23 feb. 2017

El cuarto embajador de México en EU: Gerónimo Gutiérrez

Su ratificación coincidió justo con la visita a México de los Secretarios, Rex Tillerson y John Kelly, Secretario de Estado y Secretario de Seguridad, respectivamente.
Será el cuarto embajador en Washington, antes de él han estado en el cargo; Eduardo Medina Mora, Miguel Basáñez y Carlos Sada...Algunos meses la sede ha estado vacante..
El Senado de la República ratificó este jueves 23 de febrero de 2017, con 84 votos a favor, cinco en contra y una abstención, a Gerónimo Gutiérrez Fernández, como embajador de México ante los Estados Unidos de América, y con 84 votos a favor, a José Luis Bernal Rodríguez, como embajador de México en la República Popular de China, quienes rindieron protesta ante el Pleno de la Cámara Alta.

Posicionamientos..
El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: 
Pasamos a la discusión de un dictamen de las Comisiones Unidas de Relaciones Exteriores y de Relaciones Exteriores, América del Norte, con punto de acuerdo por el que se ratifica el nombramiento expedido a favor del ciudadano Gerónimo Gutiérrez Fernández, como Embajador de México ante Estados Unidos de América.
Debido a que se encuentra publicado en la Gaceta de este día, solicito a la Secretaría dé lectura únicamente a su punto resolutivo.
La Secretaria Senadora Lorena Cuéllar Cisneros: Doy lectura al punto resolutivo del dictamen.
Único. - La Cámara de Senadores del Honorable Congreso de la Unión, en ejercicio de la facultad que le confiere la fracción II del artículo 76 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ratifica el nombramiento que el Titular del Poder Ejecutivo Federal expidió a favor del ciudadano Gerónimo Gutiérrez Fernández, como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de México ante Estados Unidos de América.
Es cuanto, señor Presidente.
El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Muchas gracias. 
Se concede el uso de la palabra a la Senadora Gabriela Cuevas Barrón, para presentar el dictamen a nombre de las Comisiones de Relaciones Exteriores.
Luego daremos el uso de la palabra a la Senadora Marcela Guerra Castillo, para presentarlo a nombre de la Comisión de Relaciones Exteriores, América del Norte.
Y luego tengo 16 oradores registrados, uno en contra y los demás a favor.
Las primeras intervenciones son de hasta 10 minutos y las segundas, de hasta 5 minutos.
Tiene el uso de la palabra Senadora Gabriela Cuevas.
La Senadora Gabriela Cuevas Barrón: Con su venia, Presidente.
Las Comisiones Unidas de Relaciones Exteriores y de Relaciones Exteriores, América del Norte, sometemos a su consideración el dictamen por el que se propone la ratificación del nombramiento expedido por el Presidente de la República, para encabezar la Embajada de México ante Estados Unidos de América.
El Titular del Poder Ejecutivo Federal propone al ciudadano Gerónimo Gutiérrez Fernández como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de México en los Estados Unidos de América.
La importancia de Estados Unidos para México es indudable, existe una comunidad de 34 millones de personas de origen mexicano que residen en nuestro país vecino. Ellos aportan al desarrollo social y económico de ese país a través de su trabajo diario.  Esta comunidad contribuye con el  8 % del Producto Interno Bruto estadounidense y con 570 mil empresas en ese país. Esto significa que más de una de cada 25 empresas en los Estados Unidos son propiedad de migrantes mexicanos.
Aquí en México lo tenemos muy claro. Estados Unidos es nuestro principal socio comercial.
En 2015 enviamos el 80 % de nuestras exportaciones totales hacia allá.
El año pasado comerciamos 525 mil millones de dólares en bienes.
Somos el primer, segundo o tercer socio comercial de sus 50 estados, y más de cinco millones de empleos en el país vecino dependen de la relación bilateral con México. Además de nuestros lazos culturales y sociales, una de cada cinco familias mexicanas dependen de las remesas que se envían desde los Estados Unidos.
En 2016, las remesas que ingresaron al país acumularon su máximo histórico: 26 mil 970 millones de dólares, 8.8 % más que el año anterior.
Ambos países han sabido superar múltiples obstáculos a través de sus 194 años de relación. Sin embargo, la situación que vive México ante la nueva administración en Estados Unidos nos ha forzado a replantear nuestra postura frente a este país y hacer una profunda reflexión sobre cuál es nuestro interés nacional y cómo defenderlo.
El momento que atraviesa la relación más importante que México tiene con otro país, existe una representación a la altura del reto, en particular, alguien que esté preparado para dialogar con líderes republicanos en el Capitolio y también con migrantes poblanos en Passaic, Nueva Jersey.
Queremos ver a un embajador que esté, tanto en la Casa Blanca y Wall Street, como en las comunidades de trabajadores agricultores en Fresno, California, que requieren la máxima protección.
Si bien la relación bilateral ha tenido fuertes contrastes, hoy es urgente tomar decisiones.
El Presidente de los Estados Unidos no puede utilizar a México a capricho, como responsable de los problemas que vive su vecino al sur.
No se hace política exterior a tuitazos. En la política exterior se dialoga, se construye y, sobre todo, se respeta.
Exigimos respeto a México, y exigimos que nuestro embajador haga valer ese respeto a México.
Falta una política que guía la relación México-Estados Unidos.
En los más de cuatro años de esta administración no ha existido una verdadera política exterior de Estado sobre la relación de más trascendencia para México.
Los hechos hablan por sí mismos. Durante este tiempo han desfilado por la embajada tres representantes, Eduardo Medina Mora, Miguel Basáñez y Carlos Sada, dos de los cuales apenas estuvieron en el cargo ocho meses. Y por si fuera poco, nuestra representación estuvo sin titular durante siete meses. 
Hoy votaremos por la ratificación de un nuevo embajador para esta representación tan importante para México y para los mexicanos.
Desde el Senado de la República estamos preparados para analizar, y en conjunto con el Ejecutivo definir una política de Estado para esta relación.
Estamos listos para desarrollar una diplomacia parlamentaria sólida, que privilegie el diálogo, la comunicación constante y busque siempre defender el interés de México y de los mexicanos en el exterior.
El gobierno debe apoyarse en el Senado para que desde esta Cámara alta se le dé continuidad a la relación entre México y Estados Unidos.
Por ende, es urgente reforzar la oficina de relaciones con el Congreso de la Embajada de México en Estados Unidos.
Es indispensable fortalecer la presencia de México en la capital estadounidense y multiplicar los contactos con los legisladores a nivel federal y local.
Debemos recordar que una de las características más importantes del sistema político estadounidense es la relevancia nacional que tiene lo que ocurre a nivel local, y de la efectividad que tiene su  sistema de pesos y contrapesos.
La viabilidad o el fracaso de muchas de las propuestas del Presidente estadounidense van a radicar en las manos del congreso estadounidense. Es urgente una diplomacia parlamentaria mucho más activa.
En materia del Tratado de Libre Comercio América del Norte, además de encabezar una labor colosal de proteger una comunidad de más de 34 millones de personas de origen mexicano, el representante de México ante Estados Unidos deberá defender la postura de México en eventual renegociación del Tratado de Libre Comercio.
México no aceptará una renegociación que no beneficie a nuestra sociedad, a nuestras industrias y a nuestros empleos.
En el Senado también estamos listos para apoyar y acompañar un proceso transparente e incluyente con el ánimo de proteger los intereses de los mexicanos.
Y en cuanto a estos intereses, que quede claro, México se opone rotundamente a la edificación de un muro en la frontera sur de los Estados Unidos. No habrá, desde México, un solo centavo para ese muro.
En poco más de un mes, México y Estados Unidos pasaron de ser socios, vecinos y amigos que construían diariamente una relación basada en la cooperación y el entendimiento mutuo a desconfiar uno del otro y a operar casi a ciegas, bajo graves condiciones de incertidumbre.
Ante esta situación, es crucial reconocer  que lo que sucede al interior se proyecta al exterior.
Es tiempo de que en México revisemos nuestras políticas internas, necesitamos desarrollar estrategias propias, particularmente en la venta ilegal de armas y el tráfico de drogas.
En materia de drogas, cada país  debe asumir su propia responsabilidad.

Hasta ahora, México ha apostado por la construcción de una política hemisférica en materia de drogas, pero si ahora Estados Unidos no desea mayor cooperación con nuestro país es tiempo de que México defina su propia política de drogas.

Ya basta, México no debe derramar más sangre, ni sufrir más violencia, mientras que en Estados Unidos no pueden responsabilizarse por los incrementos en el consumo.

En materia de migración, México no puede seguir cooperando con un país que no está dispuesto a entablar una relación de pares con nosotros.

En el Senado de la República vigilaremos que la instrumentación de la memoranda en materia migratoria y fronteriza emitida el martes por el Departamento de Seguridad Interna, se apegue al Estado de derecho.

Además, exigiremos el respeto irrestricto a los derechos que la legislación estadounidense otorga a todas las personas sin importar su condición migratoria.

Nuestra prioridad será que los 50 consulados de México en los Estados Unidos se cercioren de que se respeten en todo momento los derechos humanos y civiles de nuestros  connacionales.

