El gesto noble de Heriberto Galindo
Por Fred Alvarez Palafox
@fredalvarez
Hay gestos que no se marchitan con el paso del calendario; al contrario, se instalan en el corazón de la identidad nacional. La historia diplomática de México ha recuperado un latido fundamental gracias a la noble disposición de un sinaloense de cepa, Heriberto M. Galindo Quiñones, quien ha decidido compartir un tesoro que, por derecho propio, pertenece ya a la memoria colectiva del país.
Con una trayectoria forjada en las más altas responsabilidades —desde la tribuna del Congreso como diputado y senador, hasta la delicada orfebrería de representar a México como cónsul general en Chicago y embajador en Cuba—, Heriberto comprende, quizá mejor que nadie, que los testimonios escritos son el ancla de nuestra soberanía. Su generosidad se materializa ayer en la donación de una invaluable colección de cheques del siglo XIX, expedidos y firmados de puño y letra por Matías Romero.