20 feb 2007

John Michael McConnel asume cargo


El presidente George W. Bush, en una ceremonia en la base de la fuerza aérea Bolling, en los suburbios de Washington, juramentó al vicealmirante Mike McConnell como el segundo director nacional de inteligencia desde que fue creado ese organismo que centraliza las actividades de 16 agencias de espionaje.
El presidente señaló que las agencias todavía necesitan mejoras significativas cinco años después de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.
Bush, quien propuso a McConnel el pasado 5 de enero para sustituir a John Negroponte,
dijo al nuevo director de inteligencia que mejore la recolección y la distribución de información entre ellas y fundamentalmente exigió que se pongan en acción mejores herramientas tecnológicas en tareas de recolección de datos.
Tanto Bush como McConnell señalaron que uno de los puntos débiles de la recolección de datos de inteligencia es la falta de agentes que conozcan otro idioma, especialmente lenguajes considerados de gran importancia tales como el árabe y el farsi, que se habla en Irán.
McConnell señaló que "normas antiguas han afectado reformas de sentido común, tales como contratar a estadounidenses de primera y de segunda generación que poseen conocimientos de idiomas, destreza cultural y una gran comprensión de las amenazas que enfrentamos".
También indicó que el gobierno debe comenzar a adquirir nuevas tecnologías y capacidades con la misma agilidad que durante la Guerra Fría.
Sin embargo, añadió, también los terroristas han comenzado a descubrir los avances de la tecnología, y han acelerado la planificación y concreción de un ataque, al punto que los lapsos no se miden "en un calendario, sino en un reloj".
¿Quién es John Michael McConnell?
De entrada muy cercano al nuevo Secretario de la Defensa Robert M. Gates; Y ambos tiene algo en común son gente cercana a George Bush, padre;
McConnell es para muchos un hombre casi desconocido, cultivado en los pasillos del espionaje estadounidense, aunque pasó más de 25 años como agente de inteligencia y seguridad;
Llegó a ser la mano derecha del general Colin Powell durante la guerra del Golfo;
Entre 1992 y 1996 se desempeñó como director de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA);
Sus críticos dicen que permitió que el Congreso y la Casa Blanca recortaran los fondos de su agencia después de la Guerra Fría, en momentos que el gobierno debiera haberlos incrementado por los desafíos que imponían los teléfonos celulares, la Internet y el cable de fibra óptica.
Empero, bajo su supervisión, la NSA fue crucial para ofrecer información de inteligencia sobre la guerra en Bosnia, los envíos de tecnología armamentista a Irak y otros temas importantes de ese momento.
Despues, McConnell se apartó del gobierno y trabajó cerca de una década para Booz Allen Hamilton, una consultora que ofrecía servicios a la administración pública.
McConnell dijo haced un mes que espera continuar con el trabajo realizado por Negroponte;
Desde hoy tiene a su mando las 16 agencias de inteligencia, que reúne a todo el mundo a 100 mil estadounidenses y tiene un presupuesto que asciende a 44 mil millones de dólares anuales.

¡Condena Unánime!

