homicidio” cometido contra un hombre que había salido a pescar marlín y atún. Acerca de la posibilidad de que el colombiano hubiera estado narcotraficando, Kovalic asegura que no existe ninguna prueba debido al tipo de operación que se llevó a cabo y, de cualquier manera, “en Estados Unidos no hay pena de muerte para los delitos de narcotráfico. Así que no hay nada legal en lo que ha ocurrido aquí”.

En este marco, “México debería estar preocupado y tomar medidas para evitar participar en operaciones que resulten en ejecuciones extrajudiciales”, advierte Juanita Goebertus, directora de la división para las Américas de la oenegé Human Rights Watch. Al igual que los otros países que colaboran con estos actos.

Sin embargo, el hecho de que la condena de Trump en Estados Unidos de 2024 por falsificación de registros comerciales no le haya impedido ser reelecto y hacer y deshacer a su antojo el hemisferio, no parece albergar muchas esperanzas de justicia para las víctimas de estos operativos en un entorno en el que el derecho internacional cede cada día más espacio a la realpolitik.

Quizá la mayor diferencia entre la manera en que opera Donald Trump y sus antecesores en la Casa Blanca sea la costumbre adoptada por el magnate republicano de publicitar todas sus acciones para controlar el relato público. Donde otros operaban en silencio, Trump hace show mediático.

Durante su primer mandato, entre 2017 y 2021, las operaciones encubiertas ya se habían vuelto más atrevidas de lo habitual. Ya no se trataba sólo de recaudar información y realizar otras labores básicas de inteligencia, sino que empresarios privados –ávidos de fama y dinero– comenzaron a fomentar complots.

Por más que el chavismo restara credibilidad a las denuncias de ver conspiraciones en todas partes y tomar cualquier pretexto para reprimir a la oposición, llegó a ser imposible pretender que dichas operaciones secretas eran imaginarias.

Josué*, por ejemplo, formó parte de la Operación Gedeón: un intento fallido urdido por desertores venezolanos –comandados por el exboina verde estadounidense Jordan Goudreau– para capturar a Maduro en 2020. La operación por tierra fue intervenida y el fracaso tan rotundo que al menos seis disidentes murieron en el intento de desembarco en las playas de La Guaira, cerca de Caracas, donde ya los esperaban miembros del ejército venezolano.

“En ese momento ya no había plan de seguir, sino de huir. Simplemente huir, resguardarse y poder salir de Venezuela en la menor cantidad de tiempo posible”, contó Josué en un encuentro en un barrio pobre del sur de Bogotá. Al igual que otros sobrevivientes de la Operación Gedeón, este expolicía fuerte y cachetón erró durante días en las montañas hasta llegar a refugiarse en Colombia, mientras las fuerzas especiales saqueaban su casa en Caracas.

Y aunque esta operación es conocida, hay otra que lo es mucho menos. En 2019, el primer mandato de Trump llegaba a su fin y la oposición venezolana quería aprovechar el momento, se juramentó presidente Juan Guaidó Márquez, asambleísta, al afirmar que Maduro había sido elegido de manera fraudulenta el año anterior.

Venezuela, más empobrecida que nunca, luego de al menos cinco años de crisis impulsada por la corrupción, el manejo estatal de la economía y las sanciones estadounidenses contra el petróleo –su principal producto de exportación–, pasó a tener dos presidentes simultáneos. Parecía encontrarse al borde de una guerra civil.

Entonces una serie de artistas realizaron un megaconcierto en la ciudad colombiana de Cúcuta. El evento fue financiado por el millonario británico Richard Branson, dueño de Virgin Group, para acompañar la entrada a la fuerza de un convoy de ayuda humanitaria al otro lado de la frontera.

Frente a las cámaras del mundo entero, el intento fue repelido por colectivos de civiles armados y guardias venezolanos en medio de una batalla campal con civiles encapuchados. No se disparó ninguna bala pero se incendiaron los camiones de ayuda humanitaria. Y aunque no logró su cometido, la operación llevó a la deserción de decenas de policías y militares venezolanos en una primera señal de que se desmoronaba la unidad del régimen.

Lo que no se ha contado es que Benito* no estuvo arriba de uno de los puentes que conecta a Colombia con Venezuela, donde lo habrían podido ver las cámaras de la prensa. Estaba debajo junto a una decena de hombres armados, dispuestos a entrar a la fuerza a su país para lanzar un golpe apoyado por la oposición, y ya negociado con altos mandos del chavismo, según aseguró en una entrevista llevada a cabo en la Zona T, un barrio acaudalado de Bogotá.

