28 may. 2017

Filipinas; un sacerdote y quince parroquianos secuestrados por yihadistas

Filipinas; un sacerdote y quince parroquianos secuestrados por yihadistas
En Marawi, en la isla de Mindanao, epicentro de los enfrentamientos entre el ejército y los milicianos del grupo Maute, un comando atacó la catedral y la incendió. Piden el retiro del ejército para liberarlos
REUTERS

Vehículos del ejército filipino en la ciudad de Marawi
Vatican Insider, Pubblicato il 24/05/2017
GIORGIO BERNARDELLI
Empeora todavía más la batalla en Marawi, una ciudad de 200 mil habitantes de mayoría musulmana en la gran isla meridional de Mindanao, en donde desde ayer se están verificando duros enfrentamientos entre el ejército filipino y el grupo yihadista local Maute, vinculado al llamado Estado Islámico. Mientras el presidente Rodrigo Duterte decrataba la ley marcial en toda Mindanao justamente debido a la situación fuera de control en la capital de la provincia de Lanao del Sur, ayer por la noche un grupo de milicianos atacó el complejo de la catedral de Marawi y le prendió fuego. Los yihadistas secuestraron a un sacerdote filipino, el padre Teresito (Chito) Suganob, que también es vicario general de la diócesis, y a otros 15 fieles que se encontraban con él. Se los llevaron a un lugar desconocido y piden como rescate la retirada del ejército filipino y el fin de la campaña militar en curso, que nació tras la noticia de que se encontraba en la ciudad Isnilon Hapilon, líder de Abu Sayyaf, el más conocido de los grupos yihadistas filipinos. 

«Hoy es la fiesta de nuestra Prelatura, la fiesta de María, ayuda de los cristianos», dijo a la agencia vaticana Fides el obispo Edwin De la Pena, que guía la Prelatura territorial de Marawi y se escapó de ser secuestrado porque se encontraba fuera de la ciudad. «Los terroristas han ocupado la ciudad de Marawi. La gente está terrorizada y encerrada en casa. Ahora se espera la reacción del ejército. Se piensa en retomar el control de la ciudad con el menor número de pérdidas humanas posible. No se habla sobre los rehenes. Hemos activado nuestros canales, la Iglesia, los líderes islámicos, esperamos poder dentro de poco entablar negociaciones para que todos sean liberados sanos y salvos». 

Por su parte, el Presidente de la Conferencia Episcopal de Filipinas, el arzobispo Sócrates Villegas, lanzó un llamado: «A las fuerzas gubernamentales pedimos que, al volver instaurar la ley en Marawi, tengan presente como una consideración prioritaria la incolumidad de los rehenes –declaró. Y pedimos que el grupo Maute deponga las armas en nombre del Dios Misericordioso y Benévolo (el mismo que nosotros los cristianos veneramos y adoramos) y que honren al Único Dios a través de la misericordia y la benevolencia que son los dos atributos más exaltados de nuestro Dios». 


La crisis actual de Marawi confirma una vez más que Mindanao está expuesta a la penetración de grupos yihadistas. La ideología del auto-proclamado califa ha dado un rostro nuevo a los sectores más extremistas de los movimientos independentistas locales, alimentados por los predicadores wahabitas. Precisamente en estos días se cumplen, por ejemplo, 20 años del asesinato del padre Salvatore Carzedda, misionero del PIME asesinado en Zamboanga el 20 de mayo de 1997 (fue una de las primeras víctimas de los grupos que habrían dado vida a Abu Sayyaf). Durante todo este tiempo ha habido secuestros y asesinatos, que han golpeado a sacerdotes y laicos comprometidos con las comunidades cristianas locales. La misma voluntad de negociación con el Moro Islamic Liberation Front (la histórica formación independentista local) quedó interrumpida pues los acuerdos firmados en 2014 con el presidente Aquino para la creación de una zona de amplia autonomía en las regiones de mayoría islámica nunca se concretó. Prácticamente en cada número de sus publicaciones en línea, el llamado Estado Islámico sigue enviando mensajes a la minoría musulmana que vive en el sur de Filipinas. 

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