18 may 2026

Entre el discurso de Palacio y la realidad / Fred Alvarez

 Entre el discurso de Palacio y la realidad 

Por Fred Alvarez Palafox

@fredalvarez

—¿Qué riesgos ve usted de que estas personas que se entregaron, dentro de lo que pudieran declarar a Estados Unidos? —se le preguntó a la presidenta en la mañanera de este lunes 18 de mayo.

—Ningún riesgo, ninguno; fue una decisión de ellos entregarse y no hay ningún riesgo, ninguno —respondió, pero con una expresión no verbal de preocupación.

Posteriormente, se le cuestionó si no ve riesgos de que Morena sea declarado en EE. UU. como organización terrorista, y afirmó que no.

Mmm...

Claudia Sheinbaum intentó hoy disipar la tormenta en la mañanera. Sin embargo, detrás del eco de la negativa, su lenguaje no verbal delataba otra historia: una tensión contenida y un semblante de preocupación que contradecía la absoluta calma de sus palabras.

La entrega voluntaria en EU de Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega —piezas clave de la seguridad y las finanzas en el Sinaloa de Rubén Rocha Moya— no es un trámite ordinario; es un sismo político cuyas réplicas apenas comienzan a sentirse.

Objetivamente, la narrativa oficial busca la descompresión inmediata replegándose en la soberanía. "Fue una decisión de ellos", dice Palacio Nacional. Pero en la geopolítica penal de Washington, las entregas voluntarias rara vez son actos aislados de conciencia; suelen ser el prólogo de pactos de cooperación. No estamos ante mandos medios, sino ante los hombres que custodiaban las armas y administraban los dineros públicos en plena fractura del Cártel de Sinaloa. Lo que ellos declaren ante las agencias norteamericanas abre un boquete de incertidumbre que ningún guion de prensa puede controlar.

A esto se suma la paradoja de la Unidad de Inteligencia Financiera (la UIF). Justificar el congelamiento de las cuentas del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya, como un acto "preventivo y automático" gatillado por alertas bancarias desde el norte, devela una verdad incómoda: nuestra soberanía financiera reacciona, en la práctica, como un eco directo de las decisiones judiciales de Estados Unidos.

Mientras tanto, frente a los amagos de Donald Trump de clasificar los cárteles como organizaciones terroristas, la diplomacia mexicana se refugia en el espejo del nacionalismo: "en México gobierna el pueblo". Un bálsamo eficaz para el consumo interno, pero sumamente frágil ante el pragmatismo de una administración republicana dispuesta a usar la seguridad como moneda de cambio comercial.

Es institucionalmente lógico que una Jefa de Estado no muestre vulnerabilidad ni litigue en un micrófono. Pero el análisis frío de los hechos evidencia la brecha entre el control del escenario y la realidad. La calma se decreta en la mañanera de Palacio, sí; pero bajo las aguas mansas del discurso, la marea de la justicia estadounidense sigue moviendo, con fuerza contenida, las verdaderas placas tectónicas del poder.

Lo que viene es inédito!, y si se suma a que no tenemos embajador peor..

P. D. Por cierto, Raymundo Riva Palacio pone hoy el dedo sobre una llaga profunda: la simulación institucional disfrazada de justicia. En su columna Estrictamente Personal, en El Financiero, desentraña un ejercicio de "engañar con la verdad", donde el aparente golpe de timón contra la red de complicidades en Sinaloa no es más que una puesta en escena calculada. El bloqueo de cuentas a Rubén Rocha Moya llegó con una "eternidad financiera" de retraso: la CNBV actuó el 6 de mayo, ocho días después de la acusación formal de Estados Unidos.

El columnista evoca con ironía los tiempos en que se acusaba a la UIF de descongelar cuentas por un minuto a cambio de un porcentaje. Aquí ni hizo falta corrupción activa; la calculada lentitud del Estado regaló una semana limpia para mudar capitales y diluir el rastro del dinero del narcotráfico. La radiografía detalla la contención del daño desde Hacienda, limitando los datos a la FGR para imponer una exoneración fast-track a Rocha Moya, en sintonía con la narrativa de Omar García Harfuch en la mañanera de hace unos días.

pero lo verdaderamente sintomático —y el mayor destello de dignidad en este relato— es la rebelión de los mandos medios: al menos cinco funcionarios prefirieron renunciar antes que firmar un documento que violaba el debido proceso para decretar una inocencia sin investigar. Una silenciosa resistencia civil, de cuello blanco, frente a la consigna política. Recomiendo ampliamente leer su columna.

https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/raymundo-riva-palacio/2026/05/19/enganar-con-la-verdad/


No hay comentarios.:

Entre el discurso de Palacio y la realidad / Fred Alvarez

 Entre el discurso de Palacio y la realidad  Por Fred Alvarez Palafox @fredalvarez —¿Qué riesgos ve usted de que estas personas que se entre...