17 mar. 2017

Óscar, Eustaquio, Sosa: los hijos de (Juan S.) Millán

Óscar, Eustaquio, Sosa: los hijos de Millán/Ismael Bojórquez
Rio Doce, 17 de marzo de 2017..
Obra de Millán, HOMEX, Toño Sosa y Óscar Lara.
Como si a Sinaloa le faltaran motivos para el escarnio, ahora una de sus empresas más grandes e importantes —no precisamente prestigiadas— HOMEX, es acusada en los Estados Unidos por fraude. Casi por nada nada: utilizó información falsa para incrementar el precio de sus acciones en la Bolsa de Valores de Nueva York.
Hace unas semanas, otro sinaloense importante —tampoco necesariamente prestigiado—, Óscar Lara Aréchiga, ex diputado federal y ex tesorero en dos administraciones estatales, fue boletinado por un banco europeo bajo la presunción de estar lavando dinero del cártel de Sinaloa.

Desde hace mucho tiempo, otro personaje, también empresario y muy ligado a la clase política, Carlos Antonio Sosa Valencia, ha sido vinculado a procesos judiciales en los que han aflorado relaciones con personajes del mundo criminal.
Todos ellos con una marca, un sello, una huella indeleble, una sombra protectora, cómplice, alcahueta y nunca desinteresada: Juan Sigfrido Millán Lizárraga, el ex gobernador de Sinaloa.
Siendo gobernador, Millán Lizárraga acompañó a los directivos de HOMEX, el día en que la empresa incursionó en el mundo bursátil. Era junio de 2004, el último año de gobierno de Juan Millán y para eso ya se habían cumplido muchos episodios de un amasiato entre los empresarios y el político, que documentaban el apoyo que, desde el gobierno, el rosarense les había brindado. Ahí estaban el estadio de futbol BANORTE y su equipo Dorados, y el edificio que alberga a la Unidad de Servicios Administrativos, USE que, a la fecha, después de turbios manejos legales, no se sabe a quién pertenece. Y también vastos polígonos en el Desarrollo Urbano Tres Ríos que HOMEX adquirió casi regalados para la construcción de fraccionamientos que luego terminaron debajo del agua porque los proyectos se hicieron para hacer dinero, sin importarles el patrimonio de la gente. Y ahí están las privadas de la Isla Musala inundadas por el huracán “Manuel”, como ejemplo trágico.
No es casualidad que en la proyección, construcción y comercialización del complejo Isla Musala converjan los tres personajes ahora en líos legales, dos de ellos claramente en tribunales internacionales. Antonio Sosa Valencia fue beneficiado con terrenos en la Isla, pero además le adjudicaron las obras de vialidad principales, entre ellas los dos puentes. Y quien se encargó de pagarle fue Óscar Lara, como tesorero estatal. Ya encaminado el proyecto, HOMEX, propiedad de Eustaquio de Nicolás, construyó las privadas.
Sosa Valencia había apoyado financieramente la campaña de Juan Millán en 1998 y por ello se explica que un día después de que Juan Millán tomó posesión del cargo como gobernador, Sosa Valencia adquirió la constructora Inzunza, que era propiedad de amigos suyos de Guamúchil. Con esa empresa y con la Constructora Mocorito, que creó con la misma rapidez con que se consume un cubo de hielo en un bar, Sosa hizo los grandes negocios en Sinaloa, siempre de la mano de Millán Lizárraga… y de otras manos.
Siempre se dijo —fueron los panistas los primeros que lo denunciaron públicamente en la campaña estatal de 2004— que Antonio Sosa se dedicaba a lavar dinero del narcotráfico. Será casualidad, pero en un litigio todavía abierto en Baja California Sur, afloró que este amigo de Juan Millán era representante legal de Mario Beltrán Leyva —hermano de Arturo Beltrán Leyva, muerto por la Marina el 9 de diciembre de 2009 en Cuernavaca, Morelos—, de acuerdo con “un poder que data de 2002, suscrito por el Notario Público No.83, Eduardo Niebla Álvarez, en Culiacán, Sinaloa”, según lo publicó el semanario ZETA de Tijuana, en junio de 2014.
De Óscar Lara Aréchiga, Ríodoce acaba de publicar hace tres semanas su crecimiento empresarial a partir de que asume la tesorería estatal bajo el gobierno de Juan Millán Lizárraga. Un imperio creado por él y utilizando el nombre de su hermano José Luis que incluye al menos 20 empresas entre agrícolas y mineras, construcción, gasolineras, bienes raíces y de asesoría financiera.
 Bola y cadena
NO ES CASUAL QUE, UNA VEZ QUE A JUAN MILLÁN se le acabó el tiempo en la administración, quiso, junto con Lara Aréchiga, conformar un banco. Óscar trabajó todo el entramado legal pero algo falló y no obtuvieron el permiso para hacerlo. No aparecería Juan en la polla, pero sí su hermano Enrique, que no tiene por qué tener un peso en la bolsa, pero sí aparece como accionista en muchas empresas ¿Quién es el propietario del edificio que alberga al Tribunal de lo Contencioso Administrativo, que se ubica precisamente en la zona del corporativo HOMEX, en el Desarrollo Urbano Tres Ríos?  ¿Por qué una vez que Eustaquio de Nicolás crea el club Dorados se incorpora Óscar Lara como accionista? ¿Quién fue el eje central de este nudo de negocios turbios y complicidades?
Sentido contrario
DESPUÉS DE ABRIR EL COFRE —como lo hizo Ríodoce en la edición pasada— y ver el tesoro que yace en las cuentas del STASE, se puede comprender que la lucha por la dirigencia esté llena de tanta mugre. Los trabajadores como siempre: jodidos y en su mayoría manipulados.
Humo negro

ESTE MARZO DE CUMPLEN 15 AÑOS en los que la preparatoria el CBTA 133, “Rafael Buelna Tenorio” y el club de lectura “La Hojarasca”, de Recoveco, Mocorito, llevan a cabo la Semana Cultural “Gabriel García Márquez”, donde se dictan conferencias y se realizan presentaciones de libros, obras de teatro, cine y música. Esta labor es iniciativa del maestro Cruz Hernández, pero todo el plantel, alumnos y maestros, se ha sumado año con año, haciendo de este festejo y honor a las letras y a las artes una tradición que no solo debe merecer aplausos, sino todo el apoyo de las instituciones que han sido creadas para apoyar a la cultura. Abrazos solidarios hasta este Macondo en que se ha convertido Recoveco. (Dentron de poco la película La Promesa de Oscar Blancarte.., sobre Recoveco).

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