18 may 2026

Reportero del El Financiero, cuestiona severamente a CSP sobre el Sinaloa

@fredalvarez

La mañana transcurría entre el fuego cruzado de la prensa y las definiciones tajantes del poder. Eduardo Ortega, reportero de El Financiero, puso sobre la mesa los hilos más tensos de la agenda binacional: la entrega voluntaria de exfuncionarios sinaloenses a las autoridades de Estados Unidos, los amagos de catalogar a organizaciones mexicanas como terroristas y el eterno estira y afloja de la seguridad compartida. La respuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum no se hizo esperar, hilando una narrativa enfocada en la soberanía, el desmarque del pasado y las reglas claras del juego diplomático para intentar disipar la tormenta que soplaba desde el norte. Sin embargo, detrás del eco de sus negativas, su lenguaje no verbal delataba otra historia: una tensión contenida y un semblante de preocupación que, por momentos, contradecía la absoluta calma de sus palabras.

Frente a la entrega en el extranjero de Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, y Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas, la mandataria se mostró imperturbable, repitiendo un "ningún riesgo, ninguno" con el aplomo de quien asegura no tener nada que ocultar. Para Sheinbaum, el fantasma del "narcogobierno" no es más que una campaña construida por los intelectuales y comentócratas de los periodos salinista y calderonista, a quienes acusó de haber callado en la época de Genaro García Luna. Para sostener el peso de su postura, contrastó con frialdad las cifras de capturas de objetivos prioritarios entre administraciones; señaló que mientras en el sexenio anterior se detuvo a 39 líderes relevantes de distintos grupos delictivos, la administración actual, en apenas año y medio de gestión, ya suma 56 líderes de alto perfil y 672 detenciones clave, alcanzando cerca de 50 mil capturas totales de todas las organizaciones.

El cuestionamiento sobre las declaraciones de Donald Trump respecto a un México supuestamente gobernado por el narcotráfico fue revirado con fina diplomacia. La presidenta aclaró que, en sus conversaciones privadas, el mandatario estadounidense jamás se refiere a ella en esos términos, y recordó que la postura mexicana es invariable porque en este país gobierna el pueblo. Pese a la retórica, la cooperación técnica no se detiene y la densa agenda de visitas de alto nivel procedentes de Washington así lo demuestra. 

Para los próximos días se espera el arribo del titular del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, seguido el lunes por una reunión con Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas, para culminar el próximo 27 de mayo con un encuentro clave con el embajador Greer.

El núcleo del mensaje presidencial se volcó entonces hacia la corresponsabilidad. Evocando la época de Felipe Calderón, cuando las agencias estadounidenses operaban libremente en territorio nacional al margen de la Constitución, la presidenta trazó una línea fronteriza infranqueable que exige coordinación pero con soberanía, bajo la premisa de que cada país debe operar exclusivamente en su propio territorio. Bajo esta óptica, Sheinbaum argumentó que la mejor manera en que Washington puede apoyar a México no es enviando tropas o agentes, sino asumiendo sus propias tareas en tres frentes críticos: atender el consumo interno de drogas a través de la prevención y la salud pública, frenar el tráfico de armas de alto poder hacia México —dado que el 75 por ciento del arsenal de los cárteles proviene del mercado estadounidense—, y combatir el lavado de dinero dentro de su propio sistema financiero. "Nos pueden ayudar con información, bienvenidos... pero, sobre todo, ayúdennos allá. Aquí quien tiene que operar son las instituciones de la ley en México", sentenció, evocando la gesta histórica de Lázaro Cárdenas con la expropiación petrolera para ilustrar que el país es plenamente capaz de resolver sus propios desafíos de seguridad.

Hacia el cierre del encuentro, se disiparon las dudas sobre la situación del gobernador con licencia cuyas cuentas bancarias fueron congeladas por la Unidad de Inteligencia Financiera. Lejos de tratarse de una cacería de brujas o de una investigación activa nacida en el aparato político mexicano, Sheinbaum explicó que se trata de un mecanismo preventivo y automatizado. Debido a los convenios internacionales y a la estrecha relación entre la banca mexicana y la estadounidense, la emisión de una orden de aprehensión en el país vecino contra diez personas activó de forma inmediata estos protocolos internacionales de contención financiera, demostrando que, a veces, el sistema simplemente opera por su propio peso e inercia.