El Congreso mexicano condenó hoy el “cobarde” atentado que sufrió este lunes 19 de febrero, el diputado Horacio Garza Garza (PRI), -y su acompañante Héctor Morales Juárez-, y exigió de manera urgente a las autoridades competentes realizar una investigación pronta y expedita.
A nombre de la Junta de Coordinación Política y de todos los grupos parlamentarios representados en el Congreso el presidente de la Mesa Directiva, Jorge Zermeño Infante, pidió deslindar responsabilidades y aplicar, en su caso, toda la ley ante tan “recriminable hecho”.
Zermeño Infante lamentó el atentado que sufrió el legislador y rechazó que la agresión signifique que el narcotráfico le está ganando la batalla al gobierno federal: “hay que enfrentarlo todos, sociedad y gobierno”.
Consideró que las autoridades deberán coordinarse para realizar la investigación y declinó anticipar hipótesis sobre el móvil del atentado. “Vamos a exigirle a las autoridades competentes que actúen con celeridad. Yo no quiero anticipar hipótesis y me parece que cualquier atentado de esta naturaleza es condenable, trátese de quien se trate”, sostuvo.
Por su parte, Emilio Gamboa Patrón, coordinador de los diputados del PRI, condenó también el atentado y dijo que es un reto al Poder Legislativo, por lo que pidió a la PGR una investigación a fondo y que no se deje como un acto casuístico.
A su vez, el coordinador de la fracción parlamentaria del PAN, Héctor Larios Córdova lamentó el atentado y exigió a las autoridades cumplir con su deber y encontrar a los responsables de este hecho. Larios Córdova destacó que el presidente Calderón continuará con los operativos para combatir el crimen organizado, y evitar incidentes como los acontecidos el día de ayer en Nuevo Laredo.
En tanto, el "guero" Javier González Garza, coordinador del PRD, dijo que el ataque contra el legislador en Nuevo Laredo es una señal “preocupante”, pues se da un día después del inicio de los operativos contra el crimen organizado en el estado de Tamaulipas. Explicó que la única forma de contrarrestar estas amenazas es mediante la coordinación de los operativos con los estados.
Empero, a diferencia del Diputado Gamboa Patrón, descartó que el hecho sea una amenaza al Poder Legislativo. “Hasta ahora no hay ninguna información que lo conecte; probablemente tenga qué ver con las funciones anteriores del diputado Horacio Garza, y no con su participación hoy en la Cámara de Diputados”.
En tanto, el presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, Manlio Fabio Beltrones Rivera, PRI, a nombre de la Cámara de Senadores, condenó el atentado ocurrido el día de ayer y exhorta a las autoridades correspondientes a concluir a la brevedad las investigaciones y a redoblar los esfuerzos para garantizar la seguridad de los mexicanos.
Otras voces:
Para el Diputado por Nuevo León Cristian Castaño, vicecoordinador de la bancada del PAN la agresión sí es un atentado en contra de las instituciones del Estado y debe ser respondido con todo el peso de la ley: "Las organizaciones criminales están respondiendo a las actividades del Estado. El Gobierno no puede dejarse amedrentar por este tipo de acciones", señaló.
Por su parte, el secretario de vinculación con la sociedad de la dirigencia nacional del PAN, Gerardo Priego, estableció que la condena debe ser unánime, y alertó a que Tamaulipas "ya tiene que ser visto con lupa" ante las agresiones a periodistas, empresarios y ahora legisladores federales.
El General Secretario de la Defensa Guillermo Galván Galván, tras ser cuestionado sobre el atentado que sufrió el diputado priista consideró que actos como este volverán a suceder. "Yo creo que este tipo de eventos vamos a tener con mucha frecuencia, esta campaña que impulsó el señor Presidente no se va a ganar en un día, va a durar varios años"
Entrevistado después de inaugurar la exposición "Un Ejército para la Paz", en el Senado, Galván Galván negó que el narcotráfico esté superando al Estado. "De ninguna manera el narco va a ganar, tenemos un frente puesto en todas las entidades seguramente estamos con la balanza a favor", destacó.
El diputado Garza Garza es político popular en Nuevo Laredo; ha sido dos veces alcalde y una vez diputado local, y se le ha mencionado como uno de los fuertes prospectos para contender por tercera vez por la alcaldía en las elecciones locales de este año.
Dice la agencia APRO que cuando era por segunda vez alcalde de Nuevo Laredo (de 1999 a 2001), encabezó a empresarios y representantes de organizaciones de esta ciudad para reclamar la intervención del gobierno federal para frenar el incremento de la violencia, que apenas iniciaba. En ese entonces, denunció que había sido víctima de amenazas y que incluso, desconocidos habían baleado su casa.

