2 jul. 2017

'Tenemos ventajas que no teníamos'..AMLO

'Tenemos ventajas que no teníamos'
Andrés Manuel López Obrador, dirigente nacional de Morena, es el único candidato de ese partido; una ventaja que ningún otro aspirante tiene: evitar el desgaste en una contienda interna.

Ernesto Núñez
R Reforma, 
Cd. de México (2 julio 2017).- Andrés Manuel López Obrador vislumbra un camino despejado hacia el 2018: es el candidato único del partido que él mismo dirige; con más de dos millones de impactos a través de spots de televisión y radio, está posicionado como puntero en la mayoría de las encuestas sobre intención de voto y, en sólo tres años, su partido ha logrado un implante electoral del que carecía en 2006 y 2012.
Dos sexenios en campaña le han permitido recorrer varias veces al año todo el país; crear una estructura de simpatizantes a los que ha visto cara a cara, que lo han escuchado, lo promueven y le creen cuando afirma que él, como Presidente, seguirá los pasos del héroe que en su imaginario llevaría el nombre de "Benito Cárdenas Madero".

"El crecimiento de Morena es el más sostenido y constante. Incluso en el norte, donde no se tenía presencia", afirma Horacio Duarte, representante de Morena ante el Instituto Nacional Electoral y coordinador de la reciente campaña de Delfina Gómez en el Estado de México.
Las cifras avalan el optimismo de Duarte: el partido de López Obrador obtuvo 2 millones 505 mil votos en sólo cuatro estados que tuvieron elecciones el pasado 4 de junio. De esos votos, 1.7 millones los cosechó en Estado de México y medio millón en Veracruz, dos de las entidades que más pesan en el tablero electoral nacional.
En Nayarit y Coahuila, se colocó en tercer lugar.
Ya en 2016, Morena había desplazado al PRD como tercera fuerza a nivel nacional. En las 14 elecciones del año pasado, compitió sin aliados, y cosechó 2.6 millones de votos. Se confirmó como primera fuerza en la Ciudad de México; se ubicó como segunda fuerza en Veracruz y Zacatecas, y como tercera en Oaxaca, Puebla y Quintana Roo.
Aunque no tiene una sola gubernatura, hoy no hay elección en la que Morena no juegue un papel relevante.
Candidaturas como las de la maestra Delfina Gómez (Estado de México), el empresario Armando Guadiana (Coahuila) o el catedrático Cuitláhuac García (Veracruz) le han redituado al lopezobradorismo.
"El modelo Delfina es exitoso: políticos no tradicionales, que no son de partido; eso hace que la gente se sienta representada por ellos. En 2018, vamos a ver muchos candidatos con ese perfil, con ese estilo. Diferente a lo que ocurrió en 2006 y 2012, ahora se trata de que los candidatos locales sumen votos al proyecto nacional, y no que Andrés Manuel jale a todos", explica Duarte.
Las disputas internas, que a los demás partidos los tienen en tensión creciente de cara a 2018, no son un problema para Morena. El candidato será López Obrador y, hasta el momento, su único aliado será el PT.
Y, aunque en septiembre habrá un nuevo Congreso Nacional de Morena para analizar otras posibles alianzas, Duarte ve muy difícil que el PRD se sume a López Obrador, pues sus dirigentes formales están empeñados en conformar un "frente opositor" con el PAN.
"En estos momentos lo veo complicado, porque la dirección formal del PRD está empeñada en sacar una alianza con el PAN, mientras que otros están muy cercanos al PRI. Lo más grave es que podría salir al final una alianza con Moreno Valle, que sería ya el acabose: el PRI poniendo un candidato a un frente opositor, un personaje que es totalmente útil al sistema", afirma.
El problema es el INE
El fenómeno Delfina fue todo un descubrimiento para Morena de cara a 2018, cuando se disputarán nueve gubernaturas en paralelo a la Presidencia. Por un lado, demostró que es exitosa la fórmula de candidata sin trayectoria política, pero también reveló, según Duarte, que el sistema hará todo para frenar a López Obrador.

Horacio Duarte ve con preocupación la actuación del gobierno federal, de los gobiernos estatales y de las autoridades electorales en las elecciones de este año.

Según el representante de Morena, hoy hay un Instituto Nacional Electoral totalmente plegado al PRI y al gobierno de Enrique Peña Nieto. Un árbitro que no se atreve a censurar la intervención gubernamental en los procesos electorales, que no dice nada ante el uso de programas sociales con fines políticos, y que limita su actuación a "fiscalizar" lo que los partidos le reportan como gastos de campaña y a cuidar lo que pasa en las casillas el día de la jornada electoral.

Duarte, quien vivió de cerca las elecciones de 2006 y el conflicto postelectoral entre López Obrador y Felipe Calderón, percibe condiciones aun peores a las de entonces.

"En 2006 había un bloque de personajes políticos que se oponían a Andrés Manuel; hoy veo que ese bloque está ampliado con las instituciones, formalmente hablando. Se oye feo, pero ahora resulta que nos salió mejor Luis Carlos Ugalde que Lorenzo Córdova, y eso es ya un desastre", señala.

El representante de Morena se queja de que el presidente del Consejo General del INE no haya actuado con firmeza ante las irregularidades en las elecciones del Estado de México y Coahuila, y de decisiones como la de limitar la aparición de dirigentes partidistas en los spots, que apuntan hacia un intento de frenar a López Obrador.

Duarte considera que, de cara a 2018, va a ser muy importante que el INE lleve a cabo una efectiva fiscalización de los gastos de campaña (que según Morena el PRI rebasó con creces en el Estado de México).

Los próximos informes sobre la fiscalización, según Duarte, serán la última oportunidad de Córdova para reivindicarse y recuperar la credibilidad del INE.

"Lorenzo Córdova tiene la oportunidad de demostrar que su llegada al INE valió la pena, o pasar a la historia como un burócrata más, como un académico que tenía un prestigio y lo dilapidó en un par de años, al no entender dónde estaba parado. Lorenzo está en la encrucijada de su vida; si sigue o no a sus mentores, su padre Arnaldo Córdova y su maestro José Woldenberg, o si actúa como un burócrata más. Eso sería lamentable, no para Lorenzo, sino para las instituciones y para el país en términos de retroceso democrático", comenta.

Otra inquietud de Morena es la actuación del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, al que podrían recurrir para solicitar la nulidad de las elecciones mexiquenses.

Morena presentó una acción de inconstitucionalidad por la decisión del Congreso de alargar el plazo de ejercicio del cargo de cuatro magistrados nombrados el año pasado y, ahora, cuando la Suprema Corte ya resolvió que dos magistrados se queden hasta 2023 y los otros dos hasta 2024, Duarte teme que se ignoren sus impugnaciones como revancha por haber cuestionado la conformación de ese tribunal.

"Tememos una venganza, pero nosotros reiteramos el llamado a las autoridades a que se revise bien qué pasó en la elección, y que se coloquen por encima de la disputa electoral. Si no lo hacen, el Tribunal se estaría convirtiendo en una institución que tampoco responde a la expectativa democrática del país, en un mero mecanismo para formalizar atracos electorales, como ya se vio en 2012. El Tribunal también está en una encrucijada", añade.
Para los dirigentes de Morena, no hay duda: la ruta hacia 2018 pasa por limpiar las elecciones de 2017.
Frente anti-AMLO"Si eso se materializa, el PRI llevaría dos candidaturas, la formal y la de ese pseudofrente opositor, las dos con el mismo objetivo: frenar a Andrés Manuel"





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