2 jul. 2017

Kate a Proceso: “El gobierno de Peña, de los más golpeadores”

Revista Proceso # 2121, 2 de julio de 2017
Kate a Proceso: “El gobierno de Peña, de los más golpeadores” /J. JESÚS ESQUIVEL
Viajar en 2015 a la sierra sinaloense para entrevistarse con El Chapo Guzmán le ha resultado demasiado caro a Kate del Castillo: fue víctima de una campaña de difamación de parte del gobierno mexicano, por lo cual su economía y su vida profesional, afirma, se vieron severamente afectadas. Radicada en California, recibió incluso agresivas visitas de agentes federales estadunidenses Por estas razones demandó al gobierno de Enrique Peña Nieto ante la CIDH y le exige una reparación económica a la PGR. En entrevista, la actriz mexicana cuenta su viacrucis.

Washington.- Kate del Castillo, quien esta semana denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al gobierno de México por violar sus derechos humanos, tiene interpuesta una demanda contra la PGR, a la que le exige un pago de 57 millones de dólares por reparación del daño moral y patrimonial que le infligieron las autoridades mexicanas.
En entrevista con Proceso, la actriz mexicana radicada en Los Ángeles, California, detalla las acciones legales que está tomando contra el gobierno de Enrique Peña Nieto, y habla de las vejaciones que sufrió de parte de agentes de la administración antidrogas estadunidense (DEA) que actuaron como “mensajeros” de la Procuraduría General de la República (PGR).
Al preguntarle si está contenta por denunciar al gobierno de Peña Nieto ante la CIDH de la OEA, Del Castillo no puede evitar una sonrisa:
“Te mentiría si dijera que no. No, no, no se me quita la sonrisa de la boca, pero no es por una venganza, ¡de verdad no! No son épocas de mantenerse callado. Creo que no debemos mantenernos callados, y uno, como persona pública, como actriz, tiene la obligación de exponer la impunidad y los abusos del gobierno y de quien fuera. Me siento muy satisfecha.
“Mi petición está ahí, sellada por la OEA, pero además la denuncia dice: ‘Kate del Castillo contra los Estados Unidos Mexicanos’”, enfatiza la actriz y protagonista de series como La Reina del Sur e Ingobernable.
Acompañada de sus abogados, Alejandro Rojas Pruneda y Federico Mery Sanson, Del Castillo presentó el pasado jueves 29 ante la CIDH la denuncia de 111 páginas y dos cajas de cartón repletas de evidencias para sustentar la querella.
Las exigencias
La demanda de Kate del Castillo contra el gobierno mexicano exige nueve cosas, entre otras que la CIDH emita un informe en el que se detallen las violaciones a los derechos humanos de las que fue víctima; que el Estado se disculpe y se abstenga de estigmatizarla o ejercer actos que vulneren sus garantías individuales; que cese el hostigamiento en su contra y se investigue para fincar responsabilidades a los funcionarios públicos que intervinieron en su caso.
También que se tomen medidas administrativas, penales o disciplinarias frente a las acciones y omisiones de los funcionarios implicados (en clara referencia a Arely Gómez González, extitular de la PGR); reparar los daños por las violaciones a sus derechos humanos, de acuerdo con el informe que emita la CIDH; y publicar en los medios nacionales e internacionales los extractos relevantes del mismo informe.
La actriz no quita el dedo del renglón: acusa a la exprocuradora Gómez y al gobierno de Peña Nieto de haberse ensañado con ella, difundiendo información falsa, debido a que en octubre de 2015 ella, el actor estadunidense Sean Penn y dos productores se reunieron en la sierra de Sinaloa con Joaquín El Chapo Guzmán.
Molesta, Del Castillo sostiene que Gómez González actúo como si hubiese tenido el derecho de filtrar información falsa a los medios para desacreditarla. Las filtraciones, matiza ella, “son evidencia ilegal” que ahora utiliza contra el gobierno mexicano.
“Lo que hizo la PGR es una burla hacia mi persona. ¿Nada más porque soy actriz tienen derecho de pisotear mis derechos humanos?”
–¿Tiene miedo de ir a México?
–Sí. No sé si miedo es la palabra, pero sí precaución. No me siento cómoda, no me siento segura y mis abogados me recomiendan que no vaya.
–¿Qué teme que le ocurra si va a México?
–A lo mejor es una cosa mía, pero definitivamente es un caso de alto perfil. Si me llegara a suceder algo, a mí o a mi familia, sería el colmo. Pero yo he visto casos tremendos. Entonces, tampoco lo descarto. Así que, ¿para qué ponerme en riesgo? No necesito ir a México.
El pasado 9 de enero, Humberto Xavier Ferro Baranda, apoderado de la actriz, presento ante la PGR una “reclamación” contra el gobierno federal, al cual le exige 57 millones de dólares, monto que es el cálculo hecho por abogados y economistas sobre el costo de los daños patrimoniales y morales durante la persecución judicial infundada a Del Castillo.