En particular, que se refuercen las visitas en los centros de detención y a las prisiones, la difusión de talleres informativos sobre derechos constitucionales, para que los mexicanos sepan cómo actuar en caso de contacto con la autoridad.

Las sesiones de diagnóstico migratorio  para que sepan qué oportunidades tienen de permanecer en ese país.

Las acciones legales de defensoría que correspondan y el diálogo con autoridades locales respecto de la instrumentación de las medidas recientes.

No podemos permitir que los casos como los de Guadalupe García de Rayos o de Daniel Ramírez Medina, ilustrativos por una política migratoria  que intenta criminalizar a las personas por su situación migratoria, se conviertan en la norma.

Más claro no puede estar.

El Presidente Donald Trump ha determinado, como una prioridad, intensificar las medidas antiinmigrantes en Estados Unidos de América.

Ante ello, es necesario, es urgente que México cuente con un representante que pueda liderear una política de Estado, integral hacia nuestro país vecino.

México debe frenar toda cooperación migratoria con los Estados Unidos.

La frontera Sur de México tiene que ser una decisión de México y de los mexicanos únicamente.

El nombramiento que ha propuesto el Presidente de la República, del maestro Gerónimo Gutiérrez Fernández, consideramos en las comisiones dictaminadoras que cumple con los requisitos y con el perfil que esperamos para llevar la  representación de México en los Estados Unidos.

En las comisiones dictaminadoras hemos analizado en función de lo anterior, el programa de trabajo que presentó el ciudadano Gerónimo Gutiérrez Fernández, quien cuenta con una amplia trayectoria en la Administración Pública Federal.

Gerónimo Gutiérrez, conoció la relación con Estados Unidos de primera mano, a partir de su gestión como Subsecretario para América del Norte en la Secretaría de Relaciones Exteriores, tampoco él es ajeno a la relación y las repercusiones que se tienen  con América Latina y el Caribe, ya que posteriormente a esta Subsecretaría de América del Norte, fungió como Subsecretario para América Latina y el Caribe.

Y conoce además, muy bien la agenda de seguridad  al haber sido Subsecretario de Gobierno  en la Secretaría de Gobernación.

Finalmente, cabe subrayar  que desde que dejó ese puesto ha estado al frente del Banco de Desarrollo de América del Norte, institución dedicada  a incrementar los vínculos de cooperación, la infraestructura  y el cuidado del medio ambiente en ambos lados de la frontera.

Por estas razones, sometemos al Pleno de esta honorable Asamblea, la ratificación como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario  del ciudadano Gerónimo Gutiérrez Fernández, ante los Estados Unidos de América.

Es cuanto, Presidente.

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Muchas gracias, Senadora Gabriela Cuevas, que ha presentado el dictamen.

Tiene el uso de la palabra la Senadora Marcela Guerra Castillo, para presentar  el dictamen, a nombre de la Comisión de Relaciones Exteriores, América del Norte.

La Senadora Marcela Guerra Castillo: Compañeras y compañeros Senadores de la República.

Señor Presidente, Mesa Directiva, señores coordinadores:

La historia que tenemos con Estados Unidos, no es una historia reciente, es una historia que ha sido compleja, complicada, de guerra, muchas veces de guerra, de invasiones, pero también ha sido una historia reciente de oportunidades.

México y Estados Unidos se habían asumido como socios y amigos hasta hace poco tiempo; todos sabemos ya el debate en torno al nuevo gobierno del Presidente Trump, los dichos, los twitter, los dimes y diretes del estilo de hacer política del Presidente y de su gobierno.

Hoy, que vamos a nombrar por este Pleno a un nuevo embajador, a Gerónimo Gutiérrez, vamos a buscar la oportunidad de un nuevo acercamiento en el marco del nuevo estilo de hacer política de Donald Trump.

Más allá de ese estilo, que es fuera y marginal de la política, nosotros en el Senado de la República seguiremos viendo los objetivos y las metas que nos hemos trazado para hacer valer los intereses de la República y los intereses de los mexicanos.

Hablamos de los beneficios de un tratado que en junio se empezará a renegociar, de un tratado de más de dos mil artículos, de un tratado que ha traído prosperidad compartida, de un tratado que por ningún motivo debe de ser adverso a lo que le convenga a México y a los mexicanos.

Así lo ha dicho el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, y así esperamos que lo haga valer por el bien de la República.

Acaban de estar aquí dos Secretarios, Rex Tillerson y John Kelly, Secretario de Estado y Secretario de Seguridad, respectivamente.

Un día o dos después de que se emitió un memorándum a razón de toda la política migratoria que se dio cuenta y que se plasmó en las acciones ejecutivas de Donald Trump.

Un memorándum duro, un memorándum que hasta hoy, según nuestros consulados, no está llevándose a cabo ningún tipo de garantía para las redadas masivas que se están dando a lo largo y a lo ancho de Estados Unidos para no hacer valer los acuerdos que ya existían con la Secretaría de Gobernación.

Estos dos memorándums que fueron emitidos por el Departamento de Estado para la implementación de las órdenes ejecutivas, a razón de esto, el Secretaría Rex Tillerson y John Kelly dijeron: “que respetarán los derechos humanos de la ley, que continuará la colaboración entre Estados Unidos, entre México y los países centroamericanos para detener los flujos migratorios de esta región”.

¿Ustedes creen que debemos de creer esto? ¿Ustedes creen?

Yo creo que debemos de abogar por un ejercicio de política con seriedad y que el próximo embajador Gerónimo Gutiérrez haga valer con firmeza la postura del sentir de los mexicanos; que los 50 consulados hagan valer también la defensa real de los connacionales; que nosotros en el Senado en breve entablemos un diálogo nacional para ver las implicaciones de la construcción de un muro en aras de lo que yo platiqué con los coordinadores.

Para poder con firmeza escuchar también lo que tiene que decir la sociedad mexicana en todas las aristas, en todas las universidades, en todas las entidades federativas, en los municipios que colindan con la frontera de más de 3 mil 200 kilómetros, que es una frontera que ha sido muy activa, y que es una frontera que muchas veces se ve lejana de la voluntad y de la política y de los oídos de Washington.

Pues sí, esta política de Estado, y yo invito a todo este Pleno, a todas mis compañeras y mis compañeros a entablar este diálogo con la gente para ver las implicaciones, que serán muchas, no sólo comerciales, de seguridad, de flujo de personas, sino también las del ambiente natural, del cambio climático, de las especies; porque también las especies migran y el muro evitará también la migración de las especies y el bloqueo del corredor biológico, no que viene de México, sino de toda Sudamérica y de Centroamérica.

Pues sí, le deseamos la mejor de las suertes a Gerónimo Gutiérrez; pero le decimos también que seremos un Senado activo, que la Comisión de Relaciones Exteriores y todas las bancadas estaremos dando seguimiento a la política de Estado que se debe de ejecutar por parte del Ejecutivo.

Enhorabuena por Gerónimo Gutiérrez, y le deseamos suerte, pero también le damos el acompañamiento de este Senado de la República.

Mi voto y el voto, espero de todas las bancadas, de todas mis compañeras y mis compañeros que sean a favor, porque sí cumple y tiene las cartas suficientes; es diplomático de carrera Gerónimo Gutiérrez.

Es cuanto, compañeras y compañeros.

(Aplausos)

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Muchas gracias, Senadora Marcela Guerra Castillo.

Tiene el uso de la palabra don Manuel Bartlett, para hablar en contra.

Y les informo que ya estamos en la discusión en lo general.

Y aprovechamos para felicitar a la Senadora Martha Palafox y a don Manuel Bartlett, también, por ser su cumpleaños.

Muchas felicidades, Senadora Martha.

Don Manuel, muchas felicidades, que cumpla muchos años más.

(Aplausos)

El Senador Manuel Bartlett Díaz: Con su venia, señor Presidente.

La diplomacia es una de las subfunciones más importantes y delicadas de un Estado.

Nuestra Constitución confiere la política exterior al Ejecutivo y al Senado de la República, en una corresponsabilidad que establece contrapesos, equilibrio a la colaboración de poderes.

El Ejecutivo propone nombramientos de Embajadores y el Senado ratifica o no ratifica, ¿no es un trámite burocrático? Sí una función política trascendente.

El gobierno de Peña Nieto ha conducido las relaciones con los Estados Unidos con frivolidad e irresponsabilidad.

Tres Embajadores, Medina Mora, dos años, clave para el acuerdo de Peña Nieto con Estados Unidos que condujeron a la entrega de petróleo, premiado con el cargo de Ministro de la Corte, nunca se le reconoció idoneidad al respecto.

Miguel Basáñez, siete meses, sin oficio diplomático, ni formación adecuada, impuesto y aprobado automática, despedido sin ningún explicación. Y aquí lo dijimos.

Carlos Manuel Sada, nueve meses, Cónsul en Estados Unidos, justificando la propuesta por un cambio de estrategia ante el asunto migratorio, problema que durante cuatro años, Peña dejó pasar.

En las actuales circunstancias, críticas, ante agresiones y amenazas del gobierno norteamericano, presentan un nombramiento ajeno a la altura de la situación; ajeno a la altura de la situación.

Curriculum limitado a tres años como subsecretario América del Norte, y un cargo tecnocrático e intranscendente en el Banco de Desarrollo para América del Norte.