Ivan, el peruano


La Policía Nacional colombiana capturó el pasado domingo 18 de febrero, a Denis Silva Ruiz, alias "Iván el peruano", señalado -por la fiscalía colombiana- como el contacto de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la negociación de un cargamento de 60 mil fusiles AK 47 realizado desde Jordania, entre marzo y agosto de 1999.La operación de captura se cumplió el pasado domingo en la profundidad de las selvas del departamento del Guainía.
En ella participaron sesenta hombres de la Dijín y la Unidad Nacional contra el Terrorismo de la Fiscalía colombiana; además de cuatro helicópteros Black Hawk UH-60L, tres UH-1H, un avión plataforma y dos aviones cisterna, un antonov – 32 y un DC-9.

19 feb 2007

Troskistas del Islam

La catedra esperada del profesor Fred Halliday, visitante del IBEI, Institut Barcelona d´Estudis Internacionals y profesor de la London School of Economics.
  • Sunies, chiies y "trotskistas del Islam"/Fred Halliday
Publicado en La Vanguardia, 19/02/2007;
Traduccion de José María Puig de la Bellacasa
Como todos los grandes conflictos internacionales -ya se trate de guerras mundiales, la primera o la segunda, o de la guerra fría-, el conflicto que asedia actualmente a Oriente Medio presenta un carácter multidimensional que abraza no sólo un importante y significativo eje de violencia (Israel/ árabes, EE UU/ terrorismo, Occidente/ Irán), sino varios conflictos simultáneos que atraen a su imán países y movimientos armados. Indudablemente, la principal preocupación estriba en los conflictos que enfrentan a Estados Unidos contra sus enemigos en Iraq y ahora en Irán, pero es menester añadir otro conflicto importante -y amenazador- que guarda menor relación con las maquinaciones de Washington o de Israel y es menos susceptible de enfocarse mediante el acuerdo político que el primero; me refiero a la propagación de una forma de conflicto completamente nueva en el caso de Oriente Medio, el conflicto directo entre suníes y chiíes.
La cuestión del islam suní y chií se ve invariablemente acompañada de generalizaciones y simplificaciones. En el marco resultante de la revolución iraní, cuando el ayatolá Jomeiny exhibió una retórica radical populista propia de tercer mundo denunciadora de los azotes de Occidente y de la idolatría (taghut),servidores ambos de los intereses imperialistas en la región (el Sha, Sadat, Sadam, los gobernantes del Golfo, etcétera) muchos sostenían que el chiismo, que profesa un 10% de los musulmanes, era una doctrina intrínsecamente militante y activista. A diferencia de los suníes, que históricamente habían aceptado la legitimidad de los soberanos islámicos (los califas) y pagaban a sus dignatarios religiosos con fondos del Estado -c
ontrolándolos, por tanto-, los chiíes se negaban a aceptar las credenciales musulmanas de sus gobernantes y generaron un estamento religioso pagado con las subscripciones de los fieles, más próximo al pueblo y más radical. Puedo recordar una conversación con el primer ministro de Asuntos Exteriores de la República Islámica, ahora y durante muchos años bajo virtual arresto domiciliario en Teherán, Ibrahim Yazdi, sentado bajo los enormes candelabros del antiguo Ministerio de Asuntos Exteriores del Sha: “¡Somos los trotskistas del islam!”, proclamó con orgullo abogando por la propagación del antiimperialismo radical de Irán, muy superior desde su punto de vista a la ideología vacilante y prosoviética de la izquierda secular, en toda la región.
