Tal y como se esperaba, el Congreso del estado de Chihuahua canceló el juicio político que seguía a los tres jueces Rafael Boudib, Catalina Ochoa y Netzahualcóyotl Zúñiga.
El Congreso de Chihuahua decidió por mayoría anular el trámite de juicio político solicitado por la Comisión Estatal de Derechos Humanos, al considerar que no tenían alcances jurisdiccionales para ir más allá luego que los jueces presentaron su renuncia voluntaria.
Con 24 votos a favor, y cinco en contra de los diputados de Acción Nacional, el Congreso decidió cerrar el caso y con ello detuvieron la investigación de los policías y ministerios públicos que llevaron el caso del homicidio de Rubí, los cuales fueron señalados por los mismos jueces de haber integrado pesimamente la indagatoria.
El diputado Gabriel Sepúlveda Reyes, quien presidió la comisión de enjuiciamiento político, justificó la decisión de la mayoría de los diputados en el Congreso con argumentos de que no "podían entrar al fondo del asunto por carecer de derecho jurisdiccional al haber renunciado los jueces".