Lo que destaca en la opinión pública de esta presentación es ser compañero de escuela del Secretario Videgaray.

Como además, juntos habiendo servido en el PRI y en el PAN, son bipartidistas, sin ninguna contradicción entre ellos, secuela de nombramientos de amigos.

Este carrusel de Embajadores inadecuados, que ha colaborado en el entreguismo del Ejecutivo que nos coloca en una grave dependencia de los Estados Unidos, no sólo económica y comercial, sino lo más delicado su injerencia gravísima en materia de seguridad.

El ministro de la Corte Cossío declaró ayer: vamos a tener que recuperar la esencia del artículo 76 constitucional, ya que antes dice el ministro, ya que antes de la llegada de Trump, nos sentíamos muy norteamericanos y muy globales.

¿Dará ese giro indispensable, el amigo del Secretario?

Conforme a nuestra tradición, el Embajador en los Estados Unidos, en México, tiene rango casi equiparable al Secretario de Relaciones Exteriores.

El nombramiento del Embajador ante Estados Unidos requería de una profunda reflexión, teniendo la Secretaría de Relaciones Exteriores, diplomáticos de experiencias en todas las áreas de la materia, con peso político real y reconocimiento en el mundo diplomático.

Debería el Senado haber buscado a la mejor persona para enfrentar a esa potencia agresiva, a la que nos hemos entregado con las manos atadas.

Esa es la función del Senado.

Esa debería de ser la función del Senado, de equilibrio, no de oficialía de partes.

La entrega ilimitada a los Estados Unidos se ha llevado sin contrapeso, por la claudicación del Senado de la República de sus funciones.

El propio proceso de comisiones, éste que acaba de terminar, publicitado como unánime, implicó severas críticas al gobierno, ejemplos, podemos mencionar, preocupación se dijo en las comisiones.

El mismo día de su aprobación se conoció la ofensiva migratoria antimexicana del Secretario.

¿Qué esperamos? que no lo reciba el Presidente, diría yo, porque sería un despropósito.

Se lamentó en las comisiones, que la rapidez de la ratificación impidió revisar la relación bilateral para cumplir con el papel del Senado.

El desempeño se dijo también del gobierno mexicano frente a esta crisis, ha sido insatisfactorio, se dijo en las comisiones.

La aprobación parece un acatamiento de instrucciones del Ejecutivo, dijo un integrante de las comisiones.

Frente a la claridad de la ofensiva norteamericana, tenemos apenas esbozos, cabeceemos la agenda clara.

¿Qué vamos a negociar, se dijo en las comisiones?

El gobierno mexicana debería de haber reaccionado con un pronunciamiento duro, si Estados Unidos no puede ver a su vecino como tal, se dijo también, tengamos nuestra propia estrategia.

Es inadmisible la prisa del Pleno, también se dijo en comisiones, no estamos aprobando al gerente de una tienda de abarrotes, se dijo en comisiones.

El sentimiento crítico de la República debe reflejarlo el Senado, se dijo en comisiones; la población está molesta, ofendida, no se escuchaba al canciller confrontar la xenofobia.

La posición de las comisiones fue crítica para el gobierno y su Secretario de Relaciones.

Sin embargo, votaron a favor del recomendado del Secretario a quien critican.

La votación refleja una vez más la claudicación del Senado de su responsabilidad, un chambelán del Presidente.

El voto en comisiones debió haber sido negativo por lo que ahí se dijo. Las inadecuadas e indolentes propuestas de Peña Nieto obedecen a su tranquilidad, a su confianza en quien tendrá siempre la aprobación irreflexiva del Senado.

Eso, sabe él que la tiene asegurada, sin ningún análisis, que para él sería impertinente.

El Senado se descalifica a sí mismo, y pone en riesgo al país.

Si las relaciones con Estados Unidos han sido claudicantes, vergonzosas, entreguistas, lo dice el propio Cossío, Ministro de la Corte, el Senado no ha sido factor de equilibrio, sólo comparsa.

En las dramáticas circunstancias, a la que nos han  llevado, es imperativo que el Senado use sus facultades de contrapeso, no sólo pone en riesgo a la nación.

Yo invito, por tanto, a Senadoras y Senadores a reflexionar, a actuar con la inteligencia y energía que se necesita hoy para la defensa de los mexicanos frente a la virulencia norteamericana ante un gobierno débil que justifica su actitud timorata como prueba de su responsabilidad.

Necesitamos la fuerza, la inteligencia del Senado de la República, esa es nuestra obligación.

Si el Pacto Por México vota hoy irreflexivamente van a ratificar burocráticamente un nombramiento a todas luces inadecuado; nosotros votaremos en contra. Sabemos que nuestro voto no será suficiente, pero es un llamado, y a la vez, un reclamo a la responsabilidad del Senado.

Sabemos también que los medios de comunicación afines se encargarán de aplicar sordina a la crítica, que escuchamos en las intervenciones anteriores, crítica que escuchamos de quienes me han precedido, celebrando los medios la ratificación como una decisión adecuada.

Pero mientras el Presidente cuente con un Senado sometido, la cavidad e impertinencia de esos nombramientos se va a mantener.

Muchas gracias señor Presidente.

(Aplausos)

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Gracias a usted, don Manuel Bartlett.

Tenemos registrados a 16 oradores para hablar a favor. Les pido a los Senadores con el objeto de todos puedan hacer el uso de la palabra, que lo hagan hasta por tres minutos, para no tener que aplicar el reglamento.

Tiene el uso de la palabra, para hablar a favor, la Senadora Mariana Gómez del Campo.

Registramos en el Diario de los Debates la intervención del Senador Armando Ríos Piter, y le agradecemos la comprensión.

La Senadora Mariana Gómez del Campo Gurza: Muchas gracias, Presidente.

Como mexicanos debemos estar convencidos de que las políticas migratorias y comerciales que son hostiles con nuestro país, no representan la postura del pueblo estadounidense.

Porque, aunque hay sectores en el vecino país del norte que son abiertamente racistas y están en contra de nuestros connacionales, también existen diversas expresiones de alcaldes, gobernadores, universidades, activistas, artistas, políticos, entre muchos otros actores de peso en la Unión Americana a favor del respeto a los derechos humanos de las comunidades migrantes en los Estados Unidos.

México y Estados Unidos tienen importantes coincidencias, en específico, ambos países han sido tradicionalmente el hogar de aquellos que huyen de la violencia o la guerra en sus países.

Tal es el caso de miles de europeos que hicieron del continente americano su hogar tras el estallido de la Primera y Segunda Guerra Mundial, en ese sentido tomar una postura en contra de un grupo que representa una pieza fundamental en la composición de la sociedad estadounidense actual y que realiza una importante labor en pro de su economía, como son los migrantes, significa atentar contra los verdaderos amigos de Estados Unidos, porque eso es lo que los migrantes son, son aliados de una nación que durante sus períodos más oscuros han estado dispuestos a aportar su esfuerzo y trabajo para salir adelante, es un momento crucial en la relación entre México y Estados Unidos.

Vivimos una crisis sin precedentes en la historia reciente, una etapa de definiciones en las que exigimos que el gobierno federal deje la tibieza y actúe firmemente en pro de la defensa de la dignidad de México y de los mexicanos dentro y fuera de nuestras fronteras.

La defensa de la soberanía nacional debe trascender el discurso, la unidad nacional debe ir más allá de un simple slogan del gobierno para enfrentar la coyuntura.

Como país debemos resaltar a nivel global que los mexicanos en el mundo no son delincuentes, o lo peor que tenemos, como lo han querido vender, nuestros connacionales en el exterior son en su gran mayoría dignos exponentes de la cultura, el conocimiento, el esfuerzo, la entrega y la pasión mexicana, tal es el caso de Frida Kahlo, pintora mexicana, hija de migrantes, que se convirtió en la primera pintora mexicana del siglo XX en exponer un cuadro en el Museo del Louvre, en París, Francia.

Podríamos citar al doctor Manuel Sandoval Vallarta, pionero de la física en México, que fue el primer mexicano profesor de física en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Estados Unidos.

O a Guadalupe García de Rayos, una valiente mujer y madre mexicana que fue deportada y tratada como delincuente cuando lo único que hizo fue haber luchado por sus hijos y por tener una vida digna.

Esos son nuestros mexicanos en el exterior, emprendedores y trabajadores, personas que consiguen importantes triunfos en todas las áreas, el mayor de ellos el hacernos sentir muy orgullosos.

Desde el Senado de la República les decimos que son parte de lo mejor que tiene nuestro país.

La vecindad con Estados Unidos ha sido tradicionalmente difícil en nuestra historia, versan capítulos de enfrentamiento crudo; sin embargo, en las últimas décadas y en gran medida gracias al TLCAN, nuestros países iniciaron un proceso de tránsito a una relación no sólo cordial, sino amistosa e interdependiente, muestra de ello es que compartimos la frontera más dinámica del mundo y en un contexto de paz.

El nombramiento que hoy se somete a aprobación del Senado toma una relevancia particular, la representación de México en Washington enfrenta la defensa del interés de México y del respeto a los derechos humanos de los mexicanos.

Sabemos que el maestro Gerónimo Gutiérrez Fernández cuenta con la experiencia y capacidad requerida para encabezar nuestra Embajada en Estados Unidos.