“Y creo que se queda corta la cantidad exigida”, comenta ella.
Las 216 páginas de la reclamación –de la que este semanario tiene copia– incluyen peritajes, recortes periodísticos y análisis económicos respecto a la profesión de Kate del Castillo.
Los abogados de la actriz agregan que la suma de 57 millones de dólares serviría apenas para paliar los efectos negativos causados a su cliente y terceros, laboral y moralmente.
“La afectada no sólo es Kate, sino su empresa. Es socia de una compañía que se dedica a vender tequila. Ella no aporta dinero sino su imagen; eso es una licencia; y esa imagen vale y le tienen que pagar regalías”, explica el abogado Rojas Pruneda.
Entre las filtraciones de las que Del Castillo acusa a la PGR se cuentan los reportes periodísticos de que los gobiernos de Estados Unidos y de México investigaban –por lavado de dinero procedente del narcotráfico– a la empresa tequilera Honor del Castillo, que la actriz y sus socios registraron en el estado de Delaware.
La actriz afirma que a ella y a sus socios, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ni los investigó ni los acusó de nada, e incluso que la denuncia en México de la PGR sobre este punto específico se cerró a su favor, porque no le encontraron nada.
“¡Claro que esa noticia la PGR no la filtró ni a las televisoras ni a los otros medios!”, dice con sorna la actriz. Y subraya: “No soy millonaria. A mí me investigan en media hora o en medio día mis dos cuentas y mi empresa. Lo que pasó fue que fueron, investigaron, hablaron con mis socios, investigaron allá en Delaware y se dieron cuenta de que no hay ningún dinero ilícito”.
Afectaciones palpables
Los 57 millones de dólares que demanda Kate del Castillo al gobierno de Peña Nieto cubrirían también los efectos económicos negativos que sufrió en Estados Unidos, donde le cerraron una cuenta bancaria y no pudo renegociar un crédito.
“Nunca hice nada ilegal. Pudo haberle gustado o no a la gente, pero yo siempre dormí tranquila porque supe que no me iban a encontrar nada. Pero en todo ese año y medio que ha pasado se cancelaron algunos contratos de trabajo que tenía. Hice las fotos de una campaña –que hubiera significado bastante dinero–, pero no la quisieron; era para un perfume brasileño y a la mera hora se canceló el contrato, con el argumento de que podría haber algún daño moral. Se echaron para atrás.
“Otras películas para las que me dijeron: ‘No te hablamos porque pensamos que te iban a meter a la cárcel’. Y además el costo de mi seguro de vida obviamente subió, y subió bastante, y eso siempre le duele a una producción.”
–Su persecución judicial en México se dio a raíz de lo que denunció en redes sociales sobre la corrupción del gobierno y por lo que habló de la Casa Blanca de la esposa del presidente. ¿Considera que su caso fue una venganza personal de Peña Nieto?
–Sí, lo llegué a pensar cuando vi que se ensañaron conmigo. Era un linchamiento tan obvio que yo no podía dejar de pensar que era algo personal. Tienen algo en contra mía porque hablé de la Casa Blanca, pero también lo hicieron muchos otros actores, mucha gente del medio artístico. Conmigo se ensañaron. Y sí, desde luego lo tomé como algo personal. Y lo sigo tomando así. No sé si es el gobierno de Enrique Peña Nieto, no sé si es él o Arely Gómez.
–¿Qué piensa del descrédito del gobierno de Peña Nieto por los casos de corrupción e impunidad que hay en el país?
–He pasado por muchas etapas porque, viviendo en Estados Unidos, cada vez que escucho a los americanos hablar mal de México me pongo mal, porque me sale lo mexicano y lo orgullosa que estoy de ser mexicana. Pero llega el momento en el que ya no puedes defender lo indefendible.
“Me da una pena terrible por México, porque somos un país tan maravilloso y nunca nos han hecho justicia nuestros gobernantes; y ahorita creo que está más fuerte y más terrible que nunca… creo que el gobierno de Peña Nieto ha sido de los más golpeadores, de lo más terrible. Está completamente quebrado.”
La “visita” de la DEA y el FBI
Tener enfrente a la actriz que viajó al corazón de la sierra para reunirse con quien fuera uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, obliga a preguntarle por los motivos que la llevaron a acudir a esa cita.
“La motivación fue que soy una actriz latina en la lucha en Estados Unidos, y estoy constantemente buscando proyectos; no me quedo sentada esperando que me hable Spielberg.
“Ando en busca, tratando de levantar proyectos. Escribo, produzco… entonces se me presenta una oportunidad de que me están cediendo los derechos de la vida de un personaje extraordinario. Porque me interesa mucho saber cómo le hizo él. Porque solito no, ¿verdad? Entonces, ¿quién lo está ayudando?