Mmm

Textual.

PREGUNTA: Gracias, Doctora. Buenos días. Eduardo Ortega, del periódico El Financiero.

Doctora, yo le quiero preguntar sobre lo que se dio a conocer el viernes sobre estas personas, que fue el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida; y el de Finanzas, Enrique Díaz Vega, que se entregaron a las autoridades estadounidenses.

En este sentido, yo le quiero preguntar: ¿qué riesgos ve usted de que estas personas se entregaron, en torno a lo que pudieran declarar allá en Estados Unidos?

 CLAUDIA SHEINBAUM : Ningún riesgo, ninguno. Fue una decisión de ellos entregarse. Y no hay ningún riesgo, ninguno.

PREGUNTA: Doctora, usted ayer mencionaba en su discurso en Mérida que “nada ni nadie va a detener la Transformación, porque aquí no mandan intereses extranjeros”, decía usted.

En este sentido, y dado el contexto que hay en la relación con Estados Unidos, yo le quiero preguntar si ¿usted no ve riesgo de que Morena sea declarado como una “organización terrorista” por los presuntos vínculos que tiene con los cárteles en México?

,CLAUDIA SHEINBAUM : No, ningún riesgo.

Miren, es interesante e importante hablar de lo que está pasando y decirlo muy claramente:

¿Qué cambió en México, en el 2018?

Llegó un gobierno que impulsó un nuevo modelo económico.

Un gobierno que no gobierna con los intereses económicos… Bueno, que gobernamos para todos, pero que gobierna para el pueblo de México.

Fueron 36 años de gobiernos vinculados con los grandes intereses económicos de México y del exterior.

¿Quiénes son los que ahora escriben de manera muy mentirosa, por cierto, de que “hay narcogobierno”, de que “hay narcopartido”? ¿Quiénes son?

Las plumas del viejo régimen. Así de sencillo:

Riva Palacio, director de Notimex de Salinas de Gortari.

Todos. Aquí puedo... Los “intelectuales” que fueron coptados por Salinas de Gortari cuando llegó al gobierno y que después vivieron al amparo del poder público.

Esos que hablaban maravillas de García Luna.

Esos que estaban pegados a García Luna.

Esos que nunca cuestionaron que el pueblo de México no tuviera aumento de salario.

Esos que nunca cuestionaron a Calderón.

Todas esas plumas de todos los medios de comunicación: los medios, los comentócratas, los que hablan en la televisión, que dicen “es que la Presidenta está… Que rompa el pacto criminal”. ¿Cuál “pacto criminal”?

Los partidos políticos de derecha.

Todos ellos son los que ahora dicen que “hay vínculo con las organizaciones delictivas”.

Fíjense las mentiras que han llegado a decir:

Que “en el periodo del Presidente López Obrador no hubo detenciones”.

Hoy le pregunté al General secretario: “¿cuántas detenciones de cuántos líderes de grupos delictivos hubo en el sexenio pasado, relevantes?”:

39 de distintos grupos delictivos.

Y en total, 666. Hubo cerca de 45 mil; pero, detectados como grupos o líderes relevantes del narcotráfico.

Y en nuestro sexenio: 672 y 56 relevantes. Ha habido cerca de 50 mil detenidos en año y medio; pero relevantes, 672 y 56 muy relevantes de todos los grupos delictivos.

Entonces, ¿de dónde viene toda esta campaña?

PREGUNTA: Doctora, pero ¿no quien…? ¿La principal persona que habla sobre este, de que “México está gobernado por los narcos”, no es el presidente Trump?

 CLAUDIA SHEINBAUM: El presidente Trump lo ha dicho, pero cada vez que hablamos no me lo dice a mí.