Concedamos que buena parte de todo ello era simplista y parcial. Como todos los cuerpos de textos y tradiciones religiosas, las doctrinas suníes y chiíes se hallan expuestas a diversas interpretaciones. Irán ha elegido, sin embargo, estampar un sello militante en sus confesiones religiosas y - al hilo de una revolución que dista de haber terminado su curso- promover estos valores a lo largo y ancho del mundo musulmán. Este radicalismo internacional de la revolución iraní se ha convertido en una fuerza explosiva en Oriente Medio que, por una parte, apunta directamente contra Estados Unidos pero, por otra - en medio de una peligrosa llamarada de enfrentamientos entre comunidades-, también contra los suníes.
Este conflicto entre comunidades es patente sobre todo en Iraq, donde lo que comenzó en el 2003 como un levantamiento en gran parte suní y de antiguos baasistas contra las fuerzas estadounidenses y sus aliados iraquíes, se había convertido, a mediados del 2006, en un conflicto de múltiples facetas en cuyo seno las fuerzas suníes y chiíes se enfrentaban con los estadounidenses pero también, y de forma creciente, de forma recíproca. A principios del 2007, se calcula que han sido desplazadas por la guerra hasta dos millones de personas, un millón dentro de Iraq y otro forzado al exilio, aparte de las decenas de muertos diarios en explosiones de violencia sectaria. La guerra sectaria iraquí propaga, además, resonancias en otros puntos de la región: ha podido comprobarse que en los estados del Golfo, sobre todo Kuwait y Bahrein, las relaciones entre las comunidades chiíes y suníes de estos estados - la cuarta parte y la mitad respectivamente de la población total- han empeorado. En Líbano, el avance de Hizbulah en el 2006 dio lugar a un empeoramiento de las relaciones con la población suní aunque no a un conflicto directo. En Palestina, donde no hay chiíes, los partidarios de la OLP se han dedicado sin embargo a denunciar a los partidarios de Hamas tachándoles de chiíes por sus lazos con Irán.
En Siria la situación es tal vez menos abierta y manifiesta, pero no es ningún secreto que durante decenios a la mayoría suní de la población le amargó la existencia el gobierno de una elite alauí, de origen chií, representada por el partido Baas, a las riendas del país desde 1963. El único desafío directo de los suníes a los baasistas, en forma de una insurrección de la Hermandad Musulmana, fue aplastada con gran brutalidad en 1982, pero dos decenios más tarde la Hermandad Musulmana, una vez más, ha conseguido considerable influencia en el país, especialmente entre las clases medias suníes, de forma que sería la principal beneficiaria de cualquier crisis mortal del propio régimen. Sobre este trasfondo, no es de extrañar que algunos líderes árabes, en especial los de Egipto, Jordania y Arabia Saudí empezaran a advertir los peligros del avance del poder iraní y chií presentándose entonces como baluarte musulmán moderado frente el avance de la alianza revolucionaria chií.
A juzgar por el grado de virulencia de este conflicto entre comunidades en el 2006 y principios del 2007, cabe imaginar que pueda convertirse en la fractura predominante en la región en el periodo subsiguiente… en medio de una retirada, al ritmo que sea, de las fuerzas estadounidenses en Iraq. Claro que a ciertas voces les ha faltado tiempo para afirmar que este sectarismo constituye una estructura profunda,algo así como un atavismo latente en la región, de modo que la violencia manifiesta del 2006 y 2007 sería simplemente un producto de la salida a la superficie de estos odios profundos y siempre presentes. Se oyeron argumentos similares, en efecto, relativos a otros sectarismos de los tiempos modernos, en especial en la antigua Yugoslavia (por ejemplo, en los escritos de Robert Kaplan) y en Irlanda del Norte.
