¡Y ahora un auto bomba!, ¿que sigue?
Por Fred Alvarez Palafox…
El domingo por la noche, la cotidianidad de Ojocaliente, Zacatecas se hizo añicos. A las 20:00 horas, el centro del municipio no vibró por la víspera de la coronación de su reina de la feria, sino por la brutal onda expansiva de un auto bomba detonado frente a la comandancia de la Policía Municipal. Las imágenes difundidas son crudas: patrullas calcinadas, once vehículos de ciudadanos en llamas y familias corriendo despavoridas por la calle González Ortega para salvar la vida. El saldo humano, que siempre es el factor más doloroso, dejó a seis civiles y un policía lesionados.
La pregunta que se plantea es inevitable y urgente: ¿quiénes son los responsables y dónde está la inteligencia que el Estado presume?
La respuesta oficial inicial, lejos de brindar certeza táctica, evidenció la confusión de las autoridades. El secretario de Gobierno de Zacatecas modificó su versión en cuestión de horas, pasando de afirmar que un artefacto fue arrojado desde un vehículo en movimiento, a confirmar que el explosivo fue colocado deliberadamente en un auto estacionado. Mientras desde los canales gubernamentales se afirmaba rápidamente que la situación estaba "bajo control", la realidad en el terreno obligaba a paralizar la vida civil. El municipio tuvo que cancelar escuelas, suspender la atención administrativa y frenar de golpe las festividades religiosas de la Virgen de los Milagros. Un pueblo entero quedó sometido al toque de queda impuesto por el miedo.
Este acto de terror no es un hecho aislado, sino la prueba de una escalada que ha rebasado las estrategias preventivas. Se trata de tres ataques con explosivos en menos de una semana en la entidad: el 27 de agosto en Tabasco, el 29 de agosto con una motocicleta bomba en Villa García, y ahora Ojocaliente. Cuando el miedo obliga a frenar la vida diaria, queda claro que el control territorial lo ejerce quien detona el pánico, no quien redacta los boletines oficiales.
Las declaraciones del Fiscal estatal, Cristian Paul Camacho, hoy en Radio Fórmula, revelan la cruda paradoja de la seguridad en Zacatecas: existe una asombrosa agilidad forense para explicar la tragedia, pero una ceguera operativa absoluta para prevenirla. Horas después del atentado, el Estado ya sabe que el auto bomba tenía reporte de robo en Jalisco desde abril de este año. Sabe, por la confesión de un sicario de apenas 18 años capturado el sábado, que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) orquesta esta escalada. Conoce detalladamente que utilizan niples rellenos de pólvora comprimida como artefactos improvisados. Sin embargo, toda esta certidumbre balística de nada le sirve a los heridos por la onda expansiva. El anuncio de que el Gabinete de Seguridad federal refuerza los operativos llega, como suele suceder, sobre los escombros.
Es aquí donde la ausencia de innovación estratégica resulta francamente incomprensible. La inteligencia estatal no puede seguir operando como un servicio de autopsias tácticas. Frente a la constante repetición de estos actos, la sociedad exige respuestas a la altura de la amenaza; no bastan los operativos reactivos cuando la delincuencia ya tiene el poder de dictar si los niños pueden o no ir a la escuela.
Resulta inadmisible que sigamos preguntándonos por qué no se ha desplegado una flota de drones de vanguardia y vigilancia aérea ininterrumpida que nos permita ir un paso adelante del peligro. El Estado debe ser el escudo y los ojos en el cielo que detecten el terror antes de que nos arrebaten la vida civil.
PD:. Bajo el velo de la cooperación bilateral, se teje una nueva y silenciosa red de vigilancia sobre territorio mexicano que transformará la manera en que el Estado observa la vida digital. El Gobierno de E ha decidido equipar a la FGR con PenLink PLX, un sofisticado y expansivo sistema de espionaje que, paradójicamente, fue desechado en su propio país hace apenas dos meses en medio de agudas críticas por su potencial para vulnerar la privacidad ciudadana.
Esta cesión tecnológica dibuja un escenario inquietante: las herramientas consideradas demasiado invasivas en el norte encontrarán un nuevo hogar en las 140 estaciones de trabajo de la FEMDO, la fiscalía mexicana especializada en delincuencia organizada. La capacidad de este ojo cibernético resulta abrumadora, pues permitirá vigilar en tiempo real a mil 500 objetivos de forma simultánea. Sin descanso, el sistema es capaz de escudriñarlo todo, desde llamadas telefónicas y mensajes de texto hasta la actividad web más recóndita, abarcando las redes 3G, 4G, 5G y las que estén por venir. La vida íntima de quienes caigan bajo la mira será procesada por motores de inteligencia artificial encargados de tejer y deducir conexiones ocultas entre rutinas, ubicaciones geográficas y redes sociales.
El trasfondo de esta donación no busca únicamente dotar de más músculo a las autoridades mexicanas, sino garantizar que la información recolectada fluya sin fronteras. El sistema exige que todos los archivos interceptados sean absolutamente interoperables con las agencias estadounidenses, consolidando así una gigantesca base de inteligencia compartida para investigaciones conjuntas.
A este arsenal invisible se suma una segunda herramienta vital para rastrear el dinero del crimen moderno: el sistema Reactor de Chainalysis. Con una inversión de más de un millón de dólares por parte del gobierno estadounidense, nueve dependencias de seguridad en México podrán ahora desenmascarar el flujo de transacciones en criptomonedas. Los funcionarios mexicanos, unos 50 de ellos capacitados en silencio desde 2024, podrán seguir el rastro digital a través del laberinto del blockchain hasta revelar al beneficiario final de los fondos ilícitos.
Lo que los documentos oficiales presentan como un simple acuerdo técnico es, en realidad, el inicio de una era de escrutinio profundo. Mientras las autoridades se preparan para encender estas herramientas invisibles, queda latente la misma preocupación que apagó estas pantallas en Estados Unidos: la inmensa dificultad de proteger la intimidad humana cuando la tecnología tiene el poder de observarlo absolutamente todo. (Nota de Victor Fuentes en Reforma).
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La columna Estrictamente Personal de Raymundo Riva Palacio, publicada hoy en El Financiero bajo el título "Choque fratricida", traza un mapa de tensión donde las lealtades del pasado colisionan frontalmente con la urgencia política del presente. Para fundamentar esta tesis, el texto disecciona tres frentes abiertos que exhiben las fisuras del oficialismo.
Primero, el tablero estatal como campo de batalla. Gobernadores como Rubén Rocha Moya en Sinaloa y Mara Lezama en Quintana Roo no aparecen como mandatarios autónomos, sino como piezas de un territorio en disputa. La narrativa sugiere que cada escándalo o intento de imposición política es, en realidad, un choque de fuerzas entre la autoridad institucional de la actual presidenta y la innegable sombra operativa del expresidente.
