JUAN VELEDÍAZ/ columna.
Revelaciones e imprecisiones
La historia atrapa desde el inicio porque no es usual que el hijo mayor del hombre que controla el tráfico de drogas en el país, revele episodios desconocidos de la organización asentada en Sinaloa.
Con esa baza de por medio, al pasar las primeras páginas del libro “El Traidor”, escrito y publicado hace unas semanas por la colega Anabel Hernández, brotan de inmediato imprecisiones que sin demeritar el trabajo, le restan calidad periodística.La fuente principal se llamó Fernando Gaxiola quien se presentó como abogado de Vicente Zambada Niebla, hijo de Ismael “el Mayo” Zambada García. Gaxiola la contactó poco después de que publicó su libro “Los señores del narco” a principios del 2011, desde entonces tuvo contacto con él hasta finales del año 2015 cuando murió.
Por medio del abogado, la reportera recibió los escritos hechos en prisión de Zambada Niebla, que son presentados a manera de un diario. Una de las joyas periodísticas es el autoretrato del “Vicentillo”, donde se dibuja con cara de payaso y es la portada del libro.