Sin embargo, cabe otro análisis, el que contempla el conflicto suní-chií como proceso fundamentalmente reciente,un producto de la política de los últimos decenios y, de hecho, de la exacerbación de la crisis de Oriente Medio en este periodo y, en el caso de Iraq, de la espiral de violencia provocada por la invasión estadounidense de Iraq en el 2003. Según esta perspectiva, los orígenes del conflicto - y del conflicto árabe-iraní desde un punto de vista más general- no descansan en una antigua hostilidad y motivo de agravio, sino en la historia moderna de la región, en particular en el modo y circunstancia en que dos revoluciones de igual signo, la de Iraq en 1958 y la de Irán en 1979, suscitaron rivalidad e inseguridad entre países y pueblos de tal forma que desembocaron en la guerra Irán-Iraq de 1980-1988 y posteriormente dentro del mismo Iraq, a partir del 2003.
Pese a las evidentes divisiones y discrepancias religiosas entre comunidades en los países musulmanes (los chiíes representan el 10% de todos los musulmanes), el conflicto directo - abierto y diferenciado, por tanto, del simple recelo o la distinción entre comunidades (suníes y chiíes)- había brillado hasta ahora por su ausencia. Indudablemente han podido apreciarse diversos grados de respaldo y apoyo a una u otra comunidad por parte del nacionalismo árabe, el laicismo o la revolución iraní, de modo que las fidelidades comunitarias se corresponden con la respectiva posición política. También ha sido posible identificar elites de gobierno determinadas, en cada caso, como de credo suní o chií: suní en la mayoría de los casos, chií en Irán, Yemen, Siria. Pero aun cuando el elemento sectario ha entrado a formar parte de la distribución del poder, no había hecho estallar una revuelta basada en el sectarismo propiamente dicho. Así, en Irán los kurdos son principalmente suníes, lo que sin duda contribuyó a su resistencia contra el Estado chií creado por Jomeiny después de 1979. En Iraq, los chiíes se levantaron en 1991 contra Sadam, pero fue conjuntamente con los kurdos, sobre una base política principalmente nacional, por más que Sadam replicara aplastando el levantamiento bajo el eslogan “La Shia Ba´ad al Yaum” (ningún chií a partir de hoy). En el caso de Iraq, el monopolio suní se vio parcialmente roto en una ocasión antes del 2003, en la persona del primer presidente después de la revolución de 1958, Abd al Karim Qasim, medio suní y medio chií, aunque considerado favorable a estos últimos.
El conflicto abiertamente desatado en tiempos recientes y la violencia sectaria entre suníes y chiíes no surgieron en primer lugar en el mundo árabe o en Irán, sino más hacia el este, en Pakistán y Afganistán. En el primer caso entraron a formar parte en los años setenta de la ideología de grupos suníes militantes asociados a acciones guerrilleras en Cachemira. Más tarde se registró este proceso en Afganistán en forma de impulso a la hostilidad contra los chiíes; y, a partir de los años ochenta y en lo sucesivo, se registraron regularmente ataques y atentados contra mezquitas chiíes en distintas zonas de Pakistán. Posteriormente, en las guerras afganas de los años ochenta y noventa, los militantes suníes que predominaban entre los muyahidines llegaron a atacar a los chiíes de Afganistán como enemigos de su causa.
En Oriente Medio crece actualmente la preocupación en ambos bandos acerca de los posibles derroteros de toda esta situación, aunque a algunos les consolarán tal vez las funestas advertencias procedentes de una reunión de dignatarios religiosos suníes y chiíes celebrada recientemente en Qatar. Al tiempo que los representantes de ambos bandos prometían dejar de alentar los mutuos recelos y los chiíes se comprometían a dejar de maldecir a los califas, un dignatario religioso iraquí advertía que, de continuar este conflicto, resultarían las más terribles y nefastas consecuencias. En particular, que los jóvenes del mundo musulmán se sentirían tentados… ¡a abrazar la causa de una perspectiva laica del mundo!