Segundo, el peso de los legados inconfesables. Riva Palacio lanza una acusación de grueso calibre sobre una estructura paralela. Al vincular a figuras clave del movimiento —como el general Audomaro Martínez y Adán Augusto López— con intereses del crimen organizado y una presunta red de espionaje ruso, saca el conflicto de la arena puramente interna para convertirlo en un foco rojo de geopolítica para Washington.
Tercero, la inevitabilidad de la ruptura. La premisa de fondo es clara: compartir el membrete partidista de Morena ya no basta cuando las urgencias por el control territorial y los compromisos de facción difieren de manera tan radical.
La soledad del segundo piso
Aunque la transición gubernamental prometía un relevo ordenado de convicciones, como advierte la propia columna, los pasillos del poder cuentan hoy una historia de silencios tensos y fracturas inocultables. Lo que presenciamos no es un simple desacuerdo de estilos administrativos; es el doloroso proceso de un movimiento que lucha por definir qué rostro le devuelve el espejo.
Por un lado, palpita el instinto de supervivencia de quienes forjaron el proyecto original al lado de López Obrador, aferrándose a las profundas alianzas tejidas en el sureste y manteniendo lealtades que encienden alertas en los radares de seguridad de Estados Unidos. Por el otro, se percibe la asfixia de una mandataria que necesita barrer la mesa para poder ejercer, de facto, el poder que le fue otorgado en las urnas.
Los conflictos no son anécdotas aisladas. El evidente choque en Sinaloa —secundado por señales como las que ya apuntaba Salvador García Soto en El Universal—, las turbulencias sucesorias en Chihuahua, o los recientes vuelos privados de la gobernadora de Quintana Roo revelados por Reforma, son las grietas estructurales de una casa donde dos arquitectos intentan imponer planos distintos.
Como planteaba Michel Foucault, el poder no es una posesión pacífica, sino una red de fuerzas que se ejerce y choca; el poder absoluto, por naturaleza, no sabe compartirse. En este intrincado ajedrez, la gran interrogante ya no es si habrá una ruptura definitiva, sino cuánto tiempo más aguantará el andamiaje antes de que la transformación termine devorando a sus propios constructores. Recomiendo ampliamente leer a Raymundo para entender la verdadera dimensión de esta fractura.
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Drones, laser y cooperación militar/Jorge Fernández Menendez.
Excelsior, 31 AGOSTO, 2026;
La relación militar entre México y Estados Unidos pasa por un muy buen momento de colaboración a tráves del Comando Norte, lo que ha permitido un control estrecho de buena parte de la frontera común de ambos países y, con mucha menos difusión, la implementación de una serie de mecanismos de colaboración que van de la inteligencia al control aéreo y que son mucho más sofisticados de lo que se cree.
La noche del 25 al 26 de agosto, en el Valle del Río Grande, Texas, tres drones fueron derribados por fuerzas militares y se convirtieron en una señal política, militar y criminal. Fueron detectados y neutralizados por fuerzas estadounidenses mediante un láser de alta energía: no con fusiles, misiles o inhibidores de señal, sino con el sistema Army Multipurpose High Energy Laser, conocido como AMP-HEL.
Lo importante es el mensaje: la frontera México-Estados Unidos se está consolidando como un escenario donde organizaciones criminales, traficantes de personas, fuerzas militares y agencias civiles disputan información, movilidad y control territorial también desde el aire y las fuerzas militares de México y Estados Unidos están decididas a disputarles esos espacios.
La versión oficial estadounidense sostuvo que los sistemas no tripulados fueron considerados adversarios porque apoyaban actividades que representaban una amenaza física para militares y agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). La Secretaría de la Defensa mexicana precisó después que se trataba de drones comerciales empleados por traficantes de personas para vigilar los movimientos de las autoridades, y que la intervención ocurrió del lado estadounidense.
La operación fue ejecutada por personal de la Fuerza de Tarea Conjunta de la Frontera Sur de Estados Unidos (Joint Task Force–Southern Border, JTF-SB), una estructura militar subordinada al Comando Norte.
En el plano de mando militar, el episodio involucró además al Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte, NORAD, que junto con el Comando Norte informó públicamente del uso del láser. El jefe de la JTF-SB, mayor general Curtis Taylor, presentó la operación como una demostración de preparación y superioridad tecnológica frente a redes criminales que utilizan aeronaves no tripuladas para apoyar el tráfico ilícito de personas y vigilar a militares y policías fronterizos.
Del lado mexicano, el vínculo formal se estableció mediante la Comandancia de la Octava Zona Militar, con sede en Reynosa, Tamaulipas. La Defensa informó que la JTF-SB notificó a esa comandancia sobre la detección e inhabilitación de los aparatos. El derribo se realizó en Texas y cada fuerza permaneció dentro de su jurisdicción nacional.
La JTF-SB no es una patrulla fronteriza con uniforme militar. Es una fuerza de tareas militar creada para apoyar la misión de control de la frontera sur estadounidense y opera desde Fort Bliss, Texas. Desde que asumió esa misión en marzo de 2025 ha desplegado aproximadamente 8 mil elementos. México tiene desplegados unos 27 mil elementos militares. La fuerza de tareas lo que hace es aportar capacidades que las agencias civiles no siempre tienen en la misma escala: personal, movilidad, vigilancia persistente, observación aérea, infraestructura, ingeniería, análisis y ahora sistemas de defensa contra drones.
Para México, la importancia pasa por los llamados operativos concurrentes o “espejo”, establecidos desde el 5 de febrero de 2025 entre las Fuerzas Armadas mexicanas y las estadounidenses, junto con agencias de seguridad de Estados Unidos. La operación “espejo” con comunicación en tiempo real de ambos lados de la frontera activa la presencia y vigilancia del otro, y coordina operaciones sin que un país intervenga en el territorio del vecino.
La frontera no es una línea abstracta: es un conjunto de ríos, brechas, ciudades, rancherías, puentes, pasos irregulares, instalaciones aduanales, rutas de migración y corredores logísticos. Los grupos criminales emplean los drones, principalmente, para cuatro fines: vigilar patrullas, retenes, caminos rurales y puntos de revisión; identificar rutas de cruce con menor presencia de autoridades; coordinar el traslado de migrantes, drogas o vehículos entre observadores y operadores en tierra; y anticipar incursiones o movimientos de fuerzas de seguridad y advertir a sus redes.
La respuesta estadounidense fue mostrar que volar sobre la frontera también tendrá defensa activa, mediante contramedidas escalonadas y sistemas de energía dirigida. El AMP-HEL representa una respuesta relevante. A diferencia de la munición convencional, un láser busca inutilizar el aparato mediante energía concentrada, evitando en teoría algunos de los riesgos de disparar proyectiles en una zona poblada, urbana o cercana a infraestructura crítica.
