22 mar. 2017

La esperanza no depende de nosotros sino de la ayuda de Dios y de su fidelidad

El Papa en la audiencia de hoy: La esperanza no depende de nosotros sino de la ayuda de Dios y de su fidelidad
La esperanza cristiana se apoya en dos actitudes importantes: la perseverancia y la consolación. Esta precisión la hizo el papa Francisco en la catequesis de este miércoles en la Plaza de san Pedro, subrayando que la esperanza no depende de nuestras cualidades sino de la ayuda de Dios y de su fidelidad.

Al ingresar el la Plaza de San Pedro en vehículo abierto, hizo detener el jeep y subir a varios niños que con sus gorros amarillos le acompañaron en el recorrido.
Al retomar la serie de las catequesis sobre la esperanza, el Pontífice preciso que “San Pablo continúa ayudándonos a comprender mejor en qué consiste la esperanza cristiana”, y señaló “dos actitudes importantes para nuestra vida y nuestra experiencia de fe: la perseverancia y la consolación”.
Refugiados, la mayor tragedia desde la II Guerra Mundial
El Santo Padre dirige unas palabras a la Fundación Migrantes

Al final de la audiencia general de este miércoles en la plaza de San Pedro, el papa saludó en italiano a los participantes de la reunión de la Fundación Migrantes: “Les animo a seguir en esta labor destinada a acoger y dar hospitalidad a los refugiados”, dijo.
Además hizo una invitación para que se favorezca la integración de los refugiados “teniendo en cuenta los derechos y deberes recíprocos de quien les recibe y de quien es recibido”.
“No nos olvidemos que hoy en día –añadió improvisando algunas palabras– que el problema de los refugiados y de los migrantes es la mayor tragedia después de la II Guerra Mundial”.
El encuentro de la Fundación Migrantes, organismo de la Conferencia episcopal italiana, se realizó del 19 al 22 de marzo y estuvo dedicado a la pastoral de los migrantes en las ciudades europeas. El tema fue: “Las periferias geográficas y existenciales en la movilidad humana”.
Francisco invitó a los católicos árabes a tener confianza en la “presencia cercana del Señor”.
Saludó así a los peregrinos árabes, en particular de Egipto, Tierra Santa y Oriente Medio, durante la audiencia de este miércoles en la Plaza de San Pedro, hablándoles en italiano e inmediatamente traducido al árabe por su secretario egipcio, Mons. Yoannis Lahzi Gaid.
“La perseverancia se vuelve imposible –explicó el Papa– si no se funda en la esperanza y la consolación delante de las dificultades, si no se funda en la confianza en la presencia segura y cercana del Señor”.
E invitó a poner a Cristo en el centro de la propia vida: “La perseverancia y la consolación son imposibles si no está Cristo en el centro de nuestra vida, de nuestra existencia y de nuestra esperanza”.

“Que el Señor les bendiga a todos y les protega del maligno”, concluy´po el Papa, girándose por segunda vez para saludar a un grupo que le aplaudía.

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