Esperamos mantener un diálogo permanente y fluido para realizar esfuerzos conjuntos a favor de nuestros connacionales.

Por último, reconocemos su compromiso por robustecer la red consular para hacerla una red efectiva de protección.

Los Senadores del PAN le pedimos que de contar con el respaldo mayoritario de esta Cámara emprenda cuanto antes un análisis puntual de los perfiles de quienes encabezan cada uno de los 50 consulados.

Necesitamos al personal diplomático más eficaz y capacitado para enfrentar los desafíos que tenemos en puerta.

Es cuanto, Presidente.

(Aplausos)

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Gracias, Senadora Mariana Gómez del Campo.

Tiene el uso de la palabra, también para hablar a favor, la Senadora Dolores Padierna Luna.

La Senadora Dolores Padierna Luna: Con su venia, Presidente.

El Senado de la República ratifica el día de hoy el nombramiento de Gerónimo Gutiérrez Fernández, como Embajador de México en Estados Unidos, y es necesario referirnos a los enormes retos que nuestro país enfrenta en la relación bilateral con Estados Unidos.

Están aquí en nuestro país los jefes de mano dura del gobierno de Donald Trump. No son los arquitectos de una diplomacia que busque la construcción de acuerdos, sino verdaderos halcones de la seguridad interior y del Departamento de Estado, que pretenden imponer una nueva agenda dominada por la coerción y el interés unilateral del nuevo inquilino de la Casa Blanca.

La construcción del muro de la ignominia, las medidas antiinmigrantes violatorias de derechos humanos, la seguridad binacional y la revisión del Tratado de Libre Comercio, saltándose cuanto derecho internacional existe.

El gobierno de Donald Trump y sus principales funcionarios John Kelly y el Secretario de Seguridad Interior, y Rex Tillerson, Secretario de Estado, tienen muy clara su agenda con México. Se trata de imponerle a nuestro país la expulsión de connacionales, responsabilizar a nuestras Fuerzas Armadas de la seguridad de Estados Unidos, conseguir mayores concesiones de México, bajo el pretexto de revisar el TLCAN.

Un día antes de la llegada de John Kelly a nuestro país, se autorizó la contratación de 15 mil agentes migratorios para aplicar las medidas ejecutivas anunciadas por el jefe de la Casa Blanca el 25 de enero de 2017.

El Departamento de Seguridad Interior, encabezado por Kelly, emitió las nuevas órdenes ejecutivas de la agencia de control de inmigración, que causarán una crisis humanitaria de grandes dimensiones en nuestra frontera norte. La orden pide deportar de forma inmediata a todo sospechoso de no tener papeles migratorios, se avecina para Tijuana, Reynosa, Ciudad Juárez y las seis ciudades fronterizas, un problema mayúsculo, repito, una crisis humanitaria de grandes dimensiones.

Trump criminaliza a todos los inmigrantes con la definición de criminales. La otra decisión antimexicana es muy clara, Trump está aferrado a construir el muro y aunque el gobierno mexicano intente convencer que lograron matizar el tema del muro fronterizo con la Casa Blanca, lo cierto es que Trump no ha modificado nada, ya dio órdenes de construirlo y considera que México lo va a pagar con nuevos aranceles para las importaciones de automóviles o de autopartes, o poniéndole un impuesto a las remesas o cancelando la ministración del Plan Mérida.

¿Qué poder tendrá el embajador ante esta agenda?

¿Qué política va a aplicar ante la hostilidad revelada por el gobierno de Donald Trump?

El muro en sí es un símbolo del desprecio a los mexicanos,  no es una mera desavenencia, es una afrenta a nuestro país y México debe alzar la mira, hacer valer el derecho internacional, acudir a los foros internacionales y conformar un bloque de países en respeto a los derechos humanos.

Para colmo, otro eje coercitivo de esa decisión es  revisar el TLCAN. Es importante ese tema, lo abordaré en otro momento.

Pero lo que el gobierno norteamericano busca, es que México otorgue mayores concesiones, mayor sometimiento, mayor sumisión para superar su crisis económica de la que no ha podido salir desde la crisis financiera de 2007 y le quiere echar toda la culpa al Tratado de Libre Comercio.

Frente a esta situación lo que no queda claro es cuál es la posición del gobierno mexicano, cuál es su estrategia y las medidas concretas ante esta agenda bilateral con Estados Unidos, donde se ponga el interés de México por encima de cualquier otro interés.

Enrique Peña Nieto cambia de embajadores en Estados Unidos cada año. Dentro de un año estaremos nuevamente decidiendo otro embajador.

Es necesario, al menos, entonces decir que hay temas esenciales, definir una clara política exterior de Estado frente a las medidas de Donald Trump, no hemos escuchado cuáles son las acciones concretas del gobierno mexicano ante las políticas antiinmigrantes, hostiles y violatorias de los derechos humanos, para defender a los migrantes mexicanos.

México debe adoptar medidas frente al gobierno de Estados Unidos. Me están mocionando en el tiempo, pero tengo la necesidad de decir que el gobierno está muy lejos de cumplir las expectativas, ante la ofensiva que ha dictado el gobierno norteamericano contra nuestro país.

No ha dicho nada ante las protestas en Estados Unidos de un día sin inmigrantes, o la protesta de decenas de universidades en defensa de los estudiantes mexicanos llamados “dreamers”, o los académicos, premios Nobel, artistas de Estados Unidos frente a la oleada de inmigrantes de Donald Trump.

Frente a todas estas muestras de inconformidad, de solidaridad con México, el gobierno mexicano mantiene silencio.

México debe de firmar, pues, muy claramente su posición frente a la revisión del Tratado de Libre Comercio.

No basta, como lo dijo el canciller Videgaray, con agregar el tema de energía, comercio, electrónico y telecomunicaciones. Pero no ha dicho cuáles son los intereses mexicanos que no están a negociación, los vamos a mencionar nosotros.

Si Gerónimo Gutiérrez va a hacer el ridículo ofensivo, como no decir nada frente a la posición de Kelly, que ahorita en los medios de comunicación, en conferencia de prensa dijo: “Que la culpa de la migración ilegal es de los centroamericanos”, y los Secretarios del gobierno mexicano se quedaron callados, pues, lo mejor es elegir un verdadero, no sé si Gerónimo Gutiérrez tenga ese perfil, lo que nosotros buscamos es un verdadero embajador, que tenga una política muy clara ante esta definición que tiene el nuevo gobierno de Estados Unidos.

Pero si no hay política exterior de Estado, pongan al que pongan, las cosas van a seguir empeorando para México.

Nuestro voto va a ser a favor, porque no es una cuestión de personas. Gerónimo Gutiérrez Fernández puede hacer su mejor empeño. Si no hay política de Estado va a fracasar, como han fracasado los tres anteriores embajadores.

Termino diciendo: que sólo desde el piso firme de la dignidad, de la soberanía y la justicia, México puede salir adelante.

En el extravío, en el cual se encuentra el actual gobierno mexicano, no hay signos alentadores.

Gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Gracias, Senadora Dolores Padierna.

Tiene el uso de la palabra el Senador Gerardo Flores.

Le recuerdo, Senador Flores, que tenemos 15 oradores registrados, todos para hablar a favor, y no quiero consultar si está suficientemente discutido. Le pido ser breve.

El Senador Juan Gerardo Flores Ramírez: Muchas gracias, Presidente.

Trataré de ser breve.

Para el Partido Verde, Gerónimo Gutiérrez reúne, no sólo los requisitos legales para ocupar el cargo de Embajador ante Estados Unidos, sino también reúne los conocimientos y la experiencia que la representación de nuestro país ante nuestro vecino del norte demanda hoy y para los próximos años.

Es un funcionario joven, pero con experiencia aprobada en la propia Cancillería, y como ya lo han dicho las Presidentas de las comisiones dictaminadoras, como titular del Banco Norteamericano de Libre Comercio.

Tiene los conocimientos y la experiencia para poder interpretar en forma oportuna las discusiones que tienen lugar en las distintas arenas de los Estados Unidos: la arena mediática, la arena política, la arena social, en fin.

Estoy convencido de que tiene la experiencia y el perfil adecuado para poder interpretar, en beneficio de nuestro país, de manera oportuna, lo que ocurra en esas distintas arenas.

No tenemos duda que desempeñará el cargo de embajador a la altura que existe la circunstancia, que la relación México-Estados Unidos vive hoy en día y que vivirá en los siguientes años.

Ya lo dijo la Presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores, de América del Norte, al referirse a la historia de la relación bilateral entre México y Estados Unidos, que como nación soberana, en el caso de México, se remonta a 1821.

Es una larga historia en la relación bilateral, que es verdad que ha estado caracterizada en distintos momentos por períodos de mucha cercanía, pero también por períodos muy complicados, incluso períodos bélicos, como lo refirió ella, es una larga historia que nos ha puesto a prueba en distintos momentos y que hemos demostrado, ambas naciones, que hemos sabido superar, y que hoy más que nunca tenemos que saber hacerlo.

La presencia del nuevo embajador de México en Estados Unidos se inscribe en una circunstancia de lo que representa México para Estados Unidos, de lo que representan los mexicanos para Estados Unidos, país donde ya también se señaló, aquí viven 35 millones de mexicanos, de los cuales tienen calidad, digamos, de migrantes 11.7 millones; indocumentados, 5.8 millones.