“Cuando dieron la sorpresa de que Guaidó dijo que no, que no autorizaba la entrada de nosotros, que era imposible, que le habían quedado mal los generales, que se cayó todo, pues. Allí nos quedamos en Cúcuta, como dos meses [...]. Incluso Clíver Alcalá era el único general, el único militar que dijo que iba a entrar con nosotros. Que él entraba con nosotros porque todos los demás, puras palabras”, agregó con amargura este hombre pequeño y tatuado en los antebrazos.

El general Alcalá fue posteriormente capturado en Estados Unidos. Es el hombre que escribió a mediados de diciembre una explosiva carta en la que denunció nexos entre el gobierno de Maduro –al que perteneció–, el Cartel de los Soles –una alianza de militares y políticos acusados de narcotráfico– y la pandilla del Tren de Aragua, de la que existen células en la Ciudad de México. Se cree que su testimonio es una de las claves de la acusación contra Maduro en Estados Unidos.

Las amenazas de intervencionismo de Donald Trump no se han limitado a Venezuela. “Me suena bien”, contestó el mandatario al ser consultado en el avión presidencial Air Force One sobre la posibilidad de llevar a cabo una operación en Colombia.

Más allá de las palabras, el gobierno estadounidense ha desatado una agresiva campaña en contra del presidente colombiano Gustavo Petro, al que ha llegado a incluir en la “lista Clinton” de personas asociadas al narcotráfico por Washington. Lo hizo no porque Petro estuviera directamente involucrado en este negocio, sino por supuestamente permitir el aumento del cultivo de coca a niveles históricos durante su mandato, hasta alcanzar 253 mil hectáreas en 2023, según información de la ONU.

Mas ese relato no se sostiene por sí solo. Primero porque Petro es un líder elegido democráticamente por más de 700 mil votos en 2022. Luego porque el aumento de cultivos se ha dado de una manera sostenida a lo largo del gobierno liberal de Juan Manuel Santos (2010-2018) y el conservador de Iván Duque (2018-2022), sin que ninguno fuera igualmente sancionado. Y finalmente porque no se ensaña de la misma manera con otros países igual de involucrados en el tráfico de estupefacientes.

Según el propio presidente ecuatoriano Daniel Noboa, citado por la BBC, 70% de la coca producida en Sudamérica sale por las costas de su país. Pero su cercanía con Trump parece evitarle los mismos tragos amargos que a Petro, quien no ha dudado en torearlo. Y ni siquiera la investigación de Organized Crime and Corruption Reporting Process, que demostró en 2025 que cargamentos de cocaína habían sido enviados a Europa en containers de banano de la empresa familiar Noboa Trading Co, ha afectado esa decisión.

Además, otro punto inquieta a numerosos expertos. La cruzada contra el narcotráfico que emprende Trump asegura buscar antes que nada salvar vidas estadounidenses. Pero menos de 30 mil sobredosis mortales fueron provocadas por la cocaína en 2023, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, contra más de 73 mil por opioides sintéticos, como el fentanilo y otro tanto por opioides legales que no se producen en Sudamérica. Además, Trump indultó al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, condenado a 45 años por narcotráfico.

Entonces, ¿cuál puede ser el interés de Estados Unidos en intervenir militarmente en el continente, más allá de restablecer la democracia?

El 16 de diciembre de 2025, Trump dio parte de la respuesta al asumir públicamente un hecho que debería preocupar a toda América Latina. El bloqueo militar llevado a cabo en el mar Caribe también es para que “devuelvan a Estados Unidos todo el petróleo, tierras y demás activos que previamente nos robaron”, dijo en referencia a la supuesta expropiación de bienes estadounidenses llevada a cabo por el chavismo. Sin precisar el alcance de lo que considera como su petróleo.

Esto tiene sentido. La nueva estrategia de seguridad estadounidense, ya apodada ‘Doctrina Donroe’, justifica el intervencionismo a partir de la lucha contra la inmigración, el narcotráfico y las incursiones extranjeras hostiles. Pero cabe preguntarse si México, que tiene petróleo, minerales raros y grandes grupos narcotraficantes en su territorio, no debería preocuparse por llegar a sufrir la misma suerte, luego de Colombia.

“Se tiene que hacer algo con México”, dijo Trump el 5 de enero de 2026, antes de afirmar que el país “está controlado por los cárteles”, poniendo en entredicho la labor del gobierno de Claudia Sheinbaum.

Para Arlene Ramírez, internacionalista y profesora de la Universidad Iberoamericana, “es bastante difícil” que las relaciones entre Estados Unidos y México lleguen a un punto de ruptura debido a que la administración Trump ha logrado obtener “una respuesta de acuerdo con sus intereses” por parte del gobierno de Sheinbaum.

Sin embargo, el simple hecho de que el asesor para la seguridad interior Stephen Miller propusiera atacar a los cárteles directamente en territorio mexicano, antes de cambiar de rumbo e interesarse en Venezuela, simplemente porque “buscaba una pelea”, debería alertar sobre el nivel de seguridad que puede tener México ahora en sus relaciones con la Casa Blanca.

