28 ago 2009

Tarcisio Bertone SDB

Cardenal Bertone: Benedicto XVI no da "marcha atrás" en el Vaticano II
Responde a rumores circulados en la prensa
CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 27 agosto 2009 (
ZENIT.org).- El colaborador más cercano de Benedicto XVI ha desmentido los rumores promovidos por medios de comunicación que aseguran su intención de dar "marcha atrás" en el camino de aplicación del Concilio Vaticano II.
El cardenal Tarcisio Bertone S.D.B., secretario de Estado, en una entrevista concedida a la edición italiana de "L'Osservatore Romano" del 28 de agosto, aclara debates surgidos por revelaciones de supuestos documentos, desmentidos por la Santa Sede, interpretados como una vuelta atrás por parte del Papa, sobre todo en materia litúrgica.
"Para comprender las intenciones y la acción de gobierno de Benedicto XVI es necesario remontarse a su historia personal --una experiencia variada que le ha permitido pasar por la Iglesia conciliar como auténtico protagonista-- y, una vez elegido Papa, al discurso de inauguración del pontificado, al que dirigió a la Curia Romana el 22 de diciembre de 2005 y a los actos precisos que ha querido y firmado (en ocasiones pacientemente explicados)", comienza diciendo el purpurado.
"Las demás elucubraciones y rumores sobre presuntos documentos de marcha atrás son pura invención, según un cliché presentado continuamente con obstinación".
El cardenal cita "algunas instancias del Concilio Vaticano II que el Papa ha promovido constantemente con inteligencia y profundidad de pensamiento".
En particular, "la relación más comprensiva instaurada con las Iglesias ortodoxas y orientales, el diálogo con el judaísmo y con el islam, con una recíproca atracción, que han suscitado respuestas y profundizaciones como nunca antes se habían registrado, purificando la memoria y abriéndose a las riquezas del otro".
"Y, además, me agrada subrayar la relación directa y fraterna, así como paterna, con todos los miembros del colegio episcopal en las visitas ad limina y en las demás numerosas ocasiones de contacto".
"Hay que recordar la práctica que ha emprendido de intervenciones libres en las asamblea de los Sínodos de los Obispos con respuestas puntuales y reflexiones del mismo pontífice".
"No olvidemos tampoco el contacto directo instaurado con los superiores de los dicasterios de la Curia Romana con los que ha restablecido periódicos encuentros de audiencia".
La reforma, una cuestión de corazón
Por lo que se refiere a la "reforma de la Iglesia" el cardenal considera "que es sobre todo una cuestión de interioridad y santidad".
Por este motivo, asegura, el Papa se concentra en recordar "la fuente de la Palabra de Dios, la ley evangélica y el corazón de la vida de la Iglesia: Jesús, el Señor conocido, amado, adorado e imitado".
Por este motivo está preparado en estos momentos el segundo volumen de su libro "Jesús de Nazaret".
Por lo que se refiere a las intervenciones del Papa sobre la Curia Romana, el cardenal explica que, en lo que lleva de pontificado, Benedicto XVI "ha realizado setenta nombramientos de superiores de los diferentes dicasterios" vaticanos, sin contar a obispos y nuncios en el mundo.
En este sentido, anuncia para muy pronto "nombramientos importantes" en los que estarán representadas "las nuevas Iglesias: África ya ha ofrecido y ofrecerá excelentes candidatos", afirma.
El purpurado advierte ante el error de atribuir al Papa todos los problemas que experimenta la Iglesia en el mundo y todas las declaraciones de sus representantes.
"Una correcta información exige que se atribuya a cada quien ('unicuique suum') la propria responsabilidad por los hechos y las palabras, sobre todo cuando éstos contradicen abiertamente las enseñanzas y los ejemplos del Papa", recuerda a los periodistas
.