Para el ejército mexicano, el reto no es sólo acompañar los mecanismos de cooperación fronteriza sino también consolidar capacidades propias de detección, identificación y neutralización de drones, en áreas fronterizas donde el crimen organizado ya usa esa tecnologías con fines tácticos.
Eso involucra mucho más que destruir unos drones. El desafío es complementar esas acciones con inteligencia e información, con investigación financiera y la persecución de las redes que organizan y protegen el tráfico de drogas, armas y personas. Más allá de destruir equipo de vigilancia criminal, la clave está en identificar al operador, al financiador, al coordinador territorial y al grupo que se beneficia de la operación, es desarticula la estructura. Acabar, como se insiste, en los beneficiarios.
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Las columnas políticas hoy, lunes 31 de agosto de 2026
Templo Mayor/ REFORMA;
VAYA QUE ESTUVO JALONEADO el nombramiento del nuevo presidente del Senado y lo que al final reveló, entre otras cosas, fue que Adán Augusto López ya no manda ahí.
Y ES QUE EL MEXIQUENSE Higinio Martínez fue nombrado como presidente de la Cámara Alta por encima del ex priista tabasqueño Óscar Cantón, que era impulsado por Adán pero que no goza de las simpatías de Palacio Nacional.
LA DECISIÓN representó también un mensaje para el gobierno del Estado de México, que encabeza Delfina Gómez, texcocana como Higinio pero distanciada desde hace rato del nuevo líder senatorial, así como lejana del gobierno federal.
LO QUE LLAMÓ LA ATENCIÓN fue cómo los morenistas cerraron las sesiones plenarias de diputados y senadores. Nada de ojos curiosos ni preguntas incómodas para las bancadas que encabezan Ricardo Monreal e Ignacio Mier, ni para sus invitados del gabinete federal.
LA REUNIÓN de las y los senadores se da en un contexto adverso: con el sinaloense Enrique Inzunza apartado de la bancada, declarándose independiente aunque sin renunciar a su militancia morenista y con el riesgo de que les quite un voto tan necesario para las mayorías calificadas.
POR CIERTO QUE nada diplomáticos se vieron el canciller Roberto Velasco y el senador oaxaqueño Alejandro Murat. Cuando Velasco arribaba a las oficinas del Senado para comparecer ante los legisladores morenistas y explicarles las directrices de la política exterior, le preguntó al legislador quién sería el nuevo Presidente del Senado.
Y EL SENADOR Murat sin empacho le dijo que el nuevo presidente sería Higinio Martínez. El detalle es que cuando Velasco llegó al Senado, los senadores morenistas todavía ni votaban por el nuevo líder.
QUIEN POR CIERTO se vio muy arropado por los senadores fue Marcelo Ebrard, titular de Economía, mientras que el Secretario de Hacienda, Édgar Amador, recibió un trato frío, como si fuera el cobrador de la renta. Mientras que a la responsable de la Segob, Rosa Icela Rodríguez, los morenistas la trataron amablemente pero sin muchas fiestas.
ES CURIOSO: en estos días en que la presidenta Claudia Sheinbaum envió su iniciativa para que los presidentes y gobernadores no puedan tener doble nacionalidad, hubo quienes se acordaron de una reforma parecida... pero en sentido contrario.
SE TRATA de la "Ley Taibo" que AMLO envió al Congreso y que aprobó sin chistar pese a que era un traje a la medida para una sola persona: Paco Ignacio Taibo II. En aquellos ayeres la dirección de las entidades paraestatales estaba reservada para personas "nacidas en México", y como el escritor amigo del presidente nació en España, ¡faltaba más!, se cambió la ley para que pudiera encabezar el Fondo de Cultura Económica.
EN AQUELLA ÉPOCA los morenistas argumentaron que la ley vigente discriminaba a los mexicanos nacidos fuera del país... cosa que es justo lo que va a hacer la reforma que se aprobará esta semana.
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Estrictamente Personal
Choque fratricida/ Raymundo Riva Palacio
El Financiero, agosto 31, 2026 |
Ante los ojos de todos, se está dando un choque fratricida entre las dos cabezas del movimiento de la ‘4T’, la presidenta Claudia Sheinbaum y el expresidente Andrés Manuel López Obrador, que está llegando a un punto donde cada vez es más difícil la relación entre ambos. Comparten el mismo proyecto de nación, pero como dice un observador, “las mismas causas que los unen, los separan”. La frase debe enmarcarse en los costos que están imponiendo a la presidenta los temas delincuenciales de políticos de Morena cercanos al expresidente, y en el tiempo limitado que tienen para imponerse, cuyo primer round son las candidaturas para gobernador.
El quiebre en Morena se visibilizó por el intento frustrado de Rubén Rocha Moya de regresar a la gubernatura de Sinaloa, con las versiones encontradas sobre la participación de López Obrador, reforzadas el viernes por la revelación que hizo en Excélsior Miguel Ángel Godínez (hijo del fallecido general Miguel Ángel Godínez Bravo), la voz más autorizada (¿?) para reflejar lo que sucede en la Secretaría de la Defensa, que días antes que Rocha Moya anunciara su regreso, le entregaron un informe a la presidenta anticipando su acción y señalando que detrás se encontraba López Obrador. ( https://www.excelsior.com.mx/opinion/miguel-angel-godinez-garcia/mensaje-para-palenque..
Coincidentemente con el manotazo de Sheinbaum a Rocha Moya, el domingo de lo que sería una aciaga semana en Palacio Nacional, una investigación del Laboratorio de Periodismo y Opinión Pública y la plataforma Connectas reveló decenas de vuelos privados al extranjero realizados por la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama, miembros de su familia, y en algunos con el senador Eugenio Gino Segura, en dos aviones de una filial del Grupo Seguritech, contratista del gobierno del estado, lo que mostró un claro conflicto de interés y posiblemente corrupción. Al final de la semana un video comenzó a circular en las redes del interior de un avión privado donde solo iban Lezama y Segura.
La investigación periodística, realizada por dos plataformas reputadas por la gran calidad de su trabajo, fue aprovechada para añadir elementos de desinformación contra Lezama y Segura, que han sido rastreados al candidato de López Obrador al gobierno de Quintana Roo, Rafael Marín Mollinedo, y operados por el ex director del Centro Nacional de Inteligencia, el general Audomaro Martínez, para debilitar a la gobernadora y a la carta fuerte que tiene Morena para sucederla, que es Segura.