Pero hay que decir, y hay que ser enfáticos en que nuestras autoridades y la Embajada en particular lo hagan sentir ante las distintas autoridades y ante los distintos líderes de opinión en aquel país, que hoy la tasa de migración neta está en su nivel más bajo de los últimos 40 años, es algo que no puede pasarse por alto en las discusiones que hoy tienen en ese lugar. Está en su nivel más bajo de los últimos 40 años, y está en una tendencia declinante que empezó hace cerca de cinco años, son comportamientos de estadísticas que no deben soslayarse, que debemos utilizar de manera reiterada para hacerle ver a la sociedad, a los políticos de Estados Unidos que lo que ellos tienen como percepción de la presencia de los mexicanos en Estados Unidos, quizás hoy es más errónea que nunca.

Los mexicanos contribuyen de manera más importante a la economía de los Estados Unidos, ya dio algunos ejemplos mi compañera Gabriela Cuevas, pero desde el año 2000, quisiera dar unos datos, desde el año 2000, los migrantes, por ejemplo, han contribuido con 90 mil millones de dólares en deducciones salariales para la cuestión de la seguridad social.

En el año 2010, por ejemplo, los hogares encabezados por migrantes indocumentados de la cual prácticamente la mitad son mexicanos, 11.2 mil millones de dólares, pagaron estos hogares en impuestos locales y estatales.

En fin, los mexicanos contribuyen de manera importante a la economía de los Estados Unidos, hemos escuchado los distintos temas que nos vinculan en el aspecto migratorio, en intercambio comercial, derechos humanos, narcotráfico, que debe abordarse en toda su dimensión, no sólo en la parte de la producción y distribución, sino también en el consumo que tiene lugar en Estados Unidos, en la parte de los aspectos financieros que rodean a esta industria, temas culturales y educativos también nos vinculan y desde luego la cooperación fronteriza.

En casi todos estos temas, la nueva administración de la Casa Blanca ha generado con las posturas y decisiones que ha hecho públicas  recientemente, ha generado un importante nivel de estrés en la relación que deben de ser atendidos y sé que están siendo atendidos, así lo ha acreditado el canciller y así lo acredita la visita de los secretarios  de Estado y de Seguridad de Estados Unidos el día de hoy en nuestro país, está el tema de las órdenes ejecutivas.

No voy a abundar, porque es un tema que ya ha sido comentado por mis colegas, está el tema del muro, desde luego que no puede pasar por alto, que no sólo debemos estar en contra de su financiamiento, sino también y creo que todos aquí coincidimos estar en contra de su construcción, porque lejos de proteger a Estados Unidos los va a perjudicar a ellos mismos.

En la parte del Tratado de Libre Comercio, pues no hay duda que ambas naciones se han beneficiado y que hay que enderezar el debate que hay en Estados Unidos, porque está ocurriendo, ha tenido un lugar un debate bastante desinformado que no toma en cuenta los verdaderos efectos o las verdaderas causas positivas o los verdaderos resultados positivos que ha tenido, incluso, para Estados Unidos el Tratado de Libre Comercio.

Ya voy a terminar, Presidente.

Finalmente, sólo quiero señalar que celebro la postura que hoy asumieron y que hicieron pública los secretarios de Estados de Estados Unidos, el Secretario Tillerson y el Secretario Kelly, al reconocer por ejemplo que el comercio de armas es un aspecto o es una variable nociva para la relación y que ellos reconocieron que hay la necesidad de frenar el tráfico de armas a nuestro país.

Y por último, no debe dejar de mencionar  que la presencia del embajador Gutiérrez en los Estados Unidos, debe de estar acompañada de una estrategia intensa por parte de todos los consulados que tienen que cerciorarse de que se respeten los derechos humanos, de que se hagan visitas a centros de atenciones y prisiones, que sea un importante esfuerzo de difusión y que se emprendan medidas o acciones legales para  defender a nuestros connacionales.

Es cuanto, señor Presidente. 

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Gracias, y es mucho, Senador Gerardo Flores, qué amable.

Tiene el uso de la palabra el Senador Luis Sánchez, nos ha pedido que registremos su intervención.

Muchas gracias, Senador Luis Sánchez. 

Tiene el uso de la palabra  el Senador Manuel Cárdenas Fonseca.

El Senador Manuel Cárdenas Fonseca: Con el permiso de la Presidencia.

Es poco lo que hay que agregar.

Es evidente, como lo planteamos en las comisiones unidas de dictamen, que la propuesta que hace el titular del Poder Ejecutivo en el ejercicio de sus atribuciones es perfectamente transitable, el conocimiento, las habilidades, las destrezas, su experiencia en el aparato público hacen evidente la idoneidad de quien nos hace llegar el Presidente Peña Nieto.

Sin embargo, e independientemente que estoy totalmente a favor de la propuesta, subo y hago uso de la palabra en esta tribuna,  para hacer una muy atenta invitación  a que así como en las distintas fuerzas políticas se han manifestado a favor de la misma,  pudiéramos escuchar inclusive  en el debate en el que se dirimen  las competencias entre partidos  e ideologías, lo que con toda prestancia y seriedad pronunció la Senadora de Chihuahua, en razón de su reflexión y análisis, la Senadora Ortiz, en esas comisiones, no tiene desperdicio.

Y a ello agregaría, finalmente, que nos salgamos del debate mediático, que quienes den en los medios de comunicación o en las redes la salida a sus frustraciones en lugar de querer pronunciarse por el diálogo sereno, responsable, respetuoso dentro del marco de la ley, se alejen de esos pronunciamientos que sólo están buscando encono y enfrentamiento, y que hagan una severa reflexión de qué es lo que no hemos hecho nosotros en nuestro país, porque pudiéramos estar viendo la astilla en el ojo ajeno en lugar de ver la viga en el ojo propio.

Me congratulo de esta propuesta y hago votos porque el gobierno de la República, en el funcionamiento de sus instituciones y en el desempeño de sus funcionarios, se acoja a cabalidad al texto constitucional y haga uso de todas las herramientas en el derecho internacional para una real, cierta y eficaz defensa de los intereses de nuestros connacionales allá, de nuestros nacionales acá, pero sin caer en exabruptos, con la firmeza de la ley y la serenidad del buen juicio.

Es cuanto, Senador Presidente.

(Aplausos)

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Gracias, Senador Manuel Cárdenas Fonseca.

Tiene el uso de la palabra el Senador Fidel Demédicis Hidalgo, para hablar a favor.

El Senador Fidel Demédicis Hidalgo: Muchas gracias, compañero Presidente.

Con su venia.

Compañeros Senadores; compañeras Senadoras:

Tendríamos que decir otra vez “se los dijimos”, “se los dijimos”, sobre todo a aquellos que defendieron la postura del ciudadano Presidente cuando hizo su visita a México, el señor Trump, en calidad de candidato a la Presidencia de Estados Unidos.

En aquel entonces mencionamos que no se le podía dar el trato de Jefe de Estado, que no se le debería atender y se le debería de haber considerado una persona non grata para nuestro país después de decir “que los mexicanos somos violadores”, “que los mexicanos somos fraudulentos”, “que los mexicanos somos personas que solamente estorbamos en Estados Unidos”.

¿Cuál fue la reacción ante esas descalificaciones?

Invitarlo a México para que aquí mismo nos viniera a sostener que lo del muro no tiene vuelta, que se va a hacer el muro y que lo vamos a pagar los mexicanos, y que tendremos que aguantar todo lo que él quiera.

He escuchado aquí con atención a mis compañeros Senadores y Senadoras que le están pidiendo al ciudadano que vamos a nombrar el día de hoy como embajador, al compañero Gerónimo Gutiérrez, que no haga como los gallos que tienen miedo, que tire con las patas encogidas.

Pues Trump, hablando de una similitud, ya se puso una navaja de dos o de tres pulgadas, y al embajador lo vamos a mandar sin navaja frente a un gallo mañoso como ese, y luego sin defensa, pues la tiene complicada el ciudadano Gerónimo Gutiérrez.

El empleado se va a poner duro en la medida en que el Jefe se ponga duro; es decir, si el ciudadano Presidente de la República no marca con claridad cuál es la estrategia para defendernos de las agresiones de Trump, pues entonces el compañero embajador ¿cuál es la línea política o cuál es la línea estratégica que va a seguir en Estados Unidos?

¿También va a ser de ocurrencias?

Compañeros, así no vamos a resolver el problema que nos plantea Trump.

Trump dijo: “en 100 días vamos a hacer lo  siguiente.

México no ha planteado una estrategia frente a lo que ha planteado Trump, qué va a hacer.

Él no lo anuncia, no tiene dobleces. Es un hombre directo y sincero con lo que está haciendo, nosotros no podemos argumentar.

Es un enigma lo que Trump está planteando.

No, dice les voy a correr a tantos, si son tres millones, ya dijo cifras.

Y aquel que regrese. Ese va directo a la cárcel, no vamos a andar aquí con cosas, pues tampoco nosotros podemos andar con cosas frente a un plan bien trazado de Donald Trump, no podemos cometer ingenuidades de que Trump en algún momento va a reflexionar.