El Consejo Mundial de Iglesias

El teólogo y pastor noruego Olav Fykse Tveit (48) ha sido elegido secretario general del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) por el comité central de la organización reunido en Ginebra suiza, del 26 de agosto al 2 de septiembre.
Tveit es el séptimo secretario general de la organización ecuménica y el más joven desde que Willem A. Visser 't Hooft lideró el CMI durante su proceso de formación y luego de su asamblea constitutiva hace seis décadas.
Desde 2002, el reverendo Olav Fykse Tveit ocupa el cargo de secretario general de Ecumenismo y Relaciones Internacionales del Consejo de Iglesias de Noruega.
Tveit es miembro de la Comisión de Fe y Constitución del CMI y de la mesa de directores y el comité ejecutivo del Consejo Cristiano de Noruega.
Fue previamente Secretario de la Comisión sobre Doctrina de la Iglesia de Noruega (1999-2000), y de la Comisión de Relaciones Iglesia Estado (2001-2002). Es pastor de la Iglesia [Luterana] de Noruega y se ha desempeñado como párroco en Haram, Diócesis de Møre, 1988-91 y como capellán militar durante su año obligatorio de servicio nacional en 1987-88.
Tveit sucederá al saliente secretario general, el reverendo Samuel Kobia, quien había informado al comité central en febrero de 2008 que no aspiraba a un segundo término en el cargo. Kobia fue secretario general del CMI desde enero de 2004.
El CMI agrupa a 349 iglesias, denominaciones y comunidades de iglesias en más de 110 países y territorios de todo el mundo que representan más de 560 millones de cristianos, incluidas la mayoría de las iglesias ortodoxas, gran cantidad de iglesias anglicanas, bautistas, luteranas, metodistas y reformadas, así como muchas iglesias unidas e independientes.
Si bien la mayoría de las iglesias fundadoras del CMI eran europeas y norteamericanas, hoy la mayor parte está en África, Asia, el Caribe, América Latina, Oriente Medio y el Pacífico.
La Iglesia católica no forma parte del CMI, pero colabora con sus instituciones, en particular con su Comisión de Fe y Constitución. Esta colaboración tiene lugar en particular con el Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, desde hace casi 44 años.

