El silencio tras el fuego en Sinaloa...
El habitual sosiego de Cajón Ojo de Agua 2, ese rincón sinaloense conocido por su gente como “El Cerro”, se ha roto. Ayer por la tarde, en los límites de Agua Verde y Chametla, Sinaloa, el cielo y la tierra temblaron. No presenciamos un patrullaje de rutina, sino el zumbido amenazante de los helicópteros y el peso de los convoyes de la Marina respondiendo a una tragedia previa: un ataque con explosivos que, horas antes, le arrebató la vida al Capitán Christian Tello y dejó heridos a dos oficiales más. Su misión en ese momento era tan noble como peligrosa: brindar seguridad a un colectivo de madres buscadoras.
Detrás de este asalto por aire y tierra había un blanco fijo: Óscar Luciano Martínez Larios, alias "El Casco 81". Perfilado por inteligencia como el jefe de plaza de Los Chapitos en Rosario y Concordia, este hombre es una pieza clave en el tablero de violencia regional.