El Espejismo de la Paz: Ormuz y el Sur de Líbano
La paz, en estos días, parece escrita sobre el agua. Ayer, el mundo celebró un respiro: el petróleo caía a 90 dólares y Donald Trump aseguraba que Irán lo había "aceptado todo". Sin embargo, desde Teherán, la respuesta de Ghalibaf fue un portazo seco: no hay acuerdos sobre lo fundamental.
Hoy, el Estrecho de Ormuz vuelve a estar bajo el control estricto de la Guardia Revolucionaria, recordándonos que la llave del suministro energético sigue siendo un arma de presión.
Pero mientras en el mar la tensión escala, en tierra el alivio tiene rostro humano. El alto el fuego de diez días en Líbano ha llenado las carreteras de familias que regresan a casa, entre el tráfico y la esperanza de recuperar su vida. Es un contraste brutal: mientras miles celebran la tregua en el sur libanés, en las aguas del Golfo la guerra de nervios vuelve a apretar el nudo, demostrando que en esta región, la calma y el caos suelen viajar por la misma vía.. (NYT)