Eduardo Medina Mora

Columna Estrictamente Personal/Raymundo Riva Palacio
La caída de Medina Mora
Ejecentral.com 28 de agosto de 2009;
Desde hace meses, los rendimientos políticos del procurador general Eduardo Medina Mora ante el presidente Felipe Calderón, eran decrecientes. Pero ni el descubrimiento de una red de corrupción al servicio de los cárteles de la droga en la oficina que supuestamente debía combatirlos, ni la protección que dio o las traiciones que recibió de algunos de los implicados en esas redes, fue suficiente para que le costaran el trabajo. Paradójicamente, lo que tiene la cabeza de Medina Mora en la guillotina es el haber cumplido cabalmente con su obligación y responsabilidad al haberse negado a utilizar la procuración de justicia con fines políticos, en vísperas de las elecciones de julio pasado.
Medina Mora fue objeto de reprimendas sibilinas por parte de líderes panistas tras la derrota electoral del 5 de julio, cuando mencionaron a los “desleales” que habían actuado en contra del partido y, por tanto, del presidente Felipe Calderón. Cuando vinieron esas denuncias se pensó en la forma como operó en contra de la estructura el ex dirigente Manuel Espino, y sobre la locuaz boca del ex presidente Vicente Fox, quien cada vez que habla enrarece el ambiente político. Pocos sabían, en ese momento, quién era uno de los verdaderos destinatarios. Pocos saben, hasta hoy, cuáles eran las razones que llevaron a un enjuiciamiento público pero disfrazado. Esto es, todo indica, la marca de la casa calderonista.
En las semanas previas a las elecciones los gobernadores priistas recibieron advertencias muy claras de que el gobierno federal planeaba proceder contra varios de ellos, para vincularlos con el narcotráfico. La información original había llegado de un grupo de empresarios tamaulipecos que aseguraron a los líderes del PRI en el estado que el presidente del PAN en ese momento, Germán Martínez, les había anticipado que tras el operativo en Michoacán contra narcopolíticos, ahora le tocaría a estados gobernados por el PRI. Los priistas hicieron su trabajo en control de daños y de cohesión hacia el interior del partido. Pero también recibieron un apoyo inesperado, de acuerdo con información que tienen las cúpulas de ese partido, y provino de Medina Mora.
De acuerdo con esta información, Medina Mora recibió la documentación para proceder contra el gobierno de Natividad González Parás en Nuevo León, por presuntos vínculos de su hermano Luis con negocios de oscura procedencia -una acusación vieja en tierras regias y compartida por las élites de esa región-; contra Ismael Hernández de Durango, por la presunta relación con el cártel de Sinaloa, en especial con Ismael “El Mayo” Zambada e Ignacio Coronel; contra José Reyes Baeza en Chihuahua por la presunta relación de cuando menos un miembro de su gabinete con el Cártel de Juárez; y contra Eugenio Hernández de Tamaulipas, en la forma indirecta de ir actuar contra el ex gobernador Tomás Yarrington. Según la información en poder de las cúpulas del PRI, Medina Mora se negó a manipular la procuración de justicia con fines políticos y que fuera utilizada con un propósito netamente electoral. Ahí se firmó su suerte, confió un estratega priista.
¿Realmente pagará Medina Mora con la destitución el haber cumplido con su trabajo? No hay razones para pensar que no sea así. Hace varios meses el gobierno de Felipe Calderón viene utilizando los aparatos de inteligencia para propósitos políticos, y en especial el CISEN, que depende orgánicamente de la Secretaría de Gobernación, cuyo director, Guillermo Valdés, es íntimo amigo del Presidente, y que durante muchos años fue quien leyó las encuestas que mandaba a hacer el PAN. Dos ejemplos recientes muestran la forma burda como el servicio de inteligencia civil está actuando de manera política.
El primero fue un documento solicitado de urgencia al CISEN sobre el gobernador de Hidalgo, Miguel Osorio Chong, a fin de usarlo para modificar la decisión de construir una refinería en Hidalgo. El segundo, el sábado pasado, cuando el CISEN elaboró un reporte falso sobre una presunta reunión entre el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, y el ex presidente Carlos Salinas, que un funcionario de la Secretaría de Gobernación se lo entregó a El Universal, que difundió esa información, se cree con el desconocimiento del diario, de comenzar la guerra sucia contra el mandatario mexiquense, que es puntero indiscutible en las preferencias electorales para la contienda presidencial en 2012, y poner en entredicho la llegada de Francisco Rojas, cercano a Salinas, como coordinador de la bancada del PRI en el Congreso.
Dentro del gobierno no han entendido que los órganos de inteligencia no funcionan como policía política, sino para salvaguardar los intereses de seguridad nacional de la nación. La forma libertina como los están utilizando contra todos -desde un edificio detrás de la Lotería Nacional el CISEN tiene un centro de escuchas dirigido al Senado y a varios medios de comunicación-, regresa el delicado sistema de inteligencia y contrainteligencia civil mexicano a las épocas negras de cañerías del sistema político, donde la información se utilizaba para mermar las capacidades y las posibilidades de los actores políticos.
Se supone que era una era rebasada, pero no es así. El mal uso de los instrumentos en poder del Estado tiene consecuencias, inclusive, hacia el interior del gobierno mismo. Una de ellas es la probable salida de Medina Mora de la PGR, en represalia por haberse negado a ser un operador de campo de la ilegalidad gubernamental. El trabajo del procurador puede cuestionarse de muchas maneras y en muchos casos que tienen que ver con la procuración de justicia, y que tendrían que haber sido motivo de su remoción hace tiempo. Pero en este, que es la causal por la cual lo están enterrando, Medina Mora actuó con ética institucional, al gobierno y al Estado, aunque éstos no se hayan dado cuenta.
rrivapalacio@ejecentral.com.mx