Ha dicho: “en México hay gobiernos de narcos”, pero no se refiere a la Presidenta.

Y, además, siempre le he dicho: “no es cierto, presidente Trump. En México gobierna el pueblo de México”.

PREGUNTA: ¿En su conversación con el presidente Trump habló de estos temas, Doctora?

CLAUDIA SHEINBAUM  Hablamos de la relación que hay con Estados Unidos.

¿De qué hablamos?

Viene esta semana el director de… —¿Cómo se llama?—.

INTERVENCIÓN: Departamento de Seguridad Nacional.

 CLAUDIA SHEINBAUM: Departamento de Seguridad Nacional, viene el jueves; va a estar aquí jueves y viernes.

El lunes viene Sara Carter, directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos. 

Y después, viene el embajador Greer, el 27 de mayo.

PREGUNTA: En temas de seguridad en específico, ¿qué fue lo que se abordó con el presidente Trump?

PREGUNTA: Que viene el secretario del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, el jueves, para seguir en colaboración y coordinación; y Sara Carter.

Sara Carter es quien dirigió el documento que presentamos aquí, que presentó Luisa y Roberto, de la visión de la prevención. Entonces, nos interesa mucho hablar con ella.

¿Porque cuál es la mejor manera en que Estados Unidos tiene para apoyar a México? ¿Cuál es la mejor manera? Disminuyendo el consumo, evitando que entren armas a México, es la mejor manera que Estados Unidos tiene.

Y combatiendo a los cárteles que operan en Estados Unidos, porque —como lo he dicho— ¿quién distribuye la droga en Estados Unidos?, ¿quién vende la droga en Estados Unidos?

Entonces, si Estados Unidos quiere ayudar a México para disminuir la violencia en México, lo mejor que puede hacer es atender la prevención, la salud pública. Afortunadamente, hoy lo reconocen en un documento.

¿Qué otra cosa puede hacer? Disminuir la entrada de armas de Estados Unidos a México para no fortalecer a los grupos delictivos.

¿Qué otra cosa puede hacer? Combatir el lavado de dinero en Estados Unidos. Porque cuando se vende la droga en Estados Unidos, ¿dónde queda ese dinero?

Entonces, por eso decimos: “coordinación”. Y cada uno opera en su territorio.

Información, claro que sí, pero cada quien opera en su territorio.

¿Por qué digo que “no hay riesgo, ninguno”?

Porque como lo he dicho hasta ahora: si hay pruebas, que la Fiscalía actúe. Nosotros no tenemos nada, absolutamente nada que esconder.

Y no hacemos ningún pacto de ningún tipo, ni con criminales ni de cuello blanco, ni criminales comunes, ni criminales de la delincuencia organizada.

¿Por qué hemos podido disminuir en 40 por ciento los homicidios? Pues porque estamos actuando todos los días.

Entonces, ahora son todos estos que estuvieron de acuerdo con la guerra contra el narco, que estuvieron de acuerdo con la intervención de Estados Unidos en México.

Porque hay que decirlo así. En la época de Calderón las agencias de Estados Unidos operaban en territorio con la Marina y con… principalmente con la Marina, en una visión, además, de eliminar a cualquier persona fuera del marco constitucional. Esa era la participación.

Estados Unidos quiere que vuelva a ser igual. ¿Y qué hemos dicho? No.

No puede ser igual, ¿por qué?, pues porque nosotros somos un país libre, independiente y soberano.

Y nos pueden ayudar, la mejor forma que nos ayuden es atendiendo lo que tienen que atender en Estados Unidos.

¿Nos quieren ayudar con información? Bienvenidos.

Pero en México tienen que operar necesariamente las instituciones mexicanas, no puede operar Estados Unidos. Se llama: “soberanía”. 

Y no podemos olvidar, los mexicanos, lo que ha costado la soberanía y la independencia de México.

Esta idea de que “operando el ejército estadounidense en México nos va a ayudar”, no es correcta.

