O Jefa de Estado o dirigente de su movimiento?
Por Fred Alvarez Palafox
@fredalvarez
Hay mañaneras en las que el lenguaje de la diplomacia abandona el terciopelo para volverse piedra. Hoy, la narrativa desde el atril presidencial no fue de concesiones, sino de definiciones cortantes. Ante el ruido denso que llega del norte —ese eco turbio del caso Sinaloa y los operativos en Chihuahua— la Presidenta Sheinbaum ha trazado una línea en la arena. Su hoja de ruta frente a Washington se lee en cuatro pilares: soberanía, responsabilidad compartida, confianza mutua y una cooperación que se niega, tajante, a la subordinación.
La confianza ha sido perdida con lo que ello implica.
Por un lado, la c. Presidenta afirma sentirse fuerte. Ante los micrófonos, asegura que no le afectan las columnas políticas que la sitúan entre la espada y la pared. "En México decidimos los mexicanos", sostiene con tono imperturbable. Pero en la alta política, la fortaleza no se anuncia: se percibe. Y la percepción que queda en el aire es la de una mandataria que, ante la crisis con Estados Unidos, ha decidido actuar más como una dirigente de partido que como una Jefa de Estado. Escuchamos una voz que proyecta igualdad y nos recuerda que el respeto no debe ser un adorno retórico, sino una práctica cotidiana; sin embargo, el eco de sus palabras choca con una realidad que se espesa cuando surgen los nombres propios.
El cristal de la justicia
Cuando el tema toca a Rubén Rocha Moya o a los agentes caídos en Chihuahua, la crónica se desplaza del tablero diplomático al terreno de la ética. La Presidenta se refugia en la presunción de inocencia, un escudo que hoy parece inexpugnable para los propios, pero que en el pasado reciente —con figuras como García Luna— se convirtió en sentencia sumaria.
(ignorar desconocer como funciona la justicia de EU; en el caso de Garcia Luna se le aplaudió)
Resulta inevitable notar la ironía de los tiempos. Parecería que la vara de la justicia mide según el color del cristal con que se mira; una actualización de la vieja máxima: "A los amigos, justicia y gracia; a los enemigos, la ley a secas". En este ajedrez del poder, la memoria suele ser selectiva, pero el rigor de la coherencia no olvida.
El veredicto de los mercados
Más allá del discurso, la realidad tiene "otros datos" que no emanan de la voluntad política, sino de los indicadores financieros. Mientras en la capital se habla de soberanía, en Nueva York se habla de riesgo. La calificadora Standard & Poor’s ya ha puesto la nota de Sinaloa en revisión negativa. La desconfianza se traduce en dinero caro para un estado con la liquidez al límite.
A esto se suma la sombra de Donald Trump, quien utiliza la seguridad como palanca para amagar al T-MEC. La soberanía se enfrenta hoy a la crudeza de un mundo interconectado donde, cuando la confianza se rompe, las fronteras se elevan y el margen de maniobra se estrecha peligrosamente.
El espejo incómodo de la FGR
El quid de la cuestión es que Palacio ha puesto todos los huevos en la canasta de una FGR cuyo capital de confianza se erosiona. El reporte de Abel Barajas en Reforma hoy, nos pone frente a un espejo incómodo: una Fiscalía en letargo sospechoso sobre el caso de Héctor Melesio Cuén.
Recordemos aquel 25 de julio de 2024. Mientras el país procesaba la "extracción" de Ismael "El Mayo" Zambada, en Culiacán se apagaba la vida de Cuén. Lo que intentaron vendernos como un burdo intento de robo en una gasolinera —un montaje que se desmoronó por su propia fragilidad— terminó revelándose como una tragedia en la finca Huertos del Pedregal. Hoy, no hay rostros tras las rejas por aquel montaje, solo un silencio que asfixia la transparencia y una fiscalía que parece rendirse ante el calendario.
El laberinto del olvido
Para cerrar el cuadro, como en los mejores tiempos del viejo PRI, los líderes sindicales han salido en bloque a respaldar a la Presidenta frente a las presiones externas. Es el corporativismo de siempre intentando blindar una grieta que es, en el fondo, institucional.
En este laberinto de omisiones y respaldos, el único que camina sin obstáculos es el olvido. Porque en este drama, cuando la ley se vuelve esquiva y se subordina a los tiempos políticos, termina siendo cómplice de la sombra. Como diría el poeta: a veces el tiempo no cura, solo entierra.
PD: El 26 de julio de 2024, apenas un día después de los hechos, la FGR abrió la carpeta SON/HSO/0001/882/2024 por delitos que van desde el vuelo ilícito hasta la traición a la patria. Sin embargo, desde agosto de 2024, la institución parece haber decidido que hay nombres que es mejor no investigar. (Ref: Evade FGR investigar a Rocha desde 2024, Abel Barajas; Reforma, 1 de mayo de 2026).
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