* Los nombres de los entrevistados con asterisco fueron cambiados por su seguridad.

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El albergue franciscano y el Mercado de Sonora

Ojo por ojo/Álvaro Cueva

Milenio,  11.01.2026 

Sabes que vives en una ciudad de avanzada cuando el gran tema noticioso, cuando el gran tema social, tiene que ver con la protección de los animales.

Una sociedad que se preocupa por la vida, la salud, la dignidad y el respeto de lo que ahora llamamos seres sintientes es una sociedad de primera.

Me siento muy orgulloso de lo que está pasando en la capital de todas las mexicanas, en la capital de todos los mexicanos.

En menos de una semana se dieron dos notas que sacudieron a la población con mucha más pasión que los grandes temas internacionales.

La primera: el traslado de cientos de perros y gatos del Albergue Franciscano.

La segunda: la reinvención del Mercado de Sonora.

Hablemos del Albergue Franciscano. Atrás de esta historia hay muchos antecedentes hermosos, muchos intereses de muchas instancias y un operativo que puso en resguardo a los animales que vivían ahí.

Como aquí había antecedentes hermosos, el Albergue Franciscano, a lo largo de un montón de décadas, se hizo de amigos, de un prestigio. Obviamente quienes vivieron esos momentos tan bellos tienen una posición muy específica.

Como aquí hay muchos intereses, por increíble que parezca, el Albergue Franciscano ahora tiene enemigos y esto es una mina de oro para medios y redes. ¡Quién no va a querer participar!

El gobierno de Clara Brugada escuchó protestas, detectó irregularidades y como nunca en la larguísima historia de la Ciudad de México, montó un operativo inmenso, monumental, de lo más grande del mundo y se llevó a los animales.

¿Qué está pasando ahora? Todo el mundo se está peleando. Que si el Albergue Franciscano era lo máximo. Que si el Albergue Franciscano se había convertido en un infierno. Que si los apoyos. Que si el terreno.

Y paralelamente a esto, que si el operativo fue una masacre, que si golpearon gente, que si esta dictadura tan terrible le está quitando heroísmo a los defensores independientes. ¡Todo un manjar noticioso!

Hablemos del Mercado de Sonora. Estamos ante uno de los espacios más especiales de todo México porque no estamos hablando de un mercado más del montón.

¡No! El Mercado de Sonora es el mercado de las limpias, de los hechizos, de la brujería y de muchas creencias más que además de hierbas y amuletos requieren de animales para su sacrificio ritual.

Suena espantoso. Era espantoso. Era otro México. Y tan lo era que con el paso de los años, en ese lugar, además de animales para esas actividades, poco a poco se fue normalizando la venta de seres sintientes para otros fines, coqueteando con las tiendas de mascotas.

El punto es que aquello era inadmisible, pero nadie se atrevía a hacer algo hasta que comenzó esta administración y se prohibió la venta de animales en el Mercado de Sonora invitando a los locatarios a cambiar de giro en una ejercicio de renovación admirable.

Las imágenes son impresionantes. El mercado se está reinventando. Está quedando precioso. Y lo más llamativo son los videos de los locatarios luchando por tomarse “selfies” con Clara Brugada.

¿Cuál es la nota? Que los medios y las redes dicen que los locatarios están furiosos, inconformes, que su nivel de afectación es monstruoso. ¿Pues no que amaban mucho a los animales?

El caso es hacer ruido, jugar al debate. ¡Lo de siempre! Uno ve las imágenes y nadie se ve medianamente furioso, inconforme ni afectado. Al contrario, hay algo parecido a la paz, a la esperanza.

¿A dónde voy con todo esto del Albergue Franciscano y del Mercado de Sonora?

A que es bellísimo tener una sociedad donde el eje del debate sean los derechos de los seres sintientes.

Como en todas las historias de todo tipo, aquí hay personas que tienen la razón, personas que están equivocadas, gente que se quiere lucir, medios que mienten, redes que exageran.

Lo importante, insisto, es que nos demos cuenta del cambio, de nuestro nivel de evolución.

Ya no estamos ni en los tiempos en que se fundó el Albergue Franciscano ni en los que permitieron que el Mercado de Sonora se convirtiera en el mercado de los animales.

Estamos en una nueva Ciudad de México que lucha por la vida y el cuidado con responsabilidad de todos los seres sintientes y eso hay que reconocerlo. Hay que celebrarlo.

Como decía Mahatma Gandhi: “La grandeza de una nación y su progreso moral puede ser juzgado por la forma en que sus animales son tratados”.

Y ésta es una gran nación, una gran capital. ¿A poco no? ¡Felicidades!


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