Los psicópatas ya no reflexionan, ésos no reflexionan, ésos sólo actúan a partir de su conducta enferma que tienen y entonces hacen lo que su  mente perversa y desviada les ordena.

Por eso la política que tenemos que desarrollar allá es muy simple, ninguna acción, ninguna acción del embajador de México debe de salirse de la línea, de que debe actuar siempre con el interés nacional por delante y tomando en cuenta si nos afecta o no en nuestra seguridad nacional, que se entienda, Trump lo ha dejado muy claro, ellos no tienen amigos, sólo tienen intereses, y mucho de lo que haga va a depender de lo que nosotros dejemos de hacer.

Por eso, desde aquí le hago un llamado atento al ciudadano Presidente de la República para que, de una vez por todas, le aclare a la nación.

Primero.- ¿Cuál es la estrategia concreta con que vamos enfrentar a los planteamientos de Trump?

Segundo.- Y al ciudadano Embajador, y con esto concluyo, Presidente, yo sé que tenemos prisa por nombrarlo, y con esto concluyo, además mi voto va a ser a favor, ya dije que le voy a dar el beneficio de la duda.

El Embajador no sólo tiene que ser firme, tiene que ser un hombre que garantice que la seguridad nacional, que el amor patrio y que los intereses de los mexicanos están por encima de cualquier otro interés, incluso, por la obediencia que le pudiera deber al ciudadano Presidente de la República.

Por su atención, muchas gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Gracias, Senador Fidel Demédicis Hidalgo.

Tiene el uso de la palabra el Senador Zoé Robledo.

El Senador Zoé Robledo Aburto: Muchas gracias, Senador Presidente.

Sin duda la pregunta que todos nos hacemos aquí es, efectivamente, si la propuesta del Ejecutivo cumple con los requisitos de un embajador de México en Estados Unidos.

Y creo que su curriculum, su hoja de vida, ha cubierto varios de los rubros que tradicionalmente deberían de ser importantes.

Ha estado en la Cancillería, sabe de temas de globalización, comercio, de política estadounidense.

La pregunta es, ¿si no hay otros temas de los cuales el próximo embajador debería de saber?

Y, en ese sentido, si no hay otros temas que, en este momento se están discutiendo, si no son ésos sobre los que deberíamos de hablar y que en la comparecencia, por lo menos, estuvieron totalmente ausentes.

¿A qué me refiero?

Permítanme leerles una cita.

Dice: “Hay una tendencia peligrosa en que los migrantes son utilizados como chivos expiatorios, y aquellos en situación irregular son criminalizados”.

Lo que acabo de leer, lo dijo el Alto Comisionado de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y concluye diciendo: “estamos muy preocupados de que estas acciones se transformen de mera retórica a políticas de verdad”.

¿A qué se refiere el Alto Comisionado?

¿Se refiere a los decretos presidenciales 25 y 27 del Presidente Trump?

¿Se refiere a la construcción del muro?

¿Se refiere al veto migratorio que restringe la entrada de migrantes de nueve países de medio oriente?

No, compañeros y compañeros, se refiere a la política migratoria mexicana.

A eso se está refiriendo.

Y eso estuvo ausente de la comparecencia.

Y ustedes me podrán decir, bueno, es que no estamos nombrando al embajador en Guatemala, o en El Salvador, o en Honduras, o me podrán decir, no estamos discutiendo la idoneidad de esta persona para que se convierta en el director del Instituto Nacional de Migración.

Pero ese es el gran tema. Ese es tema de la orden ejecutiva de Obama, resolver si las deportaciones se harán al país de origen o al país vecino, o al país más cercano del origen del migrante.

La discusión es, si vamos a seguir teniendo una política migratoria que detiene y deporta solamente alineada a los intereses de los Estados Unidos o si vamos a seguir tapándole el ojo al macho.

De eso es lo que se debería de estar tratando esta comparecencia, y esta gran discusión nacional.

Número de asilos, de solicitudes de asilo se ha disparado en los últimos años; hoy aquí en el Senado el Subsecretario Ruiz Cabañas nos comentaba que de las 8 mil solicitudes de asilo, 93 % de ellas del triángulo norte de Centroamérica, Guatemala, Honduras y El Salvador, de las 8 mil sólo se aceptaron 2 mil, y digo 2 mil personas asiladas, ¿y las otras 6 mil las regresamos a su país de origen?

¿Saben qué pasa cuando se le regresa?, ¿sabe qué pasa cuando están aquí, porque son perseguidos político, que están huyendo de la inseguridad?

Lo que pasa es que los ponemos en riesgo, y muchas veces los matan. Eso es lo que pasa.

Por eso, yo creo que la gran discusión que deberíamos de estar teniendo, sí, sin duda, es sobre el próximo embajador de México en Estados Unidos.

Pero reconociendo que la frontera empieza en el sur, que la frontera empieza en el Suchiate, ahí es donde está.

Y ayer, y en los días anteriores de la comparecencia, poco es lo que se ha estado escuchando sobre cómo vamos a modificar nuestra política migratoria para que la violación sistemática de derechos humanos que ocurren aquí en  nuestro país se detenga de una buena vez.

Yo creo que ese es nuestro reto como generación de políticos, porque no estamos hablando de Siria, estamos hablando de México, de lo que está pasando en estos momentos, de  mujeres violadas, de hombres asesinados, de otros tantos miles que están siendo cooptados por el crimen organizado.

Pero de eso, de eso nadie dice nada.

Por eso es que creo y consideré importante que volvamos los ojos al sur, porque no podemos seguir teniendo ni aceptando una postura hipócrita respecto a la protección de nuestros paisanos en el exterior, pero no ver lo que le hacemos nosotros a los 180 mil centroamericanos que deportamos solamente en el 2016, y los cerca de 200 mil que lograron escapar de las manos del Instituto Nacional de Migración, pero quizá cayeron en manos de los maras o de los zetas o de cualquier otra organización criminal.

Los centroamericanos, y eso lo vivimos muy de cerca en Chiapas, no se refieren a “La Bestia” como el tren, “La Bestia” es nuestro país; “La Bestia” es lo que sufren cuando están cruzando México para llegar a Estados Unidos.

De eso es lo que deberíamos estar hablando el día de hoy, y de eso es lo que a mí me hubiera gustado más escuchar la opinión del próximo embajador.

Es cuanto señor Presidente,  muchas gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Gracias a usted, Senador Zoé Robledo Aburto.

Tiene el uso de la palabra también para hablar a favor del dictamen la Senadora Martha Tagle Martínez.

La Senadora Martha Tagle Martínez: Gracias Presidente.

Pues me he inscrito para hablar a favor de la ratificación de Gerónimo Gutiérrez como embajador, pero no porque sea el perfil adecuado, sino porque es urgente hacer ese nombramiento para pasar a otras cosas.

Como dijo aquí el Senador Bartlett, el mayor atributo que le veo a la propuesta que hoy estamos analizando, él es  cercano al canciller Videgaray, por el cual hoy se está poniendo en la mesa ese nombramiento.

Y qué bueno que  busque a alguien de su confianza, pero también es importante decir,  desde este espacio, que necesitamos ya tener a una persona que sea la responsable en Estados Unidos de defender realmente a los mexicanos y a la cual nosotras podamos no solamente pedirle cuentas, sino estar dando seguimiento a su actuación y, sobre todo, de  todas aquellas acciones que se han dicho se van a implementar, que me parece siguen siendo solamente parte del discurso oficial, porque en los hechos vemos que los compatriotas mexicanos que viven en Estados Unidos, hoy en día, están en medio de la ansiedad por las políticas anunciadas por Trump, pero porque además, no ven claro con respecto a las acciones que el gobierno mexicano puede emprender en su defensa.

Por eso es urgente este nombramiento, no porque la persona que se proponga sea idónea o no, sino porque es urgente que se eche a andar todas las medidas consulares y que haya un responsable al frente al cual exigirle cuentas.

Pero como se ha dicho en este espacio, el tema no solamente tiene que ver con el embajador de México en Estados Unidos, tiene que ver con la política exterior de México, y es importante recordar que los problemas que tenemos en  nuestro país, ahora con la llegada de Trump a Estados Unidos, no solamente es por la llegada de un hombre como Trump a la Presidencia de Estados Unidos, sino por las debilidades creadas en el Estado mexicano con respecto al exterior.

Desde hace muchos años iniciamos una política neoliberal que vio en el norte y nuestra alianza con Estados Unidos y Canadá el futuro del país, y centró solamente sus esperanza ahí olvidando, además, el sur, el sur del que habla el Senador Zoé Robledo, y que en muchos casos al abandonar el sur hemos ido con nuestros paisanos y con los otros países de América Central y de América Latina lastimosos al tratar de igual o peor manera a los migrantes que desde el sur han querido llegar también a Estados Unidos con la idea de conquistar su sueño.

Y en ese olvidar el sur por conquistar el norte es que el día de hoy no encontramos la suficiente solidaridad en otras voces, precisamente porque el papel de México ha sido abandonar su actitud latinoamericana buscando ser servil a Estados Unidos, y eso ha generado problemas importantes en nuestro país.