“Como mexicana me interesa mucho. Se me presentó la oportunidad y no podía decir que no. Sabía que estaba arriesgando mi vida, sabía que era algo riesgoso, pero no sabía a qué grado ni lo que iba a suceder después. Además no iba sola, iba con otras tres personas y de renombre. Para mí eso era como una protección. Ya si nos matan a todos, esta cañón, ¿no?”
–¿Se arrepiente?
–No. No.
–¿Ha hablado con Sean Penn?
No. Me traicionó. Así, abiertamente. Es un tipo que traía un plan paralelo que no compartió conmigo; me usó como carnada, arriesgó mi vida y no me protegió. Él llevaba otra agenda y no era hacer una entrevista. Y además esta por ahí, si lo “guguleas” dice que trabaja, no sé si en la CIA o para algo del gobierno… para la DEA. ¡Por mensa!, porque no lo “gugulé” antes. Yo lo admiro y lo sigo admirando como actor, pero como persona para mí no vale absolutamente nada ese señor.
–Si la busca, ¿se reconciliarían?
–No, no. No hay manera.
–¿Sigue en pie el proyecto de la película sobre la vida del Chapo?
–Sigue en pie pero no he movido nada, porque primero tenía que terminar mi problema legal. Porque yo necesito también que me den permisos para poder mandar a un escritor a la cárcel donde está el señor Guzmán, lo que sea… no es fácil. Porque además va a ser un tema que no les conviene a México ni a Estados Unidos.
–¿Con lo que tiene no le da para hacer la película?
–Pues es que no tengo nada.
–¿No le dijo nada ni le dio nada Guzmán?
–No de su negocio, que es parte de lo que yo le dije a la DEA y al FBI.
–¿La interrogaron?
–Sí, en mi casa. Llegaron a mi casa como 12, 13 o 15 agentes.
–¿Les dijo lo que sabía?
–No. Les dije que no podía decirles nada hasta que hablara con mi abogado. Fueron a mi casa a las cuatro y media de la mañana. Gracias a Dios vivo en una comunidad cerrada; los guardias que están a la entrada son mis cuatazos, casi todos son latinos, y me llamaron, me dijeron: “Miss Kate, miss Kate, hay un montón de tipos con charolas que van en este momento a su casa”.
“De la reja a mi casa se tardan como uno o dos minutos en bajar. ¡Puta, me puse como loca! Gracias a Dios se estaba quedando en mi casa mi mejor amiga con su novio, se quedaban conmigo para que no estuviera sola. Fui y les toque y les dije: ‘Creo que vienen por mí’. Pensaba que me iban a llevar. ‘Si vienen por mí, aquí está el número de mi abogado. Si me llevan, no sé qué va a pasar’.
“Llegaron y me dijeron que si podía colaborar con ellos, que tenía que responderles algunas preguntas. Pero además te tocan fuerte; si no me hubieran hablado (los vigilantes), hubieran tirado mi puerta. Yo les abrí, les dije que por qué les tomó tanto tiempo venir, ya que en México el gobierno decía que me estaba escondiendo.”
–¿Qué le preguntaron?
–Fueron a llevarme el papelito. Me dijeron: “Tienes que hacer esto. Prohibido hablar de esto”. No sabía que había citatorios sellados y otros abiertos. “Llevan meses diciendo que me estoy escondiendo; si quieren que testifique, voy a testificar, no tengo ningún problema, no tengo nada que esconder”. Había una persona del IRS (servicio tributario) y también le dije: “Ya te tengo todo ahí”.
“Lidia Cacho había estado conmigo y me dijo: ‘Van a venir y te van a pedir esto’. Me ayudó a poner todo en orden. No preguntaron, porque yo les dije que con mucho gusto colaboraba, pero estando presentes mis abogados.
“Fueron como mensajeros de la PGR. Los agentes de la DEA me llevaron el citatorio de la PGR. El gobierno mexicano falsamente filtró a los medios que el citatorio me lo habían hecho llegar a través del consulado mexicano. Los agentes de la DEA fueron prácticamente a eso, a llevarme un citatorio.
“Resguardaron las salidas de mi casa. Uno de los agentes traía cámara de video y estaba filmando. Intervinieron las cámaras de seguridad de mi casa.”
No recuerda la fecha exacta de esa visita de los agentes de la DEA, pero según sus cálculos fue en febrero o marzo de 2016.
Pero hace “como unos tres meses” la actriz volvió a ser exigida por agentes de la DEA y del FBI.
Cuenta: “Declaré al FBI y a la DEA en la oficina de mi abogado en Los Ángeles”. Y no va más allá. No habla de lo que declaró a los agentes federales de Estados Unidos.
Una fuente judicial estadunidense confirma a Proceso que el testimonio de Kate del Castillo ante agentes de la DEA y del FBI será utilizado por el Departamento de Justicia durante el juicio que se le sigue al Chapo Guzmán en una Corte Federal en Nueva York por los delitos de homicidio, lavado de dinero y narcotráfico.

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