Nos pueden ayudar con información, nos pueden ayudar con… pero, sobre todo, ayúdennos allá: eviten que entren armas a México, disminuyan el consumo, porque aquí quien tiene que operar son las instituciones de la ley en México.

No podemos olvidar, de ninguna manera, que somos un país independiente y soberano.

Me recuerda esta idea que tienen algunos de la oposición, de cuando Lázaro Cárdenas expropió el petróleo, que las empresas petroleras internacionales decían: “es que México no va a poder porque no tiene buenos ingenieros. Tenemos que ayudarles, tenemos que ir allá. El petróleo tiene que ser de las empresas extranjeras”. Y Pemex salió adelante.

Es lo mismo ahora con la seguridad.

Requerimos… ¿Qué apoyo necesitamos?

Atiendan el consumo de droga allá.

Atiendan la entrada de armas de Estados Unidos a México.

Y con información, por supuesto, colaboramos, pero aquí operan las instituciones mexicanas.

PREGUNTA: Doctora, ¿y usted a qué atribuye que las autoridades de Estados Unidos en distintos niveles sean tan incisivos a la hora de insistir en combatir “la narcopolítica” en México?

 CLAUDIA SHEINBAUM: Bueno, es parte también de su narrativa.

Fíjense, ayer salió un artículo en New York Times y el ejemplo… Por cierto, de la misma reportera que hizo el reportaje del fentanilo, que se cocinaba, que aquí se demostró por la Secretaría de Marina que era imposible lo que se decía en ese reportaje; y al mero final del reportaje pone el ejemplo de García Luna como la prueba contundente.

Es como cuando entra el presidente Trump y sacan un artículo, o bueno, sacan un Decreto de la Casa Blanca, y el ejemplo que ponen es García Luna.

Entonces, que quede muy claro: nosotros no vamos, bajo ninguna circunstancia, a cubrir a nadie.

Pero ¿por qué están interesados tanto en México?

Bueno, que atiendan allá primero.

¿Qué tienen que atender allá, primero que nada? El consumo, la entrada de armas.

¿Por qué tienen la delincuencia organizada armas de alto poder? ¿De dónde vienen? 75 por ciento —dicho por el propio Departamento de Justicia de Estados Unidos— vienen de Estados Unidos.

En el último documento que sacan de la atención a las drogas ―que presentamos aquí― dicen que “uno de los elementos principales es disminuir el tráfico de armas a México”.

¿Qué hacemos nosotros?

Atender la violencia generada por los grupos delincuenciales vinculados con el tráfico de drogas.

¿Cómo? Con una estrategia que está dando resultados.

¿Estamos de acuerdo en que haya vínculo de algún funcionario con la delincuencia organizada? ¡No, claro que no!

Pero, ahora resulta que toda la comentocracia, todos los medios de comunicación, dicen: “que la Presidenta entregue a los 10”. 

Bueno, que haga la Fiscalía su investigación.

Porque no se nos puede olvidar, nunca, que primero que nada es la soberanía. Y la soberanía tiene que ver con el gobierno del pueblo y, al mismo tiempo, combatir a la delincuencia y la violencia en México. Pero tiene que quedar muy claro los límites de la intervención, siempre.

PREGUNTA: Claro.

Finalmente, Doctora, quiero preguntarle si, nada más, ¿cuál sería la razón por la que la UIF congeló las cuentas del gobernador?

 CLAUDIA SHEINBAUM: Van a sacar, les pregunté, van a sacar un comunicado en un rato. Les pedí que lo sacaran.

Plantea que es de una manera preventiva, ahí se va a explicar en el documento. 

Dado que hay una orden de aprehensión en Estados Unidos contra 10 personas: los bancos de aquí, como tienen relación con los bancos de allá, toman una serie de medidas y de manera automática preventivamente lo hace la UIF.

PREGUNTA: ¿No es que la UIF esté investigando al gobernador con licencia?

 CLAUDIA SHEINBAUM : No, ahí lo va a explicar en el documento cómo son mecanismos automáticos que se dan en cualquiera de los casos.

PREGUNTA: Gracias, Doctora.


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