Por eso me parece muy importante que en el Senado no solamente estemos hoy aquí hablando de la ratificación de la propuesta del embajador de México en Estados Unidos, es importante que digamos, además, cómo será la política exterior mexicana, que de acuerdo al artículo 76 constitucional nos corresponde analizar la política exterior desarrollada por el Ejecutivo, ratificar los nombramientos de agentes diplomáticos, cónsules generales y otros funcionarios, entre otras facultades, pero es importante mencionar que de acuerdo al artículo 89 constitucional el Ejecutivo observará los principios normativos en materia de política exterior de autodeterminación de los pueblos, no intervención, solución pacífica de las controversias y proscripción de la amenaza que implica que los Estados en sus relaciones internacionales se abstendrán de recurrir a la amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial.

Exigir al Ejecutivo que se guíe por estos principios es el papel del Senado, no solamente venirnos a felicitar porque ya va a haber un embajador, tenemos que darle seguimiento a esto y verificar si se está haciendo de manera correcta, y me parece que no lo estamos haciendo, el Senado debe de tener una participación más activa en la definición de la política exterior, pero sobre todo tomar cartas en lo que pasa en nuestro país.

Y antes de finalizar quiero hacer de su conocimiento un documento que parece puede ser muy importante para las decisiones que se tomen por parte del Ejecutivo en esta materia, este documento ha sido creado por el Grupo Nuevo Curso de Desarrollo, que les recomiendo lo busquen, se encuentra en Internet, y solamente voy a hacer una muy breve cita, Presidente, para concluir con ello.

Este documento indica:

“Es preciso responder a esta coyuntura crítica en función del interés nacional de largo plazo, no basta con replantear los temas puntuales de la relación bilateral que han sido puestos en cuestión, sino como tantas veces ha propuesto este grupo colocar a la nación en un nuevo curso de desarrollo menos vulnerable y dependiente, más sostenible, equitativo y compartido para hacer frente a ese desafío. México debe responder mediante el replanteamiento de su propio rumbo de desarrollo. Esta crisis puede ser la oportunidad para cambiar realmente las cosas o para terminar de hundirnos. Y todos tenemos la responsabilidad en la decisión que se tome”.

Muchas gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Gracias, Senadora Martha Tagle.

Tiene el uso de la palabra el Senador Miguel Barbosa Huerta.

El Senador Miguel Barbosa Huerta: Me voy a tomar el tiempo de don Manuel Bartlett, nada más ese.

Primero. La ratificación del nombramiento de quien seguramente será embajador de México en Estados Unidos, era la oportunidad del Senado para revisar el conjunto de la relación bilateral entre los dos países, era la oportunidad.

La comparecencia en comisiones no debió de haber sido desahogada en seis horas, debió haber sido un desahogo temático, un desahogo que identificara la crisis, pero el conjunto de la relación bilateral.

No pasó así, ocurrió como normalmente ocurre para cada uno de los nombramientos de los cuales el Senado tiene competencia constitucional.

Es correcto cuando aquí se afirma que el Senado, más allá de ser una Cámara que tiene atribuciones legislativas debe de ejercer atribuciones de control entre los poderes públicos. Y las atribuciones del Senado. Ojalá y pudiera haber menos carcajadas, aunque sean sonrisas.

Presidente, lo conmino a que conmine a su vez ¿no?

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Señores Senadores, por favor presten atención al orador.

El Senador Luis Miguel Barbosa Huerta: Mire, siguen.

Entonces, esas atribuciones constitucionales del Senado para revisar la política exterior, y para revisar el nombramiento de embajadores, cónsules, tratados, debería de ejercerse con mucho mayor interés y mucha mayor escrupulosidad.

Hoy en este Pleno tenemos casi la ausencia. Si en este momento se pidiera la revisión del Pleno, y no se dejara entrar a los que están abajo o están en sus oficinas, no habría quórum para ratificar al Embajador. No debe de ser así.

El momento crítico que vive nuestro país con Estados Unidos, debe ser asumido por el Senado en la construcción de una política de Estado para enfrentar esta crisis.

La política exterior de México, el 90 % de la política exterior de México, es la relación con Estados Unidos. Por eso hoy la crisis mayor de lo que representa la relación con Estados Unidos, y lo que representa esta relación en el conjunto de la política exterior.

De Gerónimo Gutiérrez diría yo que tiene los méritos académicos, que hubo ese andamiaje político de los hombres del poder que lo hicieron ver como idóneo para este momento.

Yo me preguntaría si tiene la estructura de personaje político con una visión patriota del ejercicio de la función pública, porque lo que necesitamos no es alguien que vea que la relación entre México y Estados Unidos sólo tiene una prioridad, la prioridad de resolver la parte comercial y económica, sino que exprese una posición patriótica, respecto al conjunto de los asuntos que componen esta crisis.

¿Será él también parte de la estrategia anuente, acompañante del gobierno de la República, en relación a lo que está ocurriendo con Estados Unidos?

¿Cuál es su opinión para calificar el asunto del muro?

El gobierno de la República no ha podido hacer una caracterización para rechazar la construcción del muro, como una acción racista, xenófoba y de desprecio a los mexicanos, no ha podido. No ha podido hacer una caracterización de qué significa la persecución de mexicanos migrantes en Estados Unidos, no ha podido, porque la prioridad del gobierno mexicano solamente es el asunto comercial y el asunto económico, ellos han dicho públicamente que esperan mantener las condiciones para poder tener la mejor negociación comercial y económica, eso es lo que esperan.

Yo quisiera preguntarle a Gerónimo Gutiérrez, si él en su relación con el hoy canciller, fue también de los que sugirieron invitar a Donald Trump cuando estuvo de visita con el Presidente Peña, siendo candidato Donald Trump de una contienda que lo llevó a la Presidencia de la República, ése fue un error garrafal, un error diplomático. Como error hoy es que el Presidente Peña haya recibido al secretario de Estado y al secretario de Seguridad Interior. La política del doble lenguaje.

Aquí acaban de declarar los señores, por cierto para el PRD no bienvenidos a México, acaban de declarar que las deportaciones no serán masivas y que el Ejército no participará. Pero por la mañana Donald Trump da una conferencia donde dice que el asunto de la deportación de migrantes es un asunto con características militares.

¿Cómo puede haber un diálogo entre dos países, cuando hay una permanente agresión de uno a otro?

Que no se equivoquen los señores del gobierno Federal ¡que no se equivoquen!, porque si continúan así, haciendo cosas de las cuales el pueblo de México tenga una condena y una sanción, pasarán a ser los satanás del siglo XXI.

Gracias.

(Aplausos)

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Gracias, Senador Miguel Barbosa Huerta.

Tiene el uso de la palabra el último orador, Senador Jesús Casillas, después de él consultaré a la Asamblea si está suficientemente discutido.

Esta Presidencia da la más cordial bienvenida a un grupo de estudiantes de la Preparatoria “Clemencia Borja Taboada”, del estado de Querétaro, invitados de la Senadora Marcela Torres Peimbert.

Así también una cordial bienvenida a los estudiantes de la Universidad Continente Americano, Plantel Abasolo, del estado de Guanajuato, invitados por el Senador Gerardo Sánchez.

Así también a presidentes municipales de los estados de Puebla y Tlaxcala, invitados por el Senador don Enrique Burgos.

Todos sean bienvenidos al Senado de la República.

(Aplausos)

Ahora sí, Senador Casillas

El Senador Jesús Casillas Romero: Gracias, Presidente.

Compañeras y compañeros Senadores:

Vengo a hablar a nombre del grupo parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, para hablar a favor del dictamen mediante el cual se ratifica al maestro Gerónimo Gutiérrez Fernández como Embajador de México en los Estados Unidos, uno, sin duda, uno de los nombramientos más trascedente que hemos aprobado en este Senado, dada la coyuntura en la que en los últimos meses nos hemos visto involucrados con el nuevo gobierno de los Estados Unidos.

Como ya se dijo aquí, México y Estados Unidos hemos sostenido una relación de más de 196 años, siempre en el marco de la colaboración mutua, defendiendo los intereses de cada una de las naciones en lo comercial, en lo social, en lo político, en lo académico, en seguridad, en migración, y en ese intercambio académico y científico que a lo largo de la historia hemos llevado a cabo.

Sin embargo, hoy la coyuntura nos presenta un gran reto y una oportunidad para que México saque la casta.

Gerónimo Gutiérrez no es un improvisado.

Gerónimo Gutiérrez ha sido Subsecretario de Gobernación, y le tocó atender los asuntos de migración.

Ha sido subsecretario de Relaciones Exteriores con América del Norte. Sabe lo que va a hacer, y se integra a un gran equipo, un equipo que ha sido conformado con diplomáticos de carrera.

Si bien es cierto, hubo un cambio en la Embajada de México en Estados Unidos, precisamente por el ascenso, por la nueva responsabilidad, que el hoy Subsecretario de Relaciones Exteriores con América del Norte, el señor Carlos Sada, pues, lo que muestra a México, es que conforma este gran equipo.

Un diplomático,  me refiero al Subsecretario, de carrera también,  que ha sido, ha tenido, entre otras responsabilidades el ser Cónsul de México en San Antonio, en Nueva York, en Los Ángeles, California, y me tocó verlo participar en una reunión que celebramos hace apenas unas semanas en el estado de Arizona, en la agenda migrante, en donde los conciudadanos nuestros hicieron planteamientos muy precisos de lo que esperan de las autoridades mexicanas, concretamente de los consulados, y lo vimos ahí responder y ponerse el overol y dar respuesta puntual a cada una de las demandas de los connacionales radicados allá.