Quintana Roo es uno de los tres estados del sur-sureste del país vitales para López Obrador y su grupo político, donde se ha estado tejiendo desde hace más de siete años una red criminal del Cártel Jalisco Nueva Generación, teniendo como pilares a esa entidad, Tabasco y Chiapas, donde el expresidente tiene sus principales intereses económicos. Estas dos últimas entidades las tiene totalmente controladas, pero le falta Quintana Roo, pues aunque Lezama le fue incondicional, ha estado jugando más con la presidenta Sheinbaum. Un golpe contra ella y a favor de Marín Mollinedo es también contra la jefa del Estado mexicano.
Las simulaciones se están acabando y la contradicción entre los intereses de la nación y los intereses personales, como escribió Sheinbaum el sábado antepasado en el contexto de la asonada política de Rocha Moya, es el punto donde el futuro que vislumbran la presidenta y López Obrador cada vez se aleja más.
El general Martínez es uno de los principales objetivos de Estados Unidos, como el número dos de lo que llaman “la economía criminal alterna” que construyó López Obrador, y han documentado sus presuntas vinculaciones con los principales cárteles del país, Sinaloa y Jalisco Nueva Generación. Marín Mollinedo también es otro de los objetivos que tienen por los presuntos vínculos que estableció con el Cártel de Sinaloa durante sus gestiones en Aduanas, y a través de uno de sus operadores políticos en la península de Yucatán, Ramiro de la Rosa, que fue líder de Democracia 2000, una corriente crítica dentro del PRI, de la cual salió, entre otras cosas, por su relación con Mario Villanueva, el exgobernador de Quintana Roo que fue encarcelado por narcotráfico.
De la Rosa también es investigado en Estados Unidos por su presunta vinculación con el Cártel de Sinaloa, así como lo están siendo el senador Adán Augusto López Hernández, que fue gobernador de Tabasco, por diversos delitos entre los que se encuentran presuntos nexos con el Cártel de Jalisco Nueva Generación, y su excuñado, Rutilio Cruz, cónsul en Miami, que permitió la llegada de esa organización criminal a Chiapas cuando fue gobernador.
No es el único estado donde se están enfrentando claudistas y obradoristas. En columnas anteriores se describió la batalla política por la candidatura al gobierno de Chihuahua, entre Sheinbaum y López Hernández, que por el momento parece ir perdiendo la batalla la presidenta, traicionada incluso por algunas de las nuevas plumas a su servicio en los medios de comunicación, que están golpeando a su candidato, Cruz Pérez, que fue alcalde de Ciudad Juárez, beneficiando indirectamente a la candidata del senador y de los anti-claudistas, la senadora Andrea Chávez.
Hay otras entidades donde también se replica el choque fratricida, que es un subproducto del país que quiere construir Sheinbaum contra el que edificó López Obrador, que es una réplica del modelo ruso de Vladimir Putin de una nueva oligarquía con ex miembros de la KGB, el servicio de inteligencia y policía política de la vieja Unión Soviética, de la cual fue espía, y que se transformó en 1995 en la FSB, el Servicio Federal de Seguridad, al colapsar el régimen comunista.
El gobierno de López Obrador se acercó a Rusia, por la vía de Cuba, y autorizó el ingreso de decenas de diplomáticos, de los cuales una parte importante eran espías, lo que ha generado fricciones de México con Estados Unidos porque el gobierno se resiste a revisar el status de alrededor de un 20% de personal diplomático que consideran en Washington excede las funciones que oficialmente tienen en México. Dos cercanos a López Obrador han facilitado este acercamiento a Rusia, el general Martínez, que les proporcionó los nombres de todos los agentes de inteligencia estadounidenses en México, y el coordinador de asesores de la Presidencia y exvocero, Jesús Ramírez Cuevas, que importó una maquinaria de propaganda y desinformación aceitada en Rusia.
Este choque fratricida no es solo doméstico, sino geopolítico, y tiene a la nueva guerra fría entre Estados Unidos y Rusia un renovado campo de batalla en México. Pero internamente, la lucha es otra: es el poder real del país que se disputa dentro de Morena.
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Mara Machuchona/Denise Dresser
REFORMA, 31 agosto 2026;
Mara Lezama ya entró al jet-set de la Cuarta Transformación. La gobernadora de Quintana Roo, que se llena la boca hablando del pueblo, ha resultado ser una viajera frecuente en aviones privados. Una machuchona de Morena. Una integrante distinguida de esa nueva élite que no se cansa de exhibir su hipocresía. Llegaron prometiendo acabar con los privilegios, pero parece que sólo querían reservarlos para ellos. Llegaron denunciando a la mafia en el poder y acabaron convirtiéndose en ella.
Las cifras vuelan tan alto como Mara. Este periódico ha documentado 97 vuelos privados al extranjero durante sus años como alcaldesa de Cancún y gobernadora. Orlando, Vail, Denver. Nieve, Mickey Mouse, "resorts", jets Gulfstream, Learjet, Hawker. Y después aparece algo todavía más preocupante: 45 vuelos de Mara y su familia en aeronaves administradas por PABE-TAX, empresa vinculada con Seguritech, proveedora del gobierno de Quintana Roo. La misma PABE-TAX a la cual su gobierno compró un helicóptero Bell 429 por 440 millones de pesos, un precio 3.5 veces superior al valor de fábrica. "Es dinero del pueblo, para el pueblo", proclamó Lezama al presentar la aeronave.
Qué bonito. Qué transformador. Qué conveniente. La explicación de la gobernadora sobre sus vuelos ha sido un catálogo de evasivas. Que viajó "como mamá". Que tiene múltiples responsabilidades. Que no se utilizaron recursos públicos. Pero la pregunta sigue volando, sin encontrar pista de aterrizaje: ¿quién pagó? Porque decir que "no lo pagó el gobierno" no basta. Si un proveedor gubernamental otorga un beneficio a quien encabeza el gobierno que lo contrata, hay preguntas elementales sobre conflicto de interés. Un conflicto de interés ocurre cuando los intereses privados, relaciones o beneficios de un servidor público pueden interferir -o parecer interferir- con el ejercicio imparcial de sus responsabilidades. No hace falta encontrar una maleta llena de billetes. La corrupción moderna suele vestir mejor: cortesías, favores, vuelos, contratos, puertas giratorias. El beneficio privado y la decisión pública encontrándose discretamente en la misma pista. Eso es precisamente lo que debería investigarse. ¿Quién pagó cada vuelo? ¿Cuánto costó? ¿Qué relación tenía quien lo proporcionó con el gobierno estatal? ¿Qué contratos obtuvo? ¿Quién los autorizó? ¿Qué recibió a cambio?