27 ago 2009

Paradojas de las luchas de liberación

Paradojas de las ‘luchas de liberación nacional’/Shane O’Doherty. Es el primer terrorista arrepentido del IRA y autor de No más bombas, Ed. Libroslibres
Publicado en EL MUNDO, 26/08/09;
A raíz de los recientes atentados de ETA y de las operaciones policiales contra la banda y su entorno he reflexionado sobre las lecciones de 40 años de lucha violenta en Irlanda, a la que hace unos años pusieron punto final dirigentes de las diversas facciones.
Las denominadas luchas de liberación nacional son un conglomerado de numerosas contradicciones que los combatientes, sobre todo los más jóvenes, son incapaces de ver durante más o menos tiempo; sin embargo el velo se les cae finalmente de los ojos durante esos largos años en prisión -que son la recompensa principal de todo acto violento-, aunque casi nunca se les permita reconocerlo.
La primera contradicción es que los luchadores por la libertad matan a más miembros de su propio ámbito social de los que matan aquéllos que consideran sus enemigos. En Irlanda hemos tenido durante unos cuantos años una Comisión de Desaparecidos que trabajaba en la búsqueda de cadáveres de ciudadanos torturados, asesinados y enterrados clandestinamente por los luchadores por la libertad. Las diversas facciones han negado en repetidas ocasiones dichos asesinatos durante años y años, hasta que al final se han visto obligadas a reconocerlos.
No se confesaba la verdad ni a los militantes ni al sector social propio. Torturas, enterramientos en secreto y mentiras eran instrumentos aceptables en aras de una causa que se suponía que era tan noble.
La segunda contradicción es que, una vez capturados y encarcelados, los luchadores por la libertad pasan a ser expertos en los derechos de los presos y tienen que reconocer que los derechos de éstos tienen su origen en los derechos humanos que ellos mismos han violado con tanta frecuencia pero a los que ahora, una vez dentro de la cárcel, apelan constantemente. Todas y cada una de las mañanas, cada vez que se mira en el espejo del lavabo, un recluso tiene que ver el rostro de alguien que ha violado los derechos humanos y que ha causado más injusticia de la que ha reparado en toda su vida practicando el terrorismo. En la gran mayoría de los casos, eso les lleva poco a poco a un cambio de carácter.
La tercera contradicción es que esos movimientos proclaman que su objetivo es la libertad, pero niegan la libertad de pensamiento y acción tanto a sus militantes como a sus grupos sociales. En Irlanda, esa lucha está sembrada de nombres que fueron muy importantes en sus organizaciones y que cayeron en desgracia porque disintieron en nada más que una coma de la línea oficial del partido. Sus años de servicio quedaron borrados instantáneamente de la versión oficial de la lucha y ellos personalmente se vieron condenados al ostracismo de forma implacable. No sólo se aplica una mordaza de hierro a los pensamientos y manifestaciones de los presos a medida que maduran y cambian con el transcurso de los años, sino también a sus familiares y a todo disidente en potencia dentro del grupo social. Es el miedo, no la libertad, lo que se transforma en el objetivo y el instrumento principal de aquellos que todavía aspiran a que les llamen luchadores por la libertad.
Una cuarta contradicción es que, mientras muchos militantes eran asesinados por haberse chivado al considerado enemigo acerca de otros luchadores, cada uno de los movimientos que actuaba en Irlanda entablaba negociaciones con los británicos. Llegado el caso, destruía su arsenal armamentístico por sí mismo, pero todos estos contactos y negociaciones en secreto se mantenían vivos durante muchos años mientras los dirigentes de esos mismos movimientos decían a sus luchadores por la libertad que la guerra debía continuar sin ningún género de dudas. Es posible que a los dirigentes de esas organizaciones no les quede más remedio que ocultar la verdad, tanto a sus luchadores por la libertad como a sus grupos sociales, sobre esos contactos secretos con el considerado enemigo. Mentir a los militantes y al grupo social se considera algo puramente táctico; no tiene nada que ver con cuestiones morales o éticas.
Una quinta contradicción de estas organizaciones es que a todos aquellos que se involucran, ya sea en un primer momento por razones políticas o por razones culturales o filosóficas, se les considera inmediatamente comprometidos con el servicio a la lucha armada, con una especie de minicarrera armamentística y con una maquinaria asesina. Por momentos, nada hay más importante que el brazo armado de la organización y su necesidad de inflar las estadísticas de asesinatos. Al cabo de unos 40 años de lucha entre diversas facciones en Irlanda, lo único que había aumentado de verdad eran las estadísticas de las cárceles y de los entierros. No se habían levantado ni escuelas, ni hospitales, ni clínicas, ni comedores populares para los pobres o los menos privilegiados. Los únicos monumentos erigidos a la denominada noble lucha por la libertad eran los índices de asesinato de otros seres humanos y los cientos y cientos de años de sentencias de reclusión. La cultura, la filosofía y la política en su totalidad se habían puesto inicuamente al servicio del asesinato.
¿Queda algún hueco para la esperanza en este catálogo de contradicciones?
Las direcciones de las diversas facciones de Irlanda buscaron entre todas una salida al callejón sin salida de la lucha armada una vez que cayeron en la cuenta de que todo podía conseguirse mediante el proceso político democrático y que podía ponerse punto final al asesinato, la tortura y la cárcel. Este milagro se produjo en varias facciones de Irlanda aproximadamente hacia la misma época. Ex dirigentes de esas facciones han comparecido aquí durante unos cuantos años en programas de televisión para expresar que lamentan tantas décadas de violencia innecesaria. Lo impensable se ha convertido en un lugar común.
En un futuro no demasiado lejano, los vascos rechazarán toda identificación nihilista con la máquina de matar y apoyarán una política democrática sin amenazar con asesinatos o violaciones de derechos humanos. Política, cultura y filosofía se verán al fin liberados del terrorismo autóctono de los denominados luchadores por la libertad.