México no va a negociar, ni de rodillas, no va a negociar en desventaja. Y quiero dejar patente aquí cómo México ha dado muestras de que en esta relación a México se le debe respetar.

Y ahí está la respuesta del Presidente Peña de no acudir a la primera reunión a celebrarse en Washington con el Presidente Trump, ante un twitter que nos pareció ofensivo, no a la figura presidencial, sino a todo el pueblo de México.

Ya lo dijo el canciller: “Que no habremos de aceptar a ningún ciudadano que sea deportado y que no sea mexicano”. Se ha hablado con mucha contundencia, con mucha dignidad, con mucho carácter.

 Y como dicen en mi pueblo: “obras son amores y no buenas intenciones”.

México destinó 50 millones de dólares para fortalecer los consulados y estar preparados en la defensa de nuestros conciudadanos radicados allá.

Ahí está la respuesta del gobierno mexicano ante esta coyuntura.

Ahí está la respuesta de México conformando un equipo con los mejores diplomáticos, con los mejores  perfiles, y hoy con Gerónimo Gutiérrez, así lo acreditan.

Por eso nosotros, en el grupo parlamentario del PRI, respetamos y avalamos la decisión del Presidente Enrique Peña, de nombrarlo como nuevo Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de México en Estados Unidos.

Adelanto, entonces, que el voto de los Senadores y de las Senadoras del Partido Revolucionario Institucional será a favor del dictamen.

Es cuanto, Presidente.

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Gracias, Senador Casillas.

Había anunciado que íbamos a consultar si el tema estaba suficientemente discutido, pero Servicios Parlamentarios me informa que el Senador Preciado pidió la palabra.

Se la dio, Senador Preciado, nos falta el Embajador en China, le pido que sea prudente, por favor.

Desde donde quiera.

El Senador Jorge Luis Preciado Rodríguez: Gracias, Presidente.

Le prometo brevedad.

No he ido a China, pero yo no quería dejar pasar la oportunidad para razonar mi voto, porque este sin duda, alguno es de los nombramientos más importantes que puede hacer el Senado de la República, y lo lamentable es que lo hemos hecho ya en dos ocasiones y al parecer  no ha dado el resultado que esperábamos.

Por eso ese nombramiento de Gerónimo Gutiérrez, debe ser a conciencia  de que estamos en una nueva era de la relación México-Estados Unidos.

Quise hacer esta pequeña intervención, porque creo que soy el único migrante de todo el Senado que ha cruzado la frontera en dos ocasiones de ilegal.

La primera, 39 horas  por los cerros de Tijuana; y la segunda, 12 horas en la cajuela de un carro desde Nogales, Sonora, hasta Phoenix, y después  llegar hasta Reno, Nevada.

Esta experiencia de haber estado casi siete años de ilegal en los Estados Unidos, en una sociedad secreta, donde nadie se ve, donde los que somos ilegales, pues vamos a trabajar en el día, a cortar manzana, uva, agua para pasa en la tabla de meseros de busboy, de yarderos, y en las noches a esconderse, porque lo que menos quieres es acercarte a una oficina gubernamental.

Yo no recuerdo, de los muchos que pasamos de ilegales y de los muchos que conocimos allá en los Estados Unidos que dijeran ahorita vengo, voy al Consulado a ver qué voy a tramitar, porque lo que tiene uno a esa edad, pues es miedo de acercarte a cualquier oficina, porque lo primero que piensas es que le van a hablar a la migra para deportarte.

Tienes miedo de ir a tramitarte cualquier ID, tienes miedo de ir a tramitar tu licencia, tienes miedo de ir a tramitar un acta de nacimiento, la realidad es que vivimos con miedo y vivimos ocultos, no va uno ni al cine, no va uno a ningún lado, los fines de semana hace uno una carnita asada atrás de la yarda e invita uno a los amigos y lo importante es que no te vean, porque no hay la confianza de que realmente quien te representa en tu país te va a defender.

Pues realmente yo quiero hacerles esta reflexión, porque pareciera que cunado está uno a tanta distancia, las cosas se ven diferentes, y pareciera que todo funciona de maravilla de aquel lado y la realidad es que no, apenas se va uno sumando a los consulados cuando ve la migra alrededor y lo primero que te nace es correr.

Por eso yo quiero llamar la atención al nuevo embajador, que si el voto se manifiesta así en este Senado, que proyectemos una cara amigable en los consulados, que proyectemos una cara amigable en la embajada para quienes están allá y para quienes hoy por hoy han sido perseguidos y no por Donald Trump, hay que decirlo también, hay millones de mexicanos que fueron expulsados de los Estados Unidos en los últimos ocho años de Obama, y por supuesto, la declaración que hace el hoy Presidente norteamericano, nos debe poner  en alerta a todos, nos debe poner alerta en revisar los  50 consulados y pedir al embajador lo siguiente, hay 25 cónsules nombrados, que son nombramientos de políticos y académicos, que el nuevo embajador revise acuciosamente si van a cumplir con su trabajo o si saben cumplir con ese trabajo  y si no que le informe al Senado de la República, para tomar cartas en el asunto.

Necesitamos que el nuevo embajador le mande un rostro amigable a los mexicanos que viven allá,  o que se quedaron a vivir allá como se quedó toda mi familia. Yo fui el único que fue deportado de los Estados Unidos, porque me negué a ir a combatir a Kuwait, porque los muertos en Irak, siempre se apellidaban Pérez, Rodríguez, González,  López, no había ni Smith, ni William, ni Bobby, ni nada de eso.

Entonces yo sí creo  que lo que queremos, quienes hemos estado allá, de ilegales, es ir a una oficina y que te reciban como mexicano, te traten como mexicano.

Y por eso yo creo, y lo dejo como idea, que los consulados deben de servir también, y se lo dejo como una propuesta al nuevo embajador, que deben de servir como oficinas para enviar dinero de Estados Unidos a México y evitar cualquier cobro de impuesto que le quieran imponer a nuestros compatriotas de aquel lado.

Realmente voy a votar y voy a dar mi voto de confianza al nuevo embajador, pero yo sí espero que podamos tener una reunión más amplia respecto a las ideas que quienes muchos que fuimos ilegales, por lo menos en dos ocasiones en los Estados Unidos, podemos aportar para mejorar la vida de quienes hoy siguen de aquel lado.

Muchísimas gracias, señor Presidente.

(Aplausos)

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Gracias, Senador Preciado.

Se ha agotado la lista de oradores, ábrase el sistema electrónico, hasta por tres minutos, para recoger la votación nominal.

Háganse los avisos a que se refiere el artículo 58 del Reglamento.

(Se abre el sistema electrónico de votación)

(Se recoge la votación)

La Secretaria Senadora María Elena Barrera Tapia: Señor Presidente, conforme al tablero electrónico, se emitieron un total de 83 votos a favor; cinco en contra y una abstención.

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Muchas gracias.

Se encuentra aprobado el punto de acuerdo.

En consecuencia, se ratifica el nombramiento que el titular del Poder Ejecutivo Federal expidiera a favor del ciudadano Gerónimo Gutiérrez Fernández, como Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de México ante Estados Unidos de América.

Comuníquese.

En el salón contiguo a este recinto se encuentra el ciudadano Gerónimo Gutiérrez Fernández, por lo que solicito a las Senadoras y a los Senadores Marcela Guerra, Jorge Luis Preciado, Luis María Beristain, Gerardo Flores, Ana Gabriela Guevara, Ernesto Ruffo, Sandra Luz García y Joel Ayala lo inviten a pasar al interior.

(La comisión cumple)

Volumen, por favor, en el escaño del Senador Delgado.

¿Con qué objeto, Senador?

El Senador Mario Martín Delgado Carrillo: (Desde su escaño) Para pedirle que incluya mi voto a favor, por favor.

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: Por favor, regístrese el boleto de los Senadores, por favor.

Senadores Lainas, Zoé Robledo, Orihuela y revisen el tablero, por favor. La Senadora Lorena Cuéllar, también.

Déjenme aprovechar también para felicitar a nuestros amigos Senadores que recientemente cumplieron años.

Al Senador Ismael Hernández Deras y a don Armando Neyra Chávez.

¡Felicidades!

Esperemos que la hayan pasado bien y que sigan felicitando a don Armando.

(Aplausos)

Muchas gracias.

Todos de pie, por favor, si son tan amables, Senadoras y Senadores.

(Todos de pie)

Ciudadano Gerónimo Gutiérrez Fernández:

“¿Protesta guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, las leyes que de ella emanen y desempeñar leal y patrióticamente el cargo que se le ha conferido de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de México ante Estados Unidos de América, mirando en todo por el bien y la prosperidad de la Unión?”

El C. Gerónimo Gutiérrez Fernández: “¡Sí protesto!”

El Presidente Senador Pablo Escudero Morales: “Si así no lo hiciere, que la Nación se lo demande”.

¡Muchas felicidades, señor Embajador!

(Aplausos)

No hay comentarios.: