La epístola de Andy: El martirio diplomático en la fila del Global Entry..
Hay momentos en los que la geopolítica abandona la sobriedad de las cancillerías para instalarse en el terreno del melodrama humano. La escena ocurre en Teapa, Tabasco. Desde esa cálida tierra del Edén, Andy López Beltrán —hijo del expresidente— decidió sentarse a redactar una larguísima epístola con un destinatario inesperado: Donald Trump.
El propósito del escrito resulta fascinante por su arquitectura emocional: explicarle al mandatario estadounidense, con lujo de detalle, lo "absolutamente insignificante" que le resulta que el imperio decadente le haya quitado la visa.
La misiva está cargada de una solemnidad insólita y delata un ego profundamente lastimado. Califica la cancelación de su permiso fronterizo como una medida "hitleriana". La analogía, por supuesto, desborda cualquier proporción histórica. Colocar la pérdida del acceso a las boutiques de Houston o a los teatros de Nueva York en el mismo estante que las peores atrocidades del siglo XX requiere un ejercicio de imaginación deslumbrante.