DIA DEL EJERCITO



Por cierto hoy es día del Ejercito. ¡Felicidades!
Algunos datos sobre el ejército y su participación en el combate al narcotráfico.
Por una nota de Isabel Gonzales para Nuevo Excelsior sabemos hoy que de diciembre de 2000 a diciembre de 2006, 127 efectivos militares fueron muertos por realizar acciones en contra del narcotráfico; de ellos, la mayoría fueron personal de tropa y oficiales.
Los efectivos militares perdieron la vida, en la mayoría de los casos, en entidades del país que "presentan mayor incidencia en la siembra de enervantes y tráfico de drogas": Sinaloa, Durango, Chihuahua, Sonora, Nayarit, Jalisco, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Tamaulipas.
El mayor número pereció
en 2003: 30 militares, entre ellos un coronel; en contraste, 2000 fue el año de menos bajas: sólo hubo cuatro. En 2001 y 2002 el número de efectivos militares fallecidos ascendió a 17 en cada año. Para 2004, se registraron ocho pérdidas humanas. En 2005, en cambio, la delincuencia organizada mató a 29 militares. Para 2006, las pérdidas humanas ascendieron a 22.
Por cierto, muchos analistas (y no analistas, también) hemos cuestionado la decisión del Presidente Calderón en combatir la inseguridad y el crimen organizado con el Ejército mexicano, debido a que la institución corre el riesgo de contaminarse.
Pero es que ¡No hay de otra!
Esa posición la mantienen incluso miembros retirados del ejercito.
Pero veamos los datos duros. Una encuesta de la Serie Nacional de Excélsior/Parametría, publicada este lunes 19 en Nuevo Excélsior y reaalizada por Francisco Abundis y Édgar Valle revela que la guerra contra el narcotráfico, emprendida por el gobierno del presidente Felipe Calderón es una de las acciones que más atención ha recibido de los medios de comunicación, lo cual ha repercutido favorablemente en la opinión pública nacional.
De acuerdo con los datos 89% de los mexicanos está de acuerdo con la participación del Ejército en el combate al narcotráfico.
Al preguntar ¿A quién prefiere cuidando las calles, a la policía o al Ejército?, 45% de las personas respondió que al Ejército, frente a 43%que elige a la policía y 8% que opta por ninguno.
"Esta información refleja la falta de confianza en los cuerpos policíacos, pero también revela la confusión que existe entre la población sobre las tareas específicas reservadas al Ejército, que sólo debe entrar en acción en casos en los cuales la seguridad nacional esté en riesgo."
Señala que en países como Colombia, Nicaragua o El Salvador, las Fuerzas Armadas han sido utilizadas con un fin similar, de combate a la delincuencia organizada. La utilización de los militares como estrategia inicial de lucha contra el narcotráfico cuenta con el apoyo de la población.
Pero ojo, el 61% de las personas considera que la institución podría llegar a ser corrompida por el narcotráfico, frente a 26% que lo considera improbable.
¡Es alta la posibilidad!
Adicionalmente, 65% de los mexicanos considera que el uso del Ejército Mexicano en el combate al narcotráfico sólo ayudará a resolver el problema de forma temporal, mientras 26% cree que lo hará en forma permanente."
Dice el estudio que "Esto habla del límite de tiempo que esta estrategia puede seguir siendo popular, pues poner al Ejército como arranque para restablecer la seguridad en lugares críticos ha sido una medida que podría calificarse de exitosa, desde el punto de vista de la opinión pública. Pero prolongar su permanencia podría terminar en desastre, ya que, como la mayoría de los encuestados lo percibe, la imagen del Ejército, una de las instituciones más respetadas del país, podría verse afectada, ya sea por infiltraciones o por no poder vencer a un enemigo que ha demostrado ser extremadamente escurridizo."
Rescato una parte del discurso del General Secretario de la Defensa Nacional, Guillermo Galvan durante el desayuno Conmemorativo del Día del Ejército, en la instalaciones del campo militar número 37 en Huehuetoca, Estado de México, dijo:
"Las acciones que realizamos tienen su fundamento indiscutible en la Carta Magna, que faculta al ciudadano Presidente de la República a disponer de la totalidad de las Fuerzas Armadas, para la seguridad interior y defensa exterior de la Federación y para preservar la seguridad nacional en los términos de la ley respectiva. La conjunción de estos fundamentos legales permiten a la institución llevar a cabo tareas que no tienen otro fin que el de servir a la sociedad y a México. Nuestro instituto armado