Pero en Morena el conflicto de interés ni siquiera es conflicto. Claudia Sheinbaum -tan estricta antes- se ha vuelto extrañamente comprensiva ahora. Como Jefa de Gobierno sentenciaba: "Aquí nadie puede subirse a aviones privados". Destituyó a una funcionaria por hacerlo. Ya como Presidenta seguía condenando "la parafernalia del poder", incluyendo aviones y helicópteros privados. Pero ante Mara Machuchona, la vara cambió: "Ha hecho algunos viajes, pero con sus recursos personales". Caso cerrado. Favor de abordar. Ése es el nuevo modus operandi: admoniciones generales y tolerancia particular. Cuando aparecen los viajes, hoteles, restaurantes, ropa, relojes o estilos de vida de Andy López Beltrán, Ricardo Monreal, Adán Augusto López, Mario Delgado, Arturo Ávila, Rocío Nahle y compañía, Sheinbaum recuerda sobriamente los principios del movimiento. Recomienda humildad. Sugiere congruencia. Invoca la austeridad. Pero rara vez exige consecuencias.
AMLO construyó su carrera denunciando a "la mafia del poder": la asociación entre poder político y poder económico; los vasos comunicantes entre gobernantes y empresarios; el uso patrimonialista del Estado; los contratos para los cuates; los privilegios para los cercanos; un país expoliado por una élite que predicaba una cosa y practicaba otra. Hoy Morena reproduce aquello que juró desterrar. Los antiguos machuchones tricolores fueron sustituidos por los nuevos machuchones guindas, convencidos de que representar al pueblo los exime de comportarse como él. La austeridad es para quienes vuelan en turista. La transformación viaja en Gulfstream.
Ése debería ser el verdadero motivo de preocupación para Claudia Sheinbaum. No sólo Mara Lezama, sino lo que representa: la normalización del privilegio entre quienes llegaron al poder denunciándolo. Hoy, pobre México: tan cerca del patrimonialismo morenista y tan lejos de sus ideales proclamados. Morena haría bien en recordar las palabras de su fundador, antes de que otro jet privado despegue: "El pueblo se cansa de tanta pinche transa".
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Disputa de mando/Jesús Silva-Herzog Márquez
REFORMA, 31 agosto 2026;
Ya no es joven el gobierno de Sheinbaum. Está cerrándose el primer tercio. Han pasado ya los meses que suelen ser los definitivos en el curso de un sexenio. El calendario presidencial, en apariencia holgado, obliga a dar resultados antes de la elección intermedia que anuncia el declive del poder. A los morenistas les resulta antipático el paralelo, pero vale recordar que, en menos de dos años, Lázaro Cárdenas construyó una base política sólida que le permitió sacudirse la tutela de Calles. Dirán que este gobierno da continuidad a un proyecto que lo trasciende y que no tiene por qué romper con quien marcó la ruta. Difícilmente podrán negar el enorme costo que tienen las herencias políticas, económicas y criminales del gobierno anterior.
El mayor desafío político de Sheinbaum está dentro de su partido. Llama la atención que sea ahí y no en las filas de la oposición donde se cuestiona activamente su legitimidad. Afuera tiene críticos que atacan sus políticas o rechazan sus argumentos. Pero todos la reconocen como la presidenta de la república. Adentro enfrenta intereses que desconocen o, por lo menos, rebajan su autoridad. No hablo del surgimiento de una oposición interna dentro de Morena. Eso sería perfectamente normal e incluso democráticamente estimulante. Qué buena noticia sería que aparecieran, dentro del partido hegemónico, corrientes que abiertamente tomaran distancia de las políticas del gobierno. Lo que vemos es algo muy distinto: grupos dentro del bloque gobernante que cuestionan el mando presidencial. Más que rechazar las iniciativas de Sheinbaum, ponen en duda su título para conducir al "movimiento." Saben, por supuesto, que es la presidenta, pero cuestionan la legitimidad de su liderazgo como guía de un frente político. Que cuadros destacados de Morena tomen decisiones de enorme relevancia pública sin consultarlas con la presidenta de la república o alguno de sus representantes es exactamente eso: desprecio de su arbitraje.
Lo que hemos visto en estos primeros dos años del gobierno de Sheinbaum es la enorme dificultad de institucionalizar un régimen de caudillo único. Por definición, el caudillismo instaura mecanismos de lealtad personal que, como advirtió el gran sociólogo Max Weber, son casi imposibles de "rutinizar". El personaje excepcional que ejerce el mando sin someterse a las reglas puede concentrar el poder y hacerse de todos los instrumentos del Estado. Puede ser también el vértice de todas las lealtades políticas relevantes. Pero ese arreglo es inevitablemente inestable. El acomodo caudillista no puede embonar en reglas ni en hábitos. Cuando el caudillo desaparece o suelta las riendas del poder formal, produce un desarreglo enorme.
El autoritarismo al que Claudia Sheinbaum dio forma constitucional con sus primeras reformas está cruzado por una contrariedad: un poder que se siente, pero no se deja ver. Un poder que, desde la máxima opacidad, se asume como vigía del gobierno y otro que, ejerciendo un poder constitucional, acepta el tutelaje. El mismo caudillo, cuando ha salido de la sombra, ha contribuido a sembrar la sospecha sobre la autoridad presidencial. Si ella lo necesita, saldré a su rescate. Sacrificaré el silencio al que me he comprometido para salvarla y así salvar a la patria. El hombre indispensable se proclama a sí mismo, mientras la presidenta agradece la generosidad del protector. Pero esas anécdotas de megalomanía y pleitesía no son lo importante. Lo que cuenta es la fragilidad estructural de un régimen partido entre su devoción por el caudillo fundador y la aparición de una autoridad estrictamente institucional.
La fe en el fundador provoca inevitablemente el recelo de quien ocupa su lugar. Sheinbaum ejerce un poder que es visto, dentro de su propio movimiento, como un poder derivado. Un poder que, más que fundarse en la suma de los votos, deriva de la lealtad a un caudillo que se ha dedicado a alimentar su misterio. No es necesario especular sobre las líneas de comunicación que existen entre Palenque y los cuadros de Morena. No importa si llama o no a la presidenta, si aconseja a gobernadores perseguidos o si revisa las cartas de sus hijos. Lo que resulta evidente es que en Morena existe una doble fuente de obediencia. Sheinbaum no es víctima de esta fractura. Con sus decisiones, con ese discurso que no se separa del vocabulario de su antecesor, con sus purgas tímidas, alimenta la sombra.
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Año Cero
La venganza de la Tierra/Antonio Navalón
El Financiero, agosto 31, 2026
Arde la Tierra. Los bosques desaparecen. La flora y la fauna están en peligro. Los océanos se calientan y suben de nivel. El mundo se está desvaneciendo y llevamos más de cincuenta años hablando de ello. Cincuenta años sin hacer lo suficiente al respecto.
Durante décadas no había buena causa, rico, pobre ni nadie que quisiera considerarse civilizado, desarrollado, guapo y educado que no incorporara a su lenguaje una obligación aparentemente elemental: cuidar la Tierra o combatir el cambio climático, aunque muchos ni siquiera supieran exactamente qué significaba.
