La confusión de la Ficha Roja
El debate que se abrió en la mañanera dejó al descubierto los hilos enredados de la burocracia judicial internacional. Hay que decirlo con claridad: Omar la regó en la precisión técnica. Al intentar explicar por qué no se detuvo de inmediato al gobernador con licencia, el Secretario de Seguridad confundió la naturaleza de los instrumentos y los tiempos del Estado.
La falla en el dicho de García Harfuch radica en el orden del trámite. Afirmó que la notificación pasa primero por Relaciones Exteriores y luego por la Fiscalía General de la República (FGR). En la realidad, las alertas del exterior caen de forma simultánea o directa en la Oficina Central de Interpol en México, instalada justamente dentro de la propia FGR.