26 ago 2009

Paoli

Columna PLAZA PÚBLICA/
Miguel Ángel Granados Chapa
Paoli se va del PAN
Reforma, 24 Ago. 09
El jueves pasado Francisco José Paoli Bolio renunció a pertenecer al Partido Acción Nacional, al que se vinculó en 1991 y del que fue miembro sobresaliente desde 1993. Pidió al presidente del partido, César Nava, que borre su nombre del padrón de miembros por tres poderosas razones: "el partido ha dejado de ser un instrumento al servicio de los ciudadanos"; él ha dejado de ser "una persona útil al PAN como" cree "haberlo sido por más de tres lustros"; y a fin de "quedar en mejores condiciones para realizar la investigación sobre el sistema de partidos", que ha emprendido. Pues, explica, "es muy difícil que mi análisis del PAN y de los otros partidos pueda ser considerado imparcial mientras sea miembro activo" de esa organización.
Doctor en ciencias sociales, Paoli recorrió un largo trayecto político, que en ocasiones dejó espacio para una fructífera tarea académica. Además de dirigir departamentos y divisiones de estudios en la Universidad Iberoamericana, su alma mater, y en la unidad Azcapotzalco de la Universidad Autónoma Metropolitana, sirvió a esta institución como rector de la Unidad Xochimilco, y como abogado general. Su amplia producción bibliográfica muestra que aun en sus etapas de intenso activismo pudo reflexionar sobre la historia y la política de nuestro país, de las que es un profundo conocedor. Ha hecho también literatura; está por salir de las prensas su novela más reciente, que gira en torno de la vida de Justo Sierra O'Reilly y tiene como trasfondo siglo y medio de historia de su natal Yucatán y la península toda.
Desde muy joven, cuando cursaba la carrera de derecho, obedeció a su impulso de buscar o construir un espacio que ensanchara la estrecha democracia en el sistema autoritario priista en que vivimos durante décadas. Trató de aclimatar en México la democracia cristiana y en ello andaba cuando pareció surgir una posibilidad de raigambre nacional. Lo que ocurriría décadas después empezó a manifestarse en amplias porciones de la sociedad cuando Carlos A. Madrazo, despedido del PRI por la rigidez feroz de Gustavo Díaz Ordaz, se encaminó a generar una nueva opción política, recuperando valores populares y democráticos como los que animaron, aunque suena a paradoja, a Vasconcelos y Cárdenas. El Partido de la Patria Joven -el bautizo corrió a cargo de Paoli- se anunció como una promesa feraz que no pudo fructificar por las vacilaciones de su inspirador y luego, de modo más definitivo, por su muerte, que tardíamente su hijo Roberto ha tenido como resultado no de un accidente sino de un atentado.
Frustradas esas primeras esperanzas, Paoli se adhirió a la que promovía Heberto Castillo. A su lado, como dirigente del Partido Mexicano de los Trabajadores, Paoli se aproximó a la meta de los políticos de buena cepa, aquella en la que se sustituyen ideales y sueños por proyectos. No pudo concretarlos cuando el PMT se unió a la izquierda comunista para crear el Partido Mexicano Socialista.
Tras un breve receso, Paoli atendió la invitación de su amigo y contemporáneo Diego Fernández de Cevallos quien propició, sin forzar su ingreso al partido, que Paoli fuera diputado federal. Luego, afiliado ya al PAN, se desempeñó como un activo y leal militante. En su carta de renuncia, Paoli recuerda a Nava que fue miembro de la Asamblea de Representantes, elegido por mayoría en su distrito; secretario de estudios del comité nacional presidido por Felipe Calderón; y miembro del propio comité encabezado por Luis Felipe Bravo Mena. Fue consejero nacional durante seis años, coordinó la elaboración de la plataforma legislativa en 1997, mismo año en que volvió a la Cámara. Fue en esa histórica legislatura -la primera donde el PRI no contó con la mayoría- subcoordinador de la bancada panista, y su eminencia en la nueva forma de conducir los trabajos legislativos se expresó en el papel que tuvo en la reforma a la Ley orgánica y en ocupar la primera presidencia de la Cámara elegida por un periodo anual, no mensual.
Durante casi tres años, fue subsecretario de desarrollo político de la Secretaría de Gobernación, cuyo titular era Santiago Creel, a quien Paoli manifestó su desacuerdo, desde una perspectiva ética, jurídica y política, por otorgar a Televisa permisos para establecer centros de apuestas, que se han multiplicado para daño de la juventud. Y todavía realizó tareas programáticas para el gobierno de Calderón. "Agradezco -dice a Nava- las encomiendas de todas esas tareas y responsabilidades, que me hicieron posible servir a México como miembro del PAN".
Pero ese partido, según su parecer, ha abandonado algunos de sus principios y modos: "En la mayoría de los casos para la selección de candidatos a diputados federales, no hubo respeto a los principios y procedimientos democráticos... sino que las decisiones se tomaron en la cúpula del partido" se ejercieron "presiones sobre precandidatos que no eran del gusto de la dirigencia nacional. En la expresión de convicciones que lo llevaron a enfrentarse a Manuel Espino, Paoli denuncia que el PAN "ha sido penetrado por grupos ultramontanos de extrema derecha que tienen privilegios para el lanzamiento de candidatos, nombramientos gubernamentales y paragubernamentales, en los equipos del gobierno nacional, de los estados y los municipios".
La renuncia de Paoli debería ser un insumo para la Comisión de análisis y reflexión creada a regañadientes ante el desastre del 5 de julio. Pero temo que en vez de estudiarla se le aseste trato de desertor.