Desde la Conferencia de Estocolmo de 1972, la primera gran conferencia mundial que colocó el medio ambiente en el centro de la agenda internacional, hasta el Acuerdo de París de 2015, nos hemos dedicado a discutir cómo salvar el planeta sin terminar de tomarnos en serio de dónde venimos y a dónde inevitablemente regresaremos todos: a la tierra, bien sea en forma de ceniza o convertidos en materia que vuelva a alimentarla.
Incluso hoy seguimos retrocediendo. Ejemplo de ello es Donald Trump, quien al comenzar su segundo mandato como presidente de Estados Unidos ordenó nuevamente la retirada de su país del Acuerdo de París. Pero esa es apenas una decisión entre tantas. Una muestra más de nuestra extraordinaria capacidad para reconocer el problema y, al mismo tiempo, seguir aplazando sus soluciones.
Ahora sí estamos en peligro. Tanto tiempo teorizando, asustándonos y complicándonos con la posibilidad de que una guerra nuclear nos exterminara y, mire usted por dónde, hemos encontrado otra manera de ponernos contra las cuerdas: hacerlo nosotros solos, lentamente, deteriorando las condiciones que sostienen nuestra propia vida.
El drama ya es palpable y visible. Basta mirar los incendios de este año. Estados Unidos ha registrado más de 51 mil incendios forestales y casi 7.93 millones de acres quemados, aproximadamente 3.2 millones de hectáreas. La superficie arrasada equivale al 164% del promedio de los últimos diez años para estas fechas. Canadá acumula, por su parte, más de 4.43 millones de hectáreas quemadas y la Unión Europea otras 632 mil. Entre los tres, el fuego ha recorrido ya más de 8.27 millones de hectáreas durante 2026.
Europa, además, viene de su peor temporada desde que existen registros comparables. En 2025 ardieron alrededor de 1.08 millones de hectáreas dentro de la Unión Europea. Este año la superficie es menor, pero no tranquiliza: las 632 mil hectáreas quemadas hasta el 26 de agosto representan más del doble del promedio de los últimos 20 años para estas mismas fechas. Tierra arrasada, ecosistemas destruidos y millones de árboles convertidos en ceniza. Es suficiente para hacer llorar a las nubes.
Las causas tampoco son iguales en todas partes. En Canadá, los rayos originan alrededor del 45% de los incendios forestales, pero esos fuegos explican cerca del 81% de toda la superficie quemada, en buena medida porque suelen comenzar en lugares remotos y crecer durante más tiempo. En Estados Unidos ocurre prácticamente lo contrario: cerca del 85% de los incendios forestales tienen origen humano.
Una cosa, sin embargo, es quién enciende la primera chispa y otra las condiciones que permiten que el fuego encuentre todo dispuesto para arrasar. Calor persistente, falta de humedad, suelos secos y vegetación convertida en combustible.
Ya no basta tampoco con decir que fue El Niño, La Niña o el ciclo que tocaba. Son fenómenos naturales que siempre han existido, pero ahora actúan sobre un planeta más caliente. La Organización Meteorológica Mundial advierte que un fuerte episodio de El Niño sigue intensificándose y dominará buena parte de los patrones climáticos mundiales entre agosto y octubre de este año. Sus modelos proyectan anomalías cercanas a 2.9 grados centígrados en zonas clave del Pacífico ecuatorial. El Niño no inventó el calentamiento del planeta. Se suma a él.
Allí donde uno mira hay razones para echarse a temblar. Primero, calor persistente y falta de lluvia, que secan los suelos y la vegetación y elevan el riesgo de incendios. Después, en otros lugares y momentos, lluvias torrenciales, tormentas e inundaciones capaces de destruir en unas horas lo que llevó décadas construir.
Y mientras escribo estas líneas, Nepal acaba de recordárnoslo de la forma más brutal.
La mañana del 26 de agosto, una inundación repentina del río Bhote Koshi golpeó especialmente los distritos de Rasuwa, Nuwakot y Dhading y afectó también otras zonas del país. Al 27 de agosto, UNICEF estimaba al menos 332 muertos –entre ellos 14 niños– y cientos de personas continuaban desaparecidas. Más de 17 mil niños necesitan asistencia humanitaria urgente. Carreteras y puentes colapsaron; comunidades quedaron incomunicadas y resultaron dañadas viviendas, escuelas, instalaciones médicas y redes de agua, energía y telecomunicaciones. El gobierno nepalí mantiene las operaciones de búsqueda, rescate y asistencia mientras continúa evaluando la magnitud del desastre.
No hace falta convertir cada catástrofe en una consigna ni atribuir automáticamente al cambio climático aquello que todavía está siendo investigado. Basta mirar la vulnerabilidad. En unas cuantas horas, el agua puede llevarse carreteras, casas, hospitales y vidas. Eso también forma parte del mundo que estamos construyendo.
La Tierra, la del eclipse, la de los atardeceres y los amaneceres, empieza a dar miedo porque hemos conseguido herirla de verdad. Y ella, naturalmente, no se venga. La naturaleza no necesita vengarse. Simplemente responde a las condiciones que hemos contribuido a alterar.
Hemos convertido el bienestar en una especie de recetario: no hay que estresarse, hay que dormir ocho horas al día, hacer ejercicio, comer sano y, además, no contaminar. Como si cuidar el planeta fuera un consejo más para vivir mejor y no una condición para seguir viviendo en él.
Cada vez que se quema un árbol, se quema algo de usted y de mí. Cada vez que asesinamos un árbol, matamos una esperanza de vida para nosotros y para los que nos siguen.
Mire lo que está ocurriendo en Burdeos. El cambio ya llegó hasta el vino. Las temperaturas más elevadas están modificando los ciclos de maduración de la uva y obligando a los productores a cambiar prácticas que durante generaciones parecían inamovibles. Burdeos ha adelantado cosechas, modificado métodos de cultivo y autorizado nuevas variedades de uva mejor adaptadas a condiciones climáticas distintas.
Parece poco. No lo es. Cuando cambia la uva, cambia el vino. Y cuando cambia el vino de Burdeos, cambia un negocio, una tradición y una forma de entender una tierra que durante siglos creyó conocerse perfectamente.
Y los mares, ¿para qué mirarlos? El Mediterráneo se está calentando más rápido que el promedio de los océanos. Su temperatura superficial aumentó aproximadamente 0.41 grados centígrados por década entre 1982 y 2024. En 2025 tuvo su segundo año más cálido desde que existen estos registros, con una temperatura media superficial 1.03 grados por encima del promedio. Durante cada uno de los últimos tres años, todo el Mediterráneo experimentó al menos condiciones de ola de calor marina fuerte.