está por encima de intereses individuales."
"Tenga usted la certeza (Sr. Presidente) de que el Ejército seguirá cumpliendo con esmero, energía y determinación inquebrantable sus directivas para contribuir al fortalecimiento del Estado de Derecho y que la población pueda desarrollar sus actividades productivas a plenitud en un ambiente de seguridad y confianza.
Nuestra línea de comportamiento como institución armada no puede ser otra que el estricto, permanente e insoslayable acatamiento de las leyes, las normas y la jurisprudencia que nos fijan rumbos y rutas; lo comprendemos así, lo exigen así las circunstancias, lo recomiendan así las experiencias históricas de la Nación.
No buscamos hacer la guardia que no nos toca, pero de ninguna manera queremos dejar de hacer la que nos corresponda, la que el país nos exija, la que las leyes nos mandan y la que nuestro Comandante Supremo instruya."
El Presidente Calderón, dirigioo su discurso fundamentalmente a la Tropa, señaló:
"En nombre del pueblo de México hago un reconocimiento especial a su valiosa participación en el combate que libramos contra quienes amenazan la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos, y quienes se empeñan en envenenar el cuerpo y el alma de nuestros niños y jóvenes. Nuestras Fuerzas Armadas han estado en la primera línea de batalla con patriotismo, cada soldado ha puesto en esta batalla frontal y sin tregua contra el crimen organizado, su arrojo, su entrega, su capacidad, su propia vida.
Habremos de combatir a los enemigos de la Nación en todo el territorio nacional y los habremos de vencer, y la perseverancia de nuestro afán será coronada con la victoria...."
"Los necesitamos cumpliendo con las labores que nuestra Constitución les encomienda como garantes de la soberanía y la integridad de nuestro territorio. Sabemos que en la guerra contra los enemigos del orden público falta mucho por hacer y ello exige redoblar esfuerzos.
Seguiremos con nuestras acciones en la lucha contra el crimen y por restablecer la paz y la seguridad de los mexicanos.
Pero también, para lograr mejores resultados, debemos abocarnos a modernizar nuestras leyes e instituciones en materia de seguridad y procuración de justicia. Debemos hacerlo porque sólo hay futuro para la Nación, si el Estado recobra condiciones mínimas de seguridad y tranquilidad para los ciudadanos, porque sin paz pública no hay futuro."
"Mantener la seguridad y al propio tiempo modificar leyes e instituciones para que sirvan verdaderamente a la sociedad y no al crimen, reformar nuestras instituciones a favor de la lucha contra el crimen es un asunto que implica la seguridad del país.
El apoyo y respaldo de la sociedad en esta delicada tarea que cumplen nuestras Fuerzas Armadas es indispensable para que todos formemos un solo frente, un apoyo necesario que nos permita también reorganizar instituciones civiles y policiacas en todo el país."
"El 1 de diciembre, al asumir la Presidencia (...) me comprometí a velar por el bienestar de los miembros del Ejército Mexicano, empezando por quienes menos tienen y menos reciben. Dije, entonces y lo sigo diciendo, que es hora de velar por la tropa. Por eso he dado instrucciones claras, se me ha informado que hoy ustedes están ya recibiendo los incrementos y reconocimientos a los que me comprometí al inicio de mi Gobierno. En este paquete de reconocimientos a las Fuerzas Armadas, hemos destinado recursos para incrementar el pago que mes a mes reciben los miembros de la tropa."
"Sé, soldados de México, que falta mucho por hacer, en especial con quienes han tenido una larga vida de servicio y están en retiro, pero seguiremos trabajando para acordar con el Congreso las reformas necesarias que nos permitan incrementar los ingresos públicos y que eso nos facilite hacer un mayor esfuerzo para compensar el valor, el patriotismo y el invaluable servicio que a la Patria prestan los soldados de México. Estas son acciones de justicia elemental."
"Como señaló el General Galván en la Marcha de la Lealtad, el Ejército tiene como principio y como fin el pueblo de México."
Concluyo: "Es un honor comandar al Ejército Mexicano siempre leal a los intereses del pueblo, siempre leal a la República, siempre leal a México. Muchas gracias y muchas felicidades a todos en este su día".

Mañanera del lunes 3 de agosto de 2026

 Conferencia de prensa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo del 03 de agosto de 2026 Presidencia de la República | 03 de agosto de 2026 ...