***
Lamenta Nava renuncia de Paoli Bolio
Bolio renunció al PAN por considerar que el partido dejó de estar al servicio de los ciudadanos, informó ayer Miguel Ángel Granados Chapa
Nota de Carole Simonnet
Reforma, 25 agosto 2009
El dirigente nacional del PAN, César Nava, lamentó la renuncia de Francisco Paoli Bolio a su militancia en el partido.
"El doctor Paoli Bolio será recordado como lo que fue, como un panista ejemplar y como un amigo. Vino al PAN, contribuyó, dejó mucho y se fue por decisión propia.
"He podido hablar con él, extenderle y hacerle patente que lamento su decisión pero la respeto como una convicción personal y le he reconocido y agradecido en nombre del partido lo que hizo durante años de militancia", dijo Nava en conferencia de prensa.
En en la edición de ayer de REFORMA, Miguel Angel Granados Chapa informó en su columna Plaza Pública que Bolio envió una carta a la dirigencia blanquiazul en la que explica que deja su militancia porque el PAN ha dejado de ser un partido de ciudadanos y desea dedicarse al estudio de los partidos políticos.
Nava destacó su trayectoria y le deseó éxito en su nueva aventura.
"Es un hombre que vino desde la izquierda, la democracia cristiana y que en el PAN tuvo tareas importantísimas como legislador local y como legislador federal y también como responsable de la elaboración de varias plataformas del partido.
"Será recordado como un buen compañero, como un buen amigo y le deseamos toda la suerte en sus próximas tareas académicas a las que ha anunciado se incorporará", expresó el líder nacional del blanquiazu
l.

La diplomacia vuela bajo/Enrique Krauze

La diplomacia vuela bajo/Enrique Krauze  REFORMA, 4 octubre 2026; Ante el pleno de la ONU, el presidente de los Estados Unidos lanzó a Méxic...