Este juego de las temperaturas, este suicidio colectivo al que llevamos décadas contribuyendo, está cambiando incluso el mapa de los animales que creíamos conocer.
El tiburón blanco es un ejemplo. En el Pacífico nororiental, los investigadores documentaron cómo una gran ola de calor marina desplazó hacia el norte el área de distribución de tiburones blancos juveniles. El calentamiento está cambiando también los lugares donde viven y se desplazan las especies.
Y luego está el Caribe. El sargazo siempre existió. Lo nuevo es la dimensión. En junio de 2026, el Gran Cinturón de Sargazo del Atlántico alcanzó niveles cercanos al récord y convirtió a este año en el segundo con mayor abundancia de sargazo de todo el registro satelital, apenas detrás de 2025. En el Caribe oriental se estimaron nueve millones de toneladas métricas; en el occidental, 3.6 millones; y en el Golfo de México, cinco millones, casi el doble de su récord anterior.
Cuando semejante cantidad termina frente a las playas, la explicación deja de ser exclusivamente científica. El sargazo afecta ecosistemas, puede asfixiar corales y pastos marinos, genera malos olores, golpea a los destinos turísticos y obliga a gastar enormes recursos para retirarlo.
La gallina de los huevos de oro del Caribe tampoco es invulnerable.
Tuvimos oportunidad de rectificar. Pudimos haber entendido que acabar con las condiciones que hacen habitable el planeta significa, tarde o temprano, acabar también con nuestra forma de vida.
Pero nos envolvimos en un montón de teorías. Los sin corazón insisten una y otra vez en que siempre ha habido pobres –como dijo Jesucristo– y que también siempre hubo sequías, inundaciones, tormentas e incendios. Y tienen razón en una cosa: siempre existieron.
Lo que cambia es el mundo en el que ocurren. Su intensidad en determinados lugares, su frecuencia y, sobre todo, el planeta más caliente sobre el que ahora se desarrollan.
Demasiados conservacionistas se quedaron también en la estética. En cómo seríamos más bonitos, más verdes y correctos. En cómo quedaríamos mejor. Pero sin ponerse realmente a hacer la chamba y sin asumir el costo político, económico y personal que supone modificar comportamientos y prioridades.
Porque salvar al planeta queda muy bien en un discurso. Lo difícil comienza cuando hay que cambiar la manera en que vivimos.
Ahora, hoy, tome nota. Lleve cuidado dónde va y cómo va. El deterioro climático alcanza incluso algo tan cotidiano como volar. Las tormentas severas, los rayos, el granizo, los vientos fuertes y la turbulencia son riesgos reales para la aviación y obligan a modificar rutas, retrasar operaciones o evitar determinadas zonas.
Cuando uno viaja a cinco, siete o diez mil metros de altura, de un sueño a otro, de un continente a otro, de un amor a otro, la atmósfera no desaparece porque cerremos la ventanilla.
Tenemos aviones mejores, radares mejores y sistemas de predicción extraordinariamente avanzados. Volar sigue siendo extraordinariamente seguro. Pero ninguna tecnología permite comportarnos como si el clima fuera a permanecer exactamente igual mientras todo lo demás cambia.
¿A cuánto estamos de comprenderlo?
No se consuele pensando que todo es culpa de El Niño grande, del pequeño o de La Niña. Ni que después llegará otro ciclo y todo volverá a ser como antes.
El destrozo ecológico, este ecocidio del planeta que hemos ido construyendo entre todos, no tiene a corto plazo una vuelta atrás completa. Algunos de los cambios que ya pusimos en marcha continuarán durante generaciones.
Eso no significa que actuar hoy sea inútil. Significa exactamente lo contrario: cuanto más dejemos avanzar el problema, más difícil, más caro y doloroso será limitar sus consecuencias.
Tal vez, si empezamos a trabajar de verdad hoy, nuestros nietos todavía puedan tener alguna oportunidad. Mientras tanto, prepárese para aguantar la reclamación de sus hijos, igual que yo la de los míos. Porque tendrán toda la razón cuando nos pregunten cómo pudimos ser tan irresponsables.
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La Feria
Qué alivio vivir en México/Salvador Camarena
El Financiero, agosto 31, 2026 |
Leo en internet sobre cómo la inteligencia artificial burló no solo las reglas de lo que se le ordenó, sino que trató de borrar las pistas de sus trampas y su autoorganización. Al reflexionar la dimensión de lo que implica ese recuento, noto mi alivio. Qué maravilla vivir en México y no tenerme que preocupar por algo que suena tan lejano a nuestra hermosa patria.
Si uno es un feliz gobernado de Claudia Sheinbaum no tiene para qué invertir minutos en leer a Dwarkesh Patel* sobre cómo en un periodo de tres meses dentro de OpenAI vivieron una rebelión en tres oleadas, con organización y tácticas de sacrificio entre los cibernéticos participantes, que lograron acceso propio a internet con una secrecía que, nos dice el autor, hace palidecer la omertá de la Mafia.
Qué cosas ocurren en la bahía de San Francisco. Qué bueno que uno tiene otros temas en qué invertir la preocupación. A qué mexicano le puede mortificar que 100 empresas de inteligencia artificial suenen las alertas, como ocurrió la semana pasada, de que sus criaturas ya son el más grande Frankenstein de la historia, si en México volvimos de golpe y porrazo al priismo puro y duro.
Los retos de la inteligencia artificial a los mexicanos nos quedan como en Marte, pues el gobierno se amachó en dar, en los lineamientos para las audiencias, potestad a una Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, inexperta en la materia y sin prestigio, para hacer todo requerimiento sobre contenidos de radio y TV: Sheinbaum revive la “inteligencia” de la oscura era priista. Qué bonito futuro.
Hablando del porvenir. Bien decía Vicente Fox que si se quiere ser feliz, no hay que leer prensa. Y en el caso de que se desoiga tan sabio consejo, queda la buenaventura de ser mexicanos y sentirse a salvo de lo que pasa, por ejemplo, con China y los automóviles, según la entrevista de Ezra Klein** con Brad Setser, quien advierte que la sobrecapacidad china para armar vehículos es tal que podría producir las diez millones de unidades que demanda la comunidad europea, y en eléctricos estaría lista para proveer toda la oferta mundial.
Perdería uno el sueño con las declaraciones de Setser, experto en comercio internacional del Council on Foreign Relations, si no se hubiera adelantado mi presidenta Sheinbaum el 19 de agosto a presentar Olinia Carga. Sí, la familia Olinia crece. Qué más da que no haya nacido, vendrá con hermanitas: la de carga se veía rechula en un patio de Palacio Nacional con sus huacales (se venden aparte).
