Reportaje: De luces y de sombras
Jorge Carrasco Araizaga
Revista Proceso # 1848, 1 de abril de 2012
El enorme respeto que Jorge Carpizo McGregor consiguió granjearse a lo largo de su exitosa trayectoria académica no halló su equivalente en el curso de su desempeño político. Si bien sus críticos mejor intencionados ponderaban las virtudes del reputado doctor en derecho constitucional, cuestionaron acremente el hecho de que traicionara sus convicciones sobre los males del autoritarismo presidencial al ponerse precisamente al servicio de un presidente autoritario: Carlos Salinas de Gortari… algo que muy pocos le perdonaron.A sus 67 años Jorge Carpizo McGregor había recuperado el renombre académico eclipsado cuando sirvió al gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Reconocido como uno de los principales constitucionalistas de Iberoamérica, de vez en vez regresaba a la escena pública para seguir sus batallas con un sector de la Iglesia católica mexicana.