Y como la tilma de ese gran exponente de los pueblos originarios que es Juan Diego nos consagró para la abundancia, ¿qué tal la jugada de diez del gobierno mexicano con el litio? Sí, mientras Estados Unidos y Canadá se dan hasta con el agua del Lago Ontario en su guerra arancelaria, pero dejan a salvo los metales raros, Morena la hizo en grande con LitioMx.
Los colegas de El Universal no le entendieron. La verdad. Ellos el viernes publicaron que mientras en cuatro años la Federación ha gastado 40 millones en salarios en LitioMx, la empresa ha producido 0 kilos. Ojo, AMLO primero y Claudia después son visionarios: lo están guardando mientras otros países se acaban el suyo. Será como la última coca del desierto, digamos. Todo un as bajo la manga.
Para el apátrida que vea de manera distinta las cosas aquí comentadas, le recomiendo la nueva temporada de Lioness, donde se atacan con drones como esos que a los narcos mexicanos ya les bajan en la frontera con EU. ¿Ven? El mundo nos queda chico.
*The Rise and Fall of Agent Civilizations. The Whole OpenAI/Hugging Face Story in plain English. Blog, 29 de agosto.
**The China Shock 2.0, NYT pódcast 21 de agosto.
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Andy y Gonzalo realizan cónclave en la Condesa
Se trató de una reunión muy larga. Duró al menos cinco horas. Andy bebía en una copa tequilera de aspecto refinado, y en algún momento comenzó a encender un cigarrillo tras otro. En las imágenes luce preocupado. No era para menos
Texto de HÉCTOR DE MAULEÓN en El Universal, 31 de agosto, Primera plana…
El cónclave se llevó a cabo el pasado lunes 24 de agosto en el restaurante Magazzino, de la colonia Condesa. Cinco o seis camionetas repletas de guardaespaldas se posicionaron frente al número 51 de la calle de Pachuca.
De estas bajaron Andy López Beltrán y su hermano Gonzalo. Con ellos iba Daniel Asaf, el exjefe de la Ayudantía de la Presidencia en tiempos de AMLO: uno de los operadores de la red que recibió contratos millonarios en el sexenio pasado y uno de los personajes que protagonizó el escándalo de Tokio en 2025, durante el viaje en el que el hijo de López Obrador pagó cenas de hasta 47 mil pesos y noches de hospedaje de 22 mil.
Los hermanos y su inseparable amigo y socio entraron al Magazzino, “un laboratorio gastronómico” de cocina italo-mexicana, dotado con Chef’s Table: una barra de acero en la que solo caben seis personas, y en la que un chef australiano prepara los platillos que se le van ocurriendo.
A la reunión llegaron también el líder del imperio tequilero José Cuervo, Juan Domingo Beckmann, uno de los 15 empresarios que integran el Consejo Asesor de Desarrollo Económico de Claudia Sheinbaum, y el acaudalado Mauricio Garduño, uno de los perfiles más consolidados a nivel internacional en tecnología y transformación digital, cuyas estrategias dejan ganancias de miles de millones de dólares.
Según se ve en una serie de videos entregados a EL UNIVERSAL, un mesero descorchó una botella de Sassicaia, un vino tinto “Súper Toscano”, de altísima calidad, cuyo precio en tienda, según la añada, va de 16 mil a 24 mil pesos: una muestra más de la afición al lujo de los hijos de López Obrador.
Se trató de una reunión muy larga. Duró al menos cinco horas. Andy bebía en una copa tequilera de aspecto refinado, y en algún momento comenzó a encender un cigarrillo tras otro. En las imágenes luce preocupado. No era para menos.
El país se hallaba bajo la tormenta política que comenzó con la detención el 19 de agosto de Fausto Corrales Rodríguez, chofer y asistente personal del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Héctor Melesio Cuén, y testigo clave en el asesinato de este: Corrales había llevado a su jefe a la reunión en la que fue asesinado, la misma en la que el narcotraficante Ismael Zambada fue traicionado por uno de los hijos del Chapo y en la que iba a estar presente, según una carta escrita por Zambada, el entonces gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya.
A solo unas horas de que la FGR detuviera a Corrales por haber fingido que Cuén había sido asesinado en una gasolinera, y no en la finca en la que se llevó a cabo esa reunión, y tras 112 días de licencia temporal, ocasionada por la acusación lanzada en su contra por Estados Unidos sobre sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, Rubén Rocha Moya decidió regresar abruptamente al cargo.
Esto ocurrió el viernes 21 de agosto, día en que la presidenta se reportó enferma. El retorno de Rocha Moya cubrió el país de rumores, sobre todo cuando la misma presidenta declaró que no se había enterado de este regreso a través de las redes sociales.
Como se sabe, Sheinbaum calificó el hecho como una imprudencia política y señaló, de manera contundente y al mismo tiempo ambigua, que ningún nombre podía estar encima del pueblo y de la nación. ¿A quién iba dirigido ese mensaje?
Desde la Secretaría de Gobernación, comenzaron los deslindes en cascada. Rocha Moya se quedó solo y a 32 horas de su extraña maniobra volvió a pedir licencia, esta vez de manera definitiva.
El mismo viernes 21, el regreso a México del excontralmirante Fernando Farías Laguna, acusado de dirigir una red de tráfico de huachicol manejada desde los altos mandos de la Marina, encendió otra mecha. Antes de abordar el avión que lo trajo de regreso Farías había sostenido una reunión de dos horas con agentes del FBI: les entregó nombres y la manera de seguir la ruta del dinero.
El mismo Andy aparece mencionado en el voluminoso expediente como una de las cabezas ocultas de la red. Aquel día no era esta la única mala noticia para él. Acababa de trascender que Estados Unidos y la Secretaría de Hacienda investigaban una empresa fundada en Tabasco, y ligada con operadores de confianza del círculo de Amílcar Olán, uno de los más conspicuos integrantes del clan López Beltrán.
Para colmo, había trascendido también que Estados Unidos tenía grabaciones que involucran con el Cártel Jalisco Nueva Generación a otros de los miembros millonarios de la red de Andy.
Aunque las imágenes carecen de audio, es posible saber que uno de los temas que se tocaron en la reunión fue el de la detención de Fausto Corrales Rodríguez, ya que en un momento determinado Gonzalo López Beltrán mira su teléfono, y en la pantalla de este es visible la noticia que dio a conocer la vinculación a proceso de Corrales, y en la que aparece una foto de este.
Aquella tarde/noche, el restaurante se cerró solo para ellos. Después de varias horas, Gonzalo y Asaf se retiraron. Andy siguió bebiendo, fumando, conversando, y a veces observando algo que los otros comensales parecían mostrarle en una pantalla. Afuera, los guardaespaldas daban muestras de cansancio.
Fue la reunión del clan. El cónclave de la Condesa, mientras